{"id":20922,"date":"2019-06-02T22:00:00","date_gmt":"2019-06-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-02T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-02T22:00:00","slug":"20922-baada-de-semen-en-el-cementerio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20922-baada-de-semen-en-el-cementerio\/","title":{"rendered":"Ba\u00f1ada de semen en el cementerio"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20922\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Gloria hab&iacute;a dejado a su marido por su cu&ntilde;ada. Empezaba una nueva vida. No iba a ser un camino de rosas, iba a ser un camino de rosas, claveles y capullos, pero mon&oacute;tona no iba a ser.<\/p>\n<p>Gloria y Rosa, las cu&ntilde;adas, acababan de jugar una partida al ajedrez en la sala de estar del flat de Gloria en Londres. Sentadas en dos sof&aacute;s, una enfrente de la otra, y sonando m&uacute;sica de Queen, le dijo Rosa a Gloria:<\/p>\n<p>-Cu&eacute;ntame c&oacute;mo fue el mejor polvo que echaste siendo puta de lujo, Gloria.<\/p>\n<p>Gloria, se levant&oacute; del sof&aacute;, fue junto a Rosa, y haci&eacute;ndole cosquillas en las costillas, le dijo:<\/p>\n<p>-Siendo scort&#8230; Dama de compa&ntilde;&iacute;a&#8230; Arranca suspiros&#8230;<\/p>\n<p>Rosa, dej&oacute; el sof&aacute;, y se libr&oacute; de ella devolvi&eacute;ndole cosquillas por cosquillas.<\/p>\n<p>-Come co&ntilde;os, mama vergas, lame culos&#8230;<\/p>\n<p>Acabaron separ&aacute;ndose, ya que las dos se retorc&iacute;an y se re&iacute;an sin parar al ser tocadas. Volvieron a sus sof&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;Que bruta eres, cielo!<\/p>\n<p>-Nac&iacute; en una aldea, Gloria.<\/p>\n<p>-No hace falta que lo jures.<\/p>\n<p>-&iquest;Cuentas o no cuentas?<\/p>\n<p>-No podr&iacute;a escoger uno en especial. Ech&eacute; muchos polvos y muy buenos&#8230; Dime cual quieres que te cuente. El que foll&eacute; con el padre de una joven mientras ella miraba, el que foll&eacute; con el marido mientras la esposa miraba, el que foll&eacute; con la esposa mientras el marido miraba, el que foll&eacute; con la madre mientras el hijo miraba, en el que foll&eacute; con la madre mientras la hija miraba, el que foll&eacute; con la mujer mientras el marido miraba, el que folle con el marido mientras la mujer miraba, el del viejo arist&oacute;crata que ten&iacute;a una verga c&oacute;mo la de Rasput&iacute;n, el tr&iacute;o con dos chicas, el tr&iacute;o con dos chicos, en el que fui esclava, en el que fui ama, la org&iacute;a en la universidad, el que foll&eacute; de noche en un cementerio&#8230;<\/p>\n<p>-Dif&iacute;cil me lo pones. &iquest;Con qui&eacute;n follaste de noche en un cementerio?<\/p>\n<p>-Con la viuda y sus acompa&ntilde;antes.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ntos eran?<\/p>\n<p>-Nueve.<\/p>\n<p>A Rosa le gustaba lo extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Ese, ese, cu&eacute;ntame ese.<\/p>\n<p>-Ese mejor me lo cuentas t&uacute; ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Rosa, la pill&oacute; por el aire.<\/p>\n<p>-&iexcl;No jodas, Gloria! &iexcl;&iquest;Es ese mi primer trabajo?!<\/p>\n<p>-Es.<\/p>\n<p>A Rosa no le acababa de cuadrar la cosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Y por qu&eacute; lo metiste con tus trabajos?<\/p>\n<p>-Para ver si te daba morbo, y se ve que te lo dio.<\/p>\n<p>-No s&eacute; si podr&eacute; hacerlo. Le tengo miedo a los cementerios.<\/p>\n<p>-Son seis mil libras. La mujer es millonaria.<\/p>\n<p>Poderoso caballero es don dinero.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cooo&ntilde;o! Muy vieja tiene que ser la viuda.<\/p>\n<p>-Treinta y ocho a&ntilde;os. Hace dos a&ntilde;os dej&oacute; de trabajar de modelo.<\/p>\n<p>-&iquest;Este trabajo era para ti?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>Rosa, segu&iacute;a con la mosca detr&aacute;s de la oreja.<\/p>\n<p>-&iquest;Y por qu&eacute; me lo das a m&iacute;?<\/p>\n<p>-Porque yo en los cementerios no voy ni de d&iacute;a. &iquest;Follamos?<\/p>\n<p>Rosa, se hizo la interesante.<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes ganas de m&iacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;, tengo ganas de ti.<\/p>\n<p>A Gloria le gustaba que le dieran cera.<\/p>\n<p>-&iquest;Es por qu&eacute; estoy buena?<\/p>\n<p>-S&iacute;, es por estar buena y por ser preciosa, cabrona.<\/p>\n<p>A Rosa le dio la risa. Se iba a hacer de rogar.<\/p>\n<p>-Cali&eacute;ntame antes.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y la mir&oacute; con lujuria.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te voy a comer viva!<\/p>\n<p>-No, as&iacute;, no. Cu&eacute;ntame el polvo que echaste con el padre mientras la hija miraba.<\/p>\n<p>Gloria se volvi&oacute; a sentar y comenz&oacute; a contar la historia.<\/p>\n<p>-La cita fue en un flat de Waterloo. Eran las diez de la noche cuando llam&eacute; al telefonillo. Me abrieron y al rato me recib&iacute;a en la puerta del flat una jovencita preciosa. Rubia, de ojos verdes, delgada, m&aacute;s alta que yo y vistiendo una bata de casa color oro.<\/p>\n<p>-&quot;Pasa, mi padre no tarda en llegar.&quot;<\/p>\n<p>-Me llev&oacute; a una sala y me ofreci&oacute; de beber. Tom&eacute; un bloody mary&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Y eso qu&eacute; es?<\/p>\n<p>-Es una bebida&#8230; En un vaso de tubo se echan tres partes de vodka, seis partes de jugo de tomate, una pizca de sal, pimienta negra, unas gotas de salsa worcestershire, unas gotas de tabasco, hielo picado y un poquito de zumo de lim&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Tambi&eacute;n fuiste camarera?<\/p>\n<p>-No, pero es mi bebida favorita. &iquest;Pero t&uacute; quieres que te cuente la historia o que hablemos de bebidas?<\/p>\n<p>-Cuenta, cuenta.<\/p>\n<p>-La joven, Harriet, se llamaba, estaba tan nerviosa que se tom&oacute; su bloody mary de dos tragos y del nerviosismo pas&oacute; a ponerse de un contento que no veas. Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&quot;&iquest;Follas mucho?&quot;<\/p>\n<p>-S&iacute;, me gano la vida follando.<\/p>\n<p>-&quot;Yo soy virgen, sabes, y quiero que mi padre sea el primero.&quot;<\/p>\n<p>-Sus palabras me pusieron en guardia. Le dije. A ver, a ver. &iquest;T&uacute; padre sabe que estoy aqu&iacute;, bonita?<\/p>\n<p>-&quot;No, fui yo la que pag&oacute; a la agencia por anticipado.&quot;<\/p>\n<p>-Aquello era demasiado. Me hab&iacute;a metido en un enredo monumental, le dije: Yo me voy. &iexcl;La qu&eacute; se armar&iacute;a si llega tu padre!<\/p>\n<p>-&quot;Si llega, mejor. No te vayas.&quot;<\/p>\n<p>-Ya era tarde para irme. El padre de Harriet, Henry, ya hab&iacute;a llegado. Entr&oacute; en la sala. Era un monumento de hombre, med&iacute;a un metro ochenta y algo. Ten&iacute;a los ojos azules, cabello rubio y sonrisa amplia&#8230; Era guapo a rabiar. Vest&iacute;a un traje de Armani, marr&oacute;n con rayas negras, y calzaba unos zapatos negros. Sin dejar de sonre&iacute;r, le pregunt&oacute; a su hija:<\/p>\n<p>-&quot;&iquest;Qui&eacute;n es tu amiga, cari&ntilde;o?&quot;<\/p>\n<p>-&quot;Una scort, la contrat&eacute; para que te folle y as&iacute; aprender yo a follar.&quot;<\/p>\n<p>-El hombre se puso serio c&oacute;mo un palo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?!&quot;<\/p>\n<p>-Yo ya estaba viendo cuando Henry me cog&iacute;a por un brazo y me echaba del flat, pero no iba a ser as&iacute;. La joven quer&iacute;a follar a su padre y lo iba a follar.<\/p>\n<p>-&quot;A ver, pap&aacute;. &iquest;Ayer noche no me dejaste que te tocara un poquito la polla?&quot;<\/p>\n<p>-&quot;Ayer noche estaba borracho.&quot;<\/p>\n<p>-Yo, callaba, pero pensaba que muy borracho no estar&iacute;a para acordarse. Harriet, segu&iacute;a a lo suyo.<\/p>\n<p>-&quot;&iquest;La vas a follar o no? Est&aacute; buen&iacute;sima.&quot;<\/p>\n<p>-Henry, me mir&oacute; con cara de pocos amigos, y me dijo:<\/p>\n<p>-&quot;Me voy a dar una ducha, cuando vuelva no la quiero ver en mi casa, se&ntilde;orita.&quot;<\/p>\n<p>-No se iba a ir de rositas, Harriet era jodidamente lista.<\/p>\n<p>-&quot;&iquest;Quieres que se vaya? Sabe que me dejaste jugar contigo. Mejor ser&aacute; que le des lo suyo en forma de polla para que no se vaya de la lengua.&quot;<\/p>\n<p>-El hombre estaba contra la espada y la pared.<\/p>\n<p>-&quot;Dime que despu&eacute;s no querr&aacute;s follar conmigo, hija.&quot;<\/p>\n<p>-&quot;No puedo, s&eacute; que no te gusta que te mienta.&quot;<\/p>\n<p>-Era hora de que comenzase mi trabajo, le dije a Henry: Hasta d&oacute;nde yo s&eacute;, lo que quiere su hija es follar con usted, o sea, que lo mejor que podemos hacer, si quiere follar con su hija, es que juguemos con ella los dos para calentarla bien, y cuando la golfilla se lo pida la desflora. O eso, o me voy por donde he venido.<\/p>\n<p>-&quot;&iquest;Y no te ir&aacute;s de la lengua?&quot;<\/p>\n<p>-A m&iacute; lo que hagan usted y su hija me la suda, y al resto del mundo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-&quot;Yo quiero jugar con ella, pap&aacute;, -la voz de Harriet se volviera de pija consentida-.Nunca jugu&eacute; con otra chica.&quot;<\/p>\n<p>-Henry, entreg&oacute; la cuchara.<\/p>\n<p>-&quot;Pues jugar. Yo voy a darme una ducha.&quot;<\/p>\n<p>-Harriet, c&oacute;mo si la scort fuera ella, se levant&oacute; del sill&oacute;n, vino hasta el m&iacute;o, y me dijo:<\/p>\n<p>-&quot;Estate quieta y disfruta.&quot;<\/p>\n<p>-&iexcl;No te jode! Una gatita dici&eacute;ndole a una tigresa: &quot;Estate quieta y disfruta.&quot; &iexcl;Qu&eacute; co&ntilde;o iba a hacer que disfrutara si se le ve&iacute;a en la cara que no ten&iacute;a experiencia! Pero ella pagara y ella mandaba. Me cogi&oacute; la cara con las sedosas palmas de sus manos, cerr&oacute; los ojos y me dio un pico, luego meti&oacute; la punta de su lengua en mi boca buscando mi lengua, se la di y me la chup&oacute; y jug&oacute; con ella. Sus besos eran tan dulces que lo que pensaba que nunca pasar&iacute;a, pas&oacute;, me empec&eacute; a mojar. Le pregunt&eacute;: &iquest;Seguro que nunca estuviste con una chica?<\/p>\n<p>-&quot;No. &iquest;Te gusta lo qu&eacute; te hago?&quot;<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&quot;A m&iacute; me gusta que te guste.&quot;<\/p>\n<p>-Me levant&eacute;, me quit&eacute; la chaqueta, Harriet, me desabroch&oacute; la blusa y me quit&oacute; el sujetador. Sus manos temblaban al coger mis tetas. Me volv&iacute; a sentar. Se agach&oacute; y su lengua lami&oacute; mis pezones. Despu&eacute;s mam&oacute; mis tetas&#8230; Comenz&oacute; a gemir c&oacute;mo si fuera yo la que le estuviera comiendo las suyas. Me levant&eacute; un poquit&iacute;n y me quit&eacute; las bragas mojadas. Se las pas&eacute; por los labios y le ech&eacute; la mano al co&ntilde;o por encima de sus bragas. Estaba empapada. Cerr&oacute; los ojos, y me dijo:<\/p>\n<p>-&quot;&iexcl;Ay que me corro!&quot;<\/p>\n<p>-&iexcl;No te puedes ni imaginar lo cachonda que me pusieron sus dulces palabras!<\/p>\n<p>Gloria, la interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-S&iacute; que puedo.<\/p>\n<p>Gloria sigui&oacute; con la historia.<\/p>\n<p>-Le apart&eacute; las bragas hacia un lado, le met&iacute; un dedo dentro del co&ntilde;o y sent&iacute; como bajaba por &eacute;l cantidad de jugos. Eso me pone cantidad. Cuando acab&oacute; de correrse y de comerme la boca, le cog&iacute; la cabeza y se la llev&eacute; a mi co&ntilde;o. Frot&aacute;ndolo contra su ment&oacute;n, su boca y su nariz, le puse la cara perdida con una corrida tan inmensa que me dejo medio muerta. Al volver el padre y verla con la cara perdida de mis jugos mucosos se puso c&oacute;mo un burro en celo. Sac&oacute; la polla, le quit&oacute; la bata y las bragas, le devor&oacute; las tetas, y despu&eacute;s, la cogi&oacute; en alto en peso. Harriet rode&oacute; el cuello de su padre con sus brazos. Henry se la clav&oacute;. No le doli&oacute;, o por lo menos no sent&iacute; ning&uacute;n grito de dolor, solo sent&iacute; sus gemidos de placer. Henry lami&oacute; los jugos de mi corrida del angelical rostro de su hija y despu&eacute;s la comi&oacute; a besos mientras su polla entraba y sal&iacute;a del estrecho co&ntilde;o. Me levant&eacute; y le lam&iacute; y foll&eacute; el ojete. Me encanta lamer y follar ojetes&#8230;<\/p>\n<p>Rosa, la volvi&oacute; a interrumpir.<\/p>\n<p>-Y que te lo laman y follen, cochina. Sigue contando.<\/p>\n<p>-Harriet, era de orgasmo f&aacute;cil, en minutos su co&ntilde;o apret&oacute; la polla de su padre y la ba&ntilde;o de jugos. Henry, a duras penas aguant&oacute; a que su hija se corriera, con los &uacute;ltimos latidos del co&ntilde;o la sac&oacute;, puso a su hija en el piso, y me la meti&oacute; a m&iacute; en la boca. La polla estaba deliciosamente apetitosa, as&iacute;, mojada con los jugos salados de Harriet y dura, dura, dura c&oacute;mo una piedra. No tuve que hacer florituras, Henry, estaba tan maduro que se corri&oacute; a los pocos segundos de haberla metido. Me gust&oacute; tragar su leche espesa y calentita.<\/p>\n<p>-&iquest;Te foll&oacute; despu&eacute;s a ti el t&iacute;o bueno?<\/p>\n<p>-No, me dieron una propina y se quedaron a solas. &iquest;Follamos?<\/p>\n<p>Rosa, ten&iacute;a ganas, pero se segu&iacute;a haciendo de rogar.<\/p>\n<p>-Hazme un striptease, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Gloria, sonri&oacute;, contone&oacute; las caderas, abri&oacute; la bata negra, y dej&aacute;ndola caer sobre la alfombra, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tach&aacute;&aacute;&aacute;&aacute;n!<\/p>\n<p>No llevaba nada puesto debajo de la bata. Rosa vio aquellas tetas que adoraba, con sus bellas areolas marrones, sus deliciosos pezones y su co&ntilde;o rodeado de vello negro.<\/p>\n<p>-Andas caliente. &iquest;Quieres que haga yo un striptease para ti?<\/p>\n<p>-Me encantar&aacute; verte.<\/p>\n<p>Rosa, sin m&uacute;sica -la de Queen hab&iacute;a terminado-, comenz&oacute; a contonear el cuerpo.<\/p>\n<p>Gloria, poniendo voz ronca, al m&aacute;s puro estilo, Joe Cocker, cant&oacute;:<\/p>\n<p>-Baby take off you coat. Real slow.<\/p>\n<p>A Rosa le dio la risa, pero Gloria sigui&oacute; cantando<\/p>\n<p>-And take off you shoes -sigui&oacute; bailando-. I&acute;ll take off you shoes. Baby take off you dress.You can live you hat on. You can leave you hat on. You can live you hat on&#8230;<\/p>\n<p>Rosa bailando, se acerc&oacute; a Gloria, lentamente quit&oacute; el cinto, y abriendo su bata roja, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tatatach&aacute;n!<\/p>\n<p>Rosa tampoco llevaba nada puesto debajo de la bata. Sus pezones estaban erectos. Gloria, la cogi&oacute; por la cintura, le lami&oacute; el co&ntilde;o, y le dijo:<\/p>\n<p>-Dime cosas guarras.<\/p>\n<p>Rosa, dej&oacute; caer la bata sobre la alfombra<\/p>\n<p>-&iexcl;C&oacute;meme el culo, furcia! Lo tengo c&oacute;mo a ti te gusta, sin limpiar.<\/p>\n<p>Glor&iacute;a, le dio la vuelta y le comi&oacute; y foll&oacute; el culo con la lengua.<\/p>\n<p>-&iexcl;Lame, perra, lame!<\/p>\n<p>De repente, Gloria, le dio dos palmadas con fuerza en el culo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Plas, plas!!!<\/p>\n<p>Rosa, se dio la vuelta para llamarle de todo menos bonita. Gloria, se sent&oacute; sobre la alfombra persa, y sin dejarla hablar, le dijo:<\/p>\n<p>-Quiero hacer unas tijeras contigo.<\/p>\n<p>-&iquest;Hac&iacute;a falta que me calentaras el culo?<\/p>\n<p>-&iquest;No te gust&oacute;?<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; S&iacute;, me gust&oacute;, para que te voy a mentir.<\/p>\n<p>Al rato, despu&eacute;s de comerse las bocas, las tetas y de frotarse los co&ntilde;os empapados. Gloria, se ech&oacute; boca arriba sobre la alfombra, Rosa, se dio la vuelta. Le puso el co&ntilde;o en la boca y comenz&oacute; a comer el de su cu&ntilde;ada. Gloria la nalgueaba y le com&iacute;a el culo y el co&ntilde;o. Rosa le lam&iacute;a el cl&iacute;toris, le follaba el co&ntilde;o con dos dedos y jugaba con un dedo en su ojete&#8230; Tiempo despu&eacute;s, en el momento en que sinti&oacute; que se iba a correr, le meti&oacute; un dedo en el culo, y le succion&oacute; el cl&iacute;toris, Gloria dej&oacute; de azotarle el culo. Le apret&oacute; las nalgas y acab&oacute; clav&aacute;ndole las u&ntilde;as en ellas cuando el placer lleg&oacute; a su pico m&aacute;s alto. Rosa, c&oacute;mo era costumbre en ella, se corri&oacute; estremeci&eacute;ndose y gimiendo de modo escandaloso.<\/p>\n<p>Doce de la noche. Cementerio de Brompton. Chelsea. Inglaterra,<\/p>\n<p>La viuda, un pibonazo (imag&iacute;nala c&oacute;mo quieras) aparc&oacute; el Mercedes plateado delante del cementerio, baj&oacute; de &eacute;l por una puerta y Rosa lo hizo por la otra. Se internaron en el campo santo. El enterrador apareci&oacute; entre la espesa niebla. Era c&oacute;mo un delgado fantasma de casi dos metros de estatura, vestido de riguroso negro y con sombrero de copa. Rosa, se llev&oacute; un susto de muerte cuando con voz de ultratumba, le dijo a ella y a la viuda:<\/p>\n<p>-Wellcome to Dead Land (bienvenidas a la Tierra de la Muerte.)<\/p>\n<p>C&oacute;mo lo dijo en ingl&eacute;s y Rosa no entend&iacute;a ni papa, se le puso el co&ntilde;o de corbata&#8230; Aquello no hab&iacute;a dinero que lo pagase, pero ya no pod&iacute;a dar marcha atr&aacute;s. Siguieron al bicharraco hasta el pante&oacute;n. No s&eacute; de donde co&ntilde;o los quitaran, pero fuera del pante&oacute;n hab&iacute;a siete enanos vestidos con trajes grises, y en medio. &iexcl;Sorpresa! Estaba &Aacute;ngel, su suegro, y a su lado estaba su cu&ntilde;ada Gloria. Tanto el padre c&oacute;mo la hija vest&iacute;an trajes marrones y ten&iacute;a en sus rostros la seriedad del enterrador. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; macabro juego era aquel?!<\/p>\n<p>El maestro de ceremonias, o sea, el enterrador, abri&oacute; el pante&oacute;n. Al fondo estaba el nicho del difunto y en medio una mesa camilla que de all&iacute; no era. En las paredes hab&iacute;a velas encendidas.<\/p>\n<p>El suegro de Rosa, se puso detr&aacute;s de ella, le quit&oacute; el abrigo, y le dijo:<\/p>\n<p>-Blancanieves, vas a ser follada por los siete enanos, por la bruja, por el pr&iacute;ncipe, por un hada y por el muerto.<\/p>\n<p>Rosa, estaba tan asustada que tocaba con los dientes una marcha f&uacute;nebre. Le sali&oacute; la vena de aldeana.<\/p>\n<p>-&iexcl;Que Blancanieves, ni que carallo, suegro! &iexcl;&iexcl;Quiero salir de aqu&iacute; cagando hostias!!<\/p>\n<p>El enterrador, no entendi&oacute; lo que dijo, pero se oli&oacute; que no se prestaba al juego&#8230; Le tap&oacute; la boca. Los enanos le desgarraron las vestiduras y acab&oacute; en pelotas encima de la mesa camilla, mesa camilla que no levantaba m&aacute;s que dos palmos del suelo.<\/p>\n<p>Los enanos sacaron de sus bolsillos siete peque&ntilde;as velas, las encendieron con las que hab&iacute;a en la pared y comenzaron a derramar cera sobre sus tetas y sobre su vientre. Mientras lo hac&iacute;an fueron quitando sus pollas y las menearon. El enterrador, con una navaja iba quitando el cemento que sujetaba el m&aacute;rmol del nicho. Gloria, el hada, le comenz&oacute; a lamer el co&ntilde;o, muy despacito, el pr&iacute;ncipe, su suegro, le puso la polla en la boca, y la viuda, que era la bruja, le acarici&oacute; las tetas, cerr&oacute; los ojos y se masturb&oacute;. Rosa, viendo tanta polla junta se estaba poniendo de un cachondo subido. Diez minutos m&aacute;s tarde, tan caliente estaba que si le echaban el muerto encima, con que la tuviera tiesa&#8230; &iexcl;Qu&eacute; se lo echaran! Cerr&oacute; los ojos e hizo su papel. Era la Bella Durmiente. Poco despu&eacute;s, Gloria, al ver que el co&ntilde;o de su cu&ntilde;ada se hab&iacute;a encharcado tanto que echaba por fuera, aceler&oacute; los movimientos de lengua en todas las direcciones y recibi&oacute; la deliciosa corrida de Rosa en su boca. Una corrida calentita, espesita y saladita.<\/p>\n<p>Los enanos, al quitarse Gloria de entre sus piernas la fueron follando uno a uno. Cuando uno la follaba los otros le com&iacute;an las tetas y se las magreaban&#8230; Con el tercer enano, se volvi&oacute; a correr, lo mismo que con el s&eacute;ptimo. Cuando ya estaba agotada y pensaba que le iban a dar un descanso, el enterrador quit&oacute; la l&aacute;pida, puso la caja de pie, y apareci&oacute; el muerto, por la puerta del pante&oacute;n, ya que el f&eacute;retro estaba vac&iacute;o. Todos los presentes, menos Rosa, bajaron la cabeza, y dijeron:<\/p>\n<p>-Wellcome, sir.<\/p>\n<p>El hombre, de unos sesenta a&ntilde;os, que llevaba capa, guantes blancos, frac y sombrero de copa, al mism&iacute;simo estilo conde Dr&aacute;cula, se quit&oacute; los guantes, la capa y el sombrero. El enterrador los puso a un lado, y despu&eacute;s le sac&oacute; la polla, se la mene&oacute;, y en menos de un minuto se la puso dura. Luego le abri&oacute; las piernas a Rosa para que su amo la penetrase.<\/p>\n<p>El hombre follaba de miedo, ahora suave, ahora aprisa, ahora te c&oacute;mo la boca, ahora te como una teta. Los dem&aacute;s -ellas y ellos- se masturbaban viendo c&oacute;mo follaban. Para terminar, el jefito, se arrodill&oacute;, cogi&oacute; a Rosa por la cintura y empez&oacute; a follarla cada vez m&aacute;s aprisa. A punto de correrse, a Rosa, le comenzaron a caer chorros de semen de las corridas de los enanos, del suegro y del enterrador. Le ca&iacute;a por la cara, las tetas el cuello, por el pelo, el vientre&#8230; La corrida de Gloria le cay&oacute; en la boca, la de la falsa viuda en su monte de venus y la del muerto, que estaba muy vivo, en el culo, pues cuando ella se comenz&oacute; a correr de nuevo, se la clav&oacute; en el culo y se lo llen&oacute; de leche.<\/p>\n<p>Todo fuera una fiesta, ya que el muerto y su esposa estafaran al seguro y se iban para Brasil, pero Rosa no se pudo estrenar mejor c&oacute;mo scort de lujo, corri&eacute;ndose c&oacute;mo una perra y ba&ntilde;ada de semen.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Gloria hab&iacute;a dejado a su marido por su cu&ntilde;ada. Empezaba una nueva vida. 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