{"id":20923,"date":"2019-06-03T22:00:00","date_gmt":"2019-06-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-03T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-03T22:00:00","slug":"20915-la-historia-de-ngel-solo-era-un-muchacho-5859","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20915-la-historia-de-ngel-solo-era-un-muchacho-5859\/","title":{"rendered":"La historia de \u00c1ngel, solo era un muchacho (58\/59)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20923\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana estaba tumbada mirando al sol pero con unas gafas oscuras que le tapaban media cara, no entend&iacute;a como pod&iacute;a decir que estaba enferma una mujer con aspecto tan sano y saludable.<\/p>\n<p>Nos quedamos a unos pasos de ella, parec&iacute;a dormida, sab&iacute;a que no lo estaba, era uno de sus trucos, como el de las gafas, para despistar y mirar sin que la vieran.<\/p>\n<p>-No soy una extra&ntilde;a, &iquest;no vais a dar un beso a vuestra t&iacute;a?<\/p>\n<p>-Cre&iacute;amos que estabas dormida. -Erico fue el primero que se inclino, sin que ella moviera un m&uacute;sculo, para darle un suave beso en los labios y le lleg&oacute; el turno a su hermano, los dos con sumo cuidado de no llevarse la crema que Ana ten&iacute;a en los labios.<\/p>\n<p>-Y tu que ya has vuelto a casa, puedes dar un beso a quien te hace de mam&aacute;. -me sorprendi&oacute; lo que dijo aunque a veces hab&iacute;a sido verdad, solamente roc&eacute; mis labios en su mejilla.<\/p>\n<p>-Ahora pod&eacute;is daros un ba&ntilde;o y dejarme que tome mi tiempo de sol, luego hablaremos. -era una despedida y obedecimos saltando inmediatamente al agua, jugamos haciendo carreras que siempre ganaba Erico, a luchas entre nosotros con el resultado sabido de que Rub&eacute;n y yo seriamos los perdedores, y al final Ruben localiz&oacute; una pelota grande de goma en el pabell&oacute;n de verano con la que jugamos un rato entre risas, mucho ruido y salpicaduras de agua.<\/p>\n<p>Dejamos de hacer de ni&ntilde;os cuando vimos que Ana se hab&iacute;a levantado y ven&iacute;a hacia la piscina, ten&iacute;a una figura sensacional, con el pelo recogido por un gorro de silicona blanco. Se lanz&oacute; elegantemente al agua y se zambull&oacute; en el brillante azul, emergiendo m&aacute;s all&aacute; de la mitad de la enorme piscina, los dem&aacute;s empezamos a nadar pretendiendo alcanzarla.<\/p>\n<p>Hizo el viaje de ida y vuelta sin que la atrap&aacute;ramos, y cuando toc&oacute; con el pie en el suelo nos mir&oacute; soltando una angelical y sonora risa, era una de las poqu&iacute;simas veces que la hab&iacute;a visto re&iacute;r con ganas. Ella fue alguna vez joven, y alocada sin duda, y ese era un recuerdo muy grato que nos mostraba.<\/p>\n<p>Subi&oacute; las escaleras y all&iacute; se quit&oacute; el gorro, dej&oacute; que la hermosa cabellera cayera sobre los hombros.<\/p>\n<p>-Tes hombres como robles y se dejan ganar por una mujer&hellip;, y ya casi anciana. -ahora nos re&iacute;amos nosotros y le salpic&aacute;bamos agua, ella escap&oacute; corriendo fuera de nuestro alcance.<\/p>\n<p>-Chicos, la limonada nos espera.- vimos a la peque&ntilde;a camarera con su madil blanco y azul cielo sobre el uniforma verde claro. Sirvi&oacute; limonada en tres vasos.<\/p>\n<p>-Alicia, d&iacute;gale a Carmen que prepare los regalos de mis sobrinos y de &Aacute;ngel. -la chiquilla asinti&oacute; y se dirigi&oacute; a la casa<\/p>\n<p>Cada uno tomo su vaso y bebimos en silencio.<\/p>\n<p>-Os he tra&iacute;do algunos regalos, alguien me ha dicho que hab&eacute;is sido buenos chicos. -se nos qued&oacute; mirando con los ojos risue&ntilde;os pero sin mover un m&uacute;sculo de la cara.<\/p>\n<p>-Y hemos aprobado todo t&iacute;a. -Ana no le hizo caso y no le contest&oacute;.<\/p>\n<p>-Os quedar&eacute;is a comer, ya he hablado con mi hermana, cosa que no hab&eacute;is hecho vosotros, &iquest;no aparec&eacute;is por vuestra casa en toda la noche y no avis&aacute;is a vuestra madre?<\/p>\n<p>-Est&aacute;bamos en tu casa t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Eso no os da derecho para no tener el detalle de avisar a vuestros padres, y ahora vamos a cambiarnos para comer.<\/p>\n<p>Al entrar en la sala de recepci&oacute;n hab&iacute;an dispuesto tres montones de paquetes envueltos en papel brillante de alegres colores. Ana Maria los mir&oacute; un momento.<\/p>\n<p>-Estos son para Rub&eacute;n, esos los de Erico y aquellos los de &Aacute;ngel. -f&aacute;cilmente se pod&iacute;a ver que yo ten&iacute;a m&aacute;s paquetes que ellos, me sent&iacute; apurado y confuso, Ana r&aacute;pidamente cay&oacute; en la cuenta y me saco de la abstracci&oacute;n en que me hab&iacute;a quedado.<\/p>\n<p>-No te preocupes &Aacute;ngel ellos tiene a su madre para se ocupe, y yo hago las veces de ella para ti cuando puedo. -consigui&oacute; que me emocionara y me molestara conmigo mismo por lo mal que la miraba al principio de conocernos.<\/p>\n<p>Rub&eacute;n tom&oacute; uno de los paquetes para abrirlo pero Ana le interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-Ya los mirareis en casa, ahora pod&eacute;is llevarlos al coche y prepararos para la comida.<\/p>\n<p>Les ayud&eacute; a transportar los regalos hasta el coche, de pie ante &eacute;l esperaba Justino el ch&oacute;fer.<\/p>\n<p>-A la se&ntilde;ora no le agrada que se dejen los coche ante la escalera, por favor la pr&oacute;xima vez puede evitar que me llamen la atenci&oacute;n. -como se dirig&iacute;a a Erico, &eacute;ste le respondi&oacute;.<\/p>\n<p>-Llegamos tarde a la noche y no se me ocurri&oacute;, le dir&eacute; a mi t&iacute;a que fue mi culpa, siento haberle causado una molestia<\/p>\n<p>Ten&iacute;amos que vestirnos y ahora si que ten&iacute;an, a la fuerza, que buscar una ropa que les sirviera, y resulto relativamente f&aacute;cil, la ropa de Pablo le estaba algo grande a Erico pero le val&iacute;a, y Ruben no tuvo mayor problema en ponerse lo que le gust&oacute; de mi armario.<\/p>\n<p>-Erico, la culpa de lo que ha pasado con el coche ha sido m&iacute;a, tuve que decirte que dejaras las llaves puestas, con eso es suficiente, Justino se encarga de moverlos cuando los ve ante la entrada, pero no hace falta que digas algo a tu t&iacute;a.<\/p>\n<p>La comida, adem&aacute;s de muy buena estuvo entretenida, Ana estaba hoy de inmejorable humor, y despu&eacute;s de comer los hermanos se marcharon, seguramente impacientes por mirar los regalos que llevaban. Antes me dijeron que me llamar&iacute;an para no dejarle la exclusividad a Ian.<\/p>\n<p>Ana se retiraba a descansar una siesta, a la noche ten&iacute;a pensado salir.<\/p>\n<p>-Luego tenemos que hablar. -me miraba somnolienta y no me quedaba otra opci&oacute;n que jugar en la piscina solo, o tomar el sol, y decid&iacute; que mejor ser&iacute;a abrir los paquetes de Ana.<\/p>\n<p>Como ya hab&iacute;a imaginado, casi todos los paquetes conten&iacute;an ropa, pantalones de verano, camisas, polos, ropa interior, zapatos y deportivos y me llam&oacute; a atenci&oacute;n un nuevo tipo de calzoncillo, ten&iacute;a una cintura el&aacute;stica de puntillas y la peque&ntilde;a tela era muy fina y tambi&eacute;n el&aacute;stica, me desnud&eacute; y me prob&eacute; uno floreado.<\/p>\n<p>Al principio me pareci&oacute; algo rid&iacute;culo pero luego al andar con &eacute;l me daba cuenta de lo c&oacute;modo que era, como una segunda piel, adem&aacute;s de resultar muy er&oacute;tico, tanto que se me endureci&oacute; la pija mir&aacute;ndome en el espejo.<\/p>\n<p>Justo en ese momento me llam&oacute; Ian.<\/p>\n<p>-Siento haberte fallado anoche.<\/p>\n<p>-No tienes que preocuparte, Erico y Ruben me trajeron a casa sin problemas. -me estaba siluetando delante del espejo y se me ocurri&oacute; hacerme unas fotograf&iacute;as y envi&aacute;rselas.<\/p>\n<p>-Vas a recibir una fotos m&iacute;as que te gustar&aacute;n, me los han regalado hace un momento.<\/p>\n<p>Al instante las recibi&oacute;.<\/p>\n<p>-Wauuu, est&aacute;s para comerte crudito, &iquest;y qui&eacute;n te regalado las braguitas si puede saberse? -decid&iacute; gastarle una broma.<\/p>\n<p>-Un viejo verde que quiere que le entregue las nalgas. -escuch&eacute; un terrible juramente de Ian.<\/p>\n<p>-Si lo conozco no le van a quedar ganas de volver a hacerlo. -y parece que lo dec&iacute;a muy en serio.<\/p>\n<p>-No te pongas as&iacute; Ian, era una broma, no hay tal viejo verde.<\/p>\n<p>-Ahora recibir&aacute;s una foto m&iacute;a.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n la recib&iacute; al instante, era una foto de su perfil desnudo, y con la verga dura como roca.<\/p>\n<p>-As&iacute; me has puesto al mirarte, si me lo permites me presento en tu casa en un momento y ya sabes para qu&eacute;. -dej&eacute; salir la risa, me sent&iacute;a tan feliz y halagado, volv&iacute; la vista al espejo y pens&eacute; que no estaba nada mal si a los machos les gustaba.<\/p>\n<p>-Tengo asuntos de familia que tratar Ian, esta noche no puedo salir, al menos no se cuanto tiempo nos llevaran los temas.<\/p>\n<p>-Te llamar&eacute; ma&ntilde;ana, espero que est&eacute;s libre.<\/p>\n<p>-&iquest;Ian?&hellip;<\/p>\n<p>-Para salir como amigos, no deseo que me quieras solamente para follar.<\/p>\n<p>-Como amigos? De acuerdo.<\/p>\n<p>Nos despedimos y continue con mi exploraci&oacute;n, hab&iacute;a media docena de las referidas braguitas y me las fui probando todas, luego me aburr&iacute; y me puse el ba&ntilde;ador para salir a la piscina, supon&iacute;a que Ana se levantar&iacute;a en poco tiempo.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; al sol &eacute;ste ya declinaba y algunos &aacute;rboles proyectaban su alargada sombra en ciertos espacios del verde, escog&iacute; un lugar entre sol y sombra y me tumbe en la hierba sobre una toalla mirando al despejado cielo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a terminado mi primer a&ntilde;o de carrera, una meta que no cre&iacute;a poder nunca alcanzar, y ahora lo ve&iacute;a todo m&aacute;s f&aacute;cil, quer&iacute;a tener estudios, cultura, ser independiente y poderme ganar la vida aunque no lo necesitara, pero si era as&iacute;, no deseaba volver a tener que comer pasando de mano en mano de los machos, si lo hac&iacute;a que fuera por mi voluntad, porque me apetec&iacute;a, o porque encontraba machos hermosos aunque para mi todos los hombres ten&iacute;an algo que los hac&iacute;a apetecibles, pero nunca m&aacute;s por dinero.<\/p>\n<p>Sin darme cuenta se me ven&iacute;an las escenas que, entre sue&ntilde;os, presenci&eacute; la noche pasada, la forma tan hermosa en que Erico le hac&iacute;a el amor a su hermano Rub&eacute;n, su espl&eacute;ndido y alargado cuerpo de hombre ya formado, su virilidad innata, ondul&aacute;ndose como una gran serpiente cubriendo el delgado y fr&aacute;gil cuerpo que yac&iacute;a bajo &eacute;l. Cre&iacute;a ver su gran verga siguiendo el compas marcado entrando y saliendo del dulce ano de Rub&eacute;n.<\/p>\n<p>El calor favorec&iacute;a que mi polla se estuviera levantando y aprovech&eacute; los ladridos de Dulce algo lejanos para llamarle y jugar en el agua un rato, quiz&aacute; as&iacute; me calmara antes de que se presentara Ana. Me gustar&iacute;a que todos los hombres fueran igual de cari&ntilde;osos, y que hicieran el amor a sus amantes de esa forma.<\/p>\n<p>Estaba jugando con Dulce, martiriz&aacute;ndolo m&aacute;s bien, hundi&eacute;ndolo en el agua y mirando como chapoteaba y luego buscando que le volviera a hundir una y otra vez sin cansarse. No me hab&iacute;a dado cuenta, y una vez que saqu&eacute; la cabeza del agua, pude ver que Ana estaba presente y portando una gran toalla en las manos.<\/p>\n<p>-Si os hab&eacute;is divertido lo suficiente pod&eacute;is salir y hablamos. -dej&eacute; en la orilla y a salvo a Dulce, y salt&eacute; para sentarme a su lado con los pies a&uacute;n en el agua.<\/p>\n<p>Con la toalla que me entreg&oacute; Ana lo sequ&eacute; a &eacute;l primero, huyendo de sus lamidas en la cara que me hac&iacute;a re&iacute;r sin parar.<\/p>\n<p>-Ya estamos listos se&ntilde;ora. -le dije en plan burlesco a Ana y dej&eacute; la toalla en una hamaca, luego me sent&eacute; a su lado en el asiento balanc&iacute;n de tubos blancos y toldo de lona en distintas tonalidades azuladas.<\/p>\n<p>La mujer luc&iacute;a preciosa, con unos pantaloncitos a medio muslo, sus largas, morenas y torneadas piernas meci&eacute;ndose en el aire, una camisa de seda blanca atada con descuido bajo los senos, y estos saliendo ligeramente de la abertura en V, tersos y sensuales.<\/p>\n<p>Ana Maria, como siempre, estaba de exposici&oacute;n, bien fuera vestida para fiesta de gala, o al descuido como una joven que empezaba a explorar el mundo que le rodeaba, no pasaba desapercibida para nadie. Permanecimos unos segundos en silencio disfrutando del balanceo que imprim&iacute;amos al columpio con nuestras piernas.<\/p>\n<p>-Tu dir&aacute;s, eras tu la que deseabas hablarme.<\/p>\n<p>-Me alegro de que hayas vuelto, aunque adivino que ser&aacute; temporalmente, y adem&aacute;s observo que ya has calmado tu ira contra Pablo. -yo guardaba silencio esperando a ver donde quer&iacute;a llegar.<\/p>\n<p>-Tu lugar est&aacute; con &eacute;l, para bien o para mal, no podr&eacute;is vivir mucho tiempo separados.<\/p>\n<p>-Me dej&oacute; Ana, sin despedirse siquiera, hab&iacute;a decidido dejar a Alberto, estaba a punto de dec&iacute;rselo para quedar libre y &eacute;l me abandon&oacute;.<\/p>\n<p>-No amor, no fue as&iacute;. Pablo solamente se alej&oacute; para dejarte libertad de decidir, no deseaba que influyera la noche de amor que tuvisteis.<\/p>\n<p>-T&uacute; &iquest;c&oacute;mo lo sabes? -la mir&eacute; y vio la tristeza en mis ojos, ella dej&oacute; escapar una risa apagada y me cogi&oacute; una mano.<\/p>\n<p>-Sigue siendo amigo m&iacute;o aunque ya no frecuente mi cama.<\/p>\n<p>-Te odiaba Ana cuando hac&iacute;a eso.<\/p>\n<p>-Lo se amor, eres muy celoso de &eacute;l, pero no le culpes, en todo caso, si hay culpables, soy la &uacute;nica. No voy a contarte una larga historia, pero me sent&iacute;a muy sola cuando pas&oacute; lo de mi marido, y ya se que no es disculpa v&aacute;lida para justificar que una mujer como yo, seduzca a un chico joven aunque &eacute;l sea irresistible.<\/p>\n<p>Me llev&oacute; hac&iacute;a ella y dej&eacute; caer la cabeza en su pecho, sent&iacute;a la fragancia olorosa que su piel desped&iacute;a, el templado calor mullido del volumen de sus senos que se adaptaban a la forma de mi cara.<\/p>\n<p>-Tranquilo mi vida, no hay nada que sea malo si nosotros no lo hacemos, ll&aacute;male, espera tu llamada para saber la decisi&oacute;n que has tomado.<\/p>\n<p>-Quiero hacerlo Ana, lo deseo m&aacute;s que nada, pero no es tan f&aacute;cil, &eacute;l tambi&eacute;n puede llamarme, y parece estar muerto como todo el a&ntilde;o pasado.<\/p>\n<p>-Recuerda que tu le dejaste para venirte aqu&iacute;, s&iacute;, a cuidar de Eduardo, &iquest;pero no debiste preferirle antes a &eacute;l?, eres algo injusto. -sus palabras me recordaban lo que yo no quer&iacute;a reconocer.<\/p>\n<p>-Adem&aacute;s, Alberto est&aacute; molesto conmigo, no contesta a mis llamadas y no puedo dejarle as&iacute;. -hab&iacute;a pasado un brazo por su cintura, y la cercan&iacute;a consegu&iacute;a que su tranquilidad se me fuera contagiando.<\/p>\n<p>-No tienes que preocuparte de Alberto, &eacute;l estar&aacute; bien, tiene a David y a Oriol, le aman y forman un tr&iacute;o casi perfecto, &eacute;l equilibra ese matrimonio y sirve para mantener entretenido a David, va a estar bien con ellos.<\/p>\n<p>Era yo el que en realidad sobraba, esa era la verdad, yo me hab&iacute;a entrometido entre ellos, quiz&aacute; para olvidarme de Pablo, o como una sutil venganza por no poderlo tener a mi lado, por que no hubiera cedido en abandonar el campo para estar conmigo en la ciudad. Pero ten&iacute;a que verle y saber que estaba bien.<\/p>\n<p>-Hay otro problema m&aacute;s quiz&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil de resolver. Pablo desea y exige que su t&iacute;o viva a nuestro lado, en la misma casa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahhhh! &iquest;De eso se trata?, el brib&oacute;n y hermoso Eliseo te persigue, nunca va a cambiar. -Ana era muy lista, pero no le iba a decir lo que sucedi&oacute; entre Eliseo y yo, volvi&oacute; a dejar salir una suave risa, como si la situaci&oacute;n para ella fuera irrelevante y sin importancia, imagino que si le conoc&iacute;a como era de suponer, se imaginar&iacute;a algo.<\/p>\n<p>-Ahora es un mes muy bonito en el campo, el valle relucir&aacute; con el brillo amarillo de las espigas haci&eacute;ndole la competencia al sol, las laderas, subiendo la monta&ntilde;a cubiertas de largas hileras de vides con hojas ya anaranjadas, aprovechando los &uacute;ltimos calores para madurar su fruto, las c&aacute;lidas noches que invitan a los amantes a perderse entre los surcos de olorosa tierra, o tumbarse en la verde y frondosa hierba escuchando la cantarina voz del r&iacute;o.<\/p>\n<p>Miraba a Ana y no pod&iacute;a creerme que hablara de esa manera y con tanta nostalgia, si ella no pod&iacute;a ver el campo m&aacute;s all&aacute; de este parque y sus jardines.<\/p>\n<p>-Me asombras Ana. -solt&oacute; una alegre risa y su pecho se apret&oacute; m&aacute;s contra mi cara.<\/p>\n<p>-Amor, he vivido mucho tiempo all&iacute;, de peque&ntilde;a, y despu&eacute;s cuando volv&iacute;amos del internado para pasar los largos meses de verano, las fiestas de Navidad y Semana Santa, pero aquello era muy aburrido, en la hacienda no hab&iacute;a demasiados chicos para jugar y menos a nuestro alcance&hellip;, salvo uno. -se qued&oacute; perdida en la a&ntilde;oranza de sus recuerdos de ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Eliseo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, ese mismo, &eacute;l era nuestro &uacute;nico amigo para poder jugar&hellip;, y m&aacute;s adelante, de adolescentes, experimentar las emociones de ver el cuerpo de un var&oacute;n.<\/p>\n<p>-Volv&iacute;amos de un internado dirigido por monjas y te puedes suponer nuestra ignorancia en ese campo.<\/p>\n<p>-La vida all&iacute; tambi&eacute;n ense&ntilde;a, Eliseo era un pillo y se aprovechaba de saber m&aacute;s que nosotras, ellos conocen muy bien lo que es el sexo y lo ven m&aacute;s natural, y practican lo que esa vida les muestra y exige para sobrevivir.<\/p>\n<p>-&iquest;Tuviste sexo con Eliseo?<\/p>\n<p>-&iexcl;Oh! mi amor, te vas a enterar de toda mi vida y mis secretos, pero tambi&eacute;n pueden serte &uacute;tiles. &iquest;Si Eliseo me hizo el amor? Recuerda que &eacute;ramos dos las chicas que ten&iacute;a al lado, y ten&iacute;a que suceder al final.<\/p>\n<p>-Varios a&ntilde;os vencimos la tentaci&oacute;n y todo se limitaba a que &eacute;l nos ense&ntilde;ara lo que los hombres tienen como un secreto entre la piernas, &eacute;l ya sab&iacute;a lo que escond&iacute;an las ni&ntilde;as. Para nosotros era un juego y su pajarito un juguete que nos disput&aacute;bamos para tocarlo y hacerle lo que &eacute;l nos ped&iacute;a. Pero todo en la vida va a m&aacute;s. El nos desflor&oacute; a la vez, el mismo d&iacute;a, estando las dos presentes.<\/p>\n<p>Se call&oacute; un momento y sent&iacute;a el latido acelerado de su coraz&oacute;n bajo mi oreja.<\/p>\n<p>-&iquest;A las dos? Pero ser&iacute;a atroz presenciar como violan a tu hermana, escuchar sus gritos y luego ser tu la v&iacute;ctima. -Ana re&iacute;a sin ser escandalosa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Alto! &iexcl;Alto ah&iacute; querido! No hubo violaci&oacute;n, s&iacute; alg&uacute;n peque&ntilde;o quejido, siempre que hay sangre es por una herida, pero nosotras lo quer&iacute;amos tambi&eacute;n, Eliseo sab&iacute;a muy bien como hacerlo con el m&iacute;nimo dolor y lo dese&aacute;bamos ardientemente desde veranos atr&aacute;s, solo que nos nos atrev&iacute;amos por lo que pudiera pasar, por las consecuencias de nuestro acto y la reacci&oacute;n de nuestros padres, no lo limitamos a una sola vez y ocurri&oacute; lo inevitable.<\/p>\n<p>Escuchaba su voz, y tambi&eacute;n su respiraci&oacute;n forzada en algunos momentos de la narraci&oacute;n, me daba cuenta de la confianza que depositaba en mi al revelarme esas aventuras juveniles, de ella y de su hermana la mama de Erico y Rub&eacute;n.<\/p>\n<p>-Para el curso siguiente, solamente una de nosotras parti&oacute; de vuelta al internado, y al siguiente verano volv&iacute;amos a pasarlo juntas. En el intermedio un nuevo ser vino a este mundo, un hermoso ni&ntilde;os moreno que se parec&iacute;a a Eliseo su padre. -sin darme cuenta se me escapaban las lagrimas, me sent&iacute;a acongojado a diferencia da la frialdad, aparente, con que Ana se explicaba.<\/p>\n<p>-&iquest;Pablo? &iquest;Y tu eres su mam&aacute;?<\/p>\n<p>-No amor, no tuve esa suerte, aunque mi hermana no pudo gozar de su hijo. Ha sido preferible as&iacute;, todo lo dem&aacute;s te lo puedes suponer f&aacute;cilmente&hellip; Y esc&uacute;chame, no tienes porque vivir en la casa de Eliseo, don Ernesto y do&ntilde;a Martina, (se refer&iacute;a de esa forma a sus padres), estar&aacute;n encantados de tenerte, sinceramente te quieren, y si vas a ser la pareja de su nieto, no reconocido oficialmente, si le vas a hacer feliz ellos va a adorarte. -los dos nos quedamos en silencio con el balanc&iacute;n detenido, me separ&eacute; de su pecho y le sujet&eacute; las manos.<\/p>\n<p>-No se que decirte Ana, pero gracias por tu confianza, pensar que alguna vez llegu&eacute; a odiarte&hellip;<\/p>\n<p>-No me digas m&aacute;s que una cosa, que vas a hacer esa llamada que alguien est&aacute; esperando, lo dem&aacute;s no tiene importancia amor&hellip;, esta noche voy a salir, si te apetece acompa&ntilde;ar a una se&ntilde;ora mayor&hellip; -me pas&oacute; una mano por mis mejillas mojadas deteni&eacute;ndose en los labios y los acarici&oacute; con las yemas de los dedos.<\/p>\n<p>-Voy a pensar en todo lo que me has dicho&hellip;, y es posible que haga esa llamada. no supe hacer otra cosa que abrazarme a ella y besarle con fuerza la mejilla, sin miedo a llevarme el maquillaje.<\/p>\n<p>-Ya vale &Aacute;ngel, hace tiempo que no lloro y tampoco lo voy a hacer ahora.<\/p>\n<p>*****************<\/p>\n<p>Cen&eacute; solo, no del todo, acompa&ntilde;ado por Dulce y servido por Tom&aacute;s, sin hablar y meditando sobre toda la informaci&oacute;n que me hab&iacute;a llegado de repente.<\/p>\n<p>Me disculp&eacute; ante la llamada de Erico, y despu&eacute;s de Ian, invit&aacute;ndome a salir.<\/p>\n<p>La cena fue r&aacute;pida.<\/p>\n<p>-Tom&aacute;s voy a ver un poco la televisi&oacute;n y luego me meter&eacute; en la cama, no hace falta que esperes.<\/p>\n<p>-Desea que le lleve caf&eacute; o alguna bebida.<\/p>\n<p>-Un te de menta por favor. -march&eacute; al sal&oacute;n grande que siempre usaba Eduardo despu&eacute;s de cenar, para ver las noticias, necesitaba estar solo aunque Dulce enseguida salto a mis piernas, y a la vez me daba miedo la soledad. Ten&iacute;a que darle vueltas a las revelaciones de Ana y se me amontonaban en tropel todas ellas sin poder analizar nada.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a conseguido centrarme, ni atender las noticias del telediario cuando Tom&aacute;s me sirvi&oacute; el t&eacute; pedido.<\/p>\n<p>Lo primero que se me ocurri&oacute; pensar fue lo de la noche pasada, hab&iacute;a hecho el amor con los hermanos de Pablo, bueno, no era algo especial ya que ellos siendo hermanos tambi&eacute;n lo hac&iacute;an, pero es que la forma de hacerlo de Erico me gust&oacute; y me gustaba, ahora entend&iacute;a que a veces, en algunas cosas me recordara a Pablo, y ahora sabi&eacute;ndolo todo, su parecido lo ve&iacute;a m&aacute;s patente salvando diferencias tambi&eacute;n notables.<\/p>\n<p>Alberto hab&iacute;a dejado de ser prioritario en mis preocupaciones, Ana me lo hab&iacute;a dejado claro, &iquest;y Eliseo?, &iexcl;ay! Eliseo, Ana dec&iacute;a que la gente del campo compart&iacute;an lo que hubiera, sin celos ni rencores, sin darle demasiadas vueltas, porque la vida les ense&ntilde;aba, al contemplarla, lo que pasaba en su entorno. Adem&aacute;s ahora entend&iacute;a que Pablo quisiera tenerle a su lado, ahora que lo ve&iacute;a como su padre y no como su t&iacute;o.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de tomar el te y me fui a la habitaci&oacute;n, Dulce ten&iacute;a ganas de cari&ntilde;os y me segu&iacute;a interponi&eacute;ndose en mis pasos haci&eacute;ndome tropezar y re&iacute;r ante su actitud.<\/p>\n<p>Sin desnudarme, ni pasar por el ba&ntilde;o, me tire en la cama, mir&eacute; el techo blanco de la habitaci&oacute;n y me saqu&eacute; el tel&eacute;fono del bolsillo, lo mir&eacute; y busqu&eacute; en la lista de contactos. Marqu&eacute; encomend&aacute;ndome al cielo para que hiciera bien las cosas, que el quisiera mi llamada y&hellip;,<\/p>\n<p>-Gatito, te haces de rogar, esperaba tu llamada, la deseaba tanto.<\/p>\n<p>-Quiero seguir estudiando, terminar mi carrera. Vivir en la casa grande hasta que mis cosas con Eliseo vayan mejor. Serte &uacute;til. Qu&eacute; cuentes conmigo para todo&hellip; -lo solt&eacute; todo de golpe sin respirar hasta que &eacute;l me interrumpi&oacute;<\/p>\n<p>-Concedido, de acuerdo, todo ser&aacute; como tu quieras, pero dime lo importante.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pablo! te quiero, te amo tanto, y si, voy a marchar para estar contigo, dame solo unos d&iacute;as, igual con uno tengo bastante&hellip;, no mejor ven tu a recogerme ahora.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mi gatito loco!<\/p>\n<p>-&iexcl;Pablo! Ven a buscarme ya y ll&eacute;vame a tu lado. -&iexcl;joder, qu&eacute; llor&oacute;n soy!, no pod&iacute;a hablar ahogado por las l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>-Llegar&eacute; en unas horas, esta noche est&aacute;s en mis brazos, tranquilo gatito, esp&eacute;rame despierto.<\/p>\n<p>-Har&eacute; lo que tu me mandes Pablo, siempre, siempre, te amo mi Pablo, te espero&hellip; -pero la llamada hab&iacute;a sido interrumpida.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos, las &uacute;ltimas l&aacute;grimas cayeron, cuando los abr&iacute; Dulce ten&iacute;a la carita apoyada en la cama y mir&aacute;ndome preocupado, y triste por verme llorar.<\/p>\n<p>Le pas&eacute; la mano por su cabecita.<\/p>\n<p>-No volver&aacute;s a quedarte solo, te lo prometo, si Ana no se opone te llevar&eacute; conmigo.<\/p>\n<p>&Eacute;l me acompa&ntilde;&oacute; en la cama, hasta que el ruido de un motor de coche me hizo saltar y correr a la puerta principal de la casa.<\/p>\n<p>Pablo siempre cumpl&iacute;a, sus recios pasos sonaban fuertes y firmes pisando la grava del jard&iacute;n antes de subir las escaleras donde Tom&aacute;s ya esperaba antes de que yo llegara.<\/p>\n<p>Seguira&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ana estaba tumbada mirando al sol pero con unas gafas oscuras que le tapaban media cara, no entend&iacute;a como pod&iacute;a decir que estaba enferma una mujer con aspecto tan sano y saludable. 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