{"id":20936,"date":"2019-06-04T22:00:00","date_gmt":"2019-06-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-04T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-04T22:00:00","slug":"20936-viajando-con-mi-primo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20936-viajando-con-mi-primo-2\/","title":{"rendered":"Viajando con mi primo (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20936\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los siguientes d&iacute;as tras el viaje con mi primo me sent&iacute;a triste, mal y sola. No solo se hab&iacute;an terminado esos d&iacute;as maravillosos sino que si ahora quer&iacute;amos vernos, tendr&iacute;a que ser en secreto. Nada de pasear de la mano por las preciosas calles de Lisboa. Otra preocupaci&oacute;n era que para Pablo solo hubiera sido una aventura y no quisiera tener una relaci&oacute;n de pareja conmigo, pero no era as&iacute;: me escrib&iacute;a, me dec&iacute;a que me echaba de menos, y que me quer&iacute;a. Con respecto a hacer el amor sin protecci&oacute;n, al final comprob&eacute; que no estaba embarazada. Pero yo iba a seguir intent&aacute;ndolo, con o sin la colaboraci&oacute;n de Pablo. Quiz&aacute; eso cambiara todo, igual podr&iacute;amos fugarnos los dos con el ni&ntilde;o a otra ciudad o algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Por supuesto ya est&aacute;bamos planificando quedar en alg&uacute;n hotel de la ciudad para hacer el amor y estar juntos en general. Aunque la siguiente vez que nos vimos fue en otra comida familiar en la casa de mis t&iacute;os. El tema principal de conversaci&oacute;n fue desde luego preguntarnos a Pablo y a m&iacute; qu&eacute; tal nos hab&iacute;a ido, si nos hab&iacute;a gustado el sitio, si hab&iacute;amos disfrutado y si &iacute;bamos a repetir. Nosotros respond&iacute;amos que todo genial con una sonrisa en la boca, aunque cuando nuestras miradas se cruzaban desde el otro lado de la mesa, nos transmit&iacute;amos una complicidad que solo nosotros entend&iacute;amos. Nuestros familiares estaban muy contentos de que Pablo y yo hubi&eacute;ramos comenzado esta din&aacute;mica de viajar juntos.<\/p>\n<p>En una de las veces que fui al ba&ntilde;o, casualmente Pablo entraba. O igual no era casual sino que &eacute;l hab&iacute;a ido cuando sab&iacute;a que yo estaba. Mir&oacute; a su alrededor y al ver que no hab&iacute;a nadie me plant&oacute; un beso con lengua all&iacute; mismo. Se me puso el coraz&oacute;n a mil por la excitaci&oacute;n y por el riesgo. Daban ganas de entrar al ba&ntilde;o con &eacute;l, pero ser&iacute;a demasiado sospechoso. De ah&iacute; en adelante yo estaba ya cachonda, pensando en ese beso y en lo que le har&iacute;a a Pablo ahora que le ten&iacute;a cerca.<\/p>\n<p>Pensaba que no hab&iacute;a forma de estar un rato solos aquel d&iacute;a, pero entonces algunos de los hombres empezaron a decir que iban dentro a echarse una siesta. Con ese calor y esa comilona era l&oacute;gico. Pablo me mir&oacute; y dijo que &eacute;l tambi&eacute;n iba.<\/p>\n<p>Yo me qued&eacute; fuera, jugando a las cartas con mis t&iacute;as, pero todo el rato estaba pensando que mi chico estaba ah&iacute; dentro, solo, tumbado en la cama y quiz&aacute; esper&aacute;ndome. Y de hecho me lleg&oacute; un mensaje al m&oacute;vil de &eacute;l diciendo d&oacute;nde estaba y que fuera all&iacute;, que me deseaba. Descart&eacute; varias veces esa opci&oacute;n, hasta que tuve que volver al ba&ntilde;o. Una vez dentro de la casa, tan cerca de &eacute;l, no pude resistirme. Busqu&eacute; su habitaci&oacute;n y abr&iacute; la puerta despacio&hellip; si estaba durmiendo me ir&iacute;a y si no, me quedar&iacute;a. Estaba despierto as&iacute; que entr&eacute; y cerr&eacute; la puerta. Fui a su cama, me sent&eacute; e inclin&eacute; y empec&eacute; a besarle, con prisas, tanto por la situaci&oacute;n como por las ganas que ten&iacute;a. &Eacute;l me met&iacute;a mano a las tetas y los muslos todo lo que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Pronto tom&oacute; mi mano y la llev&oacute; a su entrepierna. Como aquella noche en nuestro viaje, solo sentir el tama&ntilde;o y dureza de su miembro en mi mano ya era suficiente para que perdiera la cordura y me dejara llevar por &eacute;l. Lo magre&eacute; durante un rato en el que segu&iacute;a aumentando de tama&ntilde;o. No tard&eacute; mucho en moverme de forma que mi cara quedaba cerca de su paquete, y le desabroch&eacute; los pantalones. Baj&eacute; su ropa interior y con un respingo su miembro qued&oacute; apuntando hacia el techo, duro y esperando mi estimulaci&oacute;n bucal.<\/p>\n<p>No me lo pens&eacute; dos veces, me inclin&eacute; y me la introduje. Era la primera vez que la ten&iacute;a en mi boca, y me encant&oacute;. Caliente, con ese glande suave y empapado de presemen, y a la vez bien dura y firme. Empec&eacute; el movimiento arriba y abajo, r&aacute;pido pero no en exceso, constante. Pablo conten&iacute;a sus gemidos. Con una mano le acariciaba suavemente los test&iacute;culos. Me apetec&iacute;a llevarme la otra mano a mi sexo pero me contuve. Me dediqu&eacute; solo a su placer, mamando y mamando y sintiendo que cada vez estaba m&aacute;s dura dentro de mi boca, si es que eso era posible. Sent&iacute;a mis braguitas empaparse de mi lubricaci&oacute;n, y solo deseaba que eso no oliera demasiado cuando volviera fuera con mis t&iacute;as.<\/p>\n<p>A ratos me quedaba sin aliento y la sacaba y continuaba con la mano, embelesada con esa polla que me ten&iacute;a loca. Dese&eacute; estar ah&iacute; chup&aacute;ndola durante horas, pero no era posible, ten&iacute;a que volver ya, Por suerte Pablo no tard&oacute; mucho en descargar todo su semen en mi boca, chorro tras chorro, en una corrida s&uacute;per copiosa. Llevaba ya demasiado tiempo ah&iacute; as&iacute; que no hab&iacute;a tiempo de ir al ba&ntilde;o, limpiar, ni nada de eso, simplemente me lo tragu&eacute; todo y sal&iacute; apresuradamente.<\/p>\n<p>Una vez fuera nadie dijo nada aunque tard&eacute; un buen rato. Espero que en mis mejillas no estuviera el rubor que se me suele poner cuando estoy cachonda. En cuanto a manchas de semen, imposible, ya que estaba segura de haber tragado hasta la &uacute;ltima gota.<\/p>\n<p>Esa noche ya en mi casa me masturb&eacute; con la imagen en mi cabeza de lo que hab&iacute;a ocurrido en la casa de mis t&iacute;os, y me corr&iacute; como una loca. Toda esta historia con Pablo estaba sacando todo mi erotismo y sexualidad como nunca nadie hab&iacute;a podido hacerlo<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Aquellos d&iacute;as yo hac&iacute;a mi vida normal pero desde luego hab&iacute;a cambiado. Estaba siempre ilusionada, risue&ntilde;a, sonriente, haciendo planes de futuro en mi cabeza. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s hab&iacute;amos reservado un hotel en el centro de la ciudad para volver a estar juntos.<\/p>\n<p>No escatimamos en gastos para poder tener un sitio bonito, aunque a ese paso nos &iacute;bamos a arruinar si quer&iacute;amos follar regularmente. Toda esta situaci&oacute;n era bastante frustrante. Yo ese d&iacute;a sal&iacute; antes de clase y Pablo se tom&oacute; el d&iacute;a libre, para as&iacute; poder estar toda la tarde juntos. Por la noche ser&iacute;a demasiado sospechoso, ya que yo no suelo hacer lo t&iacute;pico de salir de tapas y ca&ntilde;as por la tarde-noche, as&iacute; que no pod&iacute;a poner eso como excusa.<\/p>\n<p>Llevamos una peli rom&aacute;ntica en un USB sabiendo que seguramente podr&iacute;amos conectarlo a la TV, como as&iacute; fue, y una botella de vino. No entramos a la vez por si acaso, as&iacute; que cuando yo llegu&eacute; &eacute;l ya estaba dentro. Yo llevaba una blusa retro estampada, jeans campana y sandalias de cu&ntilde;a, y &eacute;l vaqueros y camiseta negra. Empezamos muy modositos, solo d&aacute;ndonos un pico y poni&eacute;ndonos con la peli y tomando un poco de vino, pero no aguantamos a ver la peli entera, a la mitad ya est&aacute;bamos bes&aacute;ndonos y toc&aacute;ndonos. Cuando est&aacute;bamos juntos no hab&iacute;a nada alrededor, el mundo desaparec&iacute;a y para m&iacute; solo estaba &eacute;l.<\/p>\n<p>Esta vez yo qued&eacute; por encima de &eacute;l, un poco agresiva, besando tanto su boca como su cara, rozando mi piel contra su barba de tres d&iacute;as. Dejando que la suavidad de mi cabello rozara su piel, y que pudiera sentir mi perfume. Esa postura dejaba mis pechos colgantes y con el escote perfectamente visible desde su posici&oacute;n. Pronto sus manos coparon mis pechos, yo sab&iacute;a que le encantaba tocarme por encima de la ropa. Abajo yo apoyaba mi pubis sobre su paquete y me frotaba adelante y detr&aacute;s&#8230; a pesar de las ropas que hab&iacute;a entre nosotros, era s&uacute;per caliente hacer eso.<\/p>\n<p>El calor empezaba a invadir mi cuerpo y me quit&eacute; la blusa, quedando con el sujetador blanco que inmediatamente despu&eacute;s Pablo me desabroch&oacute; y tir&oacute; al suelo. Puso las palmas de sus manos contra mis sensibles pechos y me tumb&eacute; sobre &eacute;l haciendo presi&oacute;n. Luego me incorpor&eacute; y se los puse en la boca, donde pudo notar en sus labios lo duros que estaban ya mis pezones. Mientras, sin yo darme casi ni cuenta, &eacute;l ya se la hab&iacute;a sacado y se masturbaba con suavidad, disfrutando del momento. Yo baj&eacute; de la cama y me baj&eacute; los pantalones y las braguitas, mostr&aacute;ndome orgullosa delante de &eacute;l, dej&aacute;ndole que disfrutara del trabajado cuerpo de su prima. Me volv&iacute; a colocar en la misma posici&oacute;n aunque ahora sus manos estaban sobre mi piel desnuda, y su glande al rozarme dejaba peque&ntilde;as manchas brillantes de su lubricaci&oacute;n sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a pasarme la mano por el sexo, para estimularme pero tambi&eacute;n para esparcir mi flujo por toda mi entrepierna, incluso llegando al orificio anal. Despu&eacute;s pas&oacute; a frotar otra cosa, no su mano sino su verga, por la misma zona, tambi&eacute;n acabando en el culo, ah&iacute; le dije que eso no me gustaba, que nunca lo hab&iacute;a hecho, y dijo que no pasaba nada, que solo frotar y empujar un poco ya era rico. Efectivamente la sensaci&oacute;n me gustaba, podr&iacute;a ser excitante sin tener que pasar por el dolor de meterla hasta adentro.<\/p>\n<p>Yo estaba ya tan cachonda que mi lubricaci&oacute;n corr&iacute;a por mis muslos abajo. Termin&eacute; de quitarle los pantalones y me iba a sentar sobre su polla cuando me dijo que pusi&eacute;ramos el cond&oacute;n. Por supuesto a diferencia de nuestra primera vez, ahora s&iacute; hab&iacute;amos comprado condones. Sin embargo le convenc&iacute; de no ponerlo de momento, disfrutar de estar piel con piel as&iacute;, y cuando se fuera a correr ya lo pondr&iacute;amos. Una vez me dio el s&iacute; dej&eacute; bajar mis caderas, ensart&aacute;ndome por completo en su polla dur&iacute;sima. Creo que se me pusieron los ojos en blanco. Qu&eacute; incre&iacute;ble sensaci&oacute;n de sentirse por completo llena, que no me hab&iacute;a pasado con ning&uacute;n hombre antes. Cabalgu&eacute; durante unos minutos as&iacute;, alternando entre estar recta o inclinarme sobre &eacute;l y dejarle estimular mis pezones con su boca. En esa segunda posici&oacute;n, &eacute;l ten&iacute;a acceso a mi culo, y tras embadurnar su dedo &iacute;ndice con saliva y con mis flujos, meti&oacute; la punta del dedo en mi ano, lo cual sorprendentemente me pareci&oacute; s&uacute;per rico y excitante.<\/p>\n<p>Segu&iacute; subiendo y bajando durante muchos minutos, no quer&iacute;a parar, esa postura me produc&iacute;a un placer incre&iacute;ble. El hecho de tener mis dos agujeros llenos a la vez era mejor de lo que pod&iacute;a haber imaginado. El placer y la excitaci&oacute;n hac&iacute;an que se me abriera o relajara m&aacute;s el culo, y lejos de dolerme me produc&iacute;a m&aacute;s gusto. Llegu&eacute; a fantasear con que ten&iacute;a a otro hombre detr&aacute;s y que los dos me penetraban otra vez, y esa idea era tremendamente excitante, de hecho a partir de aquel d&iacute;a empec&eacute; a tener bastante fijaci&oacute;n con esa fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Me corr&iacute; en esa posici&oacute;n, gimiendo como una loca, apretando bien abajo para que la polla de Pablo llegara lo m&aacute;s dentro posible. &Eacute;l aguantaba sin correrse y su polla segu&iacute;a igual de dura. Ya cansados de esa postura cambiamos de posici&oacute;n y me puse a cuatro patas, exponiendo mis dos &ldquo;opciones&rdquo; a Pablo que por supuesto me la clav&oacute; en el co&ntilde;o y sigui&oacute; bombeando sin piedad. Pablo cambiaba cuando est&aacute;bamos en la cama&hellip; normalmente era cari&ntilde;oso y atento conmigo, pero en la cama cambiaba, era un aut&eacute;ntico empotrador, y eso me encantaba.<\/p>\n<p>A ratos me agarraba de las caderas o bien a ratos se inclinaba y me pon&iacute;a las manos en los hombros para hacer m&aacute;s fuerza y clav&aacute;rmela bien dentro. Yo me apoyaba en un brazo y con la otra mano estimulaba mi cl&iacute;toris, hasta que tuve otro orgasmo, esta vez no tan intenso pero s&iacute; largo. De nuevo parece que Pablo aguantaba hasta que yo me hubiera corrido y entonces en el &uacute;ltimo momento la sac&oacute; y se corri&oacute; sobre mi culo y mi espalda. Fue muy excitante sentir su semen caliente en mi piel, aunque por supuesto me hubiera gustado m&aacute;s que lo hiciera dentro de m&iacute;. Pero otra vez ser&iacute;a.<\/p>\n<p>Tras ducharnos seguimos viendo la peli hasta terminarla, y luego seguimos ah&iacute; charlando y bebiendo, disfrutando de nuestro d&iacute;a como pareja. Luego fue frustrante tener que salir del hotel de nuevo separados por si alguien conocido nos ve&iacute;a. Pero llegu&eacute; a casa contenta y satisfecha, y una cosa que no me hab&iacute;a pasado antes: al haber sido penetrada por detr&aacute;s (aunque solo fuera el dedo) notaba algo raro ah&iacute;, pero no sent&iacute;a dolor.<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Al siguiente fin de semana les dimos una alegr&iacute;a a la familia: Pablo y yo nos &iacute;bamos de nuevo de viaje juntos. Aunque por temas de presupuesto, se trataba solo de una escapada corta. Hay un pueblo muy bonito y famoso a poco m&aacute;s de una hora en coche, que al final por una cosa u otra no conoc&iacute;amos ninguno de los dos. Saldr&iacute;amos el s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana y volver&iacute;amos el domingo por la tarde, haciendo una noche all&iacute;&hellip; que era lo que m&aacute;s nos interesaba, claro. Para no andar con condones, quedamos en que lo har&iacute;amos a pelo y que a la vuelta yo ir&iacute;a a la farmacia a por la p&iacute;ldora del d&iacute;a despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Otra ventaja de tener novio: Pablo conduc&iacute;a y ten&iacute;a coche, mientras que yo a mis 24 a&ntilde;os no ten&iacute;a ni carnet de conducir, soy muy torpe para esas cosas. La habitaci&oacute;n era sencilla pero bonita y con buenas vistas, y a diferencia de nuestro primer viaje a Lisboa, esta vez era con cama de matrimonio, a la cual dimos buen uso.<\/p>\n<p>El pueblo nos encant&oacute;, pero el sexo fue algo de otro mundo. Pablo me foll&oacute; de todas las formas y posiciones posibles. Hicimos el amor al llegar a la habitaci&oacute;n por la tarde, otras tres veces por la noche antes de dormir, y otras dos veces el domingo por la ma&ntilde;ana antes de dejar la habitaci&oacute;n. El domingo me costaba incluso caminar, de la ca&ntilde;a que me hab&iacute;a metido Pablo, que era incansable. Casi todas esas sesiones de sexo acabaron con &eacute;l descargando su semen dentro de m&iacute;. Ni que decir tiene que al volver a la ciudad no tom&eacute; la p&iacute;ldora del d&iacute;a despu&eacute;s&hellip; unos euros m&aacute;s en mi bolsillo, y muchas posibilidades de atar a Pablo solo para m&iacute; por medio de un hijo en com&uacute;n.<\/p>\n<p>Volvimos del viaje si cabe a&uacute;n m&aacute;s enamorados. En la siguiente comida familiar ense&ntilde;amos las fotos y a todos les gustaron. Por supuesto, no pod&iacute;a ense&ntilde;ar las de la habitaci&oacute;n, porque se supon&iacute;a que ten&iacute;amos camas separadas. Sin embargo en una de las fotos, una de mis primas adolescentes, que no piensa antes de hablar, solt&oacute; sin m&aacute;s: &ldquo;Anda, hab&eacute;is dormido juntos??&rdquo; Entonces mir&eacute; bien la foto y en el reflejo de la ventana se ve&iacute;a claramente el interior de la habitaci&oacute;n y la cama de matrimonio. Me puse roja como un tomate&hellip; no pod&iacute;a mirar a los dem&aacute;s, sobre todo a mis padres o a los padres de Pablo. Sin embargo &eacute;l dijo con naturalidad que no quedaban habitaciones con camas individuales y que hab&iacute;amos tenido que ir a esa, y que no pasaba nada. Gracias a ese comentario de Pablo la cosa parece que no pas&oacute; a mayores.<\/p>\n<p>No obstante, pronto iba a ocurrir algo que iba a hacer imposible mantener nuestra relaci&oacute;n en secreto. Mi test de embarazo dio positivo, y poco despu&eacute;s pude confirmarlo con el m&eacute;dico. Iba a tener un hijo de mi primo Pablo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Los siguientes d&iacute;as tras el viaje con mi primo me sent&iacute;a triste, mal y sola. No solo se hab&iacute;an terminado esos d&iacute;as maravillosos sino que si ahora quer&iacute;amos vernos, tendr&iacute;a que ser en secreto. Nada de pasear de la mano por las preciosas calles de Lisboa. 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