{"id":20956,"date":"2019-06-09T22:00:00","date_gmt":"2019-06-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-09T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-09T22:00:00","slug":"20951-memorias-inolvidables-capitulo7-dos-aos-y-medio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20951-memorias-inolvidables-capitulo7-dos-aos-y-medio\/","title":{"rendered":"Memorias inolvidables (Cap. 7): Dos a\u00f1os y medio con Eduardo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20956\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya sab&eacute;is que cada vez que mi padre viajaba para ver c&oacute;mo iban sus naranjos y todo el asunto del arroz que tambi&eacute;n cultivaba, lo acompa&ntilde;aba. Me lo arreglaba con amigos cuando era en medio de la semana para que me pasaran los apuntes, pero pronto mi padre se dio cuenta que no me hac&iacute;a un buen servicio y, aprovechando que yo no ten&iacute;a clases en viernes, nos &iacute;bamos por la ma&ntilde;ana del viernes para regresar en domingo, unas veces por la ma&ntilde;ana, otras por la tarde.<\/p>\n<p>Nunca mi padre quiso aceptar dormir o comer en casa del t&iacute;o On&eacute;simo. Le parec&iacute;a un abuso hacia la se&ntilde;ora Emerenciana. Consinti&oacute;, sin embargo, que yo fuera porque ya sab&iacute;an que entre Eduardo y yo hab&iacute;a un cierto feeling que ya estaban deseando que fuese claramente positivo y dejarse de preocupaciones. Lo sab&iacute;an en la casa de Eduardo y era sabido por mi padre. Como en mi casa no habl&aacute;bamos de lo que hac&iacute;amos, ya que no era muy conveniente, no se enteraron de momento. A efectos de mi padre y la familia de Eduardo &eacute;ramos novios, lo que nosotros ni pens&aacute;bamos en ese momento, tampoco despreci&aacute;bamos la idea. Cuando alguien nos lo comentaba, dec&iacute;amos que no hay inconveniente, pero nunca lo afirm&aacute;bamos. Un noche escuch&eacute; por casualidad que la se&ntilde;ora Emerenciana le dec&iacute;a al t&iacute;o On&eacute;simo: &laquo;Estos chicos no dicen nada de lo suyo, pero follan m&aacute;s que t&uacute; y yo, algo debe haber&raquo; y el t&iacute;o On&eacute;simo le contest&oacute;: &laquo;Es cosa de juventud, adem&aacute;s como resulta que, por m&aacute;s que follen, no surten efectos, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da? que se diviertan&raquo;. Me fui a la habitaci&oacute;n ri&eacute;ndome y le cont&eacute; a Eduardo, que me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Ellos ya lo han hecho antes, mira la retah&iacute;la que somos en casa, eso sin contar las veces que han usado preservativos, &lsquo;haberlos, haylos&rsquo;.<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos, fue motivo para calentarnos y enamorarnos. Le ped&iacute; a Eduardo que me follara dos veces seguidas sin sac&aacute;rmela y lo consigui&oacute;. Eduardo era una m&aacute;quina de sexo y semen. Luego, m&aacute;s tarde, mientras convers&aacute;bamos muy abrazados y bes&aacute;ndonos de vez en cuando, me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Podr&iacute;amos presentarnos ya como novios para que no est&eacute;n echando c&aacute;balas por su cabeza, &iquest;no te parece?<\/p>\n<p>&mdash; Mira, Eduardo, no tengo inconveniente en nada porque te amo y s&eacute; que me amas, en esta casa no hay problemas y me encuentro a gusto, pero no es lo mismo en la m&iacute;a, aquello es un infierno, es por eso que mi padre y yo nos fugamos en cuanto podemos.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces&hellip;, &mdash;poniendo una cara muy triste, pregunt&oacute;&mdash; &iquest;no vamos a poder ser novios, ni vivir nunca juntos?<\/p>\n<p>&mdash; Claro que s&iacute; podremos, mira, el verano est&aacute; pr&oacute;ximo, vengo entonces con calma con mi padre o sin &eacute;l y lo decimos formalmente, aunque eso para m&iacute; es lo de menos, me interesa que seas feliz y que tus padres y hermanos sepan que te amo.<\/p>\n<p>&mdash; Eso, mejor, cuando vengas en verano que te quedar&aacute;s m&aacute;s tiempo y celebraremos una fiesta de compromiso y podremos salir juntos a todas partes&hellip;, &mdash;me miraba alegre y contento.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos los dos sentados sobre la cama completamente desnudos uno cara al otro. Eduardo despleg&oacute; sus piernas y las estir&oacute; a lo largo de la cama, momento que aprovech&eacute; para sentarme sobre su pubis y meter mi culo encima de su polla que estaba enhiesta. Con la mano me la acomod&eacute; y le dije que no se moviera. Est&aacute;bamos muy unidos, cara a cara, cogidos de la mano y balance&aacute;ndonos hacia la cabecera y hacia los pies de la cama, nos mir&aacute;bamos finamente a los ojos y me dice:<\/p>\n<p>&mdash; Te quiero.<\/p>\n<p>&mdash; Te quiero, &mdash;le dije tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Te quiero m&aacute;s que a mi madre.<\/p>\n<p>&mdash; Te quiero m&aacute;s que a nadie en el mundo, &mdash;le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>Juntamos nuestras bocas y nos besamos, metimos nuestras lenguas hasta el fondo, le rob&eacute; su saliva para hacerla m&aacute;s:<\/p>\n<p>&mdash; Te amo, Eduardo.<\/p>\n<p>&mdash; Te amo, Ismael, y te adoro y te quiero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Mi tesoro y mi bien, mi vida<\/p>\n<p>&mdash; Y yo a ti tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Te amo m&aacute;s&hellip;, &mdash;dijimos a la vez los dos interrumpi&eacute;ndonos por el beso en que nos rob&aacute;bamos el alma uno al otro.<\/p>\n<p>Nos callamos y comenzamos de nuevo. Me tumb&eacute; entre las piernas abiertas de Eduardo y desplegu&eacute; las m&iacute;as a su costado. Empuj&aacute;bamos los dos, mientras levant&aacute;bamos el pubis por la presi&oacute;n que hac&iacute;amos. Tardamos un tiempo en sentir que nos ven&iacute;amos y lleg&oacute; primero a mi que dispar&eacute; al techo cayendo todo sobre nosotros mismos y sin interrupci&oacute;n Eduardo dej&oacute; sus restos en mi recto. Al calmar nuestros espasmos y quedarnos con m&aacute;s deseos no permit&iacute; que me sacara su polla de mi culo y al rato est&aacute;bamos igual. Me sent&iacute;a lleno, porque no hab&iacute;amos dejado escapar la primera y con la segunda estaba m&aacute;s feliz. No sent&iacute;a molestia y sab&iacute;a que ten&iacute;a la energ&iacute;a de Eduardo en mi interior. Decidimos ir a la ducha y asearnos para salir a dar una vuelta. Le dije a Eduardo:<\/p>\n<p>&mdash; Vamos a caminar algo para hacer hambre, que mucha cama nos quitar&aacute; el apetito.<\/p>\n<p>&mdash; Con lo que hemos trabajado, yo ya tengo hambre, pero vamos a pasear, &mdash;me contest&oacute;.<\/p>\n<p>Nos ayudamos a lavarnos, primero Eduardo me met&iacute;a un dedo para abrir mi ano y que sacara sus restos, luego le di placer en su culo succionando con mi boca y suspiraba gimiendo de placer.<\/p>\n<p>Salimos a la calle sin rumbo, vestidos con lo m&aacute;s feo que ten&iacute;amos, hechos un zafarrancho tras el combate y descaradamente tomados de la mano hasta llegar a la plaza y sentarnos en una terraza para tomar una cerveza cada uno. No fuimos escandalosos, pero tampoco recatados. Los que se dieron cuenta conversaban sobre nosotros. Pero nosotros est&aacute;bamos felices. Quiz&aacute; fue aquella la cerveza que mejor me haya sentado en toda mi existencia. Todav&iacute;a mi cari&ntilde;o por Eduardo me hacen recordar estos momentos inolvidables y tan gratos que pasamos Eduardo y yo.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el verano, mis calificaciones fueron buenas, muy buenas, porque algo que me dijoEduardo fue:<\/p>\n<p>&mdash; Quiero que obtengas buenas calificaciones para ser un m&eacute;dico digno de m&iacute;.<\/p>\n<p>Esto me estimul&oacute; y luch&eacute; no solo por aprobar todo sino por sacar lo mejor de m&iacute;. Yo estaba feliz de ir a mostrarle a Eduardo mis calificaciones y &eacute;l me daba tantos besos como sumaban los n&uacute;meros obtenidos. Estos besos me los daba siempre delante mi padre y de sus padres. Todav&iacute;a no hab&iacute;amos hecho ning&uacute;n tipo de declaraci&oacute;n. Ese d&iacute;a que fui a mostrarme las calificaciones le ped&iacute; a mi padre que me llevara, aunque regres&aacute;ramos el mismo d&iacute;a. Mi padre aprovech&oacute; para pernoctar, estar con su puta preferida &mdash; la Candelaria&mdash; que siempre me llamaba hijo y me daba caramelos, aunque yo era mayor; yo, en cambio, me iba con mi amor, mi querido Eduardo, que no me daba otros caramelos para chupar que sus pezones y su polla, para m&iacute; m&aacute;s deleitosos.<\/p>\n<p>De manera formal, ese d&iacute;a en que mi padre estaba muy feliz a causa de su hijo, invit&oacute; a comer en un restaurante al t&iacute;o On&eacute;simo y a la t&iacute;a Emerenciana, ya no la llamaba se&ntilde;ora sino t&iacute;a. A los postres, el t&iacute;o On&eacute;simo me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Tu t&iacute;a Emerenciana y yo queremos invitarte a pasar tu verano en nuestra casa, lejos de los ruidos de la ciudad, para que descanses por ese esfuerzo que has hecho.<\/p>\n<p>Yo mir&eacute; a mi padre que sonre&iacute;a de satisfacci&oacute;n, buscando su anuencia, pero &eacute;l solo medio con una cara de hombre gozoso:<\/p>\n<p>&mdash; Eres mayor, no necesitas mi permiso, ellos te quieren, tu me has demostrado que los quieres, acepta y dales alegr&iacute;a, ayudas a Eduardito y que se gane unos cuartos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi padre, como siempre hace cuando quiere demostrar su poder&iacute;o, escarb&oacute; su billetera y le daba un fajo de billetes al t&iacute;o On&eacute;simo. De ninguna manera aceptaron y le dije yo a mi padre:<\/p>\n<p>&mdash; Ser&aacute; mejor que Eduardo y yo nos encarguemos de las compras de casa y entre los dos arreglamos este negocio.<\/p>\n<p>Mi padre acept&oacute; de buen grado. El d&iacute;a que me trajo, me dio el fajo de billetes y dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Antes de que se acaben, p&iacute;deme.<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, comprar&eacute; algunos chuches para los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os, &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash; No seas molestia, no te quejes de nada, hazlos felices, para m&iacute; son mi familia, jam&aacute;s les des un disgusto.<\/p>\n<p>As&iacute; fue la despedida de mi padre hasta la mitad del verano que no pudo aguantar y se vino a ver c&oacute;mo est&aacute;bamos. Esos dos medios d&iacute;as que vino, comi&oacute; con nosotros en la casa del t&iacute;o On&eacute;simo por primera vez en su vida, pero nos invit&oacute; en la noche a cenar a todos, incluidos los m&aacute;s peque&ntilde;os. A dormir se fue a su hotelito con La Candelaria. Si mi padre se hubiera quedado viudo se hubiera casado con la Candelaria y nosotros, al menos yo, hubi&eacute;ramos tenido madre.<\/p>\n<p>El primer d&iacute;a del verano con Eduardo fue feliz, muy feliz para m&iacute;. Adem&aacute;s de la compa&ntilde;&iacute;a de Eduardo con todo nuestro amor sobre la cama, estaban los ni&ntilde;os que me adoraban con ego&iacute;smo infantil, porque les daba cosas. pero hubo algo que me gan&oacute; m&aacute;s a esa familia. La t&iacute;a Emerenciana fue todo un c&oacute;digo de cari&ntilde;o maternal, me acompa&ntilde;&oacute; un rato a solas para decirme c&oacute;mo ten&iacute;a que hacer con mi ropa usada, para que ella la lavara, tendiera planchara y me la dejara junto con la de Eduardo, me pregunt&oacute; por mis gustos, deseos, todo lo que me gustaba y me anim&oacute; varias veces a que fuera libre y le pidiera todo lo que necesitaba. Ese d&iacute;a, cuando ya est&aacute;bamos acabando nuestra conversaci&oacute;n se me escap&oacute; un &laquo;S&iacute;, mam&aacute;&raquo;. Me abraz&oacute;, me bes&oacute; como lo vi en muchas ocasiones hacerlo a sus hijos y me sent&iacute; verdaderamente hijo y extremadamente amado. Desde ese d&iacute;a me dirig&iacute; a ella siempre como mam&aacute;. Lo notaron todos al d&iacute;a siguiente en el comedor cuando me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Quieres un poco m&aacute;s de salsa en tu plato?<\/p>\n<p>Y contest&eacute; con toda naturalidad:<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, mam&aacute;, est&aacute; muy rica, nunca la hab&iacute;a probado.<\/p>\n<p>Yo no me di cuenta, pero Eduardo y los ni&ntilde;os dejaron de comer y se quedaron mir&aacute;ndome. Entonces les dije:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Acaso no es verdad que est&aacute; muy rica?<\/p>\n<p>Entonces se dio cuenta Eduardo que me sali&oacute; de dentro, que no fue ficticio. Esa noche Eduardo me relataba su impresi&oacute;n y la de sus hermanitos y me di cuenta que todo el tiempo hab&iacute;a estado tratando de mam&aacute; a Emerenciana y me alegr&eacute;. Le propuse a Eduardo que el domingo, faltaban cuatro d&iacute;as, les confirmar&iacute;amos a todos nuestro noviazgo y compromiso para efectuar al concluir mis estudios. Eduardo se puso tan feliz que me pidi&oacute; que yo llevara la iniciativa de esa noche y al final lo follara hasta desgarrarlo:<\/p>\n<p>&mdash; Yo no estropeo a nadie, menos a&uacute;n a la persona que m&aacute;s amo.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a dicho? perdimos los estribos y nos convertimos en dos fieras haci&eacute;ndonos el amor. A grandes rasgos dir&eacute; que de los detalles de amor con Eduardo, que los recuerdo paso por paso y todav&iacute;a me emociono y me caliento, no es necesario decir m&aacute;s que aquello de que hicimos fogosamente el amor y, al finalizar, se le ocurri&oacute; una idea genial que yo aprob&eacute;. Eran las cinco de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Dormimos o nos vamos?, dice Eduardo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Estas cansado y tienes sue&ntilde;o?, &mdash;pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&mdash; Si a la primera, no a la segunda, &mdash;me contesta.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces, v&aacute;monos a cansarnos m&aacute;s y ya dormiremos, &mdash;dije.<\/p>\n<p>Podr&iacute;amos hecho las preguntas y respuestas al rev&eacute;s, daba lo mismo. Hab&iacute;a una cosa en mente. Para nosotros dos ya &eacute;ramos novios, ten&iacute;amos que celebrarlo y preparar lo que har&iacute;amos el domingo. Lo primero fue ir a un joyero, no &iacute;bamos a ir a la joyer&iacute;a del pueblo, al poco ya se habr&iacute;an enterado. En la moto de Eduardo nos fuimos a otro lugar m&aacute;s grande donde &eacute;ramos totalmente desconocidos. A las 9 de la ma&ntilde;ana est&aacute;bamos saliendo y nadie sab&iacute;a adonde ni para qu&eacute;. Preguntamos a unas personas y nos dijeron las tres joyer&iacute;as que hab&iacute;a. Alguien nos dijo cu&aacute;l era la mejor y nos acercamos all&iacute;. Nos atendi&oacute; un chico joven y le dijimos que quer&iacute;amos dos anillos iguales de compromiso.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Para vosotros dos o para dos chicas?, &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Claro, claro, para nosotros, &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;De compromiso, dijisteis?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, queremos que al llevarlos cuando vamos juntos se note que somos novios.<\/p>\n<p>&mdash; Ah, muy bien, vais a mirar esto, luego os ense&ntilde;o otras cosas.<\/p>\n<p>Nos mostr&oacute; unas bandejas de anillos muy comunes, y cuando ya hab&iacute;amos visto casi todo sin separar nada, sac&oacute; de dentro un estuche como una caja de camisa o m&aacute;s ancho y nos mostr&oacute; algo diferente, estaban los precios puestos en cada par, Nos gustaron todos, pero especialmente dos y le pedimos parecer.<\/p>\n<p>&mdash; Estos de ac&aacute; son muy habituales para compromiso o pedida de mano de las novias&hellip;, para vosotros, que sois gays, &iquest;no? &mdash;asentimos con la cabeza&mdash; dir&iacute;a que son m&aacute;s adecuados estos de esta parte, pero de gustos los vuestros y no lo ten&eacute;is malo, por lo que veo.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos mirando y mirando y haciendo preguntas de respuesta obvia como las t&iacute;picas: &laquo;&iquest;esto se puede grabar?, &iquest;cu&aacute;nto tiempo tardar&iacute;as en hacerlo?, &iquest;el grabado es por dentro o por fuera?, &iquest;qu&eacute; tipos de letras ten&eacute;is?<\/p>\n<p>El chico contestaba a todo con paciencia y nosotros tard&aacute;bamos en decidirnos. Hablamos un momento entre nosotros si podr&iacute;amos ver en otra joyer&iacute;a y acab&aacute;bamos diciendo que no. Algo escucho el chico que dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Yo soy gay, pod&eacute;is ir a las otras joyer&iacute;as, no tengo problema, pero ya s&eacute; qu&eacute; pens&aacute;is y os espero aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces no nos vamos. Ori&eacute;ntanos para que nos decidamod.<\/p>\n<p>&mdash; Ahora ten&eacute;is que pensar hasta cu&aacute;nto quer&eacute;is gastar y luego vemos los trabajos y los materiales.<\/p>\n<p>&mdash; A m&iacute; me gusta este, y si tienes los dos nos los quedamos, &mdash;dije totalmente decidido.<\/p>\n<p>&mdash; Hoy no podemos tener dos, porque ninguno se repite, adem&aacute;s tengo que mediros el dedo y si los quer&eacute;is grabados elegir entre los seis tipos de letras, pero en dos d&iacute;as, el viernes los tengo aqu&iacute;, pero eso s&iacute;, ten&eacute;is que darme la se&ntilde;al.<\/p>\n<p>&mdash; Si crees que puedes cumplir, te lo pago ya, &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash; Necesito vuestros nombres y tel&eacute;fono para avisaros, si viv&iacute;s cerca hasta yo mismo los puedo llevar y ahora a medir, en qu&eacute; dedo lo quer&eacute;is.<\/p>\n<p>Nos quedamos mir&aacute;ndonos, sin saber qu&eacute; dedo elegir.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Pens&aacute;is casaros alguna vez por el juzgado o notar&iacute;a?, &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Jam&aacute;s de los jamases, nuestra palabra vale m&aacute;s que la palabra de un juez o notario o alcalde y concejal.<\/p>\n<p>&mdash; Yo har&eacute; lo mismo, entonces en el anular de la izquierda, ese dedo con contiene la vena del amor \u02ddvena amoris\u02dd y conecta con el coraz&oacute;n. Esto es tradicional, pero cualquiera sabe.<\/p>\n<p>&mdash; Pero me gustan las leyendas aunque sean falsas &mdash;dice Eduardo y a&ntilde;ade en voz baja&mdash;, &iquest;pagamos entre los dos?<\/p>\n<p>&mdash; Esto lo paga mi padre que me ha hecho este obsequio, &mdash;digo mostr&aacute;ndole la tarjeta.<\/p>\n<p>Nos estaba midiendo los dedos con dos cosas diferente, primero una cinta que se ajustaba y preguntaba si apretaba o iba bien y cuando le dec&iacute;amos que no molestaba, hac&iacute;a la medida con unas secuencias en espiral o helicoidal y comparaba. Cuando le dijimos donde viv&iacute;amos, nos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Soy Jos&eacute; Alpuente, all&iacute; vive mi abuela. El viernes os aviso, si quer&eacute;is venir me dec&iacute;s la hora y si lo prefer&iacute;s, sabiendo que ya los ten&eacute;is aqu&iacute;, el s&aacute;bado os los llevo a personalmente y voy a visitar a mi abuela.<\/p>\n<p>&mdash; Perfecto, genial, si cumples este encargo te invitamos cuando vengas.<\/p>\n<p>&mdash; Yo os avisar&eacute; donde estoy en mi coche, os ven&iacute;s all&iacute;, que debo probaros para que coincidan las medidas y daros unas indicaciones. Hab&eacute;is escogido plata pura y tiene incrustaciones valiosas, pero no tendr&eacute;is problema. Ya os felicitar&eacute; el s&aacute;bado. Estad tranquilos, no suele haber errores ni demoras en este servicio.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos estado casi dos horas con Jos&eacute; y ya le tomamos afecto. Era la hora de cerrar cuando hab&iacute;a enviado los datos y recibida la confirmaci&oacute;n, nos pidi&oacute; que nos qued&aacute;ramos para saberlo y cerrando la puerta nos invita a tomar algo. Le acompa&ntilde;amos al bar y los tres tomamos un refresco de naranja. Nos despedimos hasta el s&aacute;bado con unos sonoros besos por su parte y discretos por la nuestra.<\/p>\n<p>Estos besos fueron motivo de comentario entre nosotros. El beso sonoro es sin&oacute;nimo de aceptaci&oacute;n de una amistad, alegr&iacute;a de haberse encontrado, es un beso sin compromiso pero que manifiesta la estima que se tienen las personas. Jos&eacute; ten&iacute;a m&aacute;s que estimarnos a nosotros, aunque ya sabemos que el s&aacute;bado, si todo va a la perfecci&oacute;n le vamos a dar un beso de los nuestros y, si quiere o se despista, nos lo llevamos a la cama.<\/p>\n<p>Jos&eacute; es un chico guapo. Es flaco, no presenta ning&uacute;n tipo de musculatura, pero no engorda porque es nervioso con su trabajo y no es para menos con la cantidad de oro, plata y diamantes que tiene en su joyer&iacute;a, lo que le debe a su abuela que lo arriesg&oacute; todo por &eacute;l, por el cari&ntilde;o que se tienen. Todo esto nos lo contaba mientras tom&aacute;bamos el refresco.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s de guapo es particularmente bonito. Es un ni&ntilde;o guapito que no le pasa su juventud, porque con 28 a&ntilde;os que tiene debiera estar con m&aacute;s barba y necesitar mucho gimnasio para estar en la forma en que se encuentra. Y no hemos visto todav&iacute;a por dentro, que debe estar mejor. Lo que me atrajo fue su cara. Miraba como quien escucha y ama sin m&aacute;s, pero no necesita sonre&iacute;r para mostrar que est&aacute; contento. No sonr&iacute;e, no tiene risas y su voz es queda, sus palabras se ajustan a las necesarias para explicarse y sus gestos suaves, ensayados y bien dirigidos, no parece amanerado y lo es, tiene ligeros movimientos del cuerpo que son algo afeminadas, pero la lentitud con la que se mueve parece mostrar que est&aacute; controlando sus movimientos en cada momento.<\/p>\n<p>Cabello largo y rizado, con apariencia de mojado, no deja ver sus orejas y enmarcan toda su cara. Frente despejada y ancha, el pelo por delante es m&aacute;s bien corto y lo tiene bien enzarzado don los cabellos hacia el lateral derecho. Cejas pobladas, cuidadas e iguales las dos en todo. empiezan gruesas, hacen curva superior y acaban en punta. Los ojos bell&iacute;simos, alargados sin ser excesivamente achinados, en su posici&oacute;n normal asomaba bien la ni&ntilde;a de un mar&oacute;n que se va oscureciendo hacia el centro y los p&aacute;rpados cortan la visibilidad de la ni&ntilde;a a partes iguales superior e inferior. La nariz superrecta, suave descendiente hacia dos l&oacute;bulos exactamente iguales, anchos y preciosos. La boca intermedia, con gruesos labios y siempre cerrada excepto al hablar. El labio superior es totalmente visible porque se curva su parte superior debajo de la nariz, el labio inferior tiene una curva perfectamente formada. Su piel se ve suave, con pocos afeitados o se la ha hecho depilar. Su cabello no dejaba ver las patillas.<\/p>\n<p>El cuello me llam&oacute; la atenci&oacute;n, tiene una nuez marcad&iacute;sima y preciosa, casi no se puede. Digo que debe haberse depilado porque en la parte baja de la barbilla no se ve ni sombra de tener un solo pelo, ni se&ntilde;al de haberlo tenido.<\/p>\n<p>Muchacho verdaderamente atractivo como ninguno. Nosotros somos j&oacute;venes y tenemos que meter cuchilla de vez en cuando o dejarnos todav&iacute;a la pelusilla que nos crece. Eduardo anda c&oacute;modo, afeit&aacute;ndose los s&aacute;bados para ir a la discoteca y no mostrar nuestra vergonzante pelusilla. Jos&eacute; debi&oacute; de hac&eacute;rselo a su debido tiempo y con l&aacute;ser.<\/p>\n<p>Llegamos casa tarde para comer y Eduardo tuvo que llamar a su mam&aacute; para que no se preocuparan. Lo hizo cuando sal&iacute;amos en moto de la joyer&iacute;a y nos entretuvimos casi 20 minutos en el bar. Pero los sorprendimos a todos en la mesa esperando. En la casa de Eduardo su madre bendice siempre antes de comer y da gracias despu&eacute;s pidiendo por la salud de sus hijos. Me dice Eduardo que antes de llegar yo a casa los nombraba a todos sus hijos, pero ahora no los nombra y no se atreven a preguntarle el por qu&eacute; del cambio. Le dije:<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes, Eduardo, volver&aacute; a nombraros, ahora no quiere que yo me quede fuera y por eso no os nombra, pronto lo har&aacute;.<\/p>\n<p>Eduardo se me qued&oacute; mirando, aseverando con su asentimiento que esa debe ser la raz&oacute;n:<\/p>\n<p>&mdash; Debe estar pensando c&oacute;mo te incorpora, como hijo, sobrino, amigo, yerno, jajajajaja&hellip; y yo tan preocupado.<\/p>\n<p>Eduardo y yo sufr&iacute;amos dos cosas que los dem&aacute;s se dieron cuenta, ambas casi contradictorias pero racionalmente posibles. Por una parte ten&iacute;amos una alegr&iacute;a inmensa de ser novios, no pod&iacute;amos retener la alegr&iacute;a, habl&aacute;bamos m&aacute;s alto, salud&aacute;bamos a todos con una espl&eacute;ndida sonrisa, &iacute;bamos engallados y moviendo mucho nuestro cuerpo a cualquier sitio para cualquier cosa, pero quer&iacute;amos mantener secreto. Por la otra esper&aacute;bamos que no fallaran los anillos de compromiso de lo que est&aacute;bamos muy seguros por la palabra de Jos&eacute; y, por otra, no quer&iacute;amos hablar de ello entre nosotros, para que no se nos escapara nada delante de ellos ni escucharan nuestros murmullos.<\/p>\n<p>En las noches nos cost&oacute; m&aacute;s hacer el amor, nos bes&aacute;bamos y nos toc&aacute;bamos para incitarnos y excitarnos, pero nos costaba a los dos. Nos re&iacute;amos de ello pero lleg&oacute; el viernes y entre poco dormir y nuestro nerviosismo est&aacute;bamos a punto de explotar de cualquier manera. No quisimos ir al desayuno. Nos duchamos y en la ducha intentamos hacer el amor, no me pudo meter Eduardo su polla y me pidi&oacute; que lo intentara yo con &eacute;l. Por m&aacute;s lubricante que le puse y me puse, no entr&oacute;. Nos dimos un beso largo para ver si as&iacute; pasaba nuestro mal y nuestras bocas estaban secas de ansiedad, las lenguas raspaban. Nos abrazamos para llorar juntos, nuestras pollas estuvieron ca&iacute;das sin poderlas erectar. Salimos de la ducha y nos dispusimos con seriedad extrema a ayudar al t&iacute;o On&eacute;simo, el pap&aacute; de Eduardo, en sus quehaceres.<\/p>\n<p>En eso me di cuenta que no llevaba el m&oacute;vil. Me asust&eacute;. Si llama Jos&eacute; no le contestaremos y no sabremos nada. Regreso a casa desde la segunda manzana. Intento abrir el m&oacute;vil, no lo hab&iacute;a puesto a cargar y estaba descargado. Lo enchufo a la corriente y salgo corriendo para alcanzarlos. En la puerta me doy cuenta que he dejado la tarjeta en la habitaci&oacute;n, voy a recogerla corriendo y salgo a la calle, iban la por la sexta o s&eacute;ptima manzana. Pude verlos porque no hab&iacute;a gente, voy corriendo como si tuviera que ganar la medalla en los Ol&iacute;mpicos. A su altura me cost&oacute; frenar y los adelant&eacute;. Me par&eacute;, inclin&eacute; el cuerpo hasta casi tocar la cabeza al suelo, pidiendo aire para respirar, me ic&eacute; y los vi delante de m&iacute;, no pod&iacute;a hablar, volv&iacute; a agacharme agarr&aacute;ndome de mis tobillos, y comenc&eacute; a tener saliva en la boca:<\/p>\n<p>&mdash; Ne- neces- necesito tu- tu m&oacute;vil.<\/p>\n<p>Se sac&oacute; el m&oacute;vil del bolsillo y marqu&eacute; el n&uacute;mero de la tarjeta y esper&eacute; ansioso y con los ojos hinchados que el t&iacute;o On&eacute;simo le dijo a Eduardo:<\/p>\n<p>&mdash; Este agarra un mal.<\/p>\n<p>&mdash; Joyer&iacute;a Alpuente, &iquest;en qu&eacute; puedo servirle?<\/p>\n<p>&mdash; Soy- soy, soy&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Diga, diga&hellip;<\/p>\n<p>Eduardo me toma el m&oacute;vil y dice:<\/p>\n<p>&mdash; Espere un momento, por favor, &mdash;mirando la tarjeta que yo ten&iacute;a entre manos&mdash; Soy Eduardo y estoy con&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; con Ismael, claro, s&iacute;, llevo casi una hora llamando o quiz&aacute; m&aacute;s, desde que abr&iacute; la tienda, tengo aqu&iacute; vuestro encargo.<\/p>\n<p>&mdash; Espera, por favor, ya veo que Ismael se ha calmado, te paso el m&oacute;vil y d&iacute;selo, por favor, &mdash;contesta Eduardo con tal cara de satisfacci&oacute;n y alegr&iacute;a que se me pas&oacute; de inmediato la agitaci&oacute;n externa y sent&iacute;a hormiguitas en mi barriga.<\/p>\n<p>&mdash; Dime, soy Ismael.<\/p>\n<p>&mdash; Hace m&aacute;s de una hora que estoy llamando&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Se me descarg&oacute; el m&oacute;vil y no me he enterado&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pues que quiero decirte&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Alg&uacute;n problema?<\/p>\n<p>&mdash; No, &iexcl;joder!, no, qu&eacute; problemas y qu&eacute; malas pulgas, que tengo vuestro encargo y si quer&eacute;is os lo llevo esta noche cuando acabo de trabajar, os invito a cenar en casa de mi abuela&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero hombre, vamos a molestar a tu abuela<\/p>\n<p>&mdash; Que no, hombre, que no, ya se lo he dicho y est&aacute; feliz&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; No seas maric&oacute;n, joder, que la pondremos muy feliz; acepta de una puta vez, s&iacute; o s&iacute;, yo he cumplido y vosotros &iquest;qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash; Hecho, ah&iacute; estaremos, traeremos un dulce.<\/p>\n<p>&mdash; Vale, hasta la noche.<\/p>\n<p>&mdash; Hasta la noche.<\/p>\n<p>Me encaro con Eduardo muy en serio y le digo:<\/p>\n<p>&mdash; Ya est&aacute;, esta noche lo trae y su abuela nos invita a cenar y prepara camas para nosotros.<\/p>\n<p>El t&iacute;o On&eacute;simo estaba observando y escuchando en silencio hasta que nos miramos y le miramos y nos volvimos a mirar y &eacute;l estaba perplejo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute;?, &mdash;dijo el t&iacute;o On&eacute;simo.<\/p>\n<p>Yo en silencio hac&iacute;a gestos para que se lo dijera, le daba codazos a Eduardo para que hablara. Por fin se decidi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Pap&aacute;, es un secreto nuestro que te vamos a decir a ti, pero no digas nada a nadie hasta el domingo que lo diremos a todos juntos. Mira, pap&aacute;, Ismael y yo nos hemos decidido, somos novios y el domingo en la comida queremos declararos a vosotros nuestro compromiso.<\/p>\n<p>El t&iacute;o Ismael no sal&iacute;a de si, estaba como mareado, como si lo que o&iacute;a fuera imposible. Tras un largo rato de silencio, dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Hijos m&iacute;os, me alegro mucho por vuestra felicidad, pensaba que eso no llegar&iacute;a nunca y en verdad que lo deseaba; &laquo;antes que os fuerais con otros mejor que ellos se decidan&raquo;, pens&aacute;bamos tu madre y yo; es lo mejor que pod&eacute;is hacer.<\/p>\n<p>El silencio pod&iacute;a escucharse, nadie hab&iacute;a en la calle como si todo se hubiera paralizado, y continu&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Yo no estar&iacute;a contento con esto si me lo reservara ego&iacute;stamente, pero tengo que dec&iacute;rselo a tu padre &mdash;se dirigi&oacute; a m&iacute; mir&aacute;ndome y poniendo sus manos sobre mis hombros&mdash;; entiende que, si no lo hiciera, ser&iacute;a como una traici&oacute;n a mi mejor amigo&hellip;, ahora vamos a un bar a celebrar nuestro secreto y all&iacute; pensamos c&oacute;mo llamar a tu padre.<\/p>\n<p>Mientras tom&aacute;bamos unos vinos, le dije a t&iacute;o On&eacute;simo que no le dijera nada a mi padre sino que le hiciera venir con cualquier excusa o necesidad inventada y que estuviera con nosotros en nuestra declaraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Dejadlo todo conmigo. S&eacute; que no voy a avisar de tu casa a nadie m&aacute;s que a tu padre, por esa parte no te preocupes, nosotros tres, mam&aacute; y tus cuatro hermanitos, y&hellip; &iquest;qui&eacute;n es esa persona que os invita esta noche a casa de su abuela?, &iquest;un amigo?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, &mdash;contestamos los dos a la vez.<\/p>\n<p>&mdash; Somos diez, iremos a un restaurante para celebrar tan grata ocasi&oacute;n, vosotros en la moto, mam&aacute; y dos ni&ntilde;os conmigo y los dos mayorcitos con On&eacute;simo, vamos fuera de la ciudad, ya lo arreglo yo. Ah!, s&iacute;, vuestro amigo, &iquest;tiene coche o moto? supongo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, s&iacute;, claro, si viene esta noche es que tiene transporte.<\/p>\n<p>&mdash; Si no lo tuviera, se va con tu padre y los chicos. Vosotros lo arregl&aacute;is con &eacute;l, yo har&eacute; lo que me toca hacer y ma&ntilde;ana aviso a todos que viene el t&iacute;o On&eacute;simo y nos vamos a comer fuera de casa, mam&aacute; se pondr&aacute; contenta.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos felices, pero tambi&eacute;n llenos de ansiedad de que llegara la noche y nos dijera Jos&eacute; d&oacute;nde estaba para juntarnos con &eacute;l y ver c&oacute;mo hab&iacute;an quedado los anillos grabados.<\/p>\n<p>Decidimos ir a la piscina cuando acab&aacute;ramos de ayudar a t&iacute;o On&eacute;simo. Vimos que no hab&iacute;a tanto que hacer, m&aacute;s bien nos quer&iacute;a tener con &eacute;l. Se demor&oacute; a levantarse y nos mand&oacute; a la plaza a esperarle, vimos que hac&iacute;a varias llamadas con su m&oacute;vil y se levant&oacute; para juntarse con nosotros. Fuimos a una parcela y vio que estaba un tractorista, habl&oacute; con &eacute;l y nos regresamos hacia casa.<\/p>\n<p>Fuimos a la habitaci&oacute;n para cambiarnos y nos entraron las ganas. Lo mir&eacute;. Me qued&eacute; fijamente mir&aacute;ndolo c&oacute;mo se desnudaba para ponerse su ba&ntilde;ador. No lo hab&iacute;a visto nunca como ahora. Mir&eacute; recorriendo los ojos lentamente desde la cabeza a los pies. Se qued&oacute; parado al verme absorto. Me gust&oacute; m&aacute;s que nunca su cuerpo. Sus brazos mostraban sus b&iacute;ceps abultados y sus m&uacute;sculos abdominales estaban bien definidos, lo que antes no me hab&iacute;a dado cuenta. Sus gl&uacute;teos redondeados, lisos y sin pelos. Sus piernas fuertes y bien se&ntilde;aladas. Por eso sus vaqueros ajustados daban fiel cumplimiento de la realidad interior de su figura, marcando un buen paquete, es lo que yo hab&iacute;a visto y no me extra&ntilde;aba, pero el cuerpo entero me llam&oacute; la atenci&oacute;n y yo casi no pod&iacute;a apartar los ojos de &eacute;l. Debe haber sido un nadador, con sus brazos y piernas que desprenden un aura de poder y fuerza. Parec&iacute;a como si pudiera haberme levantado con una mano, incluso su me&ntilde;ique habr&iacute;a hecho que mi cuerpo fuera m&aacute;s liviano. Ol&iacute;a a lino reci&eacute;n lavado, en total oposici&oacute;n a los sucios olores que emanaban casi todos los hombres. El cuerpo de Eduardo emanaba justo el olor que m&aacute;s me seduc&iacute;a. Su piel brillaba con humedad. Estaba ante mi Adonis, mi dios griego, y no pod&iacute;a creer que siempre hab&iacute;a estado a mi lado y hoy pareciera una aparici&oacute;n divina. As&iacute; que decid&iacute; acercarme y hablarle a mi dios:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vas a menudo a la piscina?<\/p>\n<p>&mdash; Siempre que puedo, &mdash;contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Con amigos?<\/p>\n<p>&mdash; Antes s&iacute;, ahora no, &mdash;dijo escuetamente.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Por qu&eacute; ahora no?<\/p>\n<p>&mdash; Porque ya no me quito mi ropa mas que para ti y para dormir.<\/p>\n<p>Le bes&eacute; y me bes&oacute;, largo beso h&uacute;medo. Qu&eacute; bien trabajaban ahora las lenguas. Acab&eacute; de desnudarme y me abrac&eacute; a Eduardo, sintiendo su calor y su amor. Por su estremecimiento not&eacute; que por mi piel pas&oacute; mi amor hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash; Hoy vas a ir a la piscina con amigo, &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash; No; voy con mi novio, a presumirlo sin decir nada a nadie.<\/p>\n<p>&mdash; Tus conocidos te preguntar&aacute;n &iquest;qui&eacute;n es ese?<\/p>\n<p>&mdash; Les dir&eacute;: el &uacute;nico por quien dar&iacute;a mi vida.<\/p>\n<p>Me puse detr&aacute;s y le bes&eacute; incesantemente en su cuello. El acariciaba mis nalgas con sus manos. Con mis manos pon&iacute;a m&aacute;s dura su polla, invit&aacute;ndole a que me atravesara, le dije:<\/p>\n<p>&mdash; Ahora eres Cupido para m&iacute;, dispara tu saeta de amor en mi culo y que la sienta en mi coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Me arroj&oacute; a la cama con fuerza y continu&oacute; envolvi&eacute;ndome con sus apasionados labios sobre mi espalda. Sent&iacute; su pene duro como una roca y un agradable estremecimiento recorri&oacute; todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>Me dio la vuelta con sus fuertes brazos y comenz&oacute; a bajar desde mi cuello, por mi cuerpo, atendiendo mis pezones duros como una roca y mi pecho plano. Saboreaba todos los lugares por donde pasaba su lengua y sus labios para catar los mil sabores de mi cuerpo. Agarr&oacute; mis caderas y plant&oacute; un suave beso en la regi&oacute;n justo encima de mi pene. La anticipaci&oacute;n me estaba matando, pero quer&iacute;a que esto durara el mayor tiempo posible, as&iacute; que intent&eacute; controlarme. Poco a poco, tom&oacute; mi polla en su gloriosa boca, cent&iacute;metro a cent&iacute;metro, hasta que la consumi&oacute; en su totalidad. Levant&oacute; la boca con la misma lentitud y me encontr&eacute; incapaz de respirar, el placer era as&iacute; de extremo. Luego inclin&oacute; la cabeza hacia arriba y hacia abajo, chup&aacute;ndome la polla repetidamente sin amordazarme. Tras unos pocos minutos, pareci&oacute; sentir su deseo y se detuvo abruptamente, pues quer&iacute;a que este momentodurara tambi&eacute;n m&aacute;s tiempo.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; bajando a&uacute;n m&aacute;s y empez&oacute; a besarme el culo. Sent&iacute; que mi pecho sub&iacute;a y bajaba, mis respiraciones eran profundas y significativas. Mientras hac&iacute;a esto, le o&iacute; echar un poco de lubricante en sus manos y untarlo por toda su enorme polla. Luego se puso un cond&oacute;n y me lubric&oacute; el culo. Sab&iacute;a exactamente qu&eacute; hacer para que me retorciera y lo hizo hasta enamorarme.<\/p>\n<p>Tom&oacute; mis dos piernas y levant&oacute; mis pies sobre sus hombros, d&aacute;ndole una entrada perfecta. Volvi&oacute; a agarrar mis caderas y me empuj&oacute; hacia adentro muy lentamente. Al principio hubo un poco de dolor al que ya me hab&iacute;a acostumbrado, pero me parec&iacute;a todo nuevo. El dolor fue sustituido casi inmediatamente por el puro &eacute;xtasis en que me encontraba, como fuera de m&iacute; mismo. Gem&iacute;a en voz alta mientras mi culo apretado se expand&iacute;a con el peso de su polla y lo sent&iacute; al golpear mi pr&oacute;stata. Mis ojos lloraban cuando toda su polla estaba alojada dentro de m&iacute;. Luego lo sac&oacute; una y otra vez y empuj&oacute; una y otra vez. Movi&oacute; mi cuerpo con el ritmo, dentro y fuera, dentro y fuera. Vi el sudor goteando por sus abdominales y su cabello rebotando hacia arriba y hacia abajo con cada empuje. Gimi&oacute; en voz alta. Sent&iacute; el chorro de pre semen en mi pecho y me derram&eacute; sobre la cama.<\/p>\n<p>Me dio la vuelta abruptamente, de modo que me puse a cuatro patas y continu&oacute; golpe&aacute;ndome. Me agarr&oacute; el pelo y tir&oacute; de mi cara hacia &eacute;l para poder besarme por detr&aacute;s. Me empuj&oacute; de nuevo a la cama y me pas&oacute; las manos por encima de mi espalda lisa. Me golpe&oacute; ligeramente en el culo y me agarr&eacute; a la barandilla mientras gem&iacute;a, gru&ntilde;endo su nombre. Me encant&oacute; cada segundo, me sent&iacute; acerc&aacute;ndome al cl&iacute;max. Estaba claro que &eacute;l tambi&eacute;n lo estaba, as&iacute; que se quit&oacute; el cond&oacute;n y me dio la vuelta de nuevo, bombeando su verga r&aacute;pidamente. Me un&iacute; a &eacute;l y nos miramos a los ojos mientras nos un&iacute;amos ambos. Nuestros penes estaban chorreando gruesos chorros de semen por todo mi pecho. Sentimos un orgasmo largo, mi cabeza se hab&iacute;a despejado del todo de pura felicidad. Cuando lleg&oacute; a su fin, mi pecho estaba absolutamente empapado. Una parte se me hab&iacute;a salpicado en la cara y trat&eacute; de limpiarla con la lengua. Eduardo me lami&oacute; el pecho y me bes&oacute;, el sabor de nuestro semen y sudor se mezcl&oacute; en mi boca. Ten&iacute;a un sabor dulce y salado a la vez, una mezcla de sabores divinos.<\/p>\n<p>Casi no ten&iacute;a ganas ya de salir de casa, pero me insisti&oacute; para que fu&eacute;ramos a la piscina. Me di una ducha r&aacute;pida para quitarme los restos de semen y, una vez seco con una toalla manipulada por Eduardo, me puse mi ba&ntilde;ador tipo speedo color naranja, encima me coloqu&eacute; un short deportivo blanco y sin camiseta nos fuimos a la piscina que no estaba lejos. Hab&iacute;amos dicho a mam&aacute; que no comer&iacute;amos. El color naranja de mi ba&ntilde;ador era observado por muchos ojos de ellos y de ellas. Eduardo me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; &Eacute;chate de inmediato a la piscina y que se te baje la erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Eso hice, pero me daba lo mismo lo que vieran, no lo iban a probar porque era solo para mi hombre. No me hab&iacute;a dado cuenta que estaba ante otros, solo pensaba que estaba junto a mi amor, el que estaba dispuesto a dar su vida por m&iacute; y no dej&oacute; que yo la diera por &eacute;l. Estar con &eacute;l hac&iacute;a que se me pusiera dura. Y solo pensarlo como ahora, ya se me pone dura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ya sab&eacute;is que cada vez que mi padre viajaba para ver c&oacute;mo iban sus naranjos y todo el asunto del arroz que tambi&eacute;n cultivaba, lo acompa&ntilde;aba. Me lo arreglaba con amigos cuando era en medio de la semana para que me pasaran los apuntes, pero pronto mi padre se dio cuenta que no me hac&iacute;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20956","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20956"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20956\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}