{"id":20958,"date":"2019-06-09T22:00:00","date_gmt":"2019-06-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-09T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-09T22:00:00","slug":"20958-el-primo-disfruta-ser-cornudo-la-prima-goza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20958-el-primo-disfruta-ser-cornudo-la-prima-goza\/","title":{"rendered":"El primo disfruta ser cornudo, la prima goza"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20958\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>All&aacute; lejos y hace tiempo, el trabajo me llev&oacute; al interior, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s regreso a Buenos Aires, saludar a la prima fue lo primero, su marido me invit&oacute; a cenar y alojarme en su casa durante mi estad&iacute;a.<\/p>\n<p>Alargamos la sobremesa, hablando cosas de familia, la prima se retir&oacute; para irse a dormir, nosotros seguimos disfrutando confidencias y un &ldquo;on the rocks&rdquo; de dieciocho a&ntilde;os.<\/p>\n<p>El whisky facilit&oacute; la pl&aacute;tica, &eacute;l se abri&oacute; a la confidencia sobre su vida marital, confiaba que mi experiencia pudiera ayudarlo a encender el entusiasmo en su matrimonio. Veinte a&ntilde;os de casados, la esposa se mostraba desganada a la hora del sexo, jugando con las fantas&iacute;as hab&iacute;a descubierto, que hacerla hablar de sus experiencias anteriores potenciaba su erotismo para tener una relaci&oacute;n satisfactoria. Durante este juego le hab&iacute;a confiado que hab&iacute;amos tenido contacto sexual en su juventud. Sus dichos me pusieron a la defensiva.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo ella me cont&oacute; todo, precisamente puso la cuota de erotismo en nuestras relaciones, esos recuerdos ayudaron a tener sexo del bueno. Est&aacute; todo bien.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&hellip; no s&eacute; que te habr&aacute; contado&hellip; fue hace como&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Si, casi veinte a&ntilde;os, justo cuando nos est&aacute;bamos conociendo. Ese recuerdo fue muy motivador, ahora necesito un favor&hellip; -sorpresa &#8211; Que vuelvan a tener sexo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero&hellip; me cuesta entenderte&hellip;<\/p>\n<p>De este modo comenz&oacute; a relatarme el origen de la propuesta, hab&iacute;a descubierto que haci&eacute;ndola hablar sobre sus experiencias sexuales la libido sube a tope, me confiesa de qu&eacute; modo entr&eacute; en su cama:<\/p>\n<p>Estando en la cama, en el pre&aacute;mbulo de una relaci&oacute;n sexual, le costaba subir el clima er&oacute;tico, introduje el tema de nuestras experiencias anteriores, vencida la reticencia a descubrir sus relaciones comenz&oacute; a contarme que&hellip;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tenido el inicio sexual con el primo, hombre maduro, veinte a&ntilde;os mayor, casado, de &eacute;l aprendi&oacute; todo lo que conoce sobre el sexo. Sucedi&oacute; que estando lejos de su familia, ella pod&iacute;a acompa&ntilde;arlo en alg&uacute;n viaje de trabajo por zonas cercanas, pero como dice el sabio refr&aacute;n: &ldquo;tanto va el c&aacute;ntaro a la fuente que al final&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Todo comenz&oacute; cuando durante uno de esos viajes le dije que me dol&iacute;a la espalda, detuvo el auto y se ofreci&oacute; a darme un masaje, le di la espalda, sent&iacute;a sus manos frot&aacute;ndome, sensaci&oacute;n muy placentera, tan desconocida como impropia, me dejaba estar en sus manos, complacida y gratificada, fue deslizando las manos hasta cubrirme los senos, mi silencio le permiti&oacute; tomarlos por completo, hasta darle un par de apretaditas. La urgencia de continuar el viaje dej&oacute; latiendo el deseo, ambos sentimos el pecado a flor de piel, la prisa por llegar nos volvi&oacute; a la realidad, las culpas compartidas abr&iacute;an un comp&aacute;s de espera en el masaje atrevido.<\/p>\n<p>De forma &ldquo;inocente&rdquo;, al d&iacute;a siguiente, se repiti&oacute; la escena, sumando el masaje la desnudez y los besos, haciendo el amor con la pasi&oacute;n de mi primera vez, el hombre maduro estrena mi vocaci&oacute;n sexual, su experiencia me conduc&iacute;a por los ardientes caminos de la pasi&oacute;n, cuida y preserva mi virginidad, hab&iacute;a otro camino para el final feliz: El sexo anal. Fue mi primera vez. Los viajes se hicieron algo recurrentes y prolongados, pasamos la noche juntos, ten&iacute;amos sexo al despertar, al medio d&iacute;a y por la noche, me ense&ntilde;&oacute; toda la variedad de posiciones, experta en sexo oral y juegos er&oacute;ticos, siempre con el final feliz dentro del ano&rdquo;.<\/p>\n<p>Dice mi primo:<\/p>\n<p>&#8211; En nuestros comienzos, repiti&oacute; la experiencia con su primo, me costaba desvirgarla, respet&eacute; su voluntad, esperando sus tiempos. El sexo anal segu&iacute;a garantizando mi placer y su virginidad. Me costaba creerle que con tantas relaciones su primo no la hubiera desflorado, sobre todo cuando refiere que, estando desnudos, &eacute;l sentado en el sill&oacute;n y ella sobre sur rodillas, hmmm. Sus relatos me hac&iacute;an desearla con mayor fuerza e intentar penetrarla, pero su habilidad puede con mis ganas, h&aacute;bilmente logra moverse de modo que no consiga entrar en su conchita, y otra vez vaya por el culito.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; desgranando lo que hablaban en la intimidad sexual: Segu&iacute;a husmeando en la sensualidad de su memoria, que sus aventuras me excitaban a mil, lubricando y potenciando una sesi&oacute;n de buen sexo, eso la incentiv&oacute; a seguir contando otra experiencia ya siendo mi pareja:<\/p>\n<p>Hubo una ocasi&oacute;n que se concret&oacute; cuando ella debi&oacute; trabajar entre semana en una localidad algo alejada, all&iacute; comenz&oacute; a asistir a un gimnasio, donde ofrec&iacute;an masajes reductores, el due&ntilde;o del mismo era quien los aplicaba, que como es f&aacute;cil deducir, buen f&iacute;sico y atractivo. No escatim&oacute; en detalles que tanto me excitaban, dijo que estando tendida sobre la camilla, en ropa interior, comenz&oacute; a masajearla, sin cuidado rozando la parte interna de los muslos, llegando a frotar el sexo, al poner las manos en las nalgas para elevarlas, tambi&eacute;n sub&iacute;an los calores de la excitaci&oacute;n, sobre todo cuando sus dedos, recorr&iacute;an el interior de los cachetes frotando el culito. Viendo que la curiosidad encend&iacute;a mi libido, se anim&oacute; a seguir contando, dijo que el tipo le propon&iacute;a que para mayor comodidad se quitara la tanga facilitando el masaje de las nalgas. De ese modo pas&oacute; del interior de los muslos a los gl&uacute;teos, el roce descarado de los labios aprueba, que siga el roce placentero en la vulva, agit&aacute;ndola en un jadeo permisivo camino a la gloria.<\/p>\n<p>Al terminar ese trabajo dej&oacute; de ir al gimnasio, ese fue el punto que ella puso a su sensual relato, mi fantas&iacute;a qued&oacute; completando los espacios en blanco. Me ten&iacute;a totalmente excitado, sin concretar el sexo total, sobre todo entendiendo que su mente y sus sentidos no eran v&iacute;rgenes, desde ah&iacute; comenzamos a tener sexo sin ninguna restricci&oacute;n. Consegu&iacute; penetrarla, desvirgarla, al mismo tiempo que comenzamos a crear fantas&iacute;as, la principal era la del encuentro con el primo y que pudiera concretar la asignatura pendiente y cont&aacute;rmela.<\/p>\n<p>Por esos tiempos ya nos hab&iacute;amos casado, con la intensidad a full, seguimos la masturbaci&oacute;n mental del juego de las fantas&iacute;as, incentiv&aacute;ndola para que te llamara, con la excusa de recordar viejos tiempos, invit&aacute;ndolo a venir un finde con nosotros a la costa atl&aacute;ntica. Me coment&oacute; que se hab&iacute;an hablado y pedido que le hiciera el amor por la vagina, que ser&iacute;a toda para &eacute;l.<\/p>\n<p>Antes de que concluyera su relato ya le estaba dando m&aacute;quina, imaginarla siendo pose&iacute;da por ti, me puso al re-palo, esa noche tuvimos una culeada fant&aacute;stica. Estuviste presente durante el segundo polvo, en la breve pausa entre dos orgasmos, con la voz entrecortada por el jadeo y la excitaci&oacute;n me dijo: -Me dar&iacute;as permiso?. Ni la dej&eacute; continuar, enterrado en ella dije: &#8211; Si me cuentas todo, con detalles, S&iacute;!.<\/p>\n<p>Me vine dentro casi al mismo tiempo que repet&iacute;a el orgasmo, en plena agitaci&oacute;n alcanz&oacute; a decir: &#8211; Te voy a poner una guampas (cuernos) as&iacute;iii de grandes, voy a ser su puta y contarte todos los detalles para que me garches como ahora.<\/p>\n<p>&#8211; Te cont&eacute; toda la previa, por eso te pido el favor de cojerla cuanto quieras, ella buscar&aacute; la forma de hacerlo, simulando que no estoy al corriente, lo mis que tu guardar&aacute;s este pedido como secreto.<\/p>\n<p>De ese modo organizaron el viaje, nos fuimos a San Clemente, en la costa atl&aacute;ntica, un balneario tranquilo, mucho m&aacute;s en la previa de la temporada tur&iacute;stica. El primo se encarg&oacute; de todos detalles para ejecutar el plan de la &ldquo;corneada&rdquo;, hab&iacute;a pensado en todos los detalles para fallar, hab&iacute;a conseguido rentar un amplio y confortable chalet estilo colonial, de dos plantas, cercano a la playa.<\/p>\n<p>El matrimonio tom&oacute; la habitaci&oacute;n principal en la planta superior, desde el living era posible escucharlos en una desenfrenada sesi&oacute;n de sexo, los gemidos y jadeos resonaban en el silencio de la noche, hacerlo tan evidente era la forma de ponerme en clima.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;a acallado la bulla de la sesi&oacute;n de sexo, como media hora despu&eacute;s del silencio Raquelita se present&oacute; en mi cuarto, vestida con un baby doll transparente, diciendo que el marido se hab&iacute;a quedado dormido, no hay cuidado, los dos polvos que se mand&oacute; y el whisky lo dorm&iacute;an sin remedio.<\/p>\n<p>&#8211; Cerr&eacute; la puerta para que duerma tranquilo. Ahora soy toda tuya.<\/p>\n<p>Todo esto era parte del plan del primo, baj&oacute; sigilosamente para espiarnos, solo pudo escuchar poco mal tras de la puerta, por eso decidi&oacute; volverse al primer piso y hacerse una buena paja imaginando los detalles que le refiera la esposa como le daba pija. Durante el polvo ma&ntilde;anero quiso conocer los detalles, pero no pas&oacute; gran cosa, no mucho m&aacute;s que un intenso franeleo y la promesa de una buena cojida.<\/p>\n<p>El siguiente d&iacute;a, s&uacute;per c&aacute;lido y la playa desierta, el primo dijo que estar&iacute;amos mejor en la zona de m&eacute;danos por estar al reparo de alg&uacute;n turista, pues quer&iacute;a que Raquel hiciera topless. Hab&iacute;a extendido una loneta para que ella disfrutara del sol sobre sus pechos mientras nosotros disfrutamos esos meloncitos tan saludables.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos primo, an&iacute;mate a tomar sol desnudo. Somos familia, tambi&eacute;n lo har&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, pero con una condici&oacute;n. &ndash;pregunta ret&oacute;rica. Que nos quedemos toda la semana.<\/p>\n<p>&#8211; Pero y tu trabajo?<\/p>\n<p>&#8211; La estamos pasando bien, el trabajo puede esperar.<\/p>\n<p>Hizo como que lo estaba pensando para aceptarlo. Esa condici&oacute;n le hizo pensar que ella no le hab&iacute;a contado todo lo que pas&oacute; la noche anterior, vuelta a preguntarle dijo que le cont&oacute; que s&iacute; hab&iacute;a pasado y que no me lo confes&oacute; porque a pesar de que le hab&iacute;a dado permiso sent&iacute;a verg&uuml;enza y temor de yo realmente fuera a molestarme, volv&iacute; a reiterarle que no me enfadar&iacute;a, por el contrario era quien la incentiv&eacute;, que hab&iacute;a sido bien claro y preciso, que ten&iacute;a v&iacute;a libre para hacer y dejarse hacer, que todo era parte de nuestra fantas&iacute;a, siempre con la obligaci&oacute;n de contarme todos los detalles, la confirmaci&oacute;n del compromiso adquirido le dio mayor confianza para explayarse para referirme con prolijidad todos los pormenores sucedidos.<\/p>\n<p>&ldquo;Tan pronto se cerr&oacute; la puerta de la habitaci&oacute;n, fue como recuperar el tiempo perdido, borrar el espacio de ausencia con la fusi&oacute;n de nuestras bocas en un apasionado beso, &eacute;l me estaba comiendo la boca sin dejarme respirar, solo pod&iacute;a hacerlo dentro de la suya, reconoc&iacute;a el sabor de su saliva, pod&iacute;a acariciar la fantas&iacute;a de su cuerpo hecho carne palpitando en mis manos, sentir el aroma de la ausencia revivir en el apasionado abrazo. Me desnud&oacute;, tendida sobre la cama, me ofrec&iacute; &iacute;ntegra, toda para &eacute;l, le dije: -Ahora s&iacute;, ahora soy toda tuya, completamente tuya, esta conchita que tanto me cuidaste est&aacute; ansiosa por sentir la poronga de su hombre, bien adentro, toda m&iacute;a.<\/p>\n<p>Se sorprendi&oacute; v&eacute;rmela tan suavecita, tipo beb&eacute;, extra&ntilde;aba todo el vello p&uacute;bico de cuando era virgen, pero que agradec&iacute;a la tersura que dej&oacute; la depilaci&oacute;n l&aacute;ser, no me anim&eacute; a decirle que hab&iacute;a sido una sugerencia tuya. Despu&eacute;s de llenarse los ojos mir&aacute;ndola, vino a recorrerla con sus labios, besando y agitando los de la vulva, estaba tan deseos de volver a sentir la calidez de sus caricias bucales, estremecida mientras me come toda. El deseo por sentirlo domina las ganas venirme en su boca, me urge sentirlo abrir mis carnes, tom&eacute; la verga, acarici&aacute;ndola, apretando y pajeando, corriendo la piel hasta descubrir esa cabezota brillosa de juguitos. &ndash;Cl&aacute;vamela de una vez. Por favor, cl&aacute;vamela, no aguanto m&aacute;s!<\/p>\n<p>Mor&iacute;a por probarme, me separ&oacute; las piernas, dobl&eacute; las rodillas, se volc&oacute; sobre mi sexo con la urgencia de un potro desbocado, coloc&oacute; entre los labios, jugando, frot&aacute;ndola para sentir en su cabeza el sedoso interior de la vagina. &ndash; Por favor, cl&aacute;vame ya!!! Sujet&eacute; mis muslos con las manos para obligarlo a lanzarse de pleno dentro de m&iacute;. De una estocada, me la mand&oacute; toda dentro, volv&iacute; a vivir esos momentos cuando se met&iacute;a dentro de mi ano, esta vez me sent&iacute;a bien hembra teniendo esa gruesa vara de carne abriendo mi conchita. Quedamos quietos, saboreando ese instante, luego el bombeo fuerte, intenso, sus manos tomando mis nalgas me levantan para volcar todo el peso de su cuerpo en la verga, enterrarse todo, a fondo.<\/p>\n<p>Luego el bombeo dentro tantas veces deseado pero su apego al mandato familiar de no desvirgarme pesaba m&aacute;s que la pasi&oacute;n, ahora libre del compromiso pod&iacute;a hacerme sentir el rigor de su grueso miembro regando semen dentro de la vagina. El orgasmo fue casi un reflejo condicionado a su eyaculaci&oacute;n. Quedamos abrazaditos, disfrutando los &uacute;ltimos latidos de un primer polvo, breve en su concreci&oacute;n enorme en la dimensi&oacute;n emotiva, toda la espera consumada en un instante m&aacute;gico.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ese momento tan disfrutado, lo hicimos dos veces m&aacute;s, &eacute;l quer&iacute;a probar como ser&iacute;a met&eacute;rmela en todas las posiciones posibles. Para el &uacute;ltimo polvo, me puso de perrita, dos almohadas bajo el vientre, como cuando me la met&iacute;a por el culito, me la ensart&oacute; de una, tampoco hac&iacute;a falta, los dos anteriores me la dejaron complaciente, se coloc&oacute; sobre mis caderas, lo incitaba como cuando era virgen: Monta a tu yegua, d&oacute;mala!, elev&oacute; su pelvis y se dej&oacute; caer con todo, enterrando la poronga en m&iacute;, su cuerpo tendido sobre mi espalda, tom&aacute;ndome de mis hombros, agarrado de mis cabellos me galop&oacute; aullando como indio yendo al ataque. Ahogaba mis gemidos mordiendo la ropa de cama, su verga horadaba mi concha, empuja y empuja, d&aacute;ndomela hasta el fondo. Conoc&iacute;a sus gestos, sus latidos previos a venirse, estaba pr&oacute;xima a correrme, el bramido ahogado mientras la mord&iacute;a en la nuca, acompa&ntilde;&oacute; una desesperada eyaculaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando Raquel termin&oacute; de confesarme lo sucedido, estaba totalmente al palo, excitado a mil por su encendido relato y sobre todo porque ella tambi&eacute;n insist&iacute;a en quedarnos m&aacute;s tiempo, ten&iacute;a necesidad de repetir lo sucedido anoche muchas veces m&aacute;s. Acced&iacute; tan encantado como ella.<\/p>\n<p>Ese polvo ma&ntilde;anero era algo maravilloso y gratificante, desde el comienzo sent&iacute;a deslizar mi pene en donde la disfrutaste y vaciarme entre los restos de tu acabada. A&uacute;n no hab&iacute;a salido de su vagina cuando con gesto solemne dijo: &ldquo;El hecho de que me est&eacute;s dando permiso no significa que tu vayas a hacer lo mismo con otras mujeres, este no es un matrimonio abierto, sino un marido complaciendo a su esposa&rdquo;<\/p>\n<p>Mis ganas de que ella volviera contigo superaba la inequidad de su determinaci&oacute;n, m&aacute;s a&uacute;n le dije: con tu infidelidad, consentida, para que hace falta la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Durante la ma&ntilde;ana volvimos a la playa, ella y sus hombres a disfrutar del sol, ella jugando en la playa, con una tanga colaless sin la parte superior de la bikini, era uno de los momentos m&aacute;s er&oacute;ticos, Raquel y sus dos hombres, evolucionando por la playa a la vista de cualquier paseante, algunos pocos pasaron y se la com&iacute;an con los ojos excitando mis futuras fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Esa misma tarde mientras estaba en el ba&ntilde;o, ella fue a buscarlo, con la excusa de contarle que nos quedamos toda la semana. Regres&oacute; agitada, entrando de prisa al ba&ntilde;o para limpiar el semen que se comenzaba a escurrirse, mientras se limpiaba me contaba que: &ldquo;Cuando llegu&eacute;, era como si &eacute;l me estuviera esperando, de parados, las manos apoyadas en la pared, me subi&oacute; la falda, corri&oacute; la bombacha y me la mand&oacute; de una, me ech&oacute; un rapid&iacute;n, por eso llegu&eacute; bien enlechada. Cu&aacute;nta leche tiene!&rdquo;<\/p>\n<p>Dejamos de tener tanto cuidado, cualquier oportunidad era buena para echarnos un polvo, el primo &ldquo;hac&iacute;a la vista gorda&rdquo; sin molestarse, solo simulaba estar en otra galaxia. Ella propuso recorrer los m&eacute;danos, el primo se excus&oacute; diciendo que estaba cansado, que prefer&iacute;a volver a la casa y preparar unos tragos. Ambos sab&iacute;amos que estar&iacute;a observando sin ser visto. Subimos y bajamos hasta meternos tras de unos arbustos, tendimos una loneta que hab&iacute;a llevado, se baj&oacute; la tanga, arrodill&oacute; para bajarme el short y darme una soberbia mamada.<\/p>\n<p>Buscaba ofrecerle el mejor &aacute;ngulo para que pudiera apreciar como pajea y mama, tomado de su cabeza que no se pierda detalle de c&oacute;mo bombeo la poronga en su boca, le muevo la cabeza para que la descarga tenga un primer plano, la tom&eacute; de la cara para que abra la boca, mostrarme el semen antes de trag&aacute;rselo. Luego ponerla de perrita y darle verga, esperarla para ese orgasmo bien gemido, luego la segunda eyaculada y retornar a la casa.<\/p>\n<p>La din&aacute;mica de esta peculiar relaci&oacute;n hab&iacute;a cambiado la rutina, el primo le permit&iacute;a que pasara para que atendiera sus necesidades de sexo, luego volver con el marido y contarle todos los detalles, inclusive meterse los dedos en la vagina y sacar las muestras de la profusa acabada.<\/p>\n<p>La tarde previa a regresarnos me propuse ofrecerle tener la posibilidad de ser &ldquo;voyeurista&rdquo;. &ndash; Primo esta tarde podr&iacute;as dar la excusa de salir a comprar unos souvenirs as&iacute; Raquelita puede venir a mi cuarto para darle una buena cojida, voy a dejar la ventana solo con la cortina para que puedas observar el polvo que nos vamos a echar. &ndash; Gracias, gracias, no sabes c&oacute;mo te agradezco que te la garches. Despu&eacute;s te cuento como incentiv&oacute; nuestro sexo.<\/p>\n<p>Sucedi&oacute; tal como se plane&oacute;, ella lleg&oacute; tan pronto como simulaba la salida, livianita de ropa, cuesti&oacute;n de aprovechar el tiempo al m&aacute;ximo, desnudarse lento, insinuarse, venir gateando hasta ponerse entre mis piernas, descubrir el miembro, iniciar una lamida para recibir en pago una comida de concha. Sabe excitarme r&aacute;pido, tambi&eacute;n tenderse a esperar que me zambulla entre sus piernas, las eleva y separa los labios, disfruta el lamet&oacute;n y el beso compulsivo para com&eacute;rsela.<\/p>\n<p>La voy colocando de forma que el esposo pueda apreciar detalles de la mamada, sus movimientos convulsivos cuando la invade la excitaci&oacute;n. Le gusta que me demore entre sus piernas, subiendo despacio en la escala t&eacute;rmica interior, el precalentamiento tonifica sus sentidos l&uacute;dicos del juego sexual, es tiempo de meter el miembro en las fauces hambrientas de su sexo, me recibe apret&aacute;ndolo para sentirse llena de carne.<\/p>\n<p>Ella conoce mis tiempos, su cuerpo trabajado por el fitness puede responder a todos los embates del macho, elevar el ritmo muscular para el goce del hombre, disfruta los golpes de verga, cambiamos de postura, ella arriba. Le gusta manejar su propia excitaci&oacute;n, sabe que as&iacute; puedo demorarme mucho m&aacute;s, disfruta cuando la impulso y la dej&oacute; caer, el golpe se disfruta, la pone en otra dimensi&oacute;n, le pido que gire, sin salirse, darme la espalda, ofrecerle al &ldquo;espectador&rdquo; un primer plano de su mujer gozando, movi&eacute;ndose, toc&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Un par de nalgadas, necesarias para alterar su concentraci&oacute;n, necesito que se demore para dar el golpe de escena. &ndash; Mu&eacute;vete despacio, siente como te la hago sentir, as&iacute; -golpeando bien adentro -siente perra como te estoy garchando. &iexcl;Grita, grita putita!!<\/p>\n<p>Responde a los est&iacute;mulos, los golpes de verga y las nalgadas la llevan a liberarse m&aacute;s, gemir m&aacute;s fuerte, jadear m&aacute;s de prisa, se pierde en sus propios gemidos.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos primo, entra, entra! Apura que esta puta est&aacute; por venirse, entra!!<\/p>\n<p>No tard&oacute; nada en llegar a la vera de la cama, ella no parec&iacute;a asombrada, le sonri&oacute; sin dejar de moverse, le tendi&oacute; la mano mientras recib&iacute;a las estocadas de verga.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos putita, vamos, m&oacute;ntame, ens&eacute;&ntilde;ale como vives ese orgasmo que est&aacute; latiendo.<\/p>\n<p>Solt&oacute; la mano del marido, para apoyarla sobre mi pecho, tomar impulso, sacudiendo sus caderas, elevarse y bajar, apurando el movimiento, concentrada, las facciones tensas, aprieta las piernas, los labios aprisionan la verga, cierra los ojos, ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s, detenida, r&iacute;gida, como suspendida en el tiempo. La agon&iacute;a del orgasmo la invade, no puede hablar, no respira, no late, solo me mira, perdida en el viaje astral. &ndash; Uffffffffff, qu&eacute; fuete! Wowww, c&oacute;mo vino, qu&eacute; fuerte! Me vineeeeeee!!!<\/p>\n<p>La brevedad de sus palabras expresaron la dimensi&oacute;n del orgasmo, ciertamente fue algo m&aacute;gico, el marido no entend&iacute;a, nunca la hab&iacute;a visto transfigurada, extraviada en la magia de un orgasmo de tama&ntilde;a dimensi&oacute;n. La tom&oacute; de la mano, sent&iacute;a la emoci&oacute;n de ser testigo de una fantas&iacute;a en tiempo real.<\/p>\n<p>&#8211; Te gust&oacute; marido? -afirma con la cabeza &#8211; Ahora vas a ver como tu mujercita lo hace acabar a este macho.<\/p>\n<p>Con los &uacute;ltimos estertores del &eacute;xtasis comenz&oacute; a moverse, girando y balanceando sus nalgas, desmonta y se refugia de bruces sobre la almohada, exponiendo su sexo, le gusta que venga en ella estando boca abajo. Con el borde de la s&aacute;bana limpi&oacute; buena parte de sus jugos, sabe que me gusta hacerle sentir el grosor de la verga sin tanto lubricante, de una, hasta el fondo, que sienta el golpe inicial de su hombre penetr&aacute;ndola. El marido no se pierde ni un solo gesto de su mujer, tomada de la mano, jadeando en los embates descarnados de mi calentura, nalgadas y vehemencia, luego el silencio, la concentraci&oacute;n y el desenlace. La eyaculaci&oacute;n se present&oacute; con la contundencia y abundancia de la demora, los chorros de semen se replican en gemidos, el bramido masculino libera las tensiones previas.<\/p>\n<p>Salido de la cueva de todos los placeres, me sent&eacute; en la cama esperando el gesto de su boca lamiendo los restos de la eyaculaci&oacute;n de la verga, el marido asiste a la degustaci&oacute;n l&aacute;ctea.<\/p>\n<p>El primo se la llev&oacute; al dormitorio para darle buen uso a la excitaci&oacute;n provocada por la cojidota a su mujer, ella me contar&iacute;a luego que la penetr&oacute; con los restos de mi eyaculaci&oacute;n como lubricante. Al finalizar estuvo pregunt&aacute;ndole si estar&iacute;a dispuesta a una doble penetraci&oacute;n, al preguntarle si &eacute;l estar&iacute;a, dijo que le gustar&iacute;a verla con los machos encima, pero solo como espectador, que prefer&iacute;a que fuera yo y alg&uacute;n otro que yo lleve.<\/p>\n<p>Terminado el fin de semana bien disfrutado, nos prometimos repetirlo, tambi&eacute;n me volv&iacute; a mi ciudad con la promesa de volver para repetirlo y que viera el tema de poder llevar alg&uacute;n hombre para hacer realidad esa nueva fantas&iacute;a del tr&iacute;o con su esposa, y &eacute;l como espectador.<\/p>\n<p>El Lobo necesita conocer tu parecer loboferoz1943@gmail.com<\/p>\n<p>Lobo Feroz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 All&aacute; lejos y hace tiempo, el trabajo me llev&oacute; al interior, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s regreso a Buenos Aires, saludar a la prima fue lo primero, su marido me invit&oacute; a cenar y alojarme en su casa durante mi estad&iacute;a. Alargamos la sobremesa, hablando cosas de familia, la prima se retir&oacute; para irse a dormir, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5747,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20958","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5747"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}