{"id":20998,"date":"2019-06-14T22:00:00","date_gmt":"2019-06-14T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-14T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-14T22:00:00","slug":"20998-el-padre-saba-de-rectitud-la-hija-saba-latn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/20998-el-padre-saba-de-rectitud-la-hija-saba-latn\/","title":{"rendered":"El padre sab\u00eda de rectitud, la hija sab\u00eda lat\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"20998\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Galicia, a&ntilde;os 60, cuando ser maric&oacute;n o lesbiana te llevaba a la c&aacute;rcel.<\/p>\n<p>Aniceto era un guardia civil, recto, robusto, bigotudo, viudo, moreno, de ojos azules. Con su metro setenta y ocho era el hombre m&aacute;s alto del pueblo y el m&aacute;s honrado, pero era bruto, muy bruto, tan bruto era que de una hostia hab&iacute;a dejado tuerto al Venancio, su vecino, por haberle llamado tres cuernos.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a una hija, Olga, gamberra c&oacute;mo ella sola, que cuando se le muri&oacute; la madre a&uacute;n se hizo m&aacute;s rebelde.<\/p>\n<p>Aquella tarde -de uniforme y con el tricornio encima de la mesa-, Aniceto, sentado en una silla, ten&iacute;a a su hija Olga sobre sus rodillas. Con su mano derecha, que era m&aacute;s grande que una nalga de su hija, le estaba azotando en el culo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me cago en todo lo que se menea! &iexcl;Te voy a quitar las ganas de apedrear a la gente! &iexcl;Fuera de mi vista que no te quiero ver delante!<\/p>\n<p>Olga, cuando su padre le calentaba el culo no le rechistaba. Se callaba, pero luego sal&iacute;a de casa y se las pagaba el primero o la primera que dijese algo que no le gustase, y ese d&iacute;a fue el cartero, al decirle un piropo m&aacute;s viejo que el hambre:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tienes un culo y un cuerpo que le levanta la polla a un muerto!<\/p>\n<p>Olga agarr&oacute; una piedra del camino y le dio una pedrada en la cabeza que casi lo deja en el sitio. El resultado fue que a sus quince a&ntilde;os la internaron en un reformatorio, y su padre no movi&oacute; una paja para que esto no ocurriera.<\/p>\n<p>Seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde, cuando sali&oacute; del reformatorio, en vez de salir reformada sali&oacute; hecha una cabrona de miedo, tan cabrona era que se dejaba querer para joder a la callada.<\/p>\n<p>Aniceto ni cuenta se diera que su hija ya no ten&iacute;a edad para ponerla sobre sus rodillas, levantarle la falda y azotarle el culo, pero all&iacute; estaba, calent&aacute;ndola.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me cago en todo lo que se menea! &iexcl;Seis a&ntilde;os en el reformatorio y en vez de enderezarte vuelves m&aacute;s torcida de lo que fuiste! &iexcl;&iquest;Por qu&eacute; besaste a la hija del Pelado?! &iquest;No sabes que te pueden encerrar, y all&iacute; violar y hacer de ti un cristo?<\/p>\n<p>Olga, estaba en su salsa.<\/p>\n<p>-No la bes&eacute;, me besaba. Nos vieron despu&eacute;s de comerle el co&ntilde;o, y ya estuve en la c&aacute;rcel. &iquest;O qu&eacute; te crees que es un reformatorio? &iquest;Un hotel de lujo?<\/p>\n<p>Aniceto se qued&oacute; de piedra con la respuesta de su hija.<\/p>\n<p>-Eres una perdida.<\/p>\n<p>-No, soy una guarra.<\/p>\n<p>-&iexcl;Plas, plas, plas!<\/p>\n<p>Olga, en vez de quejarse, le dijo:<\/p>\n<p>-B&aacute;jame las bragas y sigue d&aacute;ndome, me excita que me calientes el culo.<\/p>\n<p>Aniceto, levant&oacute; la mano para volverle a dar, pero la baj&oacute; para ayudar a que su hija se pusiese en pie. Le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te calentaban el culo en el reformatorio?!<\/p>\n<p>Olga ya lo ten&iacute;a donde quer&iacute;a.<\/p>\n<p>-En el reformatorio me hac&iacute;an lo que le hacen a las mujeres en el infierno&#8230; Aprenderles a comer co&ntilde;os, a comer pollas&#8230; A ser guarras.<\/p>\n<p>Olga, ten&iacute;a ahora 21 a&ntilde;os y era preciosa. Ten&iacute;a el cabello muy largo, tan largo que le llegaba a la cintura, los ojos azules y un cuerpazo, con buenas tetas, y culazo redondo&#8230; Era casi tan alta como &eacute;l, Aniceto, le mir&oacute; para las tetas y vio sus pezones de punta marcados en la camiseta blanca, lo que le dec&iacute;a que no llevaba sujetador. Se levant&oacute; de la silla. Olga, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde vas, Aniceto?<\/p>\n<p>-A buscar la escopeta. &iexcl;T&uacute; a m&iacute; no me vuelves a avergonzar!<\/p>\n<p>Olga, sali&oacute; de la casa c&oacute;mo alma a la que persigue el diablo. Aniceto, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Corre, corre que ya volver&aacute;s!<\/p>\n<p>Al caer la noche, Olga, desde fuera de la casa, mir&oacute; por la ventana y vio a su padre sentado en una silla delante de una jarra de cristal mediada de vino blanco que hab&iacute;a encima de la mesa. Ten&iacute;a la escopeta al lado. Co&ntilde;o, tuvo. Entr&oacute; en casa, y al llegar a la cocina, le dijo a su padre:<\/p>\n<p>-Haz lo que tengas que hacer, Aniceto.<\/p>\n<p>Aniceto, levant&oacute; la cabeza, y le dijo:<\/p>\n<p>-Har&iacute;a, har&iacute;a, pero me qued&eacute; sin cartuchos. Mejor hablemos. &iquest;Desde cu&aacute;ndo te excitas al calentarte el culo?<\/p>\n<p>-Desde hace a&ntilde;os.<\/p>\n<p>A Aniceto se le encendi&oacute; la luz de alarma.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hace a&ntilde;os estabas en casa!<\/p>\n<p>-&iquest;Y qui&eacute;n me calentaba el culo?<\/p>\n<p>-Deb&iacute; darme cuenta&#8230; Los choques de tus tetas en mi espalda&#8230; Las miradas a mi entrepierna&#8230; Deb&iacute; oler que ya te hicieras mujer -Olga, se puso el tricornio y, encar&aacute;ndolo, se sent&oacute; sobre las rodillas de su padre-. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; haces, Olga?!<\/p>\n<p>-Sentarme. &iquest;Tienes alguna pregunta guarra que hacer, Aniceto?<\/p>\n<p>Aniceto, se la quit&oacute; de encima. Ten&iacute;a que mostrar su rectitud.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te voy a meter una bofetada que vas a ver las estrellas!<\/p>\n<p>Olga, sab&iacute;a lat&iacute;n.<\/p>\n<p>-T&oacute;came y grito diciendo que me quieres violar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ser&aacute;s cabrona!<\/p>\n<p>Olga, se volvi&oacute; a sentar sobre las rodillas de su padre y le rode&oacute; el cuello con los brazos.<\/p>\n<p>-Vamos a llevarnos bien, vamos a llevarnos bien, Aniceto&#8230; Aniceto, desde luego, tienes un nombre feo de cojones. A ver. &iquest;No tienes alguna pregunta guarra que hacerme?<\/p>\n<p>-No, no tengo preguntas que hacerte.<\/p>\n<p>-&iquest;Ni acerca del calzoncillo que te desapareci&oacute;?<\/p>\n<p>Se estaban mirando a los ojos con sus bocas a pocos cent&iacute;metros una de la otra.<\/p>\n<p>-No puede ser&#8230; Tan guarra no creo que seas.<\/p>\n<p>Olga le acarici&oacute; el cabello.<\/p>\n<p>-Cr&eacute;eme, soy m&aacute;s guarra de lo que te puedas imaginar, Aniceto.<\/p>\n<p>Aniceto le hizo saber que no estaba el horno para bollos.<\/p>\n<p>-&iexcl;No me vuelvas a tocar!<\/p>\n<p>Olga se puso en plan coqueta.<\/p>\n<p>-Uy, uy que lo dejo calvo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Calva te voy dejar yo a ti de un guantazo!<\/p>\n<p>Olga, sonriendo, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No te puedes arriesgar!<\/p>\n<p>-Eres c&oacute;mo una serpiente.<\/p>\n<p>Olga, lo mir&oacute; con su mirada m&aacute;s traviesa, y le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Despu&eacute;s de follar me vas a mandar de nuevo al reformatorio?<\/p>\n<p>-&iexcl;No vamos a follar! Y no digas eso, yo no te met&iacute; all&iacute;, t&uacute; te lo buscaste.<\/p>\n<p>Olga, se puso ser&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Hablaste con alguien para evitarlo?<\/p>\n<p>-&iquest;Por eso me quieres seducir? &iquest;Para vengarte?<\/p>\n<p>-Te estoy seduciendo porque llevo casi quince d&iacute;as sin probar una polla y no quiero que me salgan telas de ara&ntilde;a en el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; cabrona!<\/p>\n<p>All&iacute; quien tomara el mando era Olga.<\/p>\n<p>-&iquest;No me ibas a hacer una pregunta?<\/p>\n<p>-Miedo me da preguntar.<\/p>\n<p>Olga, le pellizc&oacute; un moflete y le puso morritos.<\/p>\n<p>-Tan grandote y tan miedoso.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; haces con mi calzoncillo en la intimidad? &iquest;Te lo pones?<\/p>\n<p>Olga lo bes&oacute; en la mejilla.<\/p>\n<p>-Lo huelo.<\/p>\n<p>Aniceto mir&oacute; para su hija c&oacute;mo si fuera un bicho raro.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Te excita oler calzoncillos?!<\/p>\n<p>-Y bragas.<\/p>\n<p>-&iquest;Te excita el olor a meo?<\/p>\n<p>-El olor a meo, las raspitas&#8230; Todo eso me moja el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; cerda!<\/p>\n<p>-C&oacute;mo tambi&eacute;n me moja el co&ntilde;o cambiar tu cama.<\/p>\n<p>-&iquest;Y eso a qu&eacute; se debe?<\/p>\n<p>Se sent&oacute; sobre su polla, que ya estaba dura. Se movi&oacute; de atr&aacute;s hacia adelante, y le dijo:<\/p>\n<p>-A que al pajearte te limpias la leche a las s&aacute;banas blancas y en ese lugar quedan de color amarillo. A veces lamiendo tu leche seca me toco y me corro.<\/p>\n<p>Aniceto, no se escandaliz&oacute;. Dej&oacute; que su hija siguiera frotando el co&ntilde;o con su polla. En sus interrogatorios a sospechosos de delitos sexuales oyera de todo, mas nada tan excitante c&oacute;mo lo que le hab&iacute;a dicho su hija&#8230; Pero ten&iacute;a que ejercer de padre.<\/p>\n<p>-&iexcl;La madre que te pari&oacute;! &iexcl;&iexcl;Est&aacute;s enferma!! &iexcl;&iquest;Desde cu&aacute;ndo haces esas cosas?!<\/p>\n<p>Olga, ten&iacute;a carita de &aacute;ngel, pero llevaba una diablesa dentro.<\/p>\n<p>-Mejor que no sepas cuando empec&eacute;. Tienes la polla dura c&oacute;mo una piedra.<\/p>\n<p>Lo bes&oacute; en los labios. Aniceto se la quit&oacute; de encima.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya guarra que est&aacute;s hecha! &iexcl;&iexcl;Chilla si te sale del co&ntilde;o pero a m&iacute; no me perviertes!!<\/p>\n<p>Olga, de pie, en frente de &eacute;l, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Eres de piedra, Aniceto?<\/p>\n<p>-&iexcl;Ojal&aacute; lo fuera!<\/p>\n<p>-Entonces hablemos. &iquest;En qui&eacute;n piensas cu&aacute;ndo haces una paja, Aniceto?<\/p>\n<p>A Aniceto, ya le llegara, m&aacute;s que nada porque su hija ten&iacute;a un polvazo, y el anterior roce de su co&ntilde;o con su polla lo hab&iacute;a puesto malo, malo, malito.<\/p>\n<p>-&iexcl;Olv&iacute;dame!<\/p>\n<p>-No te las des de santo que no lo eres.<\/p>\n<p>El cabreo de Aniceto hab&iacute;a desaparecido, moment&aacute;neamente.<\/p>\n<p>-Nunca dije que lo fuera.<\/p>\n<p>Olga sintiera la polla de su padre en su co&ntilde;o y quer&iacute;a sentirla otra vez, pero dentro.<\/p>\n<p>-Yo siempre pienso en la misma persona.<\/p>\n<p>Aniceto la vio venir.<\/p>\n<p>-No quiero saberlo.<\/p>\n<p>-Pienso en ti.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te dije que no quer&iacute;a saberlo!<\/p>\n<p>-Pues ya lo sabes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayayay que al final te voy a tener que callar la boca!<\/p>\n<p>Olga, ya iba de sobrada.<\/p>\n<p>-&iquest;Meti&eacute;ndome la polla en ella? &iexcl;Me encanta mamar pollas!<\/p>\n<p>A Aniceto le dio un arrebato de padre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tira para cama, Olga!<\/p>\n<p>Olga, segu&iacute;a desafiando a Aniceto.<\/p>\n<p>-&iquest;Vienes conmigo?<\/p>\n<p>-&iexcl;Tira para cama! O&#8230;<\/p>\n<p>La voz de Olga sali&oacute; de su boca cargada de sensualidad.<\/p>\n<p>-&iquest;O qu&eacute;? &iquest;Me vas a dar en culo?<\/p>\n<p>A Aniceto lo traicion&oacute; el subconsciente.<\/p>\n<p>-No lo descartes. &iexcl;Ya no s&eacute; ni lo que digo!<\/p>\n<p>Olga, se puso mimosita.<\/p>\n<p>-&iquest;Me pongo otra vez sobre tus rodillas?<\/p>\n<p>Aniceto cogi&oacute; la escopeta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tira para cama, hija de un demonio!<\/p>\n<p>-Est&aacute; descargada.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; la escopeta por los ca&ntilde;ones.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pero tiene culata!<\/p>\n<p>Lo enred&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no cen&eacute;, Aniceto.<\/p>\n<p>Aniceto puso la escopeta donde estaba.<\/p>\n<p>-Pues cena. &iexcl;Pero ni se te ocurra decir una palabra m&aacute;s subida de tono! &iexcl;&iexcl;Y mucho menos acercarte a m&iacute;!!<\/p>\n<p>-&iexcl;A qu&eacute; chillo!<\/p>\n<p>Aniceto se ech&oacute; las manos a la cabeza.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo llegamos hasta aqu&iacute;, hija? &iexcl;Qu&eacute; verg&uuml;enza, Dios m&iacute;o, qu&eacute; verg&uuml;enza!<\/p>\n<p>-Vale, no te tiento m&aacute;s. Se ve que le tienes miedo al infierno.<\/p>\n<p>-&iexcl;No me jodas, Olga! El &uacute;nico infierno al que le tengo miedo es al de la enfermedad. A ver si te cabe en esa cabecita que un padre y una hija no pueden tener relaciones carnales.<\/p>\n<p>-&iquest;Y masturbarnos juntos?<\/p>\n<p>Aniceto ya estaba desesperando.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Nooo, carallo, nooo!!<\/p>\n<p>Olga, sac&oacute; el pollo fr&iacute;o del horno, se sent&oacute; a la mesa delante de su padre y comenz&oacute; a comerlo con las manos. La boca y las manos se le comenzaron a llenar de grasa. Las moscas acud&iacute;an a su cara c&oacute;mo si estuviese comiendo miel. Las apartaba a manotazos. Para limpiar la mano derecha, antes de echarse un vaso de vino, se chup&oacute; el dedo gordo y despu&eacute;s los otros cuatro de menor a mayor mientras miraba a su padre a los ojos. Se ech&oacute; el vaso de vino y se lo bebi&oacute;, Aniceto, al ver tanta provocaci&oacute;n, no pudo evitar la pregunta.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te hicieron en el reformatorio para acabar siendo&#8230; Siendo c&oacute;mo eres?<\/p>\n<p>Olga, le llamaba al pan, pan, y al vino, vino.<\/p>\n<p>-&iquest;Siendo tan puta?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro que quieres saberlo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, y quiero saber los nombres de quienes te pervirtieron. &iexcl;Me los voy a cargar a todos!<\/p>\n<p>-Anota, Aniceto, anota: El juez que me meti&oacute; dentro, tu teniente, el cura&#8230; &iquest;Sigo?<\/p>\n<p>Aniceto se negaba a creerla.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mientes!<\/p>\n<p>-No miento, Aniceto. El juez tiene un antojo en la polla. El cabr&oacute;n del cura es un pervertido que me llev&oacute; un h&aacute;bito de monja para follar conmigo. Al juez le gustaba meterme el mango del mazo untado de mantequilla en el culo mientras me follaba&#8230;<\/p>\n<p>El rebote que pill&oacute; Aniceto con su hija fue total.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mientes m&aacute;s que hablas!<\/p>\n<p>Olga, bes&oacute; a su padre en la boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Se acab&oacute;! Me voy para cama y si te atreves a venir a mi habitaci&oacute;n que sepas que cuando menos sales con una pierna rota.<\/p>\n<p>Olga ya le perdiera el miedo.<\/p>\n<p>-Voy a ir, Aniceto. Mi co&ntilde;o se muere por tener tu polla dentro.<\/p>\n<p>Aniceto, sac&oacute; su genio.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pues vente si tienes co&ntilde;o!<\/p>\n<p>-Lo tengo, y en este momento est&aacute; mojadito.<\/p>\n<p>Aniceto, levant&oacute; la manopla, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Que hostia te met&iacute;a, co&ntilde;o, que hostia te met&iacute;a!<\/p>\n<p>Aniceto se fue a su habitaci&oacute;n a planchar la oreja, pero a la media hora segu&iacute;a despierto.<\/p>\n<p>Olga, vestida de monja y con la pistola reglamentaria de su padre en la mano, se acerc&oacute; a la cama. Aniceto encendi&oacute; la luz y vio a su hija, armada y vestida con el h&aacute;bito de monja. Se incorpor&oacute;, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Era verdad!! &iexcl;Qu&eacute; hijo de puta!<\/p>\n<p>A Olga, le importaba una mierda lo que pensara o dijera su padre. Apunt&oacute; con la pistola a su entrepierna, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;O jugamos o te vuelo las pelotas!<\/p>\n<p>-Bromeas.<\/p>\n<p>Olga, puso cara de pocos amigos.<\/p>\n<p>-&iquest;Me ves cara de bromista?<\/p>\n<p>-Tranquila, hija, tranquila.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tranquilo muri&oacute; cagando!<\/p>\n<p>Le acababa de dar a entender que era ella la que ten&iacute;a la sart&eacute;n por el mango.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; quieres que haga?<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate en el borde de la cama.<\/p>\n<p>Aniceto, acojonado, hizo lo que le dijo. Olga, se ech&oacute; sobre su regazo.<\/p>\n<p>-Lev&aacute;ntame el h&aacute;bito, b&aacute;jame las bragas y az&oacute;tame.<\/p>\n<p>Aniceto estaba excitado y confuso. Al bajarle las bragas para azotarla vio sus gordas y blancas nalgas y la raja del co&ntilde;o con pelos negros a los lados. Se empalm&oacute;.<\/p>\n<p>-No s&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>Olga, quer&iacute;a marcha.<\/p>\n<p>-&iexcl;Az&oacute;tame, co&ntilde;o, az&oacute;tame o te pego un tiro en un pie!<\/p>\n<p>Al acabar de azotarla, le dijo:<\/p>\n<p>-Mast&uacute;rbame, Aniceto.<\/p>\n<p>Aniceto toc&oacute; el co&ntilde;o de su hija y la palma de la mano le qued&oacute; pringada de un jugo mucoso. Olga, se la cogi&oacute; y se la lami&oacute;. Despu&eacute;s la masturb&oacute; con dos dedos. Olga se meti&oacute; un dedo en el culo, lo sac&oacute;, lo oli&oacute; y despu&eacute;s se lo puso en las fosas nasales a su padre.<\/p>\n<p>-Huele.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s muy mal, hija.<\/p>\n<p>-&iexcl;Huele, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>Aniceto oli&oacute; el dedo y su polla reaccion&oacute; latiendo, Olga, le dijo:<\/p>\n<p>-Me gusta que te guste. &iexcl;Az&oacute;tame, Aniceto, az&oacute;tame!<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaay, aaaay, aaaay, qu&eacute; gusto!<\/p>\n<p>Olga, dej&oacute; el regazo de su padre, levant&oacute; el h&aacute;bito y le puso el culo en la boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;C&oacute;mele el culo a la hermana Olga!<\/p>\n<p>Aniceto ya estaba metido en harina. El h&aacute;bito que llevaba su hija le pon&iacute;a, y mucho&#8230; Le comi&oacute; el culo y le magre&oacute; las tetas. Tiempo despu&eacute;s, Olga, a punto de correrse, le dijo:<\/p>\n<p>-Ponme boca abajo y c&oacute;meme el co&ntilde;o. Quiero correrme haciendo el pino.<\/p>\n<p>Dicho y hecho, Aniceto, se puso en pie. Con un empalme brutal, la puso boca abajo y le comi&oacute; el co&ntilde;o. Olga, con la polla de su padre en la boca, sus piernas rodeando su cuello, y el h&aacute;bito cubriendo la cofia, se corri&oacute; como una bendita.<\/p>\n<p>Cuando la devolvi&oacute; a la posici&oacute;n normal, estaba mareada, y casi se cae. Aniceto la sujet&oacute;, pero ya no era su padre&#8230; Estaba c&oacute;mo loco, le comi&oacute; la boca, le comi&oacute; y le magre&oacute; las tetas por encima del h&aacute;bito, y despu&eacute;s le levant&oacute; el h&aacute;bito y se agach&oacute; para comerle el co&ntilde;o peludo. Con la primera lamida a aquel co&ntilde;o empapado, sinti&oacute; el contacto de la pistola en su cabeza.<\/p>\n<p>-&iexcl;Arriba, cabr&oacute;n!<\/p>\n<p>Aniceto empez&oacute; a preocuparse.<\/p>\n<p>-&iquest;Se te fue la olla, Olga?<\/p>\n<p>-Sor Olga.<\/p>\n<p>-Lo dicho, se te fue la olla.<\/p>\n<p>-Quita el calzoncillo y &eacute;chate boca arriba sobre la cama.<\/p>\n<p>Se ech&oacute; sobre la cama. La polla apuntaba al techo. Olga le larg&oacute; dos cachetes en los huevos.<\/p>\n<p>-Plas, plas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me haces da&ntilde;o, Olga!<\/p>\n<p>-&iexcl;Sor Olga, capullo!<\/p>\n<p>-Me hace da&ntilde;o, sor Olga<\/p>\n<p>-T&uacute; llevas haci&eacute;ndome da&ntilde;o a m&iacute; muchos a&ntilde;os, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>-Yo&#8230;<\/p>\n<p>No lo dej&oacute; hablar.<\/p>\n<p>-&iexcl;T&uacute; te callas!<\/p>\n<p>Aniceto hizo amago de levantarse.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si te mueves te dejo tieso, cabr&oacute;n! Empieza a menear la polla.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a que hacer lo que le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>-Eres una enferma, hija, te voy a tener que llevar a un m&eacute;dico.<\/p>\n<p>Le dio dos hostias en la cara.<\/p>\n<p>-&iexcl;Sor Olga, lame culos!<\/p>\n<p>Aniceto, se rebot&oacute;.<\/p>\n<p>-Te est&aacute;s jugando una hostia c&oacute;mo un mundo.<\/p>\n<p>Olga, se puso hecha una fiera.<\/p>\n<p>-&iexcl;Y t&uacute; que te vuele los huevos, maric&oacute;n!<\/p>\n<p>Le apunt&oacute; a las pelotas. Aniceto ya no las ten&iacute;a todas con &eacute;l. Parec&iacute;a un angelito, cuando le dijo:<\/p>\n<p>-La violencia solo engendra violencia, hermana Olga.<\/p>\n<p>Olga, estaba gozando.<\/p>\n<p>-&iexcl;As&iacute; me gusta, cerdo! M&eacute;tete un dedo en el culo, maric&oacute;n!<\/p>\n<p>Aniceto no estaba por la labor.<\/p>\n<p>-Es que&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;, lo s&eacute;, te vas a correr, a todos los maricones le pasa lo mismo!<\/p>\n<p>Aniceto deb&iacute;a ser medio maric&oacute;n, ya que poco despu&eacute;s de follarse el culo con un dedo, de su meato comenz&oacute; a salir leche en cantidad que baj&oacute; por la polla abajo y le pring&oacute; los cojones y el culo. Olga, le lami&oacute; toda la leche, incluida la que cayera en la s&aacute;bana. Le chup&oacute; la polla hasta ponerla otra vez dura, subi&oacute; encima de su padre, y bes&aacute;ndolo, levant&oacute; el h&aacute;bito y meti&oacute; la polla muy despacito en su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te voy a dejar los ojos en blanco, perro!<\/p>\n<p>Faustino ya estaba desatado.<\/p>\n<p>-De eso nada. &iexcl;La voy a matar a polvos, hermana Olga!<\/p>\n<p>Olga, tir&oacute; la pistola al piso, y lo desafi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;A qu&eacute; no tienes cojones, sopla pollas!<\/p>\n<p>Faustino, era un follador nato&#8230; En la casa de putas le llamaban Chichi El Amoroso. Le llamaban as&iacute; porque era el &uacute;nico que las hac&iacute;a correr, y para hacer correr a una puta hay que ser bueno follando, muy, muy bueno, jodidamente bueno.<\/p>\n<p>Apunt&oacute; al punto G y lo machac&oacute; de menos a m&aacute;s hasta que el co&ntilde;o se comenz&oacute; a inundar de jugos. Olga, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy a correr, cabr&oacute;n!<\/p>\n<p>Aniceto, sin parar de follarla, le dijo:<\/p>\n<p>-C&oacute;rrase, hermana, c&oacute;rrase.<\/p>\n<p>Olga al comenzar a correrse, se derrumb&oacute; sobre su padre, lo bes&oacute;, y se abandon&oacute; al placer&#8230; No se corri&oacute; una vez, se corri&oacute; tres veces, y no se corri&oacute; m&aacute;s porque Aniceto dej&oacute; de follarla al ver que su hija perdiera el conocimiento.<\/p>\n<p>Aprovech&oacute; para met&eacute;rsela en el culo&#8230; Quit&oacute; la polla del co&ntilde;o, se la acerc&oacute; al ojete, y despacito, se la clav&oacute; toda.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s despertaba Olga y sent&iacute;a c&oacute;mo la polla entraba y sal&iacute;a de su culo. Sonriendo, le dijo:<\/p>\n<p>-Maric&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Quiere que la quite, hermana Olga?<\/p>\n<p>A Olga le estaba encantando.<\/p>\n<p>-No, pero d&eacute;jame hacer, cochino.<\/p>\n<p>Olga, frot&oacute; el cl&iacute;toris con la pelvis de su padre, y lo foll&oacute; a su aire&#8230; Unos cinco minutos m&aacute;s tarde, le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Ll&eacute;name el culo de leche, cabronazo!<\/p>\n<p>-P&iacute;damelo por favor, sor Olga.<\/p>\n<p>-&iexcl;Por favor, sopla pollas!<\/p>\n<p>-&iexcl;Esa boca!<\/p>\n<p>-Esta boca es para besarte y para decirte&#8230; &iexcl;&iexcl;&iexcl;C&oacute;rrete conmigo!!!<\/p>\n<p>Olga, temblando y sacudi&eacute;ndose, y sin dejar de besar a su padre, se volvi&oacute; a correr, y Aniceto le llen&oacute; el culo de leche.<\/p>\n<p>Aniceto, no se carg&oacute; al teniente, ni al cura, ni al juez, ni a la secretaria del juez&#8230; No se carg&oacute; a nadie, si lo hac&iacute;a acabar&iacute;a en la c&aacute;rcel, y en la c&aacute;rcel no podr&iacute;a follar con su hija.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Galicia, a&ntilde;os 60, cuando ser maric&oacute;n o lesbiana te llevaba a la c&aacute;rcel. Aniceto era un guardia civil, recto, robusto, bigotudo, viudo, moreno, de ojos azules. Con su metro setenta y ocho era el hombre m&aacute;s alto del pueblo y el m&aacute;s honrado, pero era bruto, muy bruto, tan bruto era que de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9687,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20998","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9687"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}