{"id":21005,"date":"2019-06-16T22:00:00","date_gmt":"2019-06-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-16T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-16T22:00:00","slug":"21002-memorias-inolvidables-cap-9comprometidos-hasta-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21002-memorias-inolvidables-cap-9comprometidos-hasta-la-muerte\/","title":{"rendered":"Memorias inolvidables (Cap 9): Comprometidos hasta la muerte"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21005\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lleg&oacute; el domingo. Lleg&oacute; tambi&eacute;n mi padre. Le est&aacute;bamos esperando Eduardo y yo. Eduardo se adelant&oacute; a saludarlo y mi padre le dio dos besos propios de un padre a un hijo. Me acerqu&eacute; yo, le di un fuerte abrazo, me bes&oacute; con dos besos igual de padre a hijo. Me puse feliz. Creo que fue la vez que mi padre me abraz&oacute; y me bes&oacute; con total y absoluta aceptaci&oacute;n. Repito que me puse muy feliz. No hab&iacute;amos cruzado palabras entre nosotros, solo sonrisas y besos.<\/p>\n<p>Apareci&oacute; el t&iacute;o On&eacute;simo y mam&aacute; Emerenciana, saludaron a mi padre como si fueran sus hermanos, besos y abrazos. Ese d&iacute;a supe de verdad lo que estimaban a mi padre y lo que mi padre los quer&iacute;a. Nos sentamos los seis para conversar, todos esper&aacute;bamos las nuevas de mi padre. Tampoco se hab&iacute;an cruzado palabras entre ellos, solo mam&aacute; Emerenciana hab&iacute;a dicho algo muy t&iacute;midamente, no s&eacute; quien lo podr&iacute;a haber escuchado, yo, al menos, no escuch&eacute; nada, pero debi&oacute; ser cosa buena. Lo primero que dijo mi padre fue:<\/p>\n<p>&mdash; No pod&iacute;a esperar noticia mejor de esta casa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; te parece lo que han decidido los chicos?, pregunt&oacute; t&iacute;o On&eacute;simo.<\/p>\n<p>&mdash; Les ayudaremos en todo, en sus estudios, en su vida, en lo que necesiten y a iniciar una vida digna que ellos elijan, &mdash;dijo mi padre para mi mayor sorpresa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; pensar&aacute; Angustias?, &mdash;pregunt&oacute; con cierta timidez mam&aacute; Emerenciana.<\/p>\n<p>&mdash; Angustias que se las pase todas ellas solita, los chicos han de vivir su vida, uno, cinco, veinte o m&aacute;s a&ntilde;os, qu&eacute; se yo, pero es la vida de ellos, estoy seguro que se van a amar hasta la muerte&hellip;, &iquest;qu&eacute; es mi vida ahora, Emerenciana?, &iquest;qu&eacute; es, sino un infierno? Este hijo m&iacute;o, mi Ismael y esta familia vuestra sois mi familia, los dem&aacute;s est&aacute;n echando a perder lo que con tantos a&ntilde;os y sudor yo he construido. Yo s&eacute; que Ismael es el &uacute;nico de mi casa que me quiere, yo ten&iacute;a que estar aqu&iacute; y darle un aval de conformidad, lo necesita y lo merece.<\/p>\n<p>Eduardo me bes&oacute; sin ning&uacute;n recato. Y mi padre, mir&aacute;ndonos, a&ntilde;adi&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Haceos felices uno al otro&hellip;, si es lo &uacute;nico que importa&hellip;, &iquest;de qu&eacute; sirve todo nuestro trabajo y preocupaci&oacute;n por las cosas si no nos hacen felices?, quereos muchos, hijos m&iacute;os, quereos&hellip;, quereos&hellip;, &mdash;y como si se le apagara la voz qued&oacute; mir&aacute;ndonos con una sonrisa recargada de inmenso cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me levant&eacute;, abrac&eacute; a mi padre, lo llen&eacute; de besos y descubr&iacute; sus l&aacute;grimas. No eran de pena, sino de alegr&iacute;a. Salieron los ni&ntilde;os, corrieron a abrazar a mi padre y a besarlo y para cada uno ten&iacute;a alguna cosa en sus bolsillos. Los besaba como si fueran suyos, los amaba, lo amaban. Se puso de pie y se acerc&oacute; a t&iacute;o On&eacute;simo, lo abraz&oacute; y se salieron a la calle a pasear unos minutos. No tardaron mucho. Mi padre vino transfigurado, con la cara llena de felicidad. lleg&oacute; Jos&eacute;, se lo presentamos a todos como buen amigo nuestro y acomodados en los tres coches nos fuimos todos al restaurante.<\/p>\n<p>Nos hab&iacute;amos vestido todos muy elegantes. Quitados de los ni&ntilde;os y mam&aacute; Emerenciana todos &iacute;bamos con traje. Eduardo y yo estren&aacute;bamos camisa y corbata michi, ambas iguales, las camisas blancas con peque&ntilde;as flores muy espaciadas y las corbatas floreadas, el traje de riguroso negro, zapatos negros y calcetines blancos. Jos&eacute; vest&iacute;a traje verde p&aacute;lido, camisa blanca con lazo colgante de color verde y calcetines blancos. Los pap&aacute;s iban muy formales y la mam&aacute; muy guapa. Los ni&ntilde;os vistieron de domingo.<\/p>\n<p>La comida en el restaurante fue excelente, extraordinaria y muy dada al caso. Hab&iacute;a gente que nos miraba pero no pudieron distinguir de qu&eacute; se trataba por nuestra discreci&oacute;n. Los ni&ntilde;os no molestaron ni echaban gritos. Para ellos, Eduardo y yo no &eacute;ramos novios, sino sus hermanos mayores, los ni&ntilde;os no distingu&iacute;an bien, quiz&aacute; el mayor s&iacute;, pero es el m&aacute;s callado. Uno de los ni&ntilde;os me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Jos&eacute; tambi&eacute;n ser&aacute; nuestro hermano mayor?<\/p>\n<p>&mdash; Los hermanos no se sacan de una feria, si lleg&aacute;is a quererlo &eacute;l tambi&eacute;n os querr&aacute; y podr&eacute;is ser amigos y luego igual os hac&eacute;is como hermanos, &mdash;le dije lo mejor que pude y se conform&oacute;.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el momento del postre y sirvieron un rico helado con frutas. Y luego sali&oacute; el pastel sin recato, sin secretos, una gran torta con dos mu&ntilde;ecos vestidos de novio, casi como &iacute;bamos vestidos. Entonces todos los que estaban en el restaurante entendieron de qu&eacute; se trataba. Nosotros solo &eacute;ramos diez personas y de ese pastel de dos pisos pod&iacute;an comer m&aacute;s de sesenta. Result&oacute; que el t&iacute;o On&eacute;simo no quiso una cosa peque&ntilde;a y le dijo al due&ntilde;o del restaurante que fuera &laquo;de dos pisos&raquo; y &laquo;con los dos novios&raquo;. Luego invitas a pastel a todos los del restaurante. Vinieron muchos a felicitarnos y hab&iacute;a mucha aceptaci&oacute;n, m&aacute;s de la que se podr&iacute;a imaginar.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; de la mesa y dirig&iacute; unas palabras a todos los presentes:<\/p>\n<p>&mdash; Voy a ser muy breve. Quiero agradecer a mi padre aqu&iacute; presente y a los pap&aacute;s y hermanos de Eduardo la acogida tan cari&ntilde;osa que han dado a nuestra decisi&oacute;n; ante todos vosotros, quiero pedir a Eduardo que forme parte de mi vida y me acepte en la suya.<\/p>\n<p>Me puse rodilla al suelo y le abr&iacute; la cajita con los dos anillos y se los mostr&eacute;. Antes de sacarlos de la cajita, desplegu&eacute; un papel con lo que hab&iacute;a escrito en un momento el d&iacute;a anterior:<\/p>\n<p>Te encontr&eacute; sin yo buscarte,<\/p>\n<p>buscaste y nos encontramos<\/p>\n<p>con los ojos nos miramos<\/p>\n<p>y en amor mut&oacute; el arte.<\/p>\n<p>Cada uno de estos aros<\/p>\n<p>de amor nos hablan y encierran<\/p>\n<p>venciendo murallas que yerran,<\/p>\n<p>que nos quieren separados.<\/p>\n<p>Solo la muerte podr&iacute;a<\/p>\n<p>llevarnos al mas all&aacute;,<\/p>\n<p>donde amor habremos siempre<\/p>\n<p>sin murallas que tumbar.<\/p>\n<p>Los tom&oacute;, los mostr&oacute; en alto a todo el mundo, se puso tambi&eacute;n rodilla en el suelo y sac&oacute; los dos anillos, se guard&oacute; la cajita en el bolsillo, me dio el suyo y se qued&oacute; con el m&iacute;o. Me ofreci&oacute; su mano, le puse el anillo; le ofrec&iacute; la m&iacute;a, me coloc&oacute; el anillo. Nos pusimos de pie y nos dimos un beso de cuento de hadas, sin lengua, solo para expresar ante los dem&aacute;s nuestro compromiso. Aplaudieron, se acercaron nuestros familiares y uno a uno iban d&aacute;ndonos sus besos de felicitaci&oacute;n que fueron correspondidos. Vinieron muchas de las personas presentes y nos felicitaron. No mir&eacute; si se quedaba alguno sin venir, era demasiada mi felicidad.<\/p>\n<p>Nos sentamos para acabar con el postre y se levant&oacute; Jos&eacute;. En ese momento me percat&eacute; que Jos&eacute; no nos hab&iacute;a felicitado y me pregunt&eacute; qu&eacute; estar&iacute;a tramando. Se acerc&oacute; Jos&eacute; al frente de donde est&aacute;bamos nosotros y nos solt&oacute; un discurso:<\/p>\n<p>&laquo;Jam&aacute;s pens&eacute; que llegar&iacute;a a tener unos amigos que se parecieran a unos hermanos que nunca he tenido. Vinieron por su voluntad a ser mis clientes, trabamos conversaci&oacute;n que fue m&aacute;s all&aacute; de lo comercial y nos hicimos amigos. Ahora parecemos ser hermanos porque no puedo ser novio de ninguno de ellos dos, porque elegir&iacute;a a los dos y eso no me lo va a consentir nadie. S&eacute; que hemos juntado nuestros corazones m&aacute;s all&aacute; de lo que podr&iacute;a ser normal entre las personas, pero, amigos, hermanos o lo que quer&aacute;is&hellip;, mirad, chicos, os quiero y os tengo envidia, quisiera ser uno de vosotros dos, por eso hoy os traiga un obsequio personal &mdash;sac&oacute; de su bolsillo una cajita, la abri&oacute; y continu&oacute; hablando:&mdash; son estos piercing para que los luzc&aacute;is en vuestro l&oacute;bulo, as&iacute; todos los que estamos aqu&iacute; recordaremos al veros que sois prisioneros de amor el uno del otro&raquo;.<\/p>\n<p>Nos indic&oacute; que fu&eacute;ramos a su tienda que all&iacute; ten&iacute;a todos los instrumentos necesarios para poder hacer la perforaci&oacute;n del l&oacute;bulo y si no nos gustaba que los guard&aacute;ramos de recuerdo. Decidimos ir, es por eso que tengo mi oreja perforada y el piercing puesto que me sirve para recordar constantemente a Eduardo.<\/p>\n<p>Esa tarde quisimos quedarnos solos y nos fuimos al motel, a la salida del pueblo. Lo primero fue entrar en la habitaci&oacute;n y desnudarse. Nada hab&iacute;a cambiado en nuestro cuerpo y sent&iacute;amos el mismo deseo uno del otro. Nos besamos intensamente, sin prisa, con serenidad, no faltos de pasi&oacute;n. Me tumb&eacute; en la cama de espaldas y obligu&eacute; a Eduardo a meterse encima de m&iacute;:<\/p>\n<p>&mdash; C&oacute;meme el culo, mi amor, quiero que sea tu primera clavada en mi interior, te amo, prep&aacute;rame mientras te como tu preciosa polla.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s he encontrado hasta ese momento tanto deseo y pasi&oacute;n en Eduardo, pero a la vez yo sent&iacute;a que el mundo se me acababa y que ten&iacute;a a Eduardo para m&iacute;. Mi coraz&oacute;n henchido hac&iacute;a que me chupara su polla succionando como si quisiera sacarle los jugos seminales a fuerza de aspirar. Eduardo gem&iacute;a en cada succi&oacute;n que le daba a su polla. Llev&aacute;bamos ya mucho tiempo y no quer&iacute;a correrme, Eduardo hab&iacute;a metido su lengua varias veces y ya hab&iacute;a atravesado mi culo con tres dedos:<\/p>\n<p>&mdash; Eduardo, &aacute;mame y pen&eacute;trame como nunca lo hemos hecho.<\/p>\n<p>Se dio la vuelta, se enderez&oacute; y se puso de rodillas frente a mi culo, carg&oacute; mis piernas en sus hombros ajustando mi culo a su polla y comenz&oacute; a meter la punta de su cipote y a empujar, respir&eacute; profundo para relajarme. Entr&oacute; la cabeza de su polla. Eduardo esper&oacute;, sonre&iacute;, respir&eacute; profundo de nuevo y le gui&ntilde;&eacute; el ojo. Empuj&oacute; cuando yo me relajaba y toda su polla lleg&oacute; a lo m&aacute;s profundo. Se agach&oacute;, me bes&oacute; y le susurr&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash; F&oacute;llame, p&aacute;rteme por la mitad y pr&eacute;&ntilde;ame con tu leche.<\/p>\n<p>Eduardo, obediente y lleno de amor, se lanz&oacute; con pasi&oacute;n extrema a follarme sacando su pene primero hasta la mitad, pero m&aacute;s tarde lo sacaba del todo y lo volv&iacute;a a meter de una sola embestida. Yo notaba todo su roce dentro de m&iacute;, sentirme lleno, sentirme vac&iacute;o y necesitado, pens&eacute; que estaba necesitado de tener a Eduardo siempre dentro de m&iacute;. Le amaba m&aacute;s, si cab&iacute;a y eso pod&iacute;a ser posible. Golpeaba el fondo y sent&iacute;a corrientes electrizadas en mi cuerpo cuando rozaba la pared de mi pr&oacute;stata y lo que ten&iacute;a que ocurrir ocurri&oacute;. Nos corrimos los dos al mismo tiempo, Yo sobre mi abdomen y pecho, llegando alg&uacute;n chorro a la cara de Eduardo. Eduardo se corri&oacute; dentro de m&iacute; y me sent&iacute;a lleno de mi amor, lleno de mi Eduardo, como si &eacute;l fuera mi alma manifest&aacute;ndose. Se dej&oacute; caer sobre mi pecho y qued&oacute; mi semilla entre los dos, mientras me besaba yo intentaba lamer a espacios mi semen de su cara. Luego nos convidamos con un beso con todas las de la ley. Hab&iacute;amos pasado mucho tiempo ambos desnudos, el uno para el otro y nuestros deseos de amar y ser amado se iban cumpliendo.<\/p>\n<p>Quisimos amarnos entre nosotros varias veces. Consegu&iacute; que Eduardo me follara tres veces que yo consideraba que era lo que me pod&iacute;a satisfacer, sin cerrar las puertas de mi deseo de Eduardo. Mi amor me suplic&oacute; que lo follara y me fue dif&iacute;cil pero no imposible, porque tuve que preparar ese culo tan rico, bonito, sin arrugas, totalmente fino, pasaba el tiempo y no le ve&iacute;a ni una arista o l&iacute;nea que diese inicio al fruncido, estaba rico de verdad, bonito, sin pelos, bien depilado. Me lo com&iacute;a como el mejor de los alimentos, cuando met&iacute;a lengua junto con los dedos. Y despu&eacute;s de larga operaci&oacute;n, se puso en cuatro, me levant&oacute; su culo y me mostr&oacute; el agujero impaciente. Fui penetrando poco a poco sin intermisi&oacute;n. Eduardo no se quejaba y me parec&iacute;a raro:<\/p>\n<p>&mdash; Amor, &iquest;te duele?<\/p>\n<p>&mdash; No; sigue, tu polla parece seda.<\/p>\n<p>Segu&iacute; hasta meter toda mi polla y luego inici&eacute; el mete y saca hasta que obtuve la oportunidad de premiar el amor de Eduardo con mi leche. Permanecimos un rato abrazados mir&aacute;ndonos sin decir nada, la cara de Eduardo era un espect&aacute;culo de satisfacci&oacute;n y alegr&iacute;a. Se lo dije y me coment&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Si te vieras la tuya, sabr&iacute;as que te siento igual.<\/p>\n<p>Cuando nos tranquilizamos y nos sentimos satisfechos, nos duchamos. En la ducha le di una mamada y quiso emularme. Ambos nos corrimos juntos bajo el agua. Nos vestimos y salimos en busca de Jos&eacute; que nos esperaba para dar un paseo. Entendimos que quer&iacute;a ser el novio de los dos y estuvimos dispuestos a complacerle.<\/p>\n<p>&mdash; Os estaba esperando, &mdash;fue el recibimiento de Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Eso ya lo s&eacute;, pero qu&eacute; quieres decir, &mdash;replic&oacute; Eduardo.<\/p>\n<p>&mdash; Que estoy todo el d&iacute;a nervioso y quer&iacute;a invitaros a ir al sauna, os llevo en mi coche y luego venimos a mi casa, &mdash;propuso Jos&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Cenamos en casa, &mdash;dijo Eduardo.<\/p>\n<p>&mdash; No, que mi abuela ha preparado una cena fr&iacute;a para los tres para cuando regresemos.<\/p>\n<p>&mdash; Anda, pues, v&aacute;monos, &mdash;acept&eacute; de buen grado.<\/p>\n<p>Sac&oacute; el coche y nos encaminamos hacia La Punta. Entramos en el sauna y lo primero fue desvestirnos y tomar la toalla preparada. Hab&iacute;a en varios lugares preservativos como en este tipo de saunas y nos fuimos directamente al jacuzzi que es enorme y el agua brota agradable y tibia por todas partes. Al lado est&aacute; la de agua fr&iacute;a para quien necesite esos contrastes, para los que vamos a calentarnos, no hace falta el agua fr&iacute;a, de momento. Estaba todo tranquilo. Salimos del sauna y nos envolvimos nuestras toalla para irnos a la sauna h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Nos mir&aacute;bamos con ganas pero como que faltaba motivaci&oacute;n y decisi&oacute;n. Yo me tocaba mi polla, pero muy superficialmente. As&iacute; que despu&eacute;s de quedar totalmente sudado, necesitaba m&aacute;s calor. Me levant&eacute;, me envolv&iacute; con la talla y les dije:<\/p>\n<p>&mdash; Voy a la sauna seca, all&iacute; os espero.<\/p>\n<p>&mdash; Ya vamos, dijo Eduardo.<\/p>\n<p>Eduardo quer&iacute;a ver si Jos&eacute; se animaba a algo al quedar solo, pero tampoco. No hubo manera, seg&uacute;n me contaron m&aacute;s tarde cuando nos record&aacute;bamos todos los momentos.<\/p>\n<p>Sal&iacute; y me pas&eacute; a la sauna seca. Estaba vac&iacute;a y me sent&eacute; en la esquina, en el escal&oacute;n alto. No me saqu&eacute; la toalla por si ven&iacute;a alg&uacute;n desagradable que no se viera f&aacute;cilmente invitado. Por encima de la toalla, me iba aliviando ese peque&ntilde;o y agradable escozor de la punta del pene. No tard&oacute; en llegar Eduardo que se sent&oacute; en la otra esquina, a mi nivel y me miraba sonriendo, lo que yo entend&iacute; que tendr&iacute;amos que follarnos entre nosotros, porque aquello parec&iacute;a muy muerto ese d&iacute;a. Estando yo en estos pensamientos y mirando c&oacute;mo Eduardo se manejaba su polla por encima de la toalla y pareci&eacute;ndome tan tentado, que entr&oacute; Jos&eacute;. Se sent&oacute; entre los dos al centro del escal&oacute;n pero en el de abajo. Sonre&iacute;a como si fuera un extra&ntilde;o y reclamando acci&oacute;n por parte nuestra, doblaba todo su cuerpo para mirar atr&aacute;s hacia Eduardo y alternaba para mirarme a m&iacute;, mientras se masajeaba su polla. Como que ninguno de los tres nos est&aacute;bamos animando con las ganas que ten&iacute;amos de que surgiera algo.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un rato no muy largo y entr&oacute; un t&iacute;o envuelto con la toalla, pas&oacute; por delante de Jos&eacute; y se subi&oacute; el escal&oacute;n, abri&oacute; su toalla, la tir&oacute; al escal&oacute;n y se sent&oacute;. &iexcl;Qu&eacute; polla! &iexcl;La puta madre que lo pari&oacute;! Esa s&iacute; sab&iacute;a hacer hijos con polla, adem&aacute;s bonita, largo y gruesa, unos 27 cm seguro &mdash;y os dir&eacute; m&aacute;s tarde por qu&eacute; lo s&eacute;&mdash;. Se sent&oacute; de modo que su brazo tocaba el m&iacute;o y su rodilla derecha tocaba mi muslo. Se masaje&oacute; su polla un par de veces y me abri&oacute; la toalla, como quien dice &laquo;aqu&iacute; se viene a lo que se viene y lo dem&aacute;s son jilipolladas&raquo;. Me toc&oacute; la polla, no me dijo nada, me la masaje&oacute; un momento, para pon&eacute;rsela a su gusto al parecer y se agach&oacute;, acerc&oacute; su boca y se puso a mam&aacute;rmela fenomenal y a darme incesante gustazo. No sufr&iacute; mucho la tentaci&oacute;n y quise acariciar aquella polla enorme y se la masajeaba. Por encima de su espalda pod&iacute;a ver la reacci&oacute;n de Eduardo y Jos&eacute;, se miraron un momento y Eduardo se baj&oacute; del escalaron superior y se puso a mamarle la polla a Jos&eacute;. Este se puso a acariciarle su polla y sus huevos.<\/p>\n<p>A la vista de eso, me entraron deseos de comerme la polla que estaba acariciando, y le di un suave empuj&oacute;n para que se repantigara sobre el respaldo y me dejara la polla libre. Deliciosa, seda en la boca, suave, todo el pubis afeitad&iacute;simo. Me la pon&iacute;a toda en la boca pero de vez en cuando ten&iacute;a que sacarla para poder respirar. Se inclin&oacute; hacia m&iacute; y comenz&oacute; a besarme el cuello primero y el comienzo de la espalda despu&eacute;s, levant&oacute; su pierna derecha y la puso sobre la m&iacute;a y me iba besando la espalda hasta llegar a mi coxis. Por el rabillo de mis ojos ve&iacute;a c&oacute;mo Jos&eacute; tambi&eacute;n hab&iacute;a apartado a Eduardo para comerle la polla.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero se enderez&oacute; y me dej&oacute; que me colocara m&aacute;s c&oacute;modo, igualmente Jos&eacute; estaba muy inclinado sobre la polla de Eduardo y este comenz&oacute;, ajust&aacute;ndose por la espalda de Jos&eacute; a comerle su polla. Me resultaba gracioso una especie de 69 en el que los dos estaban boca abajo, lo que mostraba que Jos&eacute; era m&aacute;s bajito que Eduardo. Mi compa&ntilde;ero me tom&oacute; de los hombros y me acerc&oacute; a su boca para que nuestras lenguas jugaran en un beso en el que nuestras manos jugaban con nuestros cuerpos y manten&iacute;an nuestras pollas enhiestas. Volv&iacute; a la polla de mi compa&ntilde;ero porque buscaba que me atravesara. Se resist&iacute;a a d&aacute;rmela porque quer&iacute;a mamarme la m&iacute;a con la misma intenci&oacute;n, pero no lo consent&iacute;. Esta lucha y mis dedos entrando saliendo de mi culo, hicieron que me inclinara sobre la pared lateral y le mostrara mi apetecible agujero. Entonces Eduardo comenz&oacute; a follar a Jos&eacute; que se hab&iacute;a puesto en cuatro ofreci&eacute;ndole el culo a Eduardo gatunamente levantado.<\/p>\n<p>Yo, desde mi posici&oacute;n, miraba c&oacute;mo Eduardo iniciaba la penetraci&oacute;n y Jos&eacute; tan bien dispuesto, mirando igualmente a Eduardo para que no se le escapara. Vi como la polla de Eduardo comenz&oacute; a penetrar y la cara de Jos&eacute; daba una muecas de dolor. Mi compa&ntilde;ero le ech&oacute; a Eduardo un tubo para que se lubricaran y con lo que ten&iacute;a en su mano me lubric&oacute; a m&iacute; que ya ten&iacute;a mi culo preparado para &eacute;l. Jos&eacute; se lo comenz&oacute; a pasar bien en cuanto la polla de Eduardo entr&oacute;. Ya no hac&iacute;a falta que Eduardo se moviera porque lo hizo el mismo Jos&eacute; metiendo y sacando la polla de su ano. Se les ve&iacute;a una cara de felicidad a ambos, mientras mi compa&ntilde;ero a&uacute;n estaba lubric&aacute;ndose porque al parecer no quer&iacute;a hacerme da&ntilde;o, aunque no hab&iacute;amos cruzado ni media palabra. Los &uacute;nicos sonidos que se escuchaban eran los que produc&iacute;an nuestros movimientos.<\/p>\n<p>Por fin comenz&oacute; a intentar follarme. Yo estaba con la cabeza un poco levantada pero toda mi espalda y mi coxis horizontal al escal&oacute;n. Mi compa&ntilde;ero pretend&iacute;a penetrarme as&iacute;, poniendo una pierna en el escal&oacute;n de abajo, pero no alcanzaba, as&iacute; que me cogi&oacute; de la cintura y me carg&oacute; sobre su pubis y de inmediato entr&oacute; su polla. Le di glorioso paso con el tiempo que hab&iacute;a tenido para dilatarme con esa crema abundante que hab&iacute;a depositado en mi mano y lo que hab&iacute;an trabajado mis dedos. Entr&oacute;, no era necesario que se esperara porque yo ayudaba a la penetraci&oacute;n, la met&iacute;a hasta dentro del todo me levanto m&aacute;s la mitad de m&iacute; cogiendo mi muslo hacia su costado y entr&oacute; del todo. Estaba inclinado sobre m&iacute; y su cara a dos palmos de la m&iacute;a, le sonre&iacute;a y &eacute;l parec&iacute;a sufrir m&aacute;s. Me empuj&eacute; hacia arriba, dobl&eacute; las piernas en sus hombros como una mordaze y al empujar &eacute;l hacia adelante hac&iacute;a que mi culo se levantara y la penetraci&oacute;n se afirmara del todo. As&iacute; estuvimos un rato largo. Descansamos solo unos segundos para que mi compa&ntilde;ero se acomodara m&aacute;s a su gusto y Eduardo se cambi&oacute; por Jos&eacute;, poni&eacute;ndose este a follarlo con la misma presi&oacute;n que mi compa&ntilde;ero me follaba a m&iacute;. Nos est&aacute;bamos mirando Jos&eacute; y yo y &eacute;l entend&iacute;a que yo me encontraba muy augusto como si en lugar de follar a Eduardo me lo hiciera as&iacute;, por eso segu&iacute;a el mismo ritmo de mi compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero quiso imitar a mis amigos y me pidi&oacute; que le comiera el culo, se sali&oacute; de m&iacute;, me baj&eacute; al escal&oacute;n inferior y a &eacute;l lo puse apoyando su cuerpo sobre sus hombros para comerme su culo. Grato culo, reluciendo, ol&iacute;a a macho y sudor, un poco reblandecido por el lubricante que se hab&iacute;a puesto y que yo me hab&iacute;a encargado de extender con mi lengua. Jos&eacute; se sent&oacute; sobre el escal&oacute;n y Eduardo se sent&oacute; en su polla totalmente estirado. No lo pod&iacute;a ver del todo porque los ten&iacute;a de espalda, pero por los movimientos que hac&iacute;a Eduardo supe que lo estaba disfrutando.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero baj&oacute; al escal&oacute;n y habiendo visto c&oacute;mo disfrutaban mis amigos, quiso gozarla igual. Me sent&eacute; y se penetr&oacute; de un solo golpe sent&aacute;ndose sobre mi polla y estir&aacute;ndose, apoy&aacute;ndose sobre m&iacute; y yo colocando mi cabeza sobre su hombro. Comenz&oacute; a bailar su culo sobre mi polla a toda velocidad y vi desde arriba y escuchaba su polla golpear sobre su abdomen y sobe mi muslo alternativamente mientras sub&iacute;a y bajaba. Se cans&oacute; y yo hac&iacute;a el ejercicio de empujarlo y ve&iacute;a como su polla iba de un costado al otro como un badajo de una campana al rev&eacute;s. Jos&eacute;, para hacerme disfrutar de la visi&oacute;n, dio media vuelta cargando a Eduardo para que los vi&eacute;ramos. Ambas parejas nos ve&iacute;amos mientras entraba un t&iacute;o desnudo con la toalla en la mano y se puso al rinc&oacute;n a mirar mientras se sobaba su polla. Mientras descans&aacute;bamos de nuestros movimientos porque mi compa&ntilde;ero se cansaba pronto pero quer&iacute;a seguir, aprovech&eacute; para volver a mamarle la polla y de vez en cuando animaba lamiendo sus pezones, llenos de sudor y hombr&iacute;a que me segu&iacute;a poniendo. Por su parte Eduardo se dobl&oacute; tanto que ve&iacute;a al sujeto que hab&iacute;a detr&aacute;s y abri&oacute; la boca. El t&iacute;o sin m&aacute;s le puso la polla en la boca y Eduardo se la mamaba con fruici&oacute;n.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n entre mi compa&ntilde;ero y el &uacute;ltimo que hab&iacute;a entrado, me sentaron medio tumbado y ambos se repartieron mi polla para mamarla, lamerla, chuparla entre los dos y me jur&eacute; no darles la leche que es lo que pretend&iacute;an. Pero la gozaban y yo tambi&eacute;n porque accedieron a que me sostuviera agarrado de sus pollas una en cada mano. Se cansaron Jos&eacute; y Eduardo y cesaron en su juego. Eduardo segu&iacute;a masturb&aacute;ndose y Jos&eacute; extendido ya en el suelo debajo del escal&oacute;n. Eduardo se puse a masturbar sobre Jos&eacute; y le ech&oacute; todo su esperma en el pecho. Lo vio el &uacute;ltimo que hab&iacute;a entrado que tambi&eacute;n se masturbaba y se acerc&oacute; igualmente a derramarse encima de Jos&eacute;. Luego acudimos mi compa&ntilde;ero y yo, as&iacute; es que est&aacute;bamos los cuatro masturb&aacute;ndonos sobre Jos&eacute;. Eduardo se corri&oacute; de nuevo y luego mi compa&ntilde;ero, a continuaci&oacute;n el otro y despu&eacute;s yo, pero segu&iacute;amos masturb&aacute;ndonos para que no se bajaran nuestras pollas y poder eyacular de nuevo. Mientras, Eduardo se estaba mamando la polla de Jos&eacute; que no tard&oacute; en reventar. Me agach&eacute; junto a Eduardo y nos comimos los jugos de nuestro amigo. Mi compa&ntilde;ero y el otro intruso, metieron sus pollas en la boca de Jos&eacute; y se volvieron a correr. Jos&eacute; no pudo con las dos corridas casi a la vez y llen&oacute; su cara de lefa. Me levant&eacute; para darle un beso y compartir su banquete. Los dos intrusos se pusieron debajo de m&iacute; para hacerme correr y lo consiguieron reparti&eacute;ndose la lefa.<\/p>\n<p>El cansancio y el calor seco de la sauna nos dejaron aplatanados con ganas de descanso sin dormirnos y nos levantamos los cinco. Comenzamos a besarnos y me dije; &laquo;si esto sigue as&iacute;, volvemos a comenzar&raquo;, por tanto me deshice de los besos, sal&iacute; y me siguieron todos. Directamente me met&iacute; en el jacuzzi, dentro de una ducha, r&aacute;pidamente me quit&eacute; los restos de semen y entr&eacute; en el jacuzzi de agua fr&iacute;a; los cuatro me imitaron y se metieron a la ducha r&aacute;pida y dentro de la poza. Fue entonces cuando los cinco, yo en una de las esquinas curvadas y dos a cada lado, comenzamos una conversaci&oacute;n muy agradable. Nos felicitamos por lo bien que lo hab&iacute;amos pasado. Y los dos compa&ntilde;eros nos dijeron que ellos se quedaban un rato m&aacute;s a ver que ca&iacute;a. Nosotros dijimos que nos &iacute;bamos y Eduardo a&ntilde;adi&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Como somos los tres novios, lo nuestro no acaba nunca.<\/p>\n<p>Aquellos se quedaron extra&ntilde;ados y nosotros tres nos besamos a una dentro a&uacute;n del agua. Salimos para ir a las duchas cogidos los tres por la cintura. Se nos quedaron mirando, mientras sal&iacute;amos a las duchas de los vestuarios. Nos tumbamos un rato en las literas para que todo el sudor saliera de nosotros y volvimos a ducharnos y secarnos para irnos a cenar. Hambre hab&iacute;a. Despu&eacute;s de la cena ya hab&iacute;amos hablado que ten&iacute;amos que ir a acabar bien la jornada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Lleg&oacute; el domingo. Lleg&oacute; tambi&eacute;n mi padre. 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