{"id":21041,"date":"2019-06-19T22:00:00","date_gmt":"2019-06-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-19T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-19T22:00:00","slug":"21041-de-la-bicicleta-a-la-cama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21041-de-la-bicicleta-a-la-cama\/","title":{"rendered":"De la bicicleta a la cama"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21041\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En ese tiempo viv&iacute;a yo solo en las afueras de la ciudad.<\/p>\n<p>Una casa finca cerca al lago que estaba al otro lado de la carretera. Por esa v&iacute;a transitaban todo tipo de veh&iacute;culos todo el d&iacute;a, pero en las ma&ntilde;anas muy temprano solo pasaban los adictos al ejercicio, pasaban trotando, caminando o montando bicicleta.<\/p>\n<p>El &aacute;rea es un remanso de paz y tranquilidad, en la casa solo se escuchan los sonidos de los perros, los gatos, los pajaritos y el susurro del viento que entre las ramas de los arboles pasa. Las puertas de las viviendas se dejaban sin llave y los amigos delo ajeno no se acercaban todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Una ma&ntilde;ana, muy temprano todav&iacute;a so&ntilde;aba, y las sabanas todav&iacute;a arropaban parte de mi cuerpo, el trinar de los p&aacute;jaros solo los escuchaba en mis sue&ntilde;os. La cobija era lo &uacute;nico que hab&iacute;a entre mi piel y el c&aacute;lido aire de la madrugada.<\/p>\n<p>Profundo en el sue&ntilde;o, La habitaci&oacute;n todav&iacute;a en penumbras, el sol no hab&iacute;a asomado su brillante luz. So&ntilde;aba que la cobija se deslizaba y quedaba desnudo, mi piel libre y mostr&aacute;ndose a las 4 paredes del cuarto. Una erecci&oacute;n ma&ntilde;anera apuntaba probablemente hacia el abanico que suavemente soplaba sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>El sue&ntilde;o se sent&iacute;a muy real, sent&iacute;a como el colch&oacute;n se hund&iacute;a un poco hacia los pies de la cama, y un roce que sub&iacute;a por mis piernas hasta llegar a mi erecci&oacute;n, sent&iacute; como una calidad humedad envolv&iacute;a mi pene y luego una s&oacute;lida y suave lengua me lo acariciaba al mismo tiempo que sent&iacute;a una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, creada por el abrazo de unos labios bajo el glande de m&iacute; ya entumecido miembro.<\/p>\n<p>Mi sue&ntilde;o se sent&iacute;a tan real que no deseaba despertarme, (conocen esa sensaci&oacute;n de un sue&ntilde;o delicioso y no querer salir de &eacute;l, as&iacute; me sent&iacute; forzando el dormir), los labios h&uacute;medos y fuerte apretaban el tallo, sub&iacute;an y bajaban sobre la corona del glande y bajaban casi hasta la ra&iacute;z del miembro. Que rico se sent&iacute;a, el palpitar de mis test&iacute;culos me advert&iacute;an de una eminente erupci&oacute;n, parec&iacute;a una eternidad, de repente los labios desaparecieron, se esfumaron, No que paso, forc&eacute; el estado de somnolencia y sent&iacute; como un peso se sentaba sobre el viril bast&oacute;n se sent&iacute;a envuelto por una gruta hirviendo y mojada, me estaban violando sin yo saberlo, pero que rico se sent&iacute;a, el cuerpo de este ente humano que todav&iacute;a no pod&iacute;a ver sub&iacute;a y bajaba sobre mis caderas, pasaban los minutos y la velocidad se aceleraba, mi cadera dentro de su adormilada actividad sub&iacute;a al mismo ritmo y en unos minutos mi erupci&oacute;n fue eminente.<\/p>\n<p>Abr&iacute; los ojos y la vi, era Paola, ambos nos ten&iacute;amos ganas hace rato, ella hab&iacute;a salido a montar bicicleta y en el camino, sabiendo que mi puerta estaba abierta, se tom&oacute; la libertad de entrar a la finca, a la casa y a mi alcoba para as&iacute; sudada como estaba, seguir montando, solo que a m&iacute; y as&iacute; ambos terminar en un delicioso orgasmo. Cuantas veces me hice el dormido no lo recuerdo pero ambos lo disfrutamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 En ese tiempo viv&iacute;a yo solo en las afueras de la ciudad. Una casa finca cerca al lago que estaba al otro lado de la carretera. 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