{"id":21053,"date":"2019-06-20T22:00:00","date_gmt":"2019-06-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-20T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-20T22:00:00","slug":"21053-el-secuestro-de-rosa-la-mimosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21053-el-secuestro-de-rosa-la-mimosa\/","title":{"rendered":"El secuestro de Rosa la mimosa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21053\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Isidro, un treinta&ntilde;ero, gallego, rubio, alto, ancho de espalda y estrecho de culo, se hab&iacute;a casado con Gimena, una mujer colombiana, morena, alta, cuarentona, voluptuosa y rica, muy rica. Gimena ten&iacute;a una hija que se llamaba Rosa. Rosa ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, era morena c&oacute;mo su madre y alta c&oacute;mo ella, pero delgada, con buenas tetas y culo peque&ntilde;o.<\/p>\n<p>Viv&iacute;an en Colombia en una mansi&oacute;n heredada de Fajardo, un capo que acabara acribillado por un sicario despu&eacute;s de decirle una amiga a Gimena que su marido ten&iacute;a un har&eacute;n de mujeres j&oacute;venes. Cada cual que saque sus conclusiones.<\/p>\n<p>Rosa, la hija de Gimena, era una mimosa a la que su padre le daba todo lo que quer&iacute;a. Cuando lo mataron de mimosa pas&oacute; a puta viciosa, y culo que ve&iacute;a culo que quer&iacute;a. A sus 21 a&ntilde;os ya ten&iacute;a el co&ntilde;o c&oacute;mo un bebedero de patos, pero eso no quitaba para que fuese la m&aacute;s deseada de aquella comarca, ya que era bella a rabiar. Isidro, la deseaba m&aacute;s que nadie y eso era por ella lo provocaba d&iacute;a tras d&iacute;a, pero &eacute;l se resist&iacute;a a sus encantos para no acabar de mala manera si Gimena se enteraba de que follara a su hija.<\/p>\n<p>Berto, Lucas y Andr&eacute;s eran tres gallegos, delincuentes habituales y amigos de Isidro. Eran de esa clase de hombres que pasan desapercibidos&#8230; No eran altos ni bajos, ni gordos ni delgados y ni guapos ni feos. Isidro les pagara el billete de avi&oacute;n y les diera unos cientos de d&oacute;lares c&oacute;mo anticipo de un trabajo que deb&iacute;an hacer. Hablaban en una taberna. Le dec&iacute;a Lucas a Isidro:<\/p>\n<p>-Ya tenemos la caba&ntilde;a, Darta&ntilde;&aacute;n.<\/p>\n<p>-Entonces hay que mover ficha con la reina, Portos.<\/p>\n<p>Berto, terci&oacute; en la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Por m&iacute; est&aacute; bien, pero hay algo que debo saber. &iquest;Por qu&eacute; teni&eacute;ndolo todo te conformas con tan poca parte de la tarta, Darta&ntilde;&aacute;n?<\/p>\n<p>-Me ronda la muerte en forma de diablilla, Athos.<\/p>\n<p>-&iquest;La mujer del posadero?<\/p>\n<p>-No, la hija.<\/p>\n<p>-&iquest;No puedes pasar sin darle lo suyo?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>Al final de la noche, despu&eacute;s de repasar c&oacute;mo iban a hacer las cosas, siempre en clave, porque suele haber o&iacute;dos tras las paredes, Isidro, levant&oacute; la copa, y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Todos para uno y uno para todos, mosqueteros!<\/p>\n<p>Los otros tres levantaron sus copas y dijeron:<\/p>\n<p>-&iexcl;Todos para uno y uno para todos, Darta&ntilde;&aacute;n!<\/p>\n<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s&#8230; Rosa, para echar un polvo con un joven que hab&iacute;a conocido en una fiesta -era Berto-, burl&oacute; a los guardaespaldas. Al salir con Berto a la calle -era noche cerrada-, un encapuchado sali&oacute; de una furgoneta, le tap&oacute; la boca con una mano, la cogi&oacute; en un brazado, y la meti&oacute; en el veh&iacute;culo. Una hora m&aacute;s tarde estaba con una venda en los ojos y atada de manos a los barrotes de bronce de la cabecera de una cama y de pies a los barrotes de la parte de atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Al llegar a casa los guardaespaldas y decirle a Gimena que su hija hab&iacute;a desaparecido, la mujer puso el grito en el cielo. A los diez minutos los guardaespaldas estaban muertos. Todos los hombres que trabajaban para ellla se pusieron a investigar. Isidro ya estaba acojonado.<\/p>\n<p>Gimena desconfiaba hasta de su sombra, menos de quien deb&iacute;a desconfiar. Isidro, le dijo:<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n voy a hacer preguntas por ah&iacute;.<\/p>\n<p>-Vete, cari&ntilde;o, vete.<\/p>\n<p>Isidro fue, pero fue a la caba&ntilde;a. Una caba&ntilde;a que estaba en medio de un bosque y que no ten&iacute;a agua corriente ni luz el&eacute;ctrica. Se iluminaban con l&aacute;mparas de petr&oacute;leo, y de petr&oacute;leo se alimentaba el farol del p&oacute;rtico donde habl&oacute; Isidro con los otros tres. Luego entr&oacute;, vio a su hijastra en la cama iluminada por un quinqu&eacute; y se dijo que le iba a pagar los coqueteos, los roces, las ganas que le hizo pasar, se las iba a pagar todas.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en el borde de la cama. Sac&oacute; de una bolsa un l&aacute;piz labial y le pint&oacute; los labios de rojo carm&iacute;n. Rosa estaba tan asustada que no se movi&oacute;. Sent&iacute;a el l&aacute;piz de labial rozar muy suavemente sus labios, y se empez&oacute; a excitar&#8230; Al final paso la lengua por ellos, Isidro la bes&oacute;. Quiso meter su lengua en la boca de la joven pero se encontr&oacute; con los marfile&ntilde;os dientes haciendo barrera. Isidro saco de la bolsa unas tijeras y fue cortando desde los pu&ntilde;os de las mangas de la camisa hasta llegar al cuello. Cort&oacute; la otra manga, despu&eacute;s cort&oacute; los hilos de los botones. Qued&oacute; el blanco sujetador al descubierto, lo cort&oacute; y ahora las que quedaron al descubierto fueron sus tetas, unas tetas medianas con las areolas rosadas echadas hacia fuera, era c&oacute;mo si estuvieran hinchadas. Sus pezones poco m&aacute;s grandes eran que granos de arroz. Lentamente, con el l&aacute;piz labial, pint&oacute; sus areolas, y luego, sin tocar las tetas con las manos, bes&oacute;, lami&oacute; y chup&oacute; las areolas y los pezones.<\/p>\n<p>Rosa, se estaba poniendo cachonda, pero no quer&iacute;a que su violador lo supiera. Le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Est&aacute;s muerto! Eres un muerto andante. &iexcl;No sabes lo cabrona que puede ser mi madre!<\/p>\n<p>Isidro sigui&oacute; besando, lamiendo y chupando las areolas y los pezones. Rosa, desesperaba.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni siquiera sabes jugar con unas tetas! Las tetas se amasan, ignorante.<\/p>\n<p>Ni caso, lo que hizo fue cortarle la falda por los dos lados y dejar su tanga rosa al aire. Una tanga de seda en la que se ve&iacute;a una gran mancha de humedad y en la que se marcaba la raja del co&ntilde;o. Cort&oacute; la tanga y vio su co&ntilde;o peludo. Se lo abri&oacute; con dos dedos. Estaba empapado de babas, tantas que la vagina hac&iacute;a globitos al abrirse y cerrarse. Rosa, quer&iacute;a una cosa y dec&iacute;a otra.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni se te ocurra lamer mi co&ntilde;o!<\/p>\n<p>Isidro lami&oacute; el co&ntilde;o y lo dej&oacute; limpito. Despu&eacute;s le pint&oacute; los labios con el l&aacute;piz labial.<\/p>\n<p>Rosa, se estir&oacute;, levant&oacute; el cuerpo, y se le escap&oacute; una especie de suspiro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaay!<\/p>\n<p>Rosa pens&oacute; que le iba a lamer el co&ntilde;o, pero no, Isidro sac&oacute; de la bolsa un vibrador bala y se lo puso en el lado izquierdo del capuch&oacute;n del cl&iacute;toris, del izquierdo pas&oacute; al derecho. Rosa, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Ooooh!<\/p>\n<p>Ya sab&iacute;a d&oacute;nde le gustaba m&aacute;s&#8230; Fue turnando, encima, al lado y al otro. Al rato, del co&ntilde;o de Rosa sal&iacute;an babas que mojaban su ojete. Isidro cogi&oacute; un dildo anal y se lo meti&oacute; en el culo. Con el vibrador bala sobre el lado derecho del capuch&oacute;n del cl&iacute;toris y el dildo follando su culo, Rosa, se fue poniendo tensa, se arque&oacute;, se sacudi&oacute; como si la estuvieran electrocutando, y exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Hijo de puuuta!!!<\/p>\n<p>Rosa, goz&oacute; c&oacute;mo una loca&#8230; Al acabar de correrse, y aun jadeando, oy&oacute; en bajito, los gemidos de un hombre. En ese momento supo que alguien estaba viendo lo que le hac&iacute;a su violador y se masturbaba. Lo siguiente que le vino a la cabeza era que deb&iacute;a de ser uno de los que la secuestraran ya que su violador no era otro que Isidro, reconociera su olor corporal. &iquest;Se estar&iacute;an todos masturbando? (estaban) La idea la excit&oacute;. La quit&oacute; de sus pensamientos una tremenda polla de pl&aacute;stico que comenzaba a entrar en su co&ntilde;o. Deb&iacute;a ser inmensa, ya que parec&iacute;a que la iba a romper. Sinti&oacute; como girando le iba entrando muy lentamente, y al llegar a fondo sinti&oacute; c&oacute;mo un vibrador mov&iacute;a su cl&iacute;toris, supo al momento que era uno de esos vibradores con nariz. Lo siguiente que sinti&oacute; fueron dos manos sobre sus pechos. No eran las de Isidro por la posici&oacute;n en la que le amasaban las tetas. Luego fueron dos bocas las que se las besaban, lam&iacute;an y chupaban, y acto seguido sinti&oacute; una polla gorda y mojada tocar sus labios. Apart&oacute; la cabeza, pero no dijo nada. &iquest;Para qu&eacute; iba a decirlo si nadie le iba a contestar? Pasaron unos minutos y ya la tremenda polla de pl&aacute;stico, girando, entraba y sal&iacute;a de su co&ntilde;o con suma facilidad y produci&eacute;ndole gran placer. La polla del desconocido, gorda y h&uacute;meda, de vez en cuando volv&iacute;a a rozar sus labios, pero ella segu&iacute;a apartando la cabeza. Poco m&aacute;s tarde, la polla de pl&aacute;stico sali&oacute; de su co&ntilde;o, y una lengua ocup&oacute; su lugar, Rosa, que se hab&iacute;a aguantado los gemidos, comenz&oacute; a gemir y a mover las caderas. En nada sinti&oacute; que se iba a correr. La polla gorda y h&uacute;meda se volvi&oacute; a posar en sus labios, abri&oacute; la boca y la mam&oacute;. La polla, que era la de Berto, se corri&oacute; en su boca, las de Lucas y Andr&eacute;s sinti&oacute; c&oacute;mo se corr&iacute;an en sus tetas, y ella se corri&oacute; en la boca de Isidro, que nada m&aacute;s acabar de correrse la muchacha se la meti&oacute; y la foll&oacute; a toda mecha para correrse y seguir con el juego. Cuando Rosa sinti&oacute; que Isidro se iba a correr, le dijo:<\/p>\n<p>-Dentro, Isidro, c&oacute;rrete dentro, hace mucho tiempo que deseo sentirte dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Isidro, se corri&oacute; dentro de Rosa. Al acabar de correrse, les pregunt&oacute; a Andr&eacute;s a sus amigos:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Y ahora que carallo hacemos con ella?!<\/p>\n<p>Rosa liba a salir del apuro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Os propongo un trato! Saldremos todos ganando. Desatadme.<\/p>\n<p>Se guardaron las pollas. Isidro le quit&oacute; la venda de los ojos y los otros la desataron. Rosa, llena de semen y con las ropas destrozadas, estaba tan sexy que yo le echaba otro polvo y la dejaba mirando con un ojo para M&eacute;xico y otro para Brasil. Mir&oacute; a Isidro, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;nto ibais a pedir por m&iacute;?<\/p>\n<p>-Un mill&oacute;n de d&oacute;lares.<\/p>\n<p>-Matar a mi madre y os doy un mill&oacute;n de d&oacute;lares a cada uno.<\/p>\n<p>Blas, que no se fiaba ni de su sombra, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; quieres qu&eacute; la matemos?<\/p>\n<p>-Por que mat&oacute; a mi padre por enga&ntilde;arla con otras mujeres y ella se foll&oacute; a media Colombia.<\/p>\n<p>No me voy a explayar. Darta&ntilde;&aacute;n y los tres mosqueteros fueron los fieles escuderos de la nueva reina, escuderos para todo.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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