{"id":21054,"date":"2019-06-20T22:00:00","date_gmt":"2019-06-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-20T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-20T22:00:00","slug":"21054-camila-la-calentura-puede-mas-que-la-razon-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21054-camila-la-calentura-puede-mas-que-la-razon-1\/","title":{"rendered":"Camila: la calentura puede m\u00e1s que la raz\u00f3n (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21054\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Advertencia: este relato contiene situaciones completamente inveros&iacute;miles y que rayan en la exageraci&oacute;n. Si lo tuyo es el realismo, este no es un lugar para ti; en caso contrario, disfruta el viaje.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><strong>Escena I<\/strong><\/p>\n<p>La hermosa Camila Garc&iacute;a reci&eacute;n acaba de egresar de una universidad privada de gran prestigio del noroeste de M&eacute;xico. La posici&oacute;n econ&oacute;mica de su familia le permiti&oacute; darse una buena vida, gracias a la confianza en sus capacidades por parte de sus padres, cualidades que sol&iacute;a exagerar para mantener sus privilegios. Pero ahora, con 22 primaveras y en proceso de titulaci&oacute;n, se enfrentaba a la realidad: la escasez de trabajo.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a estudiado Ciencias pol&iacute;ticas, seg&uacute;n ella, por evitar las matem&aacute;ticas, ya que nunca fueron lo suyo, m&aacute;s bien ninguna asignatura lo fue. No obstante, sus calificaciones siempre fueron altas. Teniendo en cuenta esta situaci&oacute;n, no faltaban rumores sobre c&oacute;mo fue que obtuvo esas notas. La mayor&iacute;a de sus compa&ntilde;eros coincid&iacute;an en que lo logr&oacute; mediante favores para con algunos de sus profesores, incluso se lleg&oacute; a decir que fue capaz de coger con alg&uacute;n catedr&aacute;tico con tal de mantener ese promedio; y de igual manera cuentan que en una ocasi&oacute;n la vieron haci&eacute;ndole una mamada a su profesor de Teor&iacute;a del Estado. Sobra decir que quienes vieron tal escena se tuvieron que hacer una pu&ntilde;eta ah&iacute; mismo de lo excitante que les result&oacute; ver a Camila en ese acto, succionando aquella verga, pero eso es harina de otro costal.<\/p>\n<p>De ah&iacute; que esa fama de nuestra protagonista no est&aacute; tan alejada de la realidad, puesto que tiene una marcada afici&oacute;n por los hombres, o mejor dicho por las vergas: naturaleza que ella siempre se empe&ntilde;a en negar, en mayor medida por esa s&oacute;lida moral que le inculcaron en su hogar. Ambas condiciones resultan contradictorias y le generar&aacute;n conflictos internos, que probablemente terminen en situaciones cargadas de erotismo, como ya iremos viendo. Basta de antecedentes y prosigamos con esta historia.<\/p>\n<p>Era un lunes por la ma&ntilde;ana, muy temprano, cuando ella se despert&oacute; con la intenci&oacute;n de acudir al gimnasio, porque empleo no ten&iacute;a y en honor a la verdad no se preocupaba mucho por conseguir uno, por los motivos ya explicados. Hay que agregar que desde temprana edad ha sido muy cuidadosa de su aspecto, y por ello &eacute;ste tiene una alta prioridad en su rutina diaria. Lo primero que hizo para arreglarse fue escoger qu&eacute; ropa utilizar&iacute;a para iniciar la semana, y fue as&iacute; que acorde a su estilo, se dedic&oacute; a combinar diferentes prendas.<\/p>\n<p>Empez&oacute; por un sost&eacute;n deportivo negro, el cual a duras penas pod&iacute;a albergar su regalo de graduaci&oacute;n: unas redondas y firmes tetas copa 34C, que se asemejan a un par de jugosos melones, que est&aacute;n coronados con unos pezones y areolas de tama&ntilde;o peque&ntilde;o, y de un color marr&oacute;n claro que contrasta con esa piel morena clara, suave como la seda y sin imperfecciones. Y por encima del sujetador se puso un top negro con rosa, que no cubr&iacute;a el &aacute;rea del abdomen, ya algo definido por el entrenamiento. El escote era algo m&aacute;s pronunciado de lo que deber&iacute;a.<\/p>\n<p>En el caso del calz&oacute;n, se decant&oacute; por una tanga negra de encaje, porque seg&uacute;n ella era m&aacute;s pr&aacute;ctica para entrenar y adem&aacute;s no se har&iacute;an esas desagradables marcas en los leggings que iba a usar. Est&aacute; de m&aacute;s mencionar que la tanguita se perd&iacute;a entre ese par de suculentas y redondas nalgas. &Eacute;stas eran sin duda su mejor atributo. Este trasero le hab&iacute;a tra&iacute;do m&uacute;ltiples beneficios, tanto a ella como a los afortunados que lo hab&iacute;an podido probar. Cu&aacute;ntas veces terminaron escurriendo leche luego de una buena cogida, s&oacute;lo ella lo sabe con certeza.<\/p>\n<p>Y ya pasando con los leggings, eligi&oacute; unos de color negro, con los que se sent&iacute;a muy a gusto, y que eran de una tela muy flexible. Ella sab&iacute;a que la prenda la hac&iacute;a lucir espectacular, pues el material del que estaban elaborados provocaba que le quedaran pr&aacute;cticamente untados, enmarcando a la perfecci&oacute;n ese culote, como si no llevara nada; adem&aacute;s de esos muslos que a pesar de ser gruesos, eran por dem&aacute;s femeninos; y por &uacute;ltimo, se calz&oacute; un par de tenis deportivos negro con rosa.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; que, tras terminar de peinar en una coleta su lacia y negra cabellera, se desayun&oacute; un jugo verde y se dirigi&oacute; hacia el gimnasio, mismo que quedaba retirado de su casa, pues fue el que mejor equipado estaba. Para llegar a aquel sitio, consider&oacute; usar el cami&oacute;n, ya que desafortunadamente no era una persona que supiera administrarse y estaba algo limitada de efectivo en ese momento.<\/p>\n<p>Una vez sali&oacute; de su hogar, se dirigi&oacute; hacia la acera, y el casi hipn&oacute;tico rebotar de su jugoso trasero al andar no pas&oacute; desapercibido para Pedro, su vecino de al lado, hombre en sus treintas, quien regaba el peque&ntilde;o huerto que ten&iacute;a a un costado de su casa, y quien a pesar de estar casado no perd&iacute;a oportunidad de intentar ligar con la atractiva joven:<\/p>\n<p>Pedro: buenos d&iacute;as Camila, tan temprano y ya activa, ahora entiendo porque tienes ese cu&#8230; erpazo jajaja.<\/p>\n<p>Camila: buenos d&iacute;as, &iexcl;ay gracias!, pues yo siempre trato de cuidarme, m&aacute;s que nada por salud, ya sabes.<\/p>\n<p>Pedro: oye, espero no ser entrometido pero quer&iacute;a comentarte que me parece que deber&iacute;as consumir m&aacute;s chile, porque se ve que necesitar&aacute;s prote&iacute;na para mantener todo ese m&uacute;sculo. Un d&iacute;a puedes venir y comerte el m&iacute;o&#8230; el que siembro, claro est&aacute; jajaja, no pienses mal.<\/p>\n<p>Camila: jajaja, es interesante, no hab&iacute;a escuchado eso antes, y tal vez s&iacute; me ayude, en especial si es org&aacute;nico.<\/p>\n<p>Pedro: ver&aacute;s, es que tengo plantas de chile ac&aacute; atr&aacute;s, en mi jard&iacute;n, y pues contienen muchas prote&iacute;nas que le caer&aacute;n muy bien a ese cu&hellip;erpo, y sobra decir que pican rico, tanto que te apuesto a que si pruebas uno, vendr&aacute;s por m&aacute;s, no ser&iacute;as la primera&#8230; persona en hacerlo.<\/p>\n<p>Kamila: siendo honesta, me encanta el chile, sobre todo en las ensaladas. Le da ese toque picosito que necesita mi comida. No s&eacute; qu&eacute; tan rico est&eacute; tu chile, s&iacute; est&aacute; grueso o no, digo, eso importa a la hora de degustarlo. Una siente la diferencia, t&uacute; sabes.<\/p>\n<p>Pedro: te aseguro que tiene un grosor nada despreciable, no te dejar&aacute; indiferente, cr&eacute;eme. Siendo as&iacute;, haber cuando vienes a prob&aacute;rmelo&#8230; el chile, le das una mordida y te garantizo que te lo comer&aacute;s enterito. Otra cosa, &iquest;me permites tocar poquito tu m&uacute;sculo?, es que se nota el esfuerzo que has hecho.<\/p>\n<p>Camila: por supuesto, toca para que veas el efecto de los meses de entrenamiento que he llevado.<\/p>\n<p>Dicho esto, Camila flexion&oacute; su brazo para resaltar su b&iacute;ceps pero su vecino, astutamente, aprovech&oacute; para dar un leve apret&oacute;n a uno de los duros gl&uacute;teos de ella, dado que ella no especific&oacute; qu&eacute; parte. Dicha acci&oacute;n de inmediato caus&oacute; efecto en la persona de Pedro, pues en su pantal&oacute;n se dibuj&oacute; un bulto considerable, detalle que no pas&oacute; desapercibido para nuestra protagonista, pues de reojo lo alcanz&oacute; a ver.<\/p>\n<p>Pedro: &iexcl;Camila!, s&iacute; que te est&aacute;s ejercitando muy bien&#8230; parece que toqu&eacute; acero jajaja.<\/p>\n<p>Camila: &iexcl;ay Pedro, c&oacute;mo eres! yo no me refer&iacute;a a esa parte, sino a mi brazo. Pero bueno, ya me voy porque es tarde y se me pasar&aacute; el cami&oacute;n. Hasta luego.<\/p>\n<p>Pedro: de acuerdo, que tengas buen d&iacute;a, y a ver cu&aacute;ndo pasas por la casa.<\/p>\n<p>Kamila: claro, luego acordamos el d&iacute;a. Bye.<\/p>\n<p>Y la joven se fue rumbo a la parada, mientras Pedro se imaginaba cosas sobre ella:<\/p>\n<p>Pedro: &ldquo;qu&eacute; buena est&aacute;s pinche Camila, ese culote se va a ver de maravilla cuando te tenga empinada esperando este chile, vas a acabar escurriendo mecos mamita, mmm. Ojal&aacute; y aceptes pronto, culona&rdquo;.<\/p>\n<p>Y volviendo con Camila, esper&oacute; el transporte por espacio de 15 minutos, y mientras lo hac&iacute;a meditaba sobre lo acontecido instantes atr&aacute;s:<\/p>\n<p>Camila: &ldquo;creo que me pas&eacute; con Pedro, debo darme a respetar y ser decente&rdquo;.<\/p>\n<p>Kamila: &ldquo;pero s&iacute; deber&iacute;a ir a casa de Pedro, con el antojo que tengo de darle unos buenos sentones, se ve que tiene una verga deliciosa. Es m&aacute;s, lo har&eacute; en la cama donde duerme con su esposa, se ve que es una fr&iacute;gida la vieja esa, va a terminar su s&aacute;bana llena de mis jugos jajaja&rdquo;.<\/p>\n<p>Camila: &ldquo;no, no, no, eso est&aacute; mal, no es correcto meterse con hombres casados. No seas as&iacute;, me pregunto por qu&eacute; pasan por mi mente estas ideas tan perversas&rdquo;.<\/p>\n<p>Transcurrida casi media hora y ya desesperada, divis&oacute; con aquellos hermosos ojos color miel un autob&uacute;s que iba para el rumbo del gym, y lo abord&oacute; sin importarle que iba lleno de estudiantes, de esos, molestos, pues era hora de entrada a la escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><strong>Escena II.<\/strong><\/p>\n<p>Al abordar el bus, la joven se percat&oacute; de que le faltaba algo:<\/p>\n<p>Camila: buen d&iacute;a.<\/p>\n<p>Ch&oacute;fer: muy buen d&iacute;a linda&hellip; p&aacute;sale a lo barrido.<\/p>\n<p>Camila: &iexcl;ay!, no tengo mi monedero. D&eacute;jeme revisar si lo tengo por aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Y busc&oacute; en su mochila, y en efecto, el bolso se hab&iacute;a quedado en su casa. Al momento de buscarlo, se agach&oacute; para abrir su mochila, lo que provoc&oacute; que sus gemelas fueran m&aacute;s visibles por el escote de su top. Sin duda era un buen par de melones, y el conductor se dio un buen taco de ojo viendo las prominentes tetas de la chica. Fue por ello que se port&oacute; muy servicial:<\/p>\n<p>Ch&oacute;fer: no te preocupes coraz&oacute;n, no te cobro, por cortes&iacute;a.<\/p>\n<p>Camila: &iquest;Ah?, gracias, qu&eacute; amable por subirme gratis.<\/p>\n<p>Ch&oacute;fer: no hay de qu&eacute;, estamos para servir, p&aacute;sale.<\/p>\n<p>Ya arriba, se percat&oacute; de que no hab&iacute;a asientos libres y tuvo que irse hasta al fondo del cami&oacute;n, donde se qued&oacute; de pie, para tratar de evitar el bullicio de los adolescentes. Dado que con su 1.60 m los tubos le quedaban altos, tuvo que agarrarse de los asientos. Unas calles adelante, abord&oacute; un hombre joven, de aspecto algo desali&ntilde;ado, de estatura media, 1.75 por mucho, y fue tal la suerte de Camila que aquel individuo fue a parar directamente detr&aacute;s de ella. Cabe mencionar que el sujeto llevaba una camiseta desmangada y un pants de los holgados, aparentaba que iba a correr a alguna parte.<\/p>\n<p>Instantes despu&eacute;s, Camila comenz&oacute; a sentir que el sujeto se pegaba cada vez m&aacute;s a ella, y como el espacio era muy reducido, no pudo cambiarse de sitio y debi&oacute; aguantar el arrim&oacute;n que le estaba dando a su bien formado trasero. Y as&iacute; siguieron las cosas, hasta que ella pudo sentir como, poco a poco, se fue endureciendo y agrandando ese bulto, el que ahora estaba frot&aacute;ndose de manera leve pero insistente con sus nalgas, a lo que ella no reaccion&oacute;, pues no quer&iacute;a armar un esc&aacute;ndalo, ten&iacute;a una imagen que cuidar.<\/p>\n<p>Sin embargo, el sujeto sigui&oacute; tallando, cada vez con m&aacute;s descaro su verga, ya bien erecta, contra los suculentos y redondeados gl&uacute;teos de nuestra protagonista, quien cada vez sent&iacute;a mejor aquella reata. Por el tipo de ropa que ambos llevaban, parecer&iacute;a que fueran restreg&aacute;ndose piel con piel. Hasta que un tope hizo que el cami&oacute;n diera un salto y ella reaccion&oacute; agarr&aacute;ndose con fuerza de los sillones, con lo que de manera &iquest;involuntaria?, arque&oacute; su espalda y levant&oacute; m&aacute;s ese culote, lo que aquel fulano tom&oacute; como una invitaci&oacute;n, y fue ah&iacute; cuando aprovech&oacute; para acomodar su pito ya completamente tieso entre la separaci&oacute;n de los nalgas de Camila, que estaba muy marcada, dada su vestimenta.<\/p>\n<p>Ante tal situaci&oacute;n, Camila empez&oacute; a sentir cierto calorcito en su entrepierna, adem&aacute;s de una humedad en su tanga cada vez mayor, por lo que actu&oacute;, sin pensar en las consecuencias, y empleando la mochila que llevaba para el gym como cobertura, cooper&oacute;. En un principio, se limit&oacute; a darle leves apretones al chorizo del individuo, mismos que produjeron quejidos de su parte, y como no, si pr&aacute;cticamente le estaba estrujando la verga con esas nalgotas, el placer que sent&iacute;a el sujeto era enorme.<\/p>\n<p>Ahora s&iacute; que el tipo estaba ansioso porque su palo pudiera sentirlas mejor, crey&oacute; que lo m&aacute;s probable es que desnudas fueran el para&iacute;so, y era un hecho que de haber practicado esa misma acci&oacute;n desnudos, habr&iacute;an acabado aquel par de pompas ba&ntilde;adas en chorros de espesa leche.<\/p>\n<p>Tras lo anterior, era inevitable que por su mente cruzara la idea de clav&aacute;rsela:<\/p>\n<p>An&oacute;nimo: &ldquo;no mames, qu&eacute; ricas nalgas tiene est&aacute; vieja, ya me tiene con la verga bien tiesa, qu&eacute; ganas de cog&eacute;rmela, se ve que le encanta el chorizo. Es obvio que anda ganosa, por los apretones que me est&aacute; dando, aparte se ve que ha de estar bien apretadita&rdquo;.<\/p>\n<p>A la par de esto, el temperamento cachondo de Camila sal&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s a flote, ya que continuaba con esa especie de masaje, mientras pensaba:<\/p>\n<p>Kamila: &ldquo;qu&eacute; buen palo tiene este tipo, y con las ganas que traigo de una buena cogida, si por m&iacute; fuera ya me lo estuviera comiendo en cuatro, mmm, la trae bien tiesa, ay no, qu&eacute; antojo de probarla&rdquo;.<\/p>\n<p>Tanta fue la calentura que la invadi&oacute; que su panocha, que por cierto acostumbra a depilar, ya escurr&iacute;a jugos, y estaba deseosa de albergar ese barra de carne en su interior, y por tal motivo, pas&oacute; una de sus peque&ntilde;as manos para tomar la verga del sujeto, a lo que &eacute;ste reaccion&oacute; con emoci&oacute;n. Ella tante&oacute; el palo sobre el pants, comenzando desde los huevos, que apret&oacute; un poco y sinti&oacute; abultados, llenos de leche; para luego irla deslizando con suavidad por el venoso tronco, con esos dedos tan finos y suaves que tiene nuestra Camila, hasta subir a la cabeza, la cual sinti&oacute; gruesa y algo h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Definitivamente era el tipo de pito que le encanta, ya que suelen gustarle cabezones, pues as&iacute; le talla mejor todo el interior de su panocha, adem&aacute;s de que disfruta m&aacute;s lamerlas a la hora de mamar, lo cual en no pocas ocasiones culmina en chorros de mecos que acaban en su carita.<\/p>\n<p>Luego de esta exploraci&oacute;n, volte&oacute; a verlo con una mirada lujuriosa, para luego comenzar una suave chaqueta, la cual endureci&oacute; m&aacute;s ese palo, si es que era eso posible, y s&iacute;, ya que la hab&iacute;a convertido en una carpa de circo. Por lo delgado del pants, ella cre&iacute;a sentir las venas marcadas de esa estaca de carne, aparte del nada despreciable grosor de &eacute;sta.<\/p>\n<p>Kamila: &ldquo;c&oacute;mo no estamos en otro lugar para gozar de esta delicia, tengo tantas ganas de darle una chupada bien dada, lamerle bien la cabeza para que luego al clav&aacute;rmela resbale m&aacute;s rico, mmm, seguro la dej&oacute; bien cremosa, as&iacute; como ando&rdquo;.<\/p>\n<p>Camila: &ldquo;&iexcl;no! &iquest;Qu&eacute; est&aacute;s pensando?, est&aacute;s en un cami&oacute;n, no seas vulgar&rdquo;.<\/p>\n<p>Con ese pensamiento sali&oacute; de su trance, y cay&oacute; en cuenta que iba en p&uacute;blico. Convenientemente, faltaban dos cuadras para bajarse, por lo que se gir&oacute; y le dio una cachetada al individuo:<\/p>\n<p>Camila: &iexcl;Idiota, c&oacute;mo te atreves a andar haciendo esas cochinadas, pervertido!<\/p>\n<p>Ante esto, los pasajeros voltearon a ver la escena, mientras que Camila, presurosa, sac&oacute; partido de una se&ntilde;ora que pidi&oacute; la bajada en ese momento, y descendi&oacute; tan r&aacute;pido como pudo, para evitar salir perjudicada. Mientras que el sujeto se qued&oacute; apenado por lo sucedido y mejor se baj&oacute; unas calles despu&eacute;s para salvar su pellejo.<\/p>\n<p>Volviendo con la protagonista, al caminar sinti&oacute; algo de humedad en su gl&uacute;teo izquierdo y se dio cuenta que ten&iacute;a un l&iacute;quido algo transparente, seguramente era lubricante del acosador, ante lo cual opt&oacute; por tratar de limpiarlo y seguir rumbo al gimnasio.<\/p>\n<p>Kamila: &ldquo;estar&iacute;a mejor que me lo hubiera echado dentro&rdquo;.<\/p>\n<p>Camila: &ldquo;&iexcl;no!, qu&eacute; ideas tengo, a este paso tendr&eacute; que irme a confesar, ando muy descarriada&rdquo;.<\/p>\n<p>Luego de esto, sigui&oacute; su camino hacia el gimnasio, as&iacute; caliente como estaba.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\"><strong>Escena III.<\/strong><\/p>\n<p>La estancia en el gym se dio sin contratiempos, salvo las usuales miradas libidinosas. Sin embargo, ella consider&oacute; todo ese lapso la invitaci&oacute;n de Pedro a probar su chile, tan es as&iacute; que su panocha se mantuvo h&uacute;meda todo ese rato, y no precisamente por el sudor.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; que al terminar su rutina pas&oacute; a las regaderas para ducharse. Durante estos minutos, Camila estuvo tentada a masturbarse para saciar un poco su necesidad de sexo. Con lo que no contaba es que al sentir el agua corriendo por su curvil&iacute;neo cuerpo, su piel se iba a erizar al recordar a aquel hombre y su herramienta.<\/p>\n<p>Por tal motivo aprovech&oacute; su cuerpo enjabonado para acariciar sus duras tetas y pellizcar suavemente sus pezones, y ya hab&iacute;a bajado la mano a su ya muy mojada panocha, para comenzar a deslizar un dedo sobre su sensible cl&iacute;toris, y fue ah&iacute; cuando se detuvo, pues pens&oacute;:<\/p>\n<p>Kamila: &ldquo;mmm, mejor me aguanto y voy a ver qu&eacute; tiene Pedro para ofrecerme, mis dedos no me van a bastar esta vez, necesito carne, de hombre&rdquo;.<\/p>\n<p>Camila: &ldquo;no deber&iacute;a tocarme as&iacute; aqu&iacute;, es un lugar p&uacute;blico, qu&eacute; dir&iacute;an de m&iacute; si me vieran; adem&aacute;s no debo meterme con el vecino, qu&eacute; dir&aacute;n de m&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, termin&oacute; la ducha y se dispuso a vestirse. En su mochila tra&iacute;a una faldita negra que a duras penas cubr&iacute;a ese culote, pues se le levanta por acci&oacute;n del mismo; as&iacute; como una blusa roja escotada y abierta por la espalda. De ropa interior un conjunto rojo de brassier de media copa y una tanga; y unas zapatillas negras de tac&oacute;n alto, y abiertas. No cabe duda que a nuestra protagonista la atenci&oacute;n le fascina.<\/p>\n<p>Posteriormente, tom&oacute; el transporte para dirigirse a casa de Pedro. Una vez ah&iacute; toc&oacute; el timbre, y &eacute;ste sali&oacute;, visiblemente sorprendido.<\/p>\n<p>Pedro: hola vecinita, qu&eacute; gusto verte por ac&aacute;, dime, &iquest;qu&eacute; te trae por aqu&iacute;?<\/p>\n<p>Kamila: hola, ver&aacute;s, es que vengo llegando del gym y se me acab&oacute; el agua, y don Erick no quiso fiarme hoy, porque ya le he pedido varias cosas esta semana, as&iacute; que vengo muriendo de sed y necesito l&iacute;quido. &iquest;Podr&iacute;as darme&#8230; un poco de agua?<\/p>\n<p>Pedro: por supuesto, yo te doy&#8230; lo que quieras, agua, refresco, leche&hellip; lo que gustes. Adelante, pasa y ponte c&oacute;moda mientras te sirvo el agua.<\/p>\n<p>Kamila: &iexcl;ay gracias!, te tomar&eacute; la palabra, conste eh.<\/p>\n<p>Y mientras Pedro fue a buscar el vaso, se dio cuenta que no hab&iacute;a uno limpio, y como &eacute;l no sab&iacute;a d&oacute;nde guardaba Martha, su esposa, el jab&oacute;n, tard&oacute; en buscarlo. Simult&aacute;neamente, Camila observ&oacute; que la puerta de la habitaci&oacute;n principal estaba abierta, as&iacute; que se le ocurri&oacute; entrar. Y sin perder tiempo se despoj&oacute; de su ropa, hasta quedar desnuda del todo, y as&iacute; aguard&oacute; a Pedro. De repente vio una foto de la pareja en una mesa al lado de la cama, y prefiri&oacute; voltearla, pues como ustedes podr&aacute;n comprender, ser&iacute;a indecente cogerse al esposo mientras el retrato de la feliz esposa observa, no, eso no se hace. Tras esto, oy&oacute; un grito:<\/p>\n<p>Pedro: &iexcl;Camila, d&oacute;nde est&aacute;s!, aqu&iacute; tengo tu agua.<\/p>\n<p>Kamila: te hice caso y me puse c&oacute;moda, ven ac&aacute; Pedro.<\/p>\n<p>Y Pedro fue hac&iacute;a el lugar de donde provino la voz: su habitaci&oacute;n, y al entrar dej&oacute; caer el vaso de la impresi&oacute;n: ten&iacute;a a Camila en su cama, completamente desnuda, dej&aacute;ndolo boquiabierto. Luego, Camila se puso de pie y le hizo una se&ntilde;a para que se acercara y &eacute;l lo hizo. Ya que estaban frente a frente, Camila se gir&oacute; y le dijo con un tono muy sensual:<\/p>\n<p>Kamila: &iquest;te gusta lo que ves?, yo digo que s&iacute;, siempre te noto viendo mis nalgas, hasta podr&iacute;a pensar que las deseas, no s&eacute; si me equivoque. Pero dime, &iquest;qu&eacute; te parecen, ha valido la pena el ejercicio o no?, &iquest;est&aacute;n bonitas?, &iquest;son lo suficientemente grandes?<\/p>\n<p>Pedro: &iquest;Qu&eacute; preguntas son esas?, &iexcl;claro que s&iacute; preciosa! mira nada m&aacute;s este pinche culote, es el m&aacute;s redondo y paradito que he visto.<\/p>\n<p>Mientras dec&iacute;a eso, presuroso llevo sus manos hac&iacute;a aquel par de gl&uacute;teos y los comenz&oacute; a acariciar y a amasar. Se sent&iacute;an tan suaves y duros como &eacute;l imaginaba, hasta se les marcaban los dedos; y ya entrado se dio el lujo de abrirlos un poco para ver el peque&ntilde;o agujerito que yac&iacute;a entre ese par de monta&ntilde;as de carne. Ganas no le faltaban de agacharse y lamerle el chiquito, que se ve&iacute;a cerradito y sin un solo vello. Todo esto le estaba provocando la mayor excitaci&oacute;n de su vida.<\/p>\n<p>Kamila: creo que me prometiste algo hace ratito, as&iacute; que quiero ver ese chile para ver si me lo como o no, as&iacute; que s&aacute;calo, &aacute;ndale.<\/p>\n<p>Al o&iacute;r eso, Pedro sin pensarlo dos veces se baj&oacute; el short que tra&iacute;a y el b&oacute;xer, liberando su verga: larga y gruesa, con venas que cruzaban el tronco, y una cabeza con forma de hongo, m&aacute;s gruesa que lo dem&aacute;s, de color rosado y brillante; as&iacute; como un par de huevos colgantes que se ve&iacute;an bien cargados de l&aacute;cteo listo para d&aacute;rselo a la cachonda mujer. Pedro lo tom&oacute; con la mano y lo sacudi&oacute; un poco, presumiendo, y dijo:<\/p>\n<p>Pedro: aqu&iacute; tienes tu chile mamita, &iquest;lo vas a querer?<\/p>\n<p>Y al ver Camila aquella reata, se le hizo agua la boca. Sab&iacute;a que estaba rica, pero no a ese grado. Su panocha comenz&oacute; a escurrir jugos tan s&oacute;lo de verla, y hasta saliv&oacute;.<\/p>\n<p>Kamila: mmm papito, no ment&iacute;as con lo de tu chile, est&aacute; delicioso, me lo como porque me lo como.<\/p>\n<p>Pedro: pues adelante chiquita, pero antes date la vuelta, que quiero probar algo desde hace tiempo.<\/p>\n<p>Kamila: como gustes, papi.<\/p>\n<p>Y Camila se gir&oacute; y con esto sus nalgotas se tallaron con la verga de Pedro, lo que provoc&oacute; un gemido de parte de ambos. A continuaci&oacute;n Camila comenz&oacute; a frotarlas con aquel palo, que se pon&iacute;a m&aacute;s tieso al tallarse con esas redondeces.<\/p>\n<p>Entonces a Pedro se le ocurri&oacute; acomodar ese bulto en el canal en medio de aquel culote y ella procedi&oacute; a hacer suaves movimientos de arriba a abajo, con lo cual la cabeza de la verga empez&oacute; a sacar m&aacute;s jugos, que la estaban embarrando sus deliciosos gl&uacute;teos, mientras que el cuero de la verga sub&iacute;a y bajaba como si lo estuviera chaqueteando.<\/p>\n<p>A la par, Pedro llev&oacute; su mano a la jugosa y lampi&ntilde;a panocha de Camila, y la acarici&oacute; por fuera, empezando con el ya erecto cl&iacute;toris, hasta llevar un dedo al orificio vaginal, lo que provoc&oacute; m&aacute;s gemidos de parte de ella. Mientras tanto, y al tener sus manos libres, Camila se dedicaba a masajear sus tetas, que ten&iacute;an los pezones como rocas. Sus palabras dejaban claro el placer que sent&iacute;an:<\/p>\n<p>Kamila: &iexcl;ay qu&eacute; rico papi!, qu&eacute; buen palo tienes, mi panocha ya lo necesita adentro y lo quiero hasta los huevos, no aceptar&eacute; menos.<\/p>\n<p>Pedro: t&uacute; no te quedas atr&aacute;s. Tus nalgotas est&aacute;n justo como me las imaginaba al jal&aacute;rmela, y tu panochita est&aacute; bien jugosa.<\/p>\n<p>Kamila: &iexcl;ay papito, ya no aguanto m&aacute;s, m&eacute;temela toda! mmm.<\/p>\n<p>Pedro: como digas Camilita.<\/p>\n<p>Consciente del escaso tiempo que ten&iacute;an, Camila se subi&oacute; directamente a la cama y se puso en la posici&oacute;n que sab&iacute;a que a &eacute;l le gustar&iacute;a m&aacute;s en ese instante, adem&aacute;s de ser de sus favoritas: de perrito. Primero arque&oacute; la espalda, la cual se ve&iacute;a tonificada pero muy femenina, para que aquel culote quedara bien parado, con esa panocha completamente lubricada y libre de vello, ya deseosa de sentir aquel chorizo hasta la base. S&oacute;lo volte&oacute; a verlo por arriba del hombro y le hizo la se&ntilde;a de que lo quer&iacute;a ya.<\/p>\n<p>Y &eacute;l, por su parte, se la jal&oacute; un momento, observando aquellas nalgotas que en esa pose formaban un coraz&oacute;n invertido, esas que tantas veces hab&iacute;a deseado, tanto &eacute;l como muchos otros, y justo ahora ten&iacute;a en su cama, a su entera disposici&oacute;n. Fue ah&iacute; cuando tom&oacute; por la cinturita a la chica con una mano y con la otra acerc&oacute; la cabezota de su verga para que se abriera paso a trav&eacute;s de esas suculentas nalgas, roz&aacute;ndolas y haci&eacute;ndola gemir. Luego las abri&oacute; para poder llegar a su objetivo, la entrada de esa jugosa panocha, justo cuando estaba ah&iacute; ella exclam&oacute;:<\/p>\n<p>Kamila: ay papi, ya m&eacute;tela, ya me urge, anda, no seas malito.<\/p>\n<p>Pedro: ah&iacute; te va, ricura.<\/p>\n<p>Y &eacute;l, obediente, acerc&oacute; la puntita de esa cabezota a los labios vaginales, lo cual provoc&oacute; un sonoro gemido de ambos, y justo cuando se dispon&iacute;a a meter la parte restante y ya se saboreaba ese caliente y h&uacute;medo agujero, se escuch&oacute; el pitido de la alarma de un auto.<\/p>\n<p>Pedro: &iexcl;vali&oacute; madre, mi mujer, v&iacute;stete, r&aacute;pido!<\/p>\n<p>Camila: ah s&iacute;, &iexcl;eso har&eacute;!<\/p>\n<p>Y la pareja se visti&oacute; como pudo, y Pedro sali&oacute; a recibir a su esposa; mientras Camila se sent&oacute; en la sala, tratando de calmarse:<\/p>\n<p>Camila: &ldquo;esta vez s&iacute; me pas&eacute;, qu&eacute; miedo, si me hubiera encontrado no s&eacute; qu&eacute; me hubiera hecho, se ve de muy mal car&aacute;cter esa mujer&rdquo;.<\/p>\n<p>Posteriormente, entraron los esposos, y Martha salud&oacute; a nuestra protagonista:<\/p>\n<p>Martha: buenas tardes Camila, me sorprende que est&eacute;s aqu&iacute;, &iquest;a qu&eacute; se debe tu visita? Si puedo saber.<\/p>\n<p>Camila: buenas tardes, s&oacute;lo ven&iacute;a de pasada por un chile&#8230; que necesitaba para la ensalada de hoy, ya ves que tengo preferencia por la comida org&aacute;nica, y Pedro, amablemente, me lo ofreci&oacute;&#8230; ya ves que &eacute;l se le da eso de sembrar&#8230;<\/p>\n<p>Tras una intrascendente pl&aacute;tica sobre nutrici&oacute;n, a Martha le pesaron los tacones que tra&iacute;a y decidi&oacute; ir a ponerse unas sandalias, dejando al otro par platicando y riendo en la sala. Al entrar al cuarto y buscar debajo de la cama sus chanclas, observ&oacute; que frente a ella hab&iacute;a una tanga roja, la cual se ve&iacute;a h&uacute;meda, y ella por alg&uacute;n motivo, la oli&oacute;, y el aroma la embriag&oacute;. Eso provoc&oacute; en ella un calor que no sol&iacute;a sentir a menudo. Era evidente de qui&eacute;n era aquella prenda.<\/p>\n<p>Cabe mencionar que Martha es una bella psic&oacute;loga, de 27 a&ntilde;os. &Uacute;ltimamente se sent&iacute;a insatisfecha con su matrimonio, algo le faltaba, y no ten&iacute;a la menor idea de qu&eacute; pod&iacute;a ser. Quiz&aacute; tenga relaci&oacute;n con el hecho de que oculta un &iquest;peque&ntilde;o? detalle de su persona: un cierto inter&eacute;s por las mujeres, mismo que ha reprimido desde su adolescencia temprana. Y que por supuesto Pedro ignora, aun y cuando es su esposo.<\/p>\n<p>Aunado a esto, en secreto encuentra sumamente atractiva a su sensual vecina. Cada que la ve, de manera muy discreta la admira. Ese tentador cuerpo le resulta muy llamativo, en especial el suculento par de gl&uacute;teos de nuestra protagonista. Es m&aacute;s, es tal el grado de fascinaci&oacute;n que le tiene que en m&uacute;ltiples ocasiones ha so&ntilde;ado con estar compartiendo la cama con su marido y la er&oacute;tica Camila, cosa que por supuesto niega, aunque su mojada panocha diga otra cosa. Martha siempre ha negado su bisexualidad, pero el hallazgo de esa tanga la hizo comprender que no hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n<p><em>P.S. Si llegaste hasta aqu&iacute;, te lo agradecemos. Esperamos que haya sido de su agrado y no olviden comentar, se acepta toda cr&iacute;tica en tanto sea constructiva.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Advertencia: este relato contiene situaciones completamente inveros&iacute;miles y que rayan en la exageraci&oacute;n. Si lo tuyo es el realismo, este no es un lugar para ti; en caso contrario, disfruta el viaje. Escena I La hermosa Camila Garc&iacute;a reci&eacute;n acaba de egresar de una universidad privada de gran prestigio del noroeste de M&eacute;xico. La posici&oacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13576,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21054","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13576"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21054"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21054\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}