{"id":21056,"date":"2019-06-21T22:00:00","date_gmt":"2019-06-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-21T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-21T22:00:00","slug":"21056-mi-primera-experiencia-gay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21056-mi-primera-experiencia-gay\/","title":{"rendered":"Mi primera experiencia gay"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21056\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace unas semanas escrib&iacute; un relato de c&oacute;mo fue una de las experiencias m&aacute;s deliciosas que haya tenido en el transporte p&uacute;blico. En aquella ocasi&oacute;n mencione que no fue mi primera experiencia gay, aunque fue de las m&aacute;s deliciosas, por lo que en esta ocasi&oacute;n me gustar&iacute;a hablar acerca de c&oacute;mo perd&iacute; la virginidad.<\/p>\n<p>Creo que tendr&iacute;a alrededor de 18 a&ntilde;os cuando me sucedi&oacute;, pr&aacute;cticamente a la mitad de mi vida recorrida al d&iacute;a de escribir estas l&iacute;neas. Para aquel entonces ya ten&iacute;a muy en claro que era lo que quer&iacute;a al respecto de mi sexualidad. Cuando estaba en la secundar&iacute;a recuerdo haber visto con mis amigos varias revistas pornogr&aacute;ficas, y aunque ellos comentaban una y otra vez acerca de las actrices que ah&iacute; aparec&iacute;an, yo me quedaba embelesado viendo a los hombres y sus gigantescos penes. La cara de placer de las actrices era lo &uacute;nico que me llamaba la atenci&oacute;n de ellas, pues me hac&iacute;a preguntarme constantemente si realmente disfrutaban tanto lo que les estaban haciendo como sus expresiones hac&iacute;an ver.<\/p>\n<p>Y con esa idea creciendo en mi cabeza por varios a&ntilde;os, fui explorando mi cuerpo, al tiempo que me imaginaba en sus posiciones y situaciones, con hombres de diversos tama&ntilde;os, colores y formas tom&aacute;ndome y us&aacute;ndome para su satisfacci&oacute;n, que en el fondo era mi propia satisfacci&oacute;n. Cuando llegue a la edad que mencione, estaba no solo decidido, sino tambi&eacute;n en plena efervescencia de hormonas.<\/p>\n<p>Acelerado por ello, decid&iacute; meterme a un canal de chat para gays que era muy popular en aquel entonces, y comenc&eacute; a buscar gente con quien quedar para tener mi primera experiencia. Como en muchas ocasiones, fue de probar con varios desconocidos, de preguntar, ofrecer, y pedir sin llegar a concretar nada. Sin embargo, en lugar de desanimarme, termine calent&aacute;ndome a&uacute;n m&aacute;s cuando varios de ellos me describ&iacute;an que podr&iacute;amos hacer, y alguna que otra foto indiscreta que me llegaba por servicios en l&iacute;nea.<\/p>\n<p>Por fin, despu&eacute;s de una hora, se concret&oacute; lo que esperaba. Un se&ntilde;or me dio su tel&eacute;fono, al que llame para conocerlo mejor. Nos dijimos algunas cosas calientes, acordamos donde vernos y la hora, colgamos y supongo que ambos nos comenzamos a preparar para el encuentro. Una hora despu&eacute;s estaba en camino hacia la ubicaci&oacute;n que quedamos.<\/p>\n<p>Viendo hacia atr&aacute;s, fue una fortuna que puedo escribir estas l&iacute;neas, pues tristemente muchas personas que intentan algo pareci&oacute; a lo m&iacute;o terminan muy mal, pero creo que ser&iacute;a mejor enfocarnos en mi historia que termino muy bien para mi gusto.<\/p>\n<p>El caso es que llegu&eacute; a la esquina del banco que acordamos y ah&iacute; me quede parado viendo hacia los lados, mientras esperaba. Entonces, &eacute;l llego en un carro rojo, se estacion&oacute; frente a m&iacute; y abri&oacute; la puerta, y como si fuera un comercial de Uber (antes de que existiera el Uber), me pregunto &ldquo;&iquest;Alberto?&rdquo;. Yo le dije que s&iacute; y sub&iacute; a su autom&oacute;vil. Que suerte tuve de no terminar en la cajuela, amarrado y camino a alg&uacute;n prost&iacute;bulo en la frontera, ja. Regresando al carro, al subir nos saludamos, e hicimos algo de charla mientras &eacute;l iba manejando hacia su departamento.<\/p>\n<p>En el camino, me pregunto si de verdad era mi primera vez (s&iacute;), si ten&iacute;a preservativos (no), s&iacute; el clima y la escuela. En realidad no recuerdo mucho de esa parte, excepto de su mano que en cada oportunidad me acariciaba y apretaba la pierna, y su lasciva mirada que me iba recorriendo. Por mi parte, mi calentura iba en aumento, y sentirme deseado solo me hac&iacute;a hervir la sangre, por lo que en alg&uacute;n momento termine tratando de acariciarle su pene sobre el pantal&oacute;n. Creo que fantaseaba con hacerle una mamada en el camino, pero &eacute;l me detuvo y me dijo que si un polic&iacute;a nos ve&iacute;a, &iacute;bamos a tener problemas.<\/p>\n<p>Como fuera, despu&eacute;s de unos 20 minutos manejando, llegamos al complejo donde viv&iacute;a. Entramos al estacionamiento y pasamos frente a una cancha de basquetbol donde varios j&oacute;venes estaban jugando. Yo voltee a verlos, m&aacute;s que nada porque me llam&oacute; la atenci&oacute;n que ah&iacute; tuvieran esa clase de instalaciones. &Eacute;l me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;qu&eacute; pasa, te gusto alguno?&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo no dije nada, pues honestamente no me hab&iacute;a puesto a verlos de ese modo, pero definitivamente ya que lo hab&iacute;a mencionado, los vi ahora con otros ojos y llegue a la conclusi&oacute;n de que s&iacute;, hab&iacute;a al menos uno que era alto y esbelto que realmente era m&aacute;s parecido al tipo de hombres que sal&iacute;an en las pel&iacute;culas porno que tanto hab&iacute;a visto.<\/p>\n<p>Pero no hubo tiempo de hacer nada, pues mi compa&ntilde;ero ya estaba bajando del carro y me dijo a donde ten&iacute;amos que ir. Resulta que su departamento estaba en planta baja, por lo que solo tuvimos que caminar directo de su carro hacia su puerta. Honestamente, los nervios me comenzaron a ganar en ese momento, as&iacute; que camine un poco m&aacute;s aprisa que de costumbre y termine entrando casi de un brinco. Una vez dentro, no voltee a ver hacia atr&aacute;s, sino que me met&iacute; un poco m&aacute;s al fondo, hacia la sala para poder ver con m&aacute;s calma. Aunque no hab&iacute;a algo en especial que destacar, luc&iacute;a como cualquier departamento mexicano, parec&iacute;a que mi compa&ntilde;ero s&iacute; encontr&oacute; algo que le intereso, y mucho deber&iacute;a agregar.<\/p>\n<p>Por un espejo colocado en la pared, pod&iacute;a verlo parado justo atr&aacute;s de m&iacute;, con sus lascivos ojos viendo directamente hacia mi virgen culito. No sab&iacute;a si sentirme incomodo, o halagado, o que hacer, pero realmente no tuve mucho tiempo para decidir. Casi de inmediato sent&iacute; sus manos tomando mis nalgas y apretarlas a su gusto, sin darme tiempo de responder o decir algo. Yo solo voltee sobre mi hombro, y pude sentirlo como me empujaba hacia la recamara, que estaba pr&aacute;cticamente a unos pasos de donde yo estaba parado.<\/p>\n<p>Y yo no me hice del rogar o puse la m&iacute;nima resistencia. Ya sab&iacute;a a lo que iba, y deseaba que sucediera, por lo que si &eacute;l no me hubiera empujado tomando mi trasero, probablemente le habr&iacute;a tomado el pene y lo hubiera guiado hacia su recamara. En todo caso, su iniciativa comenz&oacute; a forjar en mi el gusto por hombres dominantes, y muy activos. Cuando entramos a su recamara, ah&iacute; frente a la cama, se comenz&oacute; a desabrochar el cintur&oacute;n y bajarse la cremallera, y yo ya sab&iacute;a lo que esperaba, pues ya lo hab&iacute;amos hablado por tel&eacute;fono, as&iacute; que me arrodille frente a &eacute;l y espere a que sacara su pene.<\/p>\n<p>Fue mejor de lo que esperaba. Quiz&aacute;s no tan grueso, pero si era largo, y aun medio dormido se antojaba mucho. Estaba limpio (se notaba que se tom&oacute; un ba&ntilde;o hace apenas unas horas), y depilado, y si bien no ve&iacute;a sus test&iacute;culos, me los pod&iacute;a imaginar grandes y pesados. Embelesado por aquella visi&oacute;n, abr&iacute; la boca y me acerque para comenzar a dar sexo oral por primera vez en mi vida.<\/p>\n<p>Yo no sab&iacute;a muy bien que esperaba que hiciera, as&iacute; que termine dej&aacute;ndome guiar por &eacute;l. Escuchaba sus gemidos y suspiros, mientras sent&iacute;a su mano acariciando mi cabello, y mientras yo usaba mis manos para sentir sus piernas y nalgas. Cuando sub&iacute;a mis manos hacia su cadera, pod&iacute;a sentir como empujaba un poco, y sin pudor alguno yo lo animaba un poco, para sentir su pene m&aacute;s dentro de mi boca. Yo estaba que no cab&iacute;a de gusto, por fin estaba cumpliendo mi deseo de ser pose&iacute;do como las actrices porno, aunque el placer era m&aacute;s psicol&oacute;gico que f&iacute;sico en aquel momento.<\/p>\n<p>Eso cambio despu&eacute;s de un rato. Mi compa&ntilde;ero me separo un momento para sentarse en la cama y animarme a que me subiera, pero antes me pidi&oacute; que me desnudara por completo, mientras &eacute;l hac&iacute;a lo propio. Era incre&iacute;ble pensar que aquella era la primera vez que ver&iacute;a un hombre desnudo, y que alguien me viera as&iacute;, pero despu&eacute;s de haber estado arrodillado lamiendo y chupando aquel pene durante los &uacute;ltimos 5 o 10 minutos, era superfluo sentir pena. As&iacute; que me desvest&iacute; lentamente, y al voltear pude ver a mi compa&ntilde;ero masturb&aacute;ndose mientras me ve&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo quer&iacute;a arrodillarme y seguir chupando antes de que terminara, pero &eacute;l me detuvo y me hizo trepar al colch&oacute;n. Era la hora del plato fuerte, pens&eacute; y me prepar&eacute; mientras &eacute;l se colocaba el cond&oacute;n. Pude sentir su pene en la entrada, y luego sus manos tomando mis caderas y jalando para poder introducir su pene. Me doli&oacute;, y mucho, tanto que tuve que empujarlo un poco. &Eacute;l entendi&oacute; y me solt&oacute;, pregunt&aacute;ndome si estaba bien. Yo le dije que s&iacute;, que no importaba y que lo intentara de nuevo. As&iacute; que nuevamente se puso atr&aacute;s de m&iacute;, y nuevamente me tomo de las caderas y otra sent&iacute; su pene invadi&eacute;ndome. Pero esta vez decid&iacute; ser m&aacute;s fuerte, intentar relajarme y dejar que sucediera.<\/p>\n<p>Y vaya que sucedi&oacute;.<\/p>\n<p>Conforme el dolor fue cediendo y su pene fue abri&eacute;ndose camino, pude comenzar a sentir placer irradiando y recorriendo todo mi cuerpo. Gem&iacute; conforme sent&iacute;a que su pene me dejaba abierto y tocaba mis puntos m&aacute;s sensibles, y cuando sent&iacute; su cadera chocando con mis nalgas, supe que lo hab&iacute;a logrado, que ese pene estaba completamente alojado dentro de m&iacute;, y lo que m&aacute;s me fascino es que me hab&iacute;a encontrado a mi mismo, sab&iacute;a que esa posici&oacute;n y esa situaci&oacute;n era justo lo que deseaba, que de ahora en adelante uno de los mayores placeres a los que pod&iacute;a aspirar era ser penetrado por machos ardientes y dominantes. Y lo mejor todav&iacute;a estaba por venir.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero se qued&oacute; quieto un momento y luego comenz&oacute; a sacar su pene muy despacio, y aunque yo quer&iacute;a protestar y decirle que no, antes de voltear a decirle cualquier cosa, &eacute;l lo volvi&oacute; a insertar, despacio y con cuidado. Yo volv&iacute; a sentir el placer de ser penetrado y volv&iacute; a gemir, cosa que debi&oacute; haberlo calentado, porque volvi&oacute; a sacar a su pene e insertarlo, pero m&aacute;s r&aacute;pidamente. Y aunque intentara contenerme, la verdad es que me ten&iacute;a aullando de placer, pues cada estocada me relajaba a&uacute;n m&aacute;s y me permit&iacute;a concentrarme m&aacute;s en el placer de ser penetrado. As&iacute; estuvimos varios minutos, conmigo en posici&oacute;n de perrito y &eacute;l tom&aacute;ndome por la cadera y penetr&aacute;ndome, antes de que se estirara sobre m&iacute; y me tomara de los hombros para penetrarme con m&aacute;s fuerza a&uacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato cambiamos de posici&oacute;n. Me volteo y me penetro con mis piernas en sus hombros, y as&iacute; estuvo un largo rato, d&aacute;ndome cada vez m&aacute;s duro. Yo ten&iacute;a los ojos abiertos y adoraba ver su cara llena de placer y del esfuerzo que imprim&iacute;a en cada estocada de su pene dentro de m&iacute;. Estaba fascinado as&iacute; que abr&iacute; mis piernas y lo atraje hacia m&iacute; para besarnos, pero sus penetraciones me imped&iacute;an concentrarme mucho. Por fin despu&eacute;s de un rato, &eacute;l se acost&oacute; por completo sobre la cama, y pude ver su hermoso pene que tanto placer me hab&iacute;a dado en todo su esplendor, erecto y apuntando hacia el techo. Se quit&oacute; el cond&oacute;n y me dijo que se la chupara nuevamente.<\/p>\n<p>Aunque al principio me opuse, cuando me tomo de la nuca, mi poca resistencia se venci&oacute; y me acerque a chupar nuevamente aquel magnifico pene. Realmente no fue mucho lo que me resisti&oacute;, y a los pocos momentos pude sentir los espesos y c&aacute;lidos chorros de su semen impactando dentro de mi boca. Apret&eacute; mis labios para que no se escaparan y al sacar su pene un &uacute;ltimo chorro se escap&oacute; y me cay&oacute; en la mejilla derecha. Quise repetir lo que vi en una pel&iacute;cula, donde la chica le mostraba su boca llena de esperma a la c&aacute;mara antes de trag&aacute;rselo, pero no tuve la habilidad necesaria y me dio pena, as&iacute; que me contente con trag&aacute;rmelo. En cuanto a mi compa&ntilde;ero, suspiro lleno de alivio y satisfacci&oacute;n mientras jugaba con mi cabello.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, estas muy, muy rico, Alberto. Que gustazo me di contigo.<\/p>\n<p>&#8211; Tu tambi&eacute;n estas bien sabroso.<\/p>\n<p>Ah&iacute; me quede en la cama, con su pene frente a mi rostro, ya fl&aacute;cido, reluciente y con una gota de semen saliendo de la punta.<\/p>\n<p>Esa primera experiencia marco muchas de mis preferencias, y aunque no volv&iacute; a encontrarme con &eacute;l, tengo muy presente ese encuentro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hace unas semanas escrib&iacute; un relato de c&oacute;mo fue una de las experiencias m&aacute;s deliciosas que haya tenido en el transporte p&uacute;blico. 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