{"id":21082,"date":"2019-06-24T22:00:00","date_gmt":"2019-06-24T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-24T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-24T22:00:00","slug":"21082-monjas-caliente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21082-monjas-caliente\/","title":{"rendered":"Una monja se confiesa y acaba follando con el viejo confesor"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21082\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Galicia, a&ntilde;o 1950, cuando el cura mandaba m&aacute;s que el alcalde.<\/p>\n<p>Sor Remedios, veintea&ntilde;era y guapa a rabiar, arrodillada delante del confesionario, le dec&iacute;a al cura:<\/p>\n<p>-&#8230; He tenido un encuentro pecaminoso, padre.<\/p>\n<p>-Cuente, sor Remedios, cuente.<\/p>\n<p>-Ayer a la tarde, aprovechando que est&aacute;bamos solas en el convento pequ&eacute; con sor Caridad.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde pec&oacute;, hermana?<\/p>\n<p>-En mi celda.<\/p>\n<p>-&iquest;Se corri&oacute;, hermana?<\/p>\n<p>-S&iacute;, padre, me corr&iacute; varias veces.<\/p>\n<p>El viejo cura (70 a&ntilde;os) levant&oacute; la sotana y cogi&oacute; la tranca con la mano derecha, un pedazo de carne criminal, que no se le levantaba del todo por el peso que ten&iacute;a, y masturb&aacute;ndola, le dijo:<\/p>\n<p>-D&eacute;jame detalles, hermana.<\/p>\n<p>-&iquest;Que detalles, padre?<\/p>\n<p>-Desde el principio, c&oacute;mo empez&oacute;, lo que pas&oacute; y c&oacute;mo termin&oacute;.<\/p>\n<p>La monja se extra&ntilde;&oacute; de que el viejo cura le pidiera aquello.<\/p>\n<p>-&iquest;Es necesario, padre?<\/p>\n<p>-Si, hija, es justo y necesario.<\/p>\n<p>-&iquest;Justo y necesario?<\/p>\n<p>-Si, justo para Dios y necesario para m&iacute;.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, le cuento. Estaba echada sobre la cama y sin querer pos&eacute; una mano sobre un pecho, comenc&eacute; a acariciarlo y cuanto m&aacute;s lo acariciaba m&aacute;s me gustaba, mi otra mano baj&oacute; y acarici&oacute; mi sexo. Me gustaba mucho. Acarici&eacute; el otro pecho. Los labios se me secaron. Mi lengua los humedeci&oacute; y comenc&eacute; a gemir. Sor Caridad, que duerme en la celda de al lado, oy&oacute; mis gemidos y entr&oacute; en mi celda. Vio lo que estaba haciendo, y sin decir palabra se meti&oacute; en mi cama, me levant&oacute; el h&aacute;bito, me quit&oacute; las bragas y comenz&oacute; a acariciar mi sexo peludo con sus dedos. Yo estaba temblando. Me quit&oacute; el h&aacute;bito y la cofia. Qued&eacute; completamente desnuda, con mis duros senos con pezones rosados y gordos pezones&#8230; &iquest;Eses son los detalles que quiere saber, padre?<\/p>\n<p>-Todos, hija, todos.<\/p>\n<p>La monja sigui&oacute; hablando.<\/p>\n<p>-Me agarr&oacute; los senos con las dos manos y me dio un delicioso repaso, chupando, lamiendo y mordiendo los pezones. Lleg&oacute; un momento en que mi ojete y mi sexo comenzaron a abrirse y a cerrarse al mismo tiempo, me subi&oacute; de los pies a la cabeza un calor sofocante y sent&iacute; algo as&iacute; como una explosi&oacute;n dentro de m&iacute;. Me corr&iacute; y casi me muero con el placer que sent&iacute;. S&iacute;, padre, me corr&iacute; c&oacute;mo un maldita puta, y&#8230;<\/p>\n<p>El cura la interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>-Bendita, hija, bendita.<\/p>\n<p>-Pero puta.<\/p>\n<p>-La perra chica para ti, prosigue.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no acabara de correrme cando meti&oacute; su cabeza entre mis piernas y me lami&oacute; el sexo, que abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndose estaba expulsando flujos. Acab&eacute; de correrme y ella segu&iacute;a comi&eacute;ndome el sexo&#8230;<\/p>\n<p>El cura, que estaba dale que te pego a la tranca, la volvi&oacute; a interrumpir para decirle:<\/p>\n<p>-El co&ntilde;o hermana, es co&ntilde;o y tetas, no pecho y sexo.<\/p>\n<p>La monja prosigui&oacute;.<\/p>\n<p>-Ella me com&iacute;a el co&ntilde;o y yo acariciaba mis tetas con las dos manos. Su lengua entraba y sal&iacute;a de m&iacute; como si fuera un pe&#8230; Una polla. Lam&iacute;a mis labios vaginales y lam&iacute;a y chupaba mi cl&iacute;toris. Me lami&oacute; el perin&eacute; y el ojete. Me puse otra vez a mil. Me penetr&oacute; el culo con un dedo, lami&oacute; mi cl&iacute;toris de abajo arriba y le di lo que buscaba, mi esencia, calentita. Sent&iacute; tanto placer, tanto, tanto, tanto que acab&eacute; mordiendo la almohada. Es que yo cuando me corro, me corro c&oacute;mo una perra, padre.<\/p>\n<p>-&iquest;Y no le devolvi&oacute; el favor, hermana?<\/p>\n<p>-No, no sabr&iacute;a. Fue ella la que me dio a m&iacute; m&aacute;s placer.<\/p>\n<p>El cura segu&iacute;a pel&aacute;ndola.<\/p>\n<p>-Zas zas, zas&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo?<\/p>\n<p>-Me dijo:<\/p>\n<p>-&quot;Pon las manos sobre la mesa donde escribes -las puse-. Levanta el h&aacute;bito -lo levante- Abre las piernas -las abr&iacute;-. Ahora cuenta.&quot;<\/p>\n<p>-Cogi&oacute; mi cord&oacute;n y me dio con &eacute;l en las nalgas, y yo cont&eacute;: Una, ay, dos, ay, tres, ay, cuatro, ay, cinco, ay, seis, ay, siete, ay, ocho, ay, nueve, ay, diez, ay.<\/p>\n<p>-&quot;&iquest;Quieres m&aacute;s?&quot;<\/p>\n<p>-Claro que quer&iacute;a m&aacute;s, mi co&ntilde;o se estaba mojando de nuevo. Le dije: Diez m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Tanto le gustaba que la azotara, hermana?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me excitaba. Sor Caridad bes&oacute; y acaricio mis nalgas doloridas, me lami&oacute;, y me foll&oacute; el co&ntilde;o con la lengua, luego, con tres dedos follando mi co&ntilde;o, volv&iacute; a contar: Uno, ay, dos, ay, tres, ay, cuatro, ay que me corro, cinco, ay que me corro, seiseiseiseis- &iexcl;&iexcl;&iexcl;Me cooorro!! Y me corr&iacute;, padre. Despu&eacute;s me dio los dedos a chupar. &iquest;Sab&iacute;a qu&eacute; mis flujos son blancos c&oacute;mo la leche?<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; co&ntilde;o iba a saber!<\/p>\n<p>-Cuide su vocabulario, padre.<\/p>\n<p>-Si, como si t&uacute; estuvieses recitando poes&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Ya nos tuteamos?<\/p>\n<p>-&iquest;Estas caliente, Remedios?<\/p>\n<p>Le respondi&oacute; con otra pregunta.<\/p>\n<p>-&iquest;Te excit&eacute;?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;, y de un momento a otro me corro!<\/p>\n<p>La monja se puso a&uacute;n m&aacute;s cachonda de lo que estaba.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; has estado haciendo, Jos&eacute;?!<\/p>\n<p>-Pecando, bonita, pecando.<\/p>\n<p>La monja se levant&oacute;, fue detr&aacute;s del confesionario y vio al cura con la tremenda tranca en la mano. Se persign&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Son as&iacute; de gordas y de largas las pollas?!<\/p>\n<p>El cura le minti&oacute;.<\/p>\n<p>-Esta es de las m&aacute;s peque&ntilde;as, chula. &iquest;Me la chupas un poquito?<\/p>\n<p>La monja quer&iacute;a guerra, y le sigui&oacute; la corriente al cura.<\/p>\n<p>-No s&eacute; hacerlo.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes chupar un dedo?<\/p>\n<p>-Eso s&iacute; s&eacute; hacerlo.<\/p>\n<p>-Pues es lo mismo.<\/p>\n<p>La monja se arrodill&oacute; y meti&oacute; la tranca en la boca, pero no era lo mismo chupar un dedo que una morcilla. Aunque ella chup&oacute;. De las comisuras de sus labios le sal&iacute;a aguadilla mezclada con saliva cuando el cura, la apart&oacute;, y le dijo:<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate sobre mi polla, Remedios.<\/p>\n<p>La monja se asust&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me reventar&iacute;as con esa cosa!<\/p>\n<p>-Ya ver&aacute;s c&oacute;mo no.<\/p>\n<p>La monja estaba asustada, pero caliente c&oacute;mo una perra. Contar lo del d&iacute;a anterior la mojara bien mojada. Se quit&oacute; las bragas y se agach&oacute; d&aacute;ndole la espalda al cura, que agarr&oacute; la tranca en la mano y se la llev&oacute; a la entrada del co&ntilde;o. Le meti&oacute; la cabeza, la monja cogi&oacute; el h&aacute;bito y lo mordi&oacute;. Le entrara, pero tan apretada que daba miedo, pero al rato, con toda dentro lo que le daba era un gusto tremendo. Follaba ella al cura con su culo y parec&iacute;a la locomotora de un tren.<\/p>\n<p>-&quot;Chucu chucu, chucu&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Tiempo despu&eacute;s se corri&oacute; c&oacute;mo una cerda ba&ntilde;ando la tranca del viejo, que a pesar de estar la monja como un queso, no se corri&oacute;, y no se corri&oacute; por que se le fue bajando. Ya casi fofa, se volvi&oacute; a correr la monja, s&iacute;, se corri&oacute; meti&eacute;ndosela doblada, y es que era un pedazo de tranca, que a&uacute;n baja llenaba cualquier co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Llam&oacute; el monaguillo por el cura. Se jodiera el invento, le pregunt&oacute; la monja:<\/p>\n<p>-&iquest;Ma&ntilde;ana a la misma hora?<\/p>\n<p>-Trae contigo a Caridad. Os espero en la sacrist&iacute;a.<\/p>\n<p>-All&iacute; estaremos.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Galicia, a&ntilde;o 1950, cuando el cura mandaba m&aacute;s que el alcalde. 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