{"id":21087,"date":"2019-06-24T22:00:00","date_gmt":"2019-06-24T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-06-24T22:00:00","modified_gmt":"2019-06-24T22:00:00","slug":"solo-fue-un-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/solo-fue-un-sueno\/","title":{"rendered":"S\u00f3lo fue un sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21087\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todos, a lo largo de nuestra vida, nos hemos obsesionado con alguien&hellip; a veces de una manera plat&oacute;nica; otras, de una manera pasional e irracional. A veces nos hemos cre&iacute;do enamorados, y otras s&oacute;lo desear&iacute;amos tener sexo de forma brutal.<\/p>\n<p>No sabemos por qu&eacute; nuestra mente, o nuestro coraz&oacute;n, act&uacute;a de esa manera, pero esos pensamientos y sentimientos son algo que no se pueden controlar.<\/p>\n<p>Soy profesor de Secundaria y, a lo largo de mis a&ntilde;os de trabajo, ha habido alumnas que, de alguna manera, me han obsesionado. L&oacute;gicamente muchas me han atra&iacute;do a nivel f&iacute;sico, porque ser&iacute;a bastante hip&oacute;crita no admitir que un cuerpo femenino joven nos atrae a la mayor&iacute;a. Esa atracci&oacute;n f&iacute;sica se quedaba s&oacute;lo en fantas&iacute;as, en sue&ntilde;os que, de ninguna manera, se iban a realizar.<\/p>\n<p>En otros casos lo que he sentido por alguna alumna iba mucho m&aacute;s all&aacute; de lo f&iacute;sico: hab&iacute;a como una uni&oacute;n m&aacute;s &ldquo;espiritual&rdquo;, palabra que, en este contexto, sea dif&iacute;cil de explicar.<\/p>\n<p>En este curso que termina me he encontrado con una de esas chicas&hellip;. Vamos a llamarla Paula, aunque &eacute;se no es su aut&eacute;ntico nombre; el suyo real no es muy corriente, al menos aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, y no quisiera que si, por casualidad, alguien conocido suyo leyera esto, pudiera identificarla.<\/p>\n<p>Paula tiene una preciosa melena morena y ondulada, que le llega a mitad de la espalda; unos ojos marrones intensos; usa gafas de pasta, de las que se llevan ahora mucho. Es alta y aunque al principio de curso estaba m&aacute;s redondita, a lo largo del a&ntilde;o se ha ido estlizando hasta llegar a convertirse en una chica esbelta, de piernas finas, y con una clase que, creo, pocos chicos de su edad podr&iacute;an apreciar.<\/p>\n<p>Por alguna raz&oacute;n que desconozco, desde el principio de curso Paula se acerc&oacute; a m&iacute;, sobre todo para que le solucionara las dudas que le surg&iacute;an en la asignatura que imparto. Poco a poco, esa confianza la llev&oacute; a contarme cosas de ella y de su vida que le preocupaban&hellip;; asuntos familiares, de amistades, de dudas ante la vida&#8230;, y descubr&iacute; a una chica con problemas de autoestima, a la que yo, desde mi experiencia, intentaba dar soluciones.<\/p>\n<p>S&eacute; que pude confundir mis sentimientos, pero entendedme&hellip; Cuando a alguien maduro como yo se le acerca una joven de 18 a&ntilde;os que le cuenta con confianza sus dudas, sus miedos, sus preocupaciones&hellip;, entonces el maduro piensa que esa chica se est&aacute; enamorando de &eacute;l. Por supuesto que no es la realidad, s&oacute;lo es un deseo, algo que tienes en la cabeza y que realmente te gustar&iacute;a que sucediera.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue como al cabo de un primer trimestre, me empec&eacute; a obsesionar con Paula; ansiaba los momentos en que se acercaba a hablar conmigo, y echaba de menos los d&iacute;as en que no ten&iacute;a clase con ella&hellip;<\/p>\n<p>S&iacute;, ya s&eacute; que esto es una p&aacute;gina de relatos de sexo, y no ha habido sexo hasta ahora. Tampoco esper&eacute;is encontrar mucho en lo que queda de relato, pero yo he tenido la necesidad de confesar y dejar por escrito todo lo que me ha pasado durante este a&ntilde;o. Escribir me ayuda.<\/p>\n<p>Pero algo de sexo hay, no pod&iacute;a ser de otra forma. Pero ese episodio sexual apareci&oacute; en un sue&ntilde;o que tuve una noche. Pocas veces se recuerda lo que se sue&ntilde;a, pero yo me despert&eacute; con un recuerdo tan intenso de lo que so&ntilde;&eacute; que lo escrib&iacute; para que no se me olvidara. Ese es el relato er&oacute;tico y, aunque lo he adornado levemente, la mayor&iacute;a es lo que dej&eacute; escrito ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Perdonadme toda esta introducci&oacute;n, pero cre&iacute; necesaria narrarla para poneros en situaci&oacute;n. Sobre el sue&ntilde;o que viene a continuaci&oacute;n, probablemente la mayor&iacute;a lo encontrar&aacute; muy suave en comparaci&oacute;n con lo que se lee por aqu&iacute;, pero, para m&iacute;, es lo m&aacute;s sexual que me hab&iacute;a pasado en mucho tiempo.<\/p>\n<p>Esa tarde hab&iacute;a estado pensando en ella, como tantas otras veces. Fui realista, sab&iacute;a que todas mis fantas&iacute;as o deseos con ella jam&aacute;s se cumplir&iacute;an y, por ello, me sent&iacute;a abatido&hellip; nuevamente.<\/p>\n<p>Pero so&ntilde;&eacute; con ella. En mi sue&ntilde;o, est&aacute;bamos en una casa, supongo que reunidos con m&aacute;s gente, como si fueran unas convivencias o algo parecido. Paula estaba en la cama de mi habitaci&oacute;n tapada con las s&aacute;banas. Estaba boca arriba, y pude apreciar c&oacute;mo, debajo de las s&aacute;banas blancas, se marcaban sus pezones. Ten&iacute;an que estar duros, y me preguntaba por qu&eacute;. Siempre me hab&iacute;a preguntado c&oacute;mo ser&iacute;an: si con areolas grande o peque&ntilde;as; si ser&iacute;an m&aacute;s oscuros o m&aacute;s claros.<\/p>\n<p>Estuvimos hablando un rato de temas que no recuerdo, pero, al final, me sorprende cuando me dice: &ldquo;Si quieres, me quedo aqu&iacute; contigo&rdquo;. Yo estaba de pie, mir&aacute;ndola embobado, y en cuanto o&iacute; esas palabras, acept&eacute; y me met&iacute; en la cama. S&eacute; que ella estaba en bragas porque, al levantar la s&aacute;bana para meterme dentro se las vi. Eran bragas blancas, de algod&oacute;n, y en ese breve vistazo vi que se le ajustaban mucho al sexo, de manera que sus labios se le marcaban tremendamente. S&eacute; que me acurruqu&eacute; junto a ella; la abrac&eacute; y le di besos en la mejilla; le acarici&eacute; el pelo. La ten&iacute;a junto a m&iacute;: yo estaba desnudo y notaba su piel contra la m&iacute;a; notaba sus muslos en mis muslos, y sus tetas contra mi pecho. Me sent&iacute;a en otro mundo.<\/p>\n<p>En la siguiente escena del sue&ntilde;o recuerdo que ella estaba a horcajadas sobre m&iacute;. Tengo una vaga sensaci&oacute;n de que estaba desnuda de cintura para abajo; s&iacute;, me doy cuenta de que ya no ten&iacute;a las bragas puestas. En esa postura me dijo: &ldquo;Follar no es lo m&aacute;s importante&rdquo;, y yo asent&iacute;.<\/p>\n<p>Yo estaba empalmado y mi polla estaba mojada, no s&eacute; si por los flujos que emanaban de ella o por mi propio semen; s&eacute; que ella se mov&iacute;a y gem&iacute;a, y que yo le estaba tocando las tetas&hellip; unas tetas j&oacute;venes y duras. Las apretaba con fuerza mientras notaba c&oacute;mo la polla sonaba dentro de su co&ntilde;o; mientras entraba y sal&iacute;a, chapoteba en sus jugos, y yo lo escuchaba.<\/p>\n<p>Por desgracia, ah&iacute; se interrumpi&oacute; esa parte. En la siguiente escena Paula ya no estaba en la habitaci&oacute;n. Yo estaba cerca de un r&iacute;o, creo, busc&aacute;ndola porque no aparec&iacute;a, y temiendo que se hubiera suicidado por haberla dejado embarazada.<\/p>\n<p>Y ah&iacute; me despert&eacute;. Un sue&ntilde;o, extra&ntilde;o, como muchos sue&ntilde;os, pero tan real que durante el mismo llegu&eacute; a correrme. Y, mojado con mi semen, me levant&eacute;.<\/p>\n<p>Pod&eacute;is imaginar c&oacute;mo me sent&iacute; al ver a Paula ese mismo d&iacute;a, y lo que pude desear. Pero, quiz&aacute;, todo eso y lo que sucedi&oacute; despu&eacute;s, lo deje para otro momento.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">********************<\/p>\n<p><em>Siento haber decepcionado a los que esperasen otro tipo de relato, pero, aparte de que uno tambi&eacute;n escribe para s&iacute; mismo, al confesar esto espero que muchos de los que lo hay&aacute;is le&iacute;do, os sint&aacute;is identificados con algo tan real.<\/em><\/p>\n<p><em>Para comentarios y enfados, pod&eacute;is escribirme aqu&iacute;: invisiblee69@hotmail.es.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Todos, a lo largo de nuestra vida, nos hemos obsesionado con alguien&hellip; a veces de una manera plat&oacute;nica; otras, de una manera pasional e irracional. A veces nos hemos cre&iacute;do enamorados, y otras s&oacute;lo desear&iacute;amos tener sexo de forma brutal. No sabemos por qu&eacute; nuestra mente, o nuestro coraz&oacute;n, act&uacute;a de esa manera, pero esos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16940,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21087","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16940"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21087\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}