{"id":21169,"date":"2019-07-04T23:09:45","date_gmt":"2019-07-04T23:09:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-04T23:09:45","modified_gmt":"2019-07-04T23:09:45","slug":"21169-lo-que-pudo-haber-sido-v","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21169-lo-que-pudo-haber-sido-v\/","title":{"rendered":"Lo que pudo haber sido (Parte V)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21169\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 31<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><em>S&eacute; que no he publicado en algo de tiempo. Aqu&iacute; la continuaci&oacute;n de la historia, pese a que dije que terminaba en la cuarta parte. Una vez m&aacute;s, va dedicado a Ana<\/em>.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de aquella faena, nuestra vida continu&oacute; con sus perversiones. Mi esposa Elena, hab&iacute;a contratado a una prostituta para m&iacute; y me hab&iacute;a visto coger con ella. Incluso se uni&oacute;. Ella me hab&iacute;a puesto los cuernos en nuestra luna de miel y aquello me hab&iacute;a excitado much&iacute;simo. No hab&iacute;a secretos entre nosotros. No hab&iacute;a nada que no estuvi&eacute;ramos dispuestos a hacer el uno por el otro.<\/p>\n<p>Amaba conversar con ella y no ten&iacute;amos pudor de nada. Cuando sal&iacute;amos y ella ve&iacute;a a alg&uacute;n tipo con buenas pintas, bromeaba conmigo y re&iacute;amos imaginando el paquete que tendr&iacute;a. De igual manera, si nos cruz&aacute;bamos con una mujer de buenas curvas, imagin&aacute;bamos c&oacute;mo ser&iacute;a coger con ella.<\/p>\n<p>Claro, yo sent&iacute;a celos cuando eso suced&iacute;a, porque sab&iacute;a que la puta que ten&iacute;a por esposa me pondr&iacute;a el cuerno a la primera oportunidad&hellip; cosa que me excitaba en sobre manera.<\/p>\n<p>Sin embargo, por cerca de medio a&ntilde;o, nos contentamos s&oacute;lo con nosotros mismos. A m&iacute; me encantaba pegarle cuando lo hac&iacute;amos y ella disfrutaba de mi maltrato. Hubo ocasiones en que se me pasaba la mano. Ella nunca se quej&oacute; o me detuvo. Conoc&iacute;amos nuestros roles: yo era el amo y ella mi esclava. En un momento, ella me confes&oacute; que le excitaba que la forzaran y me alent&oacute; a que, si en alg&uacute;n momento ella se negaba a coger conmigo, la violara. No saben cu&aacute;nto me excit&oacute; aquello.<\/p>\n<p>Pese a todo, hab&iacute;a cosas a las que ella no se atrev&iacute;a o no le gustaba. Yo anhelaba hacer cochiner&iacute;as, pero ella no daba su brazo a torcer en ese aspecto. Lo &uacute;nico que logr&eacute; en un punto fue que me orinase encima mientras lo hac&iacute;amos en la regadera. Claro, s&iacute; o s&iacute; se tragaba mi semen o, en caso de que se lo ordenase, lo compart&iacute;a conmigo.<\/p>\n<p>De todo lo que hac&iacute;amos hay mucha tela de donde cortar y mucho que contar; sin embargo, hubo sucesos dignos de menci&oacute;n que se merecen unas l&iacute;neas.<\/p>\n<p>Por motivos de trabajo, viajaba constantemente a distintos lugares de Baja California y tambi&eacute;n a algunos estados, principalmente a las ciudades m&aacute;s grandes del pa&iacute;s, como Monterrey, Guadalajara y la capital. A mitades de abril de ese a&ntilde;o y poco antes de semana santa, me mandaron a Ciudad Ju&aacute;rez a un curso que dur&oacute; cinco d&iacute;as para regresar justo cuando comenzaban los d&iacute;as de asueto que dan en el gobierno federal debido a las festividades.<\/p>\n<p>Regres&eacute; a casa un mi&eacute;rcoles a media tarde, completamente agotado del viaje y algo molesto por los distintos controles de los aeropuertos. Elena me recibi&oacute; con un beso que me indicaba que estaba completamente caliente, pero cuando correspond&iacute;, me detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy te tengo una sorpresa muy especial &ndash; me dijo mir&aacute;ndome a los ojos completamente divertida. Yo le sonre&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; Y, &iquest;a qu&eacute; debo tanta atenci&oacute;n? &ndash; pregunt&eacute; intentando acercarla a m&iacute; y manosear su bello trasero. Nuevamente me detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; No, no, no mi amor &ndash; se neg&oacute; con una seducci&oacute;n que me invitaba a tomarla por la fuerza e intu&iacute;a que eso era lo que quer&iacute;a &ndash; Ma&ntilde;ana podr&aacute;s hacerme lo que quieras, pero hoy no.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Entonces por qu&eacute; el recibimiento tan caluroso? &ndash; inquir&iacute; y como respuesta ella tom&oacute; las llaves de nuestro carro<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Conf&iacute;as en m&iacute;? &ndash; me respondi&oacute; con picard&iacute;a<\/p>\n<p>&#8211; Por supuesto<\/p>\n<p>&#8211; Entonces, s&uacute;bete &ndash; me orden&oacute; y encendi&oacute; el carro.<\/p>\n<p>Reticente, pero con mucha curiosidad, decid&iacute; dejarme llevar. En el trayecto, me pregunt&oacute; sobre c&oacute;mo hab&iacute;a estado mi viaje, si estaba cansado y cosas as&iacute;. Durante el camino paramos en un cajero autom&aacute;tico y not&eacute; que sacaba de su cuenta unos cuantos miles de pesos. Para cuando me di cuenta, est&aacute;bamos en la colonia Cacho, que es una zona de dinero en la ciudad de Tijuana. Nos detuvimos en una casa bastante grande. Cuando iba a preguntar de qu&eacute; iba todo aquello, me interrumpi&oacute; y me susurr&oacute;: &ldquo;lo vas a saber en unos momentos&rdquo; y me bes&oacute; con mucha lujuria.<\/p>\n<p>Ella baj&oacute; del coche, sonriente y divertida ante mi desconcierto y confusi&oacute;n. Intrigado ante todo el misterio, mi mente divagaba ante un sinf&iacute;n de posibilidades sobre lo que pudiese significar todo esto. Justo cuando Elena tocaba el timbre, la puerta se abri&oacute; y sali&oacute; un ni&ntilde;o peque&ntilde;o seguido de una mujer baja y de piel morena, que saludo a Elena con un asentimiento de cabeza y sin mediar palabra, se alej&oacute; dej&aacute;ndonos la puerta abierta.<\/p>\n<p>Elena entr&oacute; con naturalidad en aqu&eacute;l caser&oacute;n, que contaba con un amplio patio y un garaje para 4 carros. Cuando llegamos a la estancia interior nos recibi&oacute; una mujer a la que yo le calcul&eacute; unos cuarenta y muchos, gorda y de rasgos toscos, pero ataviada de una manera que indicaba que era la se&ntilde;ora de la casa.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Elenita! &ndash; exclam&oacute; en cuanto nos vio y salud&oacute; a mi esposa con un beso en la boca que me dej&oacute; completamente perplejo &ndash; ya pensaba que no ibas a venir, pero estuvo bien que llegaras tarde, porque Juanita se retras&oacute;, pero ya se llev&oacute; al ni&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Si, los acabamos de ver salir &ndash; contest&oacute; Elena tom&aacute;ndola de ambas manos como a una vieja amiga<\/p>\n<p>&#8211; Ya ven&iacute;a yo a asomarme, porque no escuch&eacute; la puerta cerrarse, pero era por ustedes &ndash; coment&oacute; pese a que la puerta segu&iacute;a abierta y me dirigi&oacute; una mirada inequ&iacute;vocamente sensual &ndash; Y este hombre tan apuesto &iquest;qui&eacute;n es?<\/p>\n<p>&#8211; Te presento a mi esposo &ndash; respondi&oacute; Elena tom&aacute;ndome de la mano &#8211; Pablo<\/p>\n<p>&#8211; Mucho gusto Pablo. Soy Mar&iacute;a Eugenia &ndash; dijo la mujer acerc&aacute;ndose a m&iacute; y tendi&eacute;ndome una de sus manos y a&ntilde;adi&oacute; &ndash; es mucho m&aacute;s guapo de lo que nos hab&iacute;as contado.<\/p>\n<p>&#8211; Ni le digas, que se le sube &ndash; brome&oacute; mi esposa<\/p>\n<p>&#8211; Y, &iquest;c&oacute;mo es que se conocen ustedes? &ndash; pregunt&eacute; intentando ser lo m&aacute;s pol&iacute;ticamente posible<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Elenita no te ha contado? &ndash; pregunt&oacute; extra&ntilde;ada Mar&iacute;a Eugenia<\/p>\n<p>&#8211; De hecho, no sabe nada el pobre &ndash; confes&oacute; mi esposa, riendo con singular felicidad &ndash; y hoy viene llegando de Cd. Ju&aacute;rez.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No me has contado que cosa? &ndash; le pregunt&eacute; con cierta molestia a Elena<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Pens&eacute; que sab&iacute;a! &ndash; exclam&oacute; Mar&iacute;a Eugenia &ndash; Ay, Elenita, &iquest;segura que no va a haber problema?<\/p>\n<p>&#8211; Ninguno, espero &ndash; contest&oacute; Elena con un deje de inseguridad mir&aacute;ndome a los ojos y cuando iba a replicar sobre mi desconocimiento Mar&iacute;a Eugenia me interrumpi&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; P&aacute;senle y nos ponemos c&oacute;modos &ndash; nos invit&oacute; e hizo amago de ir a cerrar la puerta, pero Elena la detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; No, yo ya voy de salida &ndash; coment&oacute; p&iacute;caramente Elena. Removi&oacute; algo de su bolsa y sac&oacute; el dinero que antes hab&iacute;amos sacado del cajero y se le entreg&oacute; a Mar&iacute;a Eugenia &ndash; 3 mil, como hab&iacute;amos acordado<\/p>\n<p>&#8211; Con lo guapo que est&aacute; tu esposo, me gustar&iacute;a dej&aacute;rtelo gratis &ndash; coment&oacute; Mar&iacute;a Eugenia &ndash; y de hecho pens&eacute; que te quedar&iacute;as<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; es todo esto Elena? &ndash; pregunt&eacute; completamente desconcertado y algo enojado ante la situaci&oacute;n que, comenzaba a comprender de qu&eacute; iba<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, t&uacute; me dijiste que pod&iacute;a enga&ntilde;arte, &iquest;recuerdas? &ndash; me pregunt&oacute; tomando mi paquete con descaro y yo me puse rojo ante el descaro de hacerlo frente a una persona desconocida, pero no se lo imped&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; Pero&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Pues la verdad es que te he estado enga&ntilde;ando con el esposo de Maru &ndash; me solt&oacute; como si tal cosa &ndash; Ya llevamos casi dos meses&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Tres, coraz&oacute;n &ndash; corrigi&oacute; Maria Eugenia con una sonrisa nada propia de una mujer que se sabe enga&ntilde;ada por su marido y menos teniendo a la amante en frente, la cual, era mi esposa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tres? &iexcl;Qu&eacute; r&aacute;pido! &ndash; se sorprendi&oacute; mi esposa &ndash; Bueno, el punto es que, Maru, as&iacute; como t&uacute;, es una cornuda consentida y le excita much&iacute;simo toda la situaci&oacute;n<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iquest;Perd&oacute;n?! &ndash; exclam&eacute; con la poca dignidad que me quedaba<\/p>\n<p>&#8211; Eso es cierto &ndash; confirm&oacute; Maru &ndash; estoy chorreando como grifo ahorita &ndash; a&ntilde;adi&oacute; se&ntilde;al&aacute;ndose la vagina<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; que, yo quise darte un peque&ntilde;o regalo de compensaci&oacute;n por los cuernos que te he pintado &ndash; continu&oacute; con una sensualidad que hac&iacute;a que comenzara a calentarme y con algo de culpa &ndash; Mi amante me vendi&oacute; a su esposa por una peque&ntilde;a cantidad y yo quiero que me pongas el cuerno con ella.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iquest;Qu&eacute;?! &ndash; exclam&eacute; &ndash; A ver&hellip; a ver&hellip; a ver&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Esta vez no voy a estar presente &ndash; explicaba mi esposa &ndash; Ma&ntilde;ana te espero con las piernas abiertas y la piel dispuesta a cualquier castigo que me quieras impartir por ser tan puta.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que le agarras el gusto a esto de ser cuckqueen &ndash; aport&oacute; Maru, que nos miraba con evidente lujuria<\/p>\n<p>&#8211; Aun no, pero estoy experimentando &ndash; contest&oacute; me esposa &ndash; pero debo confesar que, aunque no me gusta, si estoy caliente<\/p>\n<p>&#8211; Le vas a ir agarrando el gusto coraz&oacute;n, ver&aacute;s que s&iacute; &ndash; dijo Maru<\/p>\n<p>&#8211; Adem&aacute;s, lo vas a disfrutar mucho &ndash; dijo Elena y se acerc&oacute; a Maru para pellizcarle un pez&oacute;n y jalarlo hacia el suelo, haciendo que ella se doblara y callera hincada ante mi esposa &ndash; porque ella es m&aacute;s masoquista que yo, como podr&aacute;s ver &ndash; y parec&iacute;a ser cierto, pues s&oacute;lo escuch&eacute; salir de la gorda mujer un suspiro de sorpresa ante el s&uacute;bito acto de violencia hacia su cuerpo y m&aacute;s, porque se qued&oacute; a los pies de mi esposa para despu&eacute;s recibir un fuerte golpe en la cabeza con la mano abierta de mi esposa. S&oacute;lo sonri&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Si&eacute;ntete libre de hacer lo que quieras conmigo Pablo &ndash; me dijo Maru &ndash; me encanta que me peguen y me humillen.<\/p>\n<p>&#8211; Tambi&eacute;n le gustan las cochiner&iacute;as y ese tipo de cosas &ndash; acto seguido la tom&oacute; del cabello con fuerza alz&oacute; su cara, Maru autom&aacute;ticamente abri&oacute; la boca y Elena escupi&oacute; en ella &ndash; As&iacute; que podr&aacute;s hacer con ella todo lo que no has podido hacer conmigo&hellip;<\/p>\n<p>Yo estaba completamente paralizado ante toda la situaci&oacute;n y no hab&iacute;a atinado a decir m&aacute;s que exclamaciones monosil&aacute;bicas, pero lo cierto es que estaba bastante excitado. Aun no sab&iacute;a que pensar de todo aquello y necesitaba tiempo para procesarlo.<\/p>\n<p>Elena solt&oacute; bruscamente la cabeza de Maru y se dirigi&oacute; a m&iacute; con paso seguro, pero su semblante denotaba preocupaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; M&aacute;s te vale que no me cambies por &eacute;sta zorra, porque en verdad est&aacute; en un nivel mucho m&aacute;s arriba que yo y s&eacute; que a ti no te importa el f&iacute;sico &ndash; me solt&oacute; y me bes&oacute; con pasi&oacute;n durante un largo minuto &ndash; Y m&aacute;s te vale que ma&ntilde;ana vengas y te cojas a la puta de tu esposa y la castigues por enga&ntilde;arte &ndash; y cuando estaba por responderle me interrumpi&oacute; &ndash; Disfr&uacute;tala hijo de tu puta madre. Te espero ma&ntilde;ana en la casa. Prometo contarte todo, &iquest;ok? &ndash; acto seguido me dej&oacute; plantado en la puerta, con Maru hincada a mis pies y se fue.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; petrificado intentando asimilar todo aquello. Mi esposa me enga&ntilde;aba desde hace tres meses con el marido de la mujer que se encontraba a mis pies; no s&oacute;lo eso, ella misma le hab&iacute;a pagado para tener sexo conmigo y ambas lo hab&iacute;an consentido. No sab&iacute;a si sentirme suertudo, manipulado o desdichado.<\/p>\n<p>Mi primer impulso fue seguirle y obtener respuestas, pero me contuve. Con toda la determinaci&oacute;n que me fue posible juntar, decid&iacute; dejarme llevar por la situaci&oacute;n (cosa bastante complicada, debido a todo lo que estaba experimentando). Afortunadamente Maria Eugenia tom&oacute; un poco la iniciativa.<\/p>\n<p>Ella era una mujer gorda. Iba ataviada con un vestido vaporoso de diferentes colores y estampado hind&uacute;. Ten&iacute;a el cabello negro y las u&ntilde;as pintadas de rojo. Las tetas eran peque&ntilde;as y ca&iacute;das. Las piernas eran gordas y potentes. Un poco m&aacute;s baja que mi esposa, con un trasero inmenso y marcado por la celulitis. En resumen y para ser honestos era fea&hellip; Bueno, quiz&aacute; lo atinado era decir que no era para nada bonita, pero tampoco era un ogro. Simplemente ella no era de las mujeres por las que volteas por la calle. Una se&ntilde;ora com&uacute;n y corriente.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres tomar algo? &ndash; me pregunt&oacute; aun de rodillas<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute; por favor Mar&iacute;a Eugenia<\/p>\n<p>&#8211; Dime Maru, por favor &iquest;Qu&eacute; te gustar&iacute;a tomar? &ndash; pregunt&oacute; sin moverse de su sitio<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; me puedes ofrecer Maru? &ndash; quise saber<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; no pasamos y me dices? &ndash; sugiri&oacute; y comenz&oacute; a levantarse, no sin mucha dificultad, a lo que la ayud&eacute; y me agradeci&oacute; el gesto.<\/p>\n<p>Pasamos a una sala amplia y de concepto abierto. Los muebles se notaban car&iacute;simos y todo ten&iacute;a cierto aspecto de rancho lujoso. Maru se dirigi&oacute; a un mini bar instalado junto a una barra que divid&iacute;a una suntuosa cocina de la estancia. Comenz&oacute; a enlistarme su contenido y me decid&iacute; por una copa de vino de uno de los vi&ntilde;edos m&aacute;s reconocidos del Valle de Guadalupe. Maru me sirvi&oacute; generosamente una copa y ella hizo lo propio. Me invit&oacute; a la sala y ella se acomod&oacute; en el extremo de un lujoso sill&oacute;n de dos plazas. Me sent&eacute; junto a ella.<\/p>\n<p>&#8211; Imaginaba que pasar&iacute;amos directamente a la acci&oacute;n, pero veo que est&aacute;s algo inc&oacute;modo y te est&aacute;s muriendo de curiosidad o confusi&oacute;n, &iquest;me equivoco? &ndash; coment&oacute; con un buen humor que me resultaba extra&ntilde;o, aunque despu&eacute;s descubrir&iacute;a que ella era as&iacute; normalmente. Yo s&oacute;lo asent&iacute; con la cabeza mientras tomaba un sorbo de vino &ndash; As&iacute; que, preg&uacute;ntame lo que quieras, sin tapujos<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Es en serio que eres cuckqueen? &ndash; fue lo primero que se me ocurri&oacute; y, siendo honestos, ten&iacute;a curiosidad sobre el tema, pues no es tan com&uacute;n encontrarse a una mujer as&iacute;. Yo segu&iacute;a algunas cuentas en twitter de mujeres que lo eran, pero jam&aacute;s imagin&eacute; tener a una frente a m&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Esa es tu primera pregunta? OK&hellip; S&iacute; y lo disfruto mucho &ndash; coment&oacute; divertida ante mi asombro &ndash; Y, adem&aacute;s, masoquista, &iexcl;imag&iacute;nate! &ndash; solt&oacute; una carcajada divertida y me golpe&oacute; amigablemente el hombre con el dorso de la mano &ndash; Mi marido dice que es la combinaci&oacute;n ganadora.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;De verdad?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute; &ndash; contest&oacute; segura d&aacute;ndole un buen trago al vino que sosten&iacute;a<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Desde cuando eres as&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo? &iquest;Cornuda? &ndash; pregunt&oacute; y asent&iacute; &ndash; La verdad no s&eacute; desde cuando me pone el cuerno aqu&eacute;l cabr&oacute;n, pero ya son a&ntilde;os. Nos casamos muy j&oacute;venes. El me trataba mal, me pegaba mucho, m&aacute;s cuando llegaba borracho. Poco a poco fui descubriendo que disfrutaba que me tratara as&iacute;&hellip; me gustaba mucho, mucho. En una de las tantas veces, cuando lleg&oacute; borracho, me dio una verdadera madriza, tan fuerte que casi terminamos en el hospital, pero, en esa ocasi&oacute;n, sin tocarme ni nada, tuve uno de los mejores orgasmos de mi vida. &Eacute;l lo not&oacute; y desde entonces, me trata peor.<\/p>\n<p>&gt;&gt;No imagines mal, me encanta. Poco a poco nos fuimos adentrando en todo esto del bdsm y casi en autom&aacute;tico &eacute;l se volvi&oacute; mi amo y yo su puta. Aun y todo, yo sospechaba que me enga&ntilde;aba, pero nunca dije nada hasta que un d&iacute;a le not&eacute; varios chupetones mientras lo hac&iacute;amos y el cabr&oacute;n c&iacute;nico ni siquiera lo neg&oacute;. Al contrario, me solt&oacute; una buena cachetada y me dijo: &ldquo;Si pendeja, vengo de cogerme a otra vieja, &iquest;tienes alg&uacute;n problema?&rdquo; y como no respond&iacute; me sigui&oacute; cogiendo y yo me dej&eacute;. Tambi&eacute;n tuve un orgasmo muy intenso en esa ocasi&oacute;n, al saberme cornuda. A partir de ah&iacute;, me fue perdiendo cada vez m&aacute;s el poco respeto que me ten&iacute;a. Ya no se preocupaba de ocultar el perfume de las otras mujeres o los chupetones. Se iba d&iacute;as. Yo me masturbaba imagin&aacute;ndolo con otra mujer. Cuando estaba conmigo me trataba como una chacha y me golpeaba, pero me gustaba mucho que lo hiciera.<\/p>\n<p>&gt;&gt;Nunca le reclam&eacute; nada y por ende &eacute;l lo sigui&oacute; haciendo &ndash; coment&oacute; divertida &ndash; Hasta que, en una ocasi&oacute;n, que lleg&oacute; borracho y ten&iacute;a sus manos hurgando en mi concha, se descar&oacute; completamente y me pregunt&oacute; si le amaba. Yo le dije que s&iacute;, pero me pregunt&oacute; que si lo amaba a pesar de que me hab&iacute;a enga&ntilde;ado muchas veces y le dije que lo amaba sin importar qu&eacute;. Not&oacute; que me mojaba m&aacute;s en cada ocasi&oacute;n que mencionaba sus infidelidades.<\/p>\n<p>&gt;&gt;Pronto se volvi&oacute; m&aacute;s c&iacute;nico, hasta que comenz&oacute; a traer a las otras a la casa y si la vieja era perversa, nos mont&aacute;bamos el tr&iacute;o. Lo fuimos hablando y &eacute;l sabe que me excita que me ponga el cuerno. Establecimos l&iacute;mites y reglas, aunque son pocas. Tambi&eacute;n me sigue maltratando porque sabe que me encanta y hace que las otras mujeres me dominen y tambi&eacute;n me peguen. La mayor&iacute;a de las veces son prostis y se mosquean un poco porque yo estoy aqu&iacute;. Tambi&eacute;n me ha prostituido algunas veces. Hoy es otra de ellas.<\/p>\n<p>Hizo una pausa para tomar otro sorbo de vino y yo apur&eacute; mi copa de un trago. Ella lo not&oacute; y fue por la botella de vino para rellenar las copas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio te excita que te enga&ntilde;e? &ndash; pregunt&eacute; completamente anonadado de la facilidad con que me contaba todo aquello<\/p>\n<p>&#8211; Bastante coraz&oacute;n &ndash; me asegur&oacute; solt&aacute;ndose coquetamente un poco el vestido y volvi&eacute;ndose a sentar en el sill&oacute;n una vez hubo servido el vino &ndash; No veas la de veces que me he masturbado vi&eacute;ndolo coger con otras viejas. O recibiendo los golpes de ambos mientras me humillaban y se burlaban de m&iacute;&hellip; Ufff, de acordarme me mojo&hellip; mira &ndash; y con el mayor descaro del mundo su subi&oacute; el vestido y me mostr&oacute; una concha inmensa, con tres perforaciones, completamente depilada y chorreante de flujos. Se comenz&oacute; a tocar<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Wow!<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ya m&aacute;s tranquilo? &ndash; me pregunt&oacute; sin dejar de tocarse y mirando descaradamente al bulto que ten&iacute;a en mi pantal&oacute;n &ndash; S&eacute; que apenas me acabas de conocer y que es mucho que asimilar&hellip; De hecho, entender&iacute;a si quieres seguir conversando, pero yo muero por tener una verga dentro y, por lo que veo, te prendi&oacute; lo que te estoy contando&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Todo es muy fuerte&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Mira &ndash; se acerc&oacute; lentamente a m&iacute; y comenz&oacute; a desabrocharme la camisa que portaba para despu&eacute;s seguir con el pantal&oacute;n. Yo me dej&eacute; hacer &ndash; Te lo vuelvo a decir: s&eacute; que no me conoces y que no estoy tan bien como tu esposa, pero te aseguro que vas a tener los mejores orgasmos de tu vida con esta gorda y fea mujer &ndash; tras decir esto, sac&oacute; mi inhiesto miembro al aire y le dio un beso a la punta &ndash; Vaya, la tienes bonita&hellip;<\/p>\n<p>Coment&oacute; para al instante siguiente engullir mi verga por completo. &iexcl;Qu&eacute; delicia! Que una mujer haga eso se agradece. Ella permaneci&oacute; unos segundos con su nariz pegada a mi abdomen, para despu&eacute;s salir por completo y volver a trag&aacute;rsela hasta la base. Sent&iacute; una de sus manos acariciar con delicadeza mis huevos. Era una muy buena mamada.<\/p>\n<p>A pesar de que estaba disfrutando completamente del oral que me estaba dando Maru, no pod&iacute;a dejar de pensar en Elena. La muy zorra me hab&iacute;a estado pintando cuernos y no me hab&iacute;a dicho nada, cuando esa fue una de las pocas condiciones que le hab&iacute;a impuesto.<\/p>\n<p>Si, aquello me excitaba, pero me molestaba. Mucho. Aun a esas alturas, encontraba dif&iacute;cil de comprender y asimilar &eacute;sta paradoja y continuaba con la dualidad de disfrutarlo y sufrirlo. Por supuesto, yo mismo me lo hab&iacute;a buscado y ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de mantener mi palabra. Cornudo consentido&hellip; &iexcl;Vaya hombre estaba hecho!<\/p>\n<p>Por otro lado, Elena hab&iacute;a tenido el gesto de retribuirme de la misma manera. Me hab&iacute;a conseguido a una mujer af&iacute;n a mis tendencias y me invitaba a pagarle con la misma moneda: serle infiel con su consentimiento. Y, eso, me ten&iacute;a al borde del orgasmo. Si alg&uacute;n hombre tiene la ventura de encontrarse con una mujer cuckqueen, val&oacute;renla como el m&aacute;s grande tesoro.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a much&iacute;simas cosas que ignoraba y mor&iacute;a por saber, pero estaba claro que, en ese momento, con la boca de una mujer atragant&aacute;ndose con mi verga, no iba a poder hacer mucho. Lo que s&iacute; pod&iacute;a hacer era disfrutar del estupendo regalo de mi esposa y desquitarme por entero de lo que me hab&iacute;a hecho ella a m&iacute;.<\/p>\n<p>Maru segu&iacute;a con su mamada y me estaba llevando al quinto cielo. En un momento, cuando ella se sacaba por completo mi miembro de la boca y escup&iacute;a sobre &eacute;l, me levant&eacute; para desnudarme por completo. Fue r&aacute;pido y sencillo y le orden&eacute; seguir. Obedeci&oacute; al instante y volvi&oacute; a engullir mi pene con verdadera gula.<\/p>\n<p>Al poco rato, c&oacute;mo me sucede cuando estoy recibiendo un buen tratamiento oral, comenc&eacute; a descarriarme un poco. Jal&eacute; de su cabello con fuerza para marcar yo el ritmo de la mamada. A veces lento, a veces muy r&aacute;pido. En otras le hac&iacute;a tragar en totalidad mi verga para dejarla pegada a m&iacute; y despu&eacute;s soltarla con brusquedad para que tomase aire. Por momentos tomaba su cabeza y la manten&iacute;a firme para yo follarle la garganta. S&eacute; que para ellas no es nada agradable y es precisamente por eso que me encanta hacerlo. Para mi deleite, Maru disfrutaba con aquello, pues sonre&iacute;a cuando la situaci&oacute;n lo permit&iacute;a y se dejaba hacer d&oacute;cilmente, pese a que mis jalones y movimientos eran bruscos.<\/p>\n<p>Tras unos diez minutos as&iacute;, estaba por venirme. Maru lo intuy&oacute; y trag&oacute; nuevamente mi verga hasta el fondo y no la dejaba salir mucho, pero yo quer&iacute;a otra cosa. Se la saqu&eacute; por completo, para ordenarle que abriese la boca y me masturb&eacute; fren&eacute;ticamente sobre su cara. Instantes despu&eacute;s, avent&eacute; toda mi lefa sobre su cara y gran parte dentro de su boca. Ella lo recibi&oacute; todo feliz. Le embarr&eacute; el semen que hab&iacute;a ca&iacute;do fuera de su boca por toda la cara y le solt&eacute; una amigable cachetada.<\/p>\n<p>&#8211; Elena me dijo que te gusta lo sucio &ndash; coment&oacute; tras tragarse mi corrida sin ning&uacute;n reparo y relami&eacute;ndose<\/p>\n<p>&#8211; Lo que yo quisiera saber es toda la historia &ndash; solt&eacute; jadeante y dej&aacute;ndome caer en el sof&aacute;<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; si me corresponda a m&iacute; cont&aacute;rtelo todo &ndash; dijo dubitativa aun de rodillas &ndash; pero supongo que se lo puedes preguntar a Elenita ma&ntilde;ana<\/p>\n<p>&#8211; Para ser honesto, me gustar&iacute;a estar al tanto para ver qu&eacute; m&aacute;s me oculta o si me est&aacute; mintiendo &ndash; coment&eacute; despu&eacute;s de meditarlo un poco<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No conf&iacute;as en ella? &ndash; pregunt&oacute; Maru<\/p>\n<p>&#8211; Lo hago, pero nunca est&aacute; de m&aacute;s &ndash; le asegur&eacute;<\/p>\n<p>&#8211; Ya me hab&iacute;a comentado Elenita que eres un poco as&iacute; &ndash; solt&oacute; Maru<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;As&iacute; c&oacute;mo? &ndash; quise saber con un fugaz brote de ira<\/p>\n<p>&#8211; Me dijo que te gusta hablar mucho y analizar todo &ndash; respondi&oacute; Maru divertida<\/p>\n<p>&#8211; Pinche vieja&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Pero est&aacute; bien &ndash; intent&oacute; tranquilizarme &ndash; cada quien es diferente y yo me puedo acoplar. Es un buen cambio de hecho<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; cosa? &ndash; pregunt&eacute; algo perdido<\/p>\n<p>&#8211; Pues siempre s&oacute;lo me cogen, me maltratan y ya &ndash; explic&oacute; Maru recarg&aacute;ndose en mi rodilla &ndash; me gusta y mucho que lo hagan&hellip; el sentirme un vil pedazo de carne o un simple objeto&hellip; mmmm&hellip; me mojo&hellip; pero hay veces que tambi&eacute;n quiero sentirme distinta y t&uacute; me est&aacute;s haciendo sentir distinta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo es eso? &ndash; pregunt&eacute;<\/p>\n<p>&#8211; Pues es la primera vez que alguien se interesa en saber c&oacute;mo es que llegu&eacute; al extremo en el que estoy con Valent&iacute;n<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;As&iacute; se llama tu esposo?<\/p>\n<p>&#8211; Si, aunque todos le decimos Vale &ndash; me explic&oacute;. Tom&oacute; nuevamente su copa de vino y la apur&oacute; de un solo trago. Segu&iacute;a a mis pies. &ndash; Adem&aacute;s de que sigues queriendo hablar conmigo y saber m&aacute;s de m&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; Eso tenlo por seguro &ndash; me inclin&eacute; para tomar mi copa<\/p>\n<p>&#8211; Adem&aacute;s, tenemos que esperar a que se te vuelva a parar &ndash; coment&oacute; se&ntilde;alando mi fl&aacute;cido instrumento &ndash; A menos que quieras que te lo levante &ndash; sugiri&oacute; p&iacute;caramente<\/p>\n<p>&#8211; Antes quisiera saber c&oacute;mo es que empez&oacute; todo esto<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No te rindes verdad? &ndash; coment&oacute; con cierto hast&iacute;o, pero sonriente &ndash; Te propongo algo coraz&oacute;n &ndash; me dijo incorpor&aacute;ndose un poco y acariciando mi pene con delicadeza &ndash; D&eacute;jame intentar par&aacute;rtela, porque de verdad estoy muy caliente y necesito que me cojan duro<\/p>\n<p>&#8211; Si me das diez minutos&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No puedo esperar tanto &ndash; a&ntilde;adi&oacute; d&aacute;ndole un beso &ndash; Elena me dijo que tambi&eacute;n te gusta maltratarla&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; tanto sabes de mi esposa y de m&iacute;? &ndash; quise saber<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eso es un s&iacute;? &ndash; pregunt&oacute; insistente a lo que yo asent&iacute; &ndash; En ese caso, aqu&iacute; me tienes coraz&oacute;n, mu&eacute;leme a golpes, tr&aacute;tame como la puta que soy. Y si eso no te la pone dura, ya me encargar&eacute; yo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Lo que quiero saber &ndash; le interrump&iacute; con algo de impaciencia &ndash; es c&oacute;mo hemos terminado aqu&iacute; los dos y que respondas a todas mis preguntas. Ya despu&eacute;s de eso hacemos lo que quieras<\/p>\n<p>&#8211; Y si me niego, &iquest;me sacar&iacute;as las respuestas a golpes? &ndash; sugiri&oacute; con l&iacute;vido<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Acaso quieres que te golpe&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Por Dios coraz&oacute;n, te lo estoy rogando<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y con un simple movimiento se despoj&oacute; de su vestido bajo el cual estaba completamente desnuda. Lo primero que me llam&oacute; la atenci&oacute;n fue que ten&iacute;a ambos pezones perforados y un tatuaje cerca de las costillas que dec&iacute;a claramente &ldquo;puta de Vale&rdquo;. Al observar su prominente panza y sus peque&ntilde;as tetas, me di cuenta de que ten&iacute;a marcas de azotes y alg&uacute;n moret&oacute;n aqu&iacute; y all&aacute;, adem&aacute;s de algunas se&ntilde;ales inequ&iacute;vocas de que le hab&iacute;an apagado algunos cigarros en la piel.<\/p>\n<p>Maru se me qued&oacute; viendo mientras yo la miraba de arriba abajo. A pesar de que no ten&iacute;a ni cinco minutos de que hab&iacute;a eyaculado, me calent&oacute; ver su cuerpo lastimado y mi verga comenzaba a despertar nuevamente. Si, Maru era gorda, pero se notaba a todas luces que le encantaba ser maltratada. Hipnotizado ante todo aquello, atin&eacute; a ordenarle que diera una vuelta para verle las nalgas. Ella lo hizo lento, sensual. Cuando estaba completamente de espaldas a m&iacute;, se inclin&oacute; completamente dej&aacute;ndome ver toda su intimidad y se abri&oacute; las nalgas por un par de segundos. Se incorpor&oacute; lentamente y se encar&oacute; nuevamente hacia m&iacute;. Para terminar, se jal&oacute; un poco los anillos que ten&iacute;a en los pezones y se mordi&oacute; el labio inferior sensualmente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Vaya! &ndash; exclam&oacute; con una felicidad inusitada &ndash; Ten&iacute;a mucho sin que a alguien le excitara mi cuerpo &ndash; dijo al ver que mi verga apuntaba nuevamente al cielo<\/p>\n<p>&#8211; Cualquiera que tenga tres dedos de frente se excitar&iacute;a con tu cuerpo &ndash; le asegur&eacute;, pero mi mente segu&iacute;a en otro lado &#8211; Si quieres que te coja, dime lo que quiero saber &ndash; sentenci&eacute; poni&eacute;ndome de pie<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No aflojas verdad? &ndash; coment&oacute; con lujuria comi&eacute;ndose con los ojos mi verga<\/p>\n<p>&#8211; Ni un poco<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien. De todas maneras, t&uacute; eres el que manda aqu&iacute;&hellip; y d&eacute;jame decirte que pocos a pocos hombres se les para al ver una gorda &ndash; acept&oacute; resignada y se sent&oacute; en el sof&aacute; &#8211; &iquest;Qu&eacute; quieres saber?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo es que mi esposa conoci&oacute; a tu esposo y c&oacute;mo fue que se hicieron amantes?<\/p>\n<p>&#8211; No conozco muy bien la historia, pero lo que s&eacute;, te lo cuento desde mi perspectiva<\/p>\n<p>&gt;&gt;Ver&aacute;s, Vale se dedica a importar y exportar maquinaria pesada para obras de gran magnitud. Es por eso que usualmente est&aacute; fuera, adem&aacute;s de que tiene una flotilla de camiones que se encarga de transportar mercanc&iacute;a. Pero, &uacute;ltimamente ha estado mucho aqu&iacute;. Supongo que el trabajo as&iacute; lo requer&iacute;a. Hay temporadas que se ausenta meses.<\/p>\n<p>&gt;&gt;Un d&iacute;a, mientras &eacute;l desayunaba y me ten&iacute;a atragantada con su verga en la boca bajo la mesa, me coment&oacute; que hab&iacute;a estado cogiendo con otra mujer y que ese d&iacute;a la iba a traer a la casa, para que la conociera. Yo, con s&oacute;lo esa declaraci&oacute;n, ya estaba como agua para chocolate, porque ten&iacute;a rato que no tra&iacute;a a nadie. Digo, no dudo que no me enga&ntilde;ase, pero es m&aacute;s bonito cuando conoces a la amante, en este caso, tu mujer.<\/p>\n<p>&gt;&gt;Esa noche, cenamos los tres juntos, ellos como pareja y yo como cornuda. Platicamos amenamente y surgi&oacute; una muy buena vibra entre tu esposa y yo. Ya con unas copas encima, tu mujer se desinhibi&oacute; e hicimos un tr&iacute;o. Sobra decir que entre los dos me metieron una paliza tremenda, la cual, no tengo que decirte, disfrut&eacute; much&iacute;simo. De ah&iacute;, tu mujer ven&iacute;a cada que pod&iacute;a y cog&iacute;amos los tres juntos. S&oacute;lo una vez mi esposo me impidi&oacute; participar y ellos se metieron a nuestro cuarto. Yo s&oacute;lo me pude masturbar escuch&aacute;ndolos gozar.<\/p>\n<p>&gt;&gt;Como habr&aacute;s visto en la entrada, a tu mujer tambi&eacute;n le gusta maltratarme y lo hace cada que puede. Me encanta. Es dura. Adem&aacute;s, hace feliz a mi marido y eso es lo que importa. Obviamente mi Vale tambi&eacute;n le pega, pero eso es algo que compartimos tu esposa y yo: somos masoquistas. Eso s&iacute;, ella no aguanta tanto como yo. Pero me gusta la perversidad de tu esposa. Es caliente e imaginativa. Sumisa y muy zorra.<\/p>\n<p>&gt;&gt;En una de las veces que vino, hablamos de ti y nos dijo que sab&iacute;as que ella era una zorra y que consent&iacute;as que te pusiera el cuerno. Eso a mi marido le fascin&oacute; y quiere montarse una mini org&iacute;a con los 4. Elenita se neg&oacute; en un principio, pero prometi&oacute; que te lo plantear&iacute;a. Vale sugiri&oacute; que primero t&uacute; me cogieses a m&iacute; y ya despu&eacute;s ver&iacute;amos lo dem&aacute;s. Despu&eacute;s de mucho hacerse del rogar, tu esposa acept&oacute; y aqu&iacute; estamos. Resumidas cuentas, eso es todo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Entonces t&uacute; tampoco sabes mucho? &ndash; pregunt&eacute; tras un momento de silencio que Maru me concedi&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Detalles m&aacute;s, detalles menos, eso es todo lo que s&eacute; coraz&oacute;n &ndash; sentenci&oacute; Maru acarici&aacute;ndome cari&ntilde;osamente la pierna<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No te da miedo de que Vale se enamore de alguien m&aacute;s y te deje? &ndash; le pregunt&eacute; tras otro momento de silencio.<\/p>\n<p>&#8211; Siempre &ndash; respondi&oacute; con total naturalidad &ndash; pero no puedo hacer mucho. A veces se encapricha con alguna tipa, pero despu&eacute;s de un rato se aburre y las bota. Siempre regresa a m&iacute;. Aunque ahorita anda encaprichado con tu mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es lo que a m&iacute; me preocupa &ndash; coment&eacute; algo turbado y aun con cierta urgencia de conocer todos los pormenores.<\/p>\n<p>&#8211; No tienes de que preocuparte guapo. Vale se va a hartar en alg&uacute;n momento de Elena y se buscar&aacute; otra &ndash; intent&oacute; tranquilizarme Maru, acariciando mi verga, la cual segu&iacute;a dura como una roca &ndash; Incluso te puedo asegurar que tiene otras dos o tres amantes por ah&iacute;, adem&aacute;s de tu esposa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No te preocupa que te contagie algo con tanta mujer que se coge? &ndash; quise saber<\/p>\n<p>&#8211; Siempre nos revisamos y hace que las viejas que tiene se revisen &ndash; me asegur&oacute; con tranquilidad &ndash; tenemos un doctor de confianza y, de hecho, ya revis&oacute; a tu mujer hace poco. Lo que me recuerda que tenemos que agendarte una cita con &eacute;l, para verificar que est&eacute;s sano y limpio. No te preocupes, el gasto corre por nuestra cuenta<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &ndash; atin&eacute; a decir, aun sumido en pensamientos oscuros y con un brote de inseguridad surgiendo en mi interior &ndash; &iquest;Crees que mi esposa est&eacute; encaprichada o enamorada de tu esposo?<\/p>\n<p>&#8211; Lo dudo. T&uacute; est&aacute;s muy guapo y se ve que eres cari&ntilde;oso y atento. Se nota a leguas que la amas. Vale es un carb&oacute;n hecho y derecho. Macho, culero y feo &ndash; me explic&oacute; Maru &ndash; pero tiene una verga muy grande y un aguante que pocos hombres poseen. Yo creo que es la principal raz&oacute;n por la que tu esposa sigue con &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;M&aacute;s grande que la m&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; Bastante coraz&oacute;n, 25 cm y gruesa como bate de b&eacute;isbol &ndash; coment&oacute; y aquella declaraci&oacute;n me cohibi&oacute; de manera significativa, pues no ten&iacute;an nada que ver con mis 18 cm, que en ese momento sent&iacute;a que eran 10 &ndash; &iquest;Por qu&eacute; les interesa tanto a ustedes el tama&ntilde;o? Realmente no importa tanto&hellip; o bueno, yo pienso de esa manera.<\/p>\n<p>&#8211; Supongo que es una cuesti&oacute;n de casi todos los hombres &ndash; respond&iacute; taciturno y cohibido, aunque con la masturbaci&oacute;n que me estaba haciendo delicadamente Maru, me ten&iacute;a duro &ndash; Lo que me preocupa es que Elena me deje por &eacute;l o por alg&uacute;n otro que la haga disfrutar m&aacute;s que yo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; inseguro! &ndash; exclam&oacute; Maru d&aacute;ndole un beso muy tierno a la punta de mi verga &ndash; Mira, ella es una zorrita, eso no lo podemos negar. Pero creo que te ama. Tanto, que se deja enga&ntilde;ar. Es tu esclava, tu puta y adem&aacute;s te est&aacute; teniendo la confianza de contarte todo esto. Si se va a buscar verga, es porque le gusta y no puede quedarse quieta, por m&aacute;s sexo que tengan entre ustedes. Pero, eso t&uacute; ya lo sabes y le has dado tu consentimiento. Eso habla bien de ambos.<\/p>\n<p>&#8211; No puedo evitarlo la verdad &ndash; coment&eacute; meditando todo aquello y me dol&iacute;a admitir que ten&iacute;a mucha raz&oacute;n en lo que me dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres saber alguna cosa m&aacute;s o con lo que te dije fue suficiente? &ndash; me pregunt&oacute; incorpor&aacute;ndose, pero al instante se coloc&oacute; a cuatro y levant&oacute; su trasero<\/p>\n<p>&#8211; Por lo pronto, creo que es suficiente &ndash; coment&eacute; acerc&aacute;ndome a ella, dispuesto a penetrarla por fin &ndash; Quiero saber m&aacute;s, pero tengo toda la noche para interrogarte &ndash; le solt&eacute; una buena nalgada, quiz&aacute; algo dura, pero ella solo gimi&oacute; de gusto<\/p>\n<p>&#8211; Eso era lo que yo quer&iacute;a desde un principio &ndash; a&ntilde;adi&oacute; como en un ronroneo despu&eacute;s de gemir ante otra nalgada a&uacute;n m&aacute;s fuerte que la anterior. Fue delicioso golpearla.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde la quieres? &ndash; pregunt&eacute; restreg&aacute;ndole mi carajo en la vulva<\/p>\n<p>&#8211; Donde quieras mi amor, t&uacute; mandas &ndash; me dijo casi en un gemido abri&eacute;ndose las gigantescas nalgas, dej&aacute;ndome disponible tambi&eacute;n su culo y apoy&aacute;ndose en el sill&oacute;n. Coloqu&eacute; mi verga a la entrada de su culo<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te molesta que lo hagamos sin cond&oacute;n? &ndash; pregunt&eacute; mientras lubricaba mi pene con los flujos de su vagina y haciendo intentos de clav&aacute;rsela en el ojete<\/p>\n<p>&#8211; No, sin problema &ndash; me asegur&oacute; moviendo su trasero sugerentemente &ndash; y si quieres terminar dentro, tampoco hay problema, estoy operada.<\/p>\n<p>Cuando logr&eacute; meter el glande en su orto, se la clav&eacute; entera y ella s&oacute;lo suspir&oacute;. La tom&eacute; de las caderas e imprim&iacute; mi m&aacute;s fren&eacute;tico &iacute;mpetu desde un inicio. Aquello la hizo sonre&iacute;r y not&eacute; que se jalaba los aros de los pezones con una de sus manos. Al poco rato, con una de mis manos le tom&eacute; del cabello y la jal&eacute; con brusquedad hacia m&iacute;, haciendo que se arqueara un poco. Con mi mano libre le solt&eacute; un buen cachete en el rostro, que ella recibi&oacute; gustosa. No disminu&iacute; el ritmo y aprovech&eacute; para escupirle en el rostro. Maru gem&iacute;a como una golfa.<\/p>\n<p>En ocasiones, nalgueaba su inmenso trasero con fuerza y ella ni siquiera se inmutaba. Pronto, me di cuenta que mi verga sal&iacute;a algo manchada de su mierda y eso me enardeci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. El olor de sus excrementos inund&oacute; la sala. Baj&eacute; una de mis manos a su vagina y no me extra&ntilde;&oacute; encontrarla completamente mojada.<\/p>\n<p>Tras diez minutos as&iacute;, estaba por venirme. Se lo coment&eacute; a Maru y su &uacute;nica respuesta fue: &ldquo;ll&eacute;name el culo de semen cabr&oacute;n&rdquo;. Comenc&eacute; a azotarla con fuerza mientras la segu&iacute;a penetrando. Me sorprend&iacute;a que parec&iacute;a no notar mis golpes, pese a que los descargaba con dureza. Instantes despu&eacute;s descargu&eacute; mi segunda corrida dentro de su ojete y me despegu&eacute;. Mi verga sali&oacute; completamente cubierta de mierda, aunque a&uacute;n dura y goteando de semen.<\/p>\n<p>Lo que hizo a continuaci&oacute;n me dej&oacute; alucinado. Al notar lo sucio de inhiesto miembro, volte&oacute; y sin ning&uacute;n asomo de asco me dijo: &ldquo;perd&oacute;name coraz&oacute;n, ahorita te limpio&rdquo; y cuando imaginaba que iba a ir al ba&ntilde;o o a la cocina por algo, se acerc&oacute; a m&iacute; y engull&oacute; completamente mi verga llena de su mierda. En menos de dos minutos, la dej&oacute; limpia y reluciente de babas. Si ten&iacute;a dudas, aquello me gan&oacute; completamente. Encarrilado ante el descubrimiento, tom&eacute; su cabeza y la gui&eacute; hacia mi culo. Entendida, ella lami&oacute; sin reparo mi ojete durante un par de minutos, en medio de los cuales, me solt&eacute; un largo y sonoro pedo. Ella no hizo ning&uacute;n comentario ni se detuvo en alg&uacute;n momento. &iexcl;Qu&eacute; pedazo de mujer!<\/p>\n<p>&#8211; Mi mujer no me ment&iacute;a &ndash; coment&eacute; mientras ella segu&iacute;a comi&eacute;ndome el ojete &ndash; Te gustan las guarradas y lo sucio<\/p>\n<p>&#8211; Me excita mucho &ndash; me confes&oacute; despeg&aacute;ndose de mi culo y permaneciendo hincada. Me solt&oacute; una nalgada amigable &ndash; As&iacute; que me puedes usar de W.C. si gustas, que me como todo<\/p>\n<p>&#8211; Lo dudar&iacute;a, pero acabo de ver la evidencia &ndash; sonre&iacute; ante las posibilidades que eso me abr&iacute;a<\/p>\n<p>&#8211; Elenita me dijo que a ti tambi&eacute;n te gustan ese tipo de cosas &ndash; me coment&oacute; a la expectativa<\/p>\n<p>&#8211; Tengo fantas&iacute;as que me gustar&iacute;a experimentar, pero ella no me ha dado el gusto<\/p>\n<p>&#8211; Pues te dio el gusto, pero conmigo, jajajaja &ndash; solt&oacute; c&oacute;mplice con una risa sincera y yo tambi&eacute;n re&iacute; con ella<\/p>\n<p>&#8211; En un ratito voy a tener ganas de mear &ndash; coment&eacute; sugerente<\/p>\n<p>&#8211; Pues espero que no quieras ir al ba&ntilde;o, porque el ba&ntilde;o soy yo &ndash; contest&oacute; sonriente y observ&oacute; con lujuria mi verga que no perd&iacute;a su dureza &ndash; Veo que sigues en pie de guerra<\/p>\n<p>&#8211; Y quiero volverme a llenar de mierda, as&iacute; que ponte a cuatro otra vez, por favor &ndash; le ped&iacute; con educaci&oacute;n<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Vaya! Todo un caballero &ndash; exclam&oacute; divertida mientras se acomodaba &ndash; Una se puede acostumbrar a eso&hellip; Mmmmm&hellip; &#8211; suspir&oacute; cuando le solt&eacute; una nalgada. Otra y otra m&aacute;s &ndash; Y a eso tambi&eacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Se la clav&eacute; nuevamente en el culo, el cual segu&iacute;a abierto. Entr&eacute; con facilidad y comenc&eacute; con un ritmo normal. Le soltaba de vez en cuando una que otra nalgada, pero ella ni se inmutaba. Eso me desconcertaba, puesto que lo hac&iacute;a cada vez m&aacute;s fuerte. Maru s&oacute;lo gem&iacute;a y soltaba peque&ntilde;os &ldquo;Oh&rdquo; cuando las recib&iacute;a. Por momentos, aumentaba el ritmo y lo disminu&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No te duelen las nalgadas que te doy? &ndash; le pregunt&eacute; sin dejar de penetrarla<\/p>\n<p>&#8211; Un&hellip; poco&hellip; &#8211; me respondi&oacute; gimiendo. &iexcl;Zas! Otro azote a sus nalgas, pero ella apenas gritaba &ndash; probablemente por lo gordo que&hellip; &iexcl;MMMM!&#8230; lo tengo no me duele tanto. Adem&aacute;s, no me est&aacute;s pegando tan fuerte&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si te estoy azotando con todas mis fuerzas &ndash; coment&eacute; y descargu&eacute; un golpe con todas mis fuerzas. Sus nalgas ya estaban rojas.<\/p>\n<p>&#8211; Lo noto&hellip; mmm&hellip; pero es que me gusta &ndash; me confes&oacute; jadeante &ndash; S&iacute; me&hellip; &iexcl;Ahh! duele, pero me gusta&hellip; &iexcl;S&iacute;!<\/p>\n<p>Continu&eacute; la dura azotan&iacute;a y ella me exig&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s fuerte. Estaba al borde del orgasmo con aquella mujer. No s&oacute;lo le estaba machacando las nalgas, sino que me ped&iacute;a m&aacute;s. Volv&iacute;a a tener la verga llena de sus excrementos. Aquello me estaba llevando al cielo.<\/p>\n<p>Sin pedirle permiso, saqu&eacute; completamente mi miembro de su ojete y se la clav&eacute; de una por la vagina, a lo que ella estall&oacute; en un orgasmo que me empap&oacute; los pies. Aument&eacute; mi ritmo disfrutando de su encharcada vagina. Disminu&iacute; los azotes, m&aacute;s no los detuve ni baj&eacute; su intensidad y lo que m&aacute;s me agradaba es que se dejaba hacer. Tras unos diez minutos de una jodienda incre&iacute;ble, volv&iacute; a llenarle de semen.<\/p>\n<p>En aquella ocasi&oacute;n, mi verga comenzaba a perder su tama&ntilde;o, pero eso no impidi&oacute; que Maru limpiase nuevamente la mierda, semen y flujos que la cubr&iacute;an. A pesar de que segu&iacute;a perdiendo dureza, estaba completamente inflamado y excitado. Cuando mi verga qued&oacute; limpia, le orden&eacute; a Maru que se sentase en el sof&aacute; con las piernas abiertas a lo que ella obedeci&oacute;.<\/p>\n<p>Completamente excitado, me lanc&eacute; a devorar la sucia vagina de la gorda mujer que estaba dispuesta a complacer todos mis deseos. Sin importarme la suciedad, intent&eacute; limpiar su gruta, tal y como ella lo hab&iacute;a hecho conmigo, as&iacute; como corresponderle el placer con mi lengua. Pese al asco que todo aquello conllevaba, disfrut&eacute; degustando sus flujos, mi semen y su mierda.<\/p>\n<p>Por otro lado, nunca hab&iacute;a conocido a una mujer perforada y sent&iacute;a una creciente curiosidad por estirar y juguetear con sus anillos. Lo hice y el primero fue el de su cl&iacute;toris. Estir&eacute; un poco hacia afuera y luego hacia los lados, pero sab&iacute;a que ten&iacute;a que ser delicado. Con los que adornaba sus labios no fui tan condescendiente, pero ella jam&aacute;s se quej&oacute;, muy al contrario. Gem&iacute;a y pegaba mi cara a su encharcada vagina.<\/p>\n<p>Maru, amasaba sus peque&ntilde;as tetas y estiraba sus pezones continuamente mientras suspiraba de placer ante mi mamada. De pronto, sin avisarme, un chorro salt&oacute; a mi rostro, indic&aacute;ndome que se hab&iacute;a vuelto a correr. Enardecido, introduje dos dedos en su vagina mientras segu&iacute;a lamiendo su cl&iacute;toris. Ella gem&iacute;a. Agregu&eacute; un tercero y poco despu&eacute;s un cuarto. Nunca me mostr&oacute; molestia alguna.<\/p>\n<p>Estaba en algo parecido a un trance. &iquest;Ser&iacute;a posible? Sin importarme si le hac&iacute;a da&ntilde;o o no, comenc&eacute; a mover mis dedos de manera fren&eacute;tica dentro de su vagina. Volte&eacute; mi cabeza hacia su rostro y la not&eacute; excitad&iacute;sima. Sin apartar mis ojos de los suyos, mov&iacute; con m&aacute;s fuerza mis dedos y ella me sonri&oacute; mordi&eacute;ndose el labio inferior. Con mayor seguridad y con algo de dificultad, empuj&eacute; para introducir toda mi mano dentro de su concha. &iexcl;FINALMENTE!<\/p>\n<p>No podr&iacute;a explicarlo, pero, tuve un orgasmo, pese a que mi verga estaba completamente fl&aacute;cida. Maru gimi&oacute; fuerte ante la intrusi&oacute;n, pero fue m&aacute;s de placer que de otra cosa. Yo estaba tratando de disfrutar de todas las sensaciones que percib&iacute;a. Comenc&eacute; a mover mi pu&ntilde;o lentamente y estir&eacute; un poco m&aacute;s su cl&iacute;toris. Lo retorc&iacute; levemente. Maru tuvo otro orgasmo m&aacute;s prolongado, pero solt&oacute; poco flujo.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a extender el momento lo m&aacute;s posible. De pronto, sent&iacute; la mano de Maru asir mi mu&ntilde;eca y ella misma mover mi brazo con rapidez. Comenc&eacute; a penetrarla con fuerza tal y como ella me lo ped&iacute;a y comenz&oacute; a gemir con m&aacute;s fuerza. Yo estaba alucinado. Continu&eacute; as&iacute; cerca de cinco minutos y Maru volvi&oacute; a tener un orgasmo intenso, momento en el cual retir&eacute; mi mano de su interior.<\/p>\n<p>Inmediatamente le di a chupar tres de mis dedos que ella absorbi&oacute; al instante y lo dem&aacute;s se lo restregu&eacute; en el rostro. Ella, dispuesta, segu&iacute;a con las piernas abiertas mir&aacute;ndome. Volv&iacute; a bajar para meterle nuevamente mi pu&ntilde;o, el cual entro con facilidad y la viol&eacute; nuevamente por unos instantes as&iacute;, para despu&eacute;s sacarlo. Tom&eacute; dos de mis dedos y se los insert&eacute; en el culo y salieron llenos de mierda. Se los di a chupar y me los limpi&oacute; sin ning&uacute;n asco.<\/p>\n<p>Maru segu&iacute;a expectante a lo que yo quisiera hacer y yo estaba excitad&iacute;simo. Descargu&eacute; tres buenos golpes con mi mano extendida sobre su vulva y ni siquiera cerr&oacute; sus piernas. Dos m&aacute;s y una buena retorcida de su cl&iacute;toris. Apenas gimi&oacute;. Sonre&iacute;a y sosten&iacute;a sus piernas abiertas con sus manos. Yo estaba como un toro y duro nuevamente.<\/p>\n<p>Le propin&eacute; dos fort&iacute;simas cachetadas para penetrarla nuevamente, pese a que ni siquiera encontr&eacute; resistencia en su concha. Aun as&iacute;, continu&eacute; y tir&eacute; de los anillos que hab&iacute;a en sus pezones. Eso pareci&oacute; encantarle. Yo imprim&iacute;a un ritmo fren&eacute;tico.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Jala m&aacute;s fuerte, por favor! &ndash; me rog&oacute; mientras torturaba sus pechos<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;As&iacute;? &ndash; pregunt&eacute; jalando duramente sus pezones<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;M&aacute;s fuerte! &ndash; exigi&oacute; casi fuera de s&iacute; y trat&eacute; de cumplir sus exigencias, temiendo hacerle da&ntilde;o &#8211; &iexcl;Sin miedo, hijo de tu puta madre! &ndash; y volv&iacute; a tirar con miedo de rasgarle el pez&oacute;n, pero ella segu&iacute;a pidiendo m&aacute;s &#8211; &iquest;Es que eres maric&oacute;n? &iexcl;Fuerte!<\/p>\n<p>Con &iacute;mpetu, comenc&eacute; a dar fuertes tirones, como si se tratase de las riendas de un corcel y ella comenz&oacute; a gemir. Aument&eacute; el ritmo de mi penetrada mientras segu&iacute;a estirando sus pezones al m&aacute;ximo. Debo decir que, por momentos, sent&iacute;a que le iba a desgarrar el pez&oacute;n, pero afortunadamente no sucedi&oacute;. Maru se notaba excitad&iacute;sima y en varias ocasiones solt&oacute; un chorro corto, pero con una presi&oacute;n fuerte. Imagin&eacute; que fueron peque&ntilde;os orgasmos.<\/p>\n<p>En ocasiones, alternaba los tirones con cachetadas a su rostro o golpes en sus tetas, a lo que ella exig&iacute;a que lo hiciese con m&aacute;s fuerza. Seguimos as&iacute; cerca de veinte minutos y para esas, Maru ten&iacute;a la cara y las tetas rojas. De pronto, ella comenz&oacute; a convulsionarse y estall&oacute; en un orgasmo intenso, que no alcanc&eacute; a percibir. Imagino que, de puro placer, poco despu&eacute;s comenz&oacute; a orinarse encima de m&iacute;, lo cual, lejos de molestarme, me excit&oacute; y disfrut&eacute; el sentir el calor de su l&iacute;quido amarillo.<\/p>\n<p>Aquello fue un &eacute;xtasis que pocas veces he experimentado y fui yo quien estall&eacute; en un orgasmo que me nubl&oacute; completamente la vista. Me dej&eacute; caer sobre ella, jadeando y disfrutando a&uacute;n. Ella me abraz&oacute; por las nalgas, mientras yo sent&iacute;a c&oacute;mo segu&iacute;a expulsando semen.<\/p>\n<p>&#8211; Disculpa si te lastim&eacute; &ndash; alcanc&eacute; a decirle, aun recostado sobre ella, una vez que se hubo tranquilizado mi respiraci&oacute;n. Mi verga segu&iacute;a goteando semen, fuera ya de su vagina y completamente fl&aacute;cida<\/p>\n<p>&#8211; No tienes por qu&eacute; disculparte &ndash; me reclam&oacute; algo molesta &ndash; Pero bien me advirti&oacute; Elena que eras as&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;As&iacute; c&oacute;mo? &ndash; quise saber<\/p>\n<p>&#8211; Que siempre te andas disculpando &ndash; me explic&oacute; &ndash; No tienes por qu&eacute; hacerlo. T&uacute; eres el amo aqu&iacute;. Es t&uacute; placer el que importa. Gr&aacute;batelo. Yo soy s&oacute;lo una puta.<\/p>\n<p>&#8211; Eso no es cierto&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Si es cierto &ndash; me interrumpi&oacute; &ndash; Soy una puta, que fue vendida por su amo. &Eacute;l me vendi&oacute; a ti, por lo tanto, tengo que satisfacerte. &iquest;Te excita pegarme? P&eacute;game, para eso me pagaron. No tienes que disculparte coraz&oacute;n. &iquest;Quieres que me trague tus meados, que me coma tu mierda? Mi amor, yo soy tu W.C. personal &ndash; lo dijo con tal firmeza que me sorprend&iacute; &ndash; No tienes por qu&eacute; pedir perd&oacute;n. Adem&aacute;s, eso habla de que no eres un buen amo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Perd&oacute;n? &ndash; repuse ofendido<\/p>\n<p>&#8211; Coraz&oacute;n, con ese tipo de cosas, tu autoridad se ve afectada &ndash; me explic&oacute; &ndash; Deber&iacute;as de ser m&aacute;s duro. Tener m&aacute;s sangre fr&iacute;a. S&iacute;, debes de ver por la seguridad de tu pareja, pero a esta puta le gusta el maltrato. Golp&eacute;ame.<\/p>\n<p>&#8211; Pero siento que me exced&iacute; un poco en c&oacute;mo te trat&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Excederte? &ndash; exclam&oacute; con evidente hast&iacute;o &ndash; Lo que me has hecho apenas son caricias a comparaci&oacute;n de lo que me hace Vale. &iquest;Y si te excediste qu&eacute;? Que te valga madres. Pero te reitero, t&uacute; eres el que manda, yo no soy quien para juzgar. Incluso, creo que deber&iacute;a ser castigada por tener el atrevimiento de haberme orinado o haberte insultado&hellip; haberte hablado as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Pero si me ha encantado. Es m&aacute;s &ndash; coment&eacute; y a manera de ejemplificar mi gusto por aquello, le di un buen sorbo a sus muslos y un buen lamet&oacute;n a su vagina, limpiando un poco de toda la orina que hab&iacute;a ah&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ay mi amor! &ndash; exclam&oacute; &#8211; &iexcl;Qu&eacute; rico! Y que rico que te guste tambi&eacute;n<\/p>\n<p>&#8211; Elena jam&aacute;s habr&iacute;a hecho eso ni nada de lo que hiciste antes &ndash; coment&eacute; refiri&eacute;ndome a ella cuando se comi&oacute; su propia mierda.<\/p>\n<p>&#8211; Al principio a m&iacute; tampoco me gustaba &ndash; me cont&oacute; mientras yo me sacud&iacute;a la verga, salpic&aacute;ndola del poco semen que segu&iacute;a goteando &ndash; pero Vale me obligaba&hellip; al final me termin&oacute; gustando&hellip; me hace sentir m&aacute;s perra&hellip; m&aacute;s sucia&#8230; m&aacute;s humillada&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Ojal&aacute; Elena pensara as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No tiene por qu&eacute; pensar as&iacute;. Simplemente tiene que hacerlo. &ndash; dijo Maru &ndash; Obl&iacute;gala, ella es tu puta, &iquest;no es as&iacute;? Ella debe de hacer lo que t&uacute; le mandes. Y si no lo hace, cast&iacute;gala.<\/p>\n<p>&#8211; Pienso que debe de haber un consenso y que todos tenemos l&iacute;mites &ndash; me defend&iacute; &ndash; Y creo que ese es el l&iacute;mite de Elena<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; y no &ndash; coment&oacute; y se acomod&oacute; mejor en el sof&aacute; &ndash; Tienes raz&oacute;n en parte, pero cada quien habla de c&oacute;mo le va en la feria. A m&iacute; me gusta c&oacute;mo me trata Vale y he visto c&oacute;mo otros amos tratan y educan a sus esclavas, pero, es cierto, cada quien es diferente. Podr&iacute;as intentarlo de todas formas.<\/p>\n<p>&#8211; Eso s&iacute; puede ser una opci&oacute;n &ndash; convine y sent&iacute; la necesidad urgente de mear &ndash; Ver&eacute; que hago en ese aspecto.<\/p>\n<p>&#8211; Yo s&oacute;lo estoy opinando, te reitero, t&uacute; eres el que manda aqu&iacute; &ndash; se disculp&oacute; &ndash; Probablemente no deber&iacute;a desafiar tu autoridad ni criticarte.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien. No me molesta, al contrario, acepto la cr&iacute;tica constructiva &ndash; la tranquilic&eacute; &ndash; &iquest;Pues qu&eacute; te hace Valent&iacute;n si dices que lo m&iacute;o son caricias? &ndash; pregunt&eacute; con curiosidad incorpor&aacute;ndome y dej&aacute;ndola tendida en el sof&aacute;, el cual, qued&oacute; hecho un verdadero cochinero<\/p>\n<p>&#8211; Me castiga &ndash; contest&oacute; como si fuese algo obvio &ndash; y muy fuerte. Si gustas, tenemos fustas, l&aacute;tigos y dem&aacute;s cosas. &Eacute;l siempre las usa y no se anda preocupando si me lastima de m&aacute;s o no. &iquest;Ves todas est&aacute;s cicatrices? &ndash; me pregunt&oacute; y se se&ntilde;al&oacute; el cuerpo entero con un orgullo palpable. Yo comenc&eacute; a notar m&aacute;s marcas de las que hab&iacute;a observado en un inicio. Ten&iacute;a el cuerpo plagado de ellas &ndash; La mayor&iacute;a me las hizo &eacute;l<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Son much&iacute;simas! &ndash; exclam&eacute; acerc&aacute;ndome a ella y tocando algunas de ellas<\/p>\n<p>&#8211; Y las que me faltan &ndash; coment&oacute; con deseo y aquello me gust&oacute; &ndash; Me gusta que sea as&iacute; de duro y bruto.<\/p>\n<p>&#8211; Algunas son de quemaduras de cigarro, &iquest;verdad? &ndash; pregunt&eacute; se&ntilde;alando algunas marcas en su panza y en sus tetillas, pero hab&iacute;a otras m&aacute;s en sus brazos y muchas m&aacute;s en sus piernas<\/p>\n<p>&#8211; Si, le gusta hacer eso a veces y que sus amantes lo hagan conmigo &ndash; rio con nostalgia y verdadera alegr&iacute;a &ndash; Y tambi&eacute;n le gusta amarrarme, azotarme, asfixiarme&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;ntas veces has terminado en el hospital? &ndash; quise saber al escuchar lo inveros&iacute;mil de la situaci&oacute;n<\/p>\n<p>&#8211; Unas cuantas &ndash; me confes&oacute; recordando divertida &ndash; La m&aacute;s brutal fue cuando tom&oacute; un palo de escoba y mientras estaba amarrada y suspendida, me moli&oacute; a golpes como si fuera una pi&ntilde;ata. Termin&eacute; con tres costillas rotas, algunas lesiones internas y muchos moretones.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio? &ndash; sorprendido ante la brutalidad &#8211; &iquest;Y sigues con el tipo?<\/p>\n<p>&#8211; Por su puesto &ndash; me asegur&oacute; como si la pregunta fuese una ofensa<\/p>\n<p>&#8211; Eso ya es demasiado &ndash; coment&eacute; anonadado<\/p>\n<p>&#8211; No coraz&oacute;n &ndash; me solt&oacute; sugerente &ndash; Yo lo disfruto enormemente<\/p>\n<p>&#8211; Entonces, &iquest;si yo quiero, puedo agarrar un palo de escoba y molerte a golpes? &ndash; pregunt&eacute; como si aquello fuese un absurdo, pero ella me mir&oacute; con un brillo de perversidad en los ojos<\/p>\n<p>&#8211; Por supuesto mi rey &ndash; me dijo con una seguridad pasmosa &ndash; aunque preferir&iacute;a que no lo hicieras, porque la recuperaci&oacute;n es algo lenta y tardada, pero si sientes el impulso, adelante&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No puedes estar hablando en serio! &ndash; exclam&eacute; estupefacto, no obstante, notaba que lo que me dec&iacute;a era verdad &ndash; Ya entiendo por qu&eacute; dec&iacute;as que lo m&iacute;o s&oacute;lo eran caricias a comparaci&oacute;n de lo que te hace tu marido<\/p>\n<p>&#8211; Y si se me permite sugerir, yo no quiero caricias, quiero verdaderos golpes &ndash; me mir&oacute; a los ojos con verdadera determinaci&oacute;n y lascivia, lo cual me sorprendi&oacute;, pero me hizo saltar de alegr&iacute;a internamente<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien &ndash; dije intentando asimilar todo lo anterior &ndash; Si te portas adecuadamente, veremos si lo hago<\/p>\n<p>&#8211; A tus &oacute;rdenes mi amor &ndash; dijo sugerentemente abriendo un poco sus piernas &ndash; S&oacute;lo por esta noche, as&iacute; que aprovecha.<\/p>\n<p>&#8211; Lo har&eacute;, lo har&eacute; &ndash; le asegur&eacute; maquinando ya varias cosas que se me hab&iacute;an ocurrido de momento &ndash; Es m&aacute;s, en aras de todo esto&hellip; &#8211; coment&eacute; agarrando mi pene fl&aacute;cido y sacudi&eacute;ndolo un poco &ndash; Abre la boca<\/p>\n<p>Ella, obediente, se hinc&oacute; y abri&oacute; su boca con una sonrisa. Solt&eacute; mi orina y ella la recibi&oacute; con verdadero deleite. Tragaba lo m&aacute;s que pod&iacute;a, pero, al no detener su flujo, la empapaba y se desbordaba. Para m&aacute;s humillaci&oacute;n (aunque cre&iacute;a que no hab&iacute;a nada que yo hiciera que la hiciese sentir de esa manera) empap&eacute; su cabello y todo su cuerpo. Para terminar, llen&eacute; su copa de vino con un buen chorro de mi ag&uuml;ita amarilla, aunque me guard&eacute; un poco para despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Mientras soltaba las &uacute;ltimas gotas sobre ella y observaba con deleite como ella se relam&iacute;a, se apoder&oacute; de m&iacute; cierto furor por comprobar mis l&iacute;mites, as&iacute; que intent&eacute; meterme en el papel de amo s&aacute;dico. Sin que ella se lo esperase, golpe&eacute; su rostro con el dorso de mi mano, lo cual le parti&oacute; el labio.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora s&iacute; estamos hablando &ndash; dijo sin poder reprimir una sonrisa, mientras se limpiaba la sangre con un dedo<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eso es lo que quieres mujer? &ndash; pregunt&eacute; intentando sonar enojado, pese a que no lo estaba<\/p>\n<p>&#8211; De eso pido mi limosna coraz&oacute;n &ndash; a&ntilde;adi&oacute; con una cara que dif&iacute;cilmente puedo describir<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; desperdiciaste mi preciada orina, zorra? &ndash; le increp&eacute; con ferocidad y al momento siguiente introduje cuatro de mis dedos en su boca, impidi&eacute;ndole hablar. Ella intent&oacute; zafarse de mi agarre, pero tom&eacute; su cabello y tir&eacute; de &eacute;l con fuerza para sostenerla. Me hab&iacute;a metido en un papel distinto. &#8211; &iquest;Por qu&eacute; no respondes perra? &iquest;No te han dicho que es de mala educaci&oacute;n quedarse callada cuando se te est&aacute; exigiendo una respuesta? &ndash; aprovech&eacute; el momento y le di dos buenas cachetadas, mientras segu&iacute;a con la otra mano metida en su boca. Ella intentaba hablar, pero no pod&iacute;a y logr&eacute; ver una mirada divertida en sus ojos. Tras un par de minutos de esfuerzo en lo que ella se retorc&iacute;a, la solt&eacute; &ndash; Y bien puta&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento Se&ntilde;or &ndash; se disculp&oacute; jadeante y lascivamente, pero con una leve sonrisa &ndash; No volver&aacute; a suceder<\/p>\n<p>&#8211; Esto merece un castigo &ndash; sentenci&eacute; y azot&eacute; tres veces sus tetas con violencia &ndash; pero no cuento con los instrumentos necesarios. &iexcl;Trae lo que sea que tengas para esos fines!<\/p>\n<p>&#8211; Enseguida &ndash; obedeci&oacute; poni&eacute;ndose de pie y corriendo a cumplir mi orden<\/p>\n<p>Un minuto despu&eacute;s trajo una maleta de viaje que abri&oacute; a mis pies. Ella se hinc&oacute; y coloc&oacute; sus brazos a su espalda y agach&oacute; la cabeza. Se le notaba feliz y yo sonre&iacute; con malicia. Maru estaba bien entrenada. Al observar el contenido de la maleta me di cuenta de que hab&iacute;a much&iacute;simas cosas: pinzas met&aacute;licas y de madera, fustas, l&aacute;tigos, esposas, cuerdas, cables, consoladores de todo tipo, tapones anales, bolas chinas, mordazas, correas&hellip; en fin, todo un surtido de artilugios.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien putita, me has dicho que te gustan que te castiguen &ndash; coment&eacute; revolviendo el contenido intentando decidirme por alguna cosa que hacer &ndash; Y c&oacute;mo te la has pasado critic&aacute;ndome, ser&eacute; especialmente severo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Puedo correrme mientras me castigas? &ndash; me pregunt&oacute; sin levantar la mirada<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Vale controla tus orgasmos? &ndash; quise saber<\/p>\n<p>&#8211; Usualmente si<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; me estas pidiendo permiso ahora, si antes ya te has corrido muchas veces? &ndash; pregunt&eacute; con severidad<\/p>\n<p>&#8211; Pues&hellip; &#8211; balbuce&oacute; y sonre&iacute; al poder haberla atrapado un poco<\/p>\n<p>&#8211; Contesta con sinceridad<\/p>\n<p>&#8211; No sab&iacute;a c&oacute;mo ser&iacute;as &ndash; comenz&oacute; a explicarse aun con la cabeza gacha &ndash; Si s&oacute;lo ser&iacute;as un hombre m&aacute;s, si ser&iacute;as un amo&hellip; No lo sab&iacute;a, hasta ahora&hellip; Me corr&iacute; porque lo necesitaba y porque quer&iacute;a darte un pretexto en caso de que lo quisieras. He cometido un mont&oacute;n de cosas que mi amor y amo no me permite hacer&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Por mi puedes correrte las veces que quieras, cuando quieras &ndash; le dije tras un breve momento de cavilaci&oacute;n &ndash; y ya que estamos en &eacute;stas&hellip; S&oacute;lo tengo unas cuantas cosas que quiero dejar en claro: 1) siempre quiero la verdad, por m&aacute;s ofensiva o cruel que sea. Si te pregunto algo, me respondes con honestidad; 2) si hay alg&uacute;n l&iacute;mite que no deba cruzar, me lo dices. De igual manera si tienes alguna palabra de seguridad, h&aacute;zmela saber. &iquest;Entendido?<\/p>\n<p>&#8211; Si se&ntilde;or &ndash; contest&oacute;<\/p>\n<p>Le orden&eacute; ponerse de pie y con las manos a los costados. Tom&eacute; un l&aacute;tigo corto de muchas tiras y lo agit&eacute; un poco. Usualmente, hay maneras de provocar dolor sin hacer mucho da&ntilde;o a la piel y eso requiere cierta pr&aacute;ctica. Una de las reglas b&aacute;sicas es siempre cuidar a tu contraparte, pero por alguna extra&ntilde;a raz&oacute;n ella no quer&iacute;a miramientos ni precauciones. De prueba estaba su cuerpo lleno de cicatrices. As&iacute; que me dispuse a lastimarla en toda regla.<\/p>\n<p>Empec&eacute; con algo ligero, pero sin tener mucho cuidado. Azot&eacute; fuertemente sus tetas, sus muslos, su panza, su espalda y sus nalgas. Tal vez, diez azotes en cada zona, para calentar. Y ella los aguant&oacute; estoica. Ni siquiera gimi&oacute;.<\/p>\n<p>Recuper&eacute; de la maleta un l&aacute;tigo un poco m&aacute;s largo y de igual forma, con muchas tiras de cuero. Repet&iacute; el castigo s&oacute;lo que aument&eacute; los golpes a 15 en cada zona. El aire restallaba con cada uno de mis movimientos y ahora si logr&eacute; sacarle algunas quejas, pero no se movi&oacute; ni hizo amago de protegerse, lo cual me indicaba que suprim&iacute;a muy bien sus instintos naturales y que de verdad gozaba con el dolor.<\/p>\n<p>No pude evitar acercarme a ella por detr&aacute;s y azotar con mi mano duramente sus nalgas, ya maltrechas por los azotes de la jodienda previa aunado a los golpes del l&aacute;tigo que acababa de recibir. Golpe&eacute; con furia y fuerza desmedida ese gigantesco y gordo culo hasta que mi mano me ardi&oacute;. Toqu&eacute; bruscamente su concha y nuevamente la encontr&eacute; encharcada. Le introduje un par de dedos, juguete&eacute; un poco en su interior y me retir&eacute; para continuar.<\/p>\n<p>Dej&eacute; de lado los l&aacute;tigos y cog&iacute; las numerosas pinzas met&aacute;licas que encontr&eacute; y me dediqu&eacute; a adornar sus tetas. Maru suspiraba cada vez que colocaba una, pero la notaba al borde del orgasmo. Tambi&eacute;n encontr&eacute; unas pesas peque&ntilde;as que se adaptaban perfectamente a los aros que ten&iacute;a en los pezones o en la vulva y decid&iacute; estirar todos.<\/p>\n<p>Cuando hube terminado con las tetas, como me sobraban pinzas, coloqu&eacute; algunas en sus labios vaginales y cerca de su cl&iacute;toris. Ella ya gem&iacute;a, pero soportaba muy bien todo aquello. Revolv&iacute; nuevamente la maleta hasta dar con una vara de las que se utilizan para el &ldquo;canning&rdquo;. S&eacute; que son muy dolorosas. Sonre&iacute;.<\/p>\n<p>Feliz de tener un culo que anhelaba ser destrozado, comenc&eacute; a golpearla con la vara en las nalgas. Fue la primera vez que la escuch&eacute; gritar. Sin ped&iacute;rselo, comenz&oacute; a contar los azotes. Cuando llevaba quince, temblaba y berreaba de dolor. El siguiente golpe blandi&oacute; el aire de lo fuerte y alcanc&eacute; a ver sangre instantes despu&eacute;s sobre sus nalgas. Maru cay&oacute; de rodillas, pero al instante se recarg&oacute; en el sill&oacute;n, manteniendo el culo bien parado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres que me detenga zorra? &ndash; pregunt&eacute; dubitativo ante el estado de sus nalgas y escuchar sus sollozos.<\/p>\n<p>&#8211; No&hellip; No &ndash; me dijo y me implor&oacute; &ndash; por favor sigue&hellip; sigue&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Estas sangrando &ndash; apunt&eacute; como que no quiere la cosa, pero descargu&eacute; otro golpe, el cual hizo que gritara de dolor<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eso que importa? &ndash; me dijo cu&aacute;ndo hubo dejado de gritar &ndash; Por favor, sigue&hellip;<\/p>\n<p>Como respuesta le arre&eacute; dos golpes seguidos tras los cuales vi m&aacute;s sangre y cuando descargu&eacute; un tercero, Maru estall&oacute; en un orgasmo intenso, soltando una cantidad inmensa de jugo. Se dej&oacute; caer al suelo y comenz&oacute; a temblar, completamente ajena a todo y gimiendo. La escena era extra&ntilde;a y decid&iacute; adornarla orin&aacute;ndole nuevamente encima mientras disfrutaba del orgasmo. Casi ni lo not&oacute;. Esto &uacute;ltimo fue particularmente complicado, debido a que ten&iacute;a una erecci&oacute;n considerable y debo confesar que estuve a punto de correrme con todo lo anterior.<\/p>\n<p>Maru se recompuso un par de minutos despu&eacute;s y volvi&oacute; a colocarse con el culo en pompa. Las pinzas segu&iacute;an lastimando su piel en donde las hab&iacute;a colocado y las peque&ntilde;as pesas hac&iacute;an su parte. La sangre segu&iacute;a brotando a gotas sobre las l&iacute;neas marcadas en sus posaderas y le confer&iacute;an un color m&aacute;s rojo, si cabe. Incapaz de contenerme un segundo m&aacute;s, abr&iacute; sus nalgas y la sodomic&eacute; con furia, con toda la intenci&oacute;n de hacer temblar las pinzas. Ella gem&iacute;a con cierto dolor, pero aguantaba como una campeona.<\/p>\n<p>Mi lado s&aacute;dico aflor&oacute; m&aacute;s y comenc&eacute; a azotar su espalda con br&iacute;o mientras mi verga se llenaba de sus excrementos. Maru gem&iacute;a se retorc&iacute;a ante cada golpe de la vara, pero con la otra mano la ten&iacute;a bien sujeta. Por momentos, se pedorreaba y expulsaba peque&ntilde;os pedazos de mierda a&ntilde;adi&eacute;ndole una presi&oacute;n curiosa a mi penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Tras cerca de veinte azotes en su espalda, dej&eacute; a un lado la fusta y la tom&eacute; por sus inmensas caderas. Aument&eacute; el ritmo de mi penetraci&oacute;n, soltando espor&aacute;dicos azotes sobre sus muslos y nalgas. Continu&eacute; as&iacute; cerca de diez minutos y sent&iacute;a cerca mi orgasmo. Maru lo intuy&oacute; e intent&oacute; apretar su esf&iacute;nter, acompasando mis fren&eacute;ticos movimientos con su cadera. Explot&eacute; y mor&iacute;. Una muerte chiquita.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; de su culo, casi inmediatamente succion&oacute; mi verga para limpiarla, cosa que agradec&iacute;. El verla tragar su propia mierda casi me hace tener otro orgasmo. Una vez &ldquo;limpio&rdquo;, le orden&eacute; ponerse de pie frente a m&iacute; para despu&eacute;s azotar con mi mano sus tetas con toda la intenci&oacute;n de as&iacute; removerle las pinzas. Ella sonri&oacute; con sorpresa al primer golpe y gimi&oacute; cuando al segundo logr&eacute; retirar cuatro. Azot&eacute; a placer sus peque&ntilde;as ubres, feliz de escucharla gemir de placer ante mis duros manotazos. Cerca de veinte golpes despu&eacute;s, sus tetas estaban libres y descolgu&eacute; la pesa que estiraba sus pezones.<\/p>\n<p>No tuve ni que ordenarle que har&iacute;a lo mismo con su vulva, pues se recost&oacute; en el sof&aacute; y me abri&oacute; las piernas de manera obscena, lo cual casi me la levant&oacute; de nuevo. Repet&iacute; el proceso con las pinzas en su vagina, la cual disfrut&eacute; enormemente azotar, ya que se encontraba encharcad&iacute;sima, pese a estar completamente lastimada en todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Para culminar esa parte de la faena, le impuse mamarmela hasta que la tuviese erecta nuevamente y, una vez as&iacute;, llevarme al orgasmo en menos de veinte minutos. Aquello s&oacute;lo lo logr&oacute; al meterme un par de dedos en el culo y aplicar sus mejores t&eacute;cnicas orales. Hab&iacute;a amenazado con azotarla nuevamente en las nalgas con la vara si no lo lograba, pero aquella mujer, pese a haberse librado del castigo, me pidi&oacute; que s&iacute; la azotase, s&oacute;lo que con mis propias manos. Le pegu&eacute; hasta que tuvo un nuevo orgasmo.<\/p>\n<p>La noche continu&oacute; con una jodienda de antolog&iacute;a que me dej&oacute; exhausto, pero no quisiera extenderme m&aacute;s de lo que ya lo he hecho. Quiz&aacute; relate lo que sucedi&oacute; en el resto de la velada en un relato aparte. S&oacute;lo puedo decir, que no dormimos hasta casi las cinco de la ma&ntilde;ana y despertamos cerca de las tres de la tarde del siguiente d&iacute;a.<\/p>\n<p>Maru me prepar&oacute; una comida deliciosa a base de mariscos en un santiam&eacute;n que me hicieron recuperar un poco las fuerzas y las ganas. Me hizo prometerle que volver&iacute;a a joder con ella e hizo hincapi&eacute; en que le gustar&iacute;a estar ella sola conmigo, lo cual me pareci&oacute; extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Completamente agotado, llegu&eacute; a mi casa rozando las seis de la tarde. Enteramente saciado de sexo, lo que anhelaba eran respuestas por parte de mi esposa. No la encontr&eacute; en ning&uacute;n lado hasta que baj&eacute; al s&oacute;tano que ten&iacute;amos acondicionado para nuestros gustos.<\/p>\n<p>Lo que encontr&eacute; ah&iacute; continuar&aacute; en el siguiente relato, junto con nuestras aventuras&hellip; ahora, ambos cornudos, aunque atino a decir que mi cornamenta era much&iacute;simo m&aacute;s abultada que la de ella&hellip;<\/p>\n<p>Felices pajas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 31<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>S&eacute; que no he publicado en algo de tiempo. Aqu&iacute; la continuaci&oacute;n de la historia, pese a que dije que terminaba en la cuarta parte. Una vez m&aacute;s, va dedicado a Ana. Despu&eacute;s de aquella faena, nuestra vida continu&oacute; con sus perversiones. 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