{"id":21176,"date":"2019-07-06T01:13:16","date_gmt":"2019-07-06T01:13:16","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-06T01:13:16","modified_gmt":"2019-07-06T01:13:16","slug":"21176-uf-esa-boda-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21176-uf-esa-boda-2\/","title":{"rendered":"Uf, esa boda (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21176\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mario ha acudido a la boda de su hermana menor en el lujoso hotel de la localidad donde viven sus padres, en compa&ntilde;&iacute;a de su novia Elena. Ah&iacute; se encuentra con su prima Magda, a quien tiene m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de no ver. El encuentro produce chispas que orillan a que sucedan cosas por debajo de la mesa sin que el esposo y la novia de ambos lo sospechen. Esta es la segunda parte de esta historia.<\/p>\n<p>Espero que la disfruten.<\/p>\n<p>Con una casi imperceptible agitaci&oacute;n en el tono de su voz, Magda le dijo a su esposo casi gritando para hacerse escuchar por sobre el estruendo de la m&uacute;sica<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que regresar a la habitaci&oacute;n. &iquest;Puedes acompa&ntilde;arme?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; te paso? &ndash; Dijo Julio extra&ntilde;ado aunque a&uacute;n con su voz pastosa.<\/p>\n<p>&#8211; Nada malo, s&oacute;lo necesito ir a retocar mi maquillaje. Estuve sudando en la pista de baile y no me siento c&oacute;moda&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Para m&iacute; te ves muy bien. &ndash; Dijo Julio<\/p>\n<p>&#8211; Anda, sirve que te acuestas a descansar un poco. &ndash; Insisti&oacute; mi prima.<\/p>\n<p>&#8211; No. Yo estoy bien. No te preocupes. Me da flojera subir hasta el onceavo piso.<\/p>\n<p>&#8211; Si no nos vamos a ir por las escaleras. Sabes que este hotel tiene elevador, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&#8211; No, cari&ntilde;o. Que te acompa&ntilde;e tu primo si no te molesta. &ndash; Dijo volteando a verme. Yo s&oacute;lo encog&iacute; los hombros en se&ntilde;al de que no me molestar&iacute;a hacerlo.<\/p>\n<p>&#8211; Julio, sabes que odio que te pongas as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Y yo odio que te pongas en papel de mi mam&aacute;. Ya te dije que estoy bien.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, tu sabr&aacute;s. &ndash; Dijo Magda ya molesta y se levant&oacute; para retirarse. Yo decid&iacute; seguirla a una prudente distancia.<\/p>\n<p>Cuando finalmente llegamos al &aacute;rea de los elevadores, me sonri&oacute; y se disculp&oacute; por haber presenciado el connato de bronca con su marido. Le dije que no se preocupara, que lo entend&iacute;a y la abrac&eacute; con suavidad. Ella recarg&oacute; su cabeza en mi hombro y nos quedamos as&iacute; hasta que el ruido de las puertas del elevador nos devolvi&oacute; a la realidad.<\/p>\n<p>Entramos en silencio y ella presion&oacute; el n&uacute;mero 11 mientras batallaba un poco con los botones. Est&aacute;bamos nosotros dos solamente e hice el c&aacute;lculo mental de que 11 pisos en un elevador pueden ser todo lo necesario para romper barreras y preparar el terreno para algo mas. Sus labios se ve&iacute;an apetitosos y los montes de sus pechos se elevaban como desafi&aacute;ndome a escalarlos. Ser&iacute;a un interesante paseo&hellip;<\/p>\n<p>Cuando las puertas se estaban cerrando, lleg&oacute; una se&ntilde;ora de unos 60 a&ntilde;os o tal vez un poco mas apurada y se meti&oacute; al ascensor con nosotros.<\/p>\n<p>&#8211; Al 17 por favor. &ndash; Le dijo a Magda, quien amablemente presion&oacute; el bot&oacute;n de ese piso.<\/p>\n<p>Yo mascull&eacute; una maldici&oacute;n por dentro, pero segu&iacute; sonriendo mientras el ascensor se desplazaba hasta nuestro piso. Durante este tiempo, nuestras miradas se cruzaban inquietas con esas sonrisas forzadas que solo sirven para llenar los espacios incomodos entre las personas.<\/p>\n<p>Cuando llegamos al piso 11, Magda sali&oacute; apresuradamente y yo le segu&iacute; haciendo un gesto de despedida a la inoportuna se&ntilde;ora que se qued&oacute; en el ascensor. Llegamos a su habitaci&oacute;n, 1128 y le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu&iacute; te espero si gustas, en lo que sales. &ndash; Le dije.<\/p>\n<p>&#8211; No seas tonto, entra conmigo. No eres ning&uacute;n extra&ntilde;o. &ndash; Me contest&oacute; mientras pasaba la tarjeta con la banda magn&eacute;tica por el seguro de la puerta, que se abri&oacute; con un apagado chirrido.<\/p>\n<p>Entramos a la habitaci&oacute;n que se hallaba en penumbras. El resplandor de la luz del ba&ntilde;o era la &uacute;nica fuente de luz. Su figura se ve&iacute;a a contraluz delineando sus torneadas piernas y las curvas que se dibujaban por su ajustado vestido. Le devor&eacute; con la mirada pero no me import&oacute;. Estaba tan excitado que ya me dol&iacute;an las bolas con ese dulce dolor medio placentero, medio molesto que los caballeros conocemos tan bien.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te vas a maquillar a oscuras? &ndash; Le dije medio en broma.<\/p>\n<p>&#8211; No vine a la habitaci&oacute;n a maquillarme. &ndash; Me dijo. La not&eacute; un poco apenada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No?<\/p>\n<p>&#8211; No, vine porque me tengo que cambiar de ropa interior. Estoy empapada. Fue una locura all&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Lo siento. &#8211; Le interrump&iacute;. &ndash; Me dej&eacute; llevar por el momento.<\/p>\n<p>&#8211; No debimos haberlo hecho. No es correcto. Est&aacute; tu novia, mi esposo, la familia&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila. Nadie se dio cuenta. Esto quedar&aacute; entre nosotros, te lo prometo. &ndash; Le dije para tranquilizarla un poco. Se notaba alterada y con una cara de culpabilidad.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me lo prometes? &#8211; Dijo tomando mis manos. Ella qued&oacute; con su espalda frente a la cama matrimonial y yo frente a ella. Me acerqu&eacute; un poco para que me pudiera tomar las manos con facilidad.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy muy confundida. Estamos teniendo problemas y no&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No te justifiques, Magda. Est&aacute; bien todo. Aqu&iacute; estoy. &ndash; Ella puso de nuevo su rostro en mi pecho sin soltar mis manos. Le bes&eacute; la frente que quedaba justo a la altura de mi boca y no dijo nada. S&oacute;lo sigui&oacute; en esa posici&oacute;n expectante.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que est&aacute;bamos a un paso de dejarnos ir. Mi mente me dec&iacute;a que me alejara para no hacer una nueva locura pero mi pene estaba en plena estrategia de guerra y sin pensarlo me apret&eacute; mas all&aacute; para que notara mi excitaci&oacute;n. No pod&iacute;a remediarlo, estaba condenadamente bella esa noche.<\/p>\n<p>La sent&iacute; dudar y solt&oacute; mis manos. Yo aprovech&eacute; esa s&uacute;bita libertad y le abrac&eacute; por su breve cintura. Los pliegues de su vestido se aferraban a mis manos y no me dejaban ir.<\/p>\n<p>&#8211; D&eacute;jame ayudarte con esta braga h&uacute;meda. Yo fui el culpable y yo tengo que remediarlo. &ndash; Dije sonriente y casi esperando una cachetada o m&iacute;nimo una frase de rechazo. No recib&iacute; ni lo uno ni lo otro y con suavidad hice que se sentara al borde de la cama.<\/p>\n<p>Con las manos temblorosas hurgu&eacute; por debajo de su vestido hinc&aacute;ndome en el piso de la habitaci&oacute;n y subi&eacute;ndolas por sus piernas desnudas hasta sentir el borde de la prenda. Empec&eacute; a tirar de ella hacia afuera y Magda se recost&oacute; en la cama para facilitar mi labor. Cuando se las hube quitado las tom&eacute; en mis manos, completamente enrolladas y las ol&iacute; aun estando de rodillas ante ella como pidiendo perd&oacute;n o permiso. Estaban completamente empapadas del centro y sent&iacute; el penetrante olor de su sexo en mi nariz. Mi pene dio un bote al sentir esa sobrecarga sensorial y todos mis sentidos se pusieron en modo depredador.<\/p>\n<p>&#8211; De verdad que est&aacute;n empapadas. &ndash; Dije mostr&aacute;ndoselas. Ella continuaba acostada con las piernas dobladas fuera de la cama y yo hincado frente a ellas.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; te pasaste. &ndash; Dijo sonriendo. Ya no sent&iacute; duda o culpabilidad en su mirada y empec&eacute; a saborear el momento en anticipaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Yo? &iquest;C&oacute;mo me pas&eacute;? &ndash; Le respond&iacute; acariciando sus piernas mientras dejaba la prenda mojada en sus manos.<\/p>\n<p>&#8211; Haciendo eso que est&aacute;s haciendo ahora. &ndash; Dijo jugueteando con la prenda en sus manos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Esto? &ndash; Dije levantando un poco el vestido hasta que qued&oacute; expuesta su entrepierna. Unos labios vaginales hinchados y h&uacute;medos, rodeados por una linda mata de vellos cuidadosamente cortados en forma de tri&aacute;ngulo me saludaron en esa luz mortecina. Acarici&eacute; esos labios vaginales haciendo que soltara un largo suspiro.<\/p>\n<p>&#8211; Si, esto. Eres un salido. &iquest;Sabes?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta que sea salido? &ndash; Le respond&iacute; mientras segu&iacute;a acariciando su vagina deliciosa con mis dedos.<\/p>\n<p>&#8211; No. Eres un cerdo por aprovecharte de tu prima.<\/p>\n<p>&#8211; Cerdo ser&iacute;a si hiciera esto. &ndash; Dije poniendo mi rostro en su entrepierna y sacando mi lengua para acariciar su cl&iacute;toris con ella.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh uff cabr&oacute;n, salido.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta? &ndash; Al terminar mi ataque ling&uuml;&iacute;stico en su h&uacute;meda fuente de placer.<\/p>\n<p>&#8211; No, no me gusta, d&eacute;jame ir salido. &ndash; Me dijo pero sus palabras eran solo un juego que me invitaba a seguir.<\/p>\n<p>&#8211; Te dejo ir solo si me dejas chupar esas tetas tan lindas que tienes.<\/p>\n<p>&#8211; No, no son para ti. Son para que se las coma mi marido.<\/p>\n<p>&#8211; Pero yo no lo veo aqu&iacute; ahora. &iquest;T&uacute; s&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; No, pero no por eso van a ser tuyas.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y me acost&eacute; junto a ella acariciando las tetas encima de su vestido.<\/p>\n<p>&#8211; No quiero que sean m&iacute;as, s&oacute;lo que me las prestes para hacerles sentir lo que es el verdadero placer. &ndash; Gimi&oacute; al sentir la caricia de mi mano. La mov&iacute; para tocarla por un costado de su vestido y sent&iacute; la tibieza de su piel finalmente en mi mano.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh, eres un aprovechado. &ndash; Dijo movi&eacute;ndose un poco para facilitar mi movimiento, Al hacer esto, los tirantes del vestido cayeron al hombro y quedaron sus senos expuestos. Como hab&iacute;a sospechado, no tra&iacute;a sost&eacute;n para esta ocasi&oacute;n<\/p>\n<p>&#8211; No me lo digas a m&iacute;. Diles a tus nenas que parece que les gusta que las acaricie. &ndash; Le respond&iacute; se&ntilde;alando sus pezones en pie de guerra.<\/p>\n<p>&#8211; No lo creo, es s&oacute;lo que hace fr&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces creo que puedo ayudarles a que se calienten. &ndash; Dije.<\/p>\n<p>Al hacer esto acerqu&eacute; mi boca a su pez&oacute;n derecho y la empec&eacute; a besar delicadamente dejando que mis labios siguieran su contorno mientras acariciaba su punta con mi lengua. Eran besos breves pero con una frecuencia que le hac&iacute;an retorcerse en la cama, presa de mi excitaci&oacute;n. Tom&eacute; su otra teta con mi mano libre y se la empec&eacute; a acariciar hasta que mis movimientos se hicieron mas intensos y empec&eacute; a estrujarla. Mientras hac&iacute;a esto, met&iacute; toda la parte de la teta derecha que me cab&iacute;a en la boca y segu&iacute; mi acometida con mi lengua.<\/p>\n<p>Sent&iacute; su cuerpo estremecerse a un lado de m&iacute;.Mi mano dej&oacute; la teta izquierda en paz y fue recorriendo su abdomen a trav&eacute;s del vestido hasta que llegu&eacute; a su entrepierna mojada. Esta vez, sin contemplaciones hund&iacute; mi dedo coraz&oacute;n en su vagina totalmente lubricada y dio un respingo al sentirme. Su brinco hizo que toda la extensi&oacute;n de mi dedo entrara en ella y comenc&eacute; un mete y saca brutal. Dej&eacute; su teta derecha tranquila y le di un largo y h&uacute;medo beso en su boca entreabierta.<\/p>\n<p>Nuestras lenguas se unieron dentro de nuestras bocas. Sent&iacute; la suya ansiosamente acariciar la m&iacute;a y sus brazos rodearon mi cuello para hacer mas intenso nuestro contacto. Met&iacute; dos dedos en su vagina esta vez y me recompens&oacute; con una nueva oleada de fluidos en mis manos a la vez que su cuerpo se arqueaba en convulsiones incontrolables debajo de m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ayyy cabr&oacute;n me matas. &ndash; Dijo casi en un grito y jadeando. De pronto repar&oacute; en que a&uacute;n ten&iacute;a el vestido puesto y se separ&oacute; de mi como rayo. &ndash; No puede dejar que se manche. &#8211; Dijo alarmada. Sonriendo le ayud&eacute; a que se lo quitara y qued&oacute; completamente desnuda frente a m&iacute; con excepci&oacute;n de sus tacones, recostada en su cama.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora si que no manches. &ndash; Dije alegremente mientras me despojaba de mi ropa tambi&eacute;n. En un santiam&eacute;n estaba tambi&eacute;n desnudo junto a ella.<\/p>\n<p>&#8211; Eres un aprovechado primo pero me has hecho gozar como hace mucho no&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Dile a &eacute;l. El tuvo la culpa por caliente. &ndash; Le dije mientras pon&iacute;a su suave mano en mi pene que se cimbr&oacute; ante su contacto.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces tu pene es un salido. &ndash; Dijo mientra lo acariciaba de arriba abajo. &ndash; Que castigo se merece por salido?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que es justo que lo castigues con tu boca. Eso le dar&aacute; una lecci&oacute;n. &ndash; Le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que es justo, dijo girando para quedar frente a mis piernas y meti&oacute; mi pene en su boca. &ndash; Empez&oacute; un rico mete y saca hasta la mitad de mi pene, que al ser de buen tama&ntilde;o, no se prestaba a que lograra meterlo todo. No era la mejor mamada que hab&iacute;a yo recibido pero el morbo de saber que era Magda, mi prima, potenciaba el placer por unas 40 o 50 veces. Cerr&eacute; los ojos para disfrutar de las caricias de esa lengua prohibida que torpemente recorr&iacute;a mi tronco y besaba mi glande. Sent&iacute;a la humedad de su saliva cayendo por el tronco y mojando mi pubis con esa sensaci&oacute;n exquisita y el incesante movimiento de su boca. En mi mente desfilaron las im&aacute;genes de cu&aacute;ndo la vi entrar al sal&oacute;n de eventos, cuando se sent&oacute; y mostr&oacute; sus lindas piernas, cuando bailamos juntos en ese baile complice y cuando la acarici&eacute; por debajo de la mesa. Estaba ya muy caliente y me vendr&iacute;a ah&iacute; mismo en su boca si no interven&iacute;a de inmediato. Record&eacute; que aun no hab&iacute;a penetrado esa deliciosa abertura que custodiaban los labios vaginales mas exquisitos que hubiera yo probado antes y me detuve.<\/p>\n<p>&#8211; Necesitamos hacer algo respecto a tu pierna mojada. &ndash; Le dije mientra me pon&iacute;a en medio de sus piernas en posici&oacute;n de misionero. Nuestras miradas quedaron a solo unos cent&iacute;metros de distancia.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; sugieres? &ndash; Me dijo en un susurro.<\/p>\n<p>&#8211; Intervenci&oacute;n, pero no tengo guantes de l&aacute;tex para mi amiguito. &ndash; Le dije mientras me le qued&eacute; mirando con la misma expresi&oacute;n que pondr&iacute;a un perrito hambriento al pedir un hueso o en este caso un apetitoso filete de carne de primera.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que la nena se tom&oacute; una pastilla para prevenir alg&uacute;n accidente, as&iacute; que no creo que el amiguito necesita nada mas que&hellip; ufff<\/p>\n<p>Sin decir agua va, me deslic&eacute; por en medio de sus piernas y mientras hablaba entr&eacute; a ese para&iacute;so prohibido. Su vagina caliente y excitada me recibi&oacute; con manifiesta alegr&iacute;a y Magda gimi&oacute; con un largo y profundo suspiro. La bes&eacute; en los labios mientras le hac&iacute;a el amor con lentitud pausada como quien degusta un buen vino de una excelente cosecha. Mis manos la tomaban de su breve cintura para poder entrar mas profundamente en ella y nuestro beso se hizo mas ardiente, mas h&uacute;medo, mas excitante. Estaba resultando ser uno de los mejores polvos de toda mi vida y el hecho de hacerlo con el fruto prohibido lo hac&iacute;a todav&iacute;a mas excitante.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que se tens&oacute; de nueva cuenta debajo de m&iacute;, con la mirada me dijo que estaba a punto de venirse de nueva cuenta y apur&eacute; mi paso haciendo mis movimientos mas intensos para lograr una mayor penetraci&oacute;n. Mi estrategia funcion&oacute; porque unos segundos despu&eacute;s se arque&oacute; y gimi&oacute; vini&eacute;ndose mientras le penetraba, sent&iacute; su corrida como un ba&ntilde;o de agua tibia recorrer mi pene e incre&iacute;blemente, no alcanc&eacute; el orgasmo junto con ella. Al parecer mi amiguito estaba aguantando estoicamente el vendaval de sensaciones que la boca y la vagina de mi prima le hab&iacute;an lanzado. Segu&iacute; besando su cuello mientras se relajaba despu&eacute;s de su orgasmo intenso. Sus brazos rodearon de nuevo mi cuello y me bes&oacute; intensamente. La admir&eacute; a trav&eacute;s de la poca luz en la habitaci&oacute;n y me maravill&oacute; su aspecto de hembra salvaje, entregada al placer, con sus ojos semicerrados y mir&aacute;ndome con una mezcla de ternura, cari&ntilde;o y pasi&oacute;n. Su pelo luc&iacute;a desali&ntilde;ado, pero extremadamente sexy. Era un poema escrito con versos improvisados, pero no por ello menos hermosos. Inesperada, de esa belleza salvaje y sensual que empodera al sexo femenino y hace que los hombres caigamos rendidos a sus pies.<\/p>\n<p>Me gir&eacute; sobre ella en la cama y me acost&eacute; boca arriba para invitarla a montar encima de m&iacute;. Ni tarda ni perezosa, se subi&oacute; encima, guio mi pene hacia ella y se ensart&oacute; empezando una cabalgada semilenta, mientras me ve&iacute;a con una mirada lasciva y medio puta. Me encantaba sentirla as&iacute;, saber que gozaba a su propio ritmo y yo solo siendo el instrumento de su gozo sexual. Su humedad se sent&iacute;a en todo mi pubis y un poco mas all&aacute;. Tom&eacute; sus tetas con mis manos y sent&iacute; sus pezones hinchados, hubiera querido besarlas mientras lo hac&iacute;amos pero la posici&oacute;n no me lo permit&iacute;a as&iacute; que me content&eacute; con acariciarlas un poco mas fuerte de lo que normalmente lo har&iacute;a pero a ella pareci&oacute; no importarle y cerrando los ojos sigui&oacute; cabalg&aacute;ndome por varios minutos, en un mete saca delicioso. Sus gemidos se hac&iacute;an cada vez mas guturales, y mi pene se sent&iacute;a a punto de soltar una venida masiva. Estaba tan caliente que en ese momento no me hubiera importado su hubiera llegado Julio con un machete para tratar de separarme de mi amiguito con un solo tajo. Cambiamos de posici&oacute;n para hacer el de perrito pero no me sent&iacute; tan c&oacute;modo sin poder admirar su belleza y mirar sus gestos de cachondez que me prend&iacute;an tanto as&iacute; que la regres&eacute; a la posici&oacute;n del misionero donde ahora si pude comerme sus tetas con las ansias que hab&iacute;a guardados desde el principio. &ldquo;Me voy a venir, ya no aguanto mas&rdquo; me dijo y yo asent&iacute; en silencio. Yo tambi&eacute;n estaba a punto y, agarr&aacute;ndome de su cintura, intensifiqu&eacute; mi ritmo hasta que sent&iacute; que mi leche le inundaba por dentro. Fue una corrida descomunal y no pude evitar el exhalar un grito que me sali&oacute; del fondo del alma, casi son&eacute; como un animal herido y fue todo lo que Magda necesit&oacute; para venirse de nuevo en un concierto de gemidos incontrolables.<\/p>\n<p>Cuando pudimos recuperar las fuerzas, ca&iacute;mos en cuenta de que hab&iacute;amos pasado mas de 40 minutos fuera del sal&oacute;n. Era demasiado tiempo para maquillarse y a juzgar por su rostro sudoroso y su cabello alborotado, no podr&iacute;amos convencer a nadie de que se hab&iacute;a realmente maquillado. El vestido estaba arrugado a un lado de la cama y mi ropa estaba tirada sin orden por toda la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Como pude me vest&iacute; y le ayud&eacute; a ponerse su vestido de nueva cuenta, le ofrec&iacute; buscar unas bragas y me dijo que lo dejara as&iacute;; ya no ten&iacute;amos tiempo para mas que medio acicalarnos as&iacute; que bajamos al sal&oacute;n con algo de temor de que alguien hubiera notado nuestra ausencia.<\/p>\n<p>Magda se ve&iacute;a esplendorosa al bajar al sal&oacute;n, a pesar de su desali&ntilde;o, su rostro brillaba de satisfacci&oacute;n y parec&iacute;a gritar a quien fuera un buen observador que acababa de recibir su buena raci&oacute;n de sexo. Seguramente yo tendr&iacute;a alguna expresi&oacute;n similar pero no ten&iacute;a manera de saberlo.<\/p>\n<p>Ya la concurrencia estaba a la mitad. Evit&eacute; pasar por donde estaban mis padres y mis hermanas y me dirig&iacute; al sal&oacute;n donde se hallaba Julio balance&aacute;ndose en su silla mientras trataba de seguir la canci&oacute;n que se o&iacute;a en el equipo de sonido.<\/p>\n<p>Elena ya estaba de nuevo en su lugar y me vio con una mirada ligeramente inquisitiva pero no dijo nada. Tratando de actuar con naturalidad, me acerqu&eacute; a ella y le di un beso que no rechaz&oacute;. Eso me dio mas aplomo y le dije:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tiene mucho que llegaste? Fuimos a hacer un recorrido de saludos a la parentela y apenas nos han dejado regresar. Es lo malo de tener tantas t&iacute;as chismosas.<\/p>\n<p>&#8211; Me imagino, dijo y sonri&oacute;. &ndash; Al parecer ya se hab&iacute;a bajado su mal humor y tomando mi mano se acerc&oacute; a mi o&iacute;do y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;n ricas las camas del hotel para hacer el amor, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>Y gui&ntilde;ando un ojo, me bes&oacute;.<\/p>\n<p>Fin?<\/p>\n<p>Dark knight (jbmx36a@gmail.com)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mario ha acudido a la boda de su hermana menor en el lujoso hotel de la localidad donde viven sus padres, en compa&ntilde;&iacute;a de su novia Elena. Ah&iacute; se encuentra con su prima Magda, a quien tiene m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de no ver. El encuentro produce chispas que orillan a que sucedan cosas por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8707,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21176","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8707"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}