{"id":21190,"date":"2019-07-08T22:00:00","date_gmt":"2019-07-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-08T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-08T22:00:00","slug":"21190-la-manicurista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21190-la-manicurista\/","title":{"rendered":"La manicurista"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21190\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ten&iacute;a yo unos 18 o 19 a&ntilde;os. Se acostumbraba en esta ciudad a que las manicuristas iban a las casas de su clientas a hacerles las u&ntilde;as de pies y manos, estaba acostumbrado a verlas entrar y salir y atender a mi madre.<\/p>\n<p>Una de estas mujeres era una chica flaca. Siempre alborotada y a la cual en esa &eacute;poca sabia muchos la pretend&iacute;an, deb&iacute;a ella tener unos 24-26 a&ntilde;os. La voy a llamar Ricura, ya que no recuerdo el nombre.<\/p>\n<p>Una noche en una fiesta de discoteca, me la encontr&eacute; de casualidad en la misma discoteca en que estaba, disfrutando con mis amigos una velada de baile y relajo. En el relajo de la noche la manicurista de mi madre se me acerco, hablamos, m&aacute;s bien nos gritamos entre el ruido de la m&uacute;sica de los inicios de los ochentas, y bailamos un ratito. Ricura me apretaba y sobaba, yo estaba dichoso y mis amigos celosos.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a ser muy publico con ella, no se ve&iacute;a bien, las estupideces de la sociedad y sus terribles reglas de juego y de clases. Ricura me dijo la encontrara en la calle que me esperaba para preguntarme algo.<\/p>\n<p>Al bajar, me encontr&eacute; con ella y me pregunto que si quer&iacute;a irme con ella a tener sexo, si as&iacute; de frente, yo un poco nervioso le dije que s&iacute;, no ten&iacute;a muchas oportunidades en esta ciudad de tener sexo a mi edad, y no era yo muy agresivo en ese sentido.<\/p>\n<p>Total es que nos montamos en mi carro y partimos hacia un motel que se encuentra al otro lado del lago, llegamos y parqueamos junto a la habitaci&oacute;n, entramos y no era un motel de 5 estrellas, si ten&iacute;a, media era mucho, pero servir&iacute;a. Ricura estaba algo embalada pienso que se hab&iacute;a fumado o ingerido algo para estar trabada durante la rumba. Ya dentro y sin mucho pre&aacute;mbulo nos desnudamos, ella era muy flaca, pero estaba rica, yo en mi plena juventud estaba tieso y listo para la faena.<\/p>\n<p>Ricura me sent&oacute; en el borde de la cama, y comenz&oacute; a lamer con su puntiaguda lengua el glande de mi erecto pene. Yo realmente no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con esta mujer, era mi primera vez con alguien mayor que yo y con experiencia. Me deje hacer, luego se acost&oacute; en la cama boca arriba y me dijo, es m&aacute;s me ordeno que me la comiera, que me ense&ntilde;ar&iacute;a, as&iacute; que siguiendo instrucciones, le lam&iacute; sus labios vaginales, le met&iacute; la lengua entre su depilada concha, que para la &eacute;poca era una novedad, no sab&iacute;a mal y no ten&iacute;a ning&uacute;n olor acierto, la lam&iacute; hasta que se corri&oacute; entre gemidos y temblores. Se puso en cuatro y me dijo se la metiera de una, me coloque detr&aacute;s de sus peque&ntilde;as caderas y de un solo golpe la met&iacute; hasta el fondo. Durante unos minutos y con la energ&iacute;a de un chico de mi edad no parec&iacute;a fuera a terminar muy pronto, ella ya veterana, ped&iacute;a m&aacute;s duro y r&aacute;pido. Que delicia, si me vieran mis amigos, no pod&iacute;a creerlo, pero tampoco pod&iacute;a contarlo, ya sab&iacute;a que hay que ser discreto.<\/p>\n<p>Terminamos, salimos y la deje cerca a su casa. Dos d&iacute;as despu&eacute;s me la encontr&eacute; haci&eacute;ndole las u&ntilde;as a mi madres y aunque os vimos de vez en cuando, nunca m&aacute;s volvimos a disfrutar el uno del otro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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