{"id":21210,"date":"2019-07-10T22:00:00","date_gmt":"2019-07-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-10T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-10T22:00:00","slug":"21210-memorias-inolvidables-segunda-parte-miguel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21210-memorias-inolvidables-segunda-parte-miguel\/","title":{"rendered":"Memorias inolvidables (Segunda parte): Miguel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21210\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pegaso se hab&iacute;a escapado de su casa. As&iacute;, con estas palabras: se hab&iacute;a escapado. No se trata de que se fue, se cambi&oacute; de vivienda o se despidi&oacute;; no, nada de esto, sino que se escap&oacute; violentamente de su casa.<\/p>\n<p>Miguel Alcaraz Bohigues era hijo de Francisco de As&iacute;s Alcaraz de la Portilla y de Elo&iacute;sa Bohigues Bohigues. La familia Alcaraz Bohigues no era una familia com&uacute;n, pero tampoco rara. Eran devotos de Nuestra Se&ntilde;ora de la Merced y hab&iacute;an hecho resucitar una antigua cofrad&iacute;a de la Virgen de la Merced que ten&iacute;a por misi&oacute;n que sus socios o cofrades visitaran a los presos y les trajeran obsequios fungibles, como tortas, pasteles, etc., cuando era el cumplea&ntilde;os de alg&uacute;n preso, pues a todos los ten&iacute;an fichados. Se trata de una familia con esp&iacute;ritu religioso y por lo mismo con una moral arcaica.<\/p>\n<p>Sus padres y sus hermanos &mdash;Eleuterio, Facundino, Mercedes y Rosario&mdash; lo quer&iacute;an. El mayor lo adoraba por lo dulce y servicial que era, Facundino el segundo hijo de la familia, que era casi de su edad, solo un a&ntilde;o m&aacute;s, se comportaban con &eacute;l como verdaderos amigos, las dos chicas, Mercedes y Rosario, lo adoraban por un sinf&iacute;n de razones, Miguel, es decir, Pegaso es guapo y result&oacute; ser el m&aacute;s guapo de toda la familia y sin defectos f&iacute;sicos. Ojos brillantes, mirada sincera y cari&ntilde;osa, esbelto de cuerpo, bueno, lo era antes de los terribles acontecimientos, esbelto, fuerte, vientre plano, pecho de envidiar, cuello largo y la cabeza muy proporcionada para la edad que ten&iacute;a, es decir, una cabeza de joven sonriente y simp&aacute;tico.<\/p>\n<p>Todas las amigas de Mercedes y Rosario estaban prendadas de su hermano, todas quer&iacute;an que les fuese presentado. Ellas, las amigas de sus hermanas, que eran mucho de espiar, observaban abusivamente todo lo que pod&iacute;an y m&aacute;s de Miguel, y dec&iacute;an: &laquo;es que hasta los andares los tiene muy sexys&raquo;, &laquo;es que est&aacute; para com&eacute;rselo, aunque eso sea lo que una haga ya en toda su vida, de ah&iacute; a la muerte&raquo;, &laquo;pero mirad c&oacute;mo mueve el culo, es que tiene una gracia que anda sola&raquo; y otras lindezas por el estilo. A sus hermanas les agradaba que dijeran cosas bonitas de su hermano, pero sus amigas eran tan atrevidas que les preguntaban cosas verdaderamente obscenas: &laquo;&iquest;Hab&eacute;is visto a vuestro hermanito en pelotas?&raquo;, &laquo;&iexcl;c&oacute;mo debe estar, qui&eacute;n pudiera!&raquo;. Hasta una les dijo un d&iacute;a:<\/p>\n<p>&laquo;&mdash;&iquest;Quien le compra su ropa?<\/p>\n<p>&mdash; Pues &eacute;l, qui&eacute;n va a ser&hellip;, &mdash;contestaban las dos a coro.<\/p>\n<p>&mdash; Esos jeans ajustad&iacute;simos y rotos le caen de bien&hellip;, hasta le marcan los huevos, que debe tenerlos considerables, &mdash;insisti&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Ya, deja tranquilo a mi hermano, mujer, d&eacute;jalo ya, que se ponga lo que quiera, &mdash;contest&oacute; Mercedes&raquo;.<\/p>\n<p>Pero al muchacho no le dio por las chicas que estaban enamoradas de &eacute;l, adem&aacute;s de que le ca&iacute;an muy gordas, pesadas, viscosas y pegajosas como lapas. El muchacho no les hac&iacute;a ni puto caso a esas pendejas, aunque con sus hermanas era muy cari&ntilde;oso, de hecho es al &uacute;nico hermano que le permit&iacute;an entrar en su dormitorio, porque jam&aacute;s se burl&oacute; de nada de ellas. Le mostraban su ropa antes de pon&eacute;rsela y &eacute;l les daba su parecer, siempre con tanta moderaci&oacute;n que, si alguna cosa no le gustaba, sol&iacute;a decir: &laquo;no es que me guste mucho, pero est&aacute; bonito, si te gusta a ti es lo m&aacute;s importante&raquo;. Si las ve&iacute;a felices y sorprendidas por sus palabras, &eacute;l les dec&iacute;a: &laquo;ve, p&oacute;ntelo y te lo miro puesto&raquo;. Es entonces cuando dec&iacute;a: &laquo;a simple vista no me gustaba, pero puesto es otra cosa, te queda bien, est&aacute; perfecto, es bonito&raquo;. Ellas se pon&iacute;an felices. Esto era en casi todo, vestidos, zapatos, ba&ntilde;adores, braguitas.<\/p>\n<p>El nunca les ped&iacute;a parecer a ella, se compraba sus cosas a pelo, es decir, iba a su estilo de tiendas para comprarse su estilo de prendas. Pero sus hermanas eran mujeres prendadas de su hermano y a veces quer&iacute;an ver c&oacute;mo era su ropa interior, sobre todo cuando sab&iacute;an que se hab&iacute;a comprado algo al cambiar la estaci&oacute;n. Si esto ocurr&iacute;a. Miguel, sin inmutarse, abr&iacute;a sus jeans, los bajaba a las rodillas y ellas observaban todo, porque unas veces eran b&oacute;xer largos de compresi&oacute;n, otras slips, suspensorios o tangas. Miguel para sus hermanas se daba la vuelta, pero no se dejaba tocar. Adem&aacute;s, ellas ya hab&iacute;an ido con &eacute;l a la playa y sab&iacute;an que se ba&ntilde;aba en tanga hilo que le cubr&iacute;a un magn&iacute;fico pene que se remarcaba en el min&uacute;sculo tri&aacute;ngulo de tela de nylon. A ellas les gust&oacute; siempre el comportamiento sencillo, simple y liberal de Miguel. Lloraron desesperadamente cuando se fue, porque perd&iacute;an, adem&aacute;s de un hermano, un amigo y un confidente que las entend&iacute;a a la perfecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras el muchacho solo se mostraba como un liberal nunca hubo problemas de ninguna clase. Cuando dijo que era homosexual y sali&oacute; del cl&oacute;set para la familia, entr&oacute; una preocupaci&oacute;n en sus padres, sus hermanas ya lo imaginaban y sus hermanos se cachondeaban de &eacute;l, era el objeto de su burla, pero Miguel lo soportaba. Soportaba a sus hermanos, hicieran lo que hicieran, porque eran sus hermanos. Con sus hermanas nunca fue motivo de conversaci&oacute;n su homosexualidad, ellas segu&iacute;an teniendo a su hermano, su amigo y confidente y les gustaba Miguel como era, siempre tan sincero y a la vez complaciente, porque las trataba bien y nunca las consider&oacute; menos que &eacute;l. Sus padres fueron su pesadilla, m&aacute;s su madre que su padre. Su padre le arre&oacute; un serm&oacute;n de padre y muy se&ntilde;or m&iacute;o y pensaba que ya todo estaba resuelto. Hay padres que piensan que dan su parecer enfadados y a gritos y que eso es ley, pero cuando un hijo piensa: &laquo;mi padre est&aacute; equivocado&raquo;, viene la debacle de la autoridad paterna y de la obediencia filial.<\/p>\n<p>El problema m&aacute;s gordo era su madre. Ella sola ya parec&iacute;a una brigada de investigaci&oacute;n criminal. Todos los d&iacute;as, siempre que lo ten&iacute;a delante, estuvieran o no presentes sus hermanos y hermanos, hac&iacute;a su correspondiente inquisici&oacute;n con preguntas molestas, de esas que nadie contestar&iacute;a ni en privado, como por ejemplo: &laquo;&iquest;cu&aacute;ntos chicos has mirado esta ma&ntilde;ana? Para curarte debieras no mirar a ninguno&raquo;, &laquo;&iquest;cu&aacute;ndo me haces caso y nos vamos al sic&oacute;logo que te he buscado a trav&eacute;s de mi amiga Luc&iacute;a que dice que es muy bueno?&raquo;.<\/p>\n<p>Ya sab&iacute;an todas las amigas de su madre el &laquo;problema sicol&oacute;gico&raquo; de su hijo: &laquo;era homosexual y hab&iacute;a que curarlo, pero no se dejaba&raquo;. Todas le recomendaron sic&oacute;logos, retiros, y un sinf&iacute;n de soluciones, asegurando de todas todas su efectividad. As&iacute; que ya no hubo necesidad de salir del armario para nadie, porque su propia madre hab&iacute;a roto el armario pieza a pieza y su hijo hab&iacute;a quedado fuera, sin siquiera calzoncillos para disimular. Ya todo el mundo sab&iacute;a que los Alcaraz ten&iacute;an un hijo maric&oacute;n y comenzaron en todas las casas las prevenciones de padres a hijos:<\/p>\n<p>&laquo;Que no te vea con &eacute;l&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Las malas influencias, la culpa es de los padres&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Unos padres tan buenos y que les salga un hijo maric&oacute;n&hellip;&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;Si no quer&eacute;is ser como el hijo ese de los Alcaraz, no vay&aacute;is con &eacute;l&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;A saber c&oacute;mo ser&aacute;n los Alcaraz, al fin y al cabo, tarde o temprano, todo sale&raquo;.<\/p>\n<p>No obstante, la vida segu&iacute;a, las contrariedades, aunque no se olvidaban, se atenuaban con el paso de los d&iacute;as. Miguel sal&iacute;a con sus amigos y amigas y en su casa no hab&iacute;a problemas porque todos eran hijos de &laquo;buenas familias&raquo;. Es cierto que algunos amigos hab&iacute;an dejado la pandilla a causa de Miguel, porque en su casa les hab&iacute;an puesto tantas precauciones que se fueron por otros derroteros. El grupo que se manten&iacute;a fiel no buscaba el sexo, sino divertirse, ir al cine, pasear juntos, contarse historias y ellos y ellas, sin haberse definido como novios de nadie, estaban felices. Eran gente normal, solo que la mam&aacute; de Miguel hab&iacute;a distorsionado algunas mentes y los que eran de casas cercanas a la de Miguel y conocidas eran los que se hab&iacute;an separado. Quedaba del grupo de gente de la periferia, menos conocidos, que no hab&iacute;an o&iacute;do hablar distorsionadamente de Miguel, ni de Nicol&aacute;s ni de Justino, ni de Aureliana, ni de Fanny, ni de Julieta, ni de Sebasti&aacute;n, ni de Manolo.<\/p>\n<p>Pero ellos llegaron a saber m&aacute;s y resulta que sin que se dieran cuenta, ni se comentara, Nicol&aacute;s siempre se pon&iacute;a al lado de Fanny y, sin que se percatara nadie, muchas veces se cog&iacute;an de la mano, lo que lleg&oacute; a ser muy natural y, aun d&aacute;ndose cuenta, nadie en el grupo comentaba nada, porque eran m&aacute;s &iacute;ntimas Aureliana y Julieta, tambi&eacute;n algo m&aacute;s &iacute;ntimos Justino y Manolo, ambos jugadores de futbol en un equipo de su barrio. Manolo y Justino eran los deportistas, y siempre hablaban con el grupo de deportes. Los invitaban a ir a ver sus partidos y el grupo en pleno asist&iacute;an. Solo mirando desde atr&aacute;s del grupo, se notaba que Nicolas y Fanny se besaban cada vez que uno de sus amigos met&iacute;a gol. Pero lo mismo ocurr&iacute;a con Aureliana y Julieta, pero lo normal es que las chicas se besen por cualquier cosa, pero tambi&eacute;n se abrazaban Miguel con Sebasti&aacute;n. Algunas veces se abrazaba todos, pero como se sentaban en la misma l&iacute;nea esa alegr&iacute;a por el gol o la buena jugada de sus amigos la manifestaba con el que estaba al lado, lo que ocurr&iacute;a es que siempre estaban al lado las tres parejas. Ellos miraban todo el partido y esperaban a la salida a Justino y a Manolo. Pero en el campo, cuando se retiraban los jugadores, siempre Justino y Manolo sal&iacute;an juntos y con sus brazos por encima de los hombres del amigo. De modo que se iban definiendo cuatro parejas.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a Miguel, Sebasti&aacute;n Justino y Manolo fueron a recoger a Nicol&aacute;s a su casa, porque les pillaba de camino para ir a la casa de las chicas. Nicol&aacute;s no estaba en casa y no hab&iacute;a dormido all&iacute;. Su madre les dijo lo primero y una hermana les dijo que seguramente estar&iacute;a en casa de Fanny, porque &uacute;ltimamente iba muchas veces all&iacute;. Ellos no pensaron nada, sino lo normal que quer&iacute;a a la chica y estaban pr&oacute;ximos a definirse como novios, lo que hab&iacute;an ido notando como cosa que iba emergiendo del grupo como muy natural. En efecto recogieron a Julieta y a Aureliana que viv&iacute;an muy cerca una de la otra en la misma manzana y se fueron todos a casa de Fanny. Llamaron a la puerta y sali&oacute; a abrir Nicol&aacute;s con una toalla atada a la cintura. Sali&oacute; de esta guisa porque hab&iacute;a escuchado que eran ellos y tantas veces hab&iacute;an ido los ocho juntos a la piscina que nadie se extra&ntilde;aba de nada.<\/p>\n<p>Se acomodaron en la sala y sali&oacute; Fanny sonriente, preguntando si quer&iacute;an tomar algo:<\/p>\n<p>&mdash; El caf&eacute; lo pod&eacute;is hacer vosotros mismos, ya conoc&eacute;is la cafetera y os entreten&eacute;is mientras nos vestimos, que acabamos de ducharnos.<\/p>\n<p>Ellos no quer&iacute;an pensar nada, pero les estaba insinuando que se hab&iacute;an duchado juntos, lo que daba a pensar que tambi&eacute;n hab&iacute;an dormido juntos. Pero no hicieron caso, porque los amigos no urgen, los malintencionados entienden m&aacute;s de lo que ha ocurrido, los amigos buenos entienden lo que se les dice y ah&iacute; acaba todo. Hab&iacute;a llegado Nicol&aacute;s cuando estaban haciendo caf&eacute; para todos en la Nespresso y pidi&oacute; uno. Entraba con su pantal&oacute;n abrochado y pecho descubierto, la camisa en la mano. Es guapo este Nicol&aacute;s, no tanto de cara, pero de cuerpo s&iacute;, muy bien hecho. Es que Nicol&aacute;s era asiduo diariamente del gimnasio. Enamoraba m&aacute;s a los chicos que a las chicas, pero Fanny se hab&iacute;a enamorado de &eacute;l y los adelant&oacute; a todos. Se puso a explicar:<\/p>\n<p>&mdash; Muchos veces vengo a hacer compa&ntilde;&iacute;a a Fanny, porque se van sus padres a sus asuntos y se queda sola, entonces vengo a hacerle compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Como todos le miraban como tontos sin hacer preguntas, continu&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Es que&hellip;, bueno, parece&hellip;, no, no&hellip;, es que nos queremos.<\/p>\n<p>Todos saltaron de alegr&iacute;a y lo felicitaron.<\/p>\n<p>&mdash; No es que seamos novios, porque sois los primeros que sab&eacute;is esto, pero parece que congeniamos, vale, es que congeniamos mucho.<\/p>\n<p>&mdash; No tienes que dar explicaciones, eres libre y Fanny tambi&eacute;n, sois nuestros amigos, vuestra vida nos importa en la medida que vosotros quer&aacute;is que nos importe, &mdash;discurri&oacute; Miguel y todos estaban de acuerdo.<\/p>\n<p>&mdash; Claro, quiz&aacute; no lo hab&eacute;is notado, pero Julieta y yo congeniamos bastante, claro que es diferente a vosotros, pero tambi&eacute;n nos estamos enamorando, &mdash;dijo Aureliana.<\/p>\n<p>&mdash; Busc&aacute;bamos una ocasi&oacute;n para dec&iacute;roslo y mira esta es; lo que pasa es que nosotras en nuestras casas somos amigas y es normal que se acuesten dos amigas, a nadie se le ocurre pensar nada; en ese sentido lo tenemos m&aacute;s f&aacute;cil, &mdash;a&ntilde;adi&oacute; Julieta.<\/p>\n<p>Se miraron a la cara los cuatro chicos y entonces se dieron cuenta que estaban emparej&aacute;ndose Miguel con Sebasti&aacute;n y Justino con Manolo. Justino dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Eso es lo mismo que en el vestuario, Manolo y yo nos duchamos bajo el mismo chorro; y&hellip; s&iacute;, yo lo quiero y Manolo dice que me quiere, &mdash;explic&oacute; Justino.<\/p>\n<p>&mdash; Yo no digo que te quiero, es que te quiero de verdad, &mdash;espet&oacute; Manolo.<\/p>\n<p>Todos se pusieron a mirar a Sebasti&aacute;n y a Miguel. Miguel comenz&oacute; a mover su mano de forma negativa y espet&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; No, no pens&eacute;is en nosotros, yo soy gay, claro, creo que lo sab&eacute;is, pero todos os estabais emparejando y qued&aacute;bamos nosotros que hemos hablado m&aacute;s entre nosotros, pero no hay nada de nada.<\/p>\n<p>A&ntilde;adi&oacute; Sebasti&aacute;n:<\/p>\n<p>&mdash; Ahora que os hab&eacute;is declarado todos de modo espont&aacute;neo, tengo que decir que yo tambi&eacute;n soy gay, pero no he tenido nunca nada con nadie y siempre he procurado ocultarlo; de verdad que Miguel y yo no somos amantes, ni queridos, ni novios, pero lo podr&iacute;amos ser, porque &iquest;qui&eacute;n queda del grupo para que lo desbarate? Adem&aacute;s, lo amo&hellip;<\/p>\n<p>Todos aplaudieron y Miguel le dio un beso a Sebasti&aacute;n como nadie de los presentes hab&iacute;a visto uno en la realidad, meti&oacute; su lengua dentro de la boca de Sebasti&aacute;n y lo oblig&oacute; a alternarse entre ellos, largo beso, hasta que se cortaba la respiraci&oacute;n. Todav&iacute;a luego de dejar el beso se quedaron con las dos puntas de la nariz y mir&aacute;ndose a los ojos, luego juntaron los caras cerrando los ojos y se sent&iacute;an entre s&iacute;. Todos los dem&aacute;s, incluso Fanny que acababa de llegar, estaban con la respiraci&oacute;n atragantada de ver semejante beso y posturas. Sebasti&aacute;n y Miguel se dieron un abrazo y sonrieron ante los dem&aacute;s cogidos por la cintura.<\/p>\n<p>&mdash; Casi se me corta la respiraci&oacute;n, &mdash;dijo Nicol&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash; Aprende a besar, &mdash;dijo Fanny desde detr&aacute;s de Nicolas.<\/p>\n<p>Todos hab&iacute;an estado estupefactos. Salieron a tomar algo y a pasear y se sentaron en la terraza de un bar emparejados y todos se miraban con sonrisa de complacencia. Ese mismo d&iacute;a, en un momento en que se adelantaron al grupo paseando junto al mar, era una tarde preciosa. Sebasti&aacute;n le dijo a Miguel:<\/p>\n<p>&mdash; Yo no he hecho nunca el amor con nadie, estoy solo en casa, &iquest;quieres que cenemos juntos y pasamos la noche juntos?<\/p>\n<p>&mdash; No tengo ning&uacute;n problema contigo, te amo, Sebasti&aacute;n, hace tiempo que quer&iacute;a dec&iacute;rtelo, &mdash;contest&oacute; Miguel&mdash; pero yo he estado en un sauna gay y all&iacute; con no s&eacute; qui&eacute;n he perdido la virginidad. Me gust&oacute;, pero cuando he ido all&iacute; algunas veces a buscarlo, no lo encontr&eacute; y desist&iacute; de ir m&aacute;s. Lo he perdido de vista.<\/p>\n<p>Esa noche cenaron y fueron luego a la casa de Sebasti&aacute;n, durmieron juntos muy poco tiempo, se durmieron ya al hacerse de d&iacute;a, porque pasaron la noche intentando hacer el amor hasta conseguirlo. Era necesario aclarar muchas cosas, lo &uacute;nico que sab&iacute;an por las veces que hab&iacute;an ido a la piscina con sus ba&ntilde;adores slip es que la polla de ambos no era peque&ntilde;a, porque marcaba bien, aparte que de alguna manera se hab&iacute;an visto en las duchas de la piscina ocasionalmente y quiz&aacute; alguna vez intencionadamente.<\/p>\n<p>La noche pas&oacute; r&aacute;pido, los dos muchachos sab&iacute;an que entre ellos hab&iacute;a algo y ten&iacute;a que pasar algo. Adem&aacute;s, quer&iacute;an hacer cuanto m&aacute;s mejor. Comenzaron a explorar. Primero se besaron de nuevo como sin saber c&oacute;mo ellos gozaban de un largo y profundo beso. El bes&oacute; encendi&oacute; lo que faltaba a la pasi&oacute;n para ayudarse mutuamente a desnudarse. Ambos se quedaron en slip. Se miraron y el bulto que los dos ten&iacute;an dentro del slip sobrepasaba la capacidad de este de preservarlo. Ponto se dieron cuenta que sobraba el slip y cada uno, mirando fijamente al otro, iba desplazando su slip hacia las rodillas empezando por la zona de los gl&uacute;teos y al ir estirando oblig&oacute; a despejar la zona p&uacute;bica, el pene y el escroto. No tard&oacute; ya de salir el slip, pues con un ligero ejercicio del pie se lo quitaron y lo dejaron en el suelo, donde estaba el resto de la ropa. Se miraron lujuriosamente y babearon ya de solo verse.<\/p>\n<p>Avanzaron un par de pasos y se dieron un cuerpo con el otro, se abrazaron apretadamente, se volvieron a besar y sus manos se posaron sobre el pene del compa&ntilde;ero. Se miraron a los ojos mientras acariciaba cada uno el pene y el escroto del otro. Y aqu&iacute; desapareci&oacute; la curiosidad y dio pase al amor. Quer&iacute;an hacer el amor. Se metieron sobre la cama. No sab&iacute;an c&oacute;mo hacer lo que s&iacute; sab&iacute;an qu&eacute; se hace. Hac&iacute;a falta que uno se pusiera terco. Fue Miguel quien se puso de espaldas a la cama, mientras Sebasti&aacute;n de costado lo miraba extasiado. Miguel, que ya hab&iacute;a aprendido en el sauna gay, le indic&oacute; que se pusiera encima de &eacute;l pero al rev&eacute;s. Sebasti&aacute;n entendi&oacute; lo que era un 69. Miguel puso la polla de Sebastian en su boca y Sebasti&aacute;n lo imit&oacute;, chuparon, succionaron, lamieron polla y bolas y gimieron&hellip;; gimieron fuerte, en alta voz e intensamente. Sintieron espasmos como cuando se masturbaban y casi a la vez ambos derramaron todo el contenido de su propio esperma en la boca de su compa&ntilde;ero. Degustaron, tragaron y algo se les escap&oacute;. Les gust&oacute; y pensaron repetirlo m&aacute;s veces, la noche era larga&hellip;<\/p>\n<p>Se pusieron juntos y pudieron besarse con sabor y olor a semen ajeno. Les gust&oacute; m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash; Pens&eacute; que no me gustar&iacute;a el semen de otro hombre, &mdash;dijo Sebasti&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Hab&iacute;as probado el tuyo?, &mdash;pregunt&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>&mdash; Muchas veces; t&uacute; &iquest;no?, &mdash;respondi&oacute; Sebasti&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Ya sabes que no soy virgen, replic&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>&mdash; Pues&hellip; yo quisiera perder mi virginidad aqu&iacute;, hoy, contigo, &mdash;suplic&oacute; Sebasti&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; me mamas la polla, yo te preparo el culo para hacerte el menor da&ntilde;o posible, no s&eacute; si lo har&eacute; bien, pero lo procurar&eacute; y luego, si no te arrepientes, te tomo tu virginidad a cambio de mi coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>La respuesta de Sebasti&aacute;n fue un beso de lo que hab&iacute;a aprendido con Miguel. Luego dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Miguel, me encuentro muy bien contigo, como si toda la vida hubiera estado contigo, me gusta tu cuerpo, tu piel, tu tacto y el cari&ntilde;o con que haces todo, &iquest;por qu&eacute; ser&aacute; que me parece que me he enamorado de ti?<\/p>\n<p>&mdash; Creo que estamos hechos el uno para el otro, &mdash;respondi&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>Hicieron el amor. Miguel que estaba de espaldas a la cama provoc&oacute; otro 69 como el anterior y Sebasti&aacute;n, mientras le mamaba la polla a Miguel, sent&iacute;a el placer de las mordidas y lamidas que su compa&ntilde;ero le daba a su culo. Le entr&oacute; un especial placer cuando Miguel le met&iacute;a la lengua alternando con sus dedos en su culo y exclam&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; Para Miguel que me voy&hellip;<\/p>\n<p>Miguel aprendi&oacute; ese d&iacute;a que no deb&iacute;a tener prisa en dilatar el culo de su compa&ntilde;ero, sino dar tiempo para que el cuerpo asimile los tocamientos sin que transmita totalmente al cerebro las sensaciones. As&iacute; lo hizo Miguel y lleg&oacute; a meter cuatro dedos, el medio y el anular por delante y junto a ellos el &iacute;ndice y el me&ntilde;ique. El dedo pulgar sirvi&oacute; de frontera para que no entrara la mano entera. Sebasti&aacute;n ya gem&iacute;a, pero la lentitud y destreza de Miguel, fren&oacute; el desborde del apasionamiento con lo que la maceraci&oacute;n del ano result&oacute; placentera.<\/p>\n<p>Miguel le pidi&oacute; que se pusiera como para sentarse sobre su polla y poco a poco fue entrando con aut&eacute;ntico placer y sin grave dolor. El peque&ntilde;o dolor que sent&iacute;a Sebastian pronto se convert&iacute;a en placer. Una vez introducido del todo, Miguel hizo un esfuerzo descomunal para levantar el peso de Sebasti&aacute;n y hacer que saltara, sacando un poco la polla del culo y volvi&eacute;ndola a meter al dejar que se sentara de nuevo. Por fin ambos cogieron el ritmo y el sudor que estaba sufriendo Miguel fue compartido por Sebastian, ambos entraron en el esfuerzo acompasado hasta el momento en que Sebasti&aacute;n exclam&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Qu&eacute; me voy!, &iexcl;ahora&hellip;!, &iexcl;s&iacute;!, &iexcl;me vooooooy!, &iexcl;aaaaaah!<\/p>\n<p>Llen&oacute; el pecho y abdomen de Miguel de semen caliente. Miguel recogi&oacute; con su mano y com&iacute;a de &eacute;l. Sebasti&aacute;n una vez le quit&oacute; su mano y se la puso en la boca para saborear su propio semen, pero al tocar con su lengua la mano de Miguel, este se vino invadiendo las entra&ntilde;as de Sebasti&aacute;n de su propio semen. Luego Sebasti&aacute;n cay&oacute; extenuado sobre el pecho de Miguel y se besaron. Sebasti&aacute;n agradeci&oacute; a Miguel que se tomara su virginidad y Miguel le agradec&iacute;a a Sebasti&aacute;n la confianza. Ambos se juraron amor eterno y proyectaron c&oacute;mo iban a realizar sus sue&ntilde;os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Pegaso se hab&iacute;a escapado de su casa. As&iacute;, con estas palabras: se hab&iacute;a escapado. 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