{"id":21233,"date":"2019-07-12T22:00:00","date_gmt":"2019-07-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-12T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-12T22:00:00","slug":"21233-lucia-cap-ii-lucia-estaba-en-sus-dias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21233-lucia-cap-ii-lucia-estaba-en-sus-dias\/","title":{"rendered":"Luc\u00eda (Cap. II): Luc\u00eda estaba en sus d\u00edas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21233\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>De no haber sido porque Luc&iacute;a es la mujer m&aacute;s hermosa que he visto en mi puta vida, el hecho de que me degradaran en mi trabajo para convertirme en el ayudante de ella, sin duda me habr&iacute;a llevado a renunciar de inmediato. Sin embargo, la perspectiva de convivir de cerca con la bell&iacute;sima Luc&iacute;a, al ser su subalterno, (y claro, tambi&eacute;n pensando en lo mucho que necesitaba el trabajo), fue suficiente como para que aceptara el sitio que me ofrec&iacute;an, sin que me importara parecer un novato, o peor, un incompetente.<\/p>\n<p>As&iacute; comenz&oacute; la historia con Luc&iacute;a, esa mujer guap&iacute;sima, de lindos ojos negros y deseables labios. Due&ntilde;a de unas piernas fenomenales y un culito de apretadas y redondas nalgas, levantaditas sin duda por el ejercicio. Con sus 33 a&ntilde;os, Luc&iacute;a era divorciada, la mujer m&aacute;s codiciada de la oficina, pero igualmente, la m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir (hab&iacute;a rechazado incluso las invitaciones que le hab&iacute;an hecho los g&uuml;eyes m&aacute;s &ldquo;caritas&rdquo; del trabajo, esos que muchas veces alardeaban de ser todos unos &ldquo;donjuanes&rdquo;). Por supuesto que ella se daba cuenta del efecto que ten&iacute;a en los hombres, pero contrario a lo que casi siempre pasa con ese tipo de mujeres, que acaban crey&eacute;ndose unas divas, Luc&iacute;a se comportaba siempre de forma amable con todos, aunque eso s&iacute;, guardando religiosamente esa distancia impersonal que le impon&iacute;a a todo el mundo. Por esa forma de ser, fue que muchos comenzaran a calificar a la guapa Luc&iacute;a como una &ldquo;calientahuevos&rdquo;, lo cual era totalmente injusto, pues ella jam&aacute;s coquete&oacute; con alguno de nosotros, para luego dejarnos picados con las ganas de cog&eacute;rnosla. Debo decir que yo me inclu&iacute;a en ese grupo de jueces idiotas, como si fuera posible recriminarle el hecho estar tan buena y no compartirnos aunque sea un minuto de su cuerpo, solo porque se nos antojaba. Pero con el tiempo fui conociendo a Luc&iacute;a, comprendiendo que aqu&eacute;l modo tan serio de tratar a sus compa&ntilde;eros, era una especie de armadura, una defensa que ella misma levant&oacute; en torno a sus sentimientos, tras haber sufrido las peores decepciones en una relaci&oacute;n enfermiza con el que fuera su ex esposo y m&aacute;s tarde, con un cabr&oacute;n que aprovech&oacute; su momento bajo para hacerle cosas bastante indecibles.<\/p>\n<p>El trato personal y cotidiano que propici&oacute; nuestra relaci&oacute;n de trabajo, fue dando paso a la amistad y a que Luc&iacute;a poco a poco fuera bajando sus defensas cuando platicaba conmigo de asuntos privados, lo que me llev&oacute; a enamorarme de ella y a desearla al punto de desarrollar una irremediable fijaci&oacute;n por su cuerpo, que me obligaba a masturbarme do o tres veces al d&iacute;a pensando en la sensualidad de sus deliciosos muslos cuando usaba esas faldas de oficinista que tan ricas le quedaban, o imaginando sus dulces y carnosos labios rodeando mi verga. Aquellos placeres en solitario constitu&iacute;an la &uacute;nica v&iacute;a de escape a la atracci&oacute;n que la delicada figura de esa mujer y sus rasgos perfectos ejerc&iacute;an sobre m&iacute;. As&iacute; que nunca me habr&iacute;a imaginado que la buena suerte fuera a sonre&iacute;rme y menos en medio de la peor racha de mi vida, permiti&eacute;ndome coger con Luc&iacute;a, primero en la oficina y luego en su propia casa. Tal hecho me parec&iacute;a un sue&ntilde;o, tan sorprendente, que hasta tuve miedo de ser el motivo de una apuesta entre ella y alguna de nuestras compa&ntilde;eras, o en el peor de los casos, el objetivo de una de esas bromas crueles que le hacen a los pendejos como yo en internet. Pero por la ma&ntilde;ana, al despertar en la cama de Luc&iacute;a, con ella desnuda y abrazada a m&iacute;, tuve la certeza de que por fin aparecer&iacute;a la luz al final del oscuro t&uacute;nel en el que se hab&iacute;a convertido mi vida tras mi divorcio y mi precario desempe&ntilde;o laboral.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana que sigui&oacute; a la memorable noche, Luc&iacute;a y yo salimos de prisa rumbo a la oficina y apenas hubo tiempo para que ella me presentara a su hija.<\/p>\n<p>Al llegar al trabajo, aparcamos el coche a un par de cuadras de nuestro destino, para que pudi&eacute;ramos despedirnos a gusto, con un buen beso. &ndash;Perdona que no me acerque a ti de este modo durante el resto del d&iacute;a- Expres&oacute; Luc&iacute;a, algo apenada, poniendo una carita de inocencia que jam&aacute;s le hab&iacute;a visto. &ndash;De hecho, creo que voy a pedirte que mantengamos la relaci&oacute;n como hasta anoche- Me dijo, con eso que sonaba como a despedida &ndash;Bueno, eso solo va a ser as&iacute; hasta que no haya nada formal entre nosotros- Me dijo, regal&aacute;ndome un &uacute;ltimo y breve beso.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iquest;Nada formal?&rdquo;- Me pregunt&eacute;, antes de decirle a Luc&iacute;a que estaba de acuerdo en que tomara esas precauciones en cuanto a lo que hab&iacute;a pasado entre nosotros. Sin embargo, con aquellas palabras, m&aacute;s que alejarme, me hab&iacute;a dejado claro que si yo quer&iacute;a seguir teniendo sexo con ella, o incluso intentar cualquier tipo de acercamiento que fuera m&aacute;s all&aacute; de lo profesional, tendr&iacute;a que pedirle que fuera mi novia, o algo por el estilo. Al menos eso supuse, al tratarse de una mujer que no se anda con medias tintas, pues tal como lo descubr&iacute; con el tiempo, con ella era &ldquo;todo o nada&rdquo;.<\/p>\n<p>Para m&iacute;, a pesar de que hab&iacute;a pasado casi un a&ntilde;o desde que me divorciara de Jennifer, la madre de mi hijo y mi mujer durante 15 a&ntilde;os, no me hab&iacute;a animado a comenzar alguna relaci&oacute;n, principalmente porque soy un sentimental irremediable, que hasta unas horas antes, todav&iacute;a guardaba la esperanza de recuperar mi matrimonio. Adem&aacute;s, nunca fui muy h&aacute;bil a la hora de ligar y mis &aacute;nimos estaban por los suelos. Pero trat&aacute;ndose de Luc&iacute;a, pens&eacute; que deb&iacute;a dejarme de pendejadas y volver &ldquo;formal&rdquo; lo que fuera que hubiera entre ella y yo. Aun as&iacute;, durante el resto de la jornada, las palabras &ldquo;nada oficial&rdquo; siguieron rondando mi cabeza.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a pas&oacute; como cualquier otro a los ojos de todo el mundo, con Luc&iacute;a procurando tratarme como hasta antes de que cogi&eacute;ramos, pero sin poder hacerlo del todo, pues constantemente, pasaba por detr&aacute;s de mi asiento y me dec&iacute;a alguna cosa caliente al o&iacute;do, o me sonre&iacute;a, mordi&eacute;ndose el labio de forma coqueta, contradiciendo por completo la petici&oacute;n que me hab&iacute;a hecho antes de que subi&eacute;ramos hasta nuestro cub&iacute;culo y sorprendi&eacute;ndome sobremanera, pues jam&aacute;s se hab&iacute;a comportado de esa forma seductora. Yo me cre&iacute; el tipo m&aacute;s afortunado de la oficina y me resultaba imposible no hacer caso al constante cachondeo al que me somet&iacute;a esa hermosura de mujer, mucho menos despu&eacute;s de haber disfrutado de las delicias de su cuerpo, que si ya antes de tener sexo con ella, me volv&iacute;an loco, ahora que las hab&iacute;a probado, termin&eacute; excit&aacute;ndome de tal modo, que aqu&eacute;l d&iacute;a tuve que &ldquo;jalarle el pescuezo al ganso&rdquo; encerrado en el ba&ntilde;o, al menos unas 5 veces.<\/p>\n<p>Cerca del final de la jornada, ya no ten&iacute;a ninguna duda. Si Luc&iacute;a necesitaba una relaci&oacute;n seria, yo con gusto se la dar&iacute;a, con tal de tener a esa mujer solo para m&iacute;. As&iacute; que le ped&iacute; que me esperara en su coche a la hora de la salida. &ndash;Necesito preguntarte algo importante- Le adelant&eacute;, sabiendo de antemano que Luc&iacute;a sent&iacute;a debilidad por las cursiler&iacute;as, como las rom&aacute;nticas declaraciones de amor.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a tanto tiempo que yo no pasaba por algo semejante, que me sent&iacute;a rid&iacute;culo al pensar en lo que le dir&iacute;a a Luc&iacute;a, e incluso debo aceptar que tambi&eacute;n me puse algo nervioso, como un chavito de secundaria que se le va a declarar a la morrita que le gusta. As&iacute; que m&aacute;s tarde, cuando me adelant&eacute; a la salida, como me lo hab&iacute;a pedido Luc&iacute;a, para no dar motivo a los chismes de oficina, me encontr&eacute; con Filem&oacute;n, el guardia que se encarga de cuidar durante las noches el edificio donde trabajamos, quien al verme, de inmediato me retuvo para charlar como muchas veces lo hac&iacute;a, aunque esa noche de viernes yo lo &uacute;nico que deseaba era largarme y poder besar de nuevo a Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>Filem&oacute;n, el guardia, era un buen sujeto, de esos que tienen an&eacute;cdotas por millares y hab&iacute;amos forjado algo parecido a una amistad, por lo que se me hizo algo &ldquo;mala onda&rdquo; cortarle la pl&aacute;tica sin motivo aparente.<\/p>\n<p>-&iquest;Otra vez tarde, Manolo?- Me pregunt&oacute; el viejo, a quien le gustaba intercambiar impresiones conmigo de lo bien que se ve&iacute;a Luc&iacute;a con tal o cual atuendo, pues como yo y cualquier hombre en la oficina, el vigilante del turno de la noche, tampoco era inmune a los encantos de tan espectacular mujer. Luego de liberar nuestro morbo, habl&aacute;bamos de f&uacute;tbol, las noticias y dem&aacute;s estupideces.<\/p>\n<p>-As&iacute; es, mi buen Filem&oacute;n. Trabajando hasta tarde otra vez- Le respond&iacute;, extendiendo la mano para saludarlo.<\/p>\n<p>-Oye, Manolo- Dijo el hombre de unos sesenta y tantos a&ntilde;os, gordito y canoso, haciendo una pausa para abrir la puerta del edificio con el bot&oacute;n que hab&iacute;a para ello en el mostrador, pues en ese momento Luc&iacute;a dejaba el edificio, sorprendida de encontrarme todav&iacute;a ah&iacute;.<\/p>\n<p>Filem&oacute;n y yo nos quedamos mirando el fabuloso culo de Luc&iacute;a, quien se despidi&oacute; del velador y de m&iacute;, como sin nada. Ese d&iacute;a, Luc&iacute;a hab&iacute;a asistido a la oficina con un pantal&oacute;n negro, tipo sastre. Que hac&iacute;a ver su redondo y levantado trasero completamente despampanante, lo que sumado a la blusa blanca y ce&ntilde;ida que hab&iacute;a elegido delante de m&iacute; aquella ma&ntilde;ana, se marcaba la tentadora curva de su estrecha cintura, convirtiendo el atractivo cuerpo de Luc&iacute;a en el objeto de la mirada de Filem&oacute;n y por supuesto, de la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Cada d&iacute;a se pone m&aacute;s buena &iquest;No?- Le dije al guardia, soltando un comentario como tantas veces hice mientras los dos mir&aacute;bamos pasar a la inalcanzable vendedora estrella de la compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>-S&iacute;&hellip; Cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s buena&#8230; &iquest;Qu&eacute; tal se ha de dar sus sentoncitos con ese culo tan rico que se carga?- Pregunt&oacute; Filem&oacute;n, mir&aacute;ndome, como si supiera que yo era testigo de que &ldquo;los sentoncitos&rdquo; que se daba Luc&iacute;a, son lo mejor del mundo.<\/p>\n<p>-Bueno, espero averiguarlo un d&iacute;a- Le respond&iacute;, haci&eacute;ndome el pendejo. -&iquest;Por qu&eacute; no le preguntas a Mart&iacute;n? Dicen que &eacute;l ya se la cogi&oacute;- Le cuestion&eacute; a Filem&oacute;n, aludiendo a uno de los jefes, que se hab&iacute;a convertido pr&aacute;cticamente en una leyenda, pues se rumoraba que era el &uacute;nico con quien Luc&iacute;a hab&iacute;a salido una vez.<\/p>\n<p>El rostro del viejo dibuj&oacute; una sonrisa que no auguraba nada bueno, como comprob&eacute; en seguida.<\/p>\n<p>-Mira, Manolo. Tengo una consulta que quiero hacerte- Expres&oacute; Filem&oacute;n, recarg&aacute;ndose en el asiento de su silla y cruzando los brazos sobre su abultada barriga, mirando luego hacia ambos lados, de forma rid&iacute;culamente misteriosa. &ndash;Tengo un material&hellip; Ago que de seguro les interesar&aacute; a los jefes&hellip; y yo creo que a ti tambi&eacute;n- Me dijo entonces, bajando la voz hasta ser un susurro.<\/p>\n<p>Por un momento tuve la impresi&oacute;n de que el viejo estaba por ofrecerme unos gramos de yerba, alguna pastilla de &eacute;xtasis, o una grapa de coca.<\/p>\n<p>-Venga, Fili- Le dije, de modo amistoso -Si est&aacute;s metido en cosas del narco, o queri&eacute;ndome vender droga, ser&aacute; mejor que te busques a otro para ofrecer tu &ldquo;material&rdquo;- Mi hermano mayor hab&iacute;a atravesado varios infiernos en su juventud a causa de sus adicciones, quedando ciego y medio idiota en el camino, por lo que cualquier cosa que tuviera que ver con esto de las drogas, me pon&iacute;a la carne de gallina.<\/p>\n<p>Filem&oacute;n rio ante mi postura y al instante siguiente sac&oacute; su tel&eacute;fono del bolsillo. Puls&oacute; algunas veces en la pantalla y lo que mostr&oacute; a continuaci&oacute;n, me dej&oacute; son aliento.<\/p>\n<p>-&iquest;De d&oacute;nde sacaste esto?- Le pregunt&eacute;, sintiendo un nudo en el est&oacute;mago cuando quise arrebatarle el tel&eacute;fono sin consegirlo. -&iquest;Qu&eacute; chingados&hellip; Fili&hellip;?- Pregunt&eacute;, balbuceando. Repasando mentalmente el momento en que Filem&oacute;n me vio subir con Luc&iacute;a a nuestra oficina la noche anterior.<\/p>\n<p>El video que Filem&oacute;n me hab&iacute;a mostrado, dejaba ver claramente a Luc&iacute;a, sin su blusa y sin su sost&eacute;n, sentada en el escritorio del cub&iacute;culo que compart&iacute;a conmigo, sus finos dedos subi&eacute;ndose la falda para recibir la mamada que le hice a su co&ntilde;o al arrodillarme delante de ella. Las pocas luces encendidas de nuestro lugar de trabajo y la buena calidad de la c&aacute;mara de seguridad, hac&iacute;an posible ver el hermoso rostro de Luc&iacute;a expresando el placer de recibir mi lengua entre sus piernas. El guardia detuvo el video en ese momento.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que el coraz&oacute;n me dio un vuelco. -&iquest;De d&oacute;nde sacaste ese video?- Insist&iacute;, pregunt&aacute;ndole a Filem&oacute;n, quien solamente se recarg&oacute; nuevamente en su asiento, en un gesto de autosatisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Filem&oacute;n pareci&oacute; no escucharme -&iquest;Qu&eacute; te parece el &ldquo;material?- Me pregunt&oacute;, con toda malicia, tall&aacute;ndose la verga con desenfado.<\/p>\n<p>-Vas a borrar esa madre, &iexcl;Pero ya!- Amenac&eacute; a Filem&oacute;n.<\/p>\n<p>&iquest;O qu&eacute;&hellip; Manolo? &iquest;O qu&eacute;?- Me respondi&oacute; de vuelta, en tono retador.<\/p>\n<p>La verdad es que tuve miedo de lo que ese pendejo pudiera hacer con el video, as&iacute; que trat&eacute; de calmarme y solamente atin&eacute; a preguntarle cu&aacute;ntas copias ten&iacute;a.<\/p>\n<p>-Solo una. La que tengo aqu&iacute; en mi tel&eacute;fono.- Respondi&oacute; el guardia, sonriendo satisfecho &ndash;Cambi&eacute; la cinta de las c&aacute;maras justo despu&eacute;s que t&uacute; y Luc&iacute;a se fueron anoche. Guard&eacute; la evidencia en mi celular y borr&eacute; una hora de video m&aacute;s o menos. Ya sabes, gajes del oficio. Adem&aacute;s es lo que har&iacute;a cualquier amigo por otro &iquest;O no?<\/p>\n<p>Mir&eacute; fijamente al viejo, queriendo adivinar si lo que me dec&iacute;a era verdad. -&iquest;Cu&aacute;nto quieres por el video?- Me decid&iacute; a preguntarle.<\/p>\n<p>-Mira, Manolo. Me lo he estado pensando mucho- Asegur&oacute; Filem&oacute;n, como si en realidad hubiese estado cavilando sobre el asunto &ndash;Y he llegado a la conclusi&oacute;n de que este material no tiene precio.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dime cu&aacute;nto quieres por el puto video, chingada madre!- Le exig&iacute;, completamente fuera de m&iacute;.<\/p>\n<p>-No te ofusques, Manolo. Somos amigo &iquest;O a poco no? Yo har&iacute;a lo que sea por ti&hellip; y por Lucy- Me asegur&oacute; Filem&oacute;n, de forma burlona y dejando su asiento para acompa&ntilde;arme hasta la puerta, como lo har&iacute;a en cualquier d&iacute;a de trabajo. &ndash;La neta, Manolito, es que no hay dinero que pague lo que pas&oacute; anoche &iquest;No crees?- Dijo el guarda, burl&aacute;ndose de m&iacute; cuando le dije la cantidad que estaba dispuesto a darle &ndash;Pero hay un favorcito que puedes hacerme- Filem&oacute;n pas&oacute; su mano sobre mi hombro, supongo que para disimular ante las c&aacute;maras del vest&iacute;bulo que estaba casi forz&aacute;ndome a salir. &ndash;Puede ser que convenzas a Lucy de dejarme ocupar tu lugar- Solt&oacute; el guardia. &ndash;Solo una vez &iquest;Qu&eacute; dices? &iquest;Puedes hablar con ella?- Jam&aacute;s hubiera pensado que Filem&oacute;n pudiera ser tan hijo de puta &ndash;Tienes hasta ma&ntilde;ana, antes de que termine mi turno para darme buenas noticias, Manolo. No vaya a ser que mi material termine en internet, o en las manos del jefe Dami&aacute;n o el licenciado Orozco- Sentenci&oacute; Filem&oacute;n, aludiendo a mi jefe directo y al due&ntilde;o de la compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>La aseveraci&oacute;n del vigilante me dej&oacute; sin palabras. No pod&iacute;a creer que Filem&oacute;n fuera capaz de tal chantaje &iexcl;Eso solo pasa en las pel&iacute;culas porno! &iquest;O no?<\/p>\n<p>Repas&eacute; en mi mente todas las posibilidades que pude imaginar, buscando una salida, pero no encontr&eacute; alguna soluci&oacute;n. Por supuesto que jam&aacute;s le pedir&iacute;a algo semejante a Luc&iacute;a, no solo porque ella se negar&iacute;a rotundamente a formar parte del grotesco plan de Filem&oacute;n, sino porque pod&iacute;a estar seguro de que la perder&iacute;a para siempre. El vigilante me tom&oacute; del brazo, decidido a sacarme del edificio: &ndash;Yo tambi&eacute;n quisiera recibir unos sentoncitos de Luc&iacute;a, de esos tan ricos que se dio anoche contigo.<\/p>\n<p>Quise matar a golpes a Filem&oacute;n. Supongo que &eacute;l lo sab&iacute;a, porque not&eacute; que empu&ntilde;aba el mango de su pistola de descargas el&eacute;ctricas mientras miraba mi reacci&oacute;n. En mi desesperaci&oacute;n, pas&eacute; de la violencia al sometimiento, hasta que pat&eacute;ticamente le supliqu&eacute; al vigilante porque me entregara el video, o que lo borrara. &ndash;Piensa en Luc&iacute;a- Le ped&iacute; -Esto har&aacute; mierda su reputaci&oacute;n y su carrera. &iquest;C&oacute;mo puedes ser tan culero?<\/p>\n<p>Pero &eacute;l parec&iacute;a disfrutar mucho con mis ruegos y no cedi&oacute; la m&aacute;s m&iacute;nima parte. &ndash;Ya sabes, ma&ntilde;ana me dices lo que vamos a hacer, Manolo. Depende de ti. Solo convence a Lucy de hacer lo que pido- Dijo al final, forz&aacute;ndome discretamente a salir del edificio. &ndash;Yo nada m&aacute;s quiero ayudar. As&iacute; que &iquest;por qu&eacute; no me ayudas t&uacute; tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>Finalmente sal&iacute; del edificio. Avanc&eacute; cabizbajo las dos cuadras que hab&iacute;a hasta llegar a donde Luc&iacute;a hab&iacute;a dejado su coche. Pude ver a lo lejos que ella estaba recargada en la puerta del conductor, atendiendo la pantalla de su celular. Me dirigi&oacute; una sonrisa muy dulce cuando me vio caminando hacia ella y yo me maldije por ser un pendejo y maldije a Filem&oacute;n por ser tan hijo de perra. Todo parec&iacute;a desmoronarse delante de m&iacute;, justo cuando hab&iacute;a conseguido llevarme a la cama a la espectacular Luc&iacute;a, pero lo que m&aacute;s me dol&iacute;a era sin duda, saber que hab&iacute;a perdido mi &uacute;nica oportunidad de tener algo m&aacute;s con ella y todo por culpa de Filem&oacute;n y su enfermiza necedad de cogerse a Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; esa carita?- Me pregunt&oacute; Luc&iacute;a, dej&aacute;ndome las llaves de su coche.<\/p>\n<p>-No es nada- Le ment&iacute;, inventando luego cualquier pendejada para justificar mi semblante preocupado.<\/p>\n<p>-Tal vez est&aacute;s de mal humor porque tienes hambre &iquest;Cenamos juntos?- Propuso Luc&iacute;a, antes de entrar al coche por el lado del acompa&ntilde;ante.<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde te gustar&iacute;a ir?- Le pregunt&eacute;, dando un resoplido para intentar calmarme, mientras daba marcha al auto.<\/p>\n<p>-Es viernes y mi ex pasar&aacute; por Mary a las 10. Se la lleva a pasear casi todos los fines de semana- Dijo Luc&iacute;a, refiri&eacute;ndose a su hija adolescente, a quien hab&iacute;a visto casualmente aquella misma ma&ntilde;ana, que ahora parec&iacute;a tan lejana. &ndash;As&iacute; que si no te importa, podemos cenar en mi casa. Pedimos pizza o algo y as&iacute; me haces esa pregunta tan importante- Me dijo, con un dejo de infantil emoci&oacute;n. &ndash;A menos que quieras preguntarme ahora mismo. S&oacute;lo tienes que animarte.<\/p>\n<p>Tuve la certeza de que Luc&iacute;a necesitaba de alguien que le diera afecto, antes que cualquier otra cosa. Necesitaba de un hombre que fuera m&aacute;s all&aacute; de la obvia atracci&oacute;n que a cualquiera le despertaba con su notable belleza. Comprend&iacute; que gracias a que yo jam&aacute;s tuve el valor para intentar lig&aacute;rmela, ni aun cuando nos hicimos buenos amigos, fue que Luc&iacute;a termin&oacute; eligi&eacute;ndome para poder mostrarse en toda su fragilidad. Creo que nunca agradec&iacute; tanto mi poca habilidad con las mujeres. Y si para disfrutar de Luc&iacute;a, deb&iacute;a de hacer a un lado el miedo rid&iacute;culo de comenzar una relaci&oacute;n tras mi divorcio, estaba m&aacute;s que feliz de hacerlo, as&iacute; que se lo propuse en ese mismo momento.<\/p>\n<p>-Por supuesto que quiero- Respondi&oacute;, lanz&aacute;ndose a abrazarse de mi cuello y luego de darme un tierno beso en la boca, puso su mano en mi pierna y me qued&eacute; maravillado con lo guapa que se ve&iacute;a a la luz de las l&aacute;mparas de la calle. La expresi&oacute;n en sus grandes ojos negros parec&iacute;a prometerme un nuevo comienzo y sus sensuales labios confirmaron las intenciones de la hermosa mujer, al dejarse besar profundamente durante un buen par de minutos y de una forma tan excitante, que termin&eacute; teniendo una fuerte erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Entonces, como si me leyera lamente, sent&iacute; los dedos de Luc&iacute;a abriendo mi cremallera.<\/p>\n<p>-&iquest;Me dejas hacer una locura?- Me pregunt&oacute;, en tono divertido, mordiendo luego su labio inferior.<\/p>\n<p>-&iquest;No tienes miedo?- Le pregunt&eacute;. Sorprendido por verla tan dispuesta a complacerme en plena v&iacute;a p&uacute;blica.<\/p>\n<p>Como &uacute;nica respuesta, Luc&iacute;a ech&oacute; su largo cabello a un lado de su cara, se agach&oacute; hacia mi entrepierna y al instante siguiente, me dej&oacute; sentir los h&aacute;biles movimientos de su lengua, acariciando mi glande, lamiendo como si saboreara una paleta.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a encerr&oacute; mi miembro entre sus carnosos labios y comenz&oacute; a subir y bajar al cabeza. Lo mamaba endemoniadamente bien, entreteni&eacute;ndose a ratos para lamerme la punta, otras, llevando mi pene hasta el fondo de su garganta.<\/p>\n<p>-No cierres los ojos. Tienes que ver si alguien se acerca- Me dijo, mir&aacute;ndome hacia arriba, con su boquita embarrada de saliva y l&iacute;quido preseminal.<\/p>\n<p>-Aunque quiera, no podr&iacute;a cerrar los ojos- Le respond&iacute;, acariciando su cabello &ndash;Me gusta ver c&oacute;mo me lo chupas.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes algo?- Me pregunt&oacute;, haciendo una pausa con su boca. Se acomod&oacute; sentada a mi lado, rompiendo el glorioso momento, pero continu&oacute; masturb&aacute;ndome lentamente y con fuerza. &ndash;Hace mucho que fantaseaba con mamar tu verga en mi coche- Confes&oacute;, con esa sonrisa tan suya, entre la inocencia y la sensualidad. &ndash;Me gustas mucho.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad?- Pregunt&eacute;, incr&eacute;dulo. &ndash;No hace falta que te diga que yo estoy loco por ti desde que te conoc&iacute;. As&iacute; que ya podr&aacute;s imaginarte las ganas que ten&iacute;a de que hicieras esto. Tienes una boquita muy sexi.<\/p>\n<p>-Pues ahora la podr&aacute;s tener cuando quisieras. Ahora que soy tunovia, si tienes ganas de que te mame, solo tienes que ped&iacute;rmelo.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a volvi&oacute; a besarme. Hac&iacute;a tanto tiempo que una mujer no me daba a probar el sabor de mi propio instrumento en sus labios, que ni siquiera recordaba la &uacute;ltima vez que Jennifer, mi ex lo hab&iacute;a hecho.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes lo que m&aacute;s me excita de esta fantas&iacute;a que ten&iacute;a contigo?- Me pregunt&oacute; Luc&iacute;a tras nuestro beso, envolviendo mi verga con sus delicados dedos. &ndash;Que cualquiera que vaya pasando se d&eacute; cuenta de lo que estamos haciendo.<\/p>\n<p>Re&iacute;, nervioso y excitado &ndash;Cre&iacute; que no quer&iacute;as que se dieran cuenta de lo que pasaba con nosotros- Le dije &ndash;Adem&aacute;s, nunca me imagin&eacute; que a una mujer tan seria como t&uacute; le gustaran las emociones fuertes.<\/p>\n<p>-Bueno, ahora ya soy tu novia y no me molestar&iacute;a que alguien supiera que a tu novia le gusta chup&aacute;rtelo en el coche- Dijo, con su voz cachonda &ndash;Adem&aacute;s, si por m&iacute; fuera, me montar&iacute;a en tus piernas para que me cogieras aqu&iacute; mismo- Dijo luego, lamiendo de forma ardiente mi boca. &ndash;Pero estoy en mis d&iacute;as y puedo ensuciar las vestiduras del coche- Complet&oacute;, riendo.<\/p>\n<p>-No me importar&iacute;a &iquest;Sabes?- Le asegur&eacute;, queriendo probar mi suerte.<\/p>\n<p>-Mejor rel&aacute;jate y d&eacute;jame complacerte. Despu&eacute;s de todo, te debo el oral que me hiciste anoche- Respondi&oacute;, con tono coqueto, para al instante siguiente, volver a bajar su cabeza y seguir con la riqu&iacute;sima mamada que me estaba dando.<\/p>\n<p>Mientras Luc&iacute;a me deleitaba con la fricci&oacute;n de sus labios en mi verga y la suavidad de su lengua paseando por mis bolas, pens&eacute; que Filem&oacute;n pod&iacute;a irse a la mierda con todo y su video. Luc&iacute;a era m&iacute;a ahora y ning&uacute;n chantaje pendejo, por comprometedor que fuese, me har&iacute;a poner en riesgo lo que hab&iacute;a comenzado a surgir entre Luc&iacute;a y yo. Ya encontrar&iacute;a la manera de salir, ya habr&iacute;a tiempo de pensar en todo eso, Me dispuse a disfrutar lo que la h&aacute;bil boca de Luc&iacute;a continu&oacute; haciendo, mamando mi verga de una forma deliciosa, hasta tenerme a punto de eyacular. Sujet&eacute; entonces la oscura cabellera de esa lindura, que se ve&iacute;a incluso m&aacute;s bella con mi verga llen&aacute;ndole los labios. Empuj&eacute; la cabeza de Luc&iacute;a para clavar su boca hasta el fondo cuando sent&iacute; que me ven&iacute;a y ella no solo no se inmut&oacute;, sino que comenz&oacute; a frotar la parte de debajo de mi miembro con su lengua, de una manera infernal, hasta que su saliva, que escurr&iacute;a desde hace rato por mis ingles, se vio acompa&ntilde;ada por mi semen, lo que llev&oacute; a Luc&iacute;a a sorber ruidosamente, como si tratara de tragar lo m&aacute;s posible.<\/p>\n<p>Llegamos a la casa de Luc&iacute;a una media hora despu&eacute;s de que me sacara hasta la &uacute;ltima gota de leche con esa mamada de locura que me hab&iacute;a hecho. Al abrir la puerta nos encontramos en la sala con Mary, la linda hija de Luc&iacute;a, acodada pecho tierra en un tapete, delante del televisor. A pesar de ser una chiquilla todav&iacute;a, se notaba que la hija hab&iacute;a heredado la preciosa gen&eacute;tica de Luc&iacute;a, pues era f&aacute;cil ver que faltaba muy poco para que sus curvas florecieran, magn&iacute;ficas como las de su madre.<\/p>\n<p>Mary nos vio entrar sin dejar de masticar el bocado de palomitas de ma&iacute;z que ten&iacute;a en la boca. Me sonri&oacute; al saludarme. Sin duda, encontrarme dos veces el mismo d&iacute;a en su casa hizo que intercambiara una mirada de complicidad con Luc&iacute;a, quien al momento, me invit&oacute; a pasar hasta la cocina, donde me acomod&eacute; en un banco cercano a la barra, justo en el mismo instante en que son&oacute; el timbre, anunciando que el padre de Mar&iacute;a hab&iacute;a llegado para llev&aacute;rsela.<\/p>\n<p>Cuando la bonita muchacha se acerc&oacute; para despedirse, pude apreciar cu&aacute;nto se parec&iacute;a a Luc&iacute;a, solo que claro, unos 20 a&ntilde;os m&aacute;s jovencita y con el cabello lacio y casta&ntilde;o, en lugar de la oscura y ondulada melena que acentuaba el atractivo de mi nueva y sensual novia.<\/p>\n<p>Lucia sirvi&oacute; un par de copas de vino, que bebimos mientras esper&aacute;bamos a que llegaran con la pizza que hab&iacute;amos pedido. Sentados cada quien a un lado de la barra de la cocina, charlamos durante un largo y agradable rato, que se vio interrumpido solamente por las insistentes llamadas de mi ex mujer, (todav&iacute;a viv&iacute;amos juntos y a pesar de todo, llev&aacute;bamos las cosas en paz) Jennifer, que no dej&oacute; de marcar mi n&uacute;mero hasta que le envi&eacute; un mensaje dici&eacute;ndole que esa noche tampoco llegar&iacute;a a casa.<\/p>\n<p>-Ojal&aacute; Roberto se preocupara as&iacute; por m&iacute;- Dijo Luc&iacute;a, refiri&eacute;ndose con cierta nostalgia a su ex marido. &ndash;Si no fuera porque los viernes pasa a recoger a Mary, creo que no habr&iacute;a vuelto a saber de &eacute;l.<\/p>\n<p>Me detuve para no preguntarle el motivo de su separaci&oacute;n y en lugar de eso, le respond&iacute; que ahora me ten&iacute;a a m&iacute; para preocuparme por ella.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes que eso es algo que me gusta mucho de ti?- Me pregunt&oacute;, repartiendo por mitades el &uacute;ltimo trozo de pizza que quedaba. &ndash;Eres un hombre con el que una mujer quisiera tener una relaci&oacute;n larga y no para una sola noche.<\/p>\n<p>Yo no supe si sentirme halagado o como un pendejo, pero pens&eacute; que Luc&iacute;a ten&iacute;a raz&oacute;n. Siempre he sido un tipo tranquilo y algo soso, la verdad y como adem&aacute;s crec&iacute; viendo a mis padres en su matrimonio perfecto, supongo que de forma inconsciente buscaba tener algo as&iacute; con una mujer. L&aacute;stima que fue eso mismo lo que termin&oacute; aburriendo a Jennifer.<\/p>\n<p>As&iacute; comenzamos a indagar en el pasado del otro. Luc&iacute;a me confes&oacute; que yo era apenas el cuarto hombre en su vida. &ndash;Mi primer novio fue tambi&eacute;n mi primera vez. Tendr&iacute;a la edad de mi hija cuando tuvimos sexo, aunque &eacute;l andaba por los 22 a&ntilde;os- Me dijo riendo, algo apenada. &ndash;El segundo, Roberto, mi ex esposo&hellip; Por mucho, mucho tiempo, el &uacute;nico con el que estuve- Sigui&oacute; relat&aacute;ndome. &ndash;Luego, un pendejo que me trat&oacute; como a una ramera. Supongo que yo misma me lo busqu&eacute; por querer vengarme de lo que me hizo Roberto- Continu&oacute;, hasta llegar a m&iacute; en su conteo. &ndash;Ahora t&uacute; dime tu n&uacute;mero m&aacute;gico.<\/p>\n<p>Le dije la verdad, pues se notaba que Luc&iacute;a hab&iacute;a sido sincera.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya! &iquest;Diez?- Me respondi&oacute;, abriendo mucho sus lindos ojos y luego brome&oacute; diciendo que ella completaba mi &ldquo;once ideal&rdquo; (s&iacute;, por si fuera poco, a Luc&iacute;a le gustaba el f&uacute;tbol)<\/p>\n<p>-Lo mejor siempre llega al &uacute;ltimo- Le dije, estirando mi brazo sobre la barra para acariciar su mejilla.<\/p>\n<p>-Si te parezco la mejor de tus chicas, no quiero saber c&oacute;mo estar&aacute;n las otras- Respondi&oacute;, riendo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; dices?!- Exclam&eacute; de inmediato &ndash;Por dios, Luc&iacute;a, eres por mucho, la mujer m&aacute;s guapa que he visto. Y no solo lo creo yo, tambi&eacute;n todos en el trabajo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pfff!- Resopl&oacute; Luc&iacute;a. &ndash;A m&iacute; solo me interesabas t&uacute;, desde el principio. Y como eres tan lindo, voy a tratarte muy bien todo el fin de semana.<\/p>\n<p>En ese momento, Luc&iacute;a rode&oacute; la barra que nos separaba, se acomod&oacute; entre mis piernas y comenz&oacute; a besarme, de ese modo ardiente que tiene de hacerlo. &ndash;Ven, que quiero ense&ntilde;arte algo- Me dijo, tom&aacute;ndome de la mano para llevarme hasta la misma habitaci&oacute;n donde hab&iacute;amos pasado la noche anterior.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a es una mujer muy rom&aacute;ntica, con una idea del amor y del sexo, hasta cierto punto algo cursi, pero por supuesto, tambi&eacute;n sabe c&oacute;mo calentar a un hombre. Me pidi&oacute; que cerrara los ojos en cuanto entramos a su cuarto y yo la obedec&iacute;. Sentado en el colch&oacute;n, comenc&eacute; a escuchar c&oacute;mo ella rebuscaba en el interior del cl&oacute;set. Luego, supe que se estaba quitando la ropa.<\/p>\n<p>-Es una pena que me haya llegado mi periodo justamente hoy. Pero eso no quiere decir que no te har&eacute; disfrutar- Sentenci&oacute; y luego de unos pocos minutos de espera, me pidi&oacute; que abriera los ojos.<\/p>\n<p>Entonces v&iacute; a Luc&iacute;a mostrando toda su belleza, ataviada con un sensual&iacute;simo &ldquo;baby-doll&rdquo; de encaje y seda. Una pieza de lencer&iacute;a que ni mandada a hacer para destacar sus largos y torneados muslos, por estar hecho de modo que el borde tan solo alcanzaba a cubrir el triangulito de la tanga que llevaba, en la que sobresal&iacute;a el borde blanco de su toalla femenina. La prenda ten&iacute;a un tajo a un costado, que en cualquier momento me har&iacute;a perder la raz&oacute;n. Los espectaculares pechos de Luc&iacute;a no podr&iacute;an verse m&aacute;s perfectos, apret&aacute;ndose uno contra el otro por el escote de encaje, que sostenido de sus finos hombros por dos delgados tirantes, dejaba adivinar las aureolas de sus pezones. Pero sin duda, lo que le daba un toque a&uacute;n m&aacute;s excitante al asunto, era el detalle con delgados cordones, que dibujando equis por los costados del talle de Luc&iacute;a, hac&iacute;an de su cintura un verdadero milagro de tan delgadita que se notaba.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a hab&iacute;a atado su cabello en una coleta a la altura de su nuca, lo que hac&iacute;a verla en verdad preciosa. Se acerc&oacute; a donde yo estaba, pasmado ante tal hermosura. Se arrodill&oacute; delante de m&iacute; y como si de una modelo profesional se tratara, me regocij&oacute; posando con su m&aacute;s cachonda sonrisa, desabrochando mi cintur&oacute;n, al tiempo que me dejaba contemplar la l&iacute;nea que dibujaban sus tetas, de una forma tan irresistible, que no pude evitar llevar mis manos a tan glorioso lugar, amas&aacute;ndolas, estrujado, hasta que Luc&iacute;a sac&oacute; mi miembro del pantal&oacute;n y sin dejar de verme a los ojos, con esa expresi&oacute;n cachonda, acomod&oacute; mi verga erecta entre las deliciosas masas de sus pechos para masturbarme.<\/p>\n<p>Luego de un rato, me llev&oacute; a recostarme en la cama. Luc&iacute;a abri&oacute; sus maravillosas piernas para montarse y comenzar a frotar su vulva en mi pene. Me sujet&oacute; de las manos y se inclin&oacute; para que la besara todo lo que quisiera.<\/p>\n<p>Al parecer no fui el &uacute;nico que se calent&oacute; de forma demencial con los atascados besos de lengua que nos dimos, y con la fricci&oacute;n de nuestros sexos, separados a penas por la tela de la tanga y la toalla &iacute;ntima, pues en un momento, Luc&iacute;a comenz&oacute; a dejar escapar unos excitantes gemiditos mientras yo le com&iacute;a la boca de una forma casi obscena.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no te quitamos esto y me dejas penetrarte como dios manda?- Le pregunt&eacute;, jugando con el hilo de su tanga, haci&eacute;ndolo descender sobre la piel de sus firmes gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>-&iquest;No te da asco?- Me pregunt&oacute;, sin dejar de moverse sobre m&iacute; &ndash;Est&aacute; sali&eacute;ndome mucho&hellip; As&iacute; es mi primer d&iacute;a. Siempre que me baja&hellip;<\/p>\n<p>-S&oacute;lo qu&iacute;tate esto- La interrump&iacute;, desliz&aacute;ndole la tanga hasta la mitad de sus muslos.<\/p>\n<p>La primera vez que cogimos, estando en la oficina, Luc&iacute;a me hab&iacute;a dicho que le gustaba ir arriba, as&iacute; que mientras ella se desped&iacute;a de su tanguita y su pa&ntilde;o sucio de sangre, la esper&eacute; tumbado boca arriba en la cama, recibi&eacute;ndola sobre m&iacute; a los pocos segundos, ansiosa por ensartarse en mi verga, pues en cuanto acomod&oacute; sus piernas a mis costados, me sujet&oacute; el miembro y lo encamin&oacute; a la estrecha entrada de su vagina.<\/p>\n<p>Puse mis manos en la riqu&iacute;sima cadera de Luc&iacute;a y alzando mi pelvis, la penetr&eacute; de un solo golpe, yendo hasta el fondo de su t&uacute;nel, lubricado con el producto de su menstruaci&oacute;n y los fluidos que su excitaci&oacute;n le hac&iacute;an producir. La hermosa treinta&ntilde;era, abri&oacute; su boquita cuando me sinti&oacute; dentro de ella, e inhal&oacute; aire ruidosamente, como quien recibe una repentina sorpresa.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro que no te molesta que lo hagamos as&iacute;?- Me pregunt&oacute; Luc&iacute;a, comenzando a moverse para que la cogiera, despacio y muy firme.<\/p>\n<p>Yo solo le sonre&iacute;, la sujet&eacute; del cuello y empec&eacute; a darle, sintiendo c&oacute;mo ella sub&iacute;a y bajaba el culo, de forma golosa, haciendo que mi verga resbalara dentro de su estrech&iacute;sima vagina con tanta facilidad y de un modo tan excitante, que tuve que apretarme los huevos para no venirme a los 20 segundos.<\/p>\n<p>Como me lo hab&iacute;a dicho Luc&iacute;a la primera vez que cogimos, le gustaba m&aacute;s estar arriba, pues alcanzaba su orgasmo con m&aacute;s intensidad y rapidez. Cuesti&oacute;n que comprob&eacute; a los pocos minutos de tenerla montando, ensart&aacute;ndose mi miembro, gimiendo de una forma deliciosa, llevando mis manos a sus tetas, a la delicadeza de su cintura y a sus espectaculares muslos, marcados tenue y voluptuosamente por el ejercicio. Ver su expresi&oacute;n de goce cada vez que se ven&iacute;a fue una experiencia de las mejores, tan solo comparable con la deliciosa visi&oacute;n que me regal&oacute;, cuando un rato m&aacute;s tarde, cansada de tanto placer, Luc&iacute;a se acomod&oacute; en el colch&oacute;n en cuatro, para dejarse coger de perrito.<\/p>\n<p>Tom&aacute;ndola de la cintura, le di una cogida gustos&iacute;sima. Luc&iacute;a gritaba pidiendo m&aacute;s &ndash;Ay, papito, me entra mucho- Solloz&oacute;, mir&aacute;ndome totalmente cachonda por encima de su hombro, para extender sus brazos sobre la cama, de modo que sus pechos sobresal&iacute;an por los costados de su figura, mientras sus hermosos gl&uacute;teos chocaban contra mi cuerpo y su vagina, apretada como la de una jovencita, me invitaba a cada metida a verter mi leche en su interior.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;ntas veces cogimos esa noche, en la cama de Luc&iacute;a, en su ba&ntilde;o. Terminamos durmiendo a eso de las 5 de la ma&ntilde;ana en uno de los sof&aacute;s de la sala, totalmente exhaustos.<\/p>\n<p>Abr&iacute; los ojos unas dos horas despu&eacute;s, sintiendo un desagradable sobresalto en medio de tanta felicidad.<\/p>\n<p>-&ldquo;Filem&oacute;n, hijo de perra&rdquo;- Pens&eacute;, al recordar que el viejo me hab&iacute;a dado un ultim&aacute;tum para convencer a Luc&iacute;a de ceder en su retorcido chantaje. Tem&iacute; que al no presentarme al final de su turno, Filem&oacute;n estuviera ya subiendo el video a internet, o envi&aacute;ndoselo a alguno de los directivos de la compa&ntilde;&iacute;a. Tuve entonces la irrefrenable necesidad de ir a las oficinas.<\/p>\n<p>Me levant&eacute;, procurando no despertar a Luc&iacute;a, pero sin conseguirlo.<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde vas?- Me pregunt&oacute;, con sus bonitos ojos entrecerrados por el sue&ntilde;o postergado.<\/p>\n<p>-No tardo&hellip; Yo&hellip;- Dije lo primero que me vino a la mente &ndash;Olvid&eacute; por completo que tengo que llevar a mi hijo a su partido de f&uacute;tbol.<\/p>\n<p>-Ll&eacute;vate mi coche- Ofreci&oacute; Luc&iacute;a, no sin dejar ver algo de decepci&oacute;n por mi repentina partida.<\/p>\n<p>Conduje a toda prisa aquella ma&ntilde;ana de s&aacute;bado, llegando en tiempo r&eacute;cord hasta el trabajo.<\/p>\n<p>Baj&eacute; del coche, preparado para lo que fuera, tan concentrado en lo que le dir&iacute;a a Filem&oacute;n, que no not&eacute;, sino hasta que me encontr&eacute; de pie frente a las puertas acristaladas del edificio, que en el lugar hab&iacute;a al menos una decena de personas, entre polic&iacute;as, hombres de traje y un par de &iquest;M&eacute;dicos?<\/p>\n<p>-No puede pasar, jefe- Se acerc&oacute; a decirme uno de los polic&iacute;as, para en seguida mirar a uno de sus colegas y recriminarle que no hubiera puesto ya la cinta amarilla para delimitar lo que llam&oacute; &ldquo;la escena&rdquo;.<\/p>\n<p>Luego, todo pas&oacute; muy de prisa. Uno de los hombres de traje me se&ntilde;al&oacute;. Otro, se acerc&oacute; para asegurarse que yo era el mismo que el de la foto que sosten&iacute;a frente a sus narices. Un polic&iacute;a me espos&oacute;.<\/p>\n<p>-Queda detenido como sospechoso por el homicidio del se&ntilde;or Filem&oacute;n Mart&iacute;nez- Sentenci&oacute; alguien a mis espaldas.<\/p>\n<p>Lo que pudo ser el mejor fin de semana en la historia de la humanidad, se convirti&oacute; entonces en una pesadilla que ya contar&eacute; despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Saludos, camaradas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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