{"id":21275,"date":"2019-07-17T22:00:00","date_gmt":"2019-07-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-17T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-17T22:00:00","slug":"21275-mi-profesora-mi-companero-y-yo-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21275-mi-profesora-mi-companero-y-yo-parte-3\/","title":{"rendered":"Mi profesora, mi compa\u00f1ero y yo (Parte 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21275\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A Caleb le temblaban las piernas mientras eyaculaba en el interior de Sasha. Yo presenci&eacute; como su palpitante y venoso miembro entraba en la hermosa vagina de nuestra profesora. Eyacul&oacute; dentro y poco tardo todo ese esperma en desbordarse del co&ntilde;o tembloroso de Sasha y escurrir hasta mi cara. Calientes hilos de semen me ba&ntilde;aban la mejilla, fue hasta que Caleb sac&oacute; su pene que una peque&ntilde;a cascada de semen me cay&oacute; de lleno en los labios. Caleb dej&oacute; su colorado glande a escasos cent&iacute;metros de mi rostro, una gota de semen a&uacute;n se asomaba de su uretra. Me relam&iacute; el semen de los labios y lo tragu&eacute;. Su sabor era muy fuerte y tragarlo hizo que me raspara la garganta. Casi al instante despu&eacute;s de hacerlo, Caleb acerc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s su pene hacia mi boca.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Quieres m&aacute;s?&quot;, me dijo, y sin darme tiempo para responder, me puso el glande en los labios. Yo comenc&eacute; a lamerlo t&iacute;midamente. Me encantaba la idea de lamer una vergota como aquella, m&aacute;s a&uacute;n despu&eacute;s de que esa misma verga tan varonil eyaculase en el interior de una mujer tan perfecta como Sasha. Mi lengua le recorri&oacute; un poco el glande y fue en ese momento que me percat&eacute; de lo grande que era en realidad. Su sabor era ligeramente salado y ten&iacute;a bien marcado el olor a esperma y vagina de Sasha. Caleb se puso las manos en la nuca y ech&oacute; sus caderas al frente, mostrando su pene de manera m&aacute;s dominante y dejando su glande a la altura de mi barbilla.<\/p>\n<p>&quot;Deja te ense&ntilde;o&quot;, me dijo Sasha y se quit&oacute; de encima de Caleb, se acost&oacute; sobre m&iacute; y juntos comenzamos a recorrer con nuestras lenguas ese pene tan hermoso. Caleb me meti&oacute; las manos por debajo de las axilas y me jal&oacute; hasta la orilla de la cama, Sasha encima de m&iacute; mi cabeza colgando del borde.<\/p>\n<p>&quot;Te va a gustar, aunque duela al principio&quot;, me dijo Sasha y entonces agarr&oacute; con fuerza mis hombros y sent&iacute; las fuertes manos de Caleb agarr&aacute;ndome por las sienes de la cabeza. Aline&oacute; mi boca con su miembro de tal forma que mi garganta quedaba recta y, sin piedad alguna, me oblig&oacute; a abrir la mand&iacute;bula presion&aacute;ndome por abajo de los p&oacute;mulos con los pulgares. Lo siguiente que siento es c&oacute;mo mi garganta se rompe, se desgarra y es penetrada por un pene tan grande que no me dejaba respirar. Me doli&oacute; como nunca nada me hab&iacute;a dolido y entonces sent&iacute; como cada vena, cada curva, cada m&uacute;sculo del pene de Caleb se mov&iacute;a en mi interior mientras echaba las caderas hacia atr&aacute;s y me daba un llegue en la boca. Intent&eacute; gritar, pero su pene taponaba mis gritos y sus huevos me golpeaban la cara cada vez que meneaba las caderas.<\/p>\n<p>&quot;Est&aacute;s bien apretado&quot;, me dijo y entonces Sasha me acarici&oacute; la garganta, all&iacute; donde el pene de Caleb estaba marcad&iacute;simo y dijo &quot;Ya lo est&aacute;s estirando, beb&eacute;&quot;: Yo de verdad entr&eacute; en p&aacute;nica y, antes de darme cuenta, me estaba ahogando con un pene. Comenc&eacute; a darle palmadas a Caleb en las piernas y en el pubis, pero me ten&iacute;a bien agarrado y fue hasta que estuve en mi l&iacute;mite que sac&oacute; el pene y me dio una cachetada al hacerlo. Yo estaba recuperando el aliento cuando Sasha comenz&oacute; a besarme con pasi&oacute;n y me solt&oacute; unos segundos despu&eacute;s para preguntarme &quot;&iquest;te gusto tu primer mamada de verdad?&quot;. No respond&iacute; nada, estaba muy lastimado y me costaba hablar. Me hab&iacute;a gustado poco, lo de casi ahogarme me dej&oacute; un mal sabor de boca. Fue entonces que ah&iacute;, tirado en la cama boca arriba, sent&iacute; como un peque&ntilde;o bulto entraba en mi ano y me llenaba de golpe de algo fr&iacute;o. Volte&eacute; a ver y vi a Caleb con un bote de lubricante en la mano, me hab&iacute;a metido la boquilla por el ano y con una mano vaciaba la botella en mi interior mientras que con la otra me acariciaba la pierna.<\/p>\n<p>Casi al instante intent&eacute; liberarme, pero Sasha me ech&oacute; todo su peso encima y no pude evitar escucharla. &quot;D&eacute;jate, &Oacute;scar, si te dejas todo va a ser m&aacute;s f&aacute;cil&#8230; hasta te va a gustar&quot;. Yo estaba moviendo mucho mis piernas, pataleaba, pero poco tard&oacute; Caleb en aplacarme. Comenc&eacute; a llorar y a pedirle que no lo hiciera, pero poco hizo aquello. Lo siguiente que siento es c&oacute;mo si alguien me estuviera, literalmente, partiendo a la mitad. Mi c&eacute;rvix dol&iacute;a, mi ano me dol&iacute;a y mis huesos de toda la zona p&uacute;bica me dol&iacute;an. Quise gritar, pero los gritos se me quedaban en la garganta. Me estaba violando, estaba siendo penetrado por la fuerza por una verga tan horrorosamente grande como aquella. Finalmente, sent&iacute; c&oacute;mo si algo tronara dentro de m&iacute;. Fue entonces que escuch&eacute; las palabras que m&aacute;s miedo me metieron en la vida &quot;ya entr&oacute; el glande, ya pas&oacute; lo dif&iacute;cil&quot;. Sent&iacute; como si me metieran un tren en el culo, no un glande. Tuve miedo porque no hab&iacute;a sido tanto comparado con el resto de su pene. Fue entonces que empez&oacute; mi pesadilla. Sin ninguna piedad, Caleb dej&oacute; entrar su pene en mi interior, una y otra vez, sus embestidas eran r&aacute;pidas y fuertes y me ten&iacute;a bien agarrado de mis piernas, mismas que empezaron a perder fuerza con cada entrada y salida que el enorme pene de Caleb hac&iacute;a. Entre y sale, entre y sale, entre y sale. Sus movimientos de cadera eran perfectos y su pene me expand&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s con cada metida. Todo mi cuerpo se relaj&oacute; despu&eacute;s de un rato, no porque se sintiera bien ni nada, sino porque estaba perdiendo fuerzas. Pasaron cinco minutos que me parecieron cinco horas hasta que Caleb finalmente me dej&oacute; y me qued&eacute; ah&iacute;, tirado sin poder hacer nada mientras &eacute;l y Sasha cog&iacute;an a mi lado de manera pasional y sin pudor alguno.<\/p>\n<p>Se pusieron de pie a mi lado, Caleb agarr&oacute; a Sasha por los brazos y meti&oacute; su pene en el irritado y casi expuesto ano de Sasha. Yo segu&iacute;a temblando y ellos gozaban como putos conejos. Las caderas de Caleb se mov&iacute;an con una rapidez incre&iacute;ble y el tronar de su cuerpo al chocar contra el de Sasha produc&iacute;a aplausos viscosos y muy satisfactorios. Cuando me vine a dar cuenta, Sasha me miraba y se mord&iacute;a los labios, sus ojos lagrimeaban y ten&iacute;a la cara congestionada, las venas de su rostro marcadas. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pasaron ah&iacute;, cogiendo a mi lado, cuando me vine a dar cuenta, estaba abrazado al cuerpo de Caleb, con mi cabeza apoyada en uno de sus brazos. Sasha estaba en el otro brazo, besando a Caleb y acariciando su pecho. El ano me ard&iacute;a y pod&iacute;a sentir un fuerte dolor en mis caderas.<\/p>\n<p>&quot;Buenos d&iacute;as, &Oacute;scar&quot;, me dijo Sasha y fue entonces que Caleb me comenz&oacute; a acariciar la nalga con su brazo. &quot;&iquest;C&oacute;mo te sientes?&quot;, me pregunt&oacute;. &quot;Me duele mucho, me violaste&quot;. Sasha se rio brevemente y me apunt&oacute; a mi est&oacute;mago. &quot;Me violaste, pero mira quien est&aacute; cubierto en su propio semen&quot;. Vi mi est&oacute;mago y vi una mancha enorme de semen, m&aacute;s grande de la que nunca hubiera eyaculado cubri&eacute;ndome el ombligo, el pubis y parte de mi abdomen. &quot;Ll&eacute;valo a que se d&eacute; un ba&ntilde;o, amor, creo que s&oacute;lo est&aacute; sacado de onda&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 A Caleb le temblaban las piernas mientras eyaculaba en el interior de Sasha. Yo presenci&eacute; como su palpitante y venoso miembro entraba en la hermosa vagina de nuestra profesora. Eyacul&oacute; dentro y poco tardo todo ese esperma en desbordarse del co&ntilde;o tembloroso de Sasha y escurrir hasta mi cara. Calientes hilos de semen me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13259,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21275","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bisexuales"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13259"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21275\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}