{"id":21298,"date":"2019-07-20T22:00:00","date_gmt":"2019-07-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-20T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-20T22:00:00","slug":"21298-viciosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/21298-viciosas\/","title":{"rendered":"Viciosas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21298\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Rosa viv&iacute;a en un pazo gallego y su padre era el terrateniente del pueblo. Cuando la gente trabajaba de sol a sol en el campo para ganarse un par de pesetas que no le daba para comer ya ella ten&iacute;a una paga de cien pesetas semanales. Fue uno de sus criados el que me cont&oacute; la historia, pero voy a escribirla en primera persona.<\/p>\n<p>Rosa ten&iacute;a 21 a&ntilde;os. Era morena, ten&iacute;a su cabello negro muy largo, y ten&iacute;a de todo y todo muy bien puesto, hasta la lengua con la que ment&iacute;a m&aacute;s que hablaba. Era una consentida y una mimada que hac&iacute;a lo que le sal&iacute;a del co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; al jard&iacute;n acompa&ntilde;ada de una de sus criadas, Marta, un mujer&oacute;n, morena, con el cabello marr&oacute;n y largo, con grandes tetas y tremendo culo. Era mayor que ella y casada. Le dio diez pesetas, y le dijo:<\/p>\n<p>-Dale cinco a &eacute;l, Marta. Vais a echar un polvo del modo que yo os diga.<\/p>\n<p>Marta, estaba buen&iacute;sima. No hac&iacute;a falta que me pagase para follar con ella, pero a m&iacute; no me compraba una mal criada c&oacute;mo si yo fuera un animal. Al darme el duro, le dije a Rosa:<\/p>\n<p>-Si quiere ver follar, se&ntilde;orita Rosa, dese una vuelta por el pueblo que la perra de Celso anda en celo.<\/p>\n<p>Fue como si le pegara un tiro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si no hac&eacute;is lo que os diga que hag&aacute;is me encargo de que ninguno de los dos trabaje m&aacute;s en este pueblo!<\/p>\n<p>Ten&iacute;amos que llevar el jornal a casa, est&aacute;bamos reci&eacute;n casados y nuestros matrimonios iban a comenzar a naufragar.<\/p>\n<p>Marta se acerc&oacute; a m&iacute;, y me dijo:<\/p>\n<p>-Mejor ser&aacute; que hagamos lo que nos diga.<\/p>\n<p>-&iexcl;No jodas, Marta! &iquest;Le vas a poner los cuernos a Antonio?<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a meter baza la mimosa consentida.<\/p>\n<p>-S&aacute;cale la polla, Marta. Quiero ver c&oacute;mo la tiene.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en medio de un laberinto de setos. No hab&iacute;a peligro de que nos vieran. Marta me baj&oacute; la cremallera y sac&oacute; mi polla. Estaba baja.<\/p>\n<p>-M&aacute;masela.<\/p>\n<p>Marta, en cuclillas, meti&oacute; la polla en la boca y con media docena de mamadas la puso gorda y mirando al frente. La mujer se estaba calentando ya que sin mandarle me masturb&oacute; y me chup&oacute; los huevos. Lo que hizo que al rato le llenara la boca de leche, que ech&oacute; fuera mientras la viciosa miraba. La muy puta, despu&eacute;s de conseguir lo que quer&iacute;a, nos dijo:<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana, m&aacute;s.<\/p>\n<p>Guard&eacute; la polla, que el duro ya lo hab&iacute;a guardado antes. Volvieron al pazo. A los cinco minutos, m&aacute;s o menos, volvi&oacute; Marta al laberinto, y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;A&uacute;n puedes?<\/p>\n<p>-&iquest;Lo qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Si se te levantar&aacute; para echarme un polvo. Tengo muchas ganas. Me gust&oacute; tu polla&#8230; Es tan gordita y tan rica&#8230;<\/p>\n<p>Le di la vuelta. Apoy&oacute; sus manos en el seto. Le levant&eacute; el vestido negro con flores rojas. &iexcl;C&oacute;mo ten&iacute;a aquellas bragas de humedad! Se las baj&eacute; hasta los tobillos. Abri&oacute; las piernas. Vi su culito virgen. La tentaci&oacute;n fue muy grande. Le com&iacute; el culo como si fuese una manzana y despu&eacute;s le folle el ojete con la lengua y le magre&eacute; sus grandes tetas&#8230; Por el interior de sus muslos bajaban goterones de jugos&#8230; Acto seguido saqu&eacute; a polla empalmada, se la met&iacute; en el culo y le met&iacute; dos dedos en el co&ntilde;o. Nada, no me dur&oacute; nada. Al comenzar a correrse, sus manos y sus brazos desaparecieron dentro del seto, y a ellos le sigui&oacute; su cabeza. Escuchaba sus gemidos de placer dentro del seto y sent&iacute;a su ojete latiendo. Me corr&iacute; dentro de su culo c&oacute;mo un pajarito, bueno, m&aacute;s bien c&oacute;mo un pajarraco, pues fue una corrida inmensa.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse sac&oacute; los brazos y la cabeza del seto, subi&oacute; las bragas, y me dio:<\/p>\n<p>-Gracias, lo necesitaba.<\/p>\n<p>No supe que contestar, guard&eacute; la polla y me call&eacute;.<\/p>\n<p>Al llegar a casa no me cab&iacute;a el pan en el cuerpo. Se lo ten&iacute;a que decir a mi esposa, pasase lo que pasase. No la pod&iacute;a tener enga&ntilde;ada. Esper&eacute; a estar en cama y antes de apagar la luz se lo cont&eacute;. Mi esposa, que estaba buena que te cagas y a la que yo ten&iacute;a por una santa, me escuch&oacute; atentamente. No sali&oacute; un reproche de su boca, pero era por algo que me iba a contar ella.<\/p>\n<p>-Lo que me acabas de decir no es nada comparado con lo que me dijo a m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ndo?<\/p>\n<p>-Ayer.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde?<\/p>\n<p>-Aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Aquello tampoco lo contaba. No me hab&iacute;a dicho nada. &iquest;Qu&eacute; pasara?<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Aqu&iacute;?! &iquest;Qu&eacute; te dijo?<\/p>\n<p>-Que quiere follar conmigo mientras tu miras.<\/p>\n<p>-La puta tiene obsesi&oacute;n con nosotros. &iexcl;La mato!<\/p>\n<p>A mi esposa parec&iacute;a no importarle lo que pasara.<\/p>\n<p>-No vale la pena ir a la c&aacute;rcel por una tonter&iacute;a&#8230; En el fondo la entiendo.<\/p>\n<p>-Quien no te entiende soy yo a ti.<\/p>\n<p>-Es f&aacute;cil de entender. Rosa, est&aacute; enamorada de ti, y c&oacute;mo t&uacute; nunca la miraste, decidi&oacute; joderte de otro modo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te lo dijo ella?<\/p>\n<p>-No, pero esas son cosas que notamos las mujeres.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; vas a hacer?<\/p>\n<p>-Yo, si t&uacute; quieres, lo hago. Me ofreci&oacute; una huerta y quinientas pesetas.<\/p>\n<p>-No quiero. Ni por todo el oro del mundo&#8230;<\/p>\n<p>-No seas tonto.<\/p>\n<p>-&iquest;Y si te dice que se la comas t&uacute; a ella?<\/p>\n<p>-Al correrse no echa veneno.<\/p>\n<p>-&iquest;Estas segura?<\/p>\n<p>No me contest&oacute; a la sarc&aacute;stica pregunta.<\/p>\n<p>-Quiero hacerlo.<\/p>\n<p>-&iquest;No lo har&iacute;as ya?<\/p>\n<p>Le dio la risa.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; malo eres. &iquest;Echamos un polvo?<\/p>\n<p>-Estamos hablando de cosas muy serias.<\/p>\n<p>-Si no me echas un polvo me hago un dedo.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a de qu&eacute; me estaba hablando.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Un qu&eacute;?!<\/p>\n<p>-Un dedo, una paja, una pera&#8230; Me aprendi&oacute; Rosa a hacerlo.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;an cambiado la mujer.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?!<\/p>\n<p>Lo que o&iacute;ste.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;D&oacute;nde te lo aprendi&oacute; a hacer?!<\/p>\n<p>-Aqu&iacute;, en esta cama.<\/p>\n<p>No me cre&iacute;a lo que estaba oyendo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?!<\/p>\n<p>Mi mujer se destap&oacute;, cerr&oacute; los ojos, se toc&oacute; las tetas, luego meti&oacute; una mano dentro de las bragas, y me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; de qu&eacute;?<\/p>\n<p>-&iexcl;Eres una zorra!<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Me acabas de meter los cuernos y me llamas zorra por tocarme?!<\/p>\n<p>-Yo lo hice por fuerza mayor.<\/p>\n<p>Mi mujer, sin parar de tocarse, me dijo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y las ganas qu&eacute; son, fuerza menor?<\/p>\n<p>Aquello me sobrepasaba, mi santa se estaba pajeando, me sali&oacute; del alma decirle:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Puta!!<\/p>\n<p>-Sigue llam&aacute;ndome puta. Me gusta que me llames puta. Me excita.<\/p>\n<p>Me ten&iacute;a descontrolado y&#8230; Empalmado c&oacute;mo un elefante.<\/p>\n<p>-&iexcl;Manda huevos!<\/p>\n<p>-D&eacute;jate de huevadas y haz algo.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a que hacerlo. Le quit&eacute; las bragas y vi que met&iacute;a un dedo dentro del co&ntilde;o peludo y al mismo tiempo acariciaba su cl&iacute;toris (pepitilla le llamaba yo de aquella). Mirando c&oacute;mo hac&iacute;a para masturbarse, cog&iacute; la polla y me masturb&eacute; yo tambi&eacute;n. Al rato sac&oacute; el dedo del co&ntilde;o, quit&oacute; el camis&oacute;n y despu&eacute;s se sigui&oacute; tocando. Me ech&eacute; a su lado. Le mam&eacute; las tetas. Poco m&aacute;s tarde ya eran dos los dedos que met&iacute;a y sacaba del co&ntilde;o&#8230; Se o&iacute;a el chapote&oacute; de los dedos al llegar al fondo.<\/p>\n<p>-Chof, chof, chof&#8230;<\/p>\n<p>A veces se llevaba los dedos cremosos a la boca y los chupaba. Pensando que eso era lo que har&iacute;a cuando tuviese ganas y yo no estuviese en casa me excit&eacute; c&oacute;mo nunca me hab&iacute;a excitado antes&#8230; Llevaba sus dedos mojados a la boca cuando le cog&iacute; la mano y se los chup&eacute; yo. Me supo salado al principio y agrio al final. Al volver a meter y sacar los dedos lo hizo con rapidez&#8230; Sent&iacute; el ruido que hac&iacute;an al tocar fondo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Clash, clash, clash!!!<\/p>\n<p>Al parar el ruido del chapoteo y de los gemidos&#8230; Mi mujer se puso tensa, sus ojos se fueron cerrando, me miro, su ce&ntilde;o se frunci&oacute;, y me dijo:<\/p>\n<p>-C&oacute;meme el co&ntilde;o, c&oacute;meme el co&ntilde;o, c&oacute;meme el co&ntilde;o&#8230;<\/p>\n<p>Lam&iacute; su co&ntilde;o por vez primera&#8230; Solt&oacute; un chorro de jugos blancos y espesos que impactaron en mi lengua, un chorro que mismo parec&iacute;a el de una fuente de la que brotaba leche condensada. Exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Me cooorro!!!<\/p>\n<p>Se corri&oacute; c&oacute;mo una cerda, y yo, que no me hab&iacute;a dejado de tocar, c&oacute;mo un cerdo. Dejamos la sabana y el colch&oacute;n perdidos&#8230; &iexcl;Pedazo de corridas echamos!<\/p>\n<p>Al acabar, yo ya ten&iacute;a la mosca detr&aacute;s de la oreja, le dije:<\/p>\n<p>-&iquest;A ti no te comer&iacute;a el co&ntilde;o Rosa?<\/p>\n<p>Me mir&oacute;, sonri&oacute;, y poni&eacute;ndose las bragas, me dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad quieres saberlo, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Joder. Te lo comi&oacute;, ya no me cabe duda alguna. Me cas&eacute; con una guarra. Solo una pregunta m&aacute;s. &iquest;Se lo comiste t&uacute; a ella?<\/p>\n<p>Me volvi&oacute; a decir:<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad quieres saberlo?<\/p>\n<p>-&iexcl;Bueeenooo!<\/p>\n<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s, y antes de que mirar c&oacute;mo mi mujer y Rosa follaban&#8230; La que me metiera los cuernos, me ofreci&oacute; lo mismo que le hab&iacute;a ofrecido a mi esposa por ser testigo falso, y lo iba a hacer por lo que me dijo, o sea, me confirm&oacute; lo que toda la aldea dec&iacute;a, que don Manuel, el terrateniente, hab&iacute;a ahogado a su esposa para quedarse con todo lo que ten&iacute;a, ya que &eacute;l era un matado que se casara con ella por el inter&eacute;s. Me explicara el plan, y c&oacute;mo no se iba a derramar sangre, pues eso, acepte.<\/p>\n<p>Sonaron seis campanadas en el reloj del sal&oacute;n del pazo cuando entr&oacute; en &eacute;l don Manuel. Lo que vio lo dej&oacute; caliente como un perro. Vio a Rosa, totalmente desnuda, echada hacia atr&aacute;s en un tresillo, con las piernas abiertas y con una mano acariciando sus grandes tetas y con un dedo de la otra acariciando el glande del cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Yo miraba desde otra habitaci&oacute;n por un agujero que don Manuel hiciera en la pared para pajearse viendo a su hija hacer sus cosas, sola y con las criadas (eso me dijera Rosa). Pude ver c&oacute;mo brillaban los jugos que bajaban por su ojete y me puse palote, pero palote, palote.<\/p>\n<p>Don Manuel, que era un cincuent&oacute;n le dijo a su hija:<\/p>\n<p>-&iexcl;Otra vez haciendo cochinadas, gamberra!<\/p>\n<p>Rosa, para mi sorpresa, se sigui&oacute; tocando. Don Manuel se quit&oacute; los tirantes, con ellos en su mano derecha, fue a su lado, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;En pie, cerda!<\/p>\n<p>Nada estaba sucediendo c&oacute;mo Rosa me hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en el sal&oacute;n, Laura, una treinta&ntilde;era, de estatura mediana, morena, con el pelo recogido en un mo&ntilde;o, casada, y beata hasta la m&eacute;dula (eso aparentaba delante de la gente). Entr&oacute; con uno de aquellos sujetadores antiguos de color blanco cortado para que le viesen las areolas marrones y los gordos pezones de sus tetas medianas, unas medias negras sujetas con ligas del mismo color, unas bragas blancas, que no deb&iacute;an ser suyas, ya que le sal&iacute;an los pelos del co&ntilde;o por todos los lados y una zapatilla marr&oacute;n con rayas negras y piso de goma amarillo en la mano derecha. Le dijo a don Manuel:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; le ibas a hacer a mi ni&ntilde;ita?!<\/p>\n<p>Don Manuel puso cara de ni&ntilde;o asustado. Rosa se levant&oacute; y le at&oacute; las manos con los tirantes y tir&oacute; de &eacute;l. Don Manuel se puso de rodillas, ech&oacute; la lengua fuera y jade&oacute; c&oacute;mo un perro. Me pareci&oacute; c&oacute;mico, pero dej&oacute; de serlo cuando la criada le baj&oacute; los pantalones y los calzoncillos y le dio con la zapatilla, pero no de cualquier manera, le dio con ganas atrasadas.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Plas, plas, plas!!!<\/p>\n<p>Don Manuel lloraba c&oacute;mo un ni&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Voy a ser bueno, voy a ser bueno.<\/p>\n<p>Dec&iacute;a que iba a ser bueno y le lam&iacute;a el co&ntilde;o a su hija. &iquest;Ser&iacute;a que era bueno lamiendo co&ntilde;os?<\/p>\n<p>-&iexcl;M&aacute;s te vale que lo seas, cabr&oacute;n!<\/p>\n<p>Le volvi&oacute; a dar.<\/p>\n<p>Con las nalgas al rojo vivo y empalmado c&oacute;mo un toro, se ech&oacute; boca arriba, y suplic&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;No me des m&aacute;s, por favor!<\/p>\n<p>La criada, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a hacer lo que te diga?<\/p>\n<p>-S&iacute;, manda que obedecer&eacute;.<\/p>\n<p>Le quit&oacute; los zapatos, el pantal&oacute;n y los calzoncillos, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;De rodillas y c&oacute;mele el co&ntilde;o a la ni&ntilde;a:<\/p>\n<p>Don Manuel se meti&oacute; entre las piernas de su hija, y con las manos atadas le comi&oacute; el co&ntilde;o. Laura se subi&oacute; al tresillo, le puso el co&ntilde;o en la boca a Rosa y Rosa se lo comi&oacute;&#8230; Me estaba mojando viendo aquello cuando la polla se me baj&oacute; hasta quedar en nada. &iquest;Por qu&eacute;? Porque en el sal&oacute;n entr&oacute; mi esposa llevando un vestido de novia, velo incluido. Mi esposa se acerc&oacute; a los tres, se arrodill&oacute; detr&aacute;s del viejo, levant&oacute; el velo y le comi&oacute; el culo. &iexcl;La madre que la pari&oacute; a ella y a la puta que los invent&oacute; a todos! Me fui cara a la puerta, quise abrirla y estaba cerrada con llave. La golpe&eacute; con fuerza y les llame a ellas de puta para arriba y a &eacute;l de maric&oacute;n para abajo. No me hicieron caso. Cuando volv&iacute; a mirar, Laura le estaba comiendo la boca a mi esposa, Rosa, las tetas y don Manuel le com&iacute;a el co&ntilde;o. Sent&iacute; sus gemidos. Vi c&oacute;mo se le cerraban los ojos y c&oacute;mo se corr&iacute;a en la boca del terrateniente. Me estaba volviendo loco. Mi polla no obedec&iacute;a a mi rabia. Se levant&oacute; y no paraba de echar aguadilla. Si me sueltan no s&eacute; que har&iacute;a. Algo despu&eacute;s sent&iacute; andar en la cerradura de la puerta. &iquest;Qui&eacute;n co&ntilde;o ser&iacute;a? Era Marta que se uniera a la fiesta. No me lo pens&eacute; dos veces. Al verme libre fui junto a los cuatro, el terrateniente, a cuatro patas, le estaba comiendo el co&ntilde;o a Laura y mi esposa se lo estaba comiendo a Rosa. Me fui a por el terrateniente. &iexcl;La puta que lo pari&oacute;! De m&iacute; no se iba a re&iacute;r el desgraciado. &iexcl;&iexcl;Se la clav&eacute; en el culo con idea de reventarlo!! Fue como si le hubiera metido un dedo! Entr&oacute; c&oacute;mo nada. Marta me agarr&oacute; los huevos y me los acarici&oacute; y&#8230; Co&ntilde;o, no quise desentonar. Acab&eacute; llen&aacute;ndole el culo de leche a mi esposa despu&eacute;s de correrme en el culo del terrateniente y de hacer que se corrieran Marta, Laura y Rosa.<\/p>\n<p>Bueno, y aqu&iacute; lo voy a dejar por que c&oacute;mo resulta que el padre follaba con la hija a diario y con las criadas, y mi esposa y yo &eacute;ramos sangre nueva, ya te contar&eacute; otro d&iacute;a m&aacute;s cosas&#8230; Y no, el viejo no matara a su mujer, fuera un cuento para enredarme.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Rosa viv&iacute;a en un pazo gallego y su padre era el terrateniente del pueblo. Cuando la gente trabajaba de sol a sol en el campo para ganarse un par de pesetas que no le daba para comer ya ella ten&iacute;a una paga de cien pesetas semanales. Fue uno de sus criados el que me cont&oacute; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9687,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21298","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9687"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}