{"id":21358,"date":"2019-07-28T22:00:00","date_gmt":"2019-07-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-28T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-28T22:00:00","slug":"yo-soy-la-paca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/yo-soy-la-paca\/","title":{"rendered":"Yo soy la Paca"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21358\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Paca, a mis 23 a&ntilde;os hab&iacute;a decidido dejar el lugar donde viv&iacute;a, no era ni m&aacute;s ni menos que un lugar campesino alejado de toda metr&oacute;poli urbana, campestre, de pocos habitantes, donde todas las labores eran dedicadas a lo rural, ten&iacute;a esas ansias de aventura, de vivir, y a pesar de tener novio hab&iacute;a decidido ir a la ciudad, por medio del delegado de la cooperativa, el cual me hab&iacute;a conseguido un puesto de trabajo en una hacienda a un kil&oacute;metro de la gran ciudad.<\/p>\n<p>Pese a las exigencias de mi novio, decidimos cortar una relaci&oacute;n de 5 a&ntilde;os. Ten&iacute;a esas ansias de desenvolverme en la ciudad, conocer gente, vivir esa sociedad actual, aqu&iacute; me sent&iacute;a estancada en un remoto lugar. Mi novio, era trabajado, aut&eacute;ntico virtuoso en el arte de la ganader&iacute;a, el surcado de tierras &aacute;ridas y poda con tijera a una mano, as&iacute; como el orde&ntilde;o a ambas manos. Cedi&oacute;, no sin resquemor encolerizado y con reprimendas, como si yo fuera de su propiedad. El destino estaba escrito y part&iacute;. A&uacute;n recuerdo las peroratas de mis padres, enfrascados en ese pensamiento &ldquo;la tierra es heredada y hay que cultivarla, lo hemos hecho generaciones&rdquo;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a le&iacute;do revistas de moda, quer&iacute;a entrar en ese mundillo de la vida moderna, y no ese &ldquo;ma&ntilde;ana viene la siega, vendr&aacute; la m&aacute;quina&rdquo;.<\/p>\n<p>Soy corp&oacute;rea, mi cuerpo est&aacute; muy marcado; soy nervuda y s&oacute;lida, de un tetamen generoso y altivo, de una estatura aceptable, morena de cara angulosa, mis ojos dicen que son como soles. Tengo un culo muy marcado y arm&oacute;nico, soy una mujer con un porte fornido, sin sobrantes musculares de grasa. Muy asentada en el suelo.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la hacienda, desde la cual se divisaba la ciudad, cosa que hizo que el coraz&oacute;n me diera un vuelco, vislumbraba lo ansiado, los vestidos, el ambiente, incluso ese d&iacute;a, mi primer d&iacute;a usaba uno de los tangas que hab&iacute;a comprado por correo, incluso me hab&iacute;a depilado toda; me molestaba el hilo en la raja del culo, no estaba acostumbrada, pero me sent&iacute;a m&aacute;s moderna, m&aacute;s mujer, era una sensaci&oacute;n de adoraci&oacute;n a lo nuevo.<\/p>\n<p>Fui presentada en la hacienda, el &uacute;nico inconveniente es que durante unos d&iacute;as tendr&iacute;a que ayudar en las labores de jardiner&iacute;a y cuidado de animales, nada que ver con lo que estaba acostumbrada. Adem&aacute;s Braco, el capataz te dir&aacute; lo que puedes hacer, ya lo he informado &mdash;dijo la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>Esper&eacute; junto a las cuadras, no tard&oacute; en llegar una estridente moto, una Harley, tras ella una polvareda de tierra. Me mir&oacute; tras sus gafas ahumadas, ten&iacute;a un cigarrillo en la boca. Su bigote era blanco y espeso. Bajo de la moto con desenvoltura y se quit&oacute; el casco y dejo ver una cabellera canosa atada con una coleta. Era muy alto, su rostro era gastado, su frente llena de arrugas. Me escruto tras sus gafas y no tardo en ordenar a un mozo que limpiara a fondo la moto.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;T&uacute; debes ser la nueva? &mdash; dijo en tono autoritario.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;&hellip; s&iacute;&hellip; &mdash; conteste algo nerviosa.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en la cocheras y mando ordenes, pude o&iacute;r de su conversaci&oacute;n con el jardinero que me mandara regar o algo en que estuviera atareada, el jardinero le dijo que s&iacute;, que encontrar&iacute;a alguna tarea para la Paca. Entonces el capataz en tono despectivo dijo &ldquo;aqu&iacute; ponemos ese nombre a las vacas&rdquo;. El jardinero le rio la gracia, no estando seguro si yo lo hab&iacute;a o&iacute;do.<\/p>\n<p>&mdash; No te preocupes Paca, es algo particular el viejo, pero no es mala gente, quiz&aacute; su tosquedad te habr&aacute; impresionado. A veces parece sacado de una pel&iacute;cula de pistoleros &mdash; dijo riendo &mdash; ahora ve a regar en el invernadero las macetas.<\/p>\n<p>Pas&eacute; medio d&iacute;a haciendo peque&ntilde;os quehaceres y al caer la tarde me sent&iacute; observada por el capataz a lo lejos, sal&iacute; del invernadero debido al calor, &eacute;l estaba en la explanada a unos cincuenta metros, imponente y altivo mir&aacute;ndome de forma descarada. Me sent&iacute; incomoda. Aunque mi estupor fue cuando se abri&oacute; la bragueta, saco su generoso pene y orino de forma abundante, para despu&eacute;s mirarme tras sus gafas ahumadas y dar unas sacudidas al pene. Escupi&oacute; en el suelo y se fue.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente fui requerida por el capataz, con aire arrogante me dijo que subiera en su moto, que ten&iacute;a unos quehaceres en la otra finca. Incapaz de reaccionar y cohibida acat&eacute;. Notaba el calor del motor de la moto y el sonido del escape de la moto llenaba mis o&iacute;dos. Me agarre a su chupa y la sensaci&oacute;n de libertad era bonita. Par&oacute; ante una peque&ntilde;a caba&ntilde;a, se quit&oacute; las gafas y pude ver unos ojos de mirada cansada pero penetrante. Me dijo que entrara. Su seguridad me abrumaba, pareciera que todo estaba pactado de antemano. Una vez en la caba&ntilde;a fui tumbada y fui gozada, parec&iacute;a un toro salvaje, tuve que mamar a fondo, succionar huevos, me aplic&oacute; un cunnilingus denso y penetrante. Despu&eacute;s me mont&oacute; en misionero, emit&iacute;a bufidos roncos al mismo tiempo que me com&iacute;a la boca, ten&iacute;a gusto a tabaco, su barba picaba. Se vino dentro de mi, yo tambi&eacute;n me vine, lo disfrute, pese a lo tosco de la situaci&oacute;n. Nada m&aacute;s terminar se visti&oacute; y me dio prisa para irnos. Todo era cutre y hortera, pero no s&eacute; qu&eacute; hab&iacute;a en m&iacute; que no me pod&iacute;a negar.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente era mirada de reojo por el personal de la hacienda, me sent&iacute;a extra&ntilde;a. Nada m&aacute;s entrar el capataz a la ma&ntilde;ana siguiente me llamo a su peque&ntilde;a oficina. Cerr&oacute; y se quit&oacute; los pantalones quedando su pene como un m&aacute;stil. Tuve que mam&aacute;rsela un buen rato, me atragantaba, me atenazaba la nuca, al final descargo un l&iacute;quido espeso en mi boca. Sal&iacute; con la cara roja, al pasar al lado de un mozo de cuadra me dio un Kleenex y me dijo &ldquo;qu&iacute;tate el sobrante de los labios&rdquo; tras una risa conejera. Al tercer d&iacute;a otra vez fui llevada a la caba&ntilde;a, all&iacute; me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Hoy me vas a poner el culo.<\/p>\n<p>&mdash; Nunca lo he hecho &mdash; exclam&eacute;.<\/p>\n<p>Y ese d&iacute;a recib&iacute; mi primera enculada, fue algo duro, pero lo goc&eacute;.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente volv&iacute; a ser enculada, esta vez en las cuadras, al terminar la jornada.<\/p>\n<p>Llego el fin de semana y por fin pude ir a la ciudad, fui de compras, todo me parec&iacute;a enorme, inmenso, eleg&iacute; unos grandes almacenes y compr&eacute; un ba&ntilde;ador a topos, tanga en la parte baja o como se diga, quer&iacute;a ir a la piscina que tanto hab&iacute;a o&iacute;do hablar en mi entorno, como si fuera un gran oc&eacute;ano donde descargar esas ansias de juventud.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el domingo, la semana entrante ya entraba en la casa, dije a una de las chicas del servicio si ven&iacute;an, sent&iacute;an aprensi&oacute;n hac&iacute;a mi persona. Incluso me lleg&oacute; a contestar, que no iba con putones&hellip; insolente&hellip; la verdad. Incluso le ense&ntilde;e mi ba&ntilde;ador e hizo ascos.<\/p>\n<p>El domingo por la ma&ntilde;ana ya estaba en una piscina, hab&iacute;a ido con autob&uacute;s, incluso en el recinto del complejo pude cambiarme. Me cambi&eacute; en los vestuarios, sal&iacute;, procur&eacute; menear el culo como si fuera una campana, notaba que mis nalgas iban acompasadas, una sub&iacute;a la otra bajaba, iba apechugada. O&iacute; comentarios de mujeres casadas junto a los maridos, tales como &ldquo;put&oacute;n&rdquo; o &ldquo;puta verbenera&rdquo;; en cambio los hombres me miraban, me hac&iacute;a sentir mujer, el olor a cloro me molestaba algo, acostumbrado a r&iacute;os y charcas. Me tumb&eacute; en una tumbona y me puse unas gafas en forma de coraz&oacute;n que hab&iacute;a comprado. Mir&eacute; de forma lateral tras los lentes y vi que era observada, lo que me hizo sentir segura. Me sobresalto una cara negra, me ped&iacute;a de forma amable el ticket de la entrada.<\/p>\n<p>Se lo tend&iacute;, en su camiseta anaranjada luc&iacute;a LIFEGUARD, era el socorrista de la piscina, me mir&oacute; con simpat&iacute;a y descaro, lo observ&eacute; y se fue caminando a paso largo, mirada transversal, seguro de si mismo, al sentarse me dedic&oacute; una mirada de seguridad, su pose era altanera, negro como la noche, parec&iacute;a un animal al acecho. Su compa&ntilde;ero en contraste era blanco como la leche, pelo rizado, usaba gafas de cristal azul. Not&eacute; que charlaban, me miraban, me sent&iacute;a el centro de atenci&oacute;n. Volvi&oacute; acercarse el negro, me hizo saber que si necesitaba nada se lo hiciera saber, me ve&iacute;a algo perdida.<\/p>\n<p>No me lo tom&eacute; a mal, era la verdad, me dijo que si quer&iacute;a al terminar la guardia ellos me ense&ntilde;aban las instalaciones, mi nombre, Paca, le resultaba extra&ntilde;o. Acced&iacute;, vi como los dos charlaban, estaban algo nerviosos, cuchicheaban entre ellos. Al llegar su relevo de socorristas, como si les corriera prisa vinieron, est&aacute; vez los dos, que me har&iacute;an un peque&ntilde;o tour o recorrido como llamo el blanco.<\/p>\n<p>Fui con ellos, &eacute;ramos observados en el recorrido de la piscina por la gente, ni&ntilde;os estridentes con berridos y chapuzones, mujeres cuarentonas con miradas despectivas. Bajamos una pendiente apartada y pasamos tras los motores de la piscina y entramos en un peque&ntilde;o habit&aacute;culo, el negro dijo al otro al o&iacute;do &ldquo;es el &uacute;nico lugar factible, sin que se den cuenta&rdquo;. El negro me dijo que me quedara en el peque&ntilde;o cuarto, enseguida me ense&ntilde;aba el sistema. Solo ve&iacute;a cuadros de electricidad y sonido de motores. Pude o&iacute;r como discut&iacute;an afuera los dos:<\/p>\n<p>&mdash; T&uacute; est&aacute;s loco se van a dar cuenta, adem&aacute;s la t&iacute;a tiene actitud pasiva, parece algo retra&iacute;da &mdash; dijo el blanco.<\/p>\n<p>&mdash; No voy a desaprovechar una oportunidad as&iacute; &mdash; contesto el negro.<\/p>\n<p>&mdash; Siempre que quiera, claro &mdash; dijo el blanco.<\/p>\n<p>&mdash; No ves que es carne de ca&ntilde;&oacute;n, imb&eacute;cil, pide a gritos polla &mdash; dijo el negro &mdash; por eso, ya que no cabemos los tres, entr&oacute; yo primero y t&uacute; me cubres por si viene alguien.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, date prisa, entonces.<\/p>\n<p>Entro el negro, el blanco de sus ojos era venoso, me miraba con profundidad, se quit&oacute; la camiseta y vi su pecho musculado y negro. Me morreo, sent&iacute; gusto a saliva, cloro y olor penetrante a masculinidad. Me bajo la parte del bikini sin quit&aacute;rmelo quedando mis pechos a la vista, lo mismo hizo con el tanga, aparto a un lado quedando la rajita a la vista, me meti&oacute; un dedo, estaba mojada, entonces meti&oacute; dos. Se baj&oacute; el ba&ntilde;ador y dej&oacute; a la vista una polla grande, nervuda descapullada y negra.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Has probado nunca una polla negra?<\/p>\n<p>&mdash; No&hellip; no&hellip; &mdash; balbuce&eacute;.<\/p>\n<p>De repente entro el compa&ntilde;ero, algo nervioso.<\/p>\n<p>&mdash; Hay moros en la costa, &iexcl;empezad ya!<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Come un poco de polla negra, nena! &mdash; me dijo, al mismo tiempo que me bajaba la cabeza y me atenazaba la nuca.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a abarcarla toda, me atragantaba, me ven&iacute;an arcadas, babeaba. Vi que el otro compa&ntilde;ero se estaba masturbando mientras miraba nervioso por la rendija de la puerta.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;M&eacute;tela ya! Nos van a pillar &mdash; dijo el compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>Entonces el negro hizo que me girara y apoyara las manos en la pared ya que el sitio no daba para m&aacute;s. Not&eacute; que me apartaba el hilo del tanga y buscaba la altura adecuada para penetrarme.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;B&aacute;jate m&aacute;s Paca! No estoy a nivel de tu co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me incline un poco m&aacute;s y note que en un movimiento de abajo arriba era penetrada, quedo un momento parado.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Dale ya! &iexcl;pistoneala! &mdash; dijo apremiante el compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>La embestida inicial hizo que pegara con la cara a la pared, apoye mejor los brazos y volv&iacute; a sentir otra embestida. La notaba bien adentro. Empez&oacute; un alocado mete saca, estaba en frenes&iacute; hist&eacute;rico, me empez&oacute; a palmetear las nalgas, las abr&iacute;a y me embest&iacute;a. En roncos bufidos dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Toma! &iexcl;Toma! &iexcl;Por puta! &iexcl;Fl&iacute;pala! &iexcl;Toda adentro! &iexcl;A&uacute;pa!<\/p>\n<p>El compa&ntilde;ero nos miraba y se pajeaba, suspiraba, sus ojos estaban en blanco. Yo gozaba como nunca, mi respiraci&oacute;n era jadeante, empezaba a, grite DAME QUE ME VENGO YA. Entonces el compa&ntilde;ero dijo al negro:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No te f&iacute;es de la puta, no llevas forro, vac&iacute;a afuera.<\/p>\n<p>Saco su polla y me abri&oacute; el culo, escupi&oacute; sobre &eacute;l y me penetro. Fue un dolor agudo, pero placentero, lleg&oacute; a meterme medio polla y ya se vino de forma abundante con un rugido de le&oacute;n, mi co&ntilde;o tambi&eacute;n goteaba. Exhausta intente levantarme, pero el compa&ntilde;ero me hab&iacute;a introducido su polla en mi boca y deslefaba, note la viscosidad, el semen me llego a la garganta. Escup&iacute; lo que pude, vi que los dos se sub&iacute;an los ba&ntilde;adores y el negro se colocaba la camiseta. Me invitaron a salir, en un impulso di un beso en la boca al negro, tras el cual me escupi&oacute; en la cara y me dijo &ldquo;puta&rdquo;. Se fueron, me qued&eacute; afuera, estaba mareada, me coloqu&eacute; bien el bikini y el tanga, volv&iacute; a hamaca. Pronto o&iacute; &ldquo;mira la puta guarra&rdquo; &ldquo;no tienen decencia&rdquo;. Note que me bajaba semen a trav&eacute;s del tanga, tambi&eacute;n llevaba restos en los labios. Entr&eacute; en la piscina, el tacto del agua era agradable. Pronto una voz me insto a salir, dos guardias de seguridad estaban de pie, al salir me instaron a abandonar el lugar por indecencia p&uacute;blica.<\/p>\n<p>La suerte no iba conmigo en cuestiones laborales y fui despedida de la hacienda por la tambi&eacute;n mencionada &ldquo;indecente&rdquo; que llevaban por montera. El d&iacute;a de mi ida el capataz me mir&oacute; y escupi&oacute; en el suelo.<\/p>\n<p>Encontr&eacute; trabajo de camarera en un bar regentado por estibadores, de los cuales me acost&eacute; con unos cuantos. La semana posterior al nuevo trabajo y habiendo conocido a una chica me invito a un gang bang. No entend&iacute;a la expresi&oacute;n, pero pronto me aclar&oacute; que era entregarse a un grupo de y hombres.<\/p>\n<p>Tuvo lugar en una nave usada por los estibadores del puerto. Se presentaron seis hombres, de entre los 20 a los 50 a&ntilde;os. Mam&eacute; a todos, fui follada y enculada por casi todos durante toda la noche. Mi cuerpo estaba viscoso, apenas pod&iacute;a ver a trav&eacute;s de los ojos de tanta esperma. Primero mamaba uno por uno, despu&eacute;s tendida en una mesa fui penetrada, casi todos deslefaban encima de mi cuerpo, cara. Despu&eacute;s, vinieron las enculadas. Gran experiencia.<\/p>\n<p>Al a&ntilde;o volv&iacute; a mi pueblo rural, llevaba un beb&eacute; con los mismos ojos que el capataz de la hacienda. Mis padres casi renunciaron a mi, aunque no llego la sangre al r&iacute;o, mi antiguo novio ni me hablaba. El se&ntilde;or de la cooperativo que me hab&iacute;a encontrado el trabajo en la ciudad vino a verme y me dijo que le hab&iacute;an hablado de mi, que le sab&iacute;a mal. Solo dijo, l&aacute;stima que no hubieras vendido tu co&ntilde;o, te hubieras forrado.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; tuviera raz&oacute;n, pero me siento puta por devoci&oacute;n, convicci&oacute;n y decisi&oacute;n propia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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