{"id":21378,"date":"2019-07-31T22:00:00","date_gmt":"2019-07-31T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-07-31T22:00:00","modified_gmt":"2019-07-31T22:00:00","slug":"un-amigo-de-mi-marido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-amigo-de-mi-marido\/","title":{"rendered":"Un amigo de mi marido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21378\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy una mujer casada de 35 a&ntilde;os, y me mantengo en forma. Me veo como una mujer de 26 -27 a&ntilde;os, atractiva y agradable a la vista. Soy flaca y alta, poseo unas tetas divinas si lo puedo decir yo misma. Junto con mi esposo tengo 3 hijos el mayor de 13 a&ntilde;os. Vivimos en familia y podr&iacute;a decir felices y contentos.<\/p>\n<p>Tenemos casados 16 a&ntilde;os, y estamos teniendo sexo 2 o 3 veces al mes. Aunque no estaba s&uacute;per insatisfecha, a veces pensaba en buscar a alguien con quien tener algo m&aacute;s de sexo. Algo pasajero en mis pensamientos.<\/p>\n<p>En el mismo vecindario donde vivimos vive un viejo amigo de mi marido, Alberto, siempre nos llevamos bien. Salimos juntos, nuestros hijos juegan juntos y as&iacute;. La se&ntilde;ora de Alberto, Sonia, es amiga m&iacute;a y nos llevamos bien, desde que la conoc&iacute; nos agradamos la una con la otra. Alberto es un tipo atractivo, buena nota, siempre preocupado por las cosas de todos. Los cuatro &eacute;ramos como una sola familia.<\/p>\n<p>Una vez que era mediod&iacute;a y mi esposo estaba fuera de la estaci&oacute;n mientras los ni&ntilde;os dorm&iacute;an y no ten&iacute;a nada que hacer, fui a la casa de Alberto para encontrarme con su esposa, como de costumbre, nos reunimos una o dos veces en una semana. Cuando entr&eacute; en la casa, la esposa de Alberto, Sonia, no estaba en casa ni los ni&ntilde;os estaban all&iacute;. Llam&eacute; tantas veces a Sonia pero no hubo ninguna respuesta. Segu&iacute; pregunt&aacute;ndome cu&aacute;l era el problema y por qu&eacute; nadie me responde. Me qued&eacute; all&iacute; un rato y, despu&eacute;s de unos segundos, Alberto grit&oacute; desde el ba&ntilde;o que sal&iacute;a. &quot;Mariana por favor esp&eacute;rame un minuto. Y despu&eacute;s de unos minutos sali&oacute; del ba&ntilde;o. Su cabello estaba mojado cuando &eacute;l recientemente tom&oacute; el ba&ntilde;o. Se alegr&oacute; mucho de verme y me pidi&oacute; que me sentara. Le pregunt&eacute; a Alberto que d&oacute;nde est&aacute; Sonia y los pelaos. Me dijo que se hab&iacute;an ido solo una hora para su ciudad natal ya que su madre estaba enferma y que la hab&iacute;a llamado de prisa para que no pudiera conocerte.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; alguna bebida y t&eacute;. Me re&iacute; y dije que ahora me har&iacute;as el t&eacute;? Luego me dijo que si no quieres hacerlo por m&iacute;, deber&iacute;as hacerlo, ya que lo necesito. As&iacute; que fui a la cocina y ese no era lugar desconocido para m&iacute;. No lo s&eacute;, pero hoy estaba demasiado nerviosa para sentirme sola con &eacute;l, ya que no era la primera vez que estaba sola con &eacute;l. Cuando estuve en la cocina, estaba pensando en una excusa para irme, pero no pude. As&iacute; que prepar&eacute; el t&eacute; tanto para nosotros. Estaba en el sal&oacute;n cuando lleve el t&eacute; y me sent&eacute; con &eacute;l en un sof&aacute; y puse la bandeja en la mesa cerca del sof&aacute;.<\/p>\n<p>Empezamos a hablar y le pregunt&eacute; por qu&eacute; est&aacute; en casa en este momento, dijo que no se sent&iacute;a bien. Le pregunt&eacute; sobre su enfermedad, pero &eacute;l no dijo nada. Le ofrec&iacute; llevarlo al m&eacute;dico, pero &eacute;l se neg&oacute; y dijo que ya hab&iacute;a tomado medicamentos. Est&aacute;bamos hablando sobre todos los temas. Hoy me estaba mirando muy extra&ntilde;o. Sent&iacute; algo diferente en &eacute;l y pod&iacute;a sentir lujuria en sus ojos.<\/p>\n<p>Me dijo que mi marido ten&iacute;a suerte de haber encontrado una esposa tan hermosa, y tan sexy. Despu&eacute;s de conversar inocuamente de la nada me comento que llevaba una vida marital un poco mala, que su esposa no llenaba sus deseos. Continu&oacute; su conversaci&oacute;n y me dijo que quer&iacute;a hablar conmigo sobre este tema por mucho tiempo, pero que no hab&iacute;a tenido oportunidad de hacerlo. Ahora estaba confundida y quer&iacute;a irme. Me pare para irme a mi casa, que estaba aqu&iacute; al lado, me insisti&oacute; que le acompa&ntilde;ara un rato. Al momento se acerc&oacute; se me sent&oacute; al lado y cogiendo me la cabeza me beso en los labios, que me temblaban. Esto no est&aacute; bien, mis sentimientos encontrados m me estaban traicionando. Mis labios algo apretados, se fueron abriendo permitiendo la entrada de su lengua, sus manos apretaban mis senos y yo sent&iacute;a como mi vagina se iba calentando. No que iba a hacer, esta no soy yo pens&eacute;.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a pararlo, retirarme, pero mis deseos me acercaban y sent&iacute; sus labios en mi cuello, sus manos por todo mis cubierto cuerpo, solo la piel de nuestras bocas se estaba tocando.<\/p>\n<p>Perd&iacute; el control de mis piernas y me deje caer sobre el sof&aacute;, Alberto aprovecho y r&aacute;pidamente no s&eacute; c&oacute;mo, me abri&oacute; mi blusa y me quito el sujetador, que solo mis tetas, para que el las pudiera acariciar con sus grandes manos, agarro una y dirigi&oacute; su boca a uno de mis pezones, el cual se comi&oacute; como si estuviese hambriento hac&iacute;a mucho tiempo. Mi cosita estaba calent&aacute;ndose m&aacute;s, y mi cabeza me dec&iacute;a p&aacute;rate y vete, pero mis caderas me dec&iacute;an que era una mentirosa, Alberto bajo sobre mi est&oacute;mago y desabrocho mi falda d&aacute;ndole acceso mis m&aacute;s privadas partes, lamio por encima de mi ropa interior, unos calzones de Sra. decente y recatada, meti&oacute; los dedos por un lado y su lengua parti&oacute; los labios que hasta hacia un momento solo mi marido hab&iacute;a tocado.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creer que estaba dejando que Alberto me chupara el co&ntilde;o. Mi d&eacute;bil actitud estaba remal, pero se sent&iacute;a delicioso. Apret&eacute; su cabeza contra mi ingle, ya me estaba dejando llevar por las emociones y placeres del momento, mi marido y mis hijos estaban ya muy lejos en mi mente, y la lengua y labios de Alberto era lo que eme ten&iacute;a excitada y mojada como nunca&#8230;<\/p>\n<p>Se levant&oacute; se quit&oacute; sus pantalones y su erecto miembro, parec&iacute;a un bate, que cosa tan grande, la acerco a mi boca, la cual ni siquiera hab&iacute;a tocado el de mi marido, y me la meti&oacute; en la boca, empec&eacute; a chupar burdamente, mientras &eacute;l me dec&iacute;a que hacer, me ten&iacute;a agarrada del cabello y solo dejaba su verga en mi boca, pero como estoy pensando ahora, verga que palabra tan sucia y caliente, lam&iacute; y saboree su verga, la chupe, la agarre con una mano y la tuve tiesa dentro de mi boca.<\/p>\n<p>Me acost&eacute; sobre el sof&aacute;, Alberto saco su gran verga, era el doble que la de mi marido y m&aacute;s gruesa, la puso en la entrada de mi co&ntilde;o y solo la frotaba, no me penetraba, yo estaba muy caliente, nunca mi marido me hab&iacute;a hecho sentir as&iacute;, quer&iacute;a decirle me la metiera pero me daba pena, Al fin meti&oacute; la cabeza la cual me produjo lago de dolor, era muy grande, suavemente la fue metiendo y empez&oacute; a darme despacito, y fue subiendo la fuerza y la velocidad, ya estaba yo como un cohete. Caliente y r&aacute;pida, me sigui&oacute; dando, que rico como se sent&iacute;a, pod&iacute;a entrar mi marido que yo no iba a parar.<\/p>\n<p>Estaba muy confundida pero muy arrecha y feliz, que rico lo hac&iacute;a Alberto, ya estaba que me ven&iacute;a, e corr&iacute; a mil, y &eacute;l me lleno con su leche espesa, no ten&iacute;a fin, me la saque y sigui&oacute; botando leche sobre mi est&oacute;mago. Me quemaba. Me entro un sentido de culpa, y le dije que pod&iacute;a volver a pasar, me vest&iacute; y me fui.<\/p>\n<p>Las cosas con mi marido me volvieron a la rutina, pero yo pensaba en Alberto as&iacute;, que tome la decisi&oacute;n de hablar con &eacute;l y darnos mutuamente el placer que nuestros conyugues no nos damos, nos volvimos amantes deportivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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