{"id":21385,"date":"2019-08-01T22:00:00","date_gmt":"2019-08-01T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-08-01T22:00:00","modified_gmt":"2019-08-01T22:00:00","slug":"terapia-de-pareja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/terapia-de-pareja\/","title":{"rendered":"Terapia de pareja"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21385\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Luc&iacute;a y Hern&aacute;n llegaron a la direcci&oacute;n que les hab&iacute;a pasado su amigo Pablo.<\/p>\n<p>&mdash; Es un edificio muy grande. &mdash; dijo Hern&aacute;n, con recelo. &mdash; mir&aacute; si nos cruzamos con alg&uacute;n conocido. Mejor nos vamos &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;pero si vos insististe en que vengamos! &mdash; dijo Luc&iacute;a, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que ten&iacute;a su novio, cambi&oacute; el tono &mdash; Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo s&oacute;lo vine por vos. &mdash;Dijo, sin saber si su novio le hab&iacute;a cre&iacute;do. Despu&eacute;s de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de &eacute;l, a ella le entusiasmaba.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n estaba cabizbajo, tratando de decidir qu&eacute; hacer.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, entremos, total ya estamos ac&aacute;. &mdash; decidi&oacute; al fin.<\/p>\n<p>&mdash; Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo.<\/p>\n<p>Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendi&oacute; por el portero el&eacute;ctrico.<\/p>\n<p>&mdash; Hola, somos Luc&iacute;a y Hern&aacute;n, tenemos turno a las cuatro. &mdash; Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre.<\/p>\n<p>Unos segundos despu&eacute;s, la voz del otro lado le indic&oacute; que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n mir&oacute; a su novia. Ten&iacute;a los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran m&aacute;s notables que otras. Vest&iacute;a un pantal&oacute;n de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ce&ntilde;ido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa.<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute;s muy linda. &mdash; le dijo, con cierta melancol&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Vos tambi&eacute;n. &mdash;le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hern&aacute;n llevaba un pantal&oacute;n de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba a&uacute;n m&aacute;s sus mand&iacute;bulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, ser&iacute;a un hombre irresistible, pensaba ella. &mdash; Todav&iacute;a estamos a tiempo de volver. &mdash; le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sent&iacute;a temor de entrar en aquella oficina.<\/p>\n<p>&mdash; No, ya estamos ac&aacute;, vamos. &mdash; dijo Hern&aacute;n, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor.<\/p>\n<p>Entraron en lo que ser&iacute;a la recepci&oacute;n. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina.<\/p>\n<p>&mdash; Pasen por favor. &mdash; le dijo. La pareja entr&oacute;.<\/p>\n<p>La oficina era peque&ntilde;a y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habr&iacute;a costado m&aacute;s de lo que Hern&aacute;n ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubr&iacute;a el suelo. En el centro, una mesa ratona de m&aacute;rmol. De un lado de la mesa estaba un c&oacute;modo sill&oacute;n de cuero, y del otro, un sill&oacute;n individual, donde el doctor se dispon&iacute;a a sentarse.<\/p>\n<p>&mdash; Si&eacute;ntense, por favor.<\/p>\n<p>Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor ten&iacute;a una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, casta&ntilde;o claro. Detr&aacute;s de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Luc&iacute;a. Inmediatamente Hern&aacute;n se sinti&oacute; intimidado. El hombre s&oacute;lo ten&iacute;a dos o tres a&ntilde;os m&aacute;s que &eacute;l, pero con solo verlo se notaba que era mucho m&aacute;s seguro, e infinitamente m&aacute;s masculino que &eacute;l.<\/p>\n<p>El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar.<\/p>\n<p>&mdash; Nuestro amigo pablo nos sugiri&oacute; que vengamos a verlo. &mdash; Dijo Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Ajam. &mdash; asinti&oacute; el doctor.<\/p>\n<p>&mdash; ya le habr&aacute; comentado algo. &mdash; sigui&oacute; diciendo la chica, mientras Hern&aacute;n segu&iacute;a sin animarse a articular palabra. &mdash; Lo que a nosotros no nos queda claro es qu&eacute; tipo de terapia realiza.<\/p>\n<p>&mdash; Con respecto a lo primero, as&iacute; es. &mdash; dijo el Dr. Ferrari con vos estert&oacute;rea. &mdash; Su amigo me cont&oacute; algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Adem&aacute;s, prefiero que me lo digan ustedes mismos, as&iacute; decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis m&eacute;todos, prefiero que vayamos descubri&eacute;ndolos a lo largo de la terapia.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno. &mdash;dijo Luc&iacute;a, no sin sentir cierta reticencia. &mdash; nosotros estamos saliendo hace dos a&ntilde;os. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; tipo de problemas?<\/p>\n<p>&mdash; Tengo eyaculaci&oacute;n precoz, e impotencia&mdash; Dijo, Hern&aacute;n, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien. &mdash; Dijo el doctor, impasible. &mdash; Imagino que ya vieron a un ur&oacute;logo.<\/p>\n<p>&mdash; A tres &mdash; dijo ella, al ver que su novio hab&iacute;a agachado la cabeza despu&eacute;s de su confesi&oacute;n. &mdash; Y a dos psic&oacute;logos. Ninguno nos dio una soluci&oacute;n, por eso acudimos a usted.<\/p>\n<p>&mdash; Una decisi&oacute;n radical. &mdash; dijo el doctor, observando c&oacute;mo la pareja intercambiaba miradas de intriga. &mdash; Imagino que lo habr&aacute;n charlado mucho, antes de venir ac&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; es. Pablo nos dijo que utiliza m&eacute;todos pocos convencionales, pero muy efectivos.<\/p>\n<p>El doctor mir&oacute; a la pareja, ignorando el &uacute;ltimo comentario. En realidad, ya hab&iacute;a le&iacute;do sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sent&iacute;a muy poco hombre al lado de ella. De eso no cab&iacute;a duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que &eacute;l no pod&iacute;a darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista pod&iacute;an parecer una pareja compatible, pero mientras &eacute;l, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podr&iacute;a parecer una chica com&uacute;n, igual que su novio, y probablemente por eso &eacute;l se hab&iacute;a animado a conquistarla. Pero Luc&iacute;a era de esas mujeres que ten&iacute;an el tipo de belleza m&aacute;s peligrosa que hab&iacute;a, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino m&aacute;s bien, humilde. Luc&iacute;a era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hac&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayor&iacute;a de los hombres, con Luc&iacute;a, el sexo opuesto se habr&iacute;a de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cab&iacute;an dudas de que Luc&iacute;a ten&iacute;a montones de pretendientes.<\/p>\n<p>&mdash; Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute; en ese momento?<\/p>\n<p>&mdash; Nada en particular. &mdash; Dijo &eacute;l, por fin.<\/p>\n<p>&mdash; Hagan memoria. Habr&aacute; sucedido alg&uacute;n acontecimiento fuera de lo com&uacute;n. Algo significativo en la vida de ambos.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, yo me recib&iacute;. &mdash; Dijo ella. &mdash; Y empec&eacute; a trabajar en una empresa de construcci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo. &mdash; dijo el doctor. &mdash; &iquest;Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenz&oacute; a tener eyaculaci&oacute;n precoz, e impotencia, Hern&aacute;n?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, puede ser.<\/p>\n<p>&mdash; Y decime &iquest;Encontraste la forma de satisfacer a Luc&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, me hace buen sexo oral. &mdash; dijo ella, defendi&eacute;ndolo.<\/p>\n<p>&mdash; Pero no es lo mismo. &mdash; Acot&oacute; Hern&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; No, no es lo mismo. &mdash; asinti&oacute; el Dr. Ferrari. &mdash; Sobre todo para usted &iquest;Verdad Hern&aacute;n?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; quiere decir?<\/p>\n<p>&mdash; Tranquilo, ac&aacute; no venimos a culpar a nadie. &mdash; lo tranquiliz&oacute; el doctor. &mdash; yo lo &uacute;nico que quiero es que se vayan de ac&aacute; mejor a que como entraron. D&iacute;game Hern&aacute;n, ahora que luc&iacute;a trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en com&uacute;n &iquest;C&oacute;mo se siente?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Me est&aacute; preguntando si me siento celoso?<\/p>\n<p>&mdash; Le estoy preguntando si se siente amenazado.<\/p>\n<p>&mdash; Puede ser.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;siente que los hombres que rodean a Luc&iacute;a son mejores que usted?<\/p>\n<p>&mdash; Tal vez. &mdash; Dijo Hern&aacute;n, con verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&mdash; Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, ac&aacute; est&aacute;n, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psic&oacute;logo ortodoxo, acudieron a m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; es. &mdash; Dijo Luc&iacute;a y aprovechando el comentario del doctor, agreg&oacute; &mdash; Quiz&aacute; sea el momento de que nos explique un poco m&aacute;s de sus m&eacute;todos.<\/p>\n<p>&mdash; Ya llegaremos a eso &mdash; Dijo el doctor, y luego, dirigi&eacute;ndose a &eacute;l pregunt&oacute; &mdash; &iquest;Cu&aacute;l es su fantas&iacute;a m&aacute;s recurrente Hern&aacute;n? Y recuerde que las fantas&iacute;as no tienen por qu&eacute; ser buenas.<\/p>\n<p>&mdash; No s&eacute;, tendr&iacute;a que pensarlo.<\/p>\n<p>&mdash; Decile la verdad Hern&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Tranquila se&ntilde;orita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cu&aacute;ndo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. &mdash; Dijo el doctor, y luego, dirigi&eacute;ndose a Hern&aacute;n, agreg&oacute;. &mdash; Hern&aacute;n, usted est&aacute; ac&aacute; por su propia decisi&oacute;n. Eso ya de por s&iacute; es algo positivo. Si decide no contestar, tambi&eacute;n est&aacute; tomando una decisi&oacute;n, cosa que, de alguna manera, seg&uacute;n creo, reafirma su hombr&iacute;a. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. &iquest;Cu&aacute;l es su fantas&iacute;a m&aacute;s recurrente?<\/p>\n<p>Tras tensos momentos de silencio, Hern&aacute;n contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Mi mayor fantas&iacute;a&hellip; digo, no fue siempre as&iacute;, pero &uacute;ltimamente es&hellip; &mdash;Trag&oacute; saliva &mdash; es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo. &iquest;Y eso, como lo hace sentir?<\/p>\n<p>&mdash; Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no est&aacute; conmigo, que est&aacute; con alguien m&aacute;s. Que se la est&aacute;n cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se est&aacute; encamando con alguno de sus compa&ntilde;eros, en esos d&iacute;as que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso&hellip; adem&aacute;s, desde hace meses que no me la cojo bien &iquest;Para qu&eacute; querr&iacute;a estar conmigo?<\/p>\n<p>&mdash; Pero mi amor, si yo te amo. &mdash; le dijo luc&iacute;a, apret&aacute;ndole la mano con ternura.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo m&aacute;s &iquest;o no? &mdash; Pregunt&oacute; el doctor.<\/p>\n<p>Hubo otros segundos de tenso silencio. Luc&iacute;a mir&oacute; a Hern&aacute;n, como inst&aacute;ndolo a que responda. Era evidente que ella ya sab&iacute;a la respuesta.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, me siento excitado. &mdash; respondi&oacute; por fin &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo &mdash; Dijo el doctor. &mdash; Ustedes me dijeron que Hern&aacute;n tiene problemas tanto de eyaculaci&oacute;n precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extra&ntilde;o, ya que, si fuera impotente, no podr&iacute;a lograr la erecci&oacute;n, por lo que ser&iacute;a imposible llegar a una eyaculaci&oacute;n, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre &iquest;Estoy en lo correcto?<\/p>\n<p>&mdash; Es cierto doctor. &mdash; Dijo Luc&iacute;a, con una expresi&oacute;n de esperanza.<\/p>\n<p>&mdash; Y en los momentos en que logra una erecci&oacute;n &iquest;sucede algo en particular?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; importancia tiene? &mdash; Contest&oacute; Hern&aacute;n, abatido &mdash; Si de todas formas no duro ni cinco minutos.<\/p>\n<p>&mdash; No seas as&iacute; mi amor.<\/p>\n<p>&mdash; Claro que importa Hern&aacute;n. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema.<\/p>\n<p>&mdash; Hay posiciones que le resultan m&aacute;s c&oacute;modas. &mdash; Dijo Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Cuando se pone arriba m&iacute;o se me baja en segundos. &mdash; Agreg&oacute; Hern&aacute;n, mostr&aacute;ndose m&aacute;s participativo.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo. &mdash; musit&oacute; el doctor Ferrari.<\/p>\n<p>&mdash; Adem&aacute;s&hellip; &mdash; Agreg&oacute; Hern&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Adem&aacute;s&hellip; &iquest;qu&eacute;? &mdash; inquiri&oacute; el doctor.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n mir&oacute; a su novia, como autoriz&aacute;ndola a que hable por &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash; Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, adem&aacute;s de sentirse triste, se excita mucho.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo. Contin&uacute;e por favor.<\/p>\n<p>&mdash; Una noche discutimos. &Eacute;l estaba convencido de que yo lo hab&iacute;a enga&ntilde;ado. Despu&eacute;s le demostr&eacute; que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no pod&iacute;a hacerlo entrar en raz&oacute;n. En un momento me cans&eacute; y le dije, s&oacute;lo para molestarlo &ldquo;&iquest;Sab&eacute;s qu&eacute;? S&iacute;, me cog&iacute; a mi jefe&rdquo; &mdash; le apret&oacute; la mano a su novio, como conteni&eacute;ndolo ante ese recuerdo tortuoso.<\/p>\n<p>&mdash; Contin&uacute;e. &mdash; la inst&oacute; el doctor.<\/p>\n<p>&mdash; &Eacute;l me agarr&oacute; de la mu&ntilde;eca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me hab&iacute;a cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chup&eacute;, que si me acab&oacute; en la cara, que con cu&aacute;ntos otros lo hab&iacute;a cagado&hellip; &mdash; Luc&iacute;a hizo silencio. Trag&oacute; saliva, y agach&oacute; la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la inst&oacute; a que contin&uacute;e, sino que esper&oacute; a que ella decida seguir con su relato. &mdash; En el forcejeo como que nos abrazamos. &mdash; Dijo ella &mdash; y me di cuenta de que ten&iacute;a una erecci&oacute;n. &ldquo;&iquest;Esto te calienta?, &iquest;sentirte un cornudo?&rdquo; le dije, y &eacute;l me tir&oacute; al piso y me cogi&oacute; como no me hab&iacute;a cogido hace mucho &mdash; termin&oacute; de decir la chica, y mir&oacute; con orgullo a su novio.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo. &mdash; Dijo el doctor.<\/p>\n<p>&mdash; Igual acab&eacute; r&aacute;pido. &mdash; Acot&oacute; Hern&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Pero me gust&oacute; &mdash; dijo ella, mir&aacute;ndolo a los ojos. Y luego agreg&oacute; &mdash; desde ese d&iacute;a usamos esa t&eacute;cnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conoc&iacute; a un tipo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; En realidad son hombres que conoce de verdad &mdash; interrumpi&oacute; Hern&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Ah si? &mdash; dijo el doctor. Y viendo que el muchacho por fin se soltaba, le indic&oacute; que contin&uacute;e.<\/p>\n<p>&mdash; Me cuenta historias de tipos que conoce. Despu&eacute;s me muestra sus perfiles. Me dice que estuvo con ellos hace unas horas, que estuvo con ellos mientras yo la llamaba por tel&eacute;fono, mientras yo estaba en la casa de mis viejos. Me muestra sus fotos y me dice lo que le gusta de esos tipos.<\/p>\n<p>&mdash; Porque vos me lo ped&iacute;s, s&oacute;lo por eso. &mdash; se defendi&oacute; ella.<\/p>\n<p>&mdash; Si, yo te lo pido, porque as&iacute; se me para.<\/p>\n<p>&mdash; Pero &uacute;ltimamente se est&aacute; poniendo pesado con eso. &mdash; Dijo la chica. &mdash; yo creo que de verdad piensa que lo enga&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y no es as&iacute;? &mdash; Pregunt&oacute; el doctor.<\/p>\n<p>&mdash; Claro que no.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien. Entonces a usted le excita imaginarse a su novia con otros tipos. Y d&iacute;ganme &iquest;nunca pensaron en concretar esa fantas&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash; &Eacute;l me lo sugiri&oacute; varias veces, pero no creo que se anime. &mdash; dijo Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Entonces &iquest;Usted se animar&iacute;a? &mdash; Pregunt&oacute; el doctor, y Hern&aacute;n, a su vez, le clav&oacute; los ojos.<\/p>\n<p>&mdash; Yo no dije eso.<\/p>\n<p>&mdash; Pero si usted no estuviese de acuerdo con la propuesta, lo primero que pensar&iacute;a ser&iacute;a que no quiere hacerlo. Sin embargo, su respuesta instant&aacute;nea fue que su novio no se animar&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Entiendo lo que dice, pero no s&eacute;, creo que por &eacute;l lo har&iacute;a, pero no estoy segura.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo. Y usted Hern&aacute;n &iquest;C&oacute;mo cree que ayudar&iacute;a a su pareja el hecho de ver como su novia copula con otros frente a usted?<\/p>\n<p>&mdash; No estoy seguro &mdash; susurr&oacute; Hern&aacute;n &mdash; Pero sentir&iacute;a que estoy sacando algo bueno de una situaci&oacute;n de mierda. O sea, si me traiciona, que al menos lo haga adelante m&iacute;o, y quiz&aacute; yo pueda excitarme y disfrutar con ellos. Quiz&aacute; pueda durar m&aacute;s de cinco minutos con la pija dura.<\/p>\n<p>&mdash; Pero mi amor &iexcl;si yo no te traiciono!<\/p>\n<p>&mdash; Si no lo hiciste ya lo vas a hacer. No creo que una mujer aguante mucho tiempo sin ser bien atendida.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo &mdash; dijo el doctor. &mdash; el hecho de saber que su mujer lo enga&ntilde;a, y no s&oacute;lo saberlo, sino mirarlo, lo libera de sentirse traicionado, lo libera se sentir que se burlan de usted a sus espaldas, piensa que, si lo hace frente a usted, y adem&aacute;s, con su autorizaci&oacute;n, la traici&oacute;n ser&iacute;a mitigada, o incluso no ser&iacute;a siquiera una traici&oacute;n. Adem&aacute;s, ella lo enga&ntilde;ar&iacute;a de todas formas &iquest;cierto? Y por si fuera poco, esa escena podr&iacute;a resolver sus problemas sexuales. Cr&eacute;ame que lo entiendo Hern&aacute;n. Quiz&aacute; incluso pens&oacute; en elegir al hombre con quien su novia se acostar&iacute;a. O elegirlo entre los dos, claro. S&iacute;, sin lugar a dudas lo entiendo. Esta hipot&eacute;tica situaci&oacute;n le dar&iacute;a un poder que ahora no posee. El poder de satisfacer a su mujer, aunque sea con la ayuda de terceros, el poder de asegurarse no ser traicionado, ya que al aceptar que Luc&iacute;a se acueste con otro hombre, ya no ser&iacute;a considerada una traici&oacute;n, y finalmente el poder de volver a tener una potente erecci&oacute;n, porque si con solo imaginarlo, su miembro se pone tieso, al verlo en vivo y en directo, probablemente pueda tener una erecci&oacute;n &oacute;ptima. &mdash; la pareja se qued&oacute; en silencio, escuchando atentamente al doctor. No hab&iacute;a nada que decir, el hombre hab&iacute;a dado en el clavo. &mdash; Pero supongo que habr&aacute; una gran duda colgando en el aire &mdash; sigui&oacute; diciendo &mdash; y esta es &iquest;Nos animar&iacute;amos a hacerlo?<\/p>\n<p>&mdash; Pero no s&oacute;lo es esa duda doctor &mdash; Dijo Luc&iacute;a, despegando sus labios con dificultad. &mdash; Yo, al menos, tambi&eacute;n me pregunto, si en caso de animarnos, la pareja podr&iacute;a soportar esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Y usted &iquest;qu&eacute; cree Hern&aacute;n? &mdash; Pregunt&oacute; el doctor.<\/p>\n<p>&mdash; Tengo el mismo temor. Digo, s&eacute; que hay parejas swingeres, y que son muy felices. Pero no s&eacute; si yo lo tolerar&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo &mdash; dijo el doctor. &mdash; Luc&iacute;a, p&oacute;ngase de pie, por favor.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a, con cierta extra&ntilde;eza, se puso de pie. El doctor, a su vez, se levant&oacute;, rode&oacute; la mesa, y se coloc&oacute; frente a ella. Hern&aacute;n qued&oacute; sentado a un costado.<\/p>\n<p>&mdash; Vamos a hacer un experimento. &mdash; Dijo &mdash; Y ahora van a entender la diferencia que hay entre otros terapeutas y yo. Quiz&aacute; est&eacute; siendo demasiado apresurado, pero conf&iacute;o en ustedes, creo que est&aacute;n mucho m&aacute;s resueltos de lo que ustedes mismos piensan.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; experimento? &mdash; Inquiri&oacute; Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Eso, doctor &iquest;Qu&eacute; clase de experimento?<\/p>\n<p>&mdash; A ver, en lugar de explic&aacute;rselo, pong&aacute;monos manos a la obra. &mdash; Dijo el doctor Ferrari, y acto seguido, rode&oacute; la cintura de Luc&iacute;a con sus brazos, y la atrajo hac&iacute;a &eacute;l, en un abrazo fuerte.<\/p>\n<p>&mdash; Pero qu&eacute;&hellip; &mdash; dijo indignado Hern&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Tranquilo Hern&aacute;n, conf&iacute;e en m&iacute;. S&eacute; lo que hago.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n recul&oacute;, y volvi&oacute; sentarse.<\/p>\n<p>&mdash; Usted m&iacute;reme a m&iacute; Luc&iacute;a. Anteriormente dijo que ser&iacute;a capaz de acostarse con otros hombres si su novio se lo ped&iacute;a. Ahora s&oacute;lo tiene que abrazarme. Hern&aacute;n &iquest;Le pedir&iacute;a a su novia que me abrace?<\/p>\n<p>Luc&iacute;a estaba petrificada, la situaci&oacute;n la superaba. Su amigo Pablo les hab&iacute;a dicho que se trataba de un m&eacute;dico poco convencional, pero esto era muy raro.<\/p>\n<p>&mdash; Luc&iacute;a, abraz&aacute; al doctor por favor.<\/p>\n<p>Mir&oacute; incr&eacute;dula a su novio. Trat&oacute; de razonar. Despu&eacute;s de todo, estaban ah&iacute; para resolver sus problemas. Ya hab&iacute;an consultado a otros especialistas sin el menor &eacute;xito, ya era hora de usar m&eacute;todos menos ortodoxos. De todas formas, su extra&ntilde;eza no se desvanec&iacute;a. Mir&oacute; a su novio. Se mostraba extra&ntilde;amente decidido, hace mucho que no lo ve&iacute;a as&iacute;. Finalmente abraz&oacute; al doctor. Sinti&oacute; el perfume importado, delicioso, y la barba abultada tocaba su piel.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien &mdash; dijo el doctor &mdash; D&iacute;game Hern&aacute;n &iquest;c&oacute;mo se siente al ver a su novia abrazada a mi?<\/p>\n<p>&mdash; Es raro, pero s&eacute; que esto s&oacute;lo es un ejercicio, as&iacute; que no creo que funcione.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo &mdash; dijo el doctor &mdash; Este abrazo fraternal no debe darle el suficiente morbo. Entonces, me tomar&eacute; la libertad de dar el siguiente paso, sin consult&aacute;rselo como lo hice antes. Sin embargo, cualquiera de los dos si&eacute;ntanse en libertad de informarme apenas quieran finalizar con el experimento.<\/p>\n<p>El doctor desarm&oacute; el abrazo. Ahora sus manos se apoyaban en la cintura delgada de Luc&iacute;a. Ella lo mir&oacute;, expectante, y el doctor le dio un beso en la boca. Ella se apart&oacute; enseguida. Mir&oacute; a su novio. Ten&iacute;a los ojos desorbitados por lo que acababa de ver. Su piel estaba roja y parec&iacute;a molesto y fascinado a la vez.<\/p>\n<p>&mdash; Recuerden que cuando quieran abandonar el experimento no tienen m&aacute;s que dec&iacute;rmelo &mdash; les record&oacute; el doctor, y cuando termin&oacute; de decirlo le comi&oacute; nuevamente la boca a Luc&iacute;a. La lengua se met&iacute;a, h&aacute;bil entre los labios gruesos de la chica. Luc&iacute;a apoy&oacute; sus manos en los pectorales del doctor, e hizo fuerza en direcci&oacute;n contraria a &eacute;l, como para zafarse. Sin embargo, su resistencia se hac&iacute;a cada vez m&aacute;s d&eacute;bil, ya que no escuchaba a su pareja pedir que se termine el experimento.<\/p>\n<p>&mdash; Y bien Hern&aacute;n, me imagino que eso no se lo esperaba. &iquest;C&oacute;mo se encuentra? D&iacute;game la primera palabra que se le ocurra.<\/p>\n<p>&mdash; Superado &mdash; dijo Hern&aacute;n al instante.<\/p>\n<p>&mdash; Entiendo, ha de ser una situaci&oacute;n sumamente inusual para ambos. Sin embargo, ac&aacute; estamos. Usted Luc&iacute;a, a medida que pasaba el tiempo no s&oacute;lo dej&oacute; de resistirse, sino que tambi&eacute;n me masaje&oacute; la lengua. Y usted Hern&aacute;n, veo que aunque se sienta &ldquo;superado&rdquo; su sexo no describir&iacute;a este momento de una forma tan dram&aacute;tica &mdash; dijo el doctor, se&ntilde;alando con la mirada la evidente erecci&oacute;n del muchacho &mdash; Probablemente piensan que ninguno se los dos actu&oacute; porque esperaba a que el otro lo haga. Pero no se enga&ntilde;en, y no se culpen entre ustedes. La decisi&oacute;n es de ambos, en todo momento. Ahora, que les parece si continuamos con el experimento. Vamos a seguir avanzando, lentamente, a ver hasta qu&eacute; punto llegamos.<\/p>\n<p>El doctor agarr&oacute; de la mu&ntilde;eca a Luc&iacute;a y la atrajo de nuevo hac&iacute;a &eacute;l. Ella se dej&oacute; llevar, sin dejar de mirar a su novio, quien se manten&iacute;a en silencio, sin perderse detalle de lo que acontec&iacute;a.<\/p>\n<p>El Doctor acarici&oacute; a la chica en las caderas, y sus manos sub&iacute;an lentamente, hasta llegar a su blusa, para meterse por debajo de ella y comenzar a masajear las tetas de Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Su novia es muy hermosa, Hern&aacute;n, deber&iacute;a estar sumamente orgulloso de ella.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;. &mdash; Alcanz&oacute; a susurrar el muchacho mientras ve&iacute;a como profanaban el cuerpo de su pareja, mientras que ella s&oacute;lo guardaba en silencio y se entregaba por completo al experimento.<\/p>\n<p>Luego el doctor le quit&oacute; la blusa, y la hizo girar, de manera que luc&iacute;a qued&oacute; de espaldas a su novio.<\/p>\n<p>&mdash; Veo que est&aacute; mirando todo con detalle. Muy bien Hern&aacute;n. Contin&uacute;e as&iacute; por favor. Ahora quiero que mire c&oacute;mo despojo de su lindo pantal&oacute;n a Luc&iacute;a. &mdash; desaboton&oacute; la prenda y lo baj&oacute; lentamente. &mdash; Luc&iacute;a, tiene un cuerpo encantador, la felicito. &mdash; dijo. Y luego, mirando a Hern&aacute;n, agreg&oacute;. &mdash; Ahora Hern&aacute;n, usted va a presenciar como poseo a su novia &iquest;Est&aacute; de acuerdo con eso? &mdash; Hern&aacute;n no pod&iacute;a articular palabra. Luc&iacute;a hab&iacute;a quedado s&oacute;lo con su ropa interior negra, y el doctor ten&iacute;a las manos en sus caderas, y su sexo, que se notaba erecto dentro del pantal&oacute;n, estaba muy cerca de las nalgas de ella. Luc&iacute;a, a su vez, parec&iacute;a totalmente sometida a las &oacute;rdenes del doctor, a tal punto, que este ya ni siquiera consultaba con ella, dando por hecho que estaba dispuesta a obedecer a todo. &mdash; Tomar&eacute; su silencio como un s&iacute;. &mdash; Dijo el Dr. Ferrari.<\/p>\n<p>Desabroch&oacute; el corpi&ntilde;o de la chica. La abraz&oacute; por detr&aacute;s, le dio un beso, mientras masajeaba sus tetas con una mano, y con la otra tom&oacute; la tira de la tanguita y la baj&oacute;, muy despacito.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n sinti&oacute; un fuerte dolor en la entrepierna, y se dio cuenta que su miembro estaba tan tieso, que se sent&iacute;a muy presionado por el pantal&oacute;n. Sin moverse de su asiento, se desabroch&oacute; el cintur&oacute;n, y se baj&oacute; el cierre. Liber&oacute; su verga y se encontr&oacute; con que estaba como a punto de explotar. Se acomod&oacute;, y dejando sus prejuicios de lado, se dispuso a ver el espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a sent&iacute;a la potente erecci&oacute;n del doctor en sus nalgas desnudas, al tiempo que sent&iacute;a c&oacute;mo sus pechos se hinchaban por el constante masajeo del hombre. Luego, unos dedos h&aacute;biles se concentraron en sus muslos, y su sexo no pudo evitar mojarse.<\/p>\n<p>&mdash; Venga. &mdash; dijo el doctor, interrumpi&eacute;ndose. Se sent&oacute; al lado de Hern&aacute;n, justo donde antes estaba su novia. Agarr&oacute; un almohad&oacute;n del sof&aacute;, y lo puso en el piso, frente a &eacute;l. &mdash; Arrod&iacute;llese ac&aacute;, por favor. &mdash; Le indic&oacute; a Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella lo hizo. Se arrodill&oacute; frente al doctor. Su novio ten&iacute;a la pija afuera, y era muy tentador met&eacute;rsela en la boca. Pero eso no era lo que el Dr. Ferrari quer&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Ahora Hern&aacute;n, observe muy bien, y trate de recordarlo para la pr&oacute;xima vez que est&eacute; con su novia. Eso, seguramente, ayudar&aacute; a que su sexo se mantenga firme, as&iacute; como est&aacute; ahora, pero por mucho tiempo. &mdash; el doctor liber&oacute; su verga morcilloza. Era petisa pero gruesa, y su vello pubiano era abundante, como su barba. &mdash; Luc&iacute;a, ya sabe lo que tiene que hacer.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a agarr&oacute; el tronco y mir&oacute; a su novio. Se permiti&oacute; sonre&iacute;r por primera vez desde que comenzaron con el experimento. &Eacute;l le devolvi&oacute; la sonrisa, aunque parec&iacute;a algo forzada. Masaje&oacute; el sexo del doctor, luego lami&oacute; apenas la punta. El terapeuta por primera vez evidenci&oacute; su placer al estremecerse cuando sinti&oacute; c&oacute;mo su glande fue estimulado. Luego Luc&iacute;a comenz&oacute; con la verdadera mamada.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n observaba at&oacute;nito c&oacute;mo la boca de la mujer que amaba era violada por esa verga gorda. El doctor acariciaba la cabeza de Luc&iacute;a y ten&iacute;a el torso inclinado hacia atr&aacute;s, y los ojos cerrados. Los labios gruesos de la chica saboreaban la piel gruesa del tronco, mientras con su lengua succionaba la cabeza de la pija, y ya comenzaba a percibir cierta viscosidad en su paladar. Sus ojos se desviaron hac&iacute;a su amado, sin dejar de petear, y esa imagen, para Hern&aacute;n, fue demasiado morbosa como para poder aguantarlo.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; de un salto, y se desvisti&oacute; en un santiam&eacute;n. El doctor pareci&oacute; sorprendido, pero no dijo nada. Luc&iacute;a no dejaba de mamar. Hern&aacute;n se arrodill&oacute; detr&aacute;s de ella.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien Hern&aacute;n. Tome las riendas de su relaci&oacute;n, c&oacute;jasela a su gusto, sin preocuparse por satisfacerla. De eso ya me encargar&eacute; yo.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n la agarr&oacute; de las caderas, y sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos le meti&oacute; la verga h&uacute;meda en el sexo igualmente h&uacute;medo. Ella dio un respingo al recibir la primera embestida, la cual fue inusualmente salvaje. Despu&eacute;s la agarr&oacute; de las nalgas, y sus dedos la apretaron con violencia mientras la pose&iacute;a. Si tuviese u&ntilde;as largas, le hubiese herido la piel. El profesor la agarraba de la nuca, porque su cuerpo temblaba al ritmo de las penetraciones, y varias veces tuvo que dejar de chuparla debido a eso. Sin embargo, ella se las arreglaba para lamerla cuando su novio retroced&iacute;a y tomaba impulso para dar otra violenta arremetida.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a estaba orgullosa de su chico. Hab&iacute;an pasado varios minutos y la verga, todav&iacute;a tiesa, no paraba de enterrarse en ella. Sin embargo, la eyaculaci&oacute;n lleg&oacute;, y Hern&aacute;n pareci&oacute; apesadumbrado, como quien solo obtuvo una victoria a medias.<\/p>\n<p>&mdash; Me encant&oacute; mi amor. &mdash; le dijo Luc&iacute;a, interrumpiendo unos segundos la peteada. Pero a Hern&aacute;n no se le pasaba por alto que la verga del doctor segu&iacute;a erecta, y eso que hab&iacute;a recibido los masajes linguales desde mucho antes a que &eacute;l comenzara a penetrar a su novia.<\/p>\n<p>&mdash; Tranquilo Hern&aacute;n. &mdash; dijo el doctor, quien hab&iacute;a le&iacute;do sus pensamientos. &mdash; lo que acaba de suceder fue un gran progreso. &mdash; agreg&oacute;, sin dejar de acariciar la cabeza de Luc&iacute;a que volv&iacute;a a meterse la verga en la boca. &mdash; Adem&aacute;s, en estos momentos somos un equipo. El placer de su novia no es su exclusiva responsabilidad. Usted solo oc&uacute;pese de disfrutarlo, ahora yo terminare el trabajo. &mdash; Y luego dirigi&eacute;ndose a la chica dijo. &mdash; Luc&iacute;a, p&oacute;ngase sobre el sof&aacute;, en cuatro. Lleg&oacute; la hora de cog&eacute;rmela.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a, quien a cada minuto que pasaba en ese lugar se tornaba mas sumisa, hizo lo que le acababan de pedir. Extendi&oacute; su cuerpo en el sof&aacute;, el cual era muy chico, pero al ponerse como perrita entr&oacute; perfectamente. El doctor se puso detr&aacute;s de ella. Le dio una nalgada que la sorprendi&oacute;, y luego le meti&oacute; la pija en la concha.<\/p>\n<p>&mdash; Observe Hern&aacute;n. &mdash; dijo, mientras la agarraba de las caderas y hac&iacute;a movimientos p&eacute;lvicos menos intensos que los que hab&iacute;a hecho el muchacho, ya que su miembro era m&aacute;s grande. &mdash; Ahora se va a dar cuenta de que estuvo muy cerca de hacer acabar a su hermosa novia.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a gem&iacute;a, y sent&iacute;a el calor de su entrepierna, cada vez mas sofocante, al tiempo que percib&iacute;a c&oacute;mo sus m&uacute;sculos se contra&iacute;an. Sinti&oacute; un dedo enterrarse en su ano. Solo una falange que el doctor hab&iacute;a metido, mientras segu&iacute;a enterrando su verga en su sexo. Hizo movimientos circulares con ese dedo, y eso fue la gota que rebals&oacute; el vaso, el detalle para que ella alcanzara su cl&iacute;max y estallara en un grito org&aacute;smico que maravill&oacute; a ambos hombres.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n vio c&oacute;mo la chica hab&iacute;a quedado agitada y transpirada. Su pecho se inflaba y ella largaba un mont&oacute;n de aire, y cada tanto se produc&iacute;a un estremecimiento en todo su cuerpo, que se traduc&iacute;a luego en un temblor parecido a una convulsi&oacute;n, que la recorr&iacute;a desde la punta de los pies hasta la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash; Muy bien. &mdash; dijo el doctor con la mano apoyada en la nalga de la chica. &mdash; No recuerdo una primera sesi&oacute;n m&aacute;s exitosa que esta. Pero no se tiene que dejar estar Hern&aacute;n. Debemos seguir con la terapia hasta que recupere el completo control sobre su sexo. D&eacute;jenme buscar la agenda para asignarles el pr&oacute;ximo turno.<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Luc&iacute;a y Hern&aacute;n llegaron a la direcci&oacute;n que les hab&iacute;a pasado su amigo Pablo. &mdash; Es un edificio muy grande. &mdash; dijo Hern&aacute;n, con recelo. &mdash; mir&aacute; si nos cruzamos con alg&uacute;n conocido. 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