{"id":21428,"date":"2019-08-06T22:00:00","date_gmt":"2019-08-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-08-06T22:00:00","modified_gmt":"2019-08-06T22:00:00","slug":"el-deseo-de-laura-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-deseo-de-laura-1\/","title":{"rendered":"El deseo de Laura (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21428\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca imagin&eacute; que mi idea de cambiar de la compa&ntilde;&iacute;a proveedora de televisi&oacute;n de paga fuera a generar un cambio tan radical en la relaci&oacute;n entre Laura mi esposa, y yo.<\/p>\n<p>Laura es una mujer hermosa y con un cuerpo delgado, bien cuidado, con unas curvas que, cuando las llega a mostrar, provocan mareos, y sus tetas bien paraditas, no demasiado grandes ni peque&ntilde;as tampoco, que se asoman sobre su abdomen plano y su breve cintura, son un deleite para los ojos, los cuales debo admitir que solamente yo y su ginec&oacute;logo hemos tenido el placer de disfrutar. Ella es de tez blanca y cabello casta&ntilde;o que lleva ligeramente debajo de los hombros, enmarcando unos lindos ojos de color miel, unos labios carnosos que resguardan una hermosa sonrisa contagiosa. S&eacute; que mi opini&oacute;n puede estar un poco sesgada, pero, cuando salimos a cenar, atrae miradas al por mayor a pesar de su manera m&aacute;s bien discreta de vestir.<\/p>\n<p>Yo por mi parte soy un tipo normal, que a mis 32 a&ntilde;os sigo teniendo una complexi&oacute;n mediana, tirando un poco a lo delgado; de piel oscura clara y cabello negro. No soy un Adonis, pero creo que tuve el suficiente atractivo para atraer a unas cuantas mujeres, incluidas Laura, qu&eacute; desde el momento que la conoc&iacute; cambi&oacute; mi vida para siempre, ya que debo decir que, despu&eacute;s de 2 a&ntilde;os de noviazgo y 5 de matrimonio, seguimos enamorados como el primer d&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de vivir una relaci&oacute;n tormentosa con Erika, una chica puramente sexual con la que disfrut&eacute; de los polvos m&aacute;s excitantes de mi vida y que termin&oacute; pint&aacute;ndome el cuerno con mi mejor amigo, la timidez de Laura y su manera tranquila de vivir su vida fue un remanso de paz para m&iacute;, aunque debo admitir que a veces, cuando hacemos el amor, tipo misionero, besos en la boca, corrida &uacute;nica de ambos y a dormir abrazados como tortolitos, que no es propiamente material para una pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica, siento un poco de nostalgia por aquellos tiempos turbulentos de mi vida anterior a ella.<\/p>\n<p>El tema es que est&aacute;bamos viendo la programaci&oacute;n de nuestro nuevo sistema de cable cuando seleccion&eacute; un canal XXX que ven&iacute;a incluido por un mes como cortes&iacute;a. La verdad es que en alguna ocasi&oacute;n le hab&iacute;a insinuado que vi&eacute;ramos alguna peli porno pero no se mostr&oacute; muy entusiasmada, cuando est&aacute;bamos reci&eacute;n casados y decid&iacute; dejar ese camino de nuestra diversi&oacute;n cerrado. Ser puritana era parte del paquete de ser ella, y as&iacute; la amaba y la aceptaba.<\/p>\n<p>Cuando iba a cambiar el canal a otro m&aacute;s convencional, volte&eacute; a ver de reojo a mi esposa y not&eacute; una mirada de curiosidad en sus ojos, no era lujuria, ni calentura, s&oacute;lo curiosidad y decid&iacute; dejar el canal un momento mas para ver qu&eacute; suced&iacute;a a continuaci&oacute;n. En la escena, una rubia escultural estaba siendo taladrada por un actor con una verga descomunal que entraba y sal&iacute;a de ella, mientras la chica gem&iacute;a como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Estuve viendo un buen rato la escena con un ojo puesto en la televisi&oacute;n y el otro en la reacci&oacute;n de Laura, que no perd&iacute;a detalle del asunto que ocupaba a la rubia y a su amante. La escena termin&oacute; finalmente con la rubia hincada y recibiendo una abundante descarga de semen en sus enormes tetas mientras miraba a su amante con ojos cargados de lujuria.<\/p>\n<p>&#8211; No me imaginaba que hubiera penes de ese tama&ntilde;o. &ndash; Dijo finalmente Laura, saliendo de nuestro forzado silencio.<\/p>\n<p>&#8211; No me digas que nunca hab&iacute;as visto uno antes&hellip; &#8211; contest&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Solamente el tuyo. &ndash; Dijo y sonri&oacute; volteando a verme como disculp&aacute;ndose porque estaba diciendo entre l&iacute;neas que mi instrumento no pod&iacute;a competir en las ligas mayores. La verdad es que mi verga no es de un tama&ntilde;o despreciable y es gruesa y aguantadora, pero como dir&iacute;a, Alberto, un amigo m&iacute;o: &ldquo;Hay niveles, mi chavo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; Jejeje, ya s&eacute;. &iquest;Me est&aacute;s diciendo pito corto? &ndash; Dije fingiendo decepci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; No, cari&ntilde;o, no es eso.<\/p>\n<p>De pronto ambos guardamos silencio. En la siguiente escena, una chica estaba a solas en su casa cuando lleg&oacute; un plomero a arreglar un desperfecto, tras una trama cuidadosamente elaborada en la pel&iacute;cula (espero que hayan le&iacute;do mi sarcasmo entre l&iacute;neas) el plomero termina cogi&eacute;ndose a la chica que en esta ocasi&oacute;n era una chica blanca con el pelo casta&ntilde;o que ten&iacute;a un ligero parecido con mi esposa. Ambos nos quedamos viendo la escena hasta que esta termin&oacute; con el hombre eyaculando en el pubis finamente recortado en forma de tri&aacute;ngulo de la chica. Un acercamiento de la c&aacute;mara mostr&oacute; los restos de semen sobre sus vellos oscuros antes de que la escena se desvaneciera.<\/p>\n<p>&#8211; Espero que la pr&oacute;xima vez que venga el plomero al menos est&eacute; yo en casa. &ndash; Dije sonriendo.<\/p>\n<p>&#8211; No seas bobo, as&iacute; no tendr&iacute;a chiste. No me podr&iacute;a concentrar con &eacute;l si t&uacute; nos estuvieras viendo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo piensas qu&eacute; ser&iacute;a la escena? &ndash; Dije empuj&aacute;ndola un poco. A trav&eacute;s de su camis&oacute;n pude notar que sus pezones se hab&iacute;an parado como signo evidente de que todo aquello la hab&iacute;a excitado.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s loco. Sabes que no te ser&iacute;a infiel, y mucho menos con un plomero&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Sabes que eso es discriminaci&oacute;n, Laura? &iquest;No te acostar&iacute;as con &eacute;l por el hecho de ser plomero?<\/p>\n<p>&#8211; No me confundas, Carlos. &ndash; Me dijo ya un poco seria. &ndash; No es eso lo que quise decir.<\/p>\n<p>&#8211; Ya s&eacute;, cari&ntilde;o. Estaba jugando contigo. &ndash; Dije acerc&aacute;ndome a ella y besando sus labios. Ella correspondi&oacute; al beso y lo sent&iacute; m&aacute;s intenso que otras ocasiones.<\/p>\n<p>La bes&eacute; en el cuello y lentamente le fui quitando su camis&oacute;n y bes&eacute; sus pezones erectos. Su gemido se fue incrementando a medida que mi mano bajaba por su vientre hasta que logr&eacute; colarme por debajo de su panty y acarici&eacute; sus sedosos vellos ensortijados, haci&eacute;ndome recordar la escena del close up sobre el vello p&uacute;bico lleno de semen en la &uacute;ltima escena que vimos. La bes&eacute; en la boca y esta vez su lengua sali&oacute; a buscar a la m&iacute;a, mientras mi mano segu&iacute;a explorando un poco m&aacute;s abajo. Como lo sospechaba, su co&ntilde;ito estaba empapado y deslic&eacute; un par de dedos en su interior, la sent&iacute; vibrar me recost&eacute; junto a ella mientras le quitaba diligentemente su ropa.<\/p>\n<p>Ya desnudos ambos y a punto de entrar en ella, me mir&oacute; a los ojos y me dijo<\/p>\n<p>&#8211; Plat&iacute;came como es &eacute;l&hellip; &#8211; La mir&eacute; con cara de confusi&oacute;n, esperando una explicaci&oacute;n m&aacute;s clara. &ndash; El plomero. &ndash; Dijo finalmente. Era un juego que jam&aacute;s hab&iacute;amos jugado. De hecho, era la primera vez que jug&aacute;bamos alg&uacute;n tipo de juego en la cama y no iba a dejar pasar esa oportunidad.<\/p>\n<p>&#8211; Se llama Pedro. &ndash; Le dije con voz ronca mientras mov&iacute;a mi pene en el contorno de su co&ntilde;o para no enfriar la situaci&oacute;n. &ndash; Es moreno y con una peque&ntilde;a panza cervecera. Vino a arreglar la gotera del lavabo del ba&ntilde;o y est&aacute; acostado con la mitad del cuerpo metido dentro del mueble y la otra mitad en el piso. &ndash; Estaba tratando de recrear una escena que me hab&iacute;a tocado ver en uno de los videos porno que me hab&iacute;a tocado ver con anterioridad.<\/p>\n<p>&#8211; Sigue&hellip; &#8211; Dijo Laura susurrando.<\/p>\n<p>&#8211; Fuiste a ver si necesitaba algo y al entrar a la puerta lo viste tirado ah&iacute;. Su camisa estirada hacia arriba dejaba ver la parte baja de su est&oacute;mago y a trav&eacute;s de su pantal&oacute;n apretado se notaba el contorno de su pene. &ndash; Laura cerr&oacute; los ojos seguramente para recrear aquella escena. En la tenue luz de la rec&aacute;mara mir&eacute; su rictus de deseo con sus labios apretados y las escenas er&oacute;ticas que seguramente revoloteaban en su cabeza pugnaban por salir por sus ojos fuertemente cerrados. Decid&iacute; continuar. &ndash; Le dijiste qu&eacute; si necesitabas algo y te contest&oacute; que no, que as&iacute; estaba bien. Insististe dici&eacute;ndole que acabas de preparar un agua fresca y que hace algo de calor. El finalmente acept&oacute; y te alejaste hacia la cocina. Ten&iacute;as la imagen de su moreno vientre, de su desnudez parcial en tu mente y sobre todo el bulto que se ve&iacute;a en su pantal&oacute;n. Te preguntaste si ser&iacute;a gordo y grueso o largo como el tipo de la pel&iacute;cula. Lo imaginaste con el glande cubierto y sin circuncidar y preparaste el agua fresca que realmente no ten&iacute;as listas desde antes de ofrec&eacute;rsela. No quer&iacute;as hacer nada con el plomero, pero el simple hecho de imaginar esa fantas&iacute;a, te hab&iacute;a puesto muy caliente ya. Mientras llevabas el vaso de agua al ba&ntilde;o te percataste de que ten&iacute;as unos pantalones holgados y una camisa vieja que no realzaban tu figura. Te preguntaste que si se pondr&iacute;a duro su instrumento si te viera con una ropa m&aacute;s favorecedora y, sin pensar las cosas claramente, te metiste a la rec&aacute;mara y te cambiaste el pantal&oacute;n por un short amplio, y una camisa ombliguera que usabas para hacer ejercicios.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh, Carlos. Qu&eacute; imaginaci&oacute;n tienes. &ndash; Dijo mi esposa. En este punto aprovech&eacute; para entrar en ella de forma lenta y sosegada, dej&aacute;ndola disfrutar de la historia lentamente.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres que pare? &#8211; Dije cuando abri&oacute; sus ojos.<\/p>\n<p>&#8211; Ni se te ocurra. &ndash; Me contest&oacute; volviendo a cerrarlos.<\/p>\n<p>&#8211; Llegaste con Pedro y le ofreciste el vaso de agua fresca. El continu&oacute; trabajando bajo el lavabo sin voltear a verte. Te sentiste decepcionada, pero decidiste intentar algo m&aacute;s. Su vientre segu&iacute;a parcialmente expuesto y si te asomabas un poco desde el lavabo, pod&iacute;as ver el nacimiento de su vello p&uacute;bico asomando por su calzoncillo bajo el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Sigue&hellip; &#8211; dijo mientras segu&iacute;a disfrutando del mete-saca de mi pene dentro de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Dejaste el vaso en el lavabo y le dijiste que si quer&iacute;a parar un poco para tomar el agua antes de que se calentara ya que no ten&iacute;as hielos. Vagamente te diste cuenta que el short era tan holgado que seguramente, si volteaba a verte, ver&iacute;a el contorno de tu pierna y tal vez, tu ropa interior negra contrastando con el tono verde de la prenda. Decidiste ignorar la voz de tu conciencia. Despu&eacute;s de todo era un experimento para ver si su verga se le endurec&iacute;a y hab&iacute;a que ayudarle un poco. Al menos eso te dijiste mientras borrabas mi cara sonriente de tu mente para no alimentar a la culpa. &ldquo;No estoy haciendo nada malo&rdquo; te dijiste mientras volteabas de nuevo a ver la entrepierna del plomero.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh cari&ntilde;o. Qu&eacute; rico. &ndash; Dijo Laura retorci&eacute;ndose debajo de m&iacute;. Yo decid&iacute; continuar con la historia.<\/p>\n<p>&#8211; Finalmente, el rostro moreno de Pedro asom&oacute; por el frente del mueble del lavabo y se qued&oacute; mirando a tus bien torneadas piernas. Su mirada pas&oacute; de la admiraci&oacute;n al deseo en un segundo y te sentiste bien por ello. Sentirte admirada era una sensaci&oacute;n nueva y bienvenida. De reojo volteaste a ver el bulto en el pantal&oacute;n, pero al estar el ya sentado, perdiste la perspectiva que ten&iacute;as anteriormente. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo va el trabajo?&rdquo; le preguntaste mientras le pasabas el vaso de agua fresca. Unas gotas de la superficie sudada cayeron en su vientre expuesto. Pensaste qu&eacute; se sentir&iacute;a recoger esas gotas con los labios y ca&iacute;ste en cuenta de que aquella fantas&iacute;a estaba yendo demasiado lejos ya&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Acu&eacute;state. &ndash; Me dijo Laura gir&aacute;ndose para que me saliera de ella. Yo obedec&iacute; tomando nota de que aquella no era una posici&oacute;n que sol&iacute;amos tomar a la hora de hacer el amor.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; me vas a hacer? &ndash; Dije fingiendo una voz temerosa.<\/p>\n<p>&#8211; Ya ver&aacute;s. &ndash; Dijo subi&eacute;ndose en m&iacute; guio mi pene a su interior con torpeza y una vez adentro se empez&oacute; a mover con la misma lentitud con la que yo lo hac&iacute;a anteriormente.<\/p>\n<p>&#8211; Hmmm &ndash; Gem&iacute;. Estaba disfrutando esta leve concesi&oacute;n de mi esposa.<\/p>\n<p>&#8211; Prosiga se&ntilde;or&hellip; &#8211; Me dijo desde su gloriosa desnudez con las tetas apuntando decididamente hacia arriba y los pezones erectos. Los cog&iacute; entre mis manos y segu&iacute; con mi relato.<\/p>\n<p>&#8211; Pedro se qued&oacute; mir&aacute;ndote fijamente tratando de adivinar cuales eran tus intenciones. Rehuiste su mirada para no delatar tus pensamientos ni el calor que se empezaba a escapar de tu entrepierna junto con una humedad que empezaba a mojar tus bragas. El plomero le dio un largo trago a su bebida sin perder detalle del espect&aacute;culo que, sin saber si era fortuito o no, le estabas dando. Tu permaneciste ah&iacute; estoicamente reacomodando la barra de jab&oacute;n y limpiando una mancha imaginaria en la superficie del mueble. En este punto, Interrump&iacute; mi relato y le pregunt&eacute; mientras se mov&iacute;a encima de mi con m&aacute;s fuerza y velocidad:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres cog&eacute;rtelo o solo mirar?<\/p>\n<p>&#8211; No lo s&eacute;, cari&ntilde;o. Es tu imaginaci&oacute;n. Sorpr&eacute;ndeme. &ndash; Me contest&oacute; entre gemidos y arqueando su cuerpo para sentirme m&aacute;s fuertemente en su interior.<\/p>\n<p>&#8211; Pedro volvi&oacute; a su posici&oacute;n anterior pero esta vez, no s&eacute; si por estrategia o por descuido, su pantal&oacute;n qued&oacute; un poco m&aacute;s bajo de lo que estaba anteriormente. Esto, aunado a que su verga hab&iacute;a crecido ante semejante est&iacute;mulo, se alcanzaba a ver un poco del glande saliendo por el borde de la trusa. Como hab&iacute;as imaginado, lo ten&iacute;a sin circuncidar, pero no alcanzabas a notar qu&eacute; tan grande o tan grueso era. Pensaste en retirarte y masturbarte furiosamente en el ba&ntilde;o de nuestra recamara para saciar al menos un poco tus ganas pero permaneciste en el mismo lugar tratando de sacar una charla trivial con el plomero que segu&iacute;a trabajando. Cuando estabas describiendo lo fresca que hab&iacute;a amanecido la ma&ntilde;ana, Pedro extendi&oacute; su mano y la meti&oacute; bajo su pantal&oacute;n para acomodarse su instrumento. T&uacute; pretendiste no haber visto nada pero tu voz son&oacute; un poco distinta, producto de la sorpresa.<\/p>\n<p>&#8211; Hmm, &iquest;la ten&iacute;a grande? &ndash; Pregunt&oacute; Laura ya completamente inmersa en la historia.<\/p>\n<p>&#8211; No lo s&eacute;, eso es lo que vamos a descubrir juntos.<\/p>\n<p>&#8211; Sigue entonces amor. &ndash; Dijo agitada. Conoci&eacute;ndola, intu&iacute; que se estaba aproximando un orgasmo de categor&iacute;a cuatro en su interior. Decid&iacute; seguir y elevar un poco m&aacute;s la temperatura del relato.<\/p>\n<p>&#8211; Cuando finalmente Pedro termin&oacute; de acomodar su instrumento, su glande qued&oacute; totalmente fuera del calzoncillo. Era gordo, y moreno como su piel. Tu mirada qued&oacute; clavada en esa visi&oacute;n mientras el plomero te platicaba que la falla hab&iacute;a estado complicada pero que ya casi terminaba. Sent&iacute;as inundada tu entrepierna y supiste que era el momento de emprender la retirada. Te despediste de &eacute;l diciendo que si necesitaba alguna otra cosa te llamara y, cuando te giraste para retirarte, tu pie izquierdo, torpemente, tropez&oacute; con la pierna de Pedro y trastabillaste hasta que tu pie cay&oacute; justo en medio de su entrepierna. Pedro se agit&oacute; dentro del mueble y se golpe&oacute; la cabeza con la tuber&iacute;a. Por instinto, te agachaste para tocar el &aacute;rea donde lo golpeaste y tardaste una fracci&oacute;n de segundo para darte cuenta de que le estabas acariciando la punta de su pene con tus dedos. Le preguntaste si le hab&iacute;a dolido y te disculpaste mientras segu&iacute;as sobando su parte afectada. El solo se limit&oacute; a gru&ntilde;ir en se&ntilde;al de que aquel peque&ntilde;o premio le estaba gustando. Mientras segu&iacute;as en tu ritual de disculpas, tu mano segu&iacute;a sobando su pene, ya no solo su glande sino el tronco a&uacute;n dentro de su ropa interior. Pedro se qued&oacute; quieto y expectante de tu pr&oacute;ximo movimiento. T&uacute; sent&iacute;as un hormigueo recorrer todo tu cuerpo ante la sensaci&oacute;n que te provocaba aquel pedazo de carne prohibida que se agitaba en tu mano. D&eacute;jame ver si no te lastimaste, dijiste en una fam&eacute;lica excusa mientras luchabas por bajar el cierre del pantal&oacute;n y liberar a esa fiera. Finalmente lograste sacarlo de su encierro y lo tuviste en tu mano con toda su excitaci&oacute;n. Era un pedazo grande de verga, gordo y largo, y sentiste unos deseos enormes de sentirlo en tu boca.<\/p>\n<p>&#8211; Uff, si, d&aacute;melo. Pedro, dame tu verga. &ndash; Salt&eacute; de la sorpresa en ese momento. En 5 a&ntilde;os de casados, jam&aacute;s hab&iacute;a escuchado a mi esposa decir la palabra &ldquo;verga&rdquo;. Hasta hab&iacute;a llegado a pensar que era anat&oacute;micamente imposible para ella el pronunciarla. Tal vez tendr&iacute;a un candado en sus cuerdas vocales que, al formar esa combinaci&oacute;n de letras, entraban en modo alerta y cerraban los conductos de aire o alguna cosa as&iacute;. Lo cierto es que ah&iacute; estaba mi linda y recatada esposa, movi&eacute;ndose como una posesa encima de m&iacute;, mientras se imaginaba devorando la verga de un plomero virtual. Estaba a punto y mi pene me mand&oacute; un mensaje para que me preparara porque ya ven&iacute;a mi orgasmo en camino tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Lo tomaste en tu mano y te inclinaste hasta sentir el roce del glande en tus labios. Sentiste la mano del plomero hurgando en tu short y, al no ofrecerle resistencia, sentiste su mano sudorosa acariciar tu co&ntilde;ito por encima de tu braga. Sus dedos torpes acariciaban la tela y sent&iacute;as descargas el&eacute;ctricas recorrer tu cuerpo y no pudiste evitar que un gemido se escapara de tus labios. Estos, como si tuvieran vida propia se abrieron suavemente mientras tu cabeza bajaba lo suficiente para que su verga entrara lentamente en tu boca. Pod&iacute;as sentir el sabor de su sudor impregnado en su miembro, la sensaci&oacute;n de su pubis rozando tu barbilla mientras engull&iacute;as su verga con gula. Pedro a su vez, hab&iacute;a encontrado un hueco por la orilla de tu braga y hab&iacute;a logrado colar un dedo en tu vagina empapada.<\/p>\n<p>&#8211; Ay no pares cabr&oacute;n que estoy a puntooo&hellip; &#8211; gimi&oacute; Laura. Otra palabra desconocida en su l&eacute;xico. Ya sin el factor sorpresa, me resultaba bastante excitante el escucharla decir esas palabras en medio de su calentura. Se agitaba arriba de mi como una v&iacute;bora tratando de escapar y mi cuerpo se mov&iacute;a a su ritmo para hacer m&aacute;s profunda mi penetraci&oacute;n. Continu&eacute; con mi relato.<\/p>\n<p>&#8211; Mientras el plomero te segu&iacute;a dando con su dedo remojado en tus jugos, t&uacute; le chupabas la verga ya sin ning&uacute;n reparo, esmer&aacute;ndote por sentir cada cent&iacute;metro de ella en tu boca. Sentiste c&oacute;mo se agitaba al ritmo de tu mamada y tu vista se nubl&oacute; ante la intensidad de las sensaciones que sal&iacute;an de tu co&ntilde;ito. El dedo de Pedro entraba y sal&iacute;a de ti con un ritmo fren&eacute;tico igual al de tu boca en su miembro. Como en un sue&ntilde;o, lo escuchaste gritar y avisarte que se iba a venir. Dudaste un segundo si sacarlo de tu boca y dejarlo derramarse libremente pero al final decidiste dejarlo preso firmemente entre tus labios y sentiste los chorros de semen estrell&aacute;ndose en las paredes de tu boca y en tu garganta mientras su verga se convulsionaba en ti. Cerraste los ojos y sentiste una descarga el&eacute;ctrica saliendo desde todos los poros de tu piel hasta el mismo centro de tu co&ntilde;o que estall&oacute; en la mano de Pedro en un descomunal orgasmooo, ahhh&hellip; me vengo &ndash; Dije sintiendo la explosi&oacute;n de mi propio pene subir por mis huevos, pasar como b&oacute;lido por el tronco y salir en tropel hacia la dulce suavidad de tu co&ntilde;ito que recibi&oacute; mi semen con gusto.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh me vengo, Carlos, me estoy viniendooo&hellip; &#8211; Fue un grito gutural el que surgi&oacute; de Laura al final, casi igual al m&iacute;o, mientras en nuestro mundo de fantas&iacute;a, Pedro y ella misma se ven&iacute;an tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Laura se movi&oacute; y se puso entre mis piernas para meter mi verga en su boca y me la empez&oacute; a chupar con desesperaci&oacute;n mientras se acariciaba las tetas.<\/p>\n<p>&#8211; Dame esa leche Pedro, vente en mi boca cabr&oacute;n, ven dame tu lechita&hellip; &#8211; De alg&uacute;n lugar desconocido, mi cuerpo sac&oacute; la reserva especial para ocasiones especiales y logr&oacute; acumular un nuevo chisguete de semen, no tan abundante como el anterior pero si lo suficiente para dejar un hilo blanco que colgaba por sus labios y degustaba con una cara de viciosa que jam&aacute;s en la vida le hab&iacute;a conocido a mi esposa.<\/p>\n<p>Finalmente, satisfechos, apagamos el televisor, y nos acostamos. Era la primera vez que Laura ve&iacute;a porno, la primera vez que fantase&aacute;bamos, la primera vez que se montaba encima de mi y la primera vez que me permit&iacute;a venirme en su boca. Ten&iacute;a la certeza de que a partir de ah&iacute; vendr&iacute;an muchas primeras veces m&aacute;s, finalmente me venci&oacute; el cansancio y me acost&eacute; junto a mi esposa que ya dorm&iacute;a con una dulce apacible sonrisa en su rostro.<\/p>\n<p>Ah y era la primera vez que dorm&iacute;a desnuda tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Dark Knight<\/p>\n<p>Jbmx36a@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Nunca imagin&eacute; que mi idea de cambiar de la compa&ntilde;&iacute;a proveedora de televisi&oacute;n de paga fuera a generar un cambio tan radical en la relaci&oacute;n entre Laura mi esposa, y yo. Laura es una mujer hermosa y con un cuerpo delgado, bien cuidado, con unas curvas que, cuando las llega a mostrar, provocan mareos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8707,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21428","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8707"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}