{"id":21434,"date":"2019-08-07T22:58:02","date_gmt":"2019-08-07T22:58:02","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-08-07T22:58:02","modified_gmt":"2019-08-07T22:58:02","slug":"no-hay-agenda-con-el-urologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/no-hay-agenda-con-el-urologo\/","title":{"rendered":"No hay agenda con el ur\u00f3logo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21434\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&iexcl;No hay agenda! Me respond&iacute;a la se&ntilde;orita asesora del centro de salud a la solicitud de una cita con el m&eacute;dico el especialista el Ur&oacute;logo, lo cual no era de extra&ntilde;arse. Lo sorprendente seria que despu&eacute;s de dos horas de camino y otras tres horas de espera para llegar el turno de atenci&oacute;n me dijeran &ldquo;Si Don Ricardo su cita para cuando la quiere&rdquo; pero esa respuesta nunca la hab&iacute;a escuchado y hoy no ser&iacute;a la excepci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por lo que me retire calmadamente por una sencilla raz&oacute;n, la sonrisa de la se&ntilde;orita asesora que muy gentil y toda linda se disculpaba mientras me informaba el inconveniente, se llamaba Alexandra y su gentileza estaba en vuelta en una dulzura que era imposible para mi disgustarme con ella, adem&aacute;s su juventud me hac&iacute;a admirarla a&uacute;n m&aacute;s, detall&aacute;ndola era una mujer de unos 28 a&ntilde;os, de cabello largo negro igualmente delgada con una piel blanca y fresca propia de su juventud que me hac&iacute;a imaginar su suavidad. Tal vez por eso el ir a pedir una cita se hab&iacute;a convertido en un plan, que aunque desagradable por el resultado, era un recreo para el ojo porque no era la &uacute;nica chica bonita tan bien hab&iacute;a otra asesora que se llamaba Lady Katherine quien se robaba m&aacute;s de una mirada por su cuerpo armonioso.<\/p>\n<p>Una se&ntilde;orita de unos 23 a&ntilde;os, de cabello largo con iluminaciones, piel blanca y m&aacute;s bien alta, pero sus mayores atributos que no pasaban desapercibidos a pesar del uniforme era una contorneada cadera que hacia babear a m&aacute;s que un paciente. Y particularmente cuando me hab&iacute;a tocado su atenci&oacute;n de Lady Katherine me hab&iacute;a me enfocaba en ver su blusa y no precisamente porque fuera bonita la blusa sino porque hac&iacute;a ver unos generosos pechos que adem&aacute;s entre bot&oacute;n y bot&oacute;n en su torso se hac&iacute;a una peque&ntilde;a abertura que permit&iacute;a ver algo de su brasier blanco lo cual se me hac&iacute;a agua la boca. Sin embargo Lady Katherine era un poco m&aacute;s seria que Alexandra o m&aacute;s bien presumida, era evidente que le gustaba llamar la atenci&oacute;n por lo que era algo coqueta en su andar por los pasillos del centro de salud, generando una que otra mirada morbosa que no a muchas mujeres les ca&iacute;a en gracia.<\/p>\n<p>Volviendo a mi realidad me devolv&iacute;a nuevamente a mi vereda en el campo sin la cita asignada como muchos otros pacientes, aunque a diferencia de la mayor&iacute;a se pod&iacute;a decir que me devolv&iacute;a un poco revitalizado como si me hubiera tomado a mis 57 a&ntilde;os un par de pastillas de viagra, el problema es que no ten&iacute;a con quien desfogar esa lujuria, solo con una masturbada a solas imaginando como seria fornicar con Alexandra y Lady Katherine dos terneritas que ameritaban ser parte de mi ganado de crianza. Y es que a pesar de mis a&ntilde;os aun la herramienta estaba funcionando, solo que ped&iacute;a a gritos una piel joven, delicada que pudiera acariciar con mis manos grandes y &aacute;speras causadas por mi trabajo duro.<\/p>\n<p>As&iacute; pasaron varias idas y venires al centro de salud una veces me tocaba Alexandra otra veces Lady Katherine pero el d&iacute;a malo era que me tocara otra asesora o lo peor que me tocara un hombre esos d&iacute;as me tocaba conformarme con verlas a la distancia, sin embargo por fin el d&iacute;a menos pensado me asignaron la cita con el Ur&oacute;logo para el dentro de un mes y menos mal no es que estuviera enfermo sino era el t&iacute;pico chequeo de rutina a mi edad. As&iacute; fue que espere mi mes que se me hizo eterno porque ya no ten&iacute;a excusa para pedir turno en el centro de salud para ver a mis musas de mis fantas&iacute;as sexuales pero llego el d&iacute;a y muy ansioso me fui para el centro de salud, al llegar una aglomeraci&oacute;n de pacientes m&aacute;s que de costumbre muchos de los cuales estaban exaltados gritando improperios contra los trabajadores entre los que estaban mis terneritas lindas que calmadas que hac&iacute;an lo que pod&iacute;an por seguir trabajando.<\/p>\n<p>Yo entonces me puse a esperar mi llamado enfrent&eacute; al consultorio mientras a bajo en el primer piso se escuchaba los insultos y protestas de los pacientes que en su mayor&iacute;a eran de extracci&oacute;n humilde que solo ten&iacute;a esta opci&oacute;n poco onerosa para ser atendidos en el sistema de salud. De repente se escucharon ruidos fuertes por lo que asome a las escaleras donde me di cuenta que la situaci&oacute;n se sali&oacute; de control las personas lazaban objetos y empezaron el vandalismo del centro de salud, una inmensa muchedumbre se hab&iacute;a apoderado del recinto y entre la anarqu&iacute;a observe desde el segundo piso que Alexandra se escond&iacute;a en un armario, mientras que Lady Katherine se convirti&oacute; en un objetiv&oacute; de una turba de machos en su mayor&iacute;a viejos que pretend&iacute;a ultrajarla porque comenzaron a corretearla pero Lady Katherine &aacute;gilmente esquivo hasta subir al segundo piso en donde r&aacute;pidamente actu&eacute; y le dije; &ldquo;Lady Katherine aqu&iacute;&rdquo; y termine adentro de un consultorio encerrado con Lady Katherine y la turba afuera tratando de entrar era evidente que no por mucho &iacute;bamos a resistir, y ella solo me dijo; &ldquo;Gracias! Don Ricardo. Y ahora qu&eacute; hacemos?&rdquo; a lo que no supe que responderle porque solo era cuesti&oacute;n de tiempo para que rompieran la puerta y entraran para abusar de Lady Katherine, sin embargo ella vio el tel&eacute;fono y marco para pedir auxilio al quien le dijo al otro lado de la l&iacute;nea bastante alterada; &ldquo;Ay&uacute;denme r&aacute;pido que unos hombres se tomaron el Centro de Salud y me quieren Violar ahora!&rdquo;.<\/p>\n<p>Esas palabras hicieron clip en mi cabeza y pens&eacute;; &ldquo;Lady Katherine ya sabe que la van a violar, y porque no puedo ser el primero en su destino&rdquo; y entonces tome por primera vez el primer turno en atenci&oacute;n y me acerque por detr&aacute;s de ella mientras segu&iacute;a dando informaci&oacute;n por tel&eacute;fono y con la mirada lujuriosa clavada en su cola provocadora y paradita la tome rudamente del cabello solo d&aacute;ndole tiempo decir sus &uacute;ltimas palabras por el tel&eacute;fono &ldquo;Me violan&rdquo; para doblarla a la fuerza contra la camilla del consultorio y a pesar que trato de forcejear Lady Katherine le ganaba en fuerza por lo que fue f&aacute;cil arrancarle su blusa donde todos los botones brincaron, luego a&uacute;n m&aacute;s fuerte y r&aacute;pido le quite el pantal&oacute;n dej&aacute;ndola en solo ropa interior para ese momento ya estaba deleit&aacute;ndome manoseando su piel fresca y suave mientras que ella no paraba de gritar &ldquo;Don Ricardo por favor d&eacute;jeme&rdquo; &ldquo;Det&eacute;ngase!&rdquo; pero los gritos de afuera del consultorio de la turba que dec&iacute;an; &ldquo;Suelten a esa perra!&rdquo; &ldquo;Es hora de castigarla&rdquo; me animaron apurarme con el rejoneo y brioso le quite sus tangas blancas corne&aacute;ndola con mi verga que la hizo pronunciar sus primeros gritos agudos, que solo me llenaron de &iacute;mpetu para penetrarla desarrollando un empuje fren&eacute;tico que en segundos se doblego la ternera lo cual me dio tiempo de coger, espichar y saborear sus tetas que eran firmes voluminosos de pez&oacute;n grande que solo fue cuesti&oacute;n de voltearla para chup&aacute;rselos, para ese momento ella trataba de resistirse pero era solo meterle m&aacute;s fuerza e intensidad al hundirle mi verga para que ella se entregara y comenzara a gemir borrando sus l&aacute;grimas de su rostro y teniendo un orgasmo la cual la hizo retorcerse apunta de espasmos como una ramera, d&aacute;ndome la satisfacci&oacute;n completa y adem&aacute;s de llenarla apunta de una eyaculaci&oacute;n apote&oacute;sica que no hab&iacute;a tenido en 57 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Y justo a tiempo porque la puerta cedi&oacute; y de inmediato que sacaron de encima de Lady Katherine que aun aturdida por mi embestida fue literalmente devorada por la turba de machos. Yo solo me sub&iacute; el cierre vi la ropa interior de Lady Katherine tirada en el suelo la cual recog&iacute; como recuerdo y medio de la algarab&iacute;a escuche a Lady Katherine decir; &ldquo;Basta! No m&aacute;s!&#8230;&rdquo; Y luego al bajar las escaleras escuche su grito agudo y profundo que retuvo el centro de salud y no era de un pinchazo de jeringa sino de verga era un hecho &ldquo;La hab&iacute;a penetrado otra vez. En ese momento las cosas en el primer piso a&uacute;n no se calmaban estaban rob&aacute;ndose las cosas, mientras yo muy sediento me fui al ba&ntilde;o a tomar agua para recuperar fuerzas y al mirarme al espejo del ba&ntilde;o me acorde de Alexandra sin mucho pensar me fui a la farmacia que estaban tambi&eacute;n robando y encontr&eacute; un viagra el cual consum&iacute; ahora ten&iacute;a una nueva ternerita por capturar lo cual ten&iacute;a la ventaja de saber d&oacute;nde estaba escondida, y muy sigilosamente aprovechando el desorden me fue al armario donde estaba Alexandra y le dije; &ldquo;Alexandra vamos es hora de irnos&rdquo; pero fue salir del armario cuando se percat&oacute; que era imposible y ala tratar de devolverse vorazmente la tomo entre mis brazos minti&eacute;ndome a dispensario donde al ser m&aacute;s chica que Lady Katherine me resulto a&uacute;n m&aacute;s sencillo dominarla y con mucho placer a pesar de que con dulzura y algo de ingenuidad aun Alexandra me dec&iacute;a; &ldquo;Don Ricardo que hace?&rdquo; a lo cual le respond&iacute;; &ldquo;Voy apropiar tu cuerpo Alexandra&rdquo; lo cual la altero pero impero mis ganas y con arrojo le arranque cada prenda hasta dejarla desnuda permiti&eacute;ndome lamer su cuerpo su piel delicada la cual me excito pronto para castigarla con mi herramienta que erguida se clav&oacute; en la humanidad de Alexandra la cual no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que ceder a mis caprichos, segundos que fueron muy fogosos hasta que termine y solo fue cuesti&oacute;n de recoger sus interiores mientras Alexandra solo lloraba desconsolada para marcharme al llegar a la sala de espera me encontr&eacute; con algunos que hab&iacute;an terminado en el consultorio de arriba con Lady Katherine y me dec&iacute;an ir&oacute;nicamente; &ldquo;Que buen servicio el que se prest&oacute; en el consultorio de arriba&rdquo; &ldquo;Toda una profesional&rdquo; refiri&eacute;ndose al servicio prestado por Lady Katherine, a lo que conteste tambi&eacute;n sarc&aacute;sticamente; &ldquo;Por fin hubo agenda abierta y aqu&iacute; abajo Alexandra tambi&eacute;n tiene agenda&rdquo; y en menos de nada los pacientes fueron a pedir turno con Alexandra tambi&eacute;n, mientras que yo me marchaba entre el alborot&oacute; a mi vereda pensando; &ldquo;Vali&oacute; la pena esperar por esa agenda con Alexandra y Lady Katherine, creo que ya no necesito chequeo con el Ur&oacute;logo&rdquo; y luego pens&eacute;; &ldquo;Y qu&eacute; tal que las haya pre&ntilde;ado?&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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