{"id":21478,"date":"2024-08-11T07:51:35","date_gmt":"2024-08-11T05:51:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/el-verano-mi-prima-y-la-pasion\/"},"modified":"2024-08-12T01:13:05","modified_gmt":"2024-08-11T23:13:05","slug":"el-verano-mi-prima-y-la-pasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-verano-mi-prima-y-la-pasion\/","title":{"rendered":"El verano, mi prima y la pasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21478\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era una de esas est\u00fapidas tardes de verano en las que el calor y el aturdimiento del televisor te dejan traspuesto en la sobremesa. Toda la familia \u2013mis abuelos, mis padres, mis t\u00edos y los primos\u2013 se hab\u00eda ido marchando a sus camas a echar una cabezada o a la piscina a darse un chapuz\u00f3n, hasta que en sal\u00f3n solo quedamos mi prima M\u00edriam y yo.<\/p>\n<p>Debo aclarar que yo ten\u00eda un sue\u00f1o atroz, como todo el mundo, pero casi nunca tengo oportunidad de hablar con mi prima, pues durante el curso tengo las tardes y los fines de semana cogidos con los entrenamientos y los partidos, mientras que M\u00edriam estudia en un centro privado en las afueras, solo para chicas, obviamente religioso. Pero ojo, que mi prima no es ni mucho menos una de esas ni\u00f1as timoratas que le tienen miedo a todo y ni siquiera abren la boca por no molestar. Muy por el contrario, es una chica divertid\u00edsima, que le encanta la m\u00fasica y que te habla de todo lo que te puedas imaginar. Lo del colegio es culpa de su padre, mi t\u00edo, que es un poquito gilipollas y no quiere que M\u00edriam crezca y se haga independiente.<\/p>\n<p>Para seros sinceros, debo deciros que mi inter\u00e9s por quedarme con ella no era solamente por saber c\u00f3mo le iba, sino tambi\u00e9n por saber c\u00f3mo nos iba a nosotros, pues el a\u00f1o pasado, al final del verano, nos despedimos con un besazo de esos de pel\u00edcula y un abrazo que parece durar toda la vida y en los que parece que os vais a fundir en una sola persona. El beso fue m\u00e1s cosa suya que m\u00eda, eso es verdad, porque a m\u00ed me cogi\u00f3 de improviso, pero yo me hab\u00eda pasado todo el curso pensando en el sabor de su boca \u2013\u00a1a menta!\u2013 y la caricia de su lengua contra la m\u00eda, y aunque nos hab\u00edamos escrito algunas cartas \u2013el maldito instituto no permite m\u00f3viles, vaya tela\u2013, estas hab\u00edan sido m\u00e1s bien en clave, porque lo mismo all\u00ed les da por revisarlas y menuda se montaba si la monja de turno descubr\u00eda una carta dici\u00e9ndole a una de las alumnas todas las cochinadas que so\u00f1aba con hacer con ella. As\u00ed que nos hab\u00edamos intercambiado una serie de cartas muy correctas, en las que dec\u00edamos que nos ech\u00e1bamos de menos y que ten\u00edamos ganas de vernos, pero de una forma tan general que yo ya no sab\u00eda si ella a\u00fan sent\u00eda lo mismo.<\/p>\n<p>Pero por alguna raz\u00f3n, en lugar de ser directo, empec\u00e9 a hablar con ella de tonter\u00edas sin importancia. Quiz\u00e1 fuera porque ten\u00eda miedo de que se riera de mis pretensiones de retomar lo que fuera que hab\u00edamos dejado a medias, aunque a m\u00ed me gusta pensar que soy un caballero y no iba a sacarle el tema a la desesperada. La cosa es que hablamos un buen rato, pero el calor cada vez me ten\u00eda m\u00e1s aturdido y los ojos se me entornaban sin yo quererlo, hasta que en un momento deb\u00ed de quedarme dormido mientras ella me hablaba.<\/p>\n<p>Cuando despert\u00e9 apenas hab\u00eda pasado media hora. Descubr\u00ed que estaba reclinado sobre el hombro de M\u00edriam, que miraba una teleserie sin importarle el tener que soportar mi peso y el calor que yo deb\u00eda de darle.<\/p>\n<p>\u2013Buen sue\u00f1o que te has echado, \u00bfeh? \u2013me recrimin\u00f3\u2013. \u00a1Ya veo lo que te intereso!<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo\u2026? \u2013a\u00fan me hallaba muy atontado por la siesta, que siempre me sienta como un tiro, y no fui capaz de darme cuenta de que su tono parec\u00eda duro, pero iba acompa\u00f1ado de una sonrisa\u2013 \u00a1No, no! \u00a1No es eso!<\/p>\n<p>\u2013Ya, tonto, interesarte ya se ve que te intereso.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo lo dijo dirigiendo su mirada hacia abajo, y no fue hasta unos segundos despu\u00e9s que comprend\u00ed a lo que se refer\u00eda: tras despertarme de la siesta, mi ba\u00f1ador se hab\u00eda visto invadido por una erecci\u00f3n imposible de obviar. Me inund\u00f3 una sensaci\u00f3n de pudor y verg\u00fcenza, como si hubiese hecho algo muy infantil, y dese\u00e9 que mi virilidad se desinflase como por arte de magia, aunque ya sab\u00e9is que esto no funciona as\u00ed. De hecho, aunque hubiese podido controlar con mi pensamiento las reacciones de mi cuerpo, lo cierto es que mi mente iba a mil por hora, pues a\u00fan medio tumbado sobre ella, pod\u00eda observar bien el escote de su camiseta y las perlas de sudor que ca\u00edan hacia abajo, hacia el secreto oculto de unos pechos que, ahora era consciente por primera vez, hab\u00edan ganado volumen desde el a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Lo siento! \u2013Se me ocurri\u00f3 como \u00fanica respuesta posible\u2013 \u00a1Cuando me despierto siempre se pone as\u00ed!<\/p>\n<p>\u2013Ah, vaya, y yo pensando como una tonta que era culpa m\u00eda \u2013me pic\u00f3\u2013 \u00bfSeguro que ni siquiera es un poquito por mi culpa?<\/p>\n<p>\u2013Bueno, s\u00ed\u2026 \u2013me lanc\u00e9\u2013. Usualmente no llama tanto la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTe duele?<\/p>\n<p>\u2013No, no. Solo est\u00e1 dura, pero no duele \u2013 la inform\u00e9.<\/p>\n<p>Y entonces hizo un movimiento que, pegados como est\u00e1bamos, ocurri\u00f3 en apenas un segundo: extendi\u00f3 su mano por encima de mi ba\u00f1ador, sintiendo por encima de mi sexo, a pesar del ba\u00f1ador, la caricia de su palma. Dej\u00e9 escapar mi respiraci\u00f3n y, sin darme cuenta, el aire se convirti\u00f3 en un gemido susurrado que acarici\u00f3 sus o\u00eddos.<\/p>\n<p>Su mano se movi\u00f3 lentamente, con mucha delicadeza, y mi virilidad parec\u00eda pulsar exigiendo su liberaci\u00f3n. Sus dedos carec\u00edan de experiencia, eso era evidente, y ahora acariciaban con vergonzosa delicadeza, ahora apretaban con la fijaci\u00f3n que el borracho aferra su vaso. Ah\u00ed es cierto que not\u00e9 algo de dolor, presionada como estaba mi pobre entrepierna, pero hab\u00eda un toque p\u00edcaro y placentero en aquello, por lo que no me molest\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY eso? \u2013me pregunt\u00f3 de repente, entre asustada y sorprendida.<\/p>\n<p>Al mirar, me di cuenta que ten\u00eda el ba\u00f1ador un poco mojado, pues de tanto frotar hab\u00eda acabado haci\u00e9ndome soltar un poco de l\u00edquido, que pese a ser una peque\u00f1a cantidad destacaba como un charco de sangre en la escena de un crimen. Volv\u00ed a sentirme azorado porque no sab\u00eda qu\u00e9 responder, y comprend\u00ed que las palabras tampoco ten\u00edan mucho sentido, por lo que aferr\u00e9 su mano y la introduje con cuidado dentro del ba\u00f1ador, impregnando su mano con unas pocas gotas blancas que la fascinaron.<\/p>\n<p>De repente, con apenas un par de segundos de tiempo, escuchamos los torpes pasos de mi abuela bajando la escalera. En condiciones normales la habr\u00edamos escuchado con mucha antelaci\u00f3n, pero comprender\u00e9is que no est\u00e1bamos muy atentos al mundo exterior. La reacci\u00f3n de M\u00edriam fue puro instinto: levant\u00f3 la palma de la mano y se la lami\u00f3, trag\u00e1ndose de ese modo todas las pruebas de nuestra torpe pasi\u00f3n. Yo me levant\u00e9 de un brinco y, corriendo, me fui corriendo hacia la piscina, donde me zambull\u00ed y borr\u00e9 las huellas del delito.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Que me aso de calor! \u2013gritaba en un intento de explicar mi loca carrera.<\/p>\n<p>\u2013Este nieto m\u00edo cada d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s gilipollas. Tanta maquinita tanta maquinita\u2026 \u2013la escuch\u00e9 quejarse a M\u00edriam.<\/p>\n<p>Nos salvamos de un disgusto por los pelos, porque de habernos descubierto, mi abuela solo habr\u00eda podido actuar de dos maneras: o se muere del susto, o lo grita a los cuatro vientos, provocando que mi t\u00edo meta a M\u00edriam en un convento y a m\u00ed en la Legi\u00f3n Francesa. Pero a pesar de habernos salvados, la situaci\u00f3n estaba complicada, porque el chalet de mis abuelos es grande, s\u00ed, pero ni mucho menos una mansi\u00f3n: es imposible estar a solas sin que alguien pase por alguna raz\u00f3n, e incluso si hubiese logrado esconderme en alg\u00fan rinc\u00f3n con mi prima, nuestra ausencia habr\u00eda sido notada en cuesti\u00f3n de minutos, y ya me imagino el interrogatorio por parte de mis padres: \u201cPero chiquillo, \u00bft\u00fa d\u00f3nde te metes? A ver, \u00bfse puede saber qu\u00e9 estabas haciendo? Que para tres semanas que nos juntamos todos en verano, y t\u00fa parece que nos tienes por apestados o algo. Eso es de la maquinita, seguro, todo el d\u00eda con la maquinita esa\u2026\u201d. Y as\u00ed hasta que confesase o me sangrasen los o\u00eddos, que no s\u00e9 yo qu\u00e9 ser\u00eda peor.<\/p>\n<p>Por suerte, M\u00edriam es decidida, seguramente m\u00e1s que yo, y en lugar de sentirse impotente por la situaci\u00f3n, decidi\u00f3 echarle valor al asunto. Por eso, en la piscina, con la excusa de llevarme una toalla, me dijo en un momento que no hab\u00eda nadie cerca:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPuedes venir esta noche a mi cuarto?<\/p>\n<p>Asent\u00ed, porque poder, lo cierto es que pod\u00eda: los primos nos repartimos en dos dormitorios, uno de chicos y otro de chicas, y en el de chicos todos nos encubrimos las fechor\u00edas, por lo que si alguien te ve salir a hurtadillas y no volver hasta pasado un buen rato, no se dice nada: hoy por ti, ma\u00f1ana por m\u00ed. De hecho, mis primos sol\u00edan escaparse con frecuencia en mitad de la noche para asaltar los helados del congelador. \u00bfPero qu\u00e9 pasaba con nuestra prima peque\u00f1a, que dorm\u00eda con ella?<\/p>\n<p>\u2013Por Pili no te preocupes, que se duerme. \u2013Y sin decir nada m\u00e1s, se march\u00f3 hacia el interior del chalet.<\/p>\n<p>No hubo m\u00e1s explicaciones y tampoco tuve valor para pedirlas. Lo que tuviera que ser, que fuera. Pensaba constantemente en lo que hab\u00edamos hablado y me sent\u00eda tremendamente excitado por la idea de vernos y seguir donde lo hab\u00edamos dejado, de tal modo que me pas\u00e9 toda la tarde y la noche en las nubes. Como de costumbre, la cena dio paso a campeonato de parch\u00eds, hasta que los m\u00e1s peque\u00f1os se acostaron, momento en que mis t\u00edos sacaron las bebidas m\u00e1s fuertes y se relajaron para discutir. Yo miraba nervioso a M\u00edriam, esperando a que se dijera que se quer\u00eda acostar, pero estaba acurrucada junto a su padre, como si nunca hubiera roto un plato, y no me prestaba m\u00e1s atenci\u00f3n que la que es normal en una reuni\u00f3n de familiares.<\/p>\n<p>Finalmente, cuando todos dijeron que se iba ya a la cama, M\u00edriam tambi\u00e9n se levant\u00f3 y se fue para su cuarto, donde efectivamente se pod\u00eda escuchar los ronquiditos de Pili. Ser\u00eda luego cuando me enterar\u00eda que todos los a\u00f1os se pon\u00eda mala del o\u00eddo por culpa del agua de la piscina, y la madre siempre le daba una medicaci\u00f3n que la dejaba fuera de combate durante toda la noche. Pero como yo no lo sab\u00eda, tard\u00e9 un rato en irme hacia el cuarto de mis primas, movi\u00e9ndome con tal sigilo que bien podr\u00eda haber pasado por un ladr\u00f3n si alguien hubiese salido en ese momento de su dormitorio; por suerte, nadie lo hizo.<\/p>\n<p>M\u00edriam me esperaba con una sorpresa: su pijama estaba en el suelo, y entre la fina s\u00e1bana que la cubr\u00eda pod\u00eda intuirse, merced de la luz de la luna que entraba por la ventana, un cuerpo hermoso que hasta ese momento no hab\u00eda sido consciente de cu\u00e1nto deseaba. Me acerqu\u00e9 a su lado y se ech\u00f3 a un lado para permitir que me acomodara en su cama, que era peque\u00f1a. Decid\u00ed quitarme la ropa antes de introducirme, pues de lo contrario aquello habr\u00eda parecido un combate de contorsionistas. Al descubrirme su cuerpo, me qued\u00e9 asombrado por su piel, que parec\u00eda una de esas figuras de m\u00e1rmol que en el instituto nos ense\u00f1aban los antiguos tallaban para mostrar las medidas perfectas. Sus pechos me resultaban hipn\u00f3ticos, no solo por su tama\u00f1o, que efectivamente era mayor de lo que recordaba, sino por las sendas aureolas tiznadas que destacaban, cada una coronada por un pez\u00f3n que parec\u00eda se\u00f1alarme acusador. Aquellas hermosas esferas sub\u00edan y bajaban con su respiraci\u00f3n, y me dirig\u00ed hacia ellas sin mediar palabra, bes\u00e1ndolos con una desesperaci\u00f3n similar a la del condenado que sabe que no ver\u00e1 un nuevo d\u00eda.<\/p>\n<p>Por su parte, M\u00edriam tambi\u00e9n se hab\u00eda fijado en mi cuerpo, pues por m\u00e1s que me dijeran siempre que si la \u201cmaquinita\u201d, lo cierto es que entre los partidos y los entrenamientos estoy bastante en forma. Sus manos acariciaban mi abdomen y mi pecho, y como me acab\u00e9 colocando sobre ella para poder libar de sus pezones, sus caricias acabaron concentr\u00e1ndose en mi espalda y mis nalgas, que apretaba con la misma desesperaci\u00f3n que a m\u00ed me azotaba. Sus piernas rodearon mis caderas, mientras que sus labios lanzaban besos si concierto alguno sobre m\u00ed, aterrizando la mayor\u00eda en mi cabeza, si bien algunos lograron distraerme de sus senos y me permitieron volver a probar aquel sabor amentolado que encerraba su boca y la deliciosa humedad en la que te untaba la caricia de su lengua.<\/p>\n<p>\u2013Despacio, despacio \u2013me di cuenta de repente que me susurraba, y es que, encendido como estaba, mi sexo la embest\u00eda sin paciencia ni estrategia alguna, fallando las m\u00e1s de las veces, pero a punto de introducirse en ella en los \u00faltimos intentos.<\/p>\n<p>Puesto que la \u00fanica protecci\u00f3n que ten\u00edamos era la de la noche, finalizamos nuestro abrazo y dedicamos unos segundos a mirarnos, sonrientes y ansiosos. Fue ella, cierto es, la que se escurri\u00f3 entre las s\u00e1banas y se zambull\u00f3 entre mis piernas, quiz\u00e1 entusiasmada por las gotas del n\u00e9ctar que hab\u00eda probado unas horas antes sobre su mano. Con todo, debo decir que yo tampoco fui torpe ni timorato, porque logr\u00e9 apartar sus muslos \u2013colocados sobre mi pecho, pues de otra manera nos habr\u00edamos ca\u00eddo de la cama\u2013 y penetr\u00e9 con mi dedo \u00edndice y angular la frontera que mi virilidad no hab\u00eda sido capaz de atravesar. Lo hice muy despacio, con cierto miedo, pero la c\u00e1lida humedad que me recibi\u00f3, unida al ronroneo apagado que mi prima empez\u00f3 a entonar, me hizo mostrarme m\u00e1s decidido, variando el ritmo y el movimiento.<\/p>\n<p>M\u00edriam tampoco perd\u00eda el tiempo, ni sus atenciones me resultaban indiferentes, pues sus labios se hab\u00edan fijado sobre la cumbre de mi sexo, que su c\u00e1lida lengua empapaba y recorr\u00eda con r\u00edtmica pasi\u00f3n. Su mano agarraba el resto de mi virilidad, y m\u00e1s segura que en la tarde, la domaba a sus deseos con absoluta facilidad. Es dif\u00edcil explicar el placer que yo sent\u00eda, como corrientes el\u00e9ctricas que conmocionaban mi cuerpo, y en un momento no pude m\u00e1s que retirar mis dedos de su sexo y enterrar en \u00e9l mi boca para contener lo que de otro modo habr\u00eda sido un alarido de placer que habr\u00eda despertado a toda la familia. Esta explosi\u00f3n de placer me vino de sorpresa, no pudiendo avisar a mi prima, en cuya boca derram\u00e9 toda mi esencia.<\/p>\n<p>Ella mantuvo el c\u00e1lido n\u00e9ctar en su boca, pues a fin de cuentas no ten\u00eda otro lugar donde soltarlo, y poco a poco fue trag\u00e1ndolo \u2013\u00a1pod\u00eda escuchar como mi esencia iba introduci\u00e9ndose en su interior!\u2013 mientras yo me desviv\u00eda por entregarle con mis labios y lengua un disfrute similar al que ella me hab\u00eda dado. Libre de sus quehaceres con mi cuerpo, se sinti\u00f3 plenamente libre para dejarse llevar, moviendo sus caderas al comp\u00e1s de mi lengua, construyendo lentamente un orgasmo intenso, que pareci\u00f3 atravesarla e introducirse en lo m\u00e1s dentro de su ser, d\u00e1ndole una agitaci\u00f3n que me atrever\u00eda a decir que dur\u00f3 varios minutos, y que la termin\u00f3 dejando exhausta, tendida sobre la cama.<\/p>\n<p>\u2013Tienes que irte \u2013me dijo tras un rato de silencio en el que fui sintiendo c\u00f3mo me iba deslizando hacia el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuidadosamente me levant\u00e9, le di un beso que me supo a m\u00ed mismo, y escap\u00e9 hacia mi habitaci\u00f3n. En la casa reinaba la oscuridad y el silencio triste de los que ya no recuerdan lo que es el amor y el placer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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