{"id":21600,"date":"2019-09-07T03:34:33","date_gmt":"2019-09-07T03:34:33","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-09-07T03:34:33","modified_gmt":"2019-09-07T03:34:33","slug":"cata-mi-jefa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cata-mi-jefa\/","title":{"rendered":"Cata, mi jefa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21600\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Las relaciones laborales, debo decirlo, varias veces me acercaron a las relaciones sexuales.<\/p>\n<p>El caso de Cata es otro. Trabaj&aacute;bamos juntos en unas oficinas y ella era mayor. Yo andaba por los 25 y Cata 42. Era una se&ntilde;ora de buena figura y vest&iacute;a sobriamente. Siempre que usaba pantalones, los llevaba solo ce&ntilde;idos por la cintura y hasta las caderas, cayendo libres desde all&iacute;. No le marcaban la cola, pero se adivinaba que era importante. Como con otras y otros compa&ntilde;eros, ten&iacute;a una buena relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El hecho de que ella estuviera algunos escalafones por encima, no imped&iacute;a que convers&aacute;ramos. Sol&iacute;a encargarme trabajos o gestiones y eso me llevaba con bastante frecuencia a su oficina. Era amable, conversadora y hasta a veces dicharachera. Sab&iacute;a que era casada y que ten&iacute;a alg&uacute;n hijo, menor que yo, que ya hab&iacute;a decidido independizarse y vivir apartado del hogar. Por lo que ella y su esposo viv&iacute;an solos. Nuestras charlas eran m&aacute;s que nada de temas laborales, aunque a veces se entremezclaban cosas de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a estaba yo ya almorzando (Dispon&iacute;amos de una hora para hacerlo y relajarnos antes de continuar con el trabajo). Repito que estaba ya almorzando en el bufete cuando apareci&oacute; y al ver que no quedaban casi lugares, se acerc&oacute; a la mesa donde estaba.<\/p>\n<p>-Puedo sentarme contigo?<\/p>\n<p>-Seguro. Con mucho gusto.<\/p>\n<p>-Gracias. Como siempre muy amable t&uacute;&hellip;!<\/p>\n<p>-Pues lo que corresponde. Espero no haya comentarios en cuanto a que comparte con un subalterno, dije y sonre&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>-Supongo que no&hellip;<\/p>\n<p>Seguimos conversando de lo que hab&iacute;amos hecho en la ma&ntilde;ana&hellip; lo que nos quedaba por delante&hellip; cosas laborales.<\/p>\n<p>Hasta que en un momento dado, dijo:<\/p>\n<p>-Bueno, bueno&hellip; ya basta de hablar de trabajo. Cambiemos de tema&hellip;<\/p>\n<p>-Como usted quiera&hellip;<\/p>\n<p>-S&iacute;, hablemos de otras cosas&hellip; no se&hellip; digamos&hellip; sexo, dijo bajando la voz para no ser o&iacute;da por los que estaban m&aacute;s cerca.<\/p>\n<p>La verdad me dej&oacute; sorprendido. As&iacute; que intent&eacute; seguirle la corriente como pude.<\/p>\n<p>-Bueno&hellip; yo&hellip; usted ya es casada, tiene no muchos pero algunos a&ntilde;os m&aacute;s y solo por eso seguramente no s&eacute; si podr&iacute;a.<\/p>\n<p>-Gracias por lo de &ldquo;algunos a&ntilde;os m&aacute;s&rdquo;. Son m&aacute;s que algunos pero te agradezco la galanter&iacute;a. Por otra parte el hecho de que seas soltero&hellip; no creo te limite. Ja!<\/p>\n<p>-Bueno&hellip; siempre algo hay&hellip;!<\/p>\n<p>-Pillos. Conozco a los de tu laya que se ponen el personaje de modestos! Ji.ji!<\/p>\n<p>-Para nada. Y repito lo de &ldquo;algo&rdquo; hay.<\/p>\n<p>-Te lo acepto!<\/p>\n<p>Seguimos hablando del tema y le cont&eacute; algunas experiencias, salvo las de &iacute;ndole familiar. Abuela y madre no entraron obviamente en el relato. S&iacute; le habl&eacute; de la se&ntilde;ora Martha y de la profesora Rebeca sin dar nombres. La menci&oacute;n de estas experiencias con se&ntilde;oras mayores, me percat&eacute;, le despertaron inter&eacute;s. Me pidi&oacute; m&aacute;s detalles y le di algunos. Tampoco era que debiera contarle todo. Acab&aacute;bamos de entrar en el tema pero no por eso pod&iacute;a considerarla confidente. Y por supuesto le ped&iacute; que ella por su parte me contara algo.<\/p>\n<p>-Bueno&hellip; mi primera vez fue con un novio anterior a mi marido. Para ser el debut, nada especial seg&uacute;n me di cuenta m&aacute;s tarde. Por supuesto en ese momento, fue la adrenalina de lo desconocido y digamos prohibido. Despu&eacute;s conoc&iacute; a Ernesto, mi esposo y tuvimos un noviazgo bastante apasionado, debo reconocerlo. Durante el matrimonio digamos que no me dej&oacute; de satisfacer. Despu&eacute;s que naci&oacute; mi hijo las cosas cambiaron un poco. Tal vez por el bebe o no s&eacute; porque, la frecuencia no fue la misma. No me quejo, pero no fue la misma. Debo reconocer tambi&eacute;n que estuve muy enfrascada en la crianza de mi hijo y seguramente eso influy&oacute;. Pero bueno, que ya te he contado demasiado y casi no me reconozco ventilando estas cuestiones. Igualmente me encant&oacute; hablar contigo y lo hice porque s&eacute;, estoy segura eres un caballero&hellip;!<\/p>\n<p>-De eso no tenga duda alguna&hellip;<\/p>\n<p>-Gracias. Volvamos al trabajo y en otro momento seguimos hablando&hellip;<\/p>\n<p>Y efectivamente seguimos trabajando hasta que lleg&oacute; el final de la jornada y nos despedimos hasta el d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a volvimos a encontrarnos a la hora del almuerzo.<\/p>\n<p>-Debo decirte que la charla de ayer me reditu&oacute; anoche&hellip;<\/p>\n<p>-De verdad&hellip;?<\/p>\n<p>-Tal cual. Tuvimos buen sexo en pareja y lo pas&eacute; bien. Bueno, hubo placer pero falt&oacute; la &ldquo;explosi&oacute;n&rdquo; final&hellip; Ya me entiendes.<\/p>\n<p>-L&aacute;stima&hellip;<\/p>\n<p>-No importa&hellip; ya vendr&aacute;. Luego vente a la oficina que debemos organizar un tr&aacute;mite.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde fui hasta su despacho y ella, tras dejarme entrar, coloc&oacute; el cartel de &ldquo;NO MOLESTAR&rdquo; en la puerta y la cerr&oacute; con llave. Se usaba a veces cuando hab&iacute;a cuestiones urgentes o m&aacute;s delicadas para tratar.<\/p>\n<p>-Ger&oacute;nimo&hellip; debo pedirte un favor aunque no creo sea necesario: Sobre esto que trataremos, te pido la m&aacute;s absoluta reserva. Conf&iacute;o en ti y has demostrado lealtad y discreci&oacute;n, pero no puedo evitar ped&iacute;rtelo&hellip;<\/p>\n<p>-Puede estar tranquila, Cata. Salvo cuestiones menores de afuera, no hablo de lo que se trata aqu&iacute; dentro.<\/p>\n<p>Estaba parada delante del escritorio y desde all&iacute; me pidi&oacute; que me acercara.<\/p>\n<p>-Real y sinceramente, no puedo esperar a terminar lo que mi marido dej&oacute; inconcluso. Ay&uacute;dame a cerrar ese &ldquo;tr&aacute;mite&rdquo;&hellip;<\/p>\n<p>Dej&oacute; caer su amplio pantal&oacute;n, hizo lugar sobre el escritorio y se tendi&oacute; de espaldas.<\/p>\n<p>-No me cojas por favor&hellip; solo quiero que me la acaricies y la chupes. Puedes?<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute;, tom&eacute; los calzones por el el&aacute;stico y se los quit&eacute;. Ten&iacute;a una concha con bastante pelo, que separ&eacute; hasta descubrir los labios regordetes. El primer lametazo la hizo temblar. Con el resto de las lamidas y las caricias de mis dedos se puso a&uacute;n m&aacute;s en trance. A falta de otra cosa, mordi&oacute; sus propios calzones con tal de ahogar gemidos. Se not&oacute; que el orgasmo hab&iacute;a quedado cerca la noche anterior porque le lleg&oacute; casi enseguida. As&iacute; acostada como estaba, se gir&oacute; de costado. Tom&oacute; mi mano y me hizo llegar hasta ese costado del escritorio. Me baj&oacute; el cierre del pantal&oacute;n y hurg&oacute; hasta liberarme la verga. Me la chup&oacute; de maravillas y me hizo acabar en tiempo record.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s pas&eacute; al ba&ntilde;o para lavarme un poco y acomodar mis ropas. Ella entr&oacute;, me dio un beso en la mejilla y se qued&oacute; recomponiendo su maquillaje y su aspecto en general. Yo tom&eacute; unas carpetas y sal&iacute; del despacho fingiendo estar revisando folios con mucha atenci&oacute;n. Durante el resto de la jornada no me volvi&oacute; a solicitar y cada quien estuvo en lo suyo.<\/p>\n<p>Por un par de d&iacute;as no volvimos a coincidir a la hora del almuerzo. Reci&eacute;n el viernes nos juntamos a almorzar.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo has estado? Me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-Bien&hellip; trabajando.<\/p>\n<p>-S&iacute;, realmente han sido d&iacute;as atareados. Menos mal que ya ha llegado el ansiado viernes.<\/p>\n<p>-Uf&hellip; s&iacute;, s&iacute;. Tiempo de relajarse!<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes planes para el fin de semana?<\/p>\n<p>-Nada en especial. Salir con amigos probablemente&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;No quieres venir a casa el s&aacute;bado?<\/p>\n<p>-&iquest;Yo? No. Si ni nos conocemos con su esposo &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a aparecerme as&iacute; como as&iacute;?<\/p>\n<p>-Bueno. Como invitado m&iacute;o, claro. Le he hablado de ti y de lo &uacute;til y servicial que me resultas en las tareas&hellip; Tambi&eacute;n suelo hablarle de los otros empleados, pero de ti le he hablado m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>-Preferir&iacute;a en otra ocasi&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>-Ver&aacute;s&hellip; Debo serte franca. Hace ya d&iacute;as que me viene rondando una idea, que m&aacute;s que idea ya es deseo y te involucra&hellip;<\/p>\n<p>-A mi???<\/p>\n<p>-Si. Pero bueno, tampoco es que te vaya a obligar a nada&hellip; es solo una locura m&iacute;a!<\/p>\n<p>-Y puedo saber de qu&eacute; se trata?<\/p>\n<p>-Eh&hellip; s&iacute;. No soy de andar con vuelta, as&iacute; que te lo digo directamente: Hacer un tr&iacute;o con mi marido&hellip; Los dos para m&iacute;!<\/p>\n<p>-Cata&hellip; Va usted muy r&aacute;pido. He hecho alg&uacute;n tr&iacute;o pero con pleno conocimiento de las personas involucradas&hellip; Es decir &iquest;Usted realmente me dice que su esposo aceptar&iacute;a que sin m&aacute;s yo me presente en su dormitorio y dijera permiso me vengo a coger a su esposa?<\/p>\n<p>-Jajaja&hellip; Perd&oacute;n. Me re&iacute; un poco alto y mejor no llamar la atenci&oacute;n. Me hizo gracia&hellip; Bueno, tampoco ser&iacute;a tan de sorpresa. Debo confesarte que lo estuve conversando y convenciendo&hellip; je-je.<\/p>\n<p>-Usted no deja de sorprenderme&hellip;<\/p>\n<p>-Ver&aacute;s, Ger&oacute;nimo&hellip; No fui ni soy una libertina. He tratado de disfrutar y pasarla bien lo m&aacute;s mesuradamente posible. Pero soy ya una cuarentona y lo que no haga aqu&iacute; ya no lo har&eacute;. Solo se trata de vivir, muchacho! &iquest;Qu&eacute; dices?<\/p>\n<p>-Que tiene raz&oacute;n, pero&hellip; &iquest;Por qu&eacute; yo&hellip;?<\/p>\n<p>-Porque ya me has demostrado que puedes satisfacerme y a su vez resguardarme de la chusma&hellip;<\/p>\n<p>-De eso no tenga dudas&hellip;<\/p>\n<p>-Bien&hellip; te recuerdo que s&aacute;bado es ma&ntilde;ana y la invitaci&oacute;n sigue en pie&hellip;<\/p>\n<p>-Y&hellip; &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;a lo que tiene en mente?<\/p>\n<p>-La concha para mi marido y lo otro para ti&hellip;<\/p>\n<p>Me dej&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sorprendido. No pod&iacute;a creer que me estuviera ofreciendo el culo y fui por m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Bien&hellip; solo una cosa: Durante la tarde, le pido que ponga el dichoso cartelito de NO MOLESTAR y me muestre lo que ofrece&hellip;<\/p>\n<p>-Ya dec&iacute;a yo que eres un pillo. Est&aacute; bien&hellip; te dejar&eacute; ver a&uacute;n a riesgo de que me dejes con las ganas. Si decides no ir ma&ntilde;ana, digo&hellip;<\/p>\n<p>Termin&oacute; el tiempo de almuerzo y nos volvimos a meter en nuestras tareas. Como dos horas despu&eacute;s son&oacute; el intercomunicador y o&iacute; su voz: &ldquo;Ger&oacute;nimo. Puede pasar a mi despacho&hellip; por favor?&rdquo;. Sin apuro dej&eacute; lo que estaba haciendo y me encamin&eacute; a la oficina. Viendo de reojo me d&iacute; cuenta que todos estaban metidos en sus tareas y ni registraban mis movimientos. Entr&eacute; y Cata se par&oacute; para poner el cartel y cerrar.<\/p>\n<p>-Bueno&hellip; aqu&iacute; estamos. Enc&aacute;rgate t&uacute;, dijo y me dio la espalda. Me arrim&eacute; y enseguida fui a palpar sus nalgas. El pantal&oacute;n se sujetaba con un el&aacute;stico, por lo que me result&oacute; f&aacute;cil bajarlo. El calz&oacute;n negro de encaje resaltaba la blancura de sus carnes. Ese culo no ser&iacute;a ya tan joven pero se manten&iacute;a erguido&hellip; majestuosamente erguido. Palp&eacute; y acarici&eacute; otra vez, deslizando mi dedo por la ranura hasta acariciarle el ano. Sac&oacute; un poco la cola para facilitarme la tarea. Apoy&eacute; la punta del dedo como para comprobar la dureza del anillo que lo cerraba y comprob&eacute; lo apretado de aquel hoyo&hellip; Era un culo grande de nalgas pero peque&ntilde;o de entrada.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; dices?<\/p>\n<p>-Que acepto&hellip;<\/p>\n<p>Levant&eacute; otra vez su calz&oacute;n y su pantal&oacute;n para que ella se los terminara de acomodar.<\/p>\n<p>-&iquest;Puedo preguntar algo, Cata?<\/p>\n<p>-Dime&hellip;<\/p>\n<p>-No quiero ser bruto, pero&hellip; &iquest;Ha sido &ldquo;profanado&rdquo; ese &ldquo;templo&rdquo;?<\/p>\n<p>-Jaaajaja&hellip; Ocurrente! Puedes creerme o no, pero en todos estos a&ntilde;os de matrimonio he logrado mantenerlo virgen!<\/p>\n<p>-Pero entonces su esposo me va a odiar!<\/p>\n<p>-Tendr&aacute; su recompensa. No ser&aacute; el primero pero luego lo dejar&eacute; entrar las veces que quiera&hellip;<\/p>\n<p>La verdad es que ya las dudas que ten&iacute;a eran recuerdo. Quer&iacute;a coger ese culo y la cara que pusiese el marido no me importaban nada. As&iacute; que en la noche del s&aacute;bado me prepar&eacute; como para ir a dar un examen y fui directo a casa de Cata. Me recibi&oacute; ella y me present&oacute; a su consorte.<\/p>\n<p>-&Eacute;l es Ger&oacute;nimo&hellip; mi fiel ayudante y qui&eacute;n me facilita la tarea en la empresa&hellip;<\/p>\n<p>-Mucho gusto, dijo el se&ntilde;or y me tendi&oacute; la mano.<\/p>\n<p>No era muy alto y hasta me pareci&oacute; m&aacute;s bajo que Cata. Aunque claro ella llevaba tacones. Y por cierto estaba radiante. Esta noche ya sin pantalones y con un vestido a la rodilla, con la espalda descubierta.<\/p>\n<p>-Pasa y si&eacute;ntate&hellip; dijo se&ntilde;al&aacute;ndome un sill&oacute;n mientras ellos ocuparon el sof&aacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice. Acept&eacute; una cerveza y empezamos a conversar de temas varios. El se&ntilde;or no parec&iacute;a tenerme mal car&aacute;cter ni encono&hellip; como si aceptara lo que vendr&iacute;a y la parte que me tocar&iacute;a.<\/p>\n<p>La charla se fue haciendo c&aacute;lida y hasta sugerente. Hasta que Cata se anim&oacute; para acercarse al marido y besarlo. &Eacute;l no se mantuvo pasivo, respondiendo al beso y acarici&aacute;ndole la espalda. Se acariciaron mutuamente mientras yo permanec&iacute;a expectante. Todo se fue haciendo m&aacute;s intenso. Las caricias se hicieron atrevidas pero sin verg&uuml;enza a pesar de mi presencia. Las ropas empezaron a caer. &Eacute;l se recost&oacute; en el sof&aacute;, en tanto Cata se inclin&oacute; para chuparle la verga. As&iacute; sin m&aacute;s. Yo para entonces me la sobaba por encima del pantal&oacute;n. Despu&eacute;s Cata coloc&oacute; un almohad&oacute;n en el piso para, desde ah&iacute;, seguir con la mamada. Casi sin darme cuenta tambi&eacute;n yo qued&eacute; en pelotas. Ella hab&iacute;a dejado el culo apunt&aacute;ndome. Sin pedir permiso fui y le baj&eacute; la bombacha que a&uacute;n ten&iacute;a puesta. Sus nalgas me parecieron todav&iacute;a m&aacute;s tentadoras que en la oficina. Se las separ&eacute; y le mand&eacute; un par de leng&uuml;etazos. Arque&oacute; como para ofrecerse m&aacute;s y aprovech&eacute; para meterle bien la lengua en el ojete. Le descargu&eacute; tanta saliva que la corr&iacute;a hacia los labios de la concha ya h&uacute;meda y ocupada por mis dedos.<\/p>\n<p>Rato despu&eacute;s el esposo baj&oacute; del sof&aacute; y se tendi&oacute; boca arriba sobre la mullida alfombra. Me qued&eacute; arrodillado para ver como ella lo cabalgaba para enterrarse la verga en la concha y empezar a moverse. Estaba todo como predeterminado y sabido. Como siguiendo un libreto. Nadie hablaba. Primero Cata se mantuvo erguida para cogerse lenta y profundamente con la pija del marido. Despu&eacute;s se fue agachando para abrazarlo y besarlo levantando el culo y dej&aacute;ndolo expuesto. Entonces volv&iacute; a mis ataques de lengua. Ya el culo era un charco de babas. Prob&eacute; con el dedo medio de mi mano y la pude penetrar. Ella se movi&oacute; de otra forma como para invitarme. Supe que era la hora. Le apoy&eacute; la verga y ella se aquiet&oacute;. Empec&eacute; a empujar despacio y los m&uacute;sculos se abrieron. De repente ya tuve la cabeza dentro. Ella suspir&oacute;, lanz&oacute; un gemido y me desafi&oacute; con cierto meneo de caderas. Con una estocada llena de ganas, le abr&iacute; el ojete para alojarle m&aacute;s de media verga en el ano y se quej&oacute;. Empez&oacute; a moverse despacio. Hacia adelante iba por la verga de su marido y hacia atr&aacute;s por la m&iacute;a&hellip; La tomaba por las anchas caderas para perforarla una y otra vez. Por momentos se mov&iacute;a para m&iacute; y por momentos para el marido. Nuestras vergas la penetraban una cerca de la otra y compet&iacute;an en dureza.<\/p>\n<p>-C&oacute;janme los dos&hellip; as&iacute;&hellip; s&iacute;. Quiero sentirme llena de vergas&hellip;!<\/p>\n<p>El esposo mucho m&aacute;s no pod&iacute;a hacer porque estaba aprisionado bajo el cuerpo de Cata y era ella la que manejaba los movimientos. Pero yo si&hellip; yo estaba libre a sus espaldas y con su reci&eacute;n desvirgado ojete a mi voluntad. As&iacute; que la cog&iacute; fuerte y profundo&hellip; a mi antojo. Entraba y sal&iacute;a por ese ano que me apretaba y estrujaba la verga. Poco a poco me iba poniendo m&aacute;s y m&aacute;s caliente. Tan caliente como estaban ya ellos. As&iacute; todo empez&oacute; a precipitarse. Primero sent&iacute; que el marido le acababa en la concha. Ella resopl&oacute; un aparatoso orgasmo. Y yo, para no ser menos, le solt&eacute; toda la leche en la profundidad de su caverna! Entonces el mundo se detuvo. Me retir&eacute; y de su culo escap&oacute; un hilo de lefa. Se levant&oacute; para sacarse la verga de su marido de la concha y se tir&oacute; a su lado en la alfombra.<\/p>\n<p>-Gracias&hellip; gracias a los dos por estos deliciosos momentos. Lo disfrut&eacute; de verdad&hellip; Gracias Ernesto por darme el gusto&hellip; y a ti, Ger&oacute;nimo, por venir a compartir con nosotros&hellip; Les propongo que apaguemos las luces del patio y nos tiremos a la pileta. Hace una noche maravillosa.<\/p>\n<p>Pasamos por las duchas y nos tiramos a la pileta. La luz de un ventanal nos daba cierta claridad. Nadamos y nos divertimos un rato mientras nos tomamos alguna cerveza m&aacute;s. El agua estaba de maravillas y nos mec&iacute;a y acariciaba. Cata aprovechaba las idas y venidas para rozarnos con sus nalgas o sus tetas. Entre ese juego y el de las aguas, nos empezamos otra vez a excitar y al menos mi verga a tomar cierta dureza. Ella volvi&oacute; a pasar nadando y me la roz&oacute;.<\/p>\n<p>-Creo que se viene una segunda parte&hellip; yo al menos estoy fresca y recuperada. &iquest;Ustedes?<\/p>\n<p>-Compru&eacute;balo por ti misma, dijo Ernesto y sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Cata se le fue encima y obviamente con sus manos a la pija.<\/p>\n<p>-Ay, papito&hellip; ya est&aacute; dura otra vez. D&eacute;jame que vea como est&aacute; nuestro invitado.<\/p>\n<p>Vino hasta m&iacute; para aprisionar mi verga y mis bolas.<\/p>\n<p>-Por aqu&iacute; tambi&eacute;n hay predisposici&oacute;n, parece. Salgamos&hellip;<\/p>\n<p>Salimos del agua y nos secamos. Despu&eacute;s caminamos hasta dentro de la casa, bromeando y tocando nuestras partes. Una vez adentro, Cata nos llev&oacute; de la verga hasta el dormitorio. Baj&oacute; y nos las chup&oacute; alternadamente.<\/p>\n<p>-Esposo m&iacute;o, dijo&hellip; lleg&oacute; la hora de que entres por mi puerta de servicio. Y te propongo que dejemos a Gero que use la principal, la que legalmente te pertenece! Ja-ja!<\/p>\n<p>-Yo puedo esperar, respond&iacute;.<\/p>\n<p>Ella se subi&oacute; a la cama en cuatro patas. Tom&oacute; un pote de lubricante de la mesa de noche para dejarlo sobre el lecho. Se abri&oacute; las nalgas y exclam&oacute;: -Ven, Ernesto!<\/p>\n<p>El hombre no se hizo esperar. Tom&oacute; el gel y le unt&oacute; bien el culo. Con lo que le qued&oacute; en la mano se frot&oacute; la verga y se la masturb&oacute; para lograr m&aacute;s dureza. Despu&eacute;s apunt&oacute; y entr&oacute;. As&iacute;, sin aviso. Yo ya me estaba ubicando para dejarle mamar mi pija y la vi abrir los ojos&hellip;<\/p>\n<p>-Ay, mi amor&hellip; despacito!. Mi culito ya no es virgen pero a&uacute;n duele&hellip;<\/p>\n<p>&Eacute;l se calm&oacute; y fue m&aacute;s despacio. La verdad debo reconocer que de longitud nuestras vergas eran similares, solo que la de Ernesto era m&aacute;s gruesa. Entonces no era de extra&ntilde;ar que Cata sintiera la diferencia.<\/p>\n<p>-Deja que me acomode y ya te atiendo, Gero&hellip;<\/p>\n<p>Se mov&iacute;a para acomodarse y recibir mejor la raci&oacute;n de pija en el ojete. Hac&iacute;a ciertos gestos que delataban la molestia y el dolor. Igualmente lo soportaba y Ernesto segu&iacute;a empujando. Yo miraba y cada vez ten&iacute;a la verga m&aacute;s agarrotada.<\/p>\n<p>-Uy&hellip; entr&oacute; todita, dijo la dama. C&oacute;geme despacito, Ernesto m&iacute;o!<\/p>\n<p>Y la fue cogiendo mientras yo me acost&eacute; por delante de ella y le ofrec&iacute; mi miembro para que chupara. No se hizo esperar, haci&eacute;ndome una lenta y deliciosa felaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ernesto: Qu&iacute;tala un momento y dejemos que Ger&oacute;nimo se acomode. Quiero otra vez dos vergas en mi interior.<\/p>\n<p>Qued&eacute; boca arriba y ella vino a penetrarse. Una vez logrado ese cometido, Ernesto volvi&oacute; al ataque y le calz&oacute; nuevamente su verga en la cola. As&iacute;, en tr&iacute;o nos fuimos acompasando para coger a ritmo sostenido. Nuevamente Cata marcaba el comp&aacute;s de las acciones y manejaba nuestras vergas con sus vaivenes. Me besaba, jadeaba, jadeaba y me besaba. Estaba como loca, como en transe.<\/p>\n<p>El primero en acabar fue el marido. Se la sac&oacute; y con Cata nos miramos. Nos miramos y nos entendimos. Me dej&oacute; salir y qued&oacute; en pose, levantando el culo. Penetrarla fue solo un tr&aacute;mite de tan lubricada que estaba. Prendido de sus caderas se la met&iacute; hasta el fondo de su ser. Ella misma se manote&oacute; la concha para masturbarse febrilmente.<\/p>\n<p>-Dame tu leche que estoy acabando, me dijo<\/p>\n<p>Y mi leche se derram&oacute; una vez m&aacute;s, regando su orgasmo&hellip;<\/p>\n<p>Cuando me despert&eacute;, Cata dorm&iacute;a a mi lado y su esposo en el suelo sobre unos almohadones. Alguna mancha de semen se esparc&iacute;a sobre la s&aacute;bana. Cata yac&iacute;a de costado y su culo estaba a cent&iacute;metros de mi verga, que amanec&iacute;a erecta. No fue m&aacute;s que verla y reaccionar. Le separ&eacute; una nalga, empuj&eacute; y entr&eacute;. Se sorprendi&oacute; y me sonri&oacute; medio dormida. Tir&oacute; su culo hacia atr&aacute;s y me facilit&oacute; las cosas. Fue un polvo r&aacute;pido pero estimulante. Despu&eacute;s me retir&eacute; de su interior y la dej&eacute; dormir.<\/p>\n<p>El lunes nos volvimos a encontrar en el trabajo. Nos cruzamos apenas durante la ma&ntilde;ana y no coincidimos para almorzar.<\/p>\n<p>Casi al final de tarde me llamo a su oficina y puso el ya famoso cartelito en la puerta. Pas&eacute; y vi en el monitor de su PC las im&aacute;genes de un video porno. Sexo anal m&aacute;s precisamente.<\/p>\n<p>-Te llam&eacute; reci&eacute;n porque no tuve tiempo antes. Adem&aacute;s necesitaba prepararme. Puso sus dedos a la altura de mi nariz y sent&iacute; el olor a jugos de concha. Se hab&iacute;a estado masturbando.<\/p>\n<p>-Debo decirte nuevamente que el s&aacute;bado lo pas&eacute; genial&hellip; cumpl&iacute; y me hicieron cumplir una fantas&iacute;a maravillosa. Solo que hoy tengo que decir &ldquo;eso fue todo&rdquo;. Ya mi marido me dej&oacute; hacer y si esto continuara lo estar&iacute;a enga&ntilde;ando. Si t&uacute; quieres te ofrezco una despedida&hellip; &iquest;Me entiendes?<\/p>\n<p>-Por supuesto. Es totalmente comprensible y lo acepto como no podr&iacute;a ser de otra manera, Cata&hellip; Gracias por la confianza.<\/p>\n<p>-Toma, dijo y me alcanz&oacute; el gel lubricante. Se dio vuelta para apoyar el pecho en el escritorio y darme el culo.<\/p>\n<p>Le baj&eacute; los pantalones, le baj&eacute; los calzones y le di varias lamidas en el ojete. Le unt&eacute; con mucho gel y literalmente la viol&eacute;. Le ensart&eacute; la verga de un solo golpe y ella lo soport&oacute; entre ahogados gemidos. Llev&eacute; y traje mi pija por su ya habituado canal, hasta que mis huevos le escupieron toda la simiente.<\/p>\n<p>Pasamos al ba&ntilde;o y mientras yo me lavaba la verga, ella se sent&oacute; a cagar leche. Me acomod&eacute; la ropa, le di un tierno beso y sal&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Ger&oacute;nimo68<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Las relaciones laborales, debo decirlo, varias veces me acercaron a las relaciones sexuales. El caso de Cata es otro. Trabaj&aacute;bamos juntos en unas oficinas y ella era mayor. Yo andaba por los 25 y Cata 42. Era una se&ntilde;ora de buena figura y vest&iacute;a sobriamente. 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