{"id":21637,"date":"2019-09-12T22:00:00","date_gmt":"2019-09-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-09-12T22:00:00","modified_gmt":"2019-09-12T22:00:00","slug":"eva-y-su-hijo-abel-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/eva-y-su-hijo-abel-3\/","title":{"rendered":"Eva y su hijo Abel (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21637\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No hab&iacute;amos acabado, no, porque hasta ahora no hab&iacute;amos hablado nada, nos comunic&aacute;bamos con el deseo y la b&uacute;squeda de los cuerpos, no ten&iacute;amos nada que establecer, todo estaba muy claro, a pesar de la oscuridad. Sin embargo, ahora, ah&iacute;tos los dos, yo llena de &eacute;l, &eacute;l vaciado en m&iacute;, &eacute;l erguido, yo sometida, de rodillas ante &eacute;l, ahora ten&iacute;amos que hablar de lo que hab&iacute;a pasado, de lo que nos hab&iacute;a pasado. Me levant&eacute;, yo no le llego m&aacute;s que al hombro, pero estaba a su altura. La sonrisa no me hab&iacute;a abandonado en todo el tiempo, excepto cuando m&aacute;s concentrada estaba en satisfacerle. Le miraba sonriendo porque era mi hijo, y ahora &ndash;todo se iba convirtiendo s&oacute;lo en ahora, no hab&iacute;a tiempo que contara para nada&ndash; mi amante.<\/p>\n<p>&ndash;Mi rey -susurr&eacute;- ven.<\/p>\n<p>Lo llev&eacute; de la mano a la cama. Baj&eacute; la colcha, la s&aacute;bana y me acost&eacute;. Abel me acompa&ntilde;&oacute;. Nos tapamos con la s&aacute;bana.<\/p>\n<p>&ndash;Abel, estoy&hellip; No s&eacute; c&oacute;mo estoy, esta sorpresa me ha dejado sin palabras. Mi vida, mi rey, gracias.<\/p>\n<p>&ndash;Mam&aacute;, ya no pod&iacute;a esperar m&aacute;s. M&aacute;s bien no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s. Esto no es de ahora, es de a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&iquest;Sent&iacute;a reparos? &iquest;Sent&iacute;a verg&uuml;enza? En el coche s&iacute;, en este momento, frente a mi hijo, no; qu&eacute; buen muchacho, qu&eacute; hombre, qu&eacute; bien me hab&iacute;a tratado. Hab&iacute;a esperado a que yo acabara antes, me hab&iacute;a ayudado, sugerido y guiado en el amor y la pasi&oacute;n. No sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;a pasado, porque, recordad, yo viv&iacute;a s&oacute;lo el ahora.<\/p>\n<p>&ndash;Mi ni&ntilde;o, te quiero, pero esto que estamos haciendo, lo que hemos hecho&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Tiene todo el sentido de dos personas que se quieren, mam&aacute;. Te miraba caminar por casa, te ol&iacute;a el perfume, te miraba las piernas, cuando te pon&iacute;as al trasluz gozaba de tus pechos bajo la blusa. Te quer&iacute;a como madre y te deseaba como mujer. Me parec&iacute;a que te estabas perdiendo en esta vida que llevas, sin que llegases a florecer, despu&eacute;s de habernos dedicado la vida a todos nosotros.<\/p>\n<p>&ndash;Cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Bes&eacute; a Abel en los labios. Qu&eacute; m&aacute;s pod&iacute;amos decirnos. Yo le hab&iacute;a mirado cuando sal&iacute;a a correr, si alguna vez pasaba por su habitaci&oacute;n y lo ve&iacute;a en calzoncillos, c&oacute;mo me gustaba que se comprara aquellos slips del mercadillo. Cuando recog&iacute;a la ropa, c&oacute;mo ol&iacute;a y miraba, y me imaginaba a mi Abel y su bulto envuelto en el nailon. Y todo esto lo hab&iacute;a callado tanto tiempo&hellip;<\/p>\n<p>Se lo dije. Puse el dedo en la boca indicando silencio y le cont&eacute; c&oacute;mo lo hab&iacute;a adorado esta noche, lo que me hab&iacute;a atravesado el cuerpo, c&oacute;mo todo aquello que hab&iacute;a sentido en silencio se hab&iacute;a desatado en el silencio de dos cuerpos que se encuentran porque encajan y est&aacute;n hechos el uno para el otro.<\/p>\n<p>Bes&eacute; a Abel en los labios y luego fui bajando por sus brazos, que me envolvieron dulcemente. Me acomod&eacute; sobre &eacute;l, quitando la s&aacute;bana, y primero bes&eacute; sus pezones, me fij&eacute; en c&oacute;mo se hab&iacute;a depilado, y lo suave que estaba su piel. La lengua iba reconociendo el cuerpo desde este &aacute;ngulo. Rode&eacute; con la lengua los pezones, moj&aacute;ndolo como hacen algunos animales con los cachorros, para reconocerlos. Le iba dejando mi se&ntilde;al. Baj&eacute; las manos por sus costillas, contando, sin contar, perdiendo la cuenta y la idea de lo que estaba haciendo, porque empezaba a excitarme otra vez, notaba que mi chocho estaba empezando a mojarse, al estar sentada sobre su polla, me iba acomodando para que los dos goz&aacute;ramos del movimiento. Pero eso era despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Sus costillas. Su pecho, que otra vez bes&eacute; y lam&iacute;. Abel segu&iacute;a quieto, mir&aacute;ndome en la oscuridad aliviada ahora porque nos hab&iacute;amos acostumbrado un poco. No me hac&iacute;an falta los ojos para estar con mi hijo, pero s&iacute; para invitar a que nos viera el deseo. Me levant&eacute; y sub&iacute; la persiana un poco. La luz de las farolas llegaba tenuemente. Volv&iacute; con &eacute;l. Su rostro, m&aacute;s definido con la semipenumbra, me miraba sonriente. Se sent&oacute; en la cama y me atrajo a &eacute;l. Me bes&oacute;, entr&oacute; con su lengua en mi boca, que esperaba anhelante. Me recorri&oacute; la boca y los labios, y &eacute;l tambi&eacute;n me marc&oacute; como suya cuando se inclin&oacute; a mis pechos y me bes&oacute; los pezones, tirando suavemente de ellos. Se me agitaba la respiraci&oacute;n, el fr&iacute;o de la saliva y el calor de los cuerpos me daba la idea de estar en dos lugares a la vez. Volv&iacute;amos a besarnos con m&aacute;s pasi&oacute;n, a acariciarnos, sentados frente a frente. Nos acercamos y acomodamos, poniendo &eacute;l sus piernas alrededor de m&iacute;, y yo las m&iacute;as alrededor de &eacute;l, por encima, con lo que la polla y la vulva se tocaban.<\/p>\n<p>Las manos acariciaban las espaldas, &eacute;ramos &ndash;c&oacute;mo dec&iacute;a mi primo Gabriel&ndash; el animal de dos espaldas. Un solo pensamiento nos llevaba. Ser una sola cosa. Cu&aacute;nto tiempo nos estuvimos besando. Qu&eacute; caricias y a d&oacute;nde iban. Todas eran bienvenidas, todas llegaban en su momento.<\/p>\n<p>Al cabo de un tiempo nos separamos y acostamos. Abel me iba acariciando las piernas y bes&aacute;ndolas de vez en cuando, puntuando el camino. &Eacute;ramos de piel y agua solamente. Lleg&oacute; a mis pies. Tom&aacute;ndolos en la mano me empez&oacute; a lamer los dedos y a chuparlos. Empec&eacute; a estirar las piernas, disfrutando de la visi&oacute;n de ellas al lado de mi hijo, que se deleitaba en mis dedos, que entrecruzaba con los dedos de las manos, y su lengua. Luego fue subiendo.<\/p>\n<p>Yo fui a su encuentro, y a mitad de camino nos besamos, y volvimos a separarnos para ver los lugares m&aacute;s alejados otra vez. Visit&eacute; sus muslos, &eacute;l los m&iacute;os, est&aacute;bamos en un espejo, donde todo se repet&iacute;a, beso a beso, lametazo a lametazo, caricia a caricia.<\/p>\n<p>Hice que se echara boca arriba y me fui a su polla. Estaba erguida, pero yo sab&iacute;a que pod&iacute;a conseguir algo m&aacute;s. Empec&eacute; a chuparle la polla, yendo ahora de la cabeza a la base, y sosteniendo otra vez la bolsa, notando el calor que desprend&iacute;a. Le acarici&eacute; el pene, descubr&iacute; bien la cabeza y rode&eacute; con la punta de la lengua el borde inferior, que qued&oacute; limpio y preparado para volver a m&iacute;. Chup&eacute; sus test&iacute;culos, y not&eacute; los movimientos interiores, y c&oacute;mo se iba poniendo tensa toda aquella zona. &Eacute;l me hab&iacute;a ido colocando en posici&oacute;n, y, sujet&aacute;ndome las nalgas, me baj&oacute; hasta que lleg&oacute; mi chocho a su boca.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a abrirme con delicadeza, volvi&oacute; a recorrer con la lengua mi rajita, antes de sumergirse en mi vagina y llegar al cl&iacute;toris otra vez, pero esta vez no paraba de subir y bajar por mi rajita, besando los labios, abri&eacute;ndolos y cerr&aacute;ndolos, mientras paseaba sus dedos por mis nalgas y la raja entre ellas, y me acariciaba dulcemente el ano.<\/p>\n<p>As&iacute; estuvimos un tiempo que yo no s&eacute; precisar. &Eacute;l iba creciendo, yo iba moj&aacute;ndome y movi&eacute;ndome de una manera que se me hab&iacute;a olvidado ya, pero que ahora resultaba f&aacute;cil recordar.<\/p>\n<p>Por fin me separ&eacute; de &eacute;l, me gir&eacute;, le bes&eacute;, mezclando nuestros jugos, lamiendo para marcar y manchar. Me puse sobre &eacute;l, me separ&eacute; algo, y tomando su pene en la mano, lo dirig&iacute; a mi chocho que lo esperaba ansioso. Entr&oacute; con la facilidad de llegar a lugar conocido. Yo iba subiendo y bajando, de rodillas me pod&iacute;a separar, y notar c&oacute;mo entraba y casi sal&iacute;a su pene de mi vagina. Yo no s&oacute;lo iba arriba y abajo, sino que tambi&eacute;n me mov&iacute;a hacia delante y atr&aacute;s, notando toda su longitud, no demasiado largo, no un monstruo, sino compa&ntilde;ero y ayudante en el placer, que &eacute;l aumentaba movi&eacute;ndose tambi&eacute;n y acarici&aacute;ndome los pechos.<\/p>\n<p>Vi que no iba a poder aguantar mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Se lo grit&eacute;<\/p>\n<p>&ndash;Me corro, Abel. Me corro.<\/p>\n<p>-Mam&aacute;, me corro contigo. Me corro.<\/p>\n<p>Y as&iacute; llegamos a corrernos los dos a la vez, en otra feliz consecuencia de esta noche. Su leche flu&iacute;a otra vez, ahora volviendo al lugar de donde &eacute;l hab&iacute;a salido. Se mezclaba con mis fluidos que se repet&iacute;an en los espasmos que me ven&iacute;an. Yo abr&iacute;a la boca para respirar mejor y repetir su nombre. &Eacute;l usaba mi nombre verdadero: Mam&aacute;.<\/p>\n<p>Esa fue la segunda vez que nos corrimos esa noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>No hab&iacute;amos acabado, no, porque hasta ahora no hab&iacute;amos hablado nada, nos comunic&aacute;bamos con el deseo y la b&uacute;squeda de los cuerpos, no ten&iacute;amos nada que establecer, todo estaba muy claro, a pesar de la oscuridad. Sin embargo, ahora, ah&iacute;tos los dos, yo llena de &eacute;l, &eacute;l vaciado en m&iacute;, &eacute;l erguido, yo sometida, de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13761,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21637","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13761"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21637\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}