{"id":21676,"date":"2019-09-17T22:00:00","date_gmt":"2019-09-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-09-17T22:00:00","modified_gmt":"2019-09-17T22:00:00","slug":"me-converti-en-mi-madre-3-jav-2c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-converti-en-mi-madre-3-jav-2c\/","title":{"rendered":"Me convert\u00ed en mi madre (3): JAV (2c)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21676\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La acompa&ntilde;&eacute; a la cama, ella me ce&ntilde;&iacute;a la cintura con su brazo, yo la tomaba del hombro. Llegamos al cuarto, abr&iacute; la cama y la acost&eacute;. Me puse a su lado, tapado apenas con la batita que hab&iacute;a tomado antes, al salir. Nos quedamos mirando. Una sonrisa de paz nos vino a las caras.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s mejor, mam&aacute;?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, hijo, nunca hab&iacute;a sentido algo tan fuerte, se ve que la falta de costumbre del cuerpo, bueno, de usar el cuerpo, fue una sobrecarga, me parece.<\/p>\n<p>&mdash;Estuviste mirando.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, ten&iacute;a miedo de lo que pudiese pasar, no s&eacute;, o no sab&iacute;a. Ahora veo que me puedes sustituir sin problemas.<\/p>\n<p>Call&oacute; un momento, ve&iacute;a que ten&iacute;a ganas de a&ntilde;adir algo. Tosi&oacute;, por ganar tiempo y valor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te lo pasaste bien?<\/p>\n<p>&mdash;Eh&hellip; Primero ten&iacute;a miedo, pero luego, me temo que las sensaciones fueron m&aacute;s exageradas de lo que jam&aacute;s hab&iacute;a sentido. Pap&aacute; no ten&iacute;a que enterarse, y esa fue mi excusa, pero la verdad es que disfrut&eacute; mucho, y pap&aacute; lo hace muy bien.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, hijo, de eso no tengo queja. Me alegro por ti, pero me he quedado triste porque ahora que ocupas mi lugar he pensado que me queda toda una vida por delante, en ti, en tu cuerpo, y yo estaba hecha a esta vida&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Tendremos que tener la esperanza de que algo cambie, no s&eacute;, esto tan irreal no s&eacute; qu&eacute; puede pasar en el futuro. Me encanta tu cuerpo, mam&aacute;, y pienso que esto se arreglar&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ay, hijo, ojal&aacute;. &iquest;De verdad te gusto&hellip; O, m&aacute;s bien, te gusta?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, no sab&iacute;a lo que se puede disfrutar con el sexo femenino. Era algo ego&iacute;sta con las chicas, y ahora&hellip; Bueno, ahora lo de las chicas, nada. Espera, &iquest;y las vecinas?<\/p>\n<p>&mdash;Eh, bueno, ten en cuenta que estamos solas gran parte del d&iacute;a, nos reunimos, nos contamos nuestras cosas y como nuestras cosas incluyen el deseo, nos tenemos que arreglar as&iacute;. Ellas consiguen que, los d&iacute;as en que no hay d&eacute;bito, nos pongamos a tono. No todos los maridos pagan sus deudas como tu padre, hijo.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, ya veo que es buen pagador y est&aacute; bien de fondos.<\/p>\n<p>&mdash;Pues t&uacute; tampoco tienes malos recursos, seg&uacute;n he visto antes, cuando tuve que usar tu pene.<\/p>\n<p>&mdash;Hombre, no me ha fallado hasta ahora.<\/p>\n<p>&mdash;Mira, hablando de &eacute;l, por la puerta asoma.<\/p>\n<p>Era verdad, la cabeza asomaba por el calzoncillo arriba. Toqu&eacute; a mi fiel amigo, que tantas alegr&iacute;as me hab&iacute;a proporcionado, y que me acompa&ntilde;aba de toda la vida, sin exagerar. Ahora, al tenerlo tan alejado, y sin embargo tan cerca, me entr&oacute; nostalgia, y lo acarici&eacute; un poquito. &Eacute;l parece que se alegr&oacute; de verme, y me salud&oacute; creciendo un poco m&aacute;s. Mi madre sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; gusto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sigo?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, &mdash;dijo con otra voz, m&aacute;s profunda.<\/p>\n<p>Me agach&eacute; y bes&eacute; mi pene, para luego lamerlo; todav&iacute;a le quedaban algunos restos de la eyaculaci&oacute;n anterior. Lo dej&eacute; limpio, y luego met&iacute; el glande en la boca, anim&aacute;ndolo. Se me ocurri&oacute; que algo que no hab&iacute;a hecho nunca, y que a lo mejor estaba bien era esto: Le baj&eacute; el calzoncillo a mi madre, sujet&eacute; el pene y lo met&iacute; entre mis tetas. El resultado fue r&aacute;pido y placentero, a juzgar por la cara de mam&aacute;, que se mov&iacute;a ahora para despojarse de la camiseta. Yo ya no ten&iacute;a nada encima, el calor me hab&iacute;a hecho despojarme de lo poco que ten&iacute;a encima.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a aceite corporal en la mesilla de noche, que yo usaba para mis masturbaciones, y ahora lo saqu&eacute; del caj&oacute;n, y lo apliqu&eacute; generosamente en mis tetas y mi pene, o sus tetas y mi pene o mis tetas y su pene, da igual, todo quedaba en familia.<\/p>\n<p>Embadurnados as&iacute;, comenzamos a besarnos dulcemente, subiendo la pasi&oacute;n con los minutos de frotes y caricias. Nos dimos cuenta de que cada uno pod&iacute;a obtener el mejor placer del otro sin decir palabra. Sab&iacute;amos qu&eacute; era lo que nos gustaba en el otro cuerpo, pero no en el que habit&aacute;bamos. De modo que las palabras m&aacute;s dulces sal&iacute;an ahora para completar nuestros deseos. A mam&aacute; le gustaba que le lamiera por dentro, que chupara su cl&iacute;toris, a m&iacute; me fascinaba que pasara sus senos por mi espalda, y, puesta sobre m&iacute;, me besara, mientras yo giraba la cara para recibirla. Todo esto lo hac&iacute;amos en el otro, en la otra, y funcionaba, pues el cuerpo ten&iacute;a memoria del placer o del deseo callado.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; a su cara y me chup&oacute; el pene, siempre reanimado, o quiz&aacute; fue ella quien se subi&oacute; a mi cara y fui yo quien abr&iacute;a su vagina y lam&iacute;a su cl&iacute;toris. Entr&aacute;bamos y sal&iacute;amos compartiendo ese d&iacute;a de aventura y deseo, que para ella hab&iacute;a sido m&aacute;s esfuerzo que para m&iacute;. Sujet&eacute; sus nalgas, las abr&iacute;, lam&iacute; su ano, lo acarici&eacute;, apenas met&iacute; la punta del dedo, pero not&eacute; que deseaba algo m&aacute;s, y me pidi&oacute; que m&aacute;s, m&aacute;s saliva y m&aacute;s dedo dentro de mi hijo, o quiz&aacute; fue ella quien me pidi&oacute; que entrara suavemente en su ano dispuesto, en un secreto que qued&oacute; por revelar para otro momento. Despu&eacute;s de un sesenta y nueve que nos llev&oacute; tan arriba que no ve&iacute;amos m&aacute;s que los ojos del otro, volvimos a usar el aceite para calmarnos con un masaje, que nos prepar&oacute; para el final. Entr&oacute; en m&iacute; con una fuerza que no me conoc&iacute;a, con un conocimiento que no ten&iacute;a, entro hasta el fin de m&iacute; y mis pensamientos, yo respond&iacute; abri&eacute;ndome del todo, cerr&aacute;ndome en torno a &eacute;l, que era yo, desde donde ella hab&iacute;a estado antes. &Eacute;ramos uno o una, dos cuerpos que se aprend&iacute;an y conoc&iacute;an y no olvidaban. Mi madre me penetr&oacute; como si lo deseara de toda la vida, y yo la recib&iacute; con un enorme suspiro de satisfacci&oacute;n, de gusto que se me escapaba por la boca, y por eso volv&iacute;a a respirar fuerte, para recuperar ese aliento que se me hab&iacute;a ido, y as&iacute; estuvimos tanto tiempo que no s&eacute; cu&aacute;ndo acabamos, eyaculando, corri&eacute;ndome, h&uacute;medos, convertidos en un r&iacute;o sin cuerpo. As&iacute;, entrelazados, h&uacute;medos, llenos de l&iacute;quidos por todos lados, nos quedamos dormidos.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Al despertarme me sent&iacute;a un poco raro, como que no me encontraba bien, como un hormigueo por todo el cuerpo. Me levant&eacute; y me vi en el espejo, con aspecto de haber pasado una noche agitada. Menos mal que era s&aacute;bado. Me rasqu&eacute;, como todas las ma&ntilde;anas, y volv&iacute; a mirarme en el espejo. Volv&iacute; a mirarme en el espejo. Volv&iacute; por tercera vez a mirarme en el espejo. &iexcl;Era yo! Por lo menos era el yo de hac&iacute;a dos d&iacute;as. Me mir&eacute; con atenci&oacute;n. El pene y los test&iacute;culos colgaban como deb&iacute;an, el pelo lo ten&iacute;a revuelto&hellip; Era yo otra vez. El hormigueo estaba desapareciendo.<\/p>\n<p>Se abri&oacute; la puerta. Mi madre me miraba. Sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Buenos d&iacute;as, hijo, &iquest;dormiste bien?<\/p>\n<p>Vino a mi lado y me bes&oacute;. Me bes&oacute; en la boca, un rato largo.<\/p>\n<p>&mdash;Ya ves que hemos vuelto. V&iacute;stete, que hay que desayunar. Pap&aacute; espera.<\/p>\n<p>Me dio con la mano en la nalga y se fue contenta, con una sonrisa&hellip;<\/p>\n<p>Cuando mi padre sali&oacute; a jugar al golf, nos sentamos en el sal&oacute;n y, hablando y comentando, toc&aacute;ndonos para comprobar la realidad, pasamos un buen rato de madre e hijo. Con los comentarios y toques para comprobar esa realidad pasamos luego un buen rato de amante y amante. As&iacute; seguimos ahora, conocedores del secreto que no se ha repetido pero intentamos reproducir cuando podemos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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