{"id":21687,"date":"2019-09-19T22:00:00","date_gmt":"2019-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-09-19T22:00:00","modified_gmt":"2019-09-19T22:00:00","slug":"juan-y-gabriel-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/juan-y-gabriel-5\/","title":{"rendered":"Juan y Gabriel (5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21687\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nos miramos un momento, nos alegr&aacute;bamos de vernos. Seg&uacute;n sub&iacute;amos a la habitaci&oacute;n, en el ascensor, nos fuimos besando, qu&eacute; importa si hay c&aacute;maras de seguridad. Entramos a la habitaci&oacute;n m&aacute;s porque recuperamos el aliento para recordar los n&uacute;meros.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s entrar, empezamos a besarnos otra vez. Le acarici&eacute; mucho la cara. Me encanta su barba y su manera de sonre&iacute;r. No me importaba que raspara, me hab&iacute;a acostumbrado a sentirlo mientras le besaba, y era parte de &eacute;l; cuando lo recordaba en casa me ven&iacute;a un escalofr&iacute;o, lo sent&iacute;a muy cerca.<\/p>\n<p>Ahora s&iacute; est&aacute;bamos cerca de verdad, y no de sue&ntilde;o. El deseo era el mismo. Fuimos en un beso por el pasillo hacia la cama. Nos tumbamos y segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos, las lenguas se entrecruzaban, los alientos se confund&iacute;an. Tom&eacute; su cara entre mis manos y me qued&eacute; mirando, sonriente, agradecido por aquel momento, por aquel hombre que conoc&iacute;a hac&iacute;a tan poco, pero que supon&iacute;a tanto desde entonces.<\/p>\n<p>Tom&eacute; aire en ese momento, y &eacute;l tambi&eacute;n. No dej&oacute;, sin embargo, de usar las manos, que me bajaron por la espalda, y se metieron bajo el pantal&oacute;n, levantando el calzoncillo y acomod&aacute;ndose en las nalgas. As&iacute; sujeto me volvi&oacute; a besar, y yo le respond&iacute; una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos &mdash;le dije.<\/p>\n<p>Fuimos al ba&ntilde;o, y all&iacute; desnudamos, el uno al otro, aprovechando esos momentos para admirar y tocarnos, comprobar que est&aacute;bamos deseosos como las otras veces. Empec&eacute; yo a besarle el cuello, rode&aacute;ndole para besarlo todo. Le desaboton&eacute; la camisa par&aacute;ndome en cada bot&oacute;n, lamiendo su pecho seg&uacute;n iba bajando. Bot&oacute;n, beso, lametazo, pez&oacute;n que adoraba y lamia y chupaba. As&iacute; se quit&eacute; la camisa, besando desde los hombros hasta las manos.<\/p>\n<p>&Eacute;l me levant&oacute; el polo, y me acarici&oacute; con la mezcla de fuerza y ternura que me volv&iacute;a loco, apret&aacute;ndome sin que yo pudiera quejarme porque era un placer que se a&ntilde;ad&iacute;a al toque, el saber la fuerza de Juan. Yo iba suspirando, siguiendo su recorrido por mi cuerpo, temblando de vez en cuando por un estremecimiento que se&ntilde;alaba los nervios en tensi&oacute;n.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; primero los zapatos, los calcetines, abr&iacute; el cintur&oacute;n y quit&eacute; el primer bot&oacute;n. All&iacute; me detuve para mirarle a la cara. Dije su nombre porque me gustaba o&iacute;rlo, le volv&iacute; a besar la boca, me puse de rodillas, baj&eacute; la cremallera, y le quit&eacute; el pantal&oacute;n. Otra vez quer&iacute;a repetir la adoraci&oacute;n anterior. S&oacute;lo con su calzoncillo, fui marcando con los dedos el contorno de su pene, que estaba semi erecto, mientras yo lo iba tocando para darle forma y vida. El tejido de su calzoncillo era fino, ajustado, me dejaba jugar con las manos con una sensaci&oacute;n el&eacute;ctrica de fuerza y poder&iacute;o. Qu&eacute; hermoso era aquel hombre. Sub&iacute; a besarlo, y baj&eacute; a seguir disfrutando e intentando que &eacute;l disfrutara conmigo. Yo no quer&iacute;a m&aacute;s que servirle.<\/p>\n<p>El calzoncillo estaba lleno de su pene, que yo mov&iacute;a a un lado, para apreciar en su envoltura, pues todav&iacute;a no era la hora de abrirlo. Tir&eacute; del tejido hacia arriba, para marcar a&uacute;n m&aacute;s las formas y fui recorriendo con los dedos sus muslos, hasta llegar a los lados de los test&iacute;culos. Met&iacute; los dedos bajo el calzoncillo y toqu&eacute; sus huevos, que estaban ardiendo. La lengua fue a intentar calmarlos, pero sin sacarlos; met&iacute; la lengua por el lateral e iba lamiendo sus huevos desde abajo, notando c&oacute;mo Juan suspiraba y me acariciaba la cabeza.<\/p>\n<p>Lam&iacute; el contorno, su entrepierna, notando su olor, bebi&eacute;ndolo. Iba tocando su polla, apret&aacute;ndola con la mano izquierda. Con la derecha fui a sus nalgas, visit&eacute; la raja, me intern&eacute; cerca del ano y sujet&eacute; el tronco bajo los test&iacute;culos. Era hora de librarle de su prisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Le baj&eacute; con cuidado el calzoncillo, admirando a la vez lo que iba descubriendo. El firme pene de Juan tan cerca de mis ojos, de mi boca. Libre de todo, desnudo, sujet&eacute; sus huevos con la mano izquierda y con la derecha pase&eacute; por su polla enhiesta.<\/p>\n<p>Apliqu&eacute; el aceite a la polla y los huevos, que sintieron el calor y el fr&iacute;o alternado de mi mano, de mi saliva, del aceite, del aire que yo le soplaba para avivar ese fuego. Aceitado ya, tom&eacute; en la boca su polla y met&iacute; primero el glande, y lo apret&eacute; con cuidado, controlando que sintiera la presi&oacute;n hasta que deseara. Mientras bajaba y sub&iacute;a la mano por su pene, iba lamiendo y apretando con la boca la cabeza, que sent&iacute;a moj&aacute;ndose, en mi, y del l&iacute;quido que iba derramando &eacute;l mismo. Todo lo aprovechaba yo para apretar y mamar.<\/p>\n<p>Apliqu&eacute; las manos a sus test&iacute;culos, suavemente tocando y acariciando. Me fui a su ano y con el vibrador peque&ntilde;o que ten&iacute;a en la bolsa de aseo, que hab&iacute;a forrado con un cond&oacute;n y lubricado con el aceite, fui tocando toda aquella zona, mientras continuaba con mis mamadas. Juan se mov&iacute;a r&iacute;tmicamente, me ayudaba a encontrar el mejor movimiento. Sub&iacute; la mirada a su cara, cuando le fui acercando los dedos al ano, y, encontr&aacute;ndolo, fui abri&eacute;ndolo con un dedo tentador, que entraba y sal&iacute;a poquito. Aceitado, le met&iacute; el consolador en el ano, viendo cu&aacute;nto pod&iacute;a introducir, y qu&eacute; le parec&iacute;a.<\/p>\n<p>Un suspiro me indic&oacute; que todo iba bien. Segu&iacute; mamando, disfrutando del placer que mi hombre sent&iacute;a. Aument&eacute; la velocidad del consolador, para acompasarla a la de mis mamadas, y not&eacute; c&oacute;mo se iba afirmando en el suelo, dispuesto para la acometida.<\/p>\n<p>Me agarr&oacute; de la cabeza y me apretaba y mov&iacute;a fuertemente, con una violencia que a m&iacute; me encantaba. Adoraba a aquel macho que era mi amo en ese momento.<\/p>\n<p>Finalmente, con un grito contenido, se corri&oacute; un largo rato en mi boca, y, cuando me separaba para respirar, sigui&oacute; eyacul&aacute;ndome en la cara, en mi sonrisa de orgullo. Segu&iacute; apret&aacute;ndole con las manos, hasta que me mand&oacute; parar, agotado, despu&eacute;s de haber derramado su leche sobre m&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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