{"id":21702,"date":"2019-09-21T22:00:00","date_gmt":"2019-09-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-09-21T22:00:00","modified_gmt":"2019-09-21T22:00:00","slug":"memorias-inolvidables-cap-20-amenaza-sin-apelacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/memorias-inolvidables-cap-20-amenaza-sin-apelacion\/","title":{"rendered":"Memorias inolvidables (Cap. 20): Amenaza sin apelaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21702\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>22 de junio (viernes).<\/p>\n<p>He pasado una ma&ntilde;ana simp&aacute;tica. He estado con mis hermanos. Hemos paseado todos juntos. Todos los vecinos ya saben que mi madre me quiere echar de casa. Unos lo aprueban, otros dicen que es una barbaridad. Los que nos conocen nos ven a todos los hermanos y me apena por ellos, porque los tratan mal a todos, al menos en su pensamiento, por mi culpa. Les digo que han de olvidarse de m&iacute;, que yo har&eacute; mi vida, si puedo vivir y puedo mantenerme me alegrar&eacute;, pero si en este mundo se me hace imposible vivir, me suicidar&eacute; y se acabar&aacute;n las penas para m&iacute; y para todos. Ha salido al frente Rosario protestando, diciendo que yo tengo que aguantar y &laquo;nosotros contigo, porque luego voy yo, me tocar&aacute; a m&iacute;; luego ser&aacute; con Eleuterio, que no dejar&aacute; que se case con quien &eacute;l quiera, luego har&aacute; lo mismo con Mercedes. Y no digamos cuando se declare Facundino; aqu&iacute; estamos metidos todos, o ella o nosotros&raquo;.<\/p>\n<p>Yo comprend&iacute;a a mis hermanos, porque es cierto, todos metidos en la misma guillotina, lo que pretende esta mujer es ahogar nuestra vida e imponerse. Sent&iacute;a la amenaza como un mazazo sobre mi cuerpo y no me quedaba nadie m&aacute;s con quien apelar; la amenaza de mi madre no ten&iacute;a apelaci&oacute;n ni para m&iacute; ni para mis hermanos. Me preocup&eacute; m&aacute;s por ellos m&aacute;s que por m&iacute;.<\/p>\n<p>Pude hablar un rato a solas con Facundino y le dije que no saliera del armario, que haga su vida, pero sin manifestarse. &Eacute;l me dec&iacute;a que eso es cobard&iacute;a. Le argument&eacute; que un d&iacute;a podr&aacute; hacer lo que quiera, pero que acabara sus estudios&hellip;, &laquo;graduate y luego ejerce tu profesi&oacute;n. Asegurado todo eso, lo dices en casa pero te vas al lugar que previamente te habr&aacute;s preparado. Mientras tanto, con bici o con coche puedes ir donde quieras y te juntas con quien quieras. Vales mucho y mereces tener mejor vida. No quisiera que pasaras por lo que yo voy pasando. Si lo hicieras y te debilitaras podr&iacute;as hacer algo grave que no me lo perdonar&iacute;a nunca, si no te hubiera avisado. Siempre que me necesites, si vivo en este mundo, me tendr&aacute;s&raquo;. As&iacute; acab&eacute; mis palabras con &eacute;l.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; la ocasi&oacute;n de hablar con Rosario y, aunque estaba Mercedes al lado, le di consejos similares, que no dijera nunca m&aacute;s nada de su orientaci&oacute;n sexual: &laquo;Lo puedes disimular y Mercedes te ayudar&aacute;&raquo;, dije. &laquo;Pero es una injusticia que te trate de este modo&hellip;&raquo;, dijo Rosario. &laquo;D&eacute;jalo, me arreglar&eacute;, descuida y no te preocupes por m&iacute;&raquo;, le dije.<\/p>\n<p>Todos sab&iacute;an que yo hab&iacute;a hecho unos cursos de supervivencia y pensaban que podr&iacute;a sobrevivir, pero si esta noche no encontraba a aquel chico que vino a la sauna, que me gust&oacute;, cuyo nombre desconozco, igual podr&iacute;a ya desesperar; me deja la familia y me deja el mundo. Dios ya me hab&iacute;a dejado hace tiempo o yo hab&iacute;a dejado a Dios.<\/p>\n<p>Con lo religioso estaba hecho un l&iacute;o y lleno de contradicciones. Los cristianos no aceptan la homosexualidad, les parece una enfermedad, una locura o una depravaci&oacute;n. S&iacute;, estoy seguro que todos no piensan igual, pero forma parte del proyecto &eacute;tico o moral de ellos que la relaci&oacute;n entre dos hombres no es correcta, aunque David tuviera su amante que se llamaba Absal&oacute;n, porque en la Biblia se dice: &laquo;Cuando David acab&oacute; de hablar con Sa&uacute;l, el &aacute;nimo de Jonat&aacute;n qued&oacute; unido al de David y lo am&oacute; como a s&iacute; mismo&hellip; Jonat&aacute;n hizo un pacto con David, a quien amaba como a s&iacute; mismo (1 Sam 18,1 y 3); &laquo;Jonat&aacute;n, hijo de Sa&uacute;l, amaba mucho a David&raquo; (1 Sam 19,1); &laquo;Jonat&aacute;n volvi&oacute; a obligar a David que le jurara por el amor que le ten&iacute;a, porque le amaba como a s&iacute; mismo. &hellip; Jonat&aacute;n y David se fundieron en un abrazo, llorando uno con otro, hasta que David cobr&oacute; &aacute;nimo (1 Sam 20,17 y 41); finalmente, cuando muri&oacute; su amado, David, como era poeta, canta:<\/p>\n<p>C&oacute;mo han ca&iacute;do los h&eacute;roes<\/p>\n<p>en medio del combate.<\/p>\n<p>Jonat&aacute;n, herido en tus alturas.<\/p>\n<p>Estoy apenado por ti, Jonat&aacute;n, hermano m&iacute;o.<\/p>\n<p>Me eras grat&iacute;simo,<\/p>\n<p>tu amistad me resultaba m&aacute;s dulce<\/p>\n<p>que el amor de mujeres.<\/p>\n<p>C&oacute;mo han ca&iacute;do los h&eacute;roes. (2 Sam 1,25-27).<\/p>\n<p>Aunque el profeta El&iacute;as ten&iacute;a a Eliseo a quien suele llamarse su disc&iacute;pulo, se puede leer lo siguiente:<\/p>\n<p>&laquo;El&iacute;as encontr&oacute; a Eliseo, hijo de Safat, quien se hallaba arando. Frente a &eacute;l ten&iacute;a doce yuntas; &eacute;l estaba con la duod&eacute;cima. Pas&oacute; El&iacute;as a su lado y le ech&oacute; su manto encima. Entonces Eliseo abandon&oacute; los bueyes y ech&oacute; a correr tras El&iacute;as, diciendo: &laquo;D&eacute;jame ir a despedir a mi padre y a mi madre y te seguir&eacute;&raquo;. Le respondi&oacute;: &laquo;Anda y vu&eacute;lvete, pues &iquest;qu&eacute; te he hecho?&raquo;. Eliseo volvi&oacute; atr&aacute;s, tom&oacute; la yunta de bueyes y los ofreci&oacute; en sacrificio. Con el yugo de los bueyes as&oacute; la carne y la entreg&oacute; al pueblo para que comiera. Luego se levant&oacute;, sigui&oacute; a El&iacute;as y se puso a su servicio&raquo; (1 Re 19,19-21).<\/p>\n<p>Aunque Juan pusiera su cabeza en el pecho de Jes&uacute;s, estando hablando de la traici&oacute;n de Judas, se lee lo siguiente: &laquo;Uno de ellos, el que Jes&uacute;s amaba (se refiere a Juan), estaba reclinado a la mesa en el seno de Jes&uacute;s. Sim&oacute;n Pedro le hizo se&ntilde;as para que averiguase por qui&eacute;n lo dec&iacute;a. Entonces &eacute;l, apoy&aacute;ndose en el pecho de Jes&uacute;s, le pregunt&oacute;: &laquo;Se&ntilde;or, &iquest;qui&eacute;n es?&raquo; (Jn 13, 23-25).<\/p>\n<p>No juzgo los textos ni tengo la capacidad para interpretarlos, pero concluyo que amar siempre es bueno, sin excepci&oacute;n, sea como sea. Tampoco juzgo a las Iglesias, seguro que tienen &ldquo;sus&rdquo; razones, pero yo estoy hecho un l&iacute;o, &iquest;Qui&eacute;n me ha hecho como soy y se ha alejado de m&iacute;? o &iquest;es que yo me he alejado de &eacute;l porque me ha hecho as&iacute;? Estas son preguntas que no me las ha resuelto nadie. Pero en cierta manera entiendo a mi madre, ella que me ha llevado en su vientre y me ha amamantado y me ha criado, me desprecia, &iquest;qui&eacute;n es el culpable ella o yo? Pienso que ni ella ni yo somos culpables, tal vez sea culpable mi padre que no supo ponerse en su sitio, dejar a mi madre en el suyo y situarme a m&iacute; en el m&iacute;o.<\/p>\n<p>Respecto a mi familia, me propuse que ten&iacute;a que salvar lo que pod&iacute;a ser salvado, mis hermanos. Con el fracaso de mi madre conmigo, no se atrever&aacute; a hacer lo mismo con mis hermanos, ellos podr&aacute;n decidir, sabr&aacute;n decidir, querr&aacute;n decidir. Ah&iacute; ten&iacute;amos a Facundino que ya quer&iacute;a separarse de la familia. Pero conseguir&eacute; que no lo haga. Ultimamente estoy pensando en &eacute;l a cada instante, no me gustar&iacute;a ver su desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando acabamos de comer, le ped&iacute; a Facundino que me ayudara a preparar mi mochila, que me guardara unas cosas en cajas en su habitaci&oacute;n y que dispusiera de las dem&aacute;s cosas que yo dejaba. Nos fuimos a mi habitaci&oacute;n y prepar&eacute; mi mochila, mientras &eacute;l met&iacute;a en dos cajas las cosas que yo dejaba sobre mi cama. Se las llev&oacute; a su habitaci&oacute;n y las sell&oacute;. Cuando regres&oacute;, mir&oacute; mi ropero y luego me mir&oacute; como quien pregunta qu&eacute; hac&iacute;amos con lo dem&aacute;s: &laquo;Lo que te guste te lo quedas y lo dem&aacute;s lo pones en esas bolsas negras y les diremos a las chicas que lo revisen y luego hagan lo que les parezca oportuno. Cuando lo m&iacute;o estaba ya preparado, vinieron las chicas y revisaron las bolsas. Alg&uacute;n cosa se guardaron de recuerdo y todas las dem&aacute;s se encargaron de llevarlas en el coche de Eleuterio al contenedor de Donar Ropa. Hab&iacute;amos acabado y yo ten&iacute;a un par de mudas en la parte superior de mi mochila.<\/p>\n<p>Me tumb&eacute; en la cama y Facundino se ech&oacute; junto a m&iacute;: &laquo;Hoy es viernes, &iquest;vas a ir a buscar a ese chico?, me pregunt&oacute;. &laquo;Quisiera hacerlo, s&iacute;, &iquest;por qu&eacute;?&raquo;, le dije. &laquo;Quiero acompa&ntilde;arte&raquo;, respondi&oacute;. Le dije: &laquo;Si est&aacute;s seguro que quieres venir, vamos los dos&raquo;.<\/p>\n<p>No fuimos a cenar, las chicas nos hab&iacute;an tra&iacute;do unas gaseosas y un buen bocata a cada uno. Ellas se hab&iacute;an tra&iacute;do el suyo y comimos los cuatro juntos. Eleuterio se hab&iacute;a ido pronto a cenar con amigos. A las chicas les dijimos la verdad, que nos &iacute;bamos a la sauna. Pero ellas nos rogaron que sali&eacute;ramos con ellas un rato y que nos fu&eacute;ramos despu&eacute;s. As&iacute; lo hicimos.<\/p>\n<p>En el sauna, est&aacute;bamos juntos Facundino y yo. Nadie se nos acerc&oacute;, lo que agradec&iacute; en el fondo de mi alma, porque solo deseaba que apareciera aquel chico, pero no vino. Est&aacute;bamos ambos calientes y le dije: &laquo;&iquest;Quieres hacerme un jinete?&raquo;. &laquo;&iquest;Qu&eacute; es eso&raquo;. Dijo &eacute;l y le contesto: &laquo;Haz lo que yo te vaya diciendo&raquo;.<\/p>\n<p>Me acost&eacute; sobre el ancho escal&oacute;n boca arriba y le indiqu&eacute; que se sentara sobre mi pene y se dedicara a controlar la penetraci&oacute;n de mi pene en su culo. Mientras se colocaba ech&eacute; mucha saliva en mi mano para pasarla por su culo y &eacute;l hizo lo mismo sobre mi polla. El tacto de la mano de Facundino sobre mi polla me puso a cien. Siempre ha sido Facundino muy delicado tocando las cosas y se notaba lo mismo acariciando mi polla. Luego sujetaba yo mi polla de modo vertical para que no se me doblara y se me escapara en cualquier direcci&oacute;n hasta que &iexcl;zis zas!, hab&iacute;a entrado la punta de mi pene. Ya notaba su esf&iacute;nter presionando mi flecha y electrizando mi polla. Pero a &eacute;l debi&oacute; dolerle por el &iexcl;huy, hum! que exclam&oacute;. Le dije que se parara y descansara un poco. Luego sin decirle nada continu&oacute; y as&iacute; a poquitos entr&oacute; toda y tuve que quitar mi mano, porque ya se sentaba en mi pubis. Se arque&oacute; de tal modo que pude besarle en la cara, y dobl&oacute; su cabeza para llegar su lengua a mi boca. Estaba lleno de placer y comenz&oacute; a hacer unos movimientos tal como lo suger&iacute;a su placer, en circular o en l&iacute;nea recta, como en forma de cruz y gem&iacute;a de placer porque estaba rozando mi pene sobre su pr&oacute;stata.<\/p>\n<p>S&eacute; que le gust&oacute; y jug&oacute; mucho rato de esa manera y mi polla estaba a cien dando mucho disfrute que ya notaba incluso en mis piernas hasta el vientre. Le suger&iacute; que se moviera verticalmente cuando quisiera, pero antes de que yo me corriera. Entendi&oacute; y se puso de cara a m&iacute;. No entend&iacute; c&oacute;mo se pudo mover para dar la vuelta, sujet&aacute;ndose en mi cabeza y hombros y levantando sus piernas de modo que no me atropell&oacute; con sus pies. Hay cosas que nacen y ah&iacute; nos besamos a gusto mientras &eacute;l hac&iacute;a que me pene entrara y saliera verticalmente de su culo. Not&oacute; el calor de mi pene, me lo dijo y volvi&oacute; a darse la vuelta para ponerse de espaldas levant&oacute; sus piernas de nuevo y sentado sobre mi pubis con mi polla en su vientre me hizo penetrarlo al m&aacute;ximo de lo que daba mi instrumento y comenz&oacute; a bailar masturbando mi polla con su ano. Me puse a masturbar la suya con una mano y con la otra le acariciaba sus pezones. De nuevo se arque&oacute;, y mientras nos volv&iacute;amos a besar descarg&oacute; al aire todo su semen, y segu&iacute;a movi&eacute;ndose. Su polla segu&iacute;a dura y no tard&eacute; en descargar dentro de &eacute;l. Se qued&oacute; tumbado encima de m&iacute; y poco a poco fue sacando mi polla de su culo.<\/p>\n<p>Se dio la media vuelta tumbado y me dio las gracias en un profundo y largo beso que le correspond&iacute;. Est&aacute;bamos perfectamente compenetrados.<\/p>\n<p>&mdash; D&eacute;jame que me vaya contigo, &mdash;me dijo.<\/p>\n<p>&mdash; Te necesito en casa y que acabes tus estudios, luego, si sigues pensando lo mismo, ya te busco y decidimos, &mdash;le contest&eacute;.<\/p>\n<p>Nos quedamos as&iacute; mucho tiempo susurr&aacute;ndonos al o&iacute;do las mil ocurrencias que nos ven&iacute;an a la cabeza. Entraba y sal&iacute;a gente, se nos acercaban a mirar y no les hac&iacute;amos caso. As&iacute; que fuimos a darnos una ducha de agua fr&iacute;a. Nos duchamos juntos, sin problemas, escr&uacute;pulos ni verg&uuml;enza. Est&aacute;bamos felices en esa situaci&oacute;n d&aacute;ndonos cuenta que nos entend&iacute;amos perfectamente. Le invit&eacute; a ir a una cabina oscura. Lo sent&eacute; en la banqueta, le abr&iacute; las piernas y me puse a mamarle su polla. Hab&iacute;a una alegre penumbra que nos dejaba ver nuestros cuerpos y distingu&iacute;amos los gestos de la cara.<\/p>\n<p>Cuando vi que su polla estaba ya casi a su tope y mi culo me lo hab&iacute;a amansado mientras le chupaba su polla hasta meter y sacar varias veces tres de mis dedos con facilidad, me sent&eacute; de espaldas a &eacute;l sobre su pubis, de modo que su polla estaba en horizontal a mi agujero. &laquo;&iexcl;Am&aacute;rrate fuerte!&raquo;, le dije y reaccion&oacute; positivamente. &Eacute;l era mi silla caliente. Levant&eacute; mi cuerpo, puse mis pies sobre sus muslos muy cerca de sus rodillas y mi culo subi&oacute; a la altura de su estern&oacute;n. Amarr&oacute; la polla suya con sus manos mientras yo bajaba y me sentaba otra vez sobre su pubis con su polla dentro. No tard&eacute; en sentarme del todo y acomodarme. Me abraz&oacute; fuerte por mi cintura y para que me pudiera mover me amarr&oacute; las rodillas. &Eacute;ramos como un solo cuerpo, sent&iacute;a su coraz&oacute;n palpitar en mi espalda y todo su cuerpo envolvi&eacute;ndome. Una sensaci&oacute;n verdaderamente espectacular.<\/p>\n<p>Al rato, y para darle mayor gusto, me incorpor&eacute; e hice lo mismo de cara a &eacute;l, colocando mis pies sobre la banqueta. Nuestras caras estaban juntas, necesit&aacute;bamos nuestras manos para abrazarnos y no caernos, ambos est&aacute;bamos como sentados. Mi pene rozaba con su abdomen y parec&iacute;a que su vientre me lo estaba masturbando. As&iacute; estuvimos todo el tiempo, bes&aacute;ndonos con lengua dentro y alternando con besos y suaves mordiscos al cuello, hasta que nos vinimos al mismo tiempo, porque me grit&oacute;: &laquo;Me corro, me corro&raquo; y le contest&eacute;, &laquo;suelta, que yo tambi&eacute;n me voy&raquo;. Y as&iacute; fue. Nuestros vientres quedaron llenos de mi semen y cuando ya se hab&iacute;a amansado su polla, me puse de rodillas delante de &eacute;l y le limpi&eacute; la polla de los restos de semen con mi boca. Mientras &eacute;l iba recogiendo mi semen de su vientre con el dedo para met&eacute;rselo a la boca. No dej&eacute; de mamarle la polla hasta que volvi&oacute; a pon&eacute;rsela dura y aunque not&eacute; que su pene ya se hab&iacute;a llenado de sangre y que iba a bombear, no lo saqu&eacute; de la boca para comerme a mi propio hermano. As&iacute;, con ese pensamiento me tragu&eacute; todo su semen caliente.<\/p>\n<p>Acabamos con un largo beso y le dije: &laquo;Creo que nos vamos al jacuzzi a relajarnos, luego nos damos una buena ducha y nos vamos a casa&raquo;. Me contest&oacute;: &laquo;Esta noche dormimos juntos&raquo;.<\/p>\n<p>Hicimos lo previsto. Llegamos a casa, entramos sigilosamente hasta mi habitaci&oacute;n por esa noche. Nos acostamos juntos, desnudos los dos, con nuestros cuerpos abrazados. Facundino se durmi&oacute;, estaba fatigado de cuerpo y relajado de alma. Dorm&iacute;a sonriendo. Estuve un rato sin poder dormir y me levant&eacute; para descargar estas sensaciones en tu interior, querido diario. Son las 6 de la ma&ntilde;ana y me voy a acostar sigilosamente para despertar en un par de horas, a ver qu&eacute; me depara el d&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>22 de junio (viernes). He pasado una ma&ntilde;ana simp&aacute;tica. He estado con mis hermanos. Hemos paseado todos juntos. Todos los vecinos ya saben que mi madre me quiere echar de casa. Unos lo aprueban, otros dicen que es una barbaridad. 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