{"id":21724,"date":"2019-09-24T22:00:00","date_gmt":"2019-09-24T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-09-24T22:00:00","modified_gmt":"2019-09-24T22:00:00","slug":"eva-y-su-hijo-abel-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/eva-y-su-hijo-abel-5\/","title":{"rendered":"Eva y su hijo Abel (5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21724\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pasaron unos d&iacute;as, en que la tensi&oacute;n entre nosotros se fue calmando, sin desaparecer. Nos encontr&aacute;bamos por el pasillo, nos bes&aacute;bamos, nos acarici&aacute;bamos, nos toc&aacute;bamos al descuido, sin decirnos nada, sonriendo y recordando en mi caso.<\/p>\n<p>El siguiente fin de semana &iacute;bamos a estar solos otra vez, porque Ad&aacute;n visitaba el pueblo, iba a atender el huerto que ten&iacute;a all&iacute;; en realidad creo que lo que quiere es no estar en casa, simplemente estar por ah&iacute; fuera. Eli hab&iacute;a quedado con unas amigas para ir a la capital de la regi&oacute;n, a ver tiendas. Eso dec&iacute;a, pero, como antes, yo dudaba.<\/p>\n<p>A m&iacute; me daba igual qu&eacute; motivos tuvieran, lo importante era que me quedaba sola con Abel. Me duch&eacute; largo tiempo, estuve frot&aacute;ndome e imagin&aacute;ndome a Abel conmigo, aprovech&eacute; para inspeccionarme con los dedos, acabar con la depilaci&oacute;n que me quedaba pendiente, y luego pintarme los labios un poco. Me acord&eacute; del perfume que me hab&iacute;an regalado para Reyes, y me puse unas gotitas. Me encantaba aquel aroma. Todo esto era como si fuese un d&iacute;a de fiesta.<\/p>\n<p>Al salir del ba&ntilde;o vi que Abel estaba en el sal&oacute;n. Me acerqu&eacute; a &eacute;l, me agach&eacute; y le bes&eacute; la boca; &eacute;l not&oacute; mis labios pintados, les pas&oacute; la lengua, se manch&oacute; un poco, le lam&iacute; yo su lengua pintada de m&iacute;, sus labios con mi sabor, y as&iacute; estuvimos un momento, mientras yo me arrodillaba en el sof&aacute;, poni&eacute;ndome sobre &eacute;l, sent&aacute;ndome en sus muslos.<\/p>\n<p>Yo me hab&iacute;a puesto un vestido ligero, sin mangas, y una braguita tanga que me resaltaba los muslos, me hac&iacute;a las piernas largas. Ya presum&iacute; de ellas en otra ocasi&oacute;n. Por delante me encajaba perfectamente, me hac&iacute;a, creo, unas piernas y culo bien monos, y el monte de Venus estaba resaltado, todo suavecito. Todo esto, por si acaso. No s&oacute;lo quer&iacute;a atraer a Abel, tambi&eacute;n quer&iacute;a sentirme sexi yo misma.<\/p>\n<p>Sus manos se dirigieron a mis nalgas inmediatamente, me acariciaban suavemente, con la punta de los dedos, yendo a tocar el el&aacute;stico de la braga y tirando un poco para luego soltarlo y que me diera un azotito.<\/p>\n<p>Yo me iba moviendo sobre sus muslos, sent&aacute;ndome o levant&aacute;ndome un poco para acomodarme e irme acercando a su entrepierna, que notaba iba tens&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Me sujet&oacute; ahora por la cintura, mientras me besaba m&aacute;s fuerte, y me miraba sonriente cuando se separaba, volviendo a besarme otra vez. Qu&eacute; delicia estaba sintiendo invadirme el cuerpo. Se me pon&iacute;an los pezones duros, se destacaban bajo la tela, y fue all&iacute; donde empez&oacute; a chuparme, a trav&eacute;s del vestido, moj&aacute;ndome por fuera mientras yo me mojaba adentro. Me sujetaba suavemente con los dientes y luego, como pidiendo perd&oacute;n, me lam&iacute;a otra vez, o sub&iacute;a a mi boca, a estar bes&aacute;ndome un largo rato.<\/p>\n<p>Sus manos subieron a mis pechos, lleg&oacute; y apret&oacute; con los pulgares mis pezones, que respond&iacute;an a su toque, a su llamada. Frotaba la humedad de su saliva contra mis pezones, no protegidos por la tela.<\/p>\n<p>Me susurr&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Vamos a la cama, estaremos m&aacute;s c&oacute;modos.<\/p>\n<p>Asent&iacute; con la cabeza, nos levantamos y fuimos de la mano por el pasillo. No a su habitaci&oacute;n. A la m&iacute;a, a la cama de matrimonio. Para qu&eacute; &iacute;bamos a estar inc&oacute;modos, pudiendo tener la cama grande. En la puerta nos volvimos a besar, yo me colgaba de su cuello, me iba separando y juntando los labios con los suyos, nos d&aacute;bamos piquitos y sonre&iacute;amos.<\/p>\n<p>Se inclin&oacute; un poco y me levant&oacute;; entr&eacute; en sus brazos como reci&eacute;n casada. Me llev&oacute;, dej&aacute;ndome caer suavemente en la cama, y se me qued&oacute; mirando.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; es, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>&mdash;Te estoy admirando, mam&aacute;. Est&aacute;s preciosa.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, mi ni&ntilde;o, debe ser por ti. Por eso me arregl&eacute; hoy.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias a ti.<\/p>\n<p>Se acost&oacute; a mi lado, seguimos bes&aacute;ndonos y empez&oacute; a desnudarme. Por suerte, lo que llevaba no era dif&iacute;cil de quitar. Arriba, y fuera vestido. Me puso boca abajo y me levant&oacute; los pies, que comenz&oacute; a besar y lamer, meti&eacute;ndose mis dedos en la boca y dando gru&ntilde;idos de satisfacci&oacute;n. Empez&aacute;bamos el ritual.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a con mis braguitas, hice gesto de sac&aacute;rmelas, pero me lo impidi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Luego.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; ocupado con mis pies, y despu&eacute;s se fue a mis muslos, que acarici&oacute; suavemente. Mir&oacute; por la habitaci&oacute;n, no encontr&oacute; lo que quer&iacute;a, se fue sin decirme nada, y volvi&oacute; enseguida con una botellita. Era un gel, que me extendi&oacute; por las piernas, y fue acariciando hasta hacer que me la absorbiera la piel. Me sent&iacute;a especialmente sensible, h&uacute;meda, consciente de cada roce, con la cabeza en la almohada, el pelo me tapaba la cara, y Abel se extend&iacute;a por mis piernas, que me enviaban la electricidad de su toque al resto del cuerpo.<\/p>\n<p>Ahora hab&iacute;a llegado a mi culo, que tom&oacute; entre las manos y comenz&oacute; a besar, mientras tambi&eacute;n me aplicaba el gel y firme pero suavemente me daba un masaje.<\/p>\n<p>Con la lengua me fue recorriendo la braguita, se me erizaba el pelo, me daban escalofr&iacute;os, por la mezcla de su lengua y su toque, del gel y su saliva. Me separ&oacute; la braga del culo, meti&oacute; la lengua por la raja y me fue bajando la lengua por el camino hasta mi ano, donde se detuvo, ensalivando mi hoyito. Me tom&oacute; en sus manos y me levant&oacute;, culo arriba, para bajarme la braga, que me dej&oacute; en los muslos, donde se me tensaba deliciosamente, y me lleg&oacute; a la vulva, desde abajo. Yo temblaba de la espera, notaba sus manos sujet&aacute;ndome fuerte, y luego su lengua incansable que me lam&iacute;a por dentro y por fuera, me separaba los labios, entraba a visitarme por todos mis lugares, compartiendo su saliva y mis jugos, mientras yo me mov&iacute;a del gusto, y suspiraba Abel, Abel, olvidando qui&eacute;nes &eacute;ramos &eacute;l y yo, pues s&oacute;lo &eacute;ramos dos amantes entregados.<\/p>\n<p>&Eacute;l segu&iacute;a vestido, y ahora me dej&oacute; en la cama, de rodillas, con mi culo hacia &eacute;l, y se puso de pie para desvestirse. Ve&iacute;a yo su entrepierna hinchada, y c&oacute;mo su cuerpo joven se desnudaba f&aacute;cilmente, ante mi admiraci&oacute;n, porque yo segu&iacute;a en la cama, pero le miraba desde aquella posici&oacute;n; no me dio tiempo a cambiar, porque volvi&oacute; a la cama y sigui&oacute; acariciando.<\/p>\n<p>Me retir&oacute; la braga, y cuando yo iba a bajar el culo me lo impidi&oacute;, sujet&aacute;ndome con la mano, y, poni&eacute;ndose delante de m&iacute;, me agarr&oacute; y puso ahora de espaldas, con mi vulva hacia arriba, &eacute;l de rodillas segu&iacute;a lamiendo, chup&aacute;ndome el cl&iacute;toris mientras yo enlazaba mis piernas alrededor de su cuello, y &eacute;l se hund&iacute;a en m&iacute;. Mis manos, en la cama, me sujetaban en la contorsi&oacute;n placentera; luego, hundiendo los codos, se me fueron a mis tetas, donde pellizcaban mis pezones.<\/p>\n<p>Me empezaba a mover r&iacute;tmicamente, aumentando la velocidad porque el calor tambi&eacute;n sub&iacute;a, desde mi chocho hasta el &uacute;ltimo rinc&oacute;n de mi cuerpo. Mis muslos se tensaban alrededor de su cuello, y &eacute;l me sujetaba y abr&iacute;a m&aacute;s la vulva, me com&iacute;a todo el chocho vorazmente, se ayudaba de los dedos que entraban y sal&iacute;an.<\/p>\n<p>Me fue bajando a la cama, y, ya acostada, sigui&oacute; &eacute;l chupando y sorbi&eacute;ndome, mientras iba explorando mi vagina con un dedo, luego dos, y comenz&oacute; un mete y saca fren&eacute;tico. Yo gem&iacute;a de gusto, y le ped&iacute; m&aacute;s, m&aacute;s, tres, y con tres dedos en mi chocho me mov&iacute;a a su ritmo incansable, cada vez m&aacute;s hasta que me fui perdiendo en un torbellino que no consegu&iacute;a detener, y con m&aacute;s violencia me llevaba a donde desembocar, desde su boca y sus dedos por mi chocho a mi boca que gritaba una sola vocal, todo mi nombre y mi mundo, aaahhh. Repet&iacute; el grito con cada sacudida del orgasmo, de los orgasmos que me recorrieron el cuerpo entero no s&eacute; cu&aacute;ntas veces. Me estuve corriendo un tiempo infinito, sujetando la cabeza de mi hijo, que segu&iacute;a fuertemente d&aacute;ndome placer hasta que no pude m&aacute;s y le indiqu&eacute; que parase, le supliqu&eacute;, porque me sent&iacute;a morir, con una muerte deseada, en la agon&iacute;a del placer que me derret&iacute;a.<\/p>\n<p>Estuve respirando fuerte mucho rato, mientras Abel me lam&iacute;a de cintura hacia arriba, para volver a poner sus manos sobre mis caderas y qued&aacute;rseme mirando. Yo le mir&eacute; con el amor mezclado de madre y amante, sonriendo en el olvido que me hab&iacute;a dado el sexo, contenta yo sola con &eacute;l, abandonada a mi hijo y a sus deseos.<\/p>\n<p>Abel se me acerc&oacute;, puso su boca al lado del o&iacute;do y susurr&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gust&oacute;?<\/p>\n<p>Asent&iacute; con la cabeza, volviendo a sonre&iacute;r con el abandono que me pose&iacute;a desde que hab&iacute;amos entrado en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, mi amor, me encant&oacute;. Y quiero devolverte este favor. Ven aqu&iacute;, que te muerdo.<\/p>\n<p>Le lanc&eacute; una dentellada sonriente, y vi c&oacute;mo le brillaban los ojos. Eso me excitaba m&aacute;s. Recuperada, me dirig&iacute; a sus labios y los bes&eacute;, y luego los mord&iacute;, sin obtener sangre, pero eso ya vendr&iacute;a luego, le dije. La misma mirada, ahora con un temor y un deseo mezclados.<\/p>\n<p>Le ataqu&eacute; el cuello, chupando fuertemente, deslizando las manos por sus hombros, mientras le volv&iacute;a a besar con fiereza, atacando y retir&aacute;ndome, sin darle tiempo a contestarme, dominando yo a mi hijo, contest&aacute;ndole como &eacute;l me hab&iacute;a respondido antes. Le ol&iacute; el pecho, donde se concentraba su sangre, en su coraz&oacute;n. Vagamente me llegaba mi propio olor de hembra, el perfume que me hab&iacute;a puesto, se confund&iacute;an con mi respiraci&oacute;n en su vientre, donde hab&iacute;a llegado y me refrescaba como un animal en su pradera, mi lengua en su ombligo, donde hab&iacute;amos estado unidos; sub&iacute; las manos a su pecho, y mientras le besaba su tenso vientre alcanc&eacute; los pezones, y clav&eacute; las u&ntilde;as en la piel alrededor, s&oacute;lo advirtiendo de mi poder.<\/p>\n<p>Abel todo estaba en tensi&oacute;n, la electricidad de mi deseo se juntaba con la seguridad de ser la presa, y yo su cazadora. Le persegu&iacute; por la espalda con las manos que eran garras ya, mis u&ntilde;as le raspaban la espalda, muy despacio, mientras le dec&iacute;a, acerc&aacute;ndome a su pene:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta? &iquest;Te gusta as&iacute;, Abel? D&iacute;melo.<\/p>\n<p>Qued&oacute; dudando un segundo, mir&aacute;ndome con asombro, pero se rindi&oacute; ante mis poderes reci&eacute;n descubiertos:<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, te adoro, hazme lo que quieras. Te quiero follar.<\/p>\n<p>&mdash;Esp&eacute;rame, que yo te dir&eacute; cu&aacute;ndo. Yo mando ahora.<\/p>\n<p>Le di la vuelta, me sent&eacute; sobre &eacute;l, le roc&eacute; con las u&ntilde;as nuevamente, bajando por la columna, apretando a veces con los dedos, tensa y pose&iacute;da, mientras &eacute;l se entregaba. Me sent&eacute; sobre sus muslos y le abr&iacute; las nalgas. Deslic&eacute; el dedo por la raja, llegu&eacute; al ano, que primero masaje&eacute; y luego abr&iacute; con un dedo, &eacute;l volvi&oacute; a quedarse tenso, expectante. Aquello fue un aviso nada m&aacute;s, no era lo que yo quer&iacute;a en ese momento. Desplegaba mis posibilidades como mis alas.<\/p>\n<p>&mdash;Soy tu diablesa, Abel. Te poseo para siempre.<\/p>\n<p>Le toqu&eacute; el pene, y comenc&eacute; a frotarlo, suavemente, duramente, almacenando y soltando las ganas que ten&iacute;a de &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;Me vas a follar cuando yo te diga, Abel.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando t&uacute; digas, mi ama.<\/p>\n<p>Otra vez boca arriba, a horcajadas sobre &eacute;l, sujet&aacute;ndome a su pene como si lo cabalgara, le tom&eacute; las manos, eleg&iacute; dedos, los lam&iacute;, me los llev&eacute; a la vagina, mov&iacute; la mano de mi hijo para indicarle los lugares, le orden&eacute; apretar, que no parara, y me obedeci&oacute; como buen hijo. &Eacute;l me masturbaba mientras yo le lam&iacute;a los pezones, con fuerza le apretaba, y luego le soltaba.<\/p>\n<p>Le mand&eacute; detenerse y me qued&eacute; mirando su cara. Me baj&eacute; a besarle suavemente.<\/p>\n<p>&mdash;Pen&eacute;trame, &eacute;ntrame, inv&aacute;deme, f&oacute;llate a tu madre, Abel.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en m&iacute; porque se lo mand&eacute; y lo deseaba, como yo. Yo le esperaba sobre &eacute;l, dirig&iacute; su pene y me sentaba y levantaba gozando de su pene tan erecto. Le miraba fijamente, observando sus gestos, sin callarme yo nada de lo que sent&iacute;a, f&oacute;llame, sigue as&iacute;, la mano, yo me iba masturbando mientras &eacute;l me penetraba. Me di la vuelta para sentir m&aacute;s sin ver. Me corr&iacute; agarrada a sus piernas. &Eacute;l se corri&oacute; unos segundos despu&eacute;s de m&iacute;.<\/p>\n<p>Me estaba acariciando el culo, y abri&eacute;ndome las nalgas, cuando se abri&oacute; la puerta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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