{"id":21774,"date":"2019-10-02T22:00:00","date_gmt":"2019-10-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-10-02T22:00:00","modified_gmt":"2019-10-02T22:00:00","slug":"adicta-a-mi-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/adicta-a-mi-cuerpo\/","title":{"rendered":"Adicta a mi cuerpo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21774\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En esta ocasi&oacute;n me he decidido confesar mis experiencias sexuales m&aacute;s calientes. No s&eacute;, quiz&aacute; por terapia, por desahogo, o por mera calentura.<\/p>\n<p>Mi historia cuenta desde muy ni&ntilde;a sufriendo de sobrepeso, debido a esto siempre hab&iacute;a tenido muy baja autoestima hasta pasada la adolescencia, donde pas&eacute; los peores d&iacute;as de mi vida, sola y sin que ning&uacute;n chico se fijara en m&iacute;.<\/p>\n<p>Pero todo cambi&oacute; desde que decid&iacute; dedicarme a mi cuerpo haciendo ejercicio. Me llevar&iacute;a largos a&ntilde;os lograrlo, pero finalmente consegu&iacute; el cuerpo que tanto quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Muchas cosas pasaron y cambiaron en m&iacute;, por ejemplo mi autoestima, mi seguridad y mis gustos. Sin duda ya no era la misma chica gorda e insegura de antes. Me volv&iacute; adicta al ejercicio, adicta a mi cuerpo, sal&iacute;a todos los d&iacute;as a correr por las ma&ntilde;anas, y por la tarde al gimnasio. Entre el trabajo y mis estudios, no descuido un solo momento mi hermoso y bien torneado cuerpo.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a vuelto adicta a m&iacute; misma, a las miradas en la calle, en el gimnasio o en el parque, lleg&oacute; el momento en el que no hab&iacute;a cosa que me excitara m&aacute;s que volver locos a los hombres, que antes me ignoraban y trataban como basura, perdi&eacute;ndose ahora en mi trasero, mis tetas y mi delgada cintura, siendo enseguida botados ahora por m&iacute;.<\/p>\n<p>En el gimnasio:<\/p>\n<p>Mi lugar favorito para lucirme, sin duda es el gimnasio. Lo que m&aacute;s me gusta es vestir mis pantalones de licra m&aacute;s ajustados para que se me pegue en mi co&ntilde;o depilado dejando ver mi culo bien parado y firme, con un top diminuto que realce mis grandes tetas poniendo al descubierto mi abdomen plano y cintura esbelta.<\/p>\n<p>En alguna ocasi&oacute;n me sent&iacute;a tan caliente que me fui con unas licras casi transparentes y un peque&ntilde;o top deportivo sin nada debajo. Me fascinaba como todos me miraban, con lujuria, con morbo y depravaci&oacute;n. Eso siempre me pone muy caliente. Recuerdo exhibirme con lujo de descaro mientras hac&iacute;a mis rutinas y me tomaba una que otra fotograf&iacute;a. Esa sensaci&oacute;n de ser el centro de atenci&oacute;n y sentir la textura del nylon en mi mojada vagina al estirar mis piernas, mientras todos me miran mis pezones reventando el el&aacute;stico de mi top. Simplemente es lo mejor.<\/p>\n<p>Haciendo la caminata:<\/p>\n<p>Otro d&iacute;a me despert&eacute; incre&iacute;blemente excitada, as&iacute; que me vest&iacute; con mis deportivos favoritos, aquellos blancos con rayas grises y azules, acompa&ntilde;ados con un top blanco, y sal&iacute; a correr un poco. Sin ponerme nada debajo.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a incre&iacute;ble, como toda una diosa. Mientras caminaba en el parque no pod&iacute;a dejar de espiar las miradas de los hombres, a su vez, vi&eacute;ndome a m&iacute;. Yo misma no pod&iacute;a dejar de verme, quiz&aacute; era demasiado, no lo s&eacute;, aquellos leggings estaban muy ajustados, y eran demasiado transparentes, con buenos ojos se pod&iacute;a ver mi partecita depilada marcando todos mis labios entre mis piernas, de hecho era tan ajustado que si tuvieses una buena visi&oacute;n se pod&iacute;a ver hasta mi cl&iacute;toris levant&aacute;ndose un poco entre mis labios.<\/p>\n<p>Estaba tan caliente que me detuve en una banca del parque a hacer un poco de estiramientos. No me interesaba nada, solo quer&iacute;a exhibirme como una zorra. Saber que cualquiera que pasara por ah&iacute;, hombre, anciano, mujer o adolecente, podr&iacute;a verme en mi conjunto deportivo que poco dejaba a la imaginaci&oacute;n, es una de las cosas que m&aacute;s me excita.<\/p>\n<p>En el trabajo:<\/p>\n<p>Por supuesto el trabajo no queda exento de mis locuras. Trabajo en una oficina, en el piso catorce de un edificio muy popular en el centro de la ciudad. Es un trabajo que poco tiempo deja para uno mismo, pero desde luego que me he dado mis aventuras para lucir mi cuerpo.<\/p>\n<p>Por ejemplo, nunca pierdo la oportunidad de usar mis vestidos m&aacute;s ajustados y cortos, sobre unos coquetos tacones altos acompa&ntilde;ado del conjunto de la lencer&iacute;a m&aacute;s sensual. No hay nada como una minifalda tableada con una blusa transparente para lucir aquella lencer&iacute;a con la m&aacute;s peque&ntilde;a excusa, al quitarme el saco, o cruzar las piernas.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n me encontraba aburrida en mi cub&iacute;culo frente a mi ordenador, cuando se me ocurri&oacute; hacer una de mis locuras. Ese d&iacute;a vest&iacute;a una blusa blanca transparente, sobre un sujetador del mismo color, con un traje color gris de saco y falda.<\/p>\n<p>Bueno, lo que sucedi&oacute; fue que al estar en el ba&ntilde;o mientras me arreglaba el cabello, me lleg&oacute; la idea de quitarme mi sujetador y quedarme solo con mi camisa transparente. No lo pens&eacute; mucho y lo hice. Dobl&eacute; mi sost&eacute;n lo m&aacute;s apretado que pude y me lo escond&iacute; en el bolsillo de mi saco. As&iacute; sal&iacute; despreocupada y bien caliente cu&aacute;l perra soy.<\/p>\n<p>Una vez en mi escritorio de nuevo, me quit&eacute; mi saco sin m&aacute;s y continu&eacute; con el poco trabajo que ten&iacute;a. Aquella sensaci&oacute;n de mostrar mis pezones a quien fuese que pasare frente a mi cub&iacute;culo me pon&iacute;a muy mojada. Me toqu&eacute; un poco ese d&iacute;a bien recuerdo.<\/p>\n<p>Siempre he querido intentar algo parecido en una de las tantas conferencia que tenemos, pero nunca me he atrevido.<\/p>\n<p>En los puestos ambulantes:<\/p>\n<p>Por mi casa se pone un mercadillo que atraviesa las calles a lo largo de un par de cuadras, bastante grande por cierto, d&oacute;nde se alinean mercaderes de todos lugares para comerciar sus art&iacute;culos, como ropa, fruta, tecnolog&iacute;a, cosas nuevas, usadas, pel&iacute;culas y un sinf&iacute;n de cosas m&aacute;s.<\/p>\n<p>A m&iacute; me encanta visitar esos lugares, no solo porque encuentras excelentes ofertas, sino porque tambi&eacute;n puedo ir a lucir mis mejores conjuntos y vestidos.<\/p>\n<p>Uno de esos d&iacute;as, estaba tan caliente, que me puse un vestido amarillo con estampado de rosas, holgado, deb&iacute;a ser fresco pues era uno d&iacute;a de verano en el que bien podr&iacute;amos estar a m&aacute;s de treinta grados cent&iacute;grados. Me sent&iacute;a tan bien, pero tan zorra que me decid&iacute; por no ponerme nada debajo. La sensaci&oacute;n de estar desnuda debajo del delgado vestido, era muy fresca, pero sobre todo excitante.<\/p>\n<p>Sin medir consecuencias me fui a aquel mercadillo, a pocos minutos de mi casa. Por esos d&iacute;as, ya hab&iacute;a terminado con mi novio, por lo que me sent&iacute;a un poco deprimida y enojada, lo que tambi&eacute;n quer&iacute;a decir que no hab&iacute;a tenido sexo en un buen rato.<\/p>\n<p>Al llegar me parec&iacute;a ser modelo en pasarela, sab&iacute;a que todos me mirar&iacute;an, aquel vestido ligero por su natural tela delgada, dejar&iacute;a ver a contraluz perfectamente mi desnuda silueta forjada a base de sudor y esfuerzo. Mis tetas levantar&iacute;an los delgados pliegues de la tela con mis firmes y erectos pezones, mientras el viento se encargar&iacute;a de exhibir mis moldeadas piernas, y quiz&aacute; con algo de suerte, un poco m&aacute;s all&aacute;.<\/p>\n<p>En esas estaba, con aires de reina de belleza, cuando se me ocurre comprarme una cerveza preparada. Por mi estilo de vida, no soy mucho de tomar bebidas alcoh&oacute;licas, sin embargo, por el calor insoportable, simplemente se me antoj&oacute;, fui d&eacute;bil. Lo ameritaba.<\/p>\n<p>En fin, por mi complexi&oacute;n delgada y que como dije, no acostumbro a beber, r&aacute;pidamente aquella inocente bebida me puso un poco desequilibrada, por decirlo as&iacute;. No lo sab&iacute;a, pero aquella decisi&oacute;n ser&iacute;a mi perdici&oacute;n ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Tambaleando, bueno, caminando entre los puestos ambulantes, me dedicaba a curiosear deteni&eacute;ndome en uno que otro puesto que me ll&aacute;mese la atenci&oacute;n. Todo parec&iacute;a normal, pero entonces el alcohol comenz&oacute; a hacer estragos, paso a paso me sent&iacute;a cada vez m&aacute;s agitada, mi respirar se aceleraba, mi pulso aumentaba y bajo mi vestido ya se ergu&iacute;an mis pezones en mis tetas duras.<\/p>\n<p>Al caminar sent&iacute;a mi vagina tan mojada que en un momento juro que sent&iacute; como me escurr&iacute;a una delgada gota a lo largo de mi pierna. Estaba realmente excitada, y el roce con la gente me pon&iacute;a cada vez peor. Uno que otro se intentaba sobre pasar, metiendo mano en mi trasero, pero siendo sincera no me importaba, me gustaba.<\/p>\n<p>Solteros o casados:<\/p>\n<p>Ya caminaba como venado reci&eacute;n nacido, en parte por la cerveza, en parte por la tremenda calentura que me cargaba. Intentaba disimular deteni&eacute;ndome en los puestos de tanto en tanto, haciendo ofertas, mirando ropa, art&iacute;culos y todo eso.<\/p>\n<p>Estando en esas, me encontr&eacute; con un puesto de ropa deportiva, mi perdici&oacute;n. Ya hab&iacute;a pasado por algunos otros, pero &eacute;ste me pareci&oacute; diferente. No lo s&eacute;, me hab&iacute;a parecido ver un par de conjuntos muy lindos. Pero era otra cosa, era el lugar, era una tienda como las dem&aacute;s, pero ten&iacute;a tanta ropa colgada alrededor que le cubr&iacute;a por completo. No lo s&eacute;, eso me daba la sensaci&oacute;n de que una vez dentro, bajo todas esas prendas estar&iacute;a en completa privacidad. Eso me puso todav&iacute;a m&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>Ya con mi l&iacute;vido a tope, me apresur&eacute; a aquella tienda antes que llegara m&aacute;s gente, pues en ese momento estaba casi vac&iacute;a, solo con una chica preguntando precios.<\/p>\n<p>Al llegar de inmediato comenc&eacute; a mirar los conjuntos que me hab&iacute;an llamado la atenci&oacute;n, inmiscuy&eacute;ndome lentamente entre toda esa ropa. No tarde mucho, cuando ya me encontraba en lo m&aacute;s profundo de la tienda. La sensaci&oacute;n era exactamente como me la imaginaba no se pod&iacute;a ver m&aacute;s que ropa y m&aacute;s ropa, escapando del murmullo en el exterior.<\/p>\n<p>Entonces se me acerc&oacute; el vendedor, era un hombre de unos cuarenta, no estaba tan mal, se ve&iacute;a que hac&iacute;a un poco de ejercicio, quiz&aacute; involuntario. Ten&iacute;a los brazos grandes y marcados, con algo dedicaci&oacute;n y una buena dieta tendr&iacute;a un buen cuerpo. Muy diferente a su esposa, quien no se levantaba de su silla de pl&aacute;stico ni por peligro de muerte. Se ve&iacute;a mal, demacrada, descuidada, sin arreglarse y quiz&aacute; hasta sin ba&ntilde;arse. Era obesa y de mal aspecto, m&aacute;s bien fea dir&iacute;a yo.<\/p>\n<p>El hombre muy amable se pon&iacute;a con toda la disposici&oacute;n de ayudarme con mi compra. A penas llegaba me di cuenta que me miraba con deseo, con perversi&oacute;n, seguramente habr&iacute;a notado mi estado y mi forma de vestir, casi seguro estoy que no hab&iacute;a visto una mujer as&iacute; como yo de tan cerca en mucho tiempo.<\/p>\n<p>Desde luego eso me encantaba. Disimulaba, pero no pod&iacute;a evitar insinuarme e incluso coquetear con el desconocido. En esas estaba cuando encontr&eacute; un modelo que me gust&oacute; mucho, sin titubeos pregunte por &eacute;l. Amablemente el tendero me lo acerco para que lo pudiese ver mejor.<\/p>\n<p>Se trataba de un top naranja de licra que tanto me gustaban usar. Lo mir&eacute; por todos lados segura de que me lo comprar&iacute;a, pero entonces se me descarrilo la mente.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; era por la cerveza, quiz&aacute; por la tremenda calentura que me cargaba, o quiz&aacute; por el lugar tan privado en el que apenas se lograba ver a las personas desfilar fuera del puesto ambulante, entre los montones de ropa colgados por doquier, pero en ese instante se me ocurri&oacute; preguntarle a aquel hombre si me pod&iacute;a probar la prenda.<\/p>\n<p>Aunque un poco asustado y asombrado el tendero me asegur&oacute; acertando mi propuesta. Estaba como loca, sab&iacute;a que debajo de aquel vestido no llevar&iacute;a nada m&aacute;s, pero era justamente esa idea de desnudarme frente a aquel hombre casado, quien no paraba de voltear a ver a su esposa a pocos pasos de nosotros en aquel lugar p&uacute;blico, lo que me ten&iacute;a tan excitada.<\/p>\n<p>Entonces me di media vuelta para darle la espalda al vendedor y sin m&aacute;s me baj&eacute; los tirantes de mi vestido, dej&aacute;ndolo caer hasta el suelo. A continuaci&oacute;n me puse el top y me sub&iacute; el vestido hasta mi cintura para darme vuelta de regreso frente al afortunado buen hombre.<\/p>\n<p>Su expresi&oacute;n era de total asombro, quiz&aacute; no hab&iacute;a visto m&aacute;s que mi trasero desnudo, pero hab&iacute;a sido suficiente para ponerlo a temblar como perro faldero. Era justo de lo que estaba hablando, esa expresi&oacute;n, ese semblante, la mirada, la sensaci&oacute;n de tenerlo a mis pies y poder botarlo como si nada. Eso me embriagaba m&aacute;s que cualquier bebida. Me declaro adicta a esa sensaci&oacute;n de poder, control y sumisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Saber que el pobre no pod&iacute;a siquiera intentar nada con su esposa a unos pasos, se le ve&iacute;a como perro hambriento atado a una cadena mientras le ense&ntilde;an una jugosa chuleta y un par de pechugas firmes y sabrosas frente a &eacute;l. Eso me excita m&aacute;s que cualquier cosa en la vida.<\/p>\n<p>Entonces le pregunt&eacute; qu&eacute; tal se me ve&iacute;a. El pobre apenas pod&iacute;a hablar para decirme que me ve&iacute;a hermosa, completamente excitado al ver mis grandes tetas en el peque&ntilde;o y apretado corpi&ntilde;o deportivo, sin dejar de revisar a su vieja y descuidada esposa quien se perd&iacute;a en su tel&eacute;fono m&oacute;vil, ignorando lo que suced&iacute;a con su esposo.<\/p>\n<p>Est&uacute;pida, con ese cuerpo y esas fachas, era cuesti&oacute;n de tiempo para que su marido la dejara por alguien mejor, quiz&aacute; no alguien como yo, pues estaba fuera de su alcance, pero si una mujer m&aacute;s atractiva.<\/p>\n<p>En fin, ya convencida y complacida del impacto que le hab&iacute;a causado al afortunado caballero, le indiqu&eacute; que me llevar&iacute;a la prenda. El tipo acert&oacute; entre tartamudos pensando que me la llevar&iacute;a puesta. Cu&aacute;l fue su tremenda sorpresa al ver que dejaba caer de nuevo el vestido que sujetaba con ambas manos a la altura de mi cintura, esta vez frente a &eacute;l, sin ning&uacute;n pudor, para quitarme el top, quedando as&iacute; completamente desnuda, frente a su mirada at&oacute;nica, desquiciante e impotente.<\/p>\n<p>Estaba encantada, me sent&iacute;a en el &eacute;xtasis total mientras le entregaba la ropa pidiendo me regalara una bolsa para llevarla. Enseguida me sub&iacute; el vestido y le pagu&eacute; la compra para irme como si nada hubiese pasado en aquel rinc&oacute;n de aquella tiendilla callejera.<\/p>\n<p>Esa habr&iacute;a sido la mejor de mis experiencias. Me hab&iacute;a puesto tan caliente como perra en celo. Saliendo del mercado ambulante, me tentaba a regresar a aquella tienda y follarme duro y sucio al tipo que me hab&iacute;a visto desnuda. Recuerdo que apenas regres&eacute; a casa me masturbe como loca, imaginando que me cog&iacute;a a aquel hombre frente a su esposa en ese mismo lugar.<\/p>\n<p>Tienda departamental:<\/p>\n<p>Finalmente, la m&aacute;s reciente y descarada experiencia que he tenido, fue en una tienda departamental. Ese d&iacute;a igual ten&iacute;a un vestido corto color azul marino precioso sin estampado, debajo ten&iacute;a un conjunto de lencer&iacute;a rosa y me posaba sobre unos tacones altos color piel.<\/p>\n<p>Caminaba sola en un d&iacute;a de compras cualquiera en una tienda departamental muy grande y elegante. En esas estaba cuando pasaba por una tienda de ropa de la que me llam&oacute; la atenci&oacute;n un maniqu&iacute; en el aparador luciendo un conjunto de lo m&aacute;s maravilloso.<\/p>\n<p>Lo primero que pens&eacute; al igual que cualquier otra chica, fue en un par de combinados con los que me quedar&iacute;a genial. Entonces me decid&iacute; y entr&eacute; a la tienda a preguntar por &eacute;l.<\/p>\n<p>En aquella tienda hab&iacute;a muchas prendas de moda, por lo que enseguida me perd&iacute; viendo los modelos en exhibici&oacute;n. Sin pasar mucho tiempo, amablemente se me acerc&oacute; un empleado para asistirme con mi compra, de inmediato me apresure a preguntar por el conjunto que tanto me hab&iacute;a gustado. Amablemente el vendedor, quien se notaba deb&iacute;a ser un estudiante de preparatoria en su primer empleo, me ayud&oacute; con los preparativos de la compra.<\/p>\n<p>Todo marchaba genial, ya preparaba aquel conjunto que hab&iacute;a comprado mientras miraba el resto de ofertas que hab&iacute;a en la tienda, cargando un mont&oacute;n de prendas en el brazo, dispuesta a vestirlas en los probadores.<\/p>\n<p>Sin embargo hab&iacute;a una cosa que me ten&iacute;a muy ansiosa. Mirando las c&aacute;maras de seguridad, me tentaba la idea de desnudarme en los probadores a sabiendas de que alguien, fuese hombre o mujer, me estar&iacute;a observando tras alguna pantalla en alg&uacute;n lugar no muy distante.<\/p>\n<p>Ya con la ansiedad a tope y no pensando mucho en las consecuencias me dirig&iacute; al &aacute;rea de probadores. En esas estaba cuando me detiene un encargado dici&eacute;ndome que no estaba permitido probarse ropa intima, refiri&eacute;ndose al par de conjuntos que cargaba en mano junto con algunos otros vestuarios. Se trataba ni m&aacute;s ni menos que del mismo adolecente que me hab&iacute;a atendido en mi reciente compra. Me pareci&oacute; gracioso, pues sab&iacute;a que me hab&iacute;a estado espiando todo este tiempo, aunque no me imagin&eacute; que con esas intenciones.<\/p>\n<p>Lo deduje, aquel adolecente ser&iacute;a f&aacute;cilmente sobornado con un poco de seducci&oacute;n femenina. Entonces puse manos a la obra, o el cuerpo completo en este caso. Le convenc&iacute;a explicando que de igual forma me comprar&iacute;a todo ese conjunto de ropa, el tipo se resist&iacute;a insistiendo en que eran pol&iacute;ticas de la tienda, pero en ese momento le propuse que si me dejaba prob&aacute;rmelos le dejar&iacute;a v&eacute;rmelos puestos.<\/p>\n<p>El joven enmudeci&oacute;, en un principio debi&oacute; pensar que bromeaba, pero yo me puse firme y aprovech&eacute; su momento de duda para entrar al vestidor con mis prendas en mano, entre risas coquetas y movimientos sensuales.<\/p>\n<p>Una vez en la privacidad del cub&iacute;culo me comenzaba a sentir muy excitada, demasiado. Me hab&iacute;a calentado mucho en poco tiempo y es que despu&eacute;s de tanto tiempo de haber terminado con mi novio, y con lo poquito zorrilla que soy, ya me pon&iacute;a muy receptiva con cualquier cosa.<\/p>\n<p>No solo por todo lo que sent&iacute;a, sino por c&oacute;mo lo hab&iacute;a hecho, casi eludiendo la seguridad, por as&iacute; decirlo. Lo primero que hice al entrar fue buscar alguna c&aacute;mara de seguridad, de inmediato not&eacute; una en la parte superior apuntando directamente al espejo frente a &eacute;sta.<\/p>\n<p>Estaba tan estimulada por todas aquellas atrevidas acciones que no pod&iacute;a pensar claramente. Me sent&iacute;a realmente excitada y deseosa. Enseguida coloqu&eacute; los conjuntos en un rinc&oacute;n del probador y los apil&eacute; para vestirlos uno a uno. Primero me prob&eacute; las blusas, m&aacute;s tarde continu&eacute; con los vestidos, y en ese momento estall&eacute;, no pod&iacute;a m&aacute;s con mi farsa, mor&iacute;a de ganas por volverme una zorra. Sab&iacute;a que alguien me estar&iacute;a vigilando a trav&eacute;s de aquella c&aacute;mara de seguridad tras de m&iacute;. Entonces, justo despu&eacute;s de haberme quitado el &uacute;ltimo vestido y quedar en ropa interior, me desaboton&eacute; mi sost&eacute;n y los dej&eacute; caer, liberando mi par de tetas duras y calientes al aire frio. Enseguida me baj&eacute; las bragas y las puse sobre la banca dispuesta a un lado de m&iacute;.<\/p>\n<p>Fue en ese momento, mirando mi reflejo desnudo en la privacidad del peque&ntilde;o lugar p&uacute;blico, cuando me di cuenta de lo caliente que ya estaba. No pude contenerme m&aacute;s, me llev&eacute; mis manos a mis tiesas y erizadas tetas estruj&aacute;ndolas con pasi&oacute;n. Sab&iacute;a que aquel momento era m&iacute;o y no lo desperdiciar&iacute;a.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en aquella banca frente al espejo y separ&eacute; mis piernas cuanto mi elasticidad me lo permit&iacute;a. Sin pens&aacute;rmelo, baje mis manos y comenc&eacute; a tocarme alrededor de mi co&ntilde;o caliente como caldera, restregando mi palma en mi cl&iacute;toris que ya se asomaba ansioso por comenzar la acci&oacute;n. Estaba tan excitada que de inmediato me met&iacute; un par de dedos en mi h&uacute;meda vagina cuales se deslizaban sin problemas.<\/p>\n<p>No me importaba nada, estaba como cachorrita deseosa y ansiosa. Sin m&aacute;s contin&uacute;e estimul&aacute;ndome como mejor pod&iacute;a, meti&eacute;ndome el par de dedos hasta alcanzar aquel punto de placer er&oacute;geno en el interior de mi mojado co&ntilde;o, produciendo as&iacute; un sonido pegajoso sonando mis fluidos entre mis dedos medios, mientras me estimulaba mi cl&iacute;toris con mi pulgar y mis tetas con la mano restante.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que me har&iacute;a correr como nunca, no me importaba, lo necesitaba. Entonces aumentaba mis ritmos cada vez m&aacute;s y m&aacute;s, haci&eacute;ndome la m&aacute;s maravillosa y placentera de todas las pajas que me hab&iacute;a dado jam&aacute;s, provocando que un par de gemidos se me escaparan de mi garganta entre sofocantes jadeos de &eacute;xtasis total.<\/p>\n<p>Ah&iacute; no pude m&aacute;s, me coloqu&eacute; al borde de aquella banca para dejar mi co&ntilde;o fuera del precipicio y poder meterme mis dedos m&aacute;s adentro y masturbarme con m&aacute;s velocidad. Entonces, metiendo y sacando mis dedos a gran velocidad en mi vagina mientras de paso rozaba ferozmente mi cl&iacute;toris con los dedos de mi otra mano, poco a poco comenzaba a sentir como aquellas tortuosas carisias lograban su cometido, haci&eacute;ndome jadear y arranc&aacute;ndome uno que otro gemido casi grito desgarrador desde lo m&aacute;s profundo de mi ser hasta conseguir hacer estallar mi co&ntilde;o en un tremendo orgasmo, que expulsaba todos mis fluidos entre mis dedos produciendo un chapuceo al restregarse en todo mi sexo y mis manos para despu&eacute;s llegar a parar en el piso de aquel probador.<\/p>\n<p>Seguro no hab&iacute;a olvidado aquella c&aacute;mara sobre m&iacute;, a un costado de toda la acci&oacute;n, ni a aquel vendedor quien seguramente me estar&iacute;a vigilando y escuchando a pocos pasos del probador. Eso me habr&iacute;a ayudado a conseguir tan tremendo orgasmo.<\/p>\n<p>Enseguida, ya un poco m&aacute;s tranquila, me levant&eacute; de la reposadera que hab&iacute;a dejado toda mojada, mientras regresaba mi mente de vuelta a mi cuerpo. Ah&iacute; me dispon&iacute;a a continuar prob&aacute;ndome el resto de ropa que a&uacute;n me falta. As&iacute; que me acomod&eacute; el cabello, me di media vuelta y tom&eacute; el vestido que a&uacute;n me esperaba.<\/p>\n<p>En esas estaba, cuando not&eacute; que la cortina del probador estaba un poco abierta. Cre&iacute; que el tipo que me vigilaba me estar&iacute;a espiando, pero no era as&iacute;. Que tonto, me habr&iacute;a encantado que lo hubiese hecho. No obstante no pod&iacute;a dejar de pensar en esa idea, de hecho habr&iacute;a sido todo un compromiso.<\/p>\n<p>Entonces me acerqu&eacute; a la cortina, y tras asomarme un poco, pude verlo. Estaba ah&iacute; completamente embebecido al verme asomar. Sonre&iacute;. Me encantaba. Regres&eacute; dentro de mi cabina no sin antes dejar adrede un tanto m&aacute;s abierto, como insinuando lo obvio.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s entr&eacute; y me desnud&eacute; de nueva cuenta dejando el resto al adolecente que me esperaba afuera. Retomando mi rutina, doblaba la ropa que ya hab&iacute;a modelado y me dispon&iacute;a a tomar la que me faltaba.<\/p>\n<p>Momento perfecto ser&iacute;a, pues justamente se trataba de aquel conjunto de lencer&iacute;a roja de dos piezas. Atinado el tiempo para saldar mi deuda con el buen hombre.<\/p>\n<p>As&iacute;, me calc&eacute; aquel conjunto de ropa interior con la cortina del probador casi completamente abierta. Una vez en mi traje seductor me asom&eacute; por la puertecilla para mirar a aquel joven, y al confirmar que a&uacute;n segu&iacute;a ah&iacute;, le hice se&ntilde;as para que se acercara a m&iacute;.<\/p>\n<p>El afortunado, se aproximaba lentamente disimulando y asegur&aacute;ndose que nadie le viese. Entonces, al tenerlo en frente de inmediato le tom&eacute; de la mano y lo arrastr&eacute; dentro del vestidor. Ah&iacute; le pregunt&eacute; qu&eacute; tal se me ve&iacute;a el conjunto que vest&iacute;a. &ldquo;hermosa&rdquo; me respond&iacute;a temblando de pies a cabeza. Le sonre&iacute; coquetamente y le pregunt&eacute; si le gustaba, &ldquo;Si&rdquo; balbuceaba como idiota.<\/p>\n<p>En ese momento comenc&eacute; a quitarme la parte superior para mostrarle mi par de grandes tetas. El mocoso se paraliz&oacute; sin saber qu&eacute; hacer. Entonces le tom&eacute; su mano y le restregu&eacute; su palma en mis senos. Ya tomando confianza, aquel joven vendedor continu&oacute; pellizc&aacute;ndome los pezones como me encantaba que lo hicieran.<\/p>\n<p>A manera de agradecimiento me arrodill&eacute; frente a &eacute;l, le saqu&eacute; su pene completamente erecto a punto de reventar la cremallera de su pantal&oacute;n y sin m&aacute;s me lo tragu&eacute; cual paleta de hielo. Como toda una zorra profesional le comenc&eacute; a propinar una tremenda felaci&oacute;n con desesperaci&oacute;n y pasi&oacute;n, engull&eacute;ndomelo hasta el fondo de mi garganta oblig&aacute;ndome a aglutinarme con tremendo paquete. Valla que aquel tipo estaba bien dotado, casi no me cab&iacute;a toda su tranca en la boca pero a&uacute;n as&iacute; la desaparec&iacute; en ella.<\/p>\n<p>Una vez asegur&aacute;ndome de haberle humedecido por completo su pene tieso como roca, me puse de pie y tras bajarme las bragas de un veloz movimiento hasta los tobillos, le di la espalda y me agach&eacute; parando la cola al cielo, recarg&aacute;ndome sobre la banca del vestidor.<\/p>\n<p>Esper&eacute;, estaba tan caliente que nada me importaba, entonces por fin, sent&iacute; aquel magnifico pene caliente entrando en mi h&uacute;meda cavidad vaginal desliz&aacute;ndose como guante aceitado con toda mi lubricaci&oacute;n escurriendo de mi co&ntilde;o reci&eacute;n estimulado hasta el &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Una vez dentro el joven comenzaba con las memorables embestidas que yo aletargaba movi&eacute;ndome a rimo contrario, alejando mi cola cuando el retroced&iacute;a y estrech&aacute;ndome cuando me la met&iacute;a, apretuj&aacute;ndonos para que su tranca entrara hasta lo m&aacute;s fondo de mi ser.<\/p>\n<p>Poco a poco aquellos van y viene, en esos felices deslices de su falo entrando y saliendo de mi caliente y chorreante co&ntilde;o, comenzaban a acercarme de nuevo a otro orgasmo m&aacute;s, el cual recibir&iacute;a con placer y goce.<\/p>\n<p>As&iacute;, baj&eacute; mi mano derecha hasta mi cl&iacute;toris y comenc&eacute; a pellizcarlo firmemente como m&aacute;s me gustaba, mientras sent&iacute;a el feroz pene del vendedor embistiendo duro y profundo detr&aacute;s de m&iacute;. Ah&iacute;, finalmente sent&iacute;a que me ven&iacute;a de nuevo, as&iacute; que par&eacute; la cola lo m&aacute;s que pude para permitir que su tranca entrase a&uacute;n m&aacute;s profundo, y mientras apretaba fuertemente mis muslos y me estrujaba con placer mi cl&iacute;toris, fue cuando un poderoso orgasmo estallaba en mi co&ntilde;o, escurriendo un par de chorros desde lo m&aacute;s &iacute;ntimo de mi ser, empapando todo su pene hasta acabar en el mismo lugar que mi anterior fil&oacute;n de l&iacute;quido vaginal.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">***********************<\/p>\n<p><em>Si te ha gustado el relato, te invito a leer historias similares visitando mi perfil.<\/em><\/p>\n<p><em>Dando clic en mi nombre de usuario Erothic.<\/em><\/p>\n<p><em>No olvides calificar.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengas lindas fantas&iacute;as.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 En esta ocasi&oacute;n me he decidido confesar mis experiencias sexuales m&aacute;s calientes. No s&eacute;, quiz&aacute; por terapia, por desahogo, o por mera calentura. Mi historia cuenta desde muy ni&ntilde;a sufriendo de sobrepeso, debido a esto siempre hab&iacute;a tenido muy baja autoestima hasta pasada la adolescencia, donde pas&eacute; los peores d&iacute;as de mi vida, sola [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2116,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21774","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-voyerismo"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21774"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21774\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}