{"id":21786,"date":"2019-10-04T22:00:00","date_gmt":"2019-10-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-10-04T22:00:00","modified_gmt":"2019-10-04T22:00:00","slug":"mario-12-de-22-la-mentira-tiene-el-camino-corto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mario-12-de-22-la-mentira-tiene-el-camino-corto\/","title":{"rendered":"Mario (12 de 22): La mentira tiene el camino corto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21786\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ahora ya est&aacute;bamos en un hotel, que no era lo importante, pero resultaba m&aacute;s c&oacute;modo, en recepci&oacute;n hizo la reserva para tres noches y eso me extra&ntilde;&oacute;.<\/p>\n<p>Empezaba a reconocer las se&ntilde;ales que anunciaban el final del viaje. Mandamos lavar la ropa, toda ella salvo lo que no pod&iacute;amos quitarnos para no ir desnudos.<\/p>\n<p>El hotel dispon&iacute;a de piscina, la playa al otro lado de la carretera, comedor, bares y sala de fiestas, una oferta de ocio completa. El primer d&iacute;a a la ma&ntilde;ana pasamos la carretera para estar en la playa que era inmensa, comimos en un chiringuito unos pescados fritos y volvimos al hotel.<\/p>\n<p>-Vamos a dormir un poco para salir a la tarde y visitar el casco viejo. -le mir&eacute; mientras recog&iacute;a la ropa lavada que nos hab&iacute;an dejado en la habitaci&oacute;n, limpia y planchada.<\/p>\n<p>-&iquest;Te apetece salir de noche? -se hab&iacute;a desnudado, apag&oacute; el aire acondicionado y se tumb&oacute; en la cama.<\/p>\n<p>-Mas bien salir a la tarde y comer alguna cosa en la terraza de un bar, ver el ambiente y a la gente pasear.<\/p>\n<p>Le entregu&eacute; un beso y le observ&eacute;, el que no estuviera toc&aacute;ndome me ten&iacute;a preocupado.<\/p>\n<p>-Te pasa algo, &iquest;me lo dir&aacute;s?<\/p>\n<p>-Quiero que te vengas conmigo a Chicago y no sab&iacute;a como propon&eacute;rtelo. -era lo que menos esperaba o&iacute;r.<\/p>\n<p>-Eso no puede ser, creo que es dif&iacute;cil obtener un visado para entrar. -ten&iacute;a que estar pensando a toda velocidad y le ve&iacute;a estrechar la mirada concentr&aacute;ndose.<\/p>\n<p>-Pap&aacute; lo arreglara. -yo dudaba que Guillermo estuviera interesado pero eso me lo call&eacute;.<\/p>\n<p>-Adem&aacute;s &iquest;qu&eacute; voy a hacer yo all&iacute;, tu tienes una labor? No creo que tu padre pueda intervenir en esto. -repentinamente se sent&oacute; con una mirada de triunfo.<\/p>\n<p>-Ya tengo la soluci&oacute;n. -esper&eacute; a que se explicara y deb&iacute;a estar analizando los detalles.<\/p>\n<p>-Nos casaremos y tendr&aacute;n que darte el visado, ser&aacute;s mi marido acompa&ntilde;&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Dec&iacute;a una locura tras de otra y le miraba alarmado por su terquedad.<\/p>\n<p>-Se lo dir&eacute; a papa cuando lleguemos. -ya no sab&iacute;a que m&aacute;s argumentar, si decirle claramente que no quer&iacute;a ir, o simplemente la verdad.<\/p>\n<p>-No creo que tu padre est&eacute; de acuerdo, en eso no.<\/p>\n<p>-Yo le convencer&eacute;, tu conf&iacute;a en mi.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a que los problemas, adem&aacute;s de no resolverse, cada vez se agravaban y surg&iacute;an m&aacute;s.<\/p>\n<p>A partir de ese momento Robert parec&iacute;a euf&oacute;rico, satisfecho en su interior de haber encontrado una soluci&oacute;n para conseguir lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de descansar un rato nos duchamos y salimos de paseo. Anduvimos hasta llegar a la parte vieja del pueblo, el camino era llano y no importaba el calor, a partir de all&iacute; ten&iacute;amos que ascender.<\/p>\n<p>-Subamos hasta el castillo para ver el paisaje desde all&iacute;. -me agarr&oacute; de la mano e iniciamos la escalada, las callecitas estrechas y retorcidas estaban llenas de tiendas.<\/p>\n<p>-Espera Robert, mira estas camisetas, &iquest;no son bonitas? -sobre el fondo naranja de la tela ten&iacute;an dibujada la silueta de las almenas del castillo semejando una bandera.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gustan?<\/p>\n<p>-S&iacute;, entremos, quiero comprarlas.<\/p>\n<p>-Me gustaban y ped&iacute; dos, de talla peque&ntilde;a y mediana. -Robert me miraba extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ja, ja, ja! Te has quedado sorprendido, son para el hijo de Marcos y para mi amigo Miguel. -seguro que les ilusionar&iacute;a a los dos.<\/p>\n<p>Admiramos el hermoso paisaje del mar, pod&iacute;amos observar todo el pueblo viejo, y la parte moderna, con hoteles nuevos a lo largo del enorme arenal.<\/p>\n<p>Mientras baj&aacute;bamos por una estrecha callecita encontramos un restaurante con pocas mesas y nos quedamos all&iacute;. Cenamos y caminamos por la arena, escapando de las suaves olas que amenazaban con mojarnos los pies.<\/p>\n<p>Me sujet&eacute; de su cintura y apoy&eacute; la cabeza en su brazo. Sent&iacute;a una inmensa paz, aun sabiendo que esa felicidad no ser&iacute;a duradera y pronto habr&iacute;a un final.<\/p>\n<p>-Estoy feliz Robert.<\/p>\n<p>-Yo te har&eacute; siempre feliz amor, conf&iacute;a en mi. -se detuvo y me sujet&oacute; de los hombros con ambas manos, deseaba que el beso no finalizara nunca, permanecer para siempre al arrullo del agua que lam&iacute;a nuestros pies, cogido entre sus amantes brazos y sintiendo el calor de su boca pegada a la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Nunca volver&aacute;s a separarte de mi Mar&iacute;n m&iacute;o. -mir&eacute; las luces reflejadas en el mar, temblorosas por el movimiento del agua, apag&aacute;ndose y volviendo a destellar acunadas por el continuo oscilar, y pens&eacute; que yo era como una de aquellas luces, sin voluntad propia, ahora encendida por el amor de Robert.<\/p>\n<p>En el hotel ten&iacute;an un grupo de m&uacute;sica en el jard&iacute;n y hab&iacute;an colocado mesas rodeando las piscinas, tomamos un refresco mientras contempl&aacute;bamos a las parejas que se decid&iacute;an a bailar en una pista improvisada.<\/p>\n<p>La noche estrellada y el aire c&aacute;lido animaba a que los clientes bebieran y chalaran entre ellos, estrech&eacute; la mano de Robert con calidez.<\/p>\n<p>-Aquellos dos chicos nos est&aacute;n mirando demasiado. -a unas mesas de nosotros estaban dos hombres vestidos de pantal&oacute;n corto, aparentaban ser mayores que nosotros, pocos a&ntilde;os m&aacute;s. Uno de ellos levant&oacute; su vaso saludando cuando nuestra mirada se cruz&oacute;.<\/p>\n<p>-Seguramente te mirar&aacute;n a ti como tu les miras a ellos, y no es raro que lo hagan, otros te miran tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Dos minutos despu&eacute;s el que elev&oacute; el vaso estaba ante nuestra mesa.<\/p>\n<p>-Hemos visto que est&aacute;is solos como nosotros, si no os importa podr&iacute;amos sentarnos juntos y charlar. -Robert hizo un gesto ofreci&eacute;ndole las sillas vac&iacute;as de nuestra mesa.<\/p>\n<p>Trajeron lo que estaban bebiendo y se sentaron con nosotros.<\/p>\n<p>-Mi nombre es D&iacute;dac y mi amigo Jaume. -cada uno de ellos nos ofrecieron la mano.<\/p>\n<p>-Mi nombre es Robert y mi novio Mario. -remarc&oacute; muy bien lo de que yo era su novio.<\/p>\n<p>Resultaban dos muchachos simp&aacute;ticos, atractivos ambos y con ganas de hablar. Hab&iacute;an llegado de Barcelona para pasar el fin de semana y buscaban compa&ntilde;&iacute;a para disfrutar.<\/p>\n<p>-Tu nombre nos parece raro, D&iacute;dac, nunca lo hab&iacute;a escuchado.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ja, ja, ja! Para alguien que no sea catal&aacute;n si que lo es, pero pod&eacute;is llamarme Diego que es lo mismo. Terminaron las bebidas y pidieron otra ronda, Robert se pas&oacute; a la cerveza igual que ellos y a mi no me apetec&iacute;a tomar m&aacute;s.<\/p>\n<p>La charla se prolongaba y aunque me encontraba a gusto tambi&eacute;n quer&iacute;a ir a la cama, toqu&eacute; a Robert en la pierna y entendi&oacute; a la perfecci&oacute;n lo que deseaba.<\/p>\n<p>-Nosotros nos vamos a retirar, hemos caminado demasiado y creo que Mario necesita la cama. -los dos chicos asintieron comprensivos.<\/p>\n<p>-Tenemos reservado billetes para hacer una excursi&oacute;n ma&ntilde;ana, si os anim&aacute;is podr&iacute;amos ir juntos, un viajecito corto en barco a visitar las Columbretes, comer all&iacute; y a la vuelta nos dan un recorrido por los acantilados al pie del castillo. -Robert me mir&oacute; y encog&iacute; los hombros.<\/p>\n<p>-Conforme, no tenemos algo mejor que hacer, pero el problema son los billetes para nosotros. -Jaume se levant&oacute; entonces.<\/p>\n<p>-Eso lo arreglo yo, los venden en la la recepci&oacute;n del hotel. -no espero m&aacute;s y se alej&oacute; a largas zancadas.<\/p>\n<p>-Creo que mi amigo est&aacute; impaciente por visitar los islotes en vuestra agradable compa&ntilde;&iacute;a. -minutos despu&eacute;s Jaume volv&iacute;a blandiendo en sus manos dos billetes para el viaje.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;nto es el precio? -Robert hizo adem&aacute;n de sacar dinero del bolsillo para pagarle.<\/p>\n<p>-T&oacute;malo como una invitaci&oacute;n, somos los culpables de este gasto. -tranquilamente admiti&oacute; el regalo.<\/p>\n<p>-Entonces a nosotros nos toca pagar la comida de ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ja, ja, ja! Vais a salir perjudicados. -Jaume explotaba de risa.<\/p>\n<p>-Mejor hacemos cuentas al final y pagamos a medias, es lo mejor. -D&iacute;dac daba por zanjado el problema.<\/p>\n<p>Nos despedimos de ellos, estrecharon la mano de Robert, D&iacute;dac hizo lo mismo conmigo y Jaume me estamp&oacute; dos besos en las mejillas.<\/p>\n<p>-Perdona, pareces tan jovencito que me recuerdas a mi hermano.<\/p>\n<p>Al entrar en la habitaci&oacute;n me dirig&iacute; al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Parecen simp&aacute;ticos. -escuchaba la voz de Robert.<\/p>\n<p>-Han tenido una buena idea para hacer algo diferente. -unos minutos despu&eacute;s entraba desnudo y se me qued&oacute; observando.<\/p>\n<p>-Jaume tiene raz&oacute;n, acostumbrado a ti no me doy cuenta de que aparentas tener menos a&ntilde;os que yo.<\/p>\n<p>-Eso es porque soy m&aacute;s peque&ntilde;o. -yo hab&iacute;a terminado pero me qued&eacute; envuelto en un toall&oacute;n de felpa blanco, sentado en el inodoro.<\/p>\n<p>-Preferir&iacute;a haber estado solos. -a pesar del ruido del agua escuch&oacute; lo que le dije.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n amor, tendremos que acostumbrarnos a estar y convivir con otras personas, en Chicago deber&aacute;s soportar a mis compa&ntilde;eros y a veces son algo brutos, las chicas te encantar&aacute;n cuando las conozcas bien, todos seremos amigos.<\/p>\n<p>Cuando Robert acab&oacute; se lavo la boca y sali&oacute; desnudo a la habitaci&oacute;n, yo, distra&iacute;do, hab&iacute;a olvidado lav&aacute;rmela y lo hice en ese momento.<\/p>\n<p>Miraba la negrura de la noche, las luces de algunos barcos lejanos balance&aacute;ndose en el agua, la iluminaci&oacute;n de la parte vieja con el castillo en la cumbre, Robert lucia varonil y hermoso, como la estatua de un juvenil dios griego, me acerqu&eacute; y abrac&eacute; su cintura, apoy&eacute; la cara en la espalda.<\/p>\n<p>Nos mantuvimos en silencio unos minutos, inundados del sentimiento m&aacute;gico de nuestro amor vivo, de nuestras pieles unidas y algo fr&iacute;as por el aire acondicionado.<\/p>\n<p>Baj&eacute; la mano acarici&aacute;ndole el abdomen y bes&aacute;ndole la espalda.<\/p>\n<p>-Vas a quedarte fr&iacute;o, ser&aacute; mejor que bajes el aire, o mejor lo apagas. -se volvi&oacute; y me rodeo con sus brazos.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a besarme y me sujet&eacute; de su cuello, &eacute;l me subi&oacute; y le rode&eacute; la cintura con las piernas, me las cogi&oacute; haciendo que me abriera como un libro.<\/p>\n<p>-Que poco pesas Marin.<\/p>\n<p>-Tu eres muy fuerte. -susurr&eacute; en su oreja.<\/p>\n<p>-Te adoro, me calientas, eres un brujo y me has dado una p&oacute;cima.<\/p>\n<p>-B&eacute;same Robert, no dejes de besarme nunca, tu eres el brujo mi vida, el drag&oacute;n de fuego. -la polla se le hab&iacute;a puesto dura y cuando me resbalaba bajando, mi culo tropezaba con ella. Me moj&eacute; los dedos en saliva y los llev&eacute; a mi ano, busqu&eacute; con la misma mano su verga y la emboqu&eacute; en mi hoyo.<\/p>\n<p>-M&eacute;tela Robert, f&oacute;llame amor m&iacute;o.<\/p>\n<p>A partir de ese momento todo se convirti&oacute; en lujuria placentera. Me penetraba suavemente, sin apuros, dejando que mi propio peso me venciera y me empalara en su polla. Cuando no pod&iacute;a meter m&aacute;s se qued&oacute; quieto y busqu&eacute; su boca.<\/p>\n<p>-Estar&aacute;s m&aacute;s c&oacute;modo en la cama, ll&eacute;vame Robert, quiero que esto dure mucho.<\/p>\n<p>Me deposit&oacute; con delicadeza y se tumb&oacute; encima m&iacute;o, sin separarnos un mil&iacute;metro, aplastando su pelvis sobre mis nalgas y sus test&iacute;culos en la entrada de mi culo.<\/p>\n<p>Mezcl&aacute;bamos nuestros jadeos, mis suspiros y los hondos gemidos que se le sal&iacute;an del pecho.<\/p>\n<p>-Mar&iacute;n, estas delicioso amor.<\/p>\n<p>-No te detengas, f&oacute;llame rico. -nuestro hablar eran tiernos gemidos. Goz&aacute;bamos el uno del otro sintiendo nuestros cuerpos, buscando nuestras miradas y uniendo nuestros alientos. Cada d&iacute;a era mejor y m&aacute;s rico, cada vez descubr&iacute;a un nuevo punto para darme placer en mi cuerpo haci&eacute;ndome gozar m&aacute;s y m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Robert, voy a terminar. -sac&oacute; la polla y mi desolaci&oacute;n fue total, pero duro poco, me dio la vuelta coloc&aacute;ndome en el borde de la cama y me la volvi&oacute; a meter.<\/p>\n<p>-Ahora no pares Robert, haz que me corra amor. -escuchaba sus jadeos, y los m&iacute;os, hasta que me fui y grandes chorros de blanco semen cayendo sobre la cama.<\/p>\n<p>Contraje el culo cuando Robert aceler&oacute; el ritmo entrando y saliendo, y fuertes gru&ntilde;idos empezaros a surgir de &eacute;l.<\/p>\n<p>-Me corro mi amor, Mar&iacute;n me corro&hellip;<\/p>\n<p>Con la verga metida hasta el final de mi vientre y entre temblores se vaciaba los huevos en mi culo.<\/p>\n<p>Me tuvo as&iacute; unos minutos, temblando los dos, abrazado a mi pecho, mont&aacute;ndome posesivamente como un macho a su hembra a la que termina de pre&ntilde;ar.<\/p>\n<p>Su verga se fue ablandando hasta que lentamente se sali&oacute; de mi sin que mi culo la pudiera retener. Se desmont&oacute; de mi espalda y me cogi&oacute; en brazos para llevarme al aseo, sintiendo los regueros de semen que se me escapaban del culo vac&iacute;o y sin el tap&oacute;n de su verga.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>D&iacute;dac nos llam&oacute; por el tel&eacute;fono interno para que baj&aacute;ramos a desayunar con ellos y luego marchar hasta el punto de donde partir&iacute;a el barco a Columbretes.<\/p>\n<p>El trayecto se nos hizo corto entre bromas, y escuchando a la chica que hac&iacute;a de gu&iacute;a tur&iacute;stica, y nos explicaba historias inveros&iacute;miles, algunas ciertas o inventadas, que hab&iacute;an ocurrido en el pasado lejano.<\/p>\n<p>Las islas eran peque&ntilde;os islotes, uno de ellos con forma de media luna, all&iacute; pasamos m&aacute;s tiempo y comimos. A la vuelta escuchamos nuevas historias, participadas por piratas y corsarios que en otro tiempo hab&iacute;a navegado aquellos mares.<\/p>\n<p>Los acantilados que defend&iacute;an la fortaleza, antigua residencia y refugio del Papa Benedicto XIII de Avi&ntilde;&oacute;n, o Papa Luna como era m&aacute;s conocido, resultaban al menos impresionantes, haciendo in&uacute;tiles las tentativas para rendir la fortaleza si era atacada por el mar.<\/p>\n<p>La excursi&oacute;n hab&iacute;a resultado todo un &eacute;xito, la comida la pag&oacute; Robert y los barceloneses nos invitaron a salir para cenar.<\/p>\n<p>A la vuelta nos duchamos, realmente estaba cansado, no solamente hab&iacute;amos dado el paseo sentados en el barco, tambi&eacute;n tuvimos que caminar, y subir paseando por las cumbres de la isla para ver las maravillas cercanas: (el inmenso e interminable mar).<\/p>\n<p>La cena fue deliciosa a base de pescados fritos y asados, nuestros nuevos amigos, igual que Robert, deb&iacute;an tener la tarjeta oro y no la permit&iacute;an descansar.<\/p>\n<p>Llegamos tarde al hotel y pasamos a la sala de fiestas que estaba abierta y con bastante p&uacute;blico, por ver el ambiente y tomar la &uacute;ltima copa, por el decir popular, ya que fueron dos.<\/p>\n<p>-Pod&iacute;amos seguir la fiesta los cuatro solos en una de las habitaciones. -Jaume esbozaba una sonrisa conciliadora por la respuesta que pudiera recibir a su propuesta, claramente entendible para cualquiera.<\/p>\n<p>-Tendremos que dejarlo para otro d&iacute;a Jaume, nos volvemos ma&ntilde;ana para casa y debemos descansar. -en principio me sorprendi&oacute; que no me lo hubiera dicho, y despu&eacute;s sent&iacute; desolaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Jaume no pareci&oacute; que se lo tomara a mal, hubiera sido una disculpa, o una negativa elegante a su sugerencia, prono lo olvid&oacute; para llevarme a bailar.<\/p>\n<p>-Tu novio te cuida mucho, deber&aacute;s quererle un mont&oacute;n.<\/p>\n<p>-As&iacute; es Jaume. -el chico aprovech&oacute; que me ten&iacute;a abrazado para besarme en los labios.<\/p>\n<p>-Me hubiera encantado llegar a m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Como Robert ha dicho, lo dejaremos para otro d&iacute;a.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>Esperaba que Robert comenzara a hablar.<\/p>\n<p>-He hablado con pap&aacute;, quiere que le acompa&ntilde;e a un viaje que va a hacer, creo que ser&aacute; el momento ideal, cuando estemos los dos solos, para hablarle de lo nuestro y convencerle mejor.<\/p>\n<p>-Entonces&hellip;, &iquest;ya se acab&oacute;?<\/p>\n<p>-De todas las maneras nuestra estancia aqu&iacute; ya no ten&iacute;a sentido, no me gustar&iacute;a ver a mi novio disfrutar de tres machos a la vez. -me tir&eacute; encima de &eacute;l y comenc&eacute; a golpearle el pecho.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ohhh, Robert! Eres un c&iacute;nico, un descarado y vas a conseguir que te odie.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ja, ja, ja! &iquest;Yo un c&iacute;nico? Nunca mi amor, &iquest;qu&eacute; crees que deseaba Jaume, o D&iacute;dac aunque este fuera m&aacute;s prudente?<\/p>\n<p>-Ven aqu&iacute;, yo voy a hacerte lo que ellos quer&iacute;an. -me sujet&oacute;, y entre risas y besos, antes de que me diera cuenta, ten&iacute;a su verga dentro de mi culo.<\/p>\n<p>-Eres un capricho amor, pero eres m&iacute;o.<\/p>\n<p>-Aprovechas cualquier oportunidad o motivo para follarme, &iquest;te das cuenta?<\/p>\n<p>-Lo se cari&ntilde;o, pero hace poco me dec&iacute;as que tu sent&iacute;as y deseabas lo mismo.<\/p>\n<p>Fue una follada muy simple, rom&aacute;ntica y llena de besos, y de peque&ntilde;as s&aacute;tiras que nos dirig&iacute;amos para retrasar el momento y durar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Como despedida desayunamos con D&iacute;dac y Jaume, despu&eacute;s a pagar la cuenta del hotel, recoger el equipaje y emprendimos el viaje de regreso, dormimos en Zaragoza y al d&iacute;a siguiente ser&iacute;a la &uacute;ltima jornada para llegar a casa.<\/p>\n<p>Seguramente era nuestro estado nervioso el que nos cansaba m&aacute;s que el propio viaje, conseguimos habitaci&oacute;n en un hotel del centro de la ciudad y cerca de la Bas&iacute;lica del Pilar, nos dimos una ducha r&aacute;pida y salimos a pasear, ninguno de los dos sent&iacute;a hambre, un imponente nudo se formaba en el est&oacute;mago y me imped&iacute;a tragar.<\/p>\n<p>Una vez vueltos al hotel, habiendo tomado una cerveza como &uacute;nica cena, subimos a la habitaci&oacute;n, nos desnudamos el uno al otro bes&aacute;ndonos con pasi&oacute;n, desesperados y ca&iacute;mos sobre la cama.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; ciego de deseo su verga y comenc&eacute; a chup&aacute;rsela lo mismo que me hac&iacute;a &eacute;l, hab&iacute;amos conseguido un sesenta y nueve donde enterr&aacute;bamos nuestras cabezas en el sexo del contrario. Empez&oacute; a comerme el culo y yo continuaba chup&aacute;ndole la polla que sab&iacute;a a gloria.<\/p>\n<p>Cambiamos de postura para besarnos las bocas y sentir el sabor de nuestros sexos, a la vez iba disponiendo mi culo a la altura de su verga hasta encajarla, y fui sent&aacute;ndome en ella hasta que me entr&oacute; del todo.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a que me iba a correr de un momento a otro y ralentizaba mi cabalgada, llegando a pararme para buscar su boca y besarle. Entonces &eacute;l sub&iacute;a las caderas deseando continuar foll&aacute;ndome.<\/p>\n<p>-Me voy a correr Mar&iacute;n. -tambi&eacute;n yo estaba a punto y comenzamos a colaborar para follarme duro, la potente polla entraba en mi culo como un &eacute;mbolo neum&aacute;tico, hasta que elev&oacute; el culo de la cama buscando la m&aacute;s profunda penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ambos gem&iacute;amos locos de deseo y angustiados cuando inund&eacute; su pecho con la leche que me sal&iacute;a con fuerza, a la vez notaba salir el semen de su polla llen&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Nos quedamos abrazados, pegados el uno al otro con la leche que hab&iacute;a tirado. Me sent&iacute;a muy cansado, agotado. Hab&iacute;a sido un coito repleto de sensaciones imposibles de describir, donde por mi parte, primaba el temor de que esa fuera la &uacute;ltima vez que lo hici&eacute;ramos.<\/p>\n<p>************<\/p>\n<p>Robert me dej&oacute; delante del portal, se le ve&iacute;a tranquilo y esperanzado de conseguir convencer a Guillermo.<\/p>\n<p>-Te llamar&eacute;, estaremos en contacto, y ya puedes ir preparando lo que quieras llevar.<\/p>\n<p>-&iquest;Robert?<\/p>\n<p>-Dime Mar&iacute;n, lo que quieras, no te lo calles.<\/p>\n<p>-No, nada, que teng&aacute;is un buen viaje. -no pod&iacute;a decirle la cruel presunci&oacute;n de mal augurio que martilleaba en mi mente, que estas ser&iacute;an las &uacute;ltimas palabras no intoxicadas de odio que compartir&iacute;amos.<\/p>\n<p>La casa estaba vac&iacute;a, la nevera con suficiente comida y bastante suciedad por todos lados. Parec&iacute;a que Aldo hab&iacute;a estado surtiendo al abuelo como le hab&iacute;a pedido.<\/p>\n<p>Me puse manos a la obra, para recoger las cosas que hab&iacute;a tra&iacute;do e intentar limpiar la casa. Llam&eacute; a Migue para quedar al d&iacute;a siguiente y di por finalizada mi labor aunque no hab&iacute;a terminado.<\/p>\n<p>-Regresaste. -sus palabras fueron secas, sin asomo de cari&ntilde;o<\/p>\n<p>-Ya estamos aqu&iacute; de nuevo abu.<\/p>\n<p>-Miras muy alto y este viaje ha sido un error, no lograr&eacute;is vuestros deseos. -tambi&eacute;n yo estaba convencido de que acertaba, pero tampoco pude negarme, o no quise hacerlo.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente me llegu&eacute; a la tienda de don Andr&eacute;s, Aldo estaba en el mostrador y no se ve&iacute;a a sus t&iacute;os por parte alguna, me acerqu&eacute; y el muchacho me miraba con timidez.<\/p>\n<p>-&iexcl;Gracias Aldo! He visto que a mi abuelo no ha le faltado comida, vengo a pagarte si tienes la cuenta de lo que debo.<\/p>\n<p>-Te la preparo en un momento, solo tengo que sumar los tickets de las entregas. -busc&oacute; en el caj&oacute;n de la m&aacute;quina registradora y extrajo lo que buscaba.<\/p>\n<p>-Espero que mi abuelo no te haya dado problemas.<\/p>\n<p>-Para nada, hasta nos hemos hecho amigos, le convenc&iacute; de que era mejor que fuera al gimnasio de un amigo y no estuviera tanto en el bar. -le mir&eacute;, hablaba ilusionado.<\/p>\n<p>-&iquest;Lograste convencerle?<\/p>\n<p>-&iexcl;Ja, ja, ja! No del todo, sigue acudiendo al bar, pero tambi&eacute;n al gym, all&iacute; se entretiene y ayuda en algunas cosas, tu abuelo aunque est&eacute; delgado es fuerte como un roble. -me sent&iacute;a impresionado con la noticia que me resultaba inveros&iacute;mil pero al parecer cierta.<\/p>\n<p>-Gracias Aldo.<\/p>\n<p>-No tienes que d&aacute;rmelas, tambi&eacute;n a mi me gusta tener con quien hablar sin que se me insulte o se r&iacute;an de mi. -Iba a resultar que mi abuelo sent&iacute;a m&aacute;s empat&iacute;a por un extra&ntilde;o que por su nieto, pero lo di por bueno si serv&iacute;a para un buen fin.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; tienes la cuenta. -le pagu&eacute; con la tarjeta y observ&eacute; que el chico no ten&iacute;a problemas para hacer bien su trabajo.<\/p>\n<p>-Ya sabes que cuando necesites algo solo tienes que ped&iacute;rmelo.<\/p>\n<p>-Otra vez gracias, traer&eacute; la nota uno de estos d&iacute;as. -me dispon&iacute;a a salir y escuche la voz de Aldo.<\/p>\n<p>-Intentar&eacute; ocuparme de tu abuelo lo que pueda. -solamente le dirig&iacute; una sonrisa agradecido, hab&iacute;a encontrado una gran ayuda sin pensarlo.<\/p>\n<p>Antes de comer hab&iacute;a quedado con Migue que tra&iacute;a a Marquitos de la mano, despu&eacute;s de los abrazos correspondientes, les entregu&eacute; las camisetas, tuvimos que quitarle al ni&ntilde;o la que llevaba y ponerle la nueva.<\/p>\n<p>Migue estaba impaciente por saberlo todo, y a grandes rasgos le cont&eacute; lo del viaje, pero tambi&eacute;n &eacute;l estaba impaciente por comunicarme sus noticias, as&iacute; era mejor ya que no me ped&iacute;a los detalles de mi aventura con Robert.<\/p>\n<p>-Ha pasado algo incre&iacute;ble Marito. -observ&eacute; que le temblaban las manos.<\/p>\n<p>-&iquest;Tiene que ver con mi primo?<\/p>\n<p>-Nada de eso, no lo adivinar&iacute;as.<\/p>\n<p>-Bien, pero creo que no vas a tardar en dec&iacute;rmelo.<\/p>\n<p>-Lorenzo quiere que le ayude, creo que tengo ya un trabajo. -le brillaban los ojos y estaba entusiasmado.<\/p>\n<p>-Primero dime qui&eacute;n es ese tal Lorenzo al que no conozco y luego cual es ese trabajo.<\/p>\n<p>-Si que lo conoces, el due&ntilde;o de la tienda de ropas donde compramos las que llevaste a la fiesta de Robert. -me dejaba sorprendido pero quer&iacute;a que siguiera cont&aacute;ndome.<\/p>\n<p>-Pas&eacute; por delante de la tienda, ya sabes como me gusta la ropa y me qued&eacute; mirando el escaparate, me vio a trav&eacute;s del cristal y me saludo, entonces entr&eacute; y hablamos. Me pidi&oacute; que le ayudara a preparar las prendas que sacar&aacute; de rebajas despu&eacute;s del verano. -hablaba entrecortado y hasta se com&iacute;a las palabras, ten&iacute;a que adivinar lo que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>-Me alegro much&iacute;simo Migue, pero es un trabajo para unos d&iacute;as al parecer.<\/p>\n<p>-Lorenzo dice que luego ya se ver&aacute;, porque tiene ideas y necesita tiempo libre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Oh mi vida! Me alegro tanto, seguro que querr&aacute; que trabajes para &eacute;l. -nos abraz&aacute;bamos, nos bes&aacute;bamos, y llor&aacute;bamos los dos.<\/p>\n<p>-Por cierto Marito, me pregunt&oacute; por ti, creo que le interesas, o mejor, que tu le gustas&hellip;<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente Robert me llam&oacute; por tel&eacute;fono, estaban en Paris pero ten&iacute;an que llegarse hasta Colonia en Alemania, all&iacute; su padre ten&iacute;a que mantener varias reuniones de trabajo, hab&iacute;a hablado con Guillermo y en un principio se neg&oacute; tajantemente a sus pretensiones.<\/p>\n<p>Robert segu&iacute;a manteniendo la confianza en si mismo de que al final su padre ceder&iacute;a, convencido por su razonamiento. Dudaba que eso fuera cierto sin dejar de albergar cierta chispa de esperanza, luego razonaba y ve&iacute;a la imposibilidad de que nuestros sue&ntilde;os se realizaran y hasta dudaba de que yo fuera algo bueno para Robert despu&eacute;s de lo habido con Guillermo.<\/p>\n<p>Dos d&iacute;as m&aacute;s tarde recib&iacute; otra llamada, Robert exultaba de alegr&iacute;a y era incapaz de pronunciar las palabras que quer&iacute;a decirme.<\/p>\n<p>-Marin, amor, ya esta hecho, cede, con algunas condiciones pero esta de acuerdo, tenemos que ir muy r&aacute;pido, tienes que irte conmigo y no m&aacute;s tarde como &eacute;l propone. -not&eacute; que Roberto lloraba aunque intentaba que no me diera cuenta y cort&oacute; la comunicaci&oacute;n de repente.<\/p>\n<p>La siguiente llamada que recib&iacute;, d&iacute;as m&aacute;s tarde, no era la esperada de Robert.<\/p>\n<p>-Mario tenemos que hablar, Robert saldr&aacute; a hacer compras y podremos estar solos hasta su vuelta, ll&eacute;gate esta tarde a mi casa antes de las siete.<\/p>\n<p>Guillermo me hablaba muy nervioso y no me dio oportunidad de poderle preguntar por Robert, ni hacerle cualquier pregunta. Todo resultaba muy extra&ntilde;o, lo era que quisiera verme sin estar Robert presente.<\/p>\n<p>La premonici&oacute;n de que algo fallaba, y que todo no era como Roberto lo ve&iacute;a, no me abandonaba un segundo, pero no pod&iacute;a faltar a la cita, fuera para bien, o lo m&aacute;s seguro, para mal, era una jugada importante de la partida donde me lo iba a jugar todo.<\/p>\n<p>A la hora prevista puls&eacute; el timbre de la puerta del jard&iacute;n, una voz de mujer me avis&oacute; de que me abr&iacute;a. La criada vestida de uniforme negro y blanco me esperaba en la puerta principal, me llev&oacute; hasta el despacho de Guillermo y cerr&oacute; dej&aacute;ndome dentro.<\/p>\n<p>Guillermo, al lado del gran ventanal que daba al jard&iacute;n, se dirigi&oacute; de prisa hac&iacute;a mi.<\/p>\n<p>-&iexcl;Marito! -se detuvo a dos pasos mir&aacute;ndome con aire asustado. Pens&eacute; que estas semanas hab&iacute;a envejecido y que le ve&iacute;a m&aacute;s canas en su cabello moreno.<\/p>\n<p>-&iexcl;Marito! Estas precioso. -me sujet&oacute; de los hombros y se inclin&oacute; bes&aacute;ndome la boca. Algo segu&iacute;a martilleando en mi cabeza, aquel no era el recibimiento que esperaba.<\/p>\n<p>-He pensado tanto en mi peque&ntilde;o, tantos d&iacute;as sin verte me ha supuesto un infierno. Te necesito peque&ntilde;o, no sabes cuanto. -me besaba desaforadamente toda la cara, su bigote me raspaba el rostro de lo apretado que lo hac&iacute;a, y empezaba a sentir como se apretaba a mi cuerpo.<\/p>\n<p>-C&aacute;lmate Guillermo, por favor me estas asustando. -como respuesta empez&oacute; a querer bajarme los pantalones mientras me llevaba hac&iacute;a un enorme sof&aacute; chester de cuero, al lado de la ventana y donde m&aacute;s claridad hab&iacute;a.<\/p>\n<p>Aquello no era normal, sent&iacute;a pegado en mis nalgas el tremendo bulto de la entrepierna de Guillermo, parec&iacute;a urgido y necesitado hasta un l&iacute;mite insospechado y que yo nunca le hab&iacute;a visto.<\/p>\n<p>-Necesito hacerte m&iacute;o beb&eacute;, lo necesito ahora, he pasado muchos d&iacute;as sin ti.<\/p>\n<p>-No Guillermo, por favor, va a llegar Robert.<\/p>\n<p>-No te resistas beb&eacute;. Tenemos tiempo, tardar&aacute; con lo que tiene que hacer. -era imposible luchar con aquel hombre, me controlaba y dominaba como si yo fuera un simple mu&ntilde;eco, pr&aacute;cticamente sent&iacute;a que iba a violarme, me tir&oacute; sobre el sof&aacute;, me sacaba los pantalones a la fuerza hasta dejarme con ellos y el slip colgando sobre los pies.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien Guillermo, har&eacute; lo que quieres y no me resistir&eacute;, pero vamos a tu habitaci&oacute;n, que sea all&iacute; por favor. -no atend&iacute;a a razonamiento alguno, me levant&oacute; en sus brazos y me dej&oacute; colgado sobre un brazo del sof&aacute;, con el cuerpo hacia el asiento y las piernas al aire, el culo en pompa, desnudo.<\/p>\n<p>&Eacute;l no se quit&oacute; el pantal&oacute;n, se baj&oacute; la cremallera, el sonido restall&oacute; como una sierra al cortar madera. Por el lado libre del sof&aacute;, y mir&aacute;ndolo del rev&eacute;s, pod&iacute;a verle maniobrar, sac&oacute; su enorme verga, ennegrecida por el torrente sangu&iacute;neo que la llenaba endureci&eacute;ndola, con una mano me separ&oacute; las nalgas localizando mi ano y comenz&oacute; a penetrarme.<\/p>\n<p>Estaba seco, sin preparar ni dilatar lo m&aacute;s m&iacute;nimo, el dolor era el mismo o mayor de cuando la primera vez me desvirg&oacute;, gem&iacute; y pens&eacute; que perd&iacute;a el sentido, no tuve esa suerte, el martirio simplemente hab&iacute;a comenzado.<\/p>\n<p>Entr&oacute; del todo en mi cuerpo, y sin detenerse para que me acostumbrara, comenz&oacute; a follarme como ido, como un loco dando rugidos. El dolor era terrible, insoportable. Entonces escuch&eacute; el ruido de algo que ca&iacute;a rompi&eacute;ndose contra el suelo, cerca de donde mi cabeza colgaba, tintineos rodando sobre la madera, el sonido se detuvo cuando lleg&oacute; a los flecos de la alfombra, justo a veinte cent&iacute;metros de mis ojos, un aro de brillante oro, una anillo de boda. Otro sonido m&aacute;s lejano rebot&oacute; en la pared del fondo y el cantar&iacute;n sonido se aceler&oacute; hasta terminar del todo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Traidores! No quiero veros jam&aacute;s en mi vida, a ninguno de los dos. -el sonido seco de una puerta al cerrarse, con un fuerte golpe lleno de furia, son&oacute; como un trueno que retumbara en el aire seco del verano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ahora ya est&aacute;bamos en un hotel, que no era lo importante, pero resultaba m&aacute;s c&oacute;modo, en recepci&oacute;n hizo la reserva para tres noches y eso me extra&ntilde;&oacute;. Empezaba a reconocer las se&ntilde;ales que anunciaban el final del viaje. Mandamos lavar la ropa, toda ella salvo lo que no pod&iacute;amos quitarnos para no ir desnudos. El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":176,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21786","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/176"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21786\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}