{"id":21797,"date":"2019-10-06T22:00:00","date_gmt":"2019-10-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-10-06T22:00:00","modified_gmt":"2019-10-06T22:00:00","slug":"memorias-inolvidables-cap-23-mi-primo-ricardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/memorias-inolvidables-cap-23-mi-primo-ricardo\/","title":{"rendered":"Memorias inolvidables (Cap. 23): Mi primo Ricardo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21797\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>25 de junio (lunes)<\/p>\n<p>Me levant&eacute; con doble sentimiento, por una parte estaba nervioso por lo que me dijo mi t&iacute;o Antonio, el padre de Juan. Ese inter&eacute;s de hablar con mi padre me ten&iacute;a un poco amargado y m&aacute;s preocupado todav&iacute;a. Por otra parte, iba a venir Juan, ibamos a ir a mi habitaci&oacute;n para darle mi jean que le hab&iacute;a gustado tanto. Me preocupa no haberlo lavado tal como me lo pidi&oacute;, pero lo puse toda la noche tendido sin mojarlo para que se airease algo. Esta ma&ntilde;ana, antes de doblarlo lo he perfumado con mi propio perfume Hugo Boss, para darle gusto a Juan.<\/p>\n<p>Me duch&eacute;, me lav&eacute; el culo a conciencia por fuera y por dentro. Pensaba: &laquo;Si a Juan se le ocurre de nuevo que lo hagamos, pues no le voy a decir que no. Como vienen sus padres, voy a ser discreto y a no insinuarme, por respeto a ellos&raquo;. Me masaje&eacute; las bolas para ver si respond&iacute;an y la polla me contest&oacute; por ellas, no tard&oacute; en ponerse erecta y con ganas de masturbarme, pero cambi&eacute; de parecer: &laquo;si viene con ganas, lo haremos y me saldr&aacute; abundante y potente si no me masturbo ahora. Si no me lo pide, ya lo har&eacute; despu&eacute;s, que a eso siempre estoy es dispuesto porque siempre hay ganas&raquo;.<\/p>\n<p>Llegaron cuando est&aacute;bamos desayunando. Los abuelos los hicieron entrar en la cocina y les sirvieron para que comieran algo. Mi abuelo quiere mucho a su sobrino Antonio, tambi&eacute;n a Juan que es muy cari&ntilde;oso con &eacute;l. De repente, Juan dice:<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;a, &iquest;me invitas a quedarme unos d&iacute;as con mi primo Miguel para que no est&eacute; tan solo?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo te atreves a ser tan descarado &mdash;dijo su madre&mdash;, no se invita uno, espera a ser invitado, &iquest;y si no pueden? &iquest;y si tienen otras cosas que hacer?<\/p>\n<p>Mi abuela fue espont&aacute;nea:<\/p>\n<p>&mdash; Hija, no te preocupes, Juanito siempre es bienvenido a esta; hijo &mdash;se dirig&iacute;a a hora a Juan&mdash;, claro que s&iacute;, a Miguel le falta compa&ntilde;&iacute;a joven, nosotros somos mayores y &eacute;l se pasa mucho tiempo sin hablar con nadie.<\/p>\n<p>&mdash; Pero solo hasta el domingo, &mdash;zanj&oacute; su madre.<\/p>\n<p>&mdash; Miguel, yo quiero hablar contigo un rato, &iquest;nos sentamos detr&aacute;s en la terraza?<\/p>\n<p>&mdash; Vamos, t&iacute;o, ahora hay sombra y se est&aacute; bien.<\/p>\n<p>Salimos y mi t&iacute;o fue al grano, cu&eacute;ntame de pe a pa y desde el principio qu&eacute; es lo que ha pasado contigo en tu casa. Le cont&eacute; todo, primero un poco nervioso, porque m&iacute; t&iacute;o iba haciendo preguntas para entender detalles, como por ejemplo: &iquest;te has llevado a casa a tus amigos borrachos?, &iquest;te los has llevado para tener sexo? No me hac&iacute;a preguntas sobre mi homosexualidad, sino sobre mi comportamiento. Me gust&oacute; la conversaci&oacute;n con mi t&iacute;o y me dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Yo hablar&eacute; con tu padre, pero no te prometo nada.<\/p>\n<p>&mdash; Mi padre es cobarde.<\/p>\n<p>&mdash; No, Miguel, no es cobarde, pero debe tener un mont&oacute;n de confusiones, porque tu madre lo domina; el temor que tiene tu padre es que tu madre se vaya y se desentienda de todos vosotros y eso para &eacute;l ser&iacute;a lo peor que le pudiera ocurrir&hellip;<\/p>\n<p>Estaba de acuerdo con mi t&iacute;o y me call&eacute;, de todas formas no comprend&iacute;a mucho el trasfondo.<\/p>\n<p>Antes de despedirse, me quiso hacer una pregunta:<\/p>\n<p>&mdash; Mira, Miguel, yo s&eacute; que Juan es homosexual; jam&aacute;s tomaremos su madre y yo ninguna acci&oacute;n contra &eacute;l al respecto, m&aacute;s bien queremos cuidarlo y librarlo de los temores que tenemos, &iquest;hab&eacute;is tenido sexo entre vosotros dos?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, t&iacute;o, yo te soy sincero, pronto sentimos cierta atracci&oacute;n y ambos ten&iacute;amos gana y lo hicimos ayer.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Es f&aacute;cil reconoceros entre vosotros?<\/p>\n<p>&mdash; No es tan dif&iacute;cil, hay un algo que enseguida no los indica, otra cosa es que te atraiga el sujeto o no.<\/p>\n<p>&mdash; Y a vosotros os atrae&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pues creo que no, a nosotros nos atrae nuestra curiosidad y el deseo de placer, nos gustamos, pero&hellip;, no sabr&iacute;a decirte, creo que para hacer una pareja estable&hellip;, creo que no, no, t&iacute;o, ni Juan ni yo; pero, t&iacute;o Antonio, a veces tenemos deseo y entre las conversaciones, el juego y el cari&ntilde;o familiar&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; No te molesto m&aacute;s, Miguel, gracias por ser sincero, &iquest;qu&eacute; puedo decirle a Juan?<\/p>\n<p>&mdash; Yo se lo dir&eacute; y t&uacute; tambi&eacute;n pero no le grites ni reniegues con &eacute;l. Solo dile que se lo tome con calma, que el amor de verdad viene cuando uno est&aacute; bien dispuesto, que t&uacute; y la t&iacute;a, su mam&aacute;, recibir&eacute;is bien al chico de quien se enamore; dile tambi&eacute;n que se cuide mucho de los que solo quieren un polvo para pasar un buen rato&hellip;, porque pienso que Juan corre el peligro de dejarse llevar por quien le tiente; perdona, t&iacute;o, de c&oacute;mo te lo he dicho.<\/p>\n<p>&mdash; No; est&aacute; bien, gracias.<\/p>\n<p>Mis t&iacute;os se fueron y Juan se qued&oacute; con nosotros. En un momento en que mi abuela lo llam&oacute; para preguntarle si ten&iacute;a ropa para lavar y se entretuvo hablando con &eacute;l, le dije a mi abuelo que nos llevara a Juan y a m&iacute; al campo a trabajar duro, porque a mi parecer a Juan le hac&iacute;a falta y a m&iacute; tambi&eacute;n. Yo quer&iacute;a evitar tener un compa&ntilde;ero que me llevara a tener sexo todo el d&iacute;a, porque Juan estaba siempre muy caliente. El trabajo del campo nos daba ocupaci&oacute;n, serenidad y calma en los deseos. No s&eacute; qu&eacute; se inventar&aacute; mi abuelo.<\/p>\n<p>Comimos y despu&eacute;s de una bonita conversaci&oacute;n familiar, me llev&eacute; a Juan a pasear por el pueblo. Ni &eacute;l ni yo ten&iacute;amos all&iacute; amigos, as&iacute; que caminamos mucho y nos sentamos en la terraza de un bar. Juan me invit&oacute; y pedimos unos refrescos.<\/p>\n<p>Antes de anochecer, regresamos a casa y nos pusimos a ver la televisi&oacute;n hasta la hora de cenar.<\/p>\n<p>Cenamos los cuatro en amena conversaci&oacute;n y una larga sobremesa. El abuelo nos tent&oacute; con un rico orujo de Ourense y habl&oacute; Juan hasta por los codos. L&oacute;gicamente esa noche no sal&iacute; a ninguna parte, no me mov&iacute; de su lado y nos fuimos a dormir. Nos acostamos desnudos, yo ten&iacute;a hace tiempo esa costumbre, pero no hablamos del asunto. Est&aacute;bamos cansados, pero Juan comenz&oacute; a tocarme el cuerpo y a besarme y dese&oacute; tener sexo. No es que yo no ten&iacute;a ganas; la verdad es que de no estar Juan yo hubiera ido al sauna, tambi&eacute;n necesitaba desahogarme. La conversaci&oacute;n con mi t&iacute;o fue amena, grata pero tensa y qued&eacute; muy cansado. No quer&iacute;a hablar de eso con Juan y lo mejor era dejarme llevar. Tampoco me hab&iacute;a masturbado y mi polla al contacto con Juan se me puso dura y me apa&ntilde;&eacute; acarici&aacute;ndole. Le habl&eacute; a Juan del chico que hab&iacute;a encontrado en el sauna y de quien me hab&iacute;a m&aacute;gicamente enamorado y que hab&iacute;a ido varias veces y no lo encontraba nunca. Quer&iacute;a con esto pasar el tiempo, pero Juan se calentaba m&aacute;s y me dijo que &eacute;l mismo podr&iacute;a ser mi remedio y entre una y otra cosa, nos encontramos haciendo un 69 que me hac&iacute;a pensar que el chico de la sauna estaba all&iacute;, en el cuerpo de Juan. Mi pensamiento era en aquel chico, no en Juan, aunque no le dije nada. As&iacute; que nos pusimos a mamar las pollas y casi al mismo tiempo nos est&aacute;bamos viniendo. Mucho hab&iacute;amos aguantado, porque soltamos mucha lefa. Juan no ten&iacute;a mucha costumbre y toda le cayo por los labios y la ten&iacute;a en la barbilla y por el cuello, yo pude tragarme toda la leche de Juan, estaba chica, me gust&oacute; de nuevo. Era la segunda vez que la gustaba y me agrad&oacute;. Al final pens&eacute; que no encontrar&iacute;a al chico de mis pensamientos y me tranquilic&eacute;. Dormimos toda la noche.<\/p>\n<p>26 de junio<\/p>\n<p>Mi abuela vino a despertarnos, pero yo ya estaba en pie, duchado y esperando que nos avisaran para el desayuno. Juan se qued&oacute; en la ducha y le avis&eacute; que al acabar viniera al comedor a desayunar.<\/p>\n<p>Fui al comedor y encontr&eacute; a Mercedes en la cocina, ayudando a la abuela. Hab&iacute;a venido temprano y prepar&oacute; el desayuno para los cinco con cosas que hab&iacute;a tra&iacute;do consigo.<\/p>\n<p>Mientras desayun&aacute;bamos, mi hermana dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Van a venir todos, nos hemos puesto de acuerdo para venir a verte todos tus hermanos. Traemos un mensaje de pap&aacute; y mam&aacute;, han decidido que vuelvas.<\/p>\n<p>&mdash; No voy a ir, no voy a ir porque me va a volver a echar a la calle. Mam&aacute; tiene un proyecto que consiste en que yo me humille ante sus amigas pidiendo disculpas por la aberraci&oacute;n cometida. No lo voy a hacer, no lo voy a hacer &mdash;dec&iacute;a cada vez m&aacute;s en voz baja hasta el susurro&mdash; no lo voy a hacer&hellip;<\/p>\n<p>Mis abuelos se callaron. Cuando mi abuelo se calla es porque necesita pensar. No hab&iacute;a pensado lo que mi madre intentaba. Miraba a Mercedes sorprendido mientras yo hablaba y ella le confirmaba la veracidad de mis palabras. Mi abuelo se qued&oacute; con los codos sobre la mesa y las manos en la cabeza y sus ojos mirando el mantel. Mi abuela ten&iacute;a los ojos h&uacute;medos, pero no pod&iacute;a articular palabras motivado por su gran congoja.<\/p>\n<p>Se present&oacute; Juan, se salud&oacute; con Mercedes, salud&oacute; a todos y poco tiempo despu&eacute;s Mercedes se fue. Mi abuelo, Juan y yo nos fuimos a su campo y trabajamos. Trabaj&eacute; duro m&aacute;s que nada para ponerlo feliz, pero me serv&iacute;a para olvidarme. Mi abuelo se cans&oacute; y se fue a sentar a la sombra, yo segu&iacute;a repasando los &aacute;rboles para remover la tierra de alrededor de su tronco, y sacando las hierbas. Juan segu&iacute;a todo el tiempo a mi lado haciendo lo que yo hac&iacute;a. A medio d&iacute;a mi abuelo vino a buscarnos para que dej&aacute;ramos de trabajar, me vio con la camisa empapado y me dijo que fuera a la granja de su hermano Marcelino, mi t&iacute;o abuelo, para lavarme. Nos encaminamos hacia all&iacute; los tres. Juan y yo nos duchamos, nos cambiamos de ropa y mi t&iacute;o abuelo me esperaba:<\/p>\n<p>&mdash; He visto como trabajas, si lo deseas, tengo todo por hacer, es algo como eso que hab&eacute;is hecho esta ma&ntilde;ana, puede ser tuyo y no te faltar&aacute; tu paga&hellip;<\/p>\n<p>Mir&eacute; a mi abuelo que estaba hablando con Juan y le di a entender que me gustar&iacute;a. Mi abuelo consinti&oacute; y le dijo a su hermano:<\/p>\n<p>&mdash; Te lo traer&eacute;; ya has visto que trabaja duro, pero a un familiar se le paga bien, no se va con remilgos &mdash;dec&iacute;a ri&eacute;ndose y Juan se re&iacute;a tambi&eacute;n porque conoc&iacute;a bien al t&iacute;o Marcelino lo agarrado que era.<\/p>\n<p>&mdash; Descuida, hermano; tienes cada cosa&hellip; Tendr&aacute; lo que le corresponde y si me trabaja como lo he visto hacer, incluso hasta m&aacute;s&hellip; Es duro tu nieto, Paco, no entiendo esas cosas que se dicen de &eacute;l&hellip;, pero si lo vieran trabajar, se dar&iacute;an cuenta que se deja la piel&hellip;, Juan iba detr&aacute;s de Miguel como un degollado, no s&eacute; qu&eacute; decirte, pero a m&iacute; me da lo mismo como sea cada uno, si cumplen con su trabajo, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s da lo otro?<\/p>\n<p>&mdash; T&iacute;o, no te hagas problemas, mi abuelo Paco sabe demasiadas cosas de m&iacute;, y sabe que si me empe&ntilde;o en algo, antes est&aacute; ese algo que mi vida. El domingo se va Juan, a partir del lunes vendr&eacute;, te trabajar&eacute; lo que necesites, lo de menos es si me pagas o no, si es mucho o poco, a&uacute;n somos familia y bulle la sangre, siempre te hemos querido, t&iacute;o, siempre; mis hermanos dec&iacute;an frecuentemente por qu&eacute; no vamos a casa de nuestros t&iacute;os Bautista y Marcelino para visitarlos y mi madre nos amenazaba. Hac&iacute;a lo mismo que con mis abuelos, pero ahora estoy libre; no quiero que nadie me regale nada, no soy un holgaz&aacute;n, me he preparado para sobrevivir no a costas de los dem&aacute;s, sino con mi sudor; hoy estoy feliz, he trabajado para mi abuelo y ma&ntilde;ana si lo necesita tambi&eacute;n, porque hemos de acabar esta tarea que hemos empezado, no es mucho, el cari&ntilde;o que me dan mis abuelos vale m&aacute;s que todos los jornales del mundo entero.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Lo ves, Paco, eso es un hombre, lo dem&aacute;s carece de importancia?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, Marcelino, s&iacute;, as&iacute; es y este lo es, es un hombre de verdad, y lo dem&aacute;s carece de importancia.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; perplejo y mirando a los dos ancianos en buen estado de cuerpo y raz&oacute;n y sabiendo discriminar la verdad y la justicia, sin despreciar al ser humano.<\/p>\n<p>Fuimos a casa en la camioneta de mi abuelo que me dej&oacute; conducir. Estaban todos mis hermanos. Me dio mucha alegr&iacute;a verlos, como si hiciera a&ntilde;os sin vernos; me qued&eacute; lacrimoso y con la carne de gallina de la emoci&oacute;n, estaban todos: Eleuterio, Rosario, Mercedes y Facundino. Hab&iacute;an tra&iacute;do una pizzas gigante y otras cosas para aperitivos y mi abuela a&ntilde;adi&oacute; m&aacute;s caldo. Mercedes antes de ir le hab&iacute;a avisado de su intenci&oacute;n. La comida y la reuni&oacute;n familiar fue muy amena, evitamos hablar de lo desagradable y hacia las 6 de la tarde se iban todos menos Facundino. &Eacute;l se qued&oacute; a acompa&ntilde;arme y a mis hermanas les dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Si mam&aacute; pregunta por m&iacute;, decidle que estoy con mis amigos y llegar&eacute; tarde.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute;date aqu&iacute; en casa, no te vayas, &mdash;dijo la abuela.<\/p>\n<p>&mdash; Abuela, si me quedo aqu&iacute; tengo que avisar a mi madre y se arma un l&iacute;o, mejor que digan lo que he dicho.<\/p>\n<p>&mdash; Las mentiras, las mentiras&hellip;, &mdash;murmuraba la abuela.<\/p>\n<p>&mdash; Est&aacute; aqu&iacute; Juan, y est&aacute; al caer Ricardo, viene a pasar unos d&iacute;as y a descansar, que ha tenido que hacer unas oposiciones que le han dejado medio muerto, a ver si se recupera, si te quedas&hellip;, adem&aacute;s tu madre no vendr&aacute;, y tu padre ahora la frenar&aacute;, seguro&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Pues me quedo, pero que ellos digan lo que he dicho, porque Juan, Ricardo y Miguel, adem&aacute;s de familia son mis amigos, &mdash;concluy&oacute; Facundino.<\/p>\n<p>Como dijo el abuelo, lleg&oacute; Ricardo. Ricardo era entonces un muchacho de 20 a&ntilde;os, rubio, dec&iacute;an que hab&iacute;a salido a su madre. Era otro nieto de mis abuelos, hijo del t&iacute;o Ricardo, hermano de mi padre, por lo tanto era nuestro primo hermano. Guapo sin exagerar, pero estaba muy flaco y no era de gimnasia, sino de desgaste en el estudio. Se hab&iacute;a preparado en una academia para entrar en una instituci&oacute;n de vigilancia escolar. Daba l&aacute;stima verlo, as&iacute; que nos dejamos de lamentos y nos dedicamos a Ricardo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;is hacer hoy?, &mdash;pregunt&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>&mdash; Yo estoy muy cansado y necesito ir a relajarme, iremos a un sauna, &mdash;contest&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Puedo ir?, &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;C&oacute;mo te vamos a dejar aqu&iacute;? Nos vamos los cuatro, &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Miguel, no bebas nada, ni cerveza, ni vino, ning&uacute;n alcohol y os llev&aacute;is la camioneta.<\/p>\n<p>Le mir&eacute; y me lo confirm&oacute;. Mir&eacute; a la abuela y me lo confirm&oacute;. Decid&iacute; no beber mas que agua, ni gaseosas, para no caer en la tentaci&oacute;n. Los tres, Ricardo, Juan y Facundino prometieron no beber nada para no fastidiarme y, aunque no les cre&iacute;, cumplimos todos. Pero no adelanto la historia.<\/p>\n<p>Salimos despu&eacute;s de cenar. Solo bebimos agua en la cena. Me llev&eacute; en mi mochila mi pera para enemas y poderme lavar all&iacute; sin perder tiempo. Cuando ya estaban desnudos y envolvi&eacute;ndose con la toalla me fui a lavar a una ducha discreta y quisieron acompa&ntilde;arme porque me vieron con mi pera. Facundino sab&iacute;a y les dijo a los dem&aacute;s:<\/p>\n<p>&mdash; Vamos con &eacute;l y nos lavamos todos.<\/p>\n<p>Lo hicimos con discreci&oacute;n y el resultado fue bueno para todos. Ni hace falta contar. Nos dirigimos a la sauna seca, con luz y agradable. Hab&iacute;a dos t&iacute;os desnudos sentados sobre su toalla y nos pusimos a la parte opuesta de igual manera, sentados sobre la toalla y desnudos. Pero nos pusimos juntos y nos mir&aacute;bamos sin parar. Juan estaba lleno de deseos y Ricardo lo not&oacute; y, con ser hetero, le acarici&oacute; su polla que ya estaba en su l&iacute;mite. Ricardo se la acarici&oacute; a Facundino y para que no quedara Ricardo sin ayuda, se la acarici&eacute; yo mismo. Los dos t&iacute;os se salieron sin envolverse con la toalla. Estaban muy empalmados. Pienso que nuestro comportamiento los calent&oacute; en exceso. Ricardo acarici&oacute; luego mi polla con la otra mano y pronto nos pusimos con ganas y deseos de eyacular los cuatro. Nos levantamos para irnos a las duchas y all&iacute; concluimos la faena. Como est&aacute;bamos los cuatro en grupo y mir&aacute;ndonos, nos ensuciamos de semen y all&iacute; mismo nos lavamos.<\/p>\n<p>Luego fuimos al vapor. Me retras&eacute; con Ricardo para decirle:<\/p>\n<p>&mdash; Richie, no te veas obligado por lo que hacemos nosotros, s&eacute; que tienes una novia o amiga o no s&eacute; qu&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Nada tiene que ver, me gusta c&oacute;mo sois, con otros igual no estar&iacute;a, porque me van las chicas, pero vosotros sois diferentes, ven&iacute;s a divertiros&hellip; eso es lo que me admira de vosotros&hellip;<\/p>\n<p>Dentro del vapor los cuerpos se nos pusieron escurridizos de la humedad y sudor. Hab&iacute;a poca luz y no hab&iacute;a nadie. Jugamos mucho entre los cuatro porque nos escurr&iacute;amos. Hasta que entr&oacute; un t&iacute;o y nos comportamos. No nos ve&iacute;amos con &eacute;l por el vapor, pero nos mir&aacute;bamos y sonre&iacute;amos. Todo lo que dese&aacute;bamos y pens&aacute;bamos sin decirlo es follarnos entre nosotros, As&iacute; que determinamos irnos a una cabina oscura de las peque&ntilde;as. Hicimos lo que sab&iacute;amos hacer, follar sin parar.<\/p>\n<p>Primero comenz&oacute; el m&aacute;s fastidioso, Juan, le sigui&oacute; Facundino que quer&iacute;a que lo follara. Yo deseaba mirar, cuando me hab&iacute;a acostumbrado a la oscuridad y si acaso intervenir. Como Ricardo me pidi&oacute; follar conmigo, esper&oacute; a que le dijera mi parecer. Se puso a mi lado, pasando su brazo por mi cuello y llegaba con su mano a mi pez&oacute;n. Arrim&oacute; su cabeza a la m&iacute;a y me besaba, primero la cara y luego en la boca. Intercambiamos varias veces lengua mientras mir&aacute;bamos c&oacute;mo Juan follaba desesperadamente a Facundino que gem&iacute;a y daba gritos. Gritaban fuerte los dos y adivin&eacute; que se ven&iacute;an juntos y as&iacute; fue.<\/p>\n<p>Como Ricardo y yo est&aacute;bamos sentados en el suelo, &eacute;l con las piernas estiradas y abiertas, yo con los pies tocando al suelo y las rodillas dobladas, se incorpor&oacute; Ricardo y se sent&oacute; en mis rodillas. Poco a poco se fue escurriendo por entre los muslos y se lo puse f&aacute;cil encarando mi polla a su agujero. Ricardo se dej&oacute; caer de golpe y grit&oacute; mucho como si llorara, debi&oacute; dolerle mucho, porque a m&iacute; me doli&oacute; la polla por la r&aacute;pida penetraci&oacute;n y el roce. Una voz extra&ntilde;a dijo hablando fino y alto:<\/p>\n<p>&mdash; Llora, maric&oacute;n, que ya te ha jodido el cabr&oacute;n de tu puto amigo.<\/p>\n<p>Mir&eacute; y es que hab&iacute;a una tabla suelta y estaba semi asomado, mirando todo. No le hicimos caso y estuvo mirando hasta que acabamos. Hice por levantarme y lo consegu&iacute; porque mi postura me cansaba, pero no dej&eacute; de follar a Ricardo que me llevaba con &eacute;l hasta la pared de enfrente y se puso a besarse con el t&iacute;o que le hab&iacute;a insultado. Juan vino a mi lado intentando meter su polla con la m&iacute;a y al no poder, meti&oacute; un dedo para hacer hueco en el culo de Ricardo. Facundino, meti&oacute; su polla en mi culo y me jodi&oacute; como un cabr&oacute;n a su puta, porque me dec&iacute;a de vez en cuanto:<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; culito tienes, eras una puta perfecta para follarte.<\/p>\n<p>Se desorden&oacute; en su lenguaje Facundino y nos trataba a todos de maricona, puta, zorra, nenaza, puta gorda de mierda, perra. Tuve que decirle que se moderara. Lo hizo, pero me foll&oacute; con m&aacute;s furia o rabia, siendo el primero en correrse y agarrarse a mis hombros y me besaba y mord&iacute;a el cuello, mientras Juan, que hab&iacute;a conseguido penetrar conmigo a Ricardo, nos corrimos a la vez. Cuando levant&eacute; la vista vi que Ricardo no se estaba ya besando sino mamando la polla del t&iacute;o que se hab&iacute;a dado la vuelta. Fui a acariciarle las bolas y el t&iacute;o se corri&oacute; en la boca de Ricardo sin desperdicio. Nos tiramos al suelo casi amontonados y al rato escuchamos:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Gracias, muchachos, sois de puta madre, joder qu&eacute; t&iacute;os!<\/p>\n<p>&mdash; Bien dicho, mat&oacute;n, grit&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>Salimos a la ducha y luego entramos al jacuzzi. Una vez relajados, regresamos a casa. Los abuelos esperaban y nosotros, perfectamente sanos. El abuelo sac&oacute; un orujo y nos invit&oacute;. La abuela sac&oacute; unos refrescos e indic&oacute; a Ricardo y a Facundino donde ten&iacute;an su habitaci&oacute;n y que estaba arreglada. Nos fuimos a la cama. Juan y yo nos dormimos abrazados. Despert&eacute; a las 6 de la ma&ntilde;ana, escrib&iacute; en mi diario un poco lo del d&iacute;a anterior y me ech&eacute; de nuevo a la cama dejando el resto para despu&eacute;s de despertar.<\/p>\n<p>27 de junio<\/p>\n<p>&iexcl;Putos maricones de mierda! Ricardo, un condenado hetero, penetr&oacute; con Facundino a nuestra habitaci&oacute;n, se metieron en nuestra cama y l&oacute;gicamente nos despertaron. Yo no les hice caso, ten&iacute;a sue&ntilde;o, Juan me sigui&oacute; la corriente y se hac&iacute;a el dormido. Pero a nadie pod&iacute;a enga&ntilde;ar porque abr&iacute;a un ojo demasiadas veces esperando que yo los hubiera echado de nuestra habitaci&oacute;n. No lo hice, por supuesto, vi sus malas intenciones, me gustaron y me dej&eacute; llevar. Ricardo se puso detr&aacute;s de Juan y comenz&oacute; a tocarle el culo y a meterle dedo, lo ten&iacute;a bien apretado, que me lo s&eacute;, pero con un poco de masaje de dedo el culo recuerda que lo foll&eacute; antes de dormirnos y lo mismo hab&iacute;a hecho &eacute;l conmigo. Por eso mi hermano Facundino me lo atraves&oacute; en seguida y con mi ayuda meti&oacute; su polla hasta en donde de mis entra&ntilde;as. Pero Juan no estaba favorable a la labor y que le follara un hetero no le iba. Abri&oacute; los ojos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Ricardo follas a tu novia pero yo no soy tu novia.<\/p>\n<p>&mdash; Pero tu culo est&aacute; m&aacute;s bueno que el plano de mi novia, &mdash;contest&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Le das por el culo a tu novia?, &iquest;es que no tiene xoxo?, &mdash;pregunt&oacute; Juan.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Joer, Juan! No preguntes tanto, y d&eacute;jame que te va a gustar, &mdash;dijo Ricardo.<\/p>\n<p>&mdash; Pero t&uacute; eres hetero o qu&eacute; pasa&hellip; &iquest;tambi&eacute;n te gustan los chicos?, &mdash;pregunt&oacute; Juan<\/p>\n<p>&mdash; Juan, soy hetero, me van las chicas, pero he descubierto que vosotros sois m&aacute;s divertidos y no s&eacute; si me gustan los chicos, pero vosotros s&iacute; me gust&aacute;is, adem&aacute;s a&uacute;n somos familia &iquest;o no?, &mdash;respondi&oacute; Ricardo.<\/p>\n<p>&mdash; Eh, chicos, Ricardo es maric&oacute;n familiar &mdash;grit&oacute; Juan con una tonta risa que nos contagio&mdash;, venga Ricardo, echa para adentro y cl&aacute;vamela a pulso&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;A pulso?, &iquest;eso qu&eacute; es?<\/p>\n<p>&mdash; Que tires para adentro sin pensar, &iexcl;dale, mierda!, &iexcl;f&oacute;llame, joder!<\/p>\n<p>Al rato estaba Juan delirando de placer no sin antes haber dado un grito estent&oacute;reo. Fue la madrugada m&aacute;s sexual que he visto, cuatro t&iacute;os en la cama foll&aacute;ndose entre s&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; A la ducha, que en un momento viene a despertarnos la abuela, &mdash;les dije y se&ntilde;alando a Ricardo y a Facundino dec&iacute;a:&mdash; vosotros dos iros con vuestra mierda a la habitaci&oacute;n a lavaros.<\/p>\n<p>Nos metimos en la cama Juan y yo, para calmar nuestras ansias muy abrazados y llam&oacute; la abuela, se asom&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Desayuno, chicos.<\/p>\n<p>Luego llam&oacute; en la otra habitaci&oacute;n y salieron duchados y vestidos.<\/p>\n<p>En el desayuno nos dijo la abuela:<\/p>\n<p>&mdash; Ricardo y Facundino son un verdadero ejemplo, ya estaban a punto cuando he llamado y vosotros durmiendo, a ver si aprend&eacute;is.<\/p>\n<p>A la vez dijimos:<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, abuela.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute; t&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella sonre&iacute;a; ya sab&iacute;amos que se enteraba de todo, pero quer&iacute;a disimular, dando a entender que no se le pasaba nada por alto y que sab&iacute;a todo lo que hac&iacute;amos. Su sonrisa p&iacute;cara era m&aacute;s elocuente de lo pudieron haber sido sus palabras.<\/p>\n<p>&mdash; Abuela &mdash;dijo Ricardo&mdash;, &iquest;c&oacute;mo aguantas a este hatajo de maricones en tu casa?<\/p>\n<p>&mdash; Ricardo, mucho respeto a tus primos, que bien que te gust&oacute; irte con ellos anoche y, de seguro, te lo pasaste muy bien.<\/p>\n<p>&mdash; Vale, vale, abuela, no digo nada, &mdash;y dirigi&eacute;ndose a nosotros&mdash; me hab&eacute;is ganado la partida, a la abuela no se le escapa nada.<\/p>\n<p>Todo fueron risas, pero, tras el desayuno, ya descubr&iacute; que &eacute;ramos cuatro para acabar toda la tarea que ten&iacute;a preparada el abuelo. Nos fuimos con &eacute;l. El abuelo y yo &iacute;bamos en la cabina, Ricardo, Juan y Facundino detr&aacute;s. A las dos hab&iacute;amos acabado todo que faltaba y nos regresamos felices a casa.<\/p>\n<p>&mdash; Esta noche, os pago vuestra sauna.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vas a venir, abuelo?, pregunt&oacute; Facundino.<\/p>\n<p>&mdash; No, hijo, yo no estoy para esas cosas, mi sauna y mi tesoro lo tengo en casa, pero vosotros os vais con la camioneta y paga el abuelo a estos chicos que quieren ser felices y lo necesitan, que hab&eacute;is trabajado muy bien.<\/p>\n<p>Llegado el domingo se fue Juan, lo llev&eacute; hasta el autob&uacute;s. Facundino, protegido por mi padre, se fue a su casa. Pas&oacute; una semana y Ricardo ten&iacute;a mejor color de cara y hab&iacute;a rellenado los espacios de las costillas. Parec&iacute;a incluso m&aacute;s fuerte. La vida segu&iacute;a con cierta paz. Mercedes y Facundino ven&iacute;an con frecuencia a verme, otras veces lo hac&iacute;an los cuatro hermanos. Facundino ven&iacute;a con m&aacute;s frecuencia, pues hab&iacute;a hecho muchas migas con Ricardo. Un d&iacute;a de los que vino Facundino solo me dijo en privado:<\/p>\n<p>&mdash; Miguel, creo que me he enamorado de Ricardo.<\/p>\n<p>&mdash; Vale, y &iquest;qu&eacute; piensas?, &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash; Quiero tu parecer, &eacute;l me ha dicho que me ama y que har&iacute;amos buena pareja.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; ha pasado con su novia?, &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Ella le ha dejado, me ha dicho que ella est&aacute; con otro y a &eacute;l ya no le importa, que desea verse m&aacute;s a menudo conmigo, dime algo, Miguel, yo conf&iacute;o en ti.<\/p>\n<p>&mdash; Te digo, pues: tiene 20 a&ntilde;os, t&uacute; 16 a&ntilde;os&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Son casi 17.<\/p>\n<p>&mdash; Quer&iacute;a decir que est&aacute;is en edades pr&oacute;ximas, pero eres legalmente menor, si mam&aacute; descubre tus salidas con &eacute;l lo pones en riesgo, porque lo puede denunciar por abuso de menor. Eso ni le conviene a &eacute;l ni a ti. Segundo, tenga o no tenga novia, la deje &eacute;l o le haya dejado ella, las chicas le van a Ricardo. Tengo para mi que es bisexual y eso no me parece ni mal ni bien, pero me preocupas t&uacute;. Eres celoso desde siempre, no solo en el amor sino en todo&hellip; Entonces puede ocurrir que estando contigo tambi&eacute;n salga con alguna o algunas chicas, que se eche un polvo con otra y, si es as&iacute;, igual tambi&eacute;n con otro. No s&eacute; hasta qu&eacute; extremo Ricardo es capaz de tomar una decisi&oacute;n y seguirla, me temo que ser&aacute; para ti un sufrimiento. Te conozco, hermano, t&uacute; ser&aacute;s fiel y descubrir&aacute;s que &eacute;l no lo es contigo como t&uacute; deseas. Te puede amar mucho y solo a ti, pero su bragueta es floja y compartir&aacute; sexo con otras u otros. Hermano, piensa bien tu decisi&oacute;n, pero tu decisi&oacute;n, por ser tuya, la aceptar&eacute; sin m&aacute;s juicios. Y cuando las cosas m&iacute;as se arreglen, de momento tengo trabajo, cuenta conmigo siempre.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s hab&iacute;a recibido un abrazo tan fuerte y amigable como el que me dio en ese momento.<\/p>\n<p>Yo estaba en mi indecisi&oacute;n: &iquest;voy a casa de mis padres o no? Pensaba que lo mejor era no ir, adem&aacute;s mi t&iacute;o Marcelino me hab&iacute;a dado trabajo y me llevar&iacute;a todo el tiempo hasta por lo menos Navidad. Pens&eacute; quedar en casa de mis abuelos y decid&iacute; darles el dinero que ganaba, bajo ning&uacute;n concepto lo permiti&oacute; el abuelo. Yo segu&iacute;a yendo a la sauna, cada fin de semana buscando aquel chico que no se me iba de la cabeza, mientras tanto siempre encontraba alg&uacute;n otro que aliviaba mis penas, sin &eacute;l saberlo, con un buen polvo. El tiempo iba pasando y llegaron los d&iacute;as de Navidad.<\/p>\n<p>Navidad es una oportunidad &uacute;nica. Son d&iacute;as que por el sonido alegre de la m&uacute;sica, ya que esas cancioncillas que llaman villancicos emanan inocencia, las gentes est&aacute;n m&aacute;s an tanto de saludarse y todos son propicios para la disculpa y el perd&oacute;n, los adornos, las luces de ese tiempo nos transporta con estrellas relucientes, bolas brillantes, &aacute;rboles engalanados y guirnaldas de mil colores ponen un ambiente que nos saca de este mundo de mentiras, odios y rencores a un espacio f&aacute;cil y agradable de m&uacute;sica, luz y color, de besos y abrazos fraternales, de renovados compromisos para volver a comenzar. Entonces, decid&iacute; volver a comenzar; no iba a decirle a mi padre que yo era imposible; quise confiar que mi madre cambiar&iacute;a de actitud. No pens&eacute; que recibir&iacute;a por su parte un mejor trato, pero que quiz&aacute; olvidar&iacute;a el asunto de echarme de casa y de hacerme disculpar ante sus amigas. Iluso yo, iluso mi padre, ilusos mis hermanos. Mis abuelos se callaron, pero se prepararon para esperarme cuando regresara de nuevo. No adelantemos la historia y esperemos las reacciones de cada persona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>25 de junio (lunes) Me levant&eacute; con doble sentimiento, por una parte estaba nervioso por lo que me dijo mi t&iacute;o Antonio, el padre de Juan. Ese inter&eacute;s de hablar con mi padre me ten&iacute;a un poco amargado y m&aacute;s preocupado todav&iacute;a. Por otra parte, iba a venir Juan, ibamos a ir a mi habitaci&oacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21797","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}