{"id":21828,"date":"2019-10-10T22:00:00","date_gmt":"2019-10-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2024-08-18T20:57:52","modified_gmt":"2024-08-18T18:57:52","slug":"medico-de-cabecera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/medico-de-cabecera\/","title":{"rendered":"M\u00e9dico de cabecera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21828\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A veces la profesi\u00f3n da una mano cuando menos te lo imagin\u00e1s. Y ni hablar si la que te llama desesperada es la hermana de tu esposa, una hembra que siempre estuvo en mis fantas\u00edas sexuales porque cuando las conoc\u00ed eran id\u00e9nticas. Dos bell\u00edsimas mujeres de buen porte, tetas grandes y un culo con prohibido no mirar.<\/p>\n<p>Tuve la desgracia, de embarazar a mi mujer a los pocos meses de haberme casado. Eso contribuy\u00f3 para que nuestros problemas de convivencia y de pareja, pasaran a un segundo plano. Ten\u00edamos que convertirnos en adultos responsables y s\u00f3lo pens\u00e1bamos en el &#8220;bien de nuestros hijos&#8221;. El plural est\u00e1 bien utilizado en este caso, porque tuvimos mellizos. Mar\u00eda nunca se recuper\u00f3 de ese doble parto tempranero, se dej\u00f3 estar. Al cabo de un a\u00f1o ya estaba muy excedida de peso y asexuada como una hoja de calcar.<\/p>\n<p>Siempre estaba de mal humor, ansiosa, comiendo lo que tuviera a su alcance y le molestaba cualquier sugerencia que yo le hiciera. Como cardi\u00f3logo lo primero que le recomend\u00e9 fue que se hiciera controles, pero siempre lo tomaba como una cr\u00edtica. Lo concreto es que dejamos de calentarnos y, primero por el tema de la cuarentena, y luego por la atenci\u00f3n que requer\u00edan nuestros hijos, tambi\u00e9n dejamos de tener relaciones sexuales.<\/p>\n<p>La probabilidad de que tuvi\u00e9ramos mellizos era alta, porque Mar\u00eda era tambi\u00e9n melliza y puede repetirse. Dec\u00edan salteaba generaciones, pero mi mujer dio a luz a dos mellizos que hoy tienen 14 a\u00f1os. Mar\u00eda y Renata, as\u00ed se llama su hermana, son pr\u00e1cticamente id\u00e9nticas. Bueno, eran.<\/p>\n<p>Cuando las conoc\u00ed en la facultad de medicina eran un calco: dos rubias de rasgos filosos, buena cintura y una reputaci\u00f3n envidiable seg\u00fan los testimonios de los estudiantes que aseguraban que juntas eran dinamita. En el bar de la universidad, las hab\u00edan catalogado como a dos hembras incre\u00edblemente sensuales cuando estaban solas y absolutamente infernales cuando estaban juntas. Salimos varias veces y nos pusimos de novios. Como estudi\u00e1bamos juntos decidimos convivir y as\u00ed fue que, con toda mi vida por delante, a los 30 a\u00f1os ya estaba casado y con mellizos. Nada de lo que hab\u00eda planificado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la leyenda universitaria, Mar\u00eda y Renata enga\u00f1aban a los chicos con los que sal\u00edan y los intercambiaban. Y si ambas coincid\u00edan en los gustos, no ten\u00edan dramas en entregarse juntas. Se dec\u00eda tambi\u00e9n que una mamada a d\u00fao de las mellizas, equival\u00eda a un 10 en neuropsiquiatr\u00eda o que sus escenas l\u00e9sbicas, podr\u00edan provocarles una erecci\u00f3n hasta a los finados de la morgue judicial. Mar\u00eda siempre me neg\u00f3 todas esas historias. &#8220;Se las imaginan ustedes, que son todos unos pajeros&#8221;, me contest\u00f3 una tarde en la que le pregunt\u00e9 si era cierto si ella y Renata hab\u00edan participado en varias &#8220;fiestitas&#8221; con futuros egresados.<\/p>\n<p>A pesar de que en un principio, Mar\u00eda en la cama parec\u00eda afirmar las versiones estudiantiles, el escaso tiempo de convivencia hasta la llegada de los melli y una escasa variedad de recursos a la hora del sexo, me inclinaron a aceptar la versi\u00f3n de mi mujer. De los tres, el \u00fanico que se recibi\u00f3 de m\u00e9dico fui yo. Mar\u00eda dej\u00f3 los estudios cuando nacieron los mellizos y Renata un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando se cas\u00f3 con un empresario y se recluy\u00f3 en el gimnasio y la vida familiar.<\/p>\n<p>A pesar de todo lo que se dice acerca de las mellizas, Mar\u00eda y Renata no parec\u00edan tener esa necesidad mutua que caracteriza a los que compartieron el vientre. Alcanza con decirles que mis hijos ya tienen 14 a\u00f1os y hasta que cumplieron trece, s\u00f3lo nos hab\u00edamos visto en escasas ocasiones con la hermana de mi mujer. Pero todo cambi\u00f3 imprevistamente el a\u00f1o pasado, gracias a una mano que me dio la medicina.<\/p>\n<p>Debo decir tambi\u00e9n que de los tres la que mejor se hab\u00eda conservado era Renata. Siempre delgada, elegante, con unas tetas y un culo bien parados que siempre me calentaron desde la \u00e9poca de la facultad. Manten\u00eda todos sus encantos y siempre se la ven\u00eda jovial y contenta, aunque no mucho con su millonario marido.<\/p>\n<p>Soy m\u00e9dico cirujano y por mis resultados me he convertido casi en una eminencia cuando en lo que refiere a universo cardiovascular. Ese prestigio profesional deriv\u00f3 en un importante crecimiento econ\u00f3mico y pude comprarme un departamento cerca del consultorio, para atender mis asuntos particulares. B\u00e1sicamente, all\u00ed llevo mi vida de soltero, me acuesto con ocasionales amantes y disfruto de los beneficios de hacer lo que se me daba la gana sin que nadie me lo recrimine. En una operaci\u00f3n s\u00f3lo se puede saber la hora de inicio, pero nunca la de finalizaci\u00f3n. En ese contexto y con esa libertad pod\u00eda moverme por el mundo sin que nadie advirtiera mi doble vida.<\/p>\n<p>El mes pasado recib\u00ed una llamada en mi celular. Era Renata que me ped\u00eda que fuera urgente para su casa porque su marido podr\u00eda estar sufriendo un infarto. Le aconsej\u00e9 que llamara a la prepaga para que enviaran una ambulancia de alta complejidad. &#8220;Para evitar cualquier inconveniente&#8221;, le dije para tranquilizarla.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9, el cuadro me sorprendi\u00f3: ella estaba con un conjunto de encaje, medias negras y tacos altos. Ten\u00eda puesto un body de tul casi transparente que me permiti\u00f3 apreciar todos sus encantos. Ten\u00eda una diminuta tanguita metida entre las nalgas y su cola era redonda y dura, el opuesto cruel de la de Mar\u00eda. Mientras me llevaba hasta el dormitorio, pensaba en c\u00f3mo se hab\u00eda arruinado mi mujer y trat\u00e9 de concentrarme en mi trabajo para no cometer errores. Renata era la imagen de la hembra de la que yo me hab\u00eda enamorado y con la que me hab\u00eda echado los mejores polvos y eso me excit\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>Su marido estaba sentado en la cama, se tapaba sus genitales con una s\u00e1bana, pero no llevaba nada puesto. Le pregunt\u00e9 los s\u00edntomas, le tom\u00e9 la presi\u00f3n y not\u00e9 una arritmia que me oblig\u00f3 a ordenarle la internaci\u00f3n. Mir\u00e9 a Renata y le dije como para que notara que la hab\u00eda observado.<\/p>\n<p>&#8211; &#8220;Vestite as\u00ed nos vamos para la cl\u00ednica&#8221;. Llam\u00e9 a Mar\u00eda y le cont\u00e9 lo que hab\u00eda pasado. Le dije que ni se molestara cuando se ofreci\u00f3 a venir porque lo iba a derivar a una sala de terapia intensiva, donde no estaban permitidas las visitas. Renata estaba muy nerviosa y asustada, pero se calm\u00f3 cuando le dije que esto era de rutina y que seguramente volver\u00eda a su casa luego de dos d\u00edas de observaci\u00f3n. Que en el peor de los casos habr\u00eda que ponerle un stent, algo muy sencillo para nosotros los cardiocirujanos, pero algo muy terrible a la hora de comunic\u00e1rselo a los pacientes o familiares.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer todos los papeles y permitirle que se despidiera de su marido, le ped\u00ed que aguardara en la sala de espera porque deb\u00eda hacerle algunas preguntas. Por los a\u00f1os de profesi\u00f3n, puedo asegurar que los hospitales sensibilizan a la gente. Renata se present\u00f3 en mi consultorio para hablar a coraz\u00f3n abierto.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 si su marido hab\u00eda estado nervioso en estos d\u00edas o si hab\u00eda pasado algo que pudiera haberlo presionado m\u00e1s de la cuenta. &#8220;Lo \u00fanico que puedo decirte es que est\u00e1 tomando Viagra desde hace unos meses. Se la recomendaron en la empresa, algunos compa\u00f1eros, pero nunca se hizo ver por un m\u00e9dico&#8221;, me cont\u00f3 sin tapujos.<\/p>\n<p>La excusa me anim\u00f3 para que hiciera un comentario malicioso, cargado de iron\u00eda. &#8220;Si fuera que est\u00e1 con Mar\u00eda entiendo la del Viagra, pero con vos, que est\u00e1s como cuando \u00e9ramos estudiantes. Qu\u00e9 desperdicio, Renata, por favor jaja&#8221;. A ella la incomod\u00f3 un poco, pero en el fondo le gust\u00f3. Porque desde all\u00ed su actitud cambi\u00f3.<\/p>\n<p>Le ofrec\u00ed un caf\u00e9 y le recomend\u00e9 que se fuera a su casa a descansar, que volviera al otro d\u00eda durante el horario de visita para que le diera el parte m\u00e9dico. Ella me dijo que prefer\u00eda quedarse porque se sent\u00eda muy sola, que era una suerte tenerme dentro de la familia y que quedaba en deuda conmigo por lo de esa noche.<\/p>\n<p>La charla se prolong\u00f3 varias horas, empezamos con los cl\u00e1sicos recuerdos de la universidad y fuimos llegando hasta nuestras inquietudes sexuales. Mientras me hablaba not\u00e9 como sus pezones se hab\u00edan puesto duros. Me contaba sus intimidades con tono c\u00f3mplice y varias veces apoy\u00f3 las manos en mis muslos como gesto de confianza. Ten\u00eda unas tetas hermosas. Yo no pod\u00eda dejar de mir\u00e1rselas.<\/p>\n<p>Quer\u00eda cog\u00e9rmela, pero no sab\u00eda c\u00f3mo. Le coment\u00e9 que \u201clas mellizas\u201d era el \u00fanico tema de los estudiantes de medicina y se sonr\u00edo. \u201cLo \u00fanico que te puedo decir es que alguna vez enga\u00f1\u00e9 a un novio de Mar\u00eda\u201d. \u201cUna l\u00e1stima no haber sido yo jaja\u201d, le dije aprovechando que ya no ten\u00eda ese miedo espantoso de cuando la vi en body pero estaba mucho m\u00e1s caliente.<\/p>\n<p>Ella me pirope\u00f3 diciendo que yo me hab\u00eda mantenido muy bien y que siempre hab\u00eda envidiado a Mar\u00eda. Me confes\u00f3 que su marido ten\u00eda problemas de erecci\u00f3n y que desde hac\u00eda varios a\u00f1os su vida sexual era pr\u00e1cticamente nula. Por supuesto que yo le ment\u00ed, evit\u00e9 contar mi parte oscura, y le asegur\u00e9 que no ten\u00eda sexo desde que los mellizos hab\u00edan cumplido cuatro a\u00f1os. \u201cLa d\u00e9cada perdida, jaja\u201d, y encog\u00ed los hombros: \u201cEs lo que hay\u201d.<\/p>\n<p>Cuando me dijo que se iba me dio un fuerte abrazo. Nos quedamos as\u00ed quietos unos segundos, pude sentir todo el calor de su cuerpo en mi delantal. Ten\u00eda las tetas duras, bien paradas y la pija se me puso tiesa. Le dije que para m\u00ed hab\u00eda sido una grata sorpresa el reencuentro a pesar de la situaci\u00f3n y no dud\u00e9 en apoy\u00e1rsela un poco para que sintiera que esa gratitud tambi\u00e9n hab\u00eda sido hormonal. Ten\u00eda el nuevo dato de que su marido era impotente lo que supon\u00eda que una pija bien parada siempre iba a ser objeto de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Afortunadamente, las anomal\u00edas card\u00edacas del marido de Renata desaparecieron en el mismo momento en el que sucumbieron los efectos del Viagra. Y fue dado de alta luego de la observaci\u00f3n de rutina. Le aconsejaron que no tomara nada raro por el momento, hasta que tuvieran los resultados de todos los an\u00e1lisis a los que hab\u00eda sido sometido. Renata me despidi\u00f3 con un beso que roz\u00f3 mis labios y prometi\u00f3 un llamado para que la familia se reuniera. &#8220;Te debo una, beb\u00e9&#8221;, me chuce\u00f3 al o\u00eddo. La pija otra vez se me puso dura, pero por suerte el delantal evit\u00f3 que nadie se diera cuenta.<\/p>\n<p>Pero lo bueno lleg\u00f3 a la semana siguiente de lo de la internaci\u00f3n. Estaba por salir de la cl\u00ednica cuando recib\u00ed una llamada de Renata en mi celular. Pens\u00e9 que su marido hab\u00eda tenido una reca\u00edda, pero la mano ven\u00eda por otro lado. &#8220;Necesito verte. Tengo un dolor en el pecho y me gustar\u00eda que me revisaras&#8221;. Intentar algo en la cl\u00ednica, con la melliza de mi hermana era una locura porque obviamente el \u00fanico retrato que ten\u00eda de Mar\u00eda era de cuando todav\u00eda estaba buena. As\u00ed que cit\u00e9 a Renata en mi departamento, donde obviamente tengo montado un consultorio como coartada en caso de inconvenientes con mi esposa.<\/p>\n<p>Renata lleg\u00f3 puntual y me saludo fr\u00edamente. Por momentos pens\u00e9 que era cierto lo del dolor en el pecho y eso me decepcion\u00f3. Sin embargo, bast\u00f3 que dijera sus primeras palabras para entender de qu\u00e9 se trataba el asunto. &#8220;No le dije nada a mi marido porque ten\u00eda miedo de preocuparlo. Acaba de salir de una, no lo iba a meter en otra&#8221;, me coment\u00f3 mientras colgaba su sobretodo en el perchero.<\/p>\n<p>Estaba con un vestido floreado, ajustado en la zona de sus senos y suelto en la espalda. Atr\u00e1s s\u00f3lo se sujetaba con dos cintas de tela, por lo que pude advertir que no llevaba ropa interior. El solero casi le dejaba un culo redondo y durito al aire a pesar de sus a\u00f1os. Ten\u00eda unos zapatos altos que la hac\u00edan m\u00e1s esbelta y perec\u00eda ser mucho m\u00e1s alta de lo que en realidad era. Eso le resaltaba los muslos, bien marcados en unas piernas que de lejos parec\u00edan suaves.<\/p>\n<p>Cuando le ped\u00ed que se sentara en la camilla, not\u00e9 que ten\u00eda las piernas reci\u00e9n depiladas por la irritaci\u00f3n que denunciaban algunos de sus poros.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfNo me vas a pedir que me desvista?&#8221;, me alent\u00f3 con un tono de golfa que casi que hace mandar al diablo la revisi\u00f3n. Pero el juego me estaba excitando.<\/p>\n<p>&#8220;Tranquila, primero quiero escuchar tu coraz\u00f3n&#8221;. Y trat\u00e9 de no salir de mi papel de m\u00e9dico. Me daba cierto poder sobre ella aunque yo sab\u00eda lo que Renata hab\u00eda venido a buscar a mi consultorio.<\/p>\n<p>Le ped\u00ed que inhalara y exhalara el aire y que tratara de prolongar la letra m para que yo pudiera escuchar con el estetoscopio. Cuando le apoy\u00e9 el instrumento, su piel se eriz\u00f3 y lanz\u00f3 un leve gemido cuando empez\u00f3 a pronunciar la letra m. &#8220;Mmmmm, que bien se siente&#8221;, me apur\u00f3. Empec\u00e9 a jugar con el estetoscopio primero debajo de sus senos, lo fui corriendo por las costillas siempre teniendo la certeza de que se estaba calentando, que lo que hab\u00eda venido a buscar no era esto. Le puse el esteto en uno de sus pezones que se le pusieron duros al instante mientras dejaba escapar algunos gemidos ya con mucha menos verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>\u201cSacate el vestido por favor\u201d, le ped\u00ed. \u201cNecesito hacer una revisi\u00f3n m\u00e1s a fondo\u201d.<\/p>\n<p>Cuando se lo quit\u00f3 pude apreciar ese cuerpo hermoso. Ten\u00eda el abdomen chato y un pircing en el ombligo. Ten\u00eda un tatuaje en el hombro y una cintura que, a diferencia de la de Mar\u00eda, se manten\u00eda como cuando compart\u00edamos universidad.<\/p>\n<p>Renata estaba sentada en la camilla con una ropa interior que era pr\u00e1cticamente trasparente y diminuto. Se pod\u00eda ver c\u00f3mo ten\u00eda hinchados los labios de su vagina y una humedad imposible de disimular. Le advert\u00ed que le iba a hacer un tacto en la zona de los pechos, para comprobar que no fuera alg\u00fan problema mamario lo que le estaba provocando el dolor de pecho.<\/p>\n<p>Le ped\u00ed que se acostara y empec\u00e9 a sobarle las tetas con las manos. Se los apretaba suavemente y recorr\u00eda con mis dedos cada cent\u00edmetro de sus hermosos pechos. No se los hab\u00eda operado y no hab\u00eda tenido hijos, as\u00ed que estaban bamboleantes como hac\u00eda 15 a\u00f1os. Renata se retorc\u00eda en la camilla. Gem\u00eda y con una de sus manos se fue acercando hacia mi pene. Cuando le apretaba las tetas ella abr\u00eda los brazos sabiendo que ah\u00ed estaba mi miembro erecto. No hice nada para que no lo notara. Al contrario. Me acerqu\u00e9 m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cTengo algo raro, doctor, tambi\u00e9n siento un dolor por ac\u00e1&#8221;. Y me agarr\u00f3 la mano para llevarla a la zona de su vientre. Le segu\u00ed el juego y cuando me acerc\u00f3 a su vagina estir\u00e9 uno de mis dedos como para que sintiera el roce. Con la otra mano le sobaba las tetas y ella ya hab\u00eda empezado a acariciar mi pija a trav\u00e9s del pantal\u00f3n. La frotaba y la apretaba con fuerza. Yo segu\u00ed jugando con sus pechos. Por un momento tuve la sensaci\u00f3n de que me estaba por coger a mi mujer, pero 14 a\u00f1os atr\u00e1s. Renata sin embargo, era m\u00e1s guarra que Mar\u00eda, se pon\u00eda m\u00e1s puta cuando con los dedos le rozaba el cl\u00edtoris y abr\u00eda las piernas instintivamente.<\/p>\n<p>\u201cVas a utilizar este instrumento\u201d me dijo mientras se recostaba en la camilla con los senos bamboleantes y con las dos manos trababa de bajar el cierre y sacar mi pene del pantal\u00f3n que a esa altura sali\u00f3 como un resorte. Estaba erecto a m\u00e1s no poder y se le marcaban todas las venas.<\/p>\n<p>\u201cEs mucho m\u00e1s caliente que el estetoscopio\u201d. Y le dio un besito en la cabeza. \u201cY mucho m\u00e1s rico, por lo que parece\u201d y se lo meti\u00f3 hasta el fondo de la boca. Gem\u00eda como una loca y se retorc\u00eda en la camilla porque yo a esa altura ya le hab\u00eda metido m\u00e1s de tres dedos en su conchita depilada. Estaba empapada y se iba calentando m\u00e1s a medida que la chupaba. Era una experta. Otra gran diferencia con su hermana.<\/p>\n<p>\u201cSi al pelotudo de mi marido se le parara as\u00ed\u201d, me dijo mientras se la volv\u00eda a meter hasta la garganta y la escup\u00eda para pasarle la lengua suavemente. Tuve que hacer un esfuerzo para no acabar ah\u00ed as\u00ed que trat\u00e9 de ocuparme un poco m\u00e1s de ella.<\/p>\n<p>Me par\u00e9 en la parte de atr\u00e1s de la camilla y con las dos manos la agarr\u00e9 de las nalgas para acercarla a m\u00ed. Me sent\u00e9 en mi silla y le separ\u00e9 los labios con mis dedos. Empec\u00e9 a chup\u00e1rsela, a enterrarle la lengua hasta donde pudiera. Con los dedos manten\u00eda su cl\u00edtoris activo y empec\u00e9 a sentir como acababa porque su vagina se llenaba de un flujo m\u00e1s tibio y m\u00e1s dulce.<\/p>\n<p>\u201cTengo alg\u00fan problema ah\u00ed\u201d, me dijo mientras me se\u00f1alaba el agujerito diminuto del culo. No parec\u00eda un orificio con demasiada actividad sexual. Se lo lubriqu\u00e9 bien con mi saliva y apenas le met\u00ed un dedo empez\u00f3 a gemir como una loca.<\/p>\n<p>\u201cSiga por ah\u00ed doctor, necesito saber que todo est\u00e1 en orden\u201d, me suplic\u00f3 con vos de puta y con una de sus manos me empuj\u00f3 la m\u00eda para que mi dedo se metiera hasta el fondo. Volvi\u00f3 a acabar como una loca y a m\u00ed la pija me iba a explotar en cualquier momento. Me corr\u00ed al costado de la camilla y ella se prendi\u00f3 de nuevo. Con mis dedos segu\u00eda jugando en sus dos agujeros y Renata segu\u00eda acabando y acabando.<\/p>\n<p>\u201cNo voy a poder aguantar\u201d, le dije por temor a que no le gustara que le llenara la boca. \u201cMe gusta as\u00ed, te gustar\u00eda que me la trague toda\u201d, me pregunt\u00f3 y no aguant\u00e9 m\u00e1s. Mi pene explot\u00f3 cuando se la hab\u00eda metido hasta la garganta. Empec\u00e9 a tener un orgasmo incre\u00edble y ella segu\u00eda chup\u00e1ndola como al principio hasta que sinti\u00f3 que se llevaba mi \u00faltima gota. \u201cExquisita doctor\u201d.<\/p>\n<p>Renata se incorpor\u00f3 en la camilla y se puso en cuatro. Contrariamente a lo que yo pensaba la pija nunca perdi\u00f3 la erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLa quiero toda adentro\u201d, me pidi\u00f3 y me sub\u00ed a la camilla.<\/p>\n<p>Me puse de rodillas atr\u00e1s de ella y le separ\u00e9 bien las nalgas. El culo lo ten\u00eda mucho m\u00e1s dilatado y su vagina lat\u00eda y estaba chorreante. Le apoy\u00e9 la cabeza y con la otra mano acomod\u00e9 un dedo. Y la penetr\u00e9 con pija y con el dedo a la vez. Empez\u00f3 a golpearme los mulsos con las nalgas y cada cinco o seis vaivenes se aflojaba y acababa como una perra.<\/p>\n<p>\u201cNo la saque doctor, hac\u00eda tiempo que no me sent\u00eda con tan buena salud\u201d, me dijo cuando empec\u00e9 a cog\u00e9rmela con m\u00e1s fuerza. Le apretaba los cachetes y se los abr\u00eda para que sintiera m\u00e1s mi pene en su cueva caliente. Estaba empapada y caliente. Se parec\u00eda mucho a la de las leyendas universitarias. Sent\u00eda que podr\u00eda seguir cogiendo as\u00ed por horas, me hab\u00eda calentado tanto con mi cu\u00f1ada que no quer\u00eda que ese polvo terminara nunca..<\/p>\n<p>\u201cEl examen es completo\u201d, me pregunt\u00f3 y apoy\u00f3 uno de sus cachetes en la camilla. Con las dos manos se empez\u00f3 a acariciar el culo y mientras iba y ven\u00eda alguno de sus dedos se met\u00edan en el ano. Primero uno, despu\u00e9s dos, despu\u00e9s dos de cada mano para abrirlo un poco m\u00e1s. Renata estaba caliente y cuando le apoy\u00e9 la cabeza en el orificio dilatado, dio un empuj\u00f3n hacia atr\u00e1s para que mi pija se metiera de un solo envi\u00f3n en el culo.<\/p>\n<p>Renata gritaba se apretaba a m\u00ed para que mi pija entrara un poco m\u00e1s en cada embestida.<\/p>\n<p>&#8220;Cogeme fuerte, por favor, cogeme&#8221;, me suplicaba mientras yo la embest\u00eda con toda la violencia posible. &#8220;Enterr\u00e1mela hasta los huevos&#8221;, me suplicaba mientras mis huevos golpeaban su conchita chorreante. Fueron unos minutos intensos hasta que acabamos los dos juntos. Una corriente el\u00e9ctrica me recorri\u00f3 el cuerpo. Una nueva puerta, incre\u00edblemente morbosa y excitante se hab\u00eda abierto en mi vida para siempre.<\/p>\n<p>Renata me agradeci\u00f3 y me pidi\u00f3 que le llenara su historia cl\u00ednica. Me pidi\u00f3 que le diera \u00f3rdenes para ex\u00e1menes de sangre y radiograf\u00edas y alg\u00fan electro cardiograma. Le dije que no hac\u00eda falta, pero me insisti\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cQuiero que seas mi m\u00e9dico de cabecera\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>9 A veces la profesi\u00f3n da una mano cuando menos te lo imagin\u00e1s. Y ni hablar si la que te llama desesperada es la hermana de tu esposa, una hembra que siempre estuvo en mis fantas\u00edas sexuales porque cuando las conoc\u00ed eran id\u00e9nticas. 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