{"id":21942,"date":"2019-10-26T22:00:00","date_gmt":"2019-10-26T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-10-26T22:00:00","modified_gmt":"2019-10-26T22:00:00","slug":"otro-morboso-viaje-de-trabajo-de-mi-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/otro-morboso-viaje-de-trabajo-de-mi-mujer\/","title":{"rendered":"Otro morboso viaje de trabajo de mi mujer"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"21942\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta vez se hab&iacute;a ido a Barcelona, a otro curso. Otros tres d&iacute;as separados, con ella de viaje mientras &eacute;l se quedaba en casa cuidando de la ni&ntilde;a. Otro curso del trabajo al que no pod&iacute;a decir que no, aunque no le apeteciese. &Eacute;l se lo tomo con normalidad, sabiendo que a ella tampoco le gustaba que estuviesen separados. Se quedar&iacute;a en casa y aprovechar&iacute;a el tiempo para estar con la peque&ntilde;a, ordenar sus cosas, etc.<\/p>\n<p>Se despidieron en la estaci&oacute;n como otras veces, antes de que ella, junto a su compa&ntilde;era de trabajo, subiese al tren. Un viaje largo en tren les volv&iacute;a a separar por unos d&iacute;as. Al menos ella ten&iacute;a el consuelo de visitar Barcelona, una ciudad agradable, con buen tiempo, que le permit&iacute;a alargar un poco el verano. La acompa&ntilde;aba una compa&ntilde;era de trabajo con la que nunca hab&iacute;a viajado, pero con la que sintonizaba por lo que los d&iacute;as ser&iacute;an m&aacute;s llevaderos. Eran cuatro d&iacute;as en total, teniendo que asistir durante dos d&iacute;as al curso. El horario no les dejaba mucho margen para el turismo, as&iacute; que no organizaron ninguna actividad especial, simplemente dar&iacute;an alguna vuelta, visitar&iacute;an alg&uacute;n monumento, etc.<\/p>\n<p>Ella esperaba que como otras veces &eacute;l le hubiese preparado un relato er&oacute;tico, picante, incluso algo pornogr&aacute;fico. Hab&iacute;a repasado el equipaje al salir y no encontr&oacute; ning&uacute;n relato por lo que pens&oacute;, que como otras veces, que &eacute;l se lo enviar&iacute;a al hotel. De hecho, d&iacute;as atr&aacute;s le hab&iacute;a preguntado cual iba a ser el hotel donde se iban a alojar. Ella le dio el nombre del hotel, lo &uacute;nico que conoc&iacute;a.<\/p>\n<p>El viaje fue ameno, siempre es agradable viajar con compa&ntilde;&iacute;a cuando se pasan varias horas en el tren. El hotel, tal y como hab&iacute;an pedido a la empresa, se encontraba fuera del centro de Barcelona, pero pr&oacute;ximo al lugar en el que se iba a impartir el curso. Afortunadamente hab&iacute;an reservado una habitaci&oacute;n para cada una, lo que tambi&eacute;n resulta c&oacute;modo cuando se pasan 24 horas junto a los compa&ntilde;eros de trabajo. Al menos, al retirarse cada uno a su habitaci&oacute;n se dispone de mayor tranquilidad e intimidad.<\/p>\n<p>El curso fue intensivo, aunque no acababa a una hora muy tard&iacute;a. Dieron una vuelta por la ciudad, mientras ella pensaba que al volver encontrar&iacute;a en su equipaje o en la recepci&oacute;n del hotel alguna sorpresa en forma de relato. Subi&oacute; a su habitaci&oacute;n tras acabar de cenar, aunque antes de subir pregunt&oacute; en recepci&oacute;n a la chica, una simp&aacute;tica rusa rubia y de ojos azules si hab&iacute;a alg&uacute;n recado para ella. La negativa de esta la decepcion&oacute; un poco, por lo que pens&oacute; que entre su equipaje habr&iacute;a algo que ella no hab&iacute;a visto. Una vez en la habitaci&oacute;n, pudo comprobar una vez m&aacute;s su equipaje. Nada. Pens&oacute; que aquella vez no le habr&iacute;a dado tiempo a preparar nada. Se resign&oacute; y le llam&oacute; para contarle que tal les hab&iacute;a ido el d&iacute;a, con total normalidad, sin sacar el tema. &Eacute;l tampoco lo mencion&oacute;, por lo que pens&oacute; que efectivamente, esta vez no habr&iacute;a sorpresa.<\/p>\n<p>El segundo y &uacute;ltimo d&iacute;a del curso comenz&oacute; de forma muy diferente. Al despertar vio un mensaje en el m&oacute;vil: &ldquo;dile a tu compa&ntilde;era que a la tarde has quedado con una amiga, tienes que hacerme un recado&rdquo;. El mensaje la dej&oacute; desconcertada, pero al mismo tiempo dentro de ella se encendi&oacute; la mezcla de sorpresa y curiosidad. Despu&eacute;s de todo, parec&iacute;a que iba a haber sorpresa.<\/p>\n<p>El curso se le hizo un poco m&aacute;s largo esta vez, esperando a que acabase, miraba constantemente el m&oacute;vil. Avis&oacute; a su compa&ntilde;era que hab&iacute;a quedado con una amiga y que no pod&iacute;a ir con ella esa tarde. Casi al final del curso recibi&oacute; otro mensaje. &ldquo;tienes un paquete esper&aacute;ndote a tu nombre en la tienda Vermiculita, calle Anglosfera 25. Date prisa, cierran a las 7:30&rdquo;.<\/p>\n<p>En cuanto acab&oacute; el curso cogi&oacute; un taxi y le dio la direcci&oacute;n al taxista. Al llegar pudo comprobar que se trataba de un sex-shop, pero lejos de ser un s&oacute;rdido local, parec&iacute;a m&aacute;s un pub a la moda. Ech&oacute; un vistazo al entrar pero directamente se dirigi&oacute; al mostrador.<\/p>\n<p>\u2015Hola, creo que ten&eacute;is un paquete para m&iacute;.<\/p>\n<p>\u2015Su carnet, por favor.<\/p>\n<p>\u2015Ah s&iacute;, claro.<\/p>\n<p>La chica del mostrador sac&oacute; una caja y una bolsa que puso sobre el mostrador.<\/p>\n<p>\u2015Esto es.<\/p>\n<p>\u2015Gracias, &iquest;cu&aacute;nto es?<\/p>\n<p>\u2015Nada, ya lo pag&oacute; el se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Asinti&oacute; al tiempo que la chica le lanzaba una sonrisa y le daba las gracias.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a llamar a un taxi, y cargada con el paquete y la bolsa volvi&oacute; al hotel. Mientras circulaban por la ciudad estuvo tentado de llamarle, pero pens&oacute; que si hab&iacute;a un guion establecido que ella desconoc&iacute;a, ser&iacute;a mejor seguir el juego. Al fin y al cabo, a ella siempre le gustaban las sorpresas.<\/p>\n<p>Al llegar al hotel sonri&oacute; a la recepcionista y esta la detuvo.<\/p>\n<p>\u2015Se&ntilde;orita, tengo un mensaje para usted- le dijo, mientras le alargaba una nota con la misma sonrisa del d&iacute;a anterior.<\/p>\n<p>&ldquo;Cuando lo recojas, me mandas un mensaje. No lo habr&aacute;s hasta que te lo diga yo por tel&eacute;fono&rdquo;. Subi&oacute; a la habitaci&oacute;n pensando en que su impaciencia no la iba a dejar aguantar sin abrirlo hasta entonces. Cuando iba a abrirlo, son&oacute; el m&oacute;vil, era su compa&ntilde;era preguntando si iba a cenar en el hotel o con la amiga con la que hab&iacute;a quedado. Le dijo que bajar&iacute;a enseguida. Le envi&oacute; un mensaje a &eacute;l confirm&aacute;ndole que hab&iacute;a recogido el paquete, &ldquo;Despu&eacute;s de cenar subes a la habitaci&oacute;n y lo abres. M&aacute;ndame un mensaje cuando abras todo&rdquo; fue la respuesta que le envi&oacute;.<\/p>\n<p>Durante la cena no pudo dejar de pensar en el paquete. Era evidente que no era un relato, una caja y una bolsa dan para guardar algo m&aacute;s que unos papeles. Supuso que ser&iacute;a algo picante, viniendo de donde proven&iacute;a &hellip; En cuanto acab&oacute; el postre le coment&oacute; a su amiga que iba a subir a la habitaci&oacute;n, debido al cansancio y que aprovechar&iacute;a para llamar a casa.<\/p>\n<p>En cuanto entr&oacute; en la habitaci&oacute;n, se dirigi&oacute; a donde ten&iacute;a guardados el paquete y la bolsa. Los puso encima de la cama y comenz&oacute; por el paquete. Al abrirlo pudo comprobar que conten&iacute;a una caja de zapatos y otro paquete m&aacute;s peque&ntilde;o. Los zapatos, negros, ten&iacute;an un tac&oacute;n afilado, bastante mayor de los que sol&iacute;a utilizar ella habitualmente. Eran incluso m&aacute;s altos que los zapatos que usaba en bodas y otros festejos. Mientras se preguntaba si ser&iacute;an los mayores que hab&iacute;a tenido nunca, se los prob&oacute;. Aquellos zapatos, pese a la apariencia que ten&iacute;an le parecieron muy c&oacute;modos, se ajustaban perfectamente a su pie.<\/p>\n<p>Una vez probados, dirigi&oacute; sus manos y mirada al paquete que acompa&ntilde;aba a la caja. De &eacute;l sac&oacute; un vestido, tambi&eacute;n negro, de un tejido suave, muy liviano y el&aacute;stico. Se puso de pie y sin quitarse los zapatos, encamin&oacute; sus pasos hacia un espejo grande que ten&iacute;a en la habitaci&oacute;n, poniendo el vestido delante, para hacerse una idea de c&oacute;mo le quedar&iacute;a. Por lo que pudo ver, &eacute;ste era un vestido de una pieza, corto, que llegar&iacute;a por encima de la mitad de su muslo. Dud&oacute; si le cubrir&iacute;a su culo por completo por detr&aacute;s y sus pechos por delante, ya que la parte superior ten&iacute;a unos tirantes anchos, dejando el escote en forma de U recta.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de mirar durante un rato aquel vestido, se acord&oacute; de la bolsa, por lo que volvi&oacute; a la cama. Lo abri&oacute; y de &eacute;l extrajo lo que parec&iacute;an ser unas medias, un tanga y un liguero, cada uno envuelto en su paquetito. Todo, al igual que el vestido y los zapatos de color negro. El tanga y el liguero no ten&iacute;an nada en especial en apariencia, y seg&uacute;n comprob&oacute; en la etiqueta, eran de su talla. Las medias eran de nylon negro, rematados con una banda negra, ancha y lisa, sin adornos.<\/p>\n<p>Coloc&oacute; todas las cosas sobre la cama y ech&oacute; un &uacute;ltimo vistazo mientras escrib&iacute;a un mensaje. &ldquo;Ummm, que regalitos m&aacute;s bonitos&rdquo;.<\/p>\n<p>La respuesta, no tard&oacute; en llegar&hellip; &ldquo;pru&eacute;batelo todo y s&aacute;cate unas fotos con cada prenda que te vaya diciendo&hellip;&rdquo;. Seguidamente lleg&oacute; otro mensaje. &ldquo;El liguero&rdquo;. Ella sonri&oacute; y se desnud&oacute;, poni&eacute;ndose el liguero se sac&oacute; una foto de forma que se pudiesen ver los tirantes del mismo en su muslo.<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien, buena chica. Ahora las medias&rdquo;. Se sent&oacute; y sac&oacute; cada una de las medias, poni&eacute;ndoselas sin esfuerzo, suavemente, repasando cada una para evitar pliegues y carreras. La foto esta vez era de un tirante ya atado a la medias&hellip;<\/p>\n<p>&ldquo;Eso es, ahora las bragas&rdquo;. Se volvi&oacute; a poner de pie y se puso las bragas, que de esta manera quedaban por encima del conjunto de las medias y el liguero. Para sacar la tercera foto eligi&oacute; una visi&oacute;n de su culo, que sab&iacute;a que a &eacute;l le encantar&iacute;a, donde se ve&iacute;a que las bragas estaban por encima de los tirantes.<\/p>\n<p>&ldquo;Correcto, ahora, el vestido, y por &uacute;ltimo, los zapatos&rdquo;. Aunque le cost&oacute; un poco, se puso el vestido, comprobando que era extremadamente ajustado. Pens&oacute; que era de aquellos en los que se ver&iacute;an todas las l&iacute;neas y curvas de la figura de una mujer, por lo que se esmer&oacute; en sacarle el mayor partido. El resultado la dej&oacute; satisfecha, aunque le sigui&oacute; sorprendiendo la poca longitud de su pierna que quedaba cubierta, ya que el vestido llegaba unos pocos cent&iacute;metros m&aacute;s abajo que sus nalgas. Para finalizar, se puso los zapatos. Se recre&oacute; durante un tiempo frente al espejo, adivinando cual ser&iacute;a la mejor forma de captar la foto. Eligi&oacute; hacerlo de costado, asegur&aacute;ndose que en la imagen del espejo en la que se ve&iacute;a reflejada saliese todo su cuerpo. Prob&oacute; varias instant&aacute;neas hasta que eligi&oacute; la que m&aacute;s le convenc&iacute;a. Una vez se hubo decidido, la envi&oacute;.<\/p>\n<p>Esta vez la respuesta tardaba en llegar. Pens&oacute; que tal vez hab&iacute;a hecho algo mal, por lo que volvi&oacute; a mirarse en el espejo. De repente, son&oacute; el tono de llamada, era &eacute;l.<\/p>\n<p>\u2015Hola, pensaba que me ibas a escribir.<\/p>\n<p>\u2015Bueno, despu&eacute;s de ver la foto, que menos que llamarte, &iquest;no?<\/p>\n<p>\u2015Jejeje, &iquest;te ha gustado? &iquest;Queda como te lo hab&iacute;as imaginado?<\/p>\n<p>\u2015S&iacute;, bueno, te queda incluso mejor de todo lo que me hab&iacute;a imaginado. Me ha gustado mucho. &iquest;Y a ti?<\/p>\n<p>\u2015Claro, s&iacute;&hellip; menuda sorpresa&hellip; Me hab&iacute;a hecho a la idea que igual me hab&iacute;as metido alg&uacute;n relato, pero esta sorpresa me ha encantado.<\/p>\n<p>\u2015Ya me lo imaginaba, me ha encantado a m&iacute; comprarlo y ver c&oacute;mo te ha quedado. De todas maneras, quiero ver otro &aacute;ngulo para recrearme, &iquest;puedes tumbarte en la cama, boca arriba y con las piernas en alto, y sacas una foto desde tu punto de vista hacia los zapatos?<\/p>\n<p>\u2015Claro querido, ahora mismo. Ciao<\/p>\n<p>\u2015Gracias, ciao&hellip;<\/p>\n<p>Colg&oacute; y se fue hasta la cama. Con cuidado de no estropear el vestido se tumb&oacute; boca arriba, como &eacute;l le hab&iacute;a dicho, tratando de estirar las piernas hasta que sus tobillos se cruzasen en lo alto. Aunque era una postura algo forzada, consigui&oacute; sacar un par de fotos. Eligi&oacute; la &uacute;ltima y la envi&oacute;.<\/p>\n<p>Al instante, son&oacute; el timbre de su habitaci&oacute;n. Del susto, se incorpor&oacute; y se puso de pie. De pronto se ve&iacute;a a s&iacute; misma como fuera de lugar, teniendo que abrir la puerta vestida de ese modo. Seguro que era su compa&ntilde;era, con alguna historia&hellip; Menuda rabia, en ese preciso momento ten&iacute;a que venir&hellip; &ldquo;Bueno, calma&rdquo; se repiti&oacute; a si misma mientras avanzaba hacia la puerta. Volvi&oacute; a sonar el timbre, a lo que ella respondi&oacute; con un &ldquo;ya voy&rdquo;. Puso el pie cerca de la puerta y lo abri&oacute; lentamente, dejando s&oacute;lo la puerta abierta un palmo, lo justo para asomar la cabeza y no dejarse ver demasiado.<\/p>\n<p>Lo que vio en la puerta le dio un vuelco al coraz&oacute;n. Frente a su puerta, de pie, con las manos en los bolsillos del pantal&oacute;n, vestido de traje, estaba &eacute;l. No se lo pod&iacute;a creer. &Eacute;l. El mismo que imaginaba al otro lado del tel&eacute;fono a 500 kil&oacute;metros de distancia estaba all&iacute;, a dos palmos de ella. Del susto se le qued&oacute; la cara desencajada. Eso s&iacute; que no se lo esperaba.<\/p>\n<p>\u2015Pero&hellip; c&oacute;mo&hellip; qu&eacute;&hellip; o sea&hellip; &#8211; no pod&iacute;a articular palabra.<\/p>\n<p>\u2015Esta vez no hay relato, espero que no est&aacute;s defraudada-le dijo. Mientras empujaba la puerta abri&eacute;ndola al tiempo que entraba en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Antes de que ella pudiese articular palabra, &eacute;l pos&oacute; sus manos en sus mejillas, mientras que sus labios buscaban los de ella, con la intenci&oacute;n de desdibujar su estupefacta sonrisa con un largo beso, intenso y c&aacute;lido.<\/p>\n<p>Ella dio dos pasos atr&aacute;s para evitar caerse y antes de que se separasen sus labios, devolvi&oacute; el beso con renovado impulso. Ahora sus manos eran las que buscaban las mejillas de &eacute;l. Se volvieron a mirar a los ojos, a corta distancia, durante breves segundos, antes de reanudar el di&aacute;logo mudo de sus labios, unos junto a los otros.<\/p>\n<p>Ahora adem&aacute;s de sus labios &eacute;l buscaba el contacto con su lengua, al tiempo que sus manos bajaban a los hombros y de ah&iacute;, mientras se separaba un poco para seguir mir&aacute;ndola a los ojos, ir baj&aacute;ndolos a lo largo del vestido. Al llegar a su cintura rode&oacute; su culo con sus manos, agarr&aacute;ndolo con fuerza. Ella respondi&oacute; con su boca, sus labios, apret&aacute;ndolos con m&aacute;s fuerza a los de &eacute;l.<\/p>\n<p>Con un movimiento brusco, &eacute;l la llevo a la pared, apoyando la espalda de ella y tomando sus brazos por los antebrazos agarr&oacute; sus mu&ntilde;ecas. Con ambas manos levanto sus brazos y pas&oacute; a agarrar sus mu&ntilde;ecas con su mano izquierda, las apret&oacute; contra la pared. Ahora, su mano derecha, libre, recorri&oacute; sus pechos, pellizcando y acariciando los duros pezones. Estos se endurecieron a&uacute;n m&aacute;s mientras ella comenz&oacute; a gemir. Sigui&oacute; bajando su mano hasta que pas&oacute; por debajo del vestido, llegando a meter su mano por debajo de este. Not&oacute; sus bragas, su caliente entrepierna, por lo que trat&oacute; con sus dedos acariciar suave pero firmemente su vulva. Los gemidos se hicieron mayores, y la sensaci&oacute;n de humedad se apoder&oacute; de sus dedos. Volvi&oacute; a atacar su boca, sus labios y con la mano derecha recorri&oacute; sus otros labios. Durante un par de minutos no se movieron de esta postura, hasta que el sus cuerpos les pidieron cambiar de ubicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&Eacute;l se separ&oacute; y con la mirada invit&oacute; a ella a ir hacia la cama, lo que ella hizo paso a paso, lentamente, quedando ambos junto a la cama. Ella aprovech&oacute; para quitarle la chaqueta y comenz&oacute; a desabrochar su camisa, mientras &eacute;l segu&iacute;a recorriendo su cuerpo con sus manos, modelado por el vestido, parando en sus pezones, en su culo y en cada uno de los rincones de su cuerpo.<\/p>\n<p>Ella se sent&iacute;a muy excitada y quer&iacute;a proporcionarle a &eacute;l la misma sensaci&oacute;n con lo que se puso de rodillas frente a &eacute;l. &Eacute;l la tom&oacute; de su barbilla, dirigiendo su mirada a la de &eacute;l. Con las manos comenz&oacute; a desabrochar los pantalones, llegando al bulto que sobresal&iacute;a de sus calzoncillos. Introdujo sus dedos por debajo de la goma de su cintura y se los baj&oacute;. La polla se irgui&oacute; en cuanto se vio libre de ataduras y ella no tard&oacute; en tomarlo con sus finos dedos. Tras echarle otra mirada abri&oacute; la boca, y dio un lametazo a lo largo de la dura y caliente polla. Al llegar al capullo abri&oacute; la boca todo lo que pudo y bajando la mirada la engull&oacute; por completo, lentamente. El calor de su boca hizo aumentar a&uacute;n m&aacute;s la erecci&oacute;n, llegando al m&aacute;ximo estado de excitaci&oacute;n. Recorri&oacute; su polla en suaves y continuos movimientos, no dej&aacute;ndole tocar su cabeza, con lo que &eacute;l pudo terminar de quitarse la camisa. Despu&eacute;s de un par de minutos ella segu&iacute;a mam&aacute;ndola la polla con lo que decidi&oacute; invitarla a parar, temiendo llegar demasiado pronto al orgasmo.<\/p>\n<p>Ella lo entendi&oacute; y dej&oacute; su polla, mientras se pon&iacute;a de pie, quedando el uno frente al otro, Se fundieron en otro efusivo beso, donde &eacute;l puedo notar el sabor de la reciente mamada en su boca. Con un peque&ntilde;o gesto, le hizo tendiese en la cama, boca arriba. &Eacute;l se puso frente a ella, y agarr&oacute; con cada mano sus tobillos, alzando y estirando sus piernas. La visi&oacute;n de ella, enfundad en su vestido, tumbada, con las piernas abiertas era toda un invitaci&oacute;n. Se inclin&oacute; sobre ella y subi&oacute; el vestido hasta la cintura, dejando a la vista las bragas que con dos dedos de cada mano retir&oacute; lentamente. Despu&eacute;s hizo lo propio con los zapatos, tras lo que dej&oacute; las piernas apoyando los tobillos sobre sus hombros. Con sus manos recorri&oacute; sus piernas acarici&aacute;ndolas a lo largo de las medias, recre&aacute;ndose con la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Se volvi&oacute; a inclinar sobre ella, pero esta vez sus rodillas eran las que quedaron apoyadas en sus hombros. La vulva qued&oacute; frente a sus ojos, con lo que tras una fugaz mirada a los ojos de ella, hundi&oacute; su cara entre aquellos muslos. Bes&oacute; suavemente su vulva, bajando despu&eacute;s m&aacute;s su cabeza y ahora con la lengua recorri&oacute; sus labios de abajo arriba, despacio, una y otra vez, notando sus fluidos, cada vez m&aacute;s abundantes. Lleg&oacute; a su cl&iacute;toris, duro y h&uacute;medo, acarici&aacute;ndolo con toda la delicadeza que pudo. Mientras jugaba con &eacute;l, introdujo un dedo en su vagina, con toda la facilidad y lubricaci&oacute;n. Repiti&oacute; los movimientos una y otra vez. Cuando los gemidos de ella arreciaron, introdujo otro dedo en su vagina. Con ambos dedos busc&oacute; los recovecos de su interior, palpando cada cent&iacute;metro, tratando de adivinar d&oacute;nde estaba el punto m&aacute;gico que la volv&iacute;a loca. Lo encontr&oacute;, ya que los gemidos de ella eran cada vez m&aacute;s fuertes y los fluidos m&aacute;s abundantes. Aument&oacute; la frecuencia de sus lametones en el cl&iacute;toris, manteniendo la suavidad. En poco tiempo ella comenz&oacute; a contornearse, a arquear su cuerpo, abriendo la boca. Mantuvo estos movimientos, aceler&aacute;ndolos, mientras ella comenzaba a dar peque&ntilde;os temblores. De reojo observaba como ella misma se estaba pellizcando los pezones, por encima del vestido&hellip; En breves instantes, todo su cuerpo comenz&oacute; a temblar, haci&eacute;ndose los gemidos un peque&ntilde;o grito, entrando en un fuerte y profundo orgasmo.<\/p>\n<p>Se apart&oacute; de sus muslos, que ella r&aacute;pidamente recogi&oacute;, alargando e intensificando el orgasmo. Aprovech&oacute; esos instantes para buscar un cond&oacute;n en la chaqueta que se puso con facilidad debido a que manten&iacute;a a&uacute;n una notable erecci&oacute;n. Volvi&oacute; a tomar sus tobillos y los apoy&oacute; en los hombros nuevamente, inclin&aacute;ndose sobre ella. Al tiempo que ella abr&iacute;a los ojos, hundi&oacute; su polla en la temblorosa vagina. Lentamente, sigui&oacute; penetr&aacute;ndola con suavidad, hasta quedar totalmente dentro de ella. En ese momento, acerc&oacute; sus labios a los de ella. En esa postura repiti&oacute; suavemente la operaci&oacute;n, sacando casi totalmente su polla de su interior y volvi&eacute;ndolo a meter. Pudo notar como a&uacute;n ella sent&iacute;a temblores de su orgasmo y el punto de lubricaci&oacute;n ideal para que entrase y saliese sin dificultad. Se irgui&oacute; hacia atr&aacute;s, tomando con sus manos los tobillos nuevamente y mir&aacute;ndola a los ojos aument&oacute; la fuerza y frecuencia de sus embestidas. Repiti&oacute; el proceso en incontables ocasiones, aumentando la velocidad conforme crec&iacute;a su disfrute. Cerca del orgasmo junt&oacute; los tobillos de ella y rode&oacute; con sus brazos sus piernas, abraz&aacute;ndose a ellas mientras que mediante unas fuertes embestidas termin&oacute; en un orgasmo que le hizo gemir y gritar a &eacute;l tambi&eacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Esta vez se hab&iacute;a ido a Barcelona, a otro curso. Otros tres d&iacute;as separados, con ella de viaje mientras &eacute;l se quedaba en casa cuidando de la ni&ntilde;a. Otro curso del trabajo al que no pod&iacute;a decir que no, aunque no le apeteciese. &Eacute;l se lo tomo con normalidad, sabiendo que a ella tampoco le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1291,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-21942","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1291"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}