{"id":22011,"date":"2019-11-07T23:00:00","date_gmt":"2019-11-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-11-07T23:00:00","modified_gmt":"2019-11-07T23:00:00","slug":"nerdy-boy-2-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nerdy-boy-2-3\/","title":{"rendered":"Nerdy boy (2-3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22011\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una nueva piel<\/p>\n<p>Ese fin de semana fue d&iacute;a de ocio, no sal&iacute; de casa, mis amigas estar&iacute;an ocupadas y ciertamente el d&iacute;a no era muy bueno para pasear. Desde temprano me dispuse a no hacer nada, me dediqu&eacute; a ver pel&iacute;culas, series y navegar por internet.<\/p>\n<p>En esas estaba cuando llegu&eacute; a una p&aacute;gina con ofertas de ropa, as&iacute; que me perd&iacute; visitando los conjuntos, muy bonitos por cierto, y agregando unos cuantos al carrito virtual. Entonces sin planearlo llegu&eacute; a la secci&oacute;n de ropa interior, pasaba uno por uno los conjuntos y fue en un momento en que el demonio me habl&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Observando los conjuntos, me imaginaba como se me ver&iacute;an, fantaseando con las miradas de aquel chico vistiendo esa lencer&iacute;a tan sensual. Deslizando la pantalla llegaba a una secci&oacute;n con conjuntos de una sola pieza, transparentes e incre&iacute;blemente seductores. Tan solo de imaginarme visti&eacute;ndolos me puse un poco nerviosa, pero al imaginarme exhibi&eacute;ndome a mi alumno simplemente fue demasiado, as&iacute; que sin dudarlo un poco agregu&eacute; un par a mi orden de compra. Estaba hecho, hab&iacute;a confirmado la compra.<\/p>\n<p>Los primeros d&iacute;as de la siguiente semana fueron de total tensi&oacute;n, la ansiedad me estaba matando. No pod&iacute;a esperar a que me llegara paqueter&iacute;a. Mi alumno ya no me miraba con la misma inocencia, ahora me ve&iacute;a temeroso, ansioso, con deseo, como cervatillo esperando el momento para salir huyendo o atacar para defenderse.<\/p>\n<p>Por mi parte me la pas&eacute; distante, no le dirig&iacute;a palabra alguna, ni la mirada siquiera. Debajo de aquel escritorio solo se encontrar&iacute;a con unos holgados y estrictamente serios pantalones de oficina. Quer&iacute;a desilusionarlo, deprimirlo, hacerlo perder toda esperanza para que pensara que hab&iacute;a sido suerte de un solo d&iacute;a, pero dentro de m&iacute; no pod&iacute;a esperar para regresar a aquel juego de miradas, de voyerismo y sumisi&oacute;n en el que lo hab&iacute;a envuelto y que me ten&iacute;a adicta y ebria de poder.<\/p>\n<p>Por fin llegaba el d&iacute;a, fue el mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, estaba a punto de ir a la escuela cuando el repartidor toca la puerta. Llena de alegr&iacute;a recib&iacute; el paquete cuando el tipo de la paqueter&iacute;a me extend&iacute;a el registrador de firmas para que aceptara de recibido.<\/p>\n<p>De inmediato firm&eacute; y entr&eacute; para abrir el paquete. Fue un vistazo r&aacute;pido pues ya ten&iacute;a el tiempo encima; pude ver los vestidos, las blusas, y por supuesto los tres conjuntos er&oacute;ticos de lencer&iacute;a. Uno era de dos piezas, un sujetador totalmente transparente con listones encajes y de m&aacute;s adornos tipo cors&eacute;. Como complemento una braga tipo cachetero tambi&eacute;n transparente. Los otros dos eran de una sola pieza, uno de tipo en &ldquo;V&rdquo; con transparencias. Y mi favorito, que era un body con pantimedias incluidas, abierta de la parte de la entrepierna y de hermosos detalles. Con esta imagen en mente me fui al trabajo.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a estuve muy ansiosa, no me pod&iacute;a quitar de la mente la imagen de mis conjuntos que tantas ganas ten&iacute;a de exhibir a aquel chico quien al paso de los d&iacute;as parec&iacute;a resignarse cada vez m&aacute;s. Como pude me contuve y contin&uacute;e con mi farsa fingiendo total desinter&eacute;s.<\/p>\n<p>El siguiente d&iacute;a, jueves, ya era insoportable, me hab&iacute;a probado ya todos mis atuendos y no pod&iacute;a soportar m&aacute;s las ganas de exhibirme debajo de aquel escritorio, pero quise esperar. Quise hacerlo hasta el viernes para as&iacute; tener el fin de semana pr&oacute;ximo y evitar sobrepasarme, quer&iacute;a tener el absoluto control. Era lo que me pon&iacute;a muy caliente, esa sensaci&oacute;n de superioridad, de excitar a alguien a esos niveles y poder hacer lo que quisiese, manteni&eacute;ndolo a merced de mis gustos y caprichos era completamente adictivo para m&iacute;.<\/p>\n<p>Esper&eacute; hasta el viernes. Ese d&iacute;a despert&eacute; desde muy temprano, no pod&iacute;a esperar m&aacute;s, la ansiedad me consum&iacute;a y no pod&iacute;a pensar en otra cosa m&aacute;s que en lo que suceder&iacute;a en mi clase.<\/p>\n<p>Estaba incontrolable. Terminando de ducharme sal&iacute; a mi recamara completamente desnuda. Normalmente siempre me pongo una toalla o mi bata, pero ese d&iacute;a no era yo, as&iacute; que me pas&eacute; sin ropa desde el ba&ntilde;o hasta mi guarda ropa, sin importar que tuviese que atravesar la sala con las ventanas y cortinas abiertas. No s&eacute; si alguien me estuviese espiando, no lo creo, aunque me hubiese gustado mucho. Esa sensaci&oacute;n de generar decesos y pasiones a distancia sin que puedan consumarlos me pon&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s excitada. Me hab&iacute;a contenido toda la semana y ya me era insoportable resistirme m&aacute;s, estaba muy caliente<\/p>\n<p>Frente al espejo la sexualidad se desbordaba, me encantaba, todas esas horas en el gimnasio para forjar aquel cuerpo hab&iacute;a valido la pena, sab&iacute;a que ning&uacute;n hombre se me pod&iacute;a resistir. Me puse el primer atuendo de lencer&iacute;a de una pieza y no lo soport&eacute; m&aacute;s. Aquel dise&ntilde;o en &ldquo;V&rdquo; me enfatizaba la cadera fenomenal, mis tetas encastraban perfectamente en la parte de arriba acentuando mi par de atributos bien parados y firmes. Me toqu&eacute; un poco, pero me contuve, no quer&iacute;a tirar todo por la borda.<\/p>\n<p>Enseguida me puse una blusa abotonada morada y la complement&eacute; con una falda muy corta y holgada en color negro. Si, as&iacute; era, regresar&iacute;an las faldas por primera vez en la semana, y con ellas las miradas bajo el escritorio. Finalmente me puse un abrigo, el m&aacute;s grande y robusto que ten&iacute;a y me fui al trabajo.<\/p>\n<p>Llegando a la escuela me consum&iacute;an los nervios, sent&iacute;a que todos sab&iacute;an lo que estaba planeando, sufr&iacute;a de paranoia, imaginaba que todos pod&iacute;an verme a trav&eacute;s de la ropa. Era muy tonto, lo s&eacute;, pero nunca hab&iacute;a usado algo as&iacute; y mi falda era demasiado corta, solo pod&iacute;a cubrirme con mi abrigo el cual no me quit&eacute; en todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Insoportable<\/p>\n<p>Todos me miraban raro, con lujuria y morbo, seguramente pregunt&aacute;ndose si traer&iacute;a algo de ropa debajo, por ello me desabroche el abrigo para mostrar mi blusa y mi falda para evitar que me tacharan de exhibicionista. Lo s&eacute;, ir&oacute;nicamente lo era, pero no quer&iacute;a hacerlo p&uacute;blico. Eso era solo para aquel alumno, de quien sab&iacute;a, no saldr&iacute;a una sola palabra, aunque quisiera no ten&iacute;a amigos con quien divulgarlo. S&iacute;, soy terrible.<\/p>\n<p>Por fin, llegaba la hora y la clase con aquel muchacho iniciar&iacute;a. Todo ten&iacute;a que salir perfecto, no dejar&iacute;a nada al aire. Lo primero que hice fue ir al ba&ntilde;o, quer&iacute;a estar impecable.<\/p>\n<p>En el ba&ntilde;o de profesores, el cual es muy peque&ntilde;o ya solo tiene dos plazas para cada sexo, y el lavamanos con dos tarjas.<\/p>\n<p>Para mi fortuna no hab&iacute;a nadie, as&iacute; que me quit&eacute; el abrigo, me acomod&eacute; la blusa en mi falda y me puse el abrigo de nuevo. Me arregle el peinado, me retoque el maquillaje y sal&iacute; temblando de la ansiedad rumbo a mi clase.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s, en aquella vieja bodega que ahora era mi aula de clases. Me sent&eacute; en mi escritorio haciendo tiempo para que llagaran un poco m&aacute;s de alumnos. Para cuando tom&eacute; asiento frente a mi escritorio, aquel joven ya estaba en su sitio, fiel y persistente en el mismo lugar. Le acompa&ntilde;aban otros cuatro estudiantes, con algo de suerte y exagerando un poco, llegar&iacute;an otras cuatro o cinco personas m&aacute;s. Era una materia horrible.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estaba, de nuevo en posici&oacute;n, y m&aacute;s caliente que nunca. El chico miraba, espiaba entre la madera rota. Yo esperaba. Las piernas me temblaban y la respiraci&oacute;n se me entre cortaba, pero ten&iacute;a que ir lento, la clase a&uacute;n no comenzaba.<\/p>\n<p>Pasados unos minutos que me parecieron horas, daba inicio a la clase, como bien lo sospechaba con nueve alumnos frente a m&iacute;. A m&iacute; solo me importaba uno a quien intentaba no darle pistas, pese a que no pod&iacute;a evitar mirarle de tanto en tanto su reacci&oacute;n, seguramente trataba de imaginar c&oacute;mo vest&iacute;a ese d&iacute;a debajo de mi abrigo.<\/p>\n<p>La materia segu&iacute;a su curso, me apresur&eacute; a dejar un trabajo para poder regresar a mi asiento y despejar la pizarra. Terminando de exponer el tema y dejar la actividad que sab&iacute;a les tomar&iacute;a algo de tiempo regresaba a mi asiento.<\/p>\n<p>Por fin estaba a punto de iniciar el juego del voyerista y la maestra exhibicionista sexy y controladora. Me aproxim&eacute; a mi silla, me quit&eacute; el abrigo lentamente asegur&aacute;ndome que me viese hacerlo, lo coloqu&eacute; en el respaldo de la silla y al inclinarme para posarme en el asiento, le di un veloz tir&oacute;n a mi falda para hacerla subir hasta mi cintura y no sentarme sobre ella.<\/p>\n<p>Estaba hecho, aquel chico me estar&iacute;a observando, lo sab&iacute;a, pero no le pon&iacute;a un ojo encima, me concentraba en mis apuntes aunque no estuviese leyendo nada. Con la cabeza baja y la vista en mi libreta, comenzaba a abrir y cerrar las piernas, despacio, sin mostrar todo de una sola vez.<\/p>\n<p>Jugueteaba con mis piernas, cruz&aacute;ndolas una y otra vez, casi no pod&iacute;a soportarlo, sent&iacute;a como me comenzaba a mojar en cada movimiento. Quer&iacute;a tocarme, realmente lo deseaba.<\/p>\n<p>Mientras mis piernas jugaban temblorosas en la privacidad explicita de mi escritorio, yo comenzaba a sudar, poco a poco me calentaba cada vez m&aacute;s a medida de mis piernas debelaban m&aacute;s all&aacute; de mis rodillas, pero aquellos movimientos juguetones se hac&iacute;an insuficientes, quer&iacute;a m&aacute;s. As&iacute; que baj&eacute; una de mis manos lentamente y comenc&eacute; a tocarme, de inmediato sent&iacute; como mi vagina se dilataba y se humedec&iacute;a por completo. Quer&iacute;a hacerme venir ah&iacute; mismo pero la clase a&uacute;n no terminaba.<\/p>\n<p>Por fin suced&iacute;a, despu&eacute;s de una larga semana de espera, ah&iacute; estaba aquel pobre adolecente muerto de la impresi&oacute;n de verme nuevamente toc&aacute;ndome bajo el escritorio, y yo, luchando por contenerme las ganas de hacerme correr con descaro mientras intentaba disimular lo que suced&iacute;a ah&iacute; debajo, al resto de la clase.<\/p>\n<p>Las sensaciones eran incre&iacute;blemente placenteras, estaba totalmente perdida en el momento cuando me interrumpe un alumno mostr&aacute;ndome su cuaderno con la actividad realizada y con todas las ganas de poderse ir al fin de tan infame clase.<\/p>\n<p>Me estremec&iacute; un poco, no lo vi venir, no prestaba atenci&oacute;n a la clase, estaba perdida. Cuando se acerc&oacute; me sobresalt&eacute; y r&aacute;pidamente saqu&eacute; mi mano de mi entrepierna para tomar su cuaderno. Lo revis&eacute;, lo califiqu&eacute; y le dije que pod&iacute;a marcharse. Alegremente, as&iacute; lo hizo.<\/p>\n<p>Uno a uno, los j&oacute;venes alumnos terminaban su trabajo, me lo hac&iacute;an firmar y se marchaban aliviados. Yo sab&iacute;a que desde hace tiempo aquel chico ya hab&iacute;a terminado, pero no hab&iacute;a hecho intento alguno por finalizar. Seguramente quer&iacute;a prolongar el momento, no lo culpaba, no hab&iacute;a otra cosa que m&aacute;s deseaba, pero deb&iacute;a ser yo. Deb&iacute;a controlar por completo el juego, era yo la que decid&iacute;a y no le permitir&iacute;a tomarse ninguna libertad. No pod&iacute;a pensar ni elegir ninguna decisi&oacute;n que yo no se lo ordenara. Le har&iacute;a sufrir.<\/p>\n<p>Entonces esper&eacute;. Mi cuerpo temblaba como nunca, las piernas me titilaban implor&aacute;ndome que las masajeara, que decir de mi co&ntilde;o h&uacute;medo como nunca deseoso de mis manos y un buen pene dentro de ella.<\/p>\n<p>Pero la sed de poder y sumisi&oacute;n era lo &uacute;nico que importaba. Desde que hab&iacute;a experimentado esas sensaciones no pod&iacute;a excitarme con otra cosa. Aquel muchacho deb&iacute;a aprender que era yo la que decid&iacute;a y otorgaba, el solo pod&iacute;a obedecer y esperar. Si me apetec&iacute;a hacerlo suceder&iacute;a y si no, no tendr&iacute;a ning&uacute;n derecho de suponerlo.<\/p>\n<p>Por supuesto que lo quer&iacute;a, lo deseaba y lo necesitaba, pero de alguna forma deb&iacute;a aprender, as&iacute; que lo hice esperar.<\/p>\n<p>Eventualmente mi alumno no pudo fingir m&aacute;s que hab&iacute;a terminado aquel trabajo impuesto y sin m&aacute;s remedio se puso de pie para formarse tras el &uacute;ltimo alumno y entregarme la actividad.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; su turno me extendi&oacute; su cuaderno mir&aacute;ndome a los ojos intentado desesperadamente arrebatarme la mirada. Sin embargo yo nunca le regres&eacute; la vista. Fr&iacute;amente le tom&eacute; su cuaderno, se lo revis&eacute; y se lo regres&eacute;. El pobre se hab&iacute;a desilusionado por completo, hab&iacute;a terminado con sus esperanzas de llegar m&aacute;s lejos. Era justo como lo que quer&iacute;a, sumiso, cabizbajo y sin m&aacute;s suerte que la que a m&iacute; me placiera darle.<\/p>\n<p>Regresaba a su pupitre para alistar sus cosas en su morral y salir. Yo esperaba. El pobre tomaba sus cosas y se aventuraba hac&iacute;a la puerta, lo hac&iacute;a lo m&aacute;s lento posible, prolongando el momento aunque fuese unos segundos m&aacute;s. Sin duda alguna estaba esperando que lo detuviese, pero quer&iacute;a hundirlo por completo, que abandonara cualquier esperanza.<\/p>\n<p>Aguard&eacute; en silencio hasta el &uacute;ltimo momento, justo cuando estaba en la puerta a punto de atravesarla le grit&eacute; que esperara y le orden&eacute; que regresara a su asiento.<\/p>\n<p>Un poco dudoso daba media vuelta y sin decir palabra, puso de nuevo su mochila en el suelo y tom&oacute; asiento.<\/p>\n<p>La dama de negro<\/p>\n<p>Pobre, temblaba como gelatina, sudaba y salivaba. Deb&iacute;a creer que la suerte le cambiar&iacute;a ese d&iacute;a. Pero sufrir&iacute;a como nunca.<\/p>\n<p>Sin dirigirle la mirada un solo instante, regres&eacute; a mis apuntes repasando las calificaciones del d&iacute;a. No habiendo trabajos que revisar, no exist&iacute;a raz&oacute;n alguna para mantener al chico en el sal&oacute;n, pero eso no me importaba, si en verdad quer&iacute;a estar ah&iacute;, deb&iacute;a pagarlo.<\/p>\n<p>Su tiempo me pertenec&iacute;a, ese tiempo que tantos a&ntilde;os le hab&iacute;a quitado su madre, ahora era totalmente m&iacute;o. Me encantaba el hecho de separarlo de ella, de arrancarle sus m&aacute;s profundos deseos de hombre a costa de la protecci&oacute;n de ella quien bien sab&iacute;a le estar&iacute;a esperando en aquel parque a pocas cuadras de ah&iacute;.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; sin mirarlo en ning&uacute;n momento y comenc&eacute; a desabotonar mi blusa lentamente. Sin prisa separaba bot&oacute;n por bot&oacute;n hasta abrir por completo mi blusa, enseguida la hice deslizarse despacio sobre mis hombros para quit&aacute;rmela, la dobl&eacute; con toda calma, la acomod&eacute; sobre el escritorio y regres&eacute; a mi asiento.<\/p>\n<p>Ah&iacute; aguarde un tiempo con el torso develando aquella hermosa lencer&iacute;a transparente que dejar&iacute;a ver mi par de pezones tras la delgada tela. No hab&iacute;a comunicaci&oacute;n de ning&uacute;n tipo; no le hablaba, no lo miraba, no hac&iacute;a nada. Tampoco hab&iacute;a prisa, sab&iacute;a que aquel vejestorio de sal&oacute;n nadie se le acercaba, se encontraba fuera del radar, en lo m&aacute;s rec&oacute;ndito de la escuela.<\/p>\n<p>L&aacute;stima por &eacute;l si me dirig&iacute;a la palabra, no ten&iacute;a derecho de voz ni de voto, pues con el dolor de mi alma me obligar&iacute;a a terminar con todo. Si tanta prisa ten&iacute;a, que se largara, pero si iba a estar ah&iacute;, ser&iacute;a por m&iacute; y para m&iacute;.<\/p>\n<p>Tras una larga espera sin hacer nada en absoluto m&aacute;s que fingir ocupaciones en mi libreta, mi alumno esperaba sentado pacientemente como ni&ntilde;o bueno. Se portaba como todo un buen muchacho. Por fin hab&iacute;a logrado alejarlo de su mami, estaba dejando en claro que en ese momento me prefer&iacute;a a m&iacute; y eso me hac&iacute;a sentir incre&iacute;blemente poderosa, superior y muy, muy caliente.<\/p>\n<p>Viendo que se comportaba como quer&iacute;a, decid&iacute; premiarlo. Me puse de pie nuevamente y sin cruzar miradas en ning&uacute;n instante me sent&eacute; frente a &eacute;l sobre el escritorio. Ah&iacute; por primera vez en todo el d&iacute;a le mir&eacute; directo a los ojos. &Eacute;l temblaba, en su mirada se pod&iacute;a observar el miedo y temor pero sobre todo deseo.<\/p>\n<p>Sus ojos se calvaban en los m&iacute;os, pero por supuesto que no pod&iacute;a evitar desviar su mirada a mis pechos, ahora m&aacute;s de cerca pod&iacute;a observar a trav&eacute;s de la transparente tela mis pezones erectos color miel tostada.<\/p>\n<p>Aun sin decir nada, lentamente abr&iacute; mis piernas poco a poco hasta separarlas por completo. Esta vez sin quitarle la mirada ni un instante para observar cada sutil cambio en su reaccionar. Me sub&iacute; la falda con movimientos l&aacute;nguidos y pausados hasta develar el resto de mi lencer&iacute;a de una pieza.<\/p>\n<p>Mirando como su respiraci&oacute;n se hac&iacute;a tan acelerada y profunda que le hac&iacute;a tragar grandes tragos de aire por la boca, por fin me toqu&eacute; como quer&iacute;a hacerlo desde el primer d&iacute;a de la semana.<\/p>\n<p>Al fin estaba cumpliendo mi fantas&iacute;a que tanto tiempo me hab&iacute;a llevado fabricar. Estaba ah&iacute;, toc&aacute;ndome frente a mi alumno quien paralizado de la impresi&oacute;n, no pod&iacute;a hacer m&aacute;s que observar y esperar cual cachorro bien educado. Justo como lo quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Entonces me desabroch&eacute; el traje de los ganchillos que se sujetaban justo en mi entrepierna. El muchacho solo observaba mientras lentamente dejaba mi p&aacute;lido, h&uacute;medo, depilado y brillante co&ntilde;o al descubierto, que ya hab&iacute;a dejado mi lencer&iacute;a nueva empapada por completo.<\/p>\n<p>Sin poder resistir un solo segundo comenc&eacute; a masturbarme, siempre con la vista fija, seria y sin expresi&oacute;n en los ojos de mi alumno, quien no me despegaba su mirada de mi vagina mientras la estimulaba a placer.<\/p>\n<p>Mis dedos se deslizaban entre mis labios vaginales completamente mojados, producido un chapoteo de lo m&aacute;s excitante, cuando al fin lograba gesticular palabra en mi boca para ordenarle a mi alumno que se pusiera de pie, con voz firme, seductora y completamente excitada al borde del colapso.<\/p>\n<p>Le orden&eacute;. &Eacute;l obedeci&oacute; temblando, mir&aacute;ndome con terror y desesperaci&oacute;n. Enseguida le ped&iacute; fr&iacute;amente que se bajara los pantalones. Dud&oacute;, pero al ver que no me obedec&iacute;a, al instante le cerr&eacute; mis piernas de tajo, las cruc&eacute; y poniendo mis manos juntas sobre mis rodillas me le qued&eacute; mirando seriamente.<\/p>\n<p>Si no me quer&iacute;a obedecer, buen tiempo era para que se marchar&aacute; de regreso con mami, aunque me estuviese muriendo de la excitaci&oacute;n por las malditas ganas de hacerme correr de una desgraciada vez.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; al ver mi rostro habr&iacute;a deducido mi frustraci&oacute;n y enfado, por lo que comenz&oacute; a desabrochar su cintur&oacute;n, desabotonar su pantal&oacute;n y finalmente baj&aacute;rselo hasta los tobillos. De inmediato pude ver su pene completamente erecto levant&aacute;ndose como poste debajo de sus b&oacute;xers.<\/p>\n<p>Nunca me hubiera imaginado que lo ten&iacute;a as&iacute; de grande, casi rasgaba la tela de su ropa interior. Aquello me puso todav&iacute;a m&aacute;s excitada. Enseguida le orden&eacute; que se quitara todo. Apenas bajaba su prenda, su largo palo rosado me apuntaba directo a mi co&ntilde;o como animal hambriento y babeante queriendo com&eacute;rselo.<\/p>\n<p>En verdad me mor&iacute;a de ganas por met&eacute;rmelo hasta adentro y cabalgarlo como zorra de un solo bocado sin importar cu&aacute;nto me doliera. Pero deb&iacute;a controlarme, el que deb&iacute;a sufrir era &eacute;l, no yo. Sab&iacute;a que si yo estaba a esos niveles de excitaci&oacute;n, seguramente para &eacute;l deb&iacute;a ser una terrible y abominable tortura.<\/p>\n<p>Sin decir m&aacute;s, separ&eacute; mis piernas nuevamente y las abr&iacute; cuanto mi flexibilidad me lo permit&iacute;a. Entonces, al separarse mis muslos y labios vaginales, un peque&ntilde;o flujo escurri&oacute; por mi co&ntilde;o derram&aacute;ndose hasta caer al suelo.<\/p>\n<p>Realmente nunca hab&iacute;a estado tan caliente. De inmediato tom&eacute; el delgado hilo de mis fluidos y los restregu&eacute; en mi cl&iacute;toris. Estaba al borde del orgasmo, ya nada me importaba, por fin la hora hab&iacute;a llegado y me dejar&iacute;a correr como loca.<\/p>\n<p>Regres&eacute; mi vista que se hab&iacute;a embelesado en mi sexo babeante a los ojos de mi alumno, quien a su vez, no pod&iacute;a separar la vista del incre&iacute;ble espect&aacute;culo que suced&iacute;a entre mis piernas. Entonces le orden&eacute; con voz engarzada completamente extasiada que se masturbara tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Sin dudar un segundo baj&oacute; su mano y comenz&oacute; a jal&aacute;rsela casi al mismo ritmo que yo me masajeaba mi cl&iacute;toris. Mientras lo miraba frotando su gran pene con esmero y placer, sent&iacute;a como mi vagina comenzaba a dilatarse por completo mientras dentro de m&iacute; se aglutinaba un enorme orgasmo inminente por explotar en mi vagina.<\/p>\n<p>Ya completamente perdida y fuera de cordura, me baj&eacute; del escritorio y me acerqu&eacute; a &eacute;l, le tom&eacute; la mano con la que se estrujaba su miembro y se la llev&eacute; hasta mis tetas embarr&aacute;ndome todos los pegajosos jugos de su pene en ellas. Mientras me tocaba, baj&eacute; mi mano libre hasta su larga tranca, la sujet&eacute; con firmeza y comenc&eacute; a recorrer mi mano lentamente a lo largo de &eacute;l.<\/p>\n<p>Estaba a punto de agacharme para darle la mejor chupada de mi vida y trag&aacute;rmelo completo, pero en ese momento sent&iacute; las espasm&oacute;dicas contracciones en su miembro que me indicaban que hab&iacute;a sido demasiado para el chico.<\/p>\n<p>Al bajar la mirada a su tierna extremidad erguida en mi mano, pude ver justo lo que me tem&iacute;a. Aquel pene desfallec&iacute;a eyaculando con mi palma, mientras el pobre se apretujaba con las manos para recibir su propio semen en ellas, evitando chorrear por todo el piso.<\/p>\n<p>En parte hab&iacute;a sido mi culpa, lo hab&iacute;a llevado a niveles de excitaci&oacute;n insoportables, de hecho lo era para m&iacute; misma. Hab&iacute;a ido demasiado lejos y lo hab&iacute;a echado todo a perder.<\/p>\n<p>Resignada, di media vuelta a mi silla, tom&eacute; mi blusa y comenc&eacute; a pon&eacute;rmela sin revelar expresi&oacute;n alguna. A&uacute;n aboton&aacute;ndome la prenda, miraba con pena a mi alumno limpi&aacute;ndose con las hojas de cuaderno tiradas en el piso. Despu&eacute;s se visti&oacute; nuevamente y sali&oacute; del sal&oacute;n con la mirada baja completamente desdichado.<\/p>\n<p>Incontinencia<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con la calentura a tope, me acomode mi blusa y mi falda, me puse mi abrigo, lo cerr&eacute;, y sal&iacute; de ah&iacute; con bolso en mano. Camin&eacute; por el oscuro pasillo que conectaba al rec&oacute;ndito almac&eacute;n\/aula con el resto de la civilizaci&oacute;n en la escuela. Pas&eacute; por los ba&ntilde;os de maestros y sin pensarlo, entr&eacute;.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estaba una colega m&iacute;a arregl&aacute;ndose en el espejo, seguramente restaurando su maquillaje para que sobreviviera la segunda parte del d&iacute;a. La salud&eacute; con una gran sonrisa y entr&eacute; al cub&iacute;culo del WC.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; con la tapa cerrada y la ropa puesta para intentar relajarme. Respir&eacute; profundamente y cerr&eacute; los ojos esperando que me regresara el alma. Pero no pude. Con los ojos en penumbras las im&aacute;genes del recuerdo me llegaban v&iacute;vidas y n&iacute;tidas a la mente. Pod&iacute;a revivir con claridad el recuerdo del largo, blanco, limpio, rosado y h&uacute;medo pene de mi alumno apunt&aacute;ndome como rifle a su presa.<\/p>\n<p>Entonces, sin abrir los ojos comenc&eacute; a tocarme por encima de la blusa metiendo mis manos bajo el abrigo. Estaban duras como nunca, mis pezones erguidos igual que la polla de aquel chico, y mi respiraci&oacute;n incontrolable me hac&iacute;a jadear con la boca abierta, como esperando a&uacute;n meterse ese jugoso pene para darle una buena mamada.<\/p>\n<p>Mientras mis manos recorr&iacute;an mis senos inmiscuy&eacute;ndose cada vez m&aacute;s entre los botones de mi blusa tocando aquella lencer&iacute;a, sent&iacute;a el palpitar fuerte y sonoro de mi coraz&oacute;n bombeando en mi pecho. Lentamente baj&eacute; hasta mi falda y sin detenerme met&iacute; mi mano debajo hasta mi co&ntilde;o intentando desesperadamente por desabrochar la pieza intima que minutos antes hab&iacute;a modelado con descaro frente a mi alumno.<\/p>\n<p>Incapaz de hacerlo con una sola mano, me levant&eacute; por un momento, me sub&iacute; la falda y me desenganch&eacute; la prenda para poderme tocar libremente. De vuelta al inodoro cerrado, abr&iacute; mis piernas a su m&aacute;xima flexibilidad y sin m&aacute;s me ensart&eacute; un par de dedos. Fantaseando con el recuerdo de la dura y larga tranca de mi alumno, imaginaba que mis dedos que me hac&iacute;an el favor por fin, ser&iacute;a aquel pene entrando en mi cavidad mojada.<\/p>\n<p>Met&iacute;a y sacaba los dedos m&aacute;s largos de mi mano, tan profundo como pod&iacute;a, y aunque no era suficiente, aquella sensaci&oacute;n me hac&iacute;a sentir al fin esos placeres que tanto necesitaba, produciendo esos caracter&iacute;sticos sonidos pegajosos de mis dedos en mi co&ntilde;o chorreante.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que a fuera a&uacute;n estar&iacute;a mi compa&ntilde;era arregl&aacute;ndose su peinado, pero no me import&oacute; en absoluto, lo necesitaba, ya no lo pod&iacute;a soportar un segundo m&aacute;s, el orgasmo era inminente e insoportable.<\/p>\n<p>Entonces, en el rec&oacute;ndito y peque&ntilde;o cub&iacute;culo, aceler&eacute; los movimientos de mi mano, presionando fuertemente en mi punto de placer al tiempo que mi respiraci&oacute;n y jadeos se hac&iacute;an m&aacute;s evidentes. Poco a poco se me escapaban uno que otro gemido, mientras comenzaba a sentir las contracciones en mi vagina que bombeaban fuertemente desde mi coraz&oacute;n a mi parte m&aacute;s &iacute;ntima, cuando de pronto sent&iacute; al fin, aquel gran orgasmo que se amotinaba en mi entrepierna, explotado fuertemente sin control, entre espasmos que expulsaban todo ese fluido org&aacute;smico que escurr&iacute;a a trav&eacute;s de mis dedos, cuando se me escapaba un profundo y agudo grito entre cortado que intentaba capturar con mi otra mano tap&aacute;ndome la boca.<\/p>\n<p>Terminando, tras un profundo suspiro con el que relajaba por completo todo mi cuerpo, agradecido por satisfacer las caricias que tanto necesitaba, sal&iacute; del cub&iacute;culo del ba&ntilde;o. Ah&iacute; mi compa&ntilde;era a&uacute;n se retocaba el maquillaje muy cerca del espejo. Completamente apenada, me acerqu&eacute; a su lado en el lavamanos restante para enjuagarme mis manos a&uacute;n impregnadas de mis jugos vaginales.<\/p>\n<p>Sin dirigirnos palaba alguna, y en cabida de lo posible la mirada, pude ver con mi visi&oacute;n perif&eacute;rica el reflejo de su rostro en el espejo expresando sofoco, verg&uuml;enza y sonrojo. Sab&iacute;a que habr&iacute;a escuchado todo el espect&aacute;culo org&aacute;smico, y que perfectamente tendr&iacute;a en conocimiento lo que acababa de hacer, pero ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, estaba hecho y en verdad lo necesitaba. No me arrepent&iacute;a, me sent&iacute;a fresca y aliviada.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato. No te pierdas la primera y &uacute;ltima parte.<\/p>\n<p>Te invito a leer historias similares visitando mi perfil Erothic.<\/p>\n<p>Me gusta mucho leer tus comentarios.<\/p>\n<p>No olvides calificar.<\/p>\n<p>Que tengas lindas fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Una nueva piel Ese fin de semana fue d&iacute;a de ocio, no sal&iacute; de casa, mis amigas estar&iacute;an ocupadas y ciertamente el d&iacute;a no era muy bueno para pasear. Desde temprano me dispuse a no hacer nada, me dediqu&eacute; a ver pel&iacute;culas, series y navegar por internet. 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