{"id":22037,"date":"2019-11-13T23:00:00","date_gmt":"2019-11-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-11-13T23:00:00","modified_gmt":"2019-11-13T23:00:00","slug":"gabriel-y-quique","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/gabriel-y-quique\/","title":{"rendered":"Gabriel y Quique"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22037\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Volv&iacute; cansado del trabajo. Hoy he tenido esfuerzo f&iacute;sico y mental, por lo que, al llegar a casa, no ten&iacute;a m&aacute;s que ganas de tumbarme un rato en el sof&aacute; y recuperarme algo. Menos mal que empieza el fin de semana; pienso recuperarme y no hacer nada durante ese par de dias. No es que me queje, porque me gusta el trabajo en el almac&eacute;n, despachar camiones, hablar con la gente; los a&ntilde;os me van pesando y no tengo la energ&iacute;a de antes. No me quejo tampoco de estar haci&eacute;ndome mayor. Procuro no quedarme pensando en c&oacute;mo ha pasado el tiempo, lo que me ha ocurrido&hellip; Es otra manera de dejarte arrebatar las horas, as&iacute; que no cedo, o intento no hacerlo, a la angustia de mi pasado y lo que me queda de futuro. Por ahora estoy bien en mi presente, y ya est&aacute;.<\/p>\n<p>Lo de la angustia del pasado suena demasiado novelesco, o dram&aacute;tico para lo que en realidad siento. Quiero decir que me doy cuenta de los errores cometidos, y eso me molesta. Despu&eacute;s se me pasa, y ya est&aacute;. Normalmente estoy calmado, no me meto en jaleos, dejo que vayan pasando las cosas. Estoy solo, y eso ayuda a crearme un entorno en el que nadie entra, y me puedo relajar sin m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;<\/p>\n<p>Esto lo escrib&iacute; en este diario que intento completar cada d&iacute;a, aunque sin &eacute;xito. Se me olvida, o bien me parece que no me ha pasado nada especial, que merezca la pena recordar. Eso, hasta que quiero recuperar alg&uacute;n momento, y me doy cuenta de que la importancia de los hechos o los momentos no se decide en el sitio, sino en el resultado o en un tiempo que parec&iacute;a no estar relacionado&hellip; Me vuelvo fil&oacute;sofo, cuando eso es lo que menos me interesa desde hace tiempo.<\/p>\n<p>Lo que voy a contar tiene un sentido de recuerdo y otro de contemplaci&oacute;n morbosa de lo que ayer por la tarde, despu&eacute;s de escribir, me ocurri&oacute;. Miento, no me ocurri&oacute;, sino que lo provoqu&eacute; yo. O eso creo, o a lo mejor me dej&eacute; llevar, y Quique consinti&oacute;&hellip; Quiz&aacute; todo esto se aclara o disuelva m&aacute;s adelante. Por ahora estoy entre las dos corrientes que tiran de m&iacute;: el deseo de repetir y el rechazo a lo que hice. El deseo, lo confieso, es m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;<\/p>\n<p>Ayer llegu&eacute; cansado, me recost&eacute; en el sof&aacute; un buen rato y, m&aacute;s repuesto, me duch&eacute;, para luego cenar y acostarme pronto. Pensaba leer algo, o ver una serie, nada especial me aguardaba.<\/p>\n<p>Estaba saliendo de la ducha cuando o&iacute; abrirse la puerta. Ten&iacute;a que ser Quique, porque nadie m&aacute;s tiene llave, as&iacute; que me asom&eacute; a la puerta del ba&ntilde;o, llam&aacute;ndolo para confirmar. Me contest&oacute; desde el sal&oacute;n. Con el albornoz fui all&aacute;, y le pregunt&eacute; qu&eacute; tal estaba. Me extra&ntilde;aba que apareciera por casa, porque ya trabaja hace tiempo y tiene su piso. Hablamos por tel&eacute;fono, pero no con mucha frecuencia. Estaba sentado en el sof&aacute; y ten&iacute;a cara de cansado. Se lo coment&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, hoy estoy reventado. Pasaba por aqu&iacute; y se me ocurri&oacute; subir.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres que pidamos una pizza? Por si tienes hambre.<\/p>\n<p>&mdash;No, gracias. No tengo ganas de nada.<\/p>\n<p>&mdash;Pues s&iacute; que est&aacute;s mal &mdash;brome&eacute;&mdash;. Nunca rechazas la invitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Nah, cosas de la edad, ser&aacute;n.<\/p>\n<p>Seguimos hablando de generalidades, pero yo notaba que algo le molestaba. Un asunto amoroso, seguramente. Yo ni me acordaba de esas cosas. Alguna prostituta, alg&uacute;n roce con un chico, seg&uacute;n me diera. No me llamaba mucho la atenci&oacute;n el asunto.<\/p>\n<p>Le dije que si quer&iacute;a se pod&iacute;a quedar esa noche en casa, total, su habitaci&oacute;n estaba vac&iacute;a, alguna ropa ten&iacute;a all&iacute;, se pod&iacute;a apa&ntilde;ar, y as&iacute; descansaba y me hac&iacute;a compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que me vendr&iacute;a bien es un masaje. Llegu&eacute; tarde al sitio este del patio, que ya los conozco. La espalda la tengo tensa.<\/p>\n<p>&mdash;Hombre, yo te puedo ayudar un poco, que he practicado desde aquel curso&hellip;<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos porque hab&iacute;a sido una idea m&iacute;a de hac&iacute;a no s&eacute; cu&aacute;ntos meses meterme en unas clases de yoga t&aacute;ntrico, que en realidad no me sirvieron para nada, m&aacute;s que para hacer bromas luego sobre el asunto.<\/p>\n<p>&mdash;No, en serio, lo otro no, pero algunas nociones s&iacute; me dieron. Adem&aacute;s, lo m&aacute;s que puede pasar es que tengas que ir a urgencias por el descalabro.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, vamos a probar.<\/p>\n<p>Le dije que se duchara, que eso ayudaba, y, mientras, fui cogiendo una toalla grande y aceite que ten&iacute;a por ah&iacute;. La luz de la habitaci&oacute;n la dej&eacute; apagada, porque con la del pasillo bastaba. Me hab&iacute;a puesto camiseta y pantal&oacute;n del pijama, nada m&aacute;s, como suelo.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de la ducha, con una toalla a la cintura, y se acost&oacute; sobre la otra toalla. Se dej&oacute; la peque&ntilde;a por pudor, claro, desde peque&ntilde;o no le hab&iacute;a visto sus genitales.<\/p>\n<p>Recordando lo que me hab&iacute;an dicho, fui calentando el aceite; por suerte, las manos no las ten&iacute;a fr&iacute;as; se me quedan heladas a veces. Le toqu&eacute; la base del cuello, y dej&eacute; siempre unos dedos en contacto, para no dar sorpresas al tocar, que era otra idea que me hab&iacute;an dado en el curso. Empec&eacute; por los hombros, y s&iacute; que se notaba que los m&uacute;sculos estaban tensos. Se lo coment&eacute; y me agradeci&oacute; el masaje.<\/p>\n<p>&mdash;La verdad es que es agradable. Ah, qu&eacute; bien.<\/p>\n<p>V&iacute; que no pod&iacute;a seguir con el masaje si no cambiaba de posici&oacute;n, porque la cama era baja, claro, no era camilla, y me cansaba de estar agachado.<\/p>\n<p>&mdash;Me voy a tener que poner en la cama para poder tener fuerza, si no, esto no funciona.<\/p>\n<p>Me puse de rodillas a un lado de &eacute;l y continu&eacute; con el masaje, ahora bajando a la cintura. Me acord&eacute; del punto en las nalgas que, al tocarlo, llegaba con su sensaci&oacute;n por toda la espalda. Pensar en ello, me sorprendi&oacute;, me hizo considerar las nalgas de Quique, tan cerca, y por eso empec&eacute; a tener una erecci&oacute;n. Intent&eacute; apartar aquella idea de m&iacute;, pero no pod&iacute;a. Sub&iacute; a los hombros, me mov&iacute; por la espalda, para dedicarme a otra cosa, pero no pod&iacute;a apartarla de la mente. Est&aacute;bamos en silencio en todo este rato, y yo ve&iacute;a que se hab&iacute;a tranquilizado su respiraci&oacute;n, y hab&iacute;a extendido los brazos, como si estuviera lanz&aacute;ndose al aire.<\/p>\n<p>Le propuse, sin mucho convencimiento, el punto de las nalgas, y me dijo que probara, a ver, que le estaba haciendo bien el masaje, qui&eacute;n lo iba a decir.<\/p>\n<p>&mdash;Pues ahora voy &mdash;dije.<\/p>\n<p>Presion&eacute; un poco m&aacute;s, a&ntilde;adiendo m&aacute;s aceite tambi&eacute;n, y not&eacute; que cambiaba algo la postura, acomod&aacute;ndose mejor, como haciendo sitio. Pens&eacute; que su polla tambi&eacute;n estaba creciendo, y eso hizo que la m&iacute;a creciera m&aacute;s, placenteramente. Me alegraba el esfuerzo voluntario, el tacto querido y aceptado.<\/p>\n<p>Para el siguiente paso ten&iacute;a que estar detr&aacute;s de &eacute;l, as&iacute; que me puse con las rodillas a cada lado de sus muslos, y baj&eacute; un poco la toalla, porque si no no ver&iacute;a d&oacute;nde ten&iacute;a que tocar. El canalillo de las nalgas se ve&iacute;a bien, y me imagin&eacute; las nalgas desnudas, firmes, tensas en la espera. Ya empezaba a ser notable la erecci&oacute;n m&iacute;a.<\/p>\n<p>Presion&eacute; sus nalgas con los pulgares, y me coment&oacute; que, efectivamente, algo notaba por la espalda. Sujet&eacute; un poco m&aacute;s y despu&eacute;s volv&iacute; a moverme arriba y abajo. Me cansaba de la posici&oacute;n, que tuve que relajar, y me baj&eacute; un poco, tocando con mis muslos los suyos. El calor que nos transmit&iacute;amos era notable. Se me aceleraba la respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute; bien as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Muy bien. Sigue, por favor, un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>No me coment&oacute; mi posici&oacute;n entre sus nalgas. Y sin embargo deb&iacute;a notar el bulto de mi polla, incluso a trav&eacute;s de la toalla. Segu&iacute; con el masaje, que, seg&uacute;n avanzaba, se iba transformando en caricia, en contacto que persegu&iacute;a m&aacute;s contacto, m&aacute;s duradero, m&aacute;s sensual. Ahora no era de uno para otro, sino que era entre los dos, insensiblemente.<\/p>\n<p>&mdash;Me puedes quitar la toalla, si es m&aacute;s c&oacute;modo.<\/p>\n<p>No dije nada, pero suavemente la retir&eacute;, dejando que se arrastrara por su piel mientras la quitaba, lo que not&eacute; que le daba un escalofr&iacute;o. Ahora lo ten&iacute;a desnudo debajo de m&iacute;, estirado y luego recogido de brazos.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; sobre sus nalgas, para que sintiera mi polla estirada ya, tensa, dura, y que puse a frotar por su raja, mientras le acariciaba los brazos. Suspir&oacute;. Me apart&eacute; un poco, para volver sobre sus muslos, y, desde donde estaba, tocar con las manos sus pantorrillas, y vi que la cabeza de su pene estaba saliendo entre las nalgas, apretado por su cuerpo, pero deseando salir al aire.<\/p>\n<p>Me retir&eacute; un poco, y, tomando m&aacute;s aceite, la derram&eacute; por su raja, y apliqu&eacute; en su glande el lubricante, sin llegar a tocar nada, pero apreciando el brillo que tomaba con las gotas que le ca&iacute;an.<\/p>\n<p>Me puse sobre &eacute;l, sobre su espalda, tap&aacute;ndolo amorosamente, con un estremecimiento. Ahora se atrevi&oacute; mi boca a tocar sus hombros, la base de su cuello. La lengua, sin pensarlo, fue a su oreja, y toc&oacute; levemente su l&oacute;bulo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;As&iacute; est&aacute; bien?<\/p>\n<p>&mdash;Muy bien. Un momento.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; la cabeza para donde yo estaba, levant&oacute; el cuello, me acerc&oacute; los labios, susurr&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Sigue como quieras. Estoy deseando.<\/p>\n<p>Me estremec&iacute;. Baj&eacute; un poco y le bes&eacute; la oreja, suspirando fui hacia adelante, le bes&eacute; los labios que me presentaba. Le ped&iacute; que se diera la vuelta.<\/p>\n<p>Las caricias en las que pas&eacute; no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo me llevaron al para&iacute;so. &Eacute;l me correspond&iacute;a de vez en cuando, pero yo no quer&iacute;a m&aacute;s que ser de &eacute;l, as&iacute; que no ped&iacute;a nada. Su hermosa polla estaba erguida, y me lanc&eacute; sobre ella mientras le levantaba los pies, para que me presentara el culo. Estuve lamiendo su culo, sus huevos, su polla, hasta que, envuelto en mi saliva, el aceite, el calor que desprend&iacute;a, me met&iacute; su polla en la boca durante otro largo tiempo que me daba igual. Por fin se corri&oacute; en mi boca, que lo esperaba &aacute;vida.<\/p>\n<p>Limpi&aacute;ndome con la toalla, bebiendo parte de su semen, me acost&eacute; a su lado y le abrac&eacute;. No ten&iacute;amos nada que decirnos en ese momento. Nos quedamos mucho tiempo as&iacute;, juntos, hasta que nos venci&oacute; el sue&ntilde;o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Volv&iacute; cansado del trabajo. Hoy he tenido esfuerzo f&iacute;sico y mental, por lo que, al llegar a casa, no ten&iacute;a m&aacute;s que ganas de tumbarme un rato en el sof&aacute; y recuperarme algo. Menos mal que empieza el fin de semana; pienso recuperarme y no hacer nada durante ese par de dias. 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