{"id":22057,"date":"2019-11-18T23:00:00","date_gmt":"2019-11-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-11-18T23:00:00","modified_gmt":"2019-11-18T23:00:00","slug":"familia-que-culea-unida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/familia-que-culea-unida\/","title":{"rendered":"Familia que culea unida"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22057\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Jos&eacute;, Ariel y Julio eran primos hermanos entre s&iacute;. Todos de una peque&ntilde;a ciudad del campo, chicos toscos y rudos, acostumbrados desde chicos al trabajo de campo. Jos&eacute; tiene 20, mide como 1.70 y es de contextura atl&eacute;tica, igual que los otros dos. Ariel, de 18, es el mas bajo de los tres. Mide si acaso 1.68 y tiene una contextura menuda, casi la de un chiquillo y Julio 21 a&ntilde;os, quien es el m&aacute;s alto y musculoso.<\/p>\n<p>Cada vez que los contrataba por temporada me deleitaba vi&eacute;ndolos trabajar al sol. Cuerpos tostados por el sol tropical ardiente, m&uacute;sculos marcados, caritas de ni&ntilde;os con culos espectaculares. Me sentaba a verlos so&ntilde;ando con tener alg&uacute;n d&iacute;a esos cuerpazos duros como el acero. Comenc&eacute; a buscar oportunidades de acerc&aacute;rmeles. Y el s&aacute;bado por fin ocurri&oacute;.<\/p>\n<p>Nos fuimos temprano a trabajar al campo, reparar cercas, caminos y cargar troncos para una caba&ntilde;a. El sol estaba ardiente, brillante. Comenzaron a sudar y se quitaron las camisas. Todos tienen unos pectorales marcad&iacute;simos, brazos fuertes y vientres planos. Jos&eacute; tiene el cabello casta&ntilde;o y Julio y Ariel negro azabache, con cejas y labios gruesos, Los tres son totalmente lampi&ntilde;os y se rasuran las axilas.<\/p>\n<p>Esta vez Jos&eacute; se hab&iacute;a dejado crecer unos vellitos apenas visible en los sobacos, unos vellos brillantes y cobrizos que yo ve&iacute;a con admiraci&oacute;n cada vez que levantaba los brazos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de trabajar casi 10 horas seguidas merec&iacute;an unas cervezas y unos porritos. Nos sentamos en un rancho a tomar y fumar. Los ojos se les fueron poniendo rojos, las risas y los chistes fueron subiendo de tono y comenzamos a tontear. Jos&eacute; se fue a acostar a uno de los cuartos mientras los otros segu&iacute;an tomando cervezas como si fueran a morir esa misma noche.<\/p>\n<p>Cuando vi que se estaban acabando le ped&iacute; a Julio que me acompa&ntilde;ara por otra caja a la abarroter&iacute;a antes que cerrara. En el camino comenc&eacute; a preguntarle hac&iacute;a cuanto que no cog&iacute;a con una mujer y se ech&oacute; a re&iacute;r. Cuando regres&aacute;bamos comenc&eacute; a sobarle la verga suavemente y se qued&oacute; calladito, suspirando cada vez que le apretaba pinga. Se baj&oacute; el short y sent&iacute; un olor a pinga sudada que era intoxicante. Una pinga de regular tama&ntilde;o, gruesa y llena de vellos largos y gruesos. Me pegu&eacute; a chup&aacute;rsela un poco nervioso por estar en la calle pero con much&iacute;simas ganas.<\/p>\n<p>Chup&eacute; y chup&eacute;, lamiendo como si fuera un helado. Su pinga ten&iacute;a el tama&ntilde;o perfecto para mamar porque a pesar de ser gruesa no era tan larga y cada vez que me la tragaba me llegaba hasta la garganta y Julito suspiraba. Lleg&oacute; a venirse cuando comenc&eacute; a pajearlo y a meterme la pinga r&aacute;pidamente en la garganta. El trallazo de leche caliente fue poco, como si se hubiese pajeado hac&iacute;a poco. Lo fui chupando y lamiendo hasta que dej&eacute; su pinga limpiecita, sin una sola gota de leche.<\/p>\n<p>Ni siquiera tuve que limpiarme de lo bien que hab&iacute;a hecho el trabajo. Llegamos a la casa y todo estaba en silencio. Julio se qued&oacute; fuera y cuando entr&eacute; me di cuenta que Ariel estaba tirado al lado de su primo, con el short pegado al cuerpo, sin camisa y bocabajo, lo que le marcaba las nalgas como si fuera una pintura. Dos globos grandes de carnes musculosas, sin pelitos ni nada. A su lado estaba Jos&eacute;, con una mano metida dentro del short. Lo roc&eacute; suavemente y pudo darme cuenta que ten&iacute;a la pinga dura. La verdad es que yo estaba un poco asustado por su reacci&oacute;n pero cuando comenc&eacute; a sobarlo solo se hizo el dormido y dej&oacute; que lo pajeara suavemente.<\/p>\n<p>Jos&eacute; se hab&iacute;a rasurado pero ten&iacute;a unos pelillos ensortijados y duros. Poco a poco lo fui desnudando y me quede viendo ese cuerpote maravilloso. Marcado en el pecho, la verga era larga y gorda, los huevos estaban pegados a ella y su piel se ve&iacute;a tan tersa, sin cicatrices o marcas. Una belleza de cuerpo, tirado y disponible.<\/p>\n<p>Me pegu&eacute; a mamarle el huevo suavemente, muy suavemente. Mi lengua sub&iacute;a y bajaba del pipizote suavemente, como si nunca quisiera que se viniera. Sus huevos ten&iacute;an ese olorcito a sudor de chico, un olor que me vuelve loco.<\/p>\n<p>Se puso de pie y se fue conmigo atr&aacute;s de la casa, me baj&eacute; los pantalones y de un escupitajo me lubriqu&eacute; el culo. Entre eso y sentir el huevo adentro solo pasaron 3 segundos. Me meti&oacute; la pinga de un solo trancazo, sin esperar a que me acomodara. Jos&eacute; me agarr&oacute; de la cintura y comenz&oacute; a bombearme con ganas. Yo me sosten&iacute;a contra la pared mientras este hijueputa se trataba de quitar las canas con mi culo.<\/p>\n<p>A diferencia de ellos yo soy blanco, casi p&aacute;lido, Tengo unas nalgas amplias, grandes y piernas gruesas. Sent&iacute; como esas manos callosas me agarraban los dos gl&uacute;teos y me los separaban para garantizar que el pico me entrara completo. Cada vez que trataba que quitarme &eacute;l me clavaba con m&aacute;s ganas, de la fuerza casi no me pod&iacute;a pajear hasta que sent&iacute; como el caliente de su leche se depositaba dentro de mi culo. Cuando sent&iacute; que se estaba viniendo me comenc&eacute; a menear y me agarr&oacute; del cabello y empuj&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>En ese momento me di cuenta que Ariel estaba de pie, vi&eacute;ndonos y paje&aacute;ndose. Yo me pase la mano por el culo y sent&iacute; como me hab&iacute;a quedado, encharcado de leche y floreado de la culeada que me acababan de dar. Me fui al ba&ntilde;o y me ase&eacute; meti&eacute;ndome un dedo con crema lubricante para aliviar el escozor.<\/p>\n<p>Me fui a mi cuarto y llam&eacute; a Ariel. No quer&iacute;a venir as&iacute; que sal&iacute; y me fij&eacute; que los tres estaban de nuevo liando porritos y fumando como bestias, como si nada hubiera pasado. Apagu&eacute; la luz y agarr&eacute; a Ariel, le puse lubricante en sus dedos y dej&eacute; que en la oscuridad me metiera los dedos. Comenz&oacute; con uno, luego dos, luego tres y me sent&iacute;a como si tuviera una chucha entre las nalgas. Esos dedos rugosos, callosos, rudos, me abr&iacute;an con suavidad pero aun as&iacute; sent&iacute; como me raspaban cuando entraban y sal&iacute;an. La verdad es que me sent&iacute;a como una perra en celo. El olor a marihuana, el alcohol, el sudor y el calor nos ten&iacute;an a todos arrech&iacute;simos.<\/p>\n<p>Me fij&eacute; que Julio y Jos&eacute; estaban paje&aacute;ndose mutuamente mientras Ariel se fue acomodando entre mis nalgas y trataba torpemente de culearme. Me fui acomodando hasta que sent&iacute; como me ensartaba. Por suerte su pinga era la m&aacute;s peque&ntilde;a de todos, larga y doblada pero delgada as&iacute; que me entr&oacute; en el culo resbaloso.<\/p>\n<p>Apret&eacute; y apret&eacute; y Ariel me daba pip&iacute; como si fuera a demorar toda la vida. Suavecito, r&aacute;pido, suave, r&aacute;pido, segu&iacute;a bombe&aacute;ndome. Regres&oacute; Jos&eacute; y me puso su verga en la boca. Chup&eacute; de nuevo mientras trataba de mantenerme en equilibrio mientras estos chucha de su madre me daban huevo. De vez en cuando me nalgueaban para ver como mis nalgas rebotaban y eso los calentaba m&aacute;s. Demor&oacute; ese culeo como 7 minutos hasta que se vino con tanta leche que volv&iacute; a sentir ese ardor rico.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a tan cansado y tan arrecho que me fui a acostar agotad&iacute;simo. No s&eacute; qu&eacute; hora era, no s&eacute; qui&eacute;n era, pero uno de los muchachos regres&oacute; al cabo de un par de horas y me escupi&oacute; entre las nalgas y sigui&oacute; d&aacute;ndome verga, yo solo me qued&eacute; tirado, con las piernas abiertas y levantando el culo mientras este bestia me daba tuco parejo. Se demor&oacute; tanto que ya casi ni sent&iacute;a nada de lo abierto que ten&iacute;a el culo, lo volado de la marihuana y el alcohol. El man me mordi&oacute; la espalda y me hizo como 5 chupetes, me ara&ntilde;aron las nalgas y al final qued&eacute; sin ganas de sexo por m&aacute;s de un mes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Jos&eacute;, Ariel y Julio eran primos hermanos entre s&iacute;. 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