{"id":22091,"date":"2019-11-25T23:00:00","date_gmt":"2019-11-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-11-25T23:00:00","modified_gmt":"2019-11-25T23:00:00","slug":"diario-de-una-chica-trans-como-es-mi-orgasmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/diario-de-una-chica-trans-como-es-mi-orgasmo\/","title":{"rendered":"Diario de una chica trans: \u00bfC\u00f3mo es mi orgasmo?"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22091\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&iquest;C&oacute;mo es el sexo para una chica trans?<\/p>\n<p>Es una pregunta dif&iacute;cil de responder, porque cada cuerpo es diferente y cada persona siente de una manera distinta a las dem&aacute;s. Por eso, creo que lo mejor es que te cuente c&oacute;mo es el sexo para m&iacute;, y c&oacute;mo he ido descubriendo por a poco a disfrutar de un cuerpo que cada vez siento m&aacute;s m&iacute;o.<\/p>\n<p>MIS TORPES INICIOS<\/p>\n<p>Lo primero que debo confesarte es que mis inicios sexuales fueron bastante torpes, imagino que como los de todo el mundo, aunque el caso de ser una chica trans hace que todo resulte un poco m&aacute;s complejo. Por ponerte un ejemplo, si la adolescencia es una etapa en la que muchas personas se sienten inseguras sin raz&oacute;n alguna, imag&iacute;nate c&oacute;mo era a&ntilde;adirle a eso el estar en pleno proceso de transici&oacute;n, temer las burlas, la incomprensi&oacute;n y el rechazo.<\/p>\n<p>Es por ello que al principio encontr&eacute; cierto refugio en las redes sociales y los chats, donde pod&iacute;a controlar qu&eacute; contaba sobre m&iacute; y qu&eacute; mostraba a los dem&aacute;s. A trav&eacute;s de una c&aacute;mara de poca calidad, mis noches se llenaron primero de conversaciones subidas de tono, desnudos parciales e intensas sesiones de masturbaci&oacute;n. Para que te imagines mi baja autoestima, baste decir que aunque quienes estaban al otro lado de la c&aacute;mara sab&iacute;an que yo era una chica trans, jam&aacute;s les mostr&eacute; mi sexo, y a la hora de acariciarme siempre me ocultaba por las s&aacute;banas de la cama. A lo sumo, si hab&iacute;a confianza, sacaba mi mano manchada con mis propios jugos, y me dedicaba a limpiarla con peque&ntilde;os leng&uuml;etazos hasta que quien me miraba estallaba en una intensa eyaculaci&oacute;n (m&eacute;todo infalible de acelerar el que acabaran, por cierto).<\/p>\n<p>LOS PRIMEROS PLACERES<\/p>\n<p>A medida que mi transici&oacute;n fue avanzando, y a medida que yo misma me iba volviendo m&aacute;s segura de qui&eacute;n era, me fui acostumbrando a relacionarme fuera de la ficci&oacute;n de Internet. Pese a todo, a&uacute;n sent&iacute;a cierto miedo de mostrar mi cuerpo tal y como era, por lo que en mis primeros contactos f&iacute;sicos me volcaba en complacer a la otra persona, muchas veces sin ni siquiera molestarme en desvestirme.<\/p>\n<p>Me da incluso algo de verg&uuml;enza cont&aacute;rtelo, pero tuve un novio que nunca lleg&oacute; a verme desnuda. Cuando est&aacute;bamos a solas, yo siempre tomaba la iniciativa y no le dejaba reaccionar, me lanzaba hacia su entrepierna, sacaba su pene y, como si de un juego se tratara, procuraba hacer que aquel juego durase el m&aacute;ximo tiempo posible. Al principio siempre iba muy despacio, d&aacute;ndole peque&ntilde;os besos o usando mis u&ntilde;as para ara&ntilde;arle (suavito, ojo), pero cuando intentaba tocar mi sexo, mi boca se mov&iacute;a con un espectacular frenes&iacute; que incluso a m&iacute; me sorprende, y le hac&iacute;a retorcerse de puro placer, de tal modo que enseguida olvidaba sus intentos de acariciar mi intimidad. Aquel baile dulz&oacute;n de suaves besos a los que segu&iacute;an los fogosos movimientos de mi lengua y mis labios se iba sucediendo a lo largo de la tarde, hasta que el pobre chico ya no pod&iacute;a m&aacute;s y me suplicaba que acabase con &eacute;l, cosa que yo hac&iacute;a encantada, trag&aacute;ndome su carga sin mayores problemas y sinti&eacute;ndome la mujer m&aacute;s feliz del mundo por haberle provocado un rato tan grande de placer.<\/p>\n<p>Tard&eacute; en darme cuenta de que no es el dar placer a otros lo que te hace m&aacute;s mujer, y al menos me alegra haber estado ese tiempo con un chico que fue dulce y cari&ntilde;oso.<\/p>\n<p>DESCUBRIENDO MI CUERPO<\/p>\n<p>Estaba ya en la universidad cuando empec&eacute; a disfrutar de mi cuerpo de una manera que me result&oacute; cautivadora. La culpa fue, si es que por disfrutar se le puede echar la culpa a alguien, de un compa&ntilde;ero con el que sent&iacute; una gran conexi&oacute;n desde el primer momento, y con el que poco a poco fui ganando una complicidad que termin&oacute;, como no pod&iacute;a ser de otra manera, en la cama.<\/p>\n<p>Yo ya hab&iacute;a tenido algunas experiencias, aunque no demasiado memorables, por lo que le plante&eacute; una serie de normas que no se pod&iacute;an negocias:<\/p>\n<p>Primero, yo era una mujer, por lo que mi sexo pod&iacute;a tocarse y mirarse, pero en modo alguno no iba a ser el centro de nuestro encuentro. Segundo, yo no iba a penetrarle (de hecho, con el tratamiento hormonal me resulta muy dif&iacute;cil tener una erecci&oacute;n completa), y de hecho no ten&iacute;a ning&uacute;n inter&eacute;s en hacerlo. Tercero, si me iba a penetrar (y yo esperaba que s&iacute;, qu&eacute; diablos, que ya me merec&iacute;a una alegr&iacute;a despu&eacute;s de tanto haberme dado a otros), m&aacute;s vale que fuera con cuidado y no se creyera que aquello era una pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>Creo que fui un poco borde al explicar todo aquello, pero &eacute;l lo entendi&oacute; y se adapt&oacute; perfectamente a lo que le ped&iacute;a, que a fin de cuentas creo que no era tanto: simplemente que me tratase como la mujer que soy.<\/p>\n<p>&iquest;Te cuento c&oacute;mo fue? Me da un poco de verg&uuml;enza que pienses que soy una tonta rom&aacute;ntica, porque para nada soy una de esas chicas que se enamoran por el simple hecho de que les den un beso o un le enciendan unas velas&hellip; pero reconozco que aquello fue especial. Y lo fue porque hizo algo que yo no me esperaba, y era que me dedicase el mismo tiempo y esmero que yo tantas veces hab&iacute;a tenido con otros chicos.<\/p>\n<p>Obviamente, despu&eacute;s de lo que hab&iacute;amos hablado, los dos sab&iacute;amos que yo no hab&iacute;a ido a su casa para jugar a la Play, pero la forma en que me recibi&oacute; y me trat&oacute; no mostraba diferencia a la de otras veces en las que hab&iacute;amos quedado. Al entrar en su cuarto, se mostr&oacute; cari&ntilde;oso, pero sin ser baboso, y con un poco de m&uacute;sica, unas caricias por aqu&iacute; y un bot&oacute;n desabrochado por all&aacute;, acab&eacute; desnuda y sobre su cama, donde &eacute;l dedic&oacute; un buen rato a darme un masaje. Un masaje que me volvi&oacute; loca, para qu&eacute; enga&ntilde;arnos, porque cuando sent&iacute;a sus manos recorriendo mis pechos, bajando por mis caderas o apretando mis piernas (que son una de las partes de mi cuerpo que m&aacute;s me gustan, y por eso me encanta que me las toquen y acaricien), lo &uacute;nico en lo que pod&iacute;a pensar era en que quer&iacute;a tenerlo dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Para mi sorpresa, en un momento abri&oacute; mis nalgas, dejando al descubierto la abertura de mi cuerpo por el que yo tanto deseaba que &eacute;l se escurriera, y bajando lentamente su boca hacia ella, comenz&oacute; a lamerla con un mimo y un cari&ntilde;o que me enterneci&oacute; (y que provoc&oacute; una de esas erecciones a medio lograr que de vez en cuando me asaltan). Al principio, su lengua tan solo tocaba con la punta, realizando una leve caricia que provocaba m&aacute;s cosquillas que placer, pero poco a poco fue empleando toda su lengua, dando lugar a una sensaci&oacute;n de h&uacute;medo placer que fue recorriendo mis piernas. A veces, su lengua penetraba dentro de m&iacute;, avivando una sensaci&oacute;n de deseo que no dejaba de crecer, aunque r&aacute;pidamente retroced&iacute;a y volv&iacute;a a dedicarme aquellas h&uacute;medas caricias que me iban lubricando.<\/p>\n<p>Yo me hallaba en una nube, y no volv&iacute; a la realidad hasta que not&eacute; que su &iacute;ndice, recubierto de lubricante, se introduc&iacute;a cuidadosamente dentro de m&iacute;, dejando mi interior tan empapado como la parte externa de mi trasero. Imagino que su intenci&oacute;n hab&iacute;a sido meramente lubricarme, pero yo estaba tan excitada que comenc&eacute; a moverme sin esperar a que quisiera introducir otra cosa, agit&aacute;ndome hacia delante y hacia atr&aacute;s, disfrutando de aquella parte de &eacute;l que ya estaba en mi interior.<\/p>\n<p>Al principio no hubo respuesta por su parte, supongo que porque le cogi&oacute; por sorpresa mi &iacute;mpetu, pero tan pronto se repuso introdujo sin dificultad un segundo dedo, y comenz&oacute; a ejecutar una serie de lentos y agradables movimientos que r&aacute;pidamente se sincronizaron con los m&iacute;os. Una sensaci&oacute;n potente crec&iacute;a dentro de m&iacute;, y todo me importaba muy poco: tan solo deseaba seguir con aquella salvaje agitaci&oacute;n hasta que explotara. Sin embargo, &eacute;l me par&oacute;, se detuvo unos momentos a darme un beso y me mostr&oacute; su sexo, potente y viril, preparado para continuar con nuestros cari&ntilde;os.<\/p>\n<p>Nunca me ha gustado que me penetren desde atr&aacute;s: me gusta ver el rostro del hombre que me hace suya, y al que yo hago m&iacute;o, as&iacute; que incorpor&eacute; para ponerme en una postura m&aacute;s c&oacute;moda en la que pudi&eacute;ramos observarnos mutuamente. Fue entonces cuando me di cuenta que mi sexo no hab&iacute;a sido indiferente a todo lo que pasaba, y pese a su leve tama&ntilde;o estaba cubierto de mis propios jugos, que hab&iacute;a ido segregando lentamente. Al verlo, &eacute;l me ofreci&oacute; un pa&ntilde;uelo y no le quiso dar m&aacute;s importancia, seguramente por lo que le hab&iacute;a comentado, aunque ve&iacute;a que miraba con sorpresa las gotas destiladas que iban cayendo por mi cuerpo.<\/p>\n<p>Llen&aacute;ndome de un valor que no sab&iacute;a que ten&iacute;a, le dije: &ldquo;&iquest;Sabes?, si quieres, puedes limpi&aacute;rmelo t&uacute;&hellip;&rdquo;. Y cuando fue a coger el pa&ntilde;uelo que me acababa de entregar, yo lo alej&eacute; de su mano y le dije: &ldquo;&hellip;con tu boca&rdquo;. Obediente, se agach&oacute; y durante unos momentos puso todo su af&aacute;n a dejarme bien limpia, degustando cada gota de n&eacute;ctar que tocaba su boca.<\/p>\n<p>Una vez hubo acabado de limpiarme, se introdujo dentro de m&iacute; con una mezcla de deseo y delicadeza, preocup&aacute;ndose por un lado de no hacerme da&ntilde;o mientras iba venciendo la escasa resistencia que mi cuerpo pod&iacute;a presentarle, pero deseando por otro introducirse en lo m&aacute;s profundo de m&iacute;. Notando su deseo, mis piernas le enredaron y le hicieron llegar a su destino, tras lo cual mis brazos se enrocaron alrededor de su cuello y mis dedos se hilaron con su cabello, manteniendo su cabeza a la altura necesaria para poder observarnos en todo momento.<\/p>\n<p>Y aqu&iacute; es donde llega lo mejor, al menos para m&iacute;: &eacute;l sent&iacute;a todo el placer alrededor de su sexo, y sin duda esa es una magn&iacute;fica sensaci&oacute;n. Sin embargo, cuando est&aacute;n dentro de ti, el placer se distribuye de otra manera: son olas de calor que te recorren, una sensaci&oacute;n de que tu cuerpo ya no te pertenece y en cualquier momento va a levitar, hasta que se produce una explosi&oacute;n que no est&aacute; relacionada con una eyaculaci&oacute;n y que tampoco pasa de forma inmediata, sino que se prolonga durante unos interminables minutos, hasta que se desvanece para&hellip; &iexcl;empezar a formarse de nuevo!<\/p>\n<p>Por dos veces me inund&oacute; aquella incre&iacute;ble sensaci&oacute;n, y cuando estaba decidida a ir a por la tercera, el pobre chico me abraz&oacute; con todas sus fuerzas y simplemente se derram&oacute; dentro de m&iacute;. No le dio tiempo a avisarme, aunque tampoco le habr&iacute;a dejado retirarse, pues pocas sensaciones hay m&aacute;s agradables que sentir los &uacute;ltimos estertores de un orgasmo mientras el esperma a&uacute;n c&aacute;lido escapa goteante de tu cuerpo.<\/p>\n<p>Sin aire, totalmente cubiertos de sudor, me mir&oacute; sin saber muy bien qu&eacute; decir ni hacer. Yo le di la espalda y, sin m&aacute;s, le dije ofreci&eacute;ndole mi trasero a&uacute;n goteante: &ldquo;&iquest;No hab&iacute;amos dicho que me ibas a limpiar?&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 &iquest;C&oacute;mo es el sexo para una chica trans? Es una pregunta dif&iacute;cil de responder, porque cada cuerpo es diferente y cada persona siente de una manera distinta a las dem&aacute;s. Por eso, creo que lo mejor es que te cuente c&oacute;mo es el sexo para m&iacute;, y c&oacute;mo he ido descubriendo por a poco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13985,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22091","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13985"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22091"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22091\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}