{"id":22117,"date":"2019-11-28T23:00:00","date_gmt":"2019-11-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-11-28T23:00:00","modified_gmt":"2019-11-28T23:00:00","slug":"daniela-mi-prima-una-pasion-prohibida-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/daniela-mi-prima-una-pasion-prohibida-3\/","title":{"rendered":"Daniela mi prima, una pasi\u00f3n prohibida (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22117\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A partir de ah&iacute;, mi prima Daniela cambi&oacute; mucho con mis t&iacute;os, estaba m&aacute;s motivada y alegre. Verla desenvuelta, en lo particular algo que me incomodaba era no saber disimular al verme con ese brillo y deseo en la mesa, al comer. Entre mis bromas y ocurrencias, todos re&iacute;an sin embargo a ella no me quitaba la vista de encima, en un par de ocasiones mi t&iacute;a se percat&oacute;, al principio no le pas&oacute; nada por la mente, pero al paso del tiempo, ella quer&iacute;a estar m&aacute;s cerca de m&iacute;, al ir al cinema todos juntos, yo siempre le di su lugar, era yo caballeroso, con mi t&iacute;a tambi&eacute;n, pero ella era mi amor clandestino, &eacute;ramos inseparables, mi t&iacute;a creo que pensaba que era simplemente mucha admiraci&oacute;n hac&iacute;a mi de parte de Dany.<\/p>\n<p>Me escuchaba en todo, y lo poco que sab&iacute;a de la vida se lo transmit&iacute;a, con a&ntilde;oranza pienso que me ve&iacute;a como un sabio. Por las noches al llegar de trabajar, ya muy de madrugada le admiraba al verla dormir, ella sab&iacute;a bien entre qu&eacute; hora yo estar&iacute;a en casa, ya no perd&iacute;a mi tiempo con la fot&oacute;grafa, puesto que en un mal momento me chantaje&oacute; y la mand&eacute; muy lejos a chingar a su madre, me amenaz&oacute; decirle a si esposo, bla, bla, bla, lo que me entr&oacute; por un o&iacute;do y sali&oacute; por el otro, por qu&eacute; la realidad es que era yo un cabroncito, pero tan d&oacute;cil con mi amada prima Daniela. No perd&iacute;a tiempo, mor&iacute;a por llegar. Aunque disfrutaba cada momento &iacute;ntimo con ella, no era mi prioridad.<\/p>\n<p>Pero en una noche, se levant&oacute; en la obscuridad, estando yo sentado en la cama, se acerc&oacute; y abraz&oacute; del cuello, me bes&oacute; tempestivamente. Busqu&eacute; susurrarle al o&iacute;do: te extra&ntilde;&eacute;, y esto tambi&eacute;n. La tom&eacute; de la cintura, abrac&eacute; sus caderas y comenc&eacute; a manosearle rico las nalgas, mis manos se met&iacute;an debajo de ese bendito short amarillo, desgarrado, debajo de su blusa de dormir, mis dedos recorr&iacute;an su piel erizando cada poro, sus montes y sus cimas sumamente erguidas, su aliento c&aacute;lido.<\/p>\n<p>Le hice caso a la cordura, y le dije en forma de susurro: &ldquo;Mami, no podemos estando todos durmiendo, ven quiero abrazarte!&rdquo;.<\/p>\n<p>La hice sentar en la cama en medio de mis piernas de espaldas a mi, llev&eacute; sus manos a mi nuca y simplemente, bes&eacute; su cuello mientras magreaba sus montes, moldeaba su cintura y caderas con mis manos, untando toda mi pelvis y extremidad en sus asentaderas, la abrazaba con una mano en su seno derecho y mi mano entre su prenda y patita de camello, carnosa con pocos vellos, masajeaba con cuatro dedos su pelvis, mallugando tiernamente su botoncito, el problema es que comenz&oacute; a gemir delicioso, coloqu&eacute; mi mano en su boca ahogando sus gemidos y me dediqu&eacute; que masajear y masajear, extendiendo mi mano, abarcando ambas ingles, las notas de ese rasgueo emit&iacute;an gemidos que yo los encerraba y ahogaba, se lo hac&iacute;a m&aacute;s intenso, met&iacute; dos entre esos labios tiernos, h&uacute;medos y con el radio de mi mano, en su botoncito sus caderas la traicionaban&#8230;<\/p>\n<p>Y dediqu&eacute; los pr&oacute;ximos minutos a tener su placer en mi mano, un par de minutos despu&eacute;s se contra&iacute;an sus paredes, sintiendo un leve apret&oacute;n en mis dedos, me llenaba de orgullo el haber encontrado su punto de escape. Se vino a chorros en mi mano, salpicando sus muslos interiores, ese bendito short amarillo as&iacute; como la alfombra, era inoloro.<\/p>\n<p>Me encantaba hacerla mi mujer, ense&ntilde;arle. Unas veces con ternura, otras veces con tanto deseo hasta ense&ntilde;orearme de esta preciosa joven, recuerdo que una de tantas fue en el patio a la vuelta de la casa, mi t&iacute;o encerando su coche, mi primito viendo la televisi&oacute;n, y mi t&iacute;a cocinando, nos encontr&aacute;bamos arreglando el jard&iacute;n del patio, ella con &eacute;se bendito short amarillo, que solo al verselo puesto sab&iacute;a que ella odiaba usar ropa interior al usarlo, en fin, se encontraba reclinada con las nalgas para arriba, y en sentido juguet&oacute;n, le dije: &ldquo;con permiso, no estorbe!&rdquo;, al mismo tiempo de un arrim&oacute;n que casi la desbalancea, ella tom&oacute; tierra y me la arroj&oacute;, comenzamos a jugar y a re&iacute;rnos, de pronto le dije con arrojo: &ldquo;tengo ganas de hac&eacute;rtelo aqu&iacute; mismo!<\/p>\n<p>Tom&aacute;ndole las manos para evitar me siguiese aventando tierra, con el rostro muy cerca, esa mirada transformada, me tom&oacute; la palabra y restante me dijo: &ldquo;h&aacute;zmelo aqu&iacute;!&rdquo;. Tom&oacute; los bordes de una maceta reclin&aacute;ndose dejando ver sus labios a trav&eacute;s de las rasgaduras de ese mentado short. Sud&eacute; fr&iacute;o y a la vez un adrenalina corri&oacute; por todo mi cuerpo, me llevaba lejos de los l&iacute;mites y la cordura; mis dedos deslizaron el zipper de mi bermuda, saqu&eacute; c&oacute;mo pude mi extremidad ya tiesa, dirig&iacute; el glande acerc&aacute;ndome m&aacute;s, entre las rasgaduras hall&eacute; la corriente r&iacute;o arriba, y siii.<\/p>\n<p>All&iacute; al aire libre, por ambos lados expuestos, y siendo visibles desde los techos. Me compromet&iacute; a embestirla, en forma de castigo, y sabiendo que iba a ser un esc&aacute;ndalo, jejeje. Tom&eacute; precauciones colocando una mano en su boca. Arremet&iacute; contra esas paredes que ya se hab&iacute;an acostumbrado a mi forma, me recib&iacute;an, cada vez m&aacute;s h&uacute;medas, no s&eacute; si era inconsciente su manera de omitir resistencia a mis embistes, que se pon&iacute;a apretadita, vientre joven tratando de contenerme, lo &uacute;nico que me resist&iacute;an eran sus pompis, jejeje.<\/p>\n<p>Que rico era eso me fascinaba, no me inmutaba, siempre la inundaba y me empu&ntilde;aba a dejarlos bien adentro, esos espasmos eran gloriosos, sin una gota m&aacute;s, rob&aacute;ndome toda la energ&iacute;a viril. Eso era jugar sobre un precipicio, en cuesti&oacute;n de segundos, me guardo la extremidad morcillona, Dany vuelve a su postura erguida y mi t&iacute;a a metros de distancia convocando a sentarnos a la mesa. Casi nos da un paro card&iacute;aco a los dos.<\/p>\n<p>Los meses transcurr&iacute;an, y se hac&iacute;a notable como a m&iacute; Dany se le ensanchaban las caderas. Muchas veces mi conciencia me acusaba pero no pod&iacute;a luchar contra eso. Fui su primera vez en muchas cosas, nos cont&aacute;bamos todo, re&iacute;amos&#8230;<\/p>\n<p>Orgullosamente la instru&iacute; a como sobar y masajear un pene, y como aguantar teni&eacute;ndolo m&aacute;s all&aacute; de la garganta, varias veces practicamos, var&iacute;as veces le promet&iacute; no venirme antes de tiempo, muchas veces fall&eacute; en el intento, jejeje. A c&oacute;mo sujetarme las nalgas hasta tenerme adentro de su garganta a lo que solo sujetaba su nuca y le daba de beber a chorros hasta m&aacute;s all&aacute; de su garganta, dir&iacute;a yo hasta la boca del est&oacute;mago jajaja. La ayud&eacute; a descubrir su sexualidad y contribu&iacute; a desarrollarla.<\/p>\n<p>Y como en el tomar riesgos, hay una elevada tasa de p&eacute;rdida. Una &uacute;ltima noche sucedi&oacute; mi pesar m&aacute;s grande, en medio de la noche mientras yo perdidamente me bat&iacute;a deliciosamente, mi boca y su labios vaginales, se prendi&oacute; la luz, tal vez por los gemidos inevitables y fuimos descubiertos, mi t&iacute;a entr&oacute; en p&aacute;nico y como era de esperarse y bien merecido lo ten&iacute;a, a la calle fui a parar, en m&aacute;s de dos d&eacute;cadas no he hablado con ella. Mis t&iacute;os cortaron lazos conmigo.<\/p>\n<p>El incesto es un camino err&aacute;tico que tarde o temprano trae verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Nunca super&eacute; esto, es tan claro que al casarme con una mujer de la misma complexi&oacute;n que mi prima Daniela en aquellos d&iacute;as, y que muchas, muchas pero muchas veces en mi mente se lo estoy haciendo a mi pasi&oacute;n prohibida: mi prima Daniela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>A partir de ah&iacute;, mi prima Daniela cambi&oacute; mucho con mis t&iacute;os, estaba m&aacute;s motivada y alegre. Verla desenvuelta, en lo particular algo que me incomodaba era no saber disimular al verme con ese brillo y deseo en la mesa, al comer. 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