{"id":22195,"date":"2019-12-12T23:00:00","date_gmt":"2019-12-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-12-12T23:00:00","modified_gmt":"2019-12-12T23:00:00","slug":"baston-blanco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/baston-blanco\/","title":{"rendered":"Bast\u00f3n blanco"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22195\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando mir&eacute; por segunda vez, me percat&eacute; del bast&oacute;n blanco. La se&ntilde;ora retom&oacute; su sentido de marcha, camin&oacute; hasta el borde de la acera y esper&oacute;. Parec&iacute;a como aturdida aunque no asustada. El tr&aacute;nsito de coches era intenso. Algunos transe&uacute;ntes se pararon a su lado sin prestarle atenci&oacute;n. Cuando el sem&aacute;foro dio paso, todos se fueron e incluso algunos se la chocaron en el af&aacute;n de avanzar. Ella no atin&oacute; a avanzar. Esper&oacute;. Opt&eacute; entonces por acercarme. Le dije que estuviera tranquila, que ya cruzar&iacute;amos. Roc&eacute; la mano que sosten&iacute;a el bast&oacute;n y ella sonri&oacute; con los ojos abiertos como mirando a la distancia. Cuando se pudo cruzar, apoy&eacute; mi mano es su cintura para animarla a caminar. Cruzamos sin inconvenientes.<\/p>\n<p>-Gracias. No me pasa esto de marearme. Solo que de pronto me sent&iacute; aturdida por el ruido del tr&aacute;nsito y prefer&iacute; esperar. Percib&iacute; mucha gente a mi lado. Solo cuando sent&iacute; el roce de tu mano supe que eras de confiar!<\/p>\n<p>-De verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro&hellip; una desarrolla otros sentidos para &ldquo;ver&rdquo; sin valerse de los ojos&hellip; Me dejas caminar tomando tu brazo y ya puedo determinar c&oacute;mo es tu f&iacute;sico&hellip;<\/p>\n<p>-Evidentemente debo ser de confiar&hellip; se ha soltado as&iacute; como as&iacute; a conversar conmigo y hace dos minutos ni me conoc&iacute;a!<\/p>\n<p>-Ja-ja&hellip; es cierto. La verdad no sal&iacute; de mi casa por nada especial&hellip; simplemente a escuchar sonidos y a sentir a las personas cerca&hellip; Me aturd&iacute; un poco -cosa que no suele sucederme- y apareciste t&uacute;&hellip;<\/p>\n<p>-Casualidades de la vida. Tampoco suelo caminar mucho por estas calles o por estas aceras, mejor dicho&hellip;<\/p>\n<p>-Me alegra que justo hoy haya sido as&iacute;! Justo el d&iacute;a que me &ldquo;mareo&rdquo;&hellip;<\/p>\n<p>-Bueno, gracias&hellip; fue un gusto ayudarla!<\/p>\n<p>-Est&aacute;s apurado?<\/p>\n<p>&#8211; Ni tanto ni tan poco, sinceramente&hellip;<\/p>\n<p>-Bueno, bueno&hellip; no me perdonar&iacute;a demorarte&hellip; me llamo Elo&iacute;sa.<\/p>\n<p>-Ger&oacute;nimo&hellip; mucho gusto!<\/p>\n<p>-Ger&oacute;nimo&hellip; de verdad no es mi intenci&oacute;n demorar tu marcha. Me agrada hablar contigo pero no forzadamente&hellip;<\/p>\n<p>-No hay problema. No tengo nada tan urgente por hacer&hellip;<\/p>\n<p>-Te creo&hellip; pero si quieres te llevas mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono y si en alg&uacute;n momento te acuerdas y quieres charlar, me llamas&hellip; Y te dejo seguir. Yo ya me arreglo sola!<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro&hellip; Ser&aacute; un gusto!<\/p>\n<p>Intercambiamos n&uacute;mero telef&oacute;nicos, nos despedimos y caminamos uno para cada lado. Decid&iacute; cruzar la calle y desde all&iacute; la observ&eacute; caminar. Ya no dudaba y el andar era m&aacute;s firme. Reci&eacute;n me percat&eacute; que llevaba ropa de oficinista o algo as&iacute;. Saco entallado y pantal&oacute;n m&aacute;s suelto. Una buena figura de se&ntilde;ora cuarentona y elegante.<\/p>\n<p>Acaso una semana m&aacute;s tarde, mi tel&eacute;fono anunci&oacute; la entrada de un mensaje: &ldquo;Si caminas hoy por la misma calle y a la misma hora, quiz&aacute;s nos encontremos. Elo&iacute;sa&rdquo;. Record&eacute; que aquel encuentro hab&iacute;a tenido lugar cerca de las 5 de la tarde y le respond&iacute;: &ldquo;Tratar&eacute; de llegar a esa hora&rdquo;.<\/p>\n<p>La encontr&eacute; caminando tranquilamente y la observ&eacute; desde lejos. Realmente ten&iacute;a buena figura. Me fui acercando despacio.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo se las ingenia para estar tan elegante?<\/p>\n<p>Sonri&oacute; a escucharme. &ndash;Gracias. Son a&ntilde;os!<\/p>\n<p>-No me parece que tantos&hellip;<\/p>\n<p>-Muy gentil. Gracias!<\/p>\n<p>-La invito a sentarnos. En un bar que hay por aqu&iacute; o simplemente en la plaza.<\/p>\n<p>-Gracias. Prefiero la plaza&hellip; no deseo encerrarme!<\/p>\n<p>Me daba lo mismo. Solo quer&iacute;a conocerla. Conocer detalles de su vida. De c&oacute;mo era su rutina y las habilidades que desarrollaba para suplir la falta de visi&oacute;n.<\/p>\n<p>La acompa&ntilde;&eacute; hasta un banco y nos sentamos. Era una tarde tranquila y agradable.<\/p>\n<p>-Me equivoco si pienso que tienes menos de treinta? -dijo<\/p>\n<p>-No. Algo m&aacute;s de veinticinco&hellip; &iquest;C&oacute;mo lo sabe?<\/p>\n<p>-Bueno&hellip; por tu voz. Aunque no solo eso. Tambi&eacute;n tu caminar.<\/p>\n<p>-Pero si no&hellip;<\/p>\n<p>-Ya&hellip; no puedo verte pero puedo escuchar como suenan tus pasos&hellip; Son en&eacute;rgicos!<\/p>\n<p>Tuvimos una hermosa charla y termin&eacute; aprendiendo muchas cosas. Conociendo el mundo de Elo&iacute;sa&hellip; que finalmente no parec&iacute;a tan sombr&iacute;o y oscuro. Los temas se sucedieron y el tiempo transcurri&oacute;. Se hizo de noche y supuse que ella no lo notaba&hellip;<\/p>\n<p>-Debe ser ya cerca de la hora 21, dijo.<\/p>\n<p>Mir&eacute; el reloj y le dije que eran las 20:50<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo lo sabe?<\/p>\n<p>-Mi cuerpo lo registra. Me he habituado a sentir el cambio de temperatura o el no sentir el sol en la piel. Adem&aacute;s mi mente parece que registra el rato transcurrido desde que cae la tarde, por ejemplo&hellip; Tengo reloj pero lo uso muy espec&iacute;ficamente.<\/p>\n<p>-Me parece fascinante!<\/p>\n<p>-Gracias&hellip; Si est&aacute;s dispuesto a tener otro encuentro y otra charla, te propongo que dejemos tema para entonces. Ahora debo ir a casa. Es hora de descansar&hellip;<\/p>\n<p>-La acompa&ntilde;o!<\/p>\n<p>-Como quieras!<\/p>\n<p>Nos fuimos caminando lentamente. Me dijo que trabajaba como telefonista en una empresa y que estaba muy a gusto. Por supuesto, contaba con una consola adaptada.<\/p>\n<p>Nos despedimos en la puerta de su casa, con la promesa de volver a encontrarnos.<\/p>\n<p>Y nos encontramos&hellip; Cuatro o cinco d&iacute;as despu&eacute;s recib&iacute; su mensaje y fui hasta la misma plaza. La encontr&eacute; sentada en el mismo banco.<\/p>\n<p>-Hola, Elo&iacute;sa&hellip;<\/p>\n<p>-Hola Ger&oacute;nimo&hellip; c&oacute;mo has estado?<\/p>\n<p>-Bien, gracias. Y usted?<\/p>\n<p>-Como de costumbre. Trabajando y luego en mi casa&hellip;<\/p>\n<p>Enseguida nos envolvimos en la charla que cada vez ahondaba en nuestras vidas. O acaso m&aacute;s en la de ella. Supe que no era casada. Que hab&iacute;a podido comprase esa casita y estaba encantada con eso. Viv&iacute;a sola aunque sol&iacute;a recibir amigas que le brindaban compa&ntilde;&iacute;a. Algunas hasta se quedaban por una noche o incluso un par de d&iacute;as.<\/p>\n<p>-He tenido novios e incluso tal vez hubiera podido casarme. Pero prefer&iacute; permanecer soltera&hellip;<\/p>\n<p>-Est&aacute; a&uacute;n a tiempo. Es joven&hellip;<\/p>\n<p>-Ja!&hellip; gracias. Quiz&aacute;s no, pero ya para contraer matrimonio, no&hellip;<\/p>\n<p>Permanecimos un par de horas muy conversadas, hasta que cay&oacute; la tarde.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana es s&aacute;bado y ya no trabajo&hellip; y t&uacute;?<\/p>\n<p>-Tampoco&hellip; hoy he terminado mi semana laboral.<\/p>\n<p>-Te invito a mi casa. Tengo comida, algo de beber y podemos seguir conversando.<\/p>\n<p>-Pues&hellip; por m&iacute; no hay inconveniente! Solo que no quisiera abusar&hellip;<\/p>\n<p>-Para nada&hellip; yo invito! Pues entonces andemos!<\/p>\n<p>Su casa era sencilla y ordenada. Todo al alcance de la mano.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de cenar, seguimos hablando (si es que en alg&uacute;n momento paramos) y en un momento dado, los vericuetos de la charla me llevaron a preguntarle c&oacute;mo viv&iacute;a el tema del erotismo. Sintetizando, resumiendo y para no darle demasiadas vueltas, tendi&oacute; su mano para tocarme la cara. Fue una caricia suave y delicada. Despu&eacute;s todo se precipit&oacute;.<\/p>\n<p>-Si est&aacute;s dispuesto te lo explicar&eacute;&hellip; de la manera m&aacute;s pr&aacute;ctica y resumida. Estoy dispuesta a dar el paso y obvio no hay vuelta atr&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>-Por favor, h&aacute;galo&hellip;<\/p>\n<p>-Tut&eacute;ame!<\/p>\n<p>-Hazlo&hellip;<\/p>\n<p>En el sexo, su tacto, su olfato y el gusto eran sustitutos de la vista. Su camino al erotismo. Se mantuvo vestida pero me pidi&oacute; que me desnudara. Me fue explorando y la dej&eacute; hacer. Palp&oacute; todo mi rostro, luego mi cuello, mis hombros, t&oacute;rax y espalda hasta llegar a palparme las nalgas para venir hacia adelante y estacionarse en mi verga. La descapull&oacute;, acarici&oacute; e insinu&oacute; una lenta masturbaci&oacute;n. Sopes&oacute; mis huevos mientras hac&iacute;a gestos de aprobaci&oacute;n y deseo. Tan cerca est&aacute;bamos que nuestras respiraciones se entrecruzaban. Mis manos se apoyaban en su talle y le acariciaba las caderas. Despu&eacute;s acarici&eacute; aquellas tetas tentadoras. Se fue agachando para sentarse en el borde de la cama y quedar cara a cara con mi pija. Sus dedos la recorrieron una y otra vez, desde el tronco hasta el frenillo, haciendo fluir la sangre para que entrara en erecci&oacute;n. Despu&eacute;s su lengua vino al encuentro. La lamida suave y larga trajo a mi miembro la dureza que le faltaba. Me la estuvo chupando y lamiendo durante varios minutos, hasta que me pidi&oacute; que le quitara la ropa. Delicadamente la empuj&eacute; hacia atr&aacute;s e hice que se acostara. Desabroch&eacute; los pantalones para deslizarlos lentamente hacia sus tobillos. Los calzones apenas conten&iacute;an ese pubis prominente. Despu&eacute;s fui por la camiseta y sus tetas libres fueron una tentaci&oacute;n, por lo que me acerqu&eacute; a besarlas. Me dej&oacute; hacer. Hermosas y firmes mamas! Mientras bajaba bes&aacute;ndole el vientre, mi mano iba deslizando el calz&oacute;n por los muslos y hasta la rodilla. Se los termin&eacute; de quitar para separar sus muslos y acercarme para lamer su sexo. Lenta y pausadamente le fui haciendo una tarea bucal y lingual que surti&oacute; el efecto deseado. Sus ojos abiertos estaban en blanco, pero luego los cerr&oacute; mientras suspiraba. Despu&eacute;s viaj&eacute; por su cuerpo, desde el cuello hasta los pies. Primero por delante y luego, haci&eacute;ndola darse la vuelta, lam&iacute; toda su espalda, las nalgas, las piernas&hellip; todo en un ba&ntilde;o de lengua que celebr&oacute; con suspiros y gemiditos. Para &uacute;ltimo dej&eacute; su ojete. Recorr&iacute; la hendidura de arriba abajo con la lengua. Le separ&eacute; las nalgas para lamerle suavemente el ano. Lo disfrutaba y levantaba la cola pidiendo m&aacute;s. Estir&eacute; un poco m&aacute;s los cachetes con ambas manos y el ano se entreabri&oacute; para recibir la punta de mi lengua en un sin n&uacute;mero de acariciantes lamidas.<\/p>\n<p>-Eso estuvo genial&hellip; ahora recu&eacute;state y deja que te chupe otra vez&hellip; me dijo<\/p>\n<p>Lo hizo con una suavidad y delicadeza extraordinarias. Sus labios y su lengua me acariciaron la verga incansablemente.<\/p>\n<p>-Disculpa&hellip; solo me disgusta que me acaben en la boca. Lo siento. Es algo que nunca pude superar&hellip;<\/p>\n<p>-No te preocupes. Ya lo que me est&aacute;s brindando me da mucho placer. D&eacute;jalo, quiero cogerte!<\/p>\n<p>Sonri&oacute; y se dej&oacute; caer boca arriba. La mont&eacute; para hacerle jugar el glande en la entrada de la vagina. La acomod&eacute;, empuj&eacute; y entr&eacute;. Realmente era una concha madurita deliciosa. Empec&eacute; a subir y bajar, a entrar y salir, a cogerla lenta y sostenidamente. Se arqueaba para venir al encuentro de mis penetraciones. Nos fuimos acoplando para gozar de maravillas! Besaba su boca, sus ojos cerrados y su cuello hasta sus pechos duros. Su respiraci&oacute;n se agitaba en excitados jadeos.<\/p>\n<p>-C&oacute;geme m&aacute;s fuerte&hellip; siento que voy a acabar y necesito ese orgasmo!<\/p>\n<p>Aceler&eacute; el ritmo en profundos golpes de pija. Cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Tanto que present&iacute; mi leche presta a saltar desde mis huevos. Hasta que maravillosamente coincidimos para sacudirnos en espasmos descontrolados y calientes.<\/p>\n<p>-Aaaah&hellip; Me encant&oacute;!<\/p>\n<p>Me quite de encima para reposar a su lado, hasta que nuestras respiraciones se fueron tranquilizando.<\/p>\n<p>Volvieron las caricias y los abrazos. Mi verga repuesta jugueteaba entre sus manos. Las m&iacute;as jugaban con sus tetas, excit&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Cuando todo tom&oacute; el calor adecuado, nos dispusimos nuevamente a coger.<\/p>\n<p>-Quiero montarte, me dijo&hellip;<\/p>\n<p>-Por favor&hellip; hazlo de reversa. Quiero verte de espaldas.<\/p>\n<p>A tientas reconoci&oacute; mi cuerpo para acomodarse a horcajas sobre m&iacute;. Tom&oacute; mi verga y la orient&oacute; hasta la entrada de su sexo h&uacute;medo. Despu&eacute;s baj&oacute; para introducirla toda y lo celebr&oacute; con un hondo suspiro. Comenz&oacute; a subir y bajar lentamente, bamboleando ese par de imponentes nalgas entreabiertas y mostrando el tentador agujerito apretado. Fui con mi dedo para acariciarlo y Eloisa se detuvo. Aprovech&eacute; para mojar el dedo medio con los jugos que bajaban de su concha hasta el tronco de mi verga. Ella volvi&oacute; a la rutina en tanto yo unt&eacute; mi dedo lubricado en el ojete. Acompa&ntilde;aba sus movimientos, frot&aacute;ndole el ano hasta que pude insinuar una penetraci&oacute;n. Segu&iacute; jugando para lograr que el culo se le humedeciera, hasta que logr&eacute; vencer la resistencia del anillo carneo y entrar en su culo.<\/p>\n<p>-Me gusta&hellip; lo tengo muy sensible!<\/p>\n<p>-Tienes una cola muy bonita&hellip;!<\/p>\n<p>-Gracias!<\/p>\n<p>El juego continu&oacute; y cada vez m&aacute;s fren&eacute;tico. Sub&iacute;a y bajaba por mi verga en tanto le masturbaba el ojete con mi dedo largo. Se meneaba de puro gusto. Mi dedo medio le hurgaba el interior, masajeando cada vez m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>-Agrega un dedo y &aacute;breme m&aacute;s, dijo.<\/p>\n<p>Puse le &iacute;ndice a la par del medio y la cosa gan&oacute; grosor. Ya no hice otra cosa que dejarlos quietos y tiesos. Ella sigui&oacute; cogi&eacute;ndome la verga y masturbando su culo con mis garfios. Estaba totalmente excitada y gozando con la concha ocupada y el culo abierto.<\/p>\n<p>-Voy a hacer algo que nunca hice, exclam&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>Se alz&oacute; para desclavarse de mi pija y mis dedos. Trajo una mano atr&aacute;s, me tom&oacute; el tallo y lo orient&oacute; a su ano. Despu&eacute;s simplemente se dej&oacute; caer sentada para penetrarse el orto y comerse mi verga hasta el fondo. Suspir&oacute; hondo y se detuvo. Luego fue subiendo lentamente hasta dejar solo el glande adentro y volver a bajar. Lo hizo una y otra vez, meneado la cola para frotarse bien adentro. La mano derecha fue adelante y supe que se masturbaba. En poco minutos m&aacute;s fue un verdadero torbellino, subiendo y bajando para cogerse el culo. Despu&eacute;s se sent&oacute; en mis pendejos, se movi&oacute; hacia atr&aacute;s y adelante mientras su mano se mov&iacute;a fren&eacute;tica ah&iacute; adelante. Ella misma se provoc&oacute; un muy intenso orgasmo que la afloj&oacute; toda. Nos tiramos de costado y qued&eacute; con mi pija adentro a&uacute;n dura. No necesit&eacute; moverme mucho m&aacute;s para derramarle toda la leche all&aacute; adentro, disfrutando de ese culo palpitante.<\/p>\n<p>Acaso porque el esf&iacute;nter me oprim&iacute;a el tronco de la verga, lo cierto es que perd&iacute; poca dureza. As&iacute; que aprovech&eacute; para seguir lentamente el vaiv&eacute;n anal. Ya no tan urgido por haber acabado y aprovechando la lubricaci&oacute;n de mi propia leche, la segu&iacute; cogiendo. Iba y ven&iacute;a despacio y sin apuro, haci&eacute;ndole sentir cada cent&iacute;metro de pija que escurr&iacute;a en su interior. La sent&iacute;a y me lo demostraba con gemidos y meneos de cintura para invitarme a m&aacute;s&hellip; para pedir m&aacute;s. No estaba inc&oacute;modo con la posici&oacute;n de costado, pero quise tenerla m&aacute;s dominada y sumisa para penetrarla mejor. As&iacute; que la invit&eacute; a incorporarse para adoptar la pose &ldquo;perrito&rdquo;. Fue incre&iacute;ble, pero lo logramos sin que tuviera yo que salir de ella. La sujet&eacute; con firmeza por las caderas y fui con mi verga hasta el fondo de su ser. Una y otra vez, entrando y saliendo.<\/p>\n<p>-Ay, si&hellip; as&iacute;, as&iacute;&hellip; c&oacute;geme fuerte!!!<\/p>\n<p>Eso pidi&oacute; y eso tuvo. Me excitaba cada vez m&aacute;s, viendo mi verga entrar y salir, abri&eacute;ndole el ojete ya acostumbrado a las penetraciones, pero enfundando y acariciando el falo que lo invad&iacute;a. Elo&iacute;sa arqueaba su cuerpo para hacer m&aacute;s efectivas mis embestidas. Mi mano baj&oacute; hasta su entrepierna para acariciar, para excitarle la concha. Tanta masturbaci&oacute;n y tanta cogida anal volvieron a ponerla de cara al &eacute;xtasis. El nuevo orgasmo fue como un rayo que la sacudi&oacute; entera. Solt&oacute; todas sus energ&iacute;as y se derrumb&oacute; en la cama, bajo el peso de mi cuerpo. Sus nalgas se cerraron para dejarme la verga aprisionada y henchida. El ojete apretado me exprimi&oacute; y luego de escasos movimientos acab&eacute; nuevamente en su interior. Despu&eacute;s rein&oacute; la quietud y nos quedamos dormidos. Ya era s&aacute;bado. Despertamos, desayunamos y volvimos a coger.<\/p>\n<p>-Te prometo que el domingo me ir&eacute; temprano para que descanses, le dije y nos echamos a re&iacute;r!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando mir&eacute; por segunda vez, me percat&eacute; del bast&oacute;n blanco. 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