{"id":22252,"date":"2019-12-17T23:00:00","date_gmt":"2019-12-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-12-17T23:00:00","modified_gmt":"2019-12-17T23:00:00","slug":"amigos-con-derecho-en-el-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/amigos-con-derecho-en-el-trabajo\/","title":{"rendered":"Amigos con derecho en el trabajo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22252\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este va a ser mi primer relato de esta &iacute;ndole, espero les guste.<\/p>\n<p>Edgar es un t&eacute;cnico en publicidad, trabaja en una empresa de venta y su principal tarea es visitar a sus clientes y organizar los productos de su marca. &Eacute;l es un tipo normal, alto con algo de sobrepeso, nada fuera de lo com&uacute;n.<\/p>\n<p>Su jefe un tipo que siempre se la pasa al tel&eacute;fono cuadrando cualquier negocio, su d&iacute;a a d&iacute;a es rutinario, despierta temprano, nunca le ha costado levantarse a primera hora, se levanta sin despertar a su esposa ni a su hijo, que en la madrugada camina a la cama de sus papas, va al ba&ntilde;o, se sienta a leer relatos er&oacute;ticos y se hace una paja de costumbre. A sus 40 a&ntilde;os es algo que hace todos los d&iacute;as que va a trabajar. La vida sexual en casa es lo que se definir&iacute;a normal. Una o dos veces por semana, a veces una vez por semana, a veces cada 15 d&iacute;as. Todo depende del &aacute;nimo de ambos. Luego una ducha r&aacute;pida, se viste toma sus cosas y sale al trabajo.<\/p>\n<p>Si no tiene que salir a hacer alguna visita, en el trabajo ser&aacute; simplemente vaciar informaci&oacute;n, hablar con los compa&ntilde;eros. Al finalizar la jornada se retira a su casa. De vez en cuando le daba el avent&oacute;n a la secretaria del jefe, una se&ntilde;ora se 40 a&ntilde;os, que en su momento debi&oacute; ser un monumento, y que ahora conserva unos grandes senos operados, una cara risue&ntilde;a unas grandes piernas y nalgas, y por el descuido, un vientre algo abultado.<\/p>\n<p>Las conversaciones de regreso del trabajo eran normales, las parejas, los ni&ntilde;os, el salario, etc. Un d&iacute;a ella lleg&oacute; con un cuento que no iba a creer. Ella cuenta que para el d&iacute;a de las madres la empresa le regal&oacute; un masaje relajante en un local cerca del trabajo. Al llegar al sitio la atendi&oacute; un se&ntilde;or, dice ella que contempor&aacute;neo, que la atendi&oacute; educadamente. Le dio una toalla y le dijo que se desvistiera y que se acostara boca abajo en la camilla.<\/p>\n<p>Me dice que el masaje fue s&uacute;per relajante, con m&uacute;sica y hasta olores a incienso. Pero que debido al roce de las manos del masajista empez&oacute; a sentirse m&aacute;s caliente de lo que esperaba. Cu&aacute;l fue su sorpresa que al momento de masajear sus piernas las manos iban subiendo poco a poco hasta rozar su vagina. Cosa que la puso tensa pero no dijo nada.<\/p>\n<p>Las manos del masajista bajaban y sub&iacute;an suavemente por su cuerpo, frotaban fuertemente sus piernas, rozada la parte baja del cachete de sus nalgas, haciendo que ella suspirara, el masajista apretaba en las zonas donde sent&iacute;a la tensi&oacute;n y pasaba suavemente las manos por el interior de sus piernas, acercando los dedos cada vez m&aacute;s a su vagina que quer&iacute;a ser tocada. El altercado paso un par de veces m&aacute;s y ella sinti&oacute; que se mojaba y que empezaba a gemir suavemente, relaj&aacute;ndose y entreg&aacute;ndose a las sensaciones. Hasta que en el &uacute;ltimo intento ella cerr&oacute; las piernas, que de pronto pens&oacute; en que esa era una invitaci&oacute;n de la oficina y que no pod&iacute;a seguir haciendo eso. As&iacute; que se termin&oacute; el masaje y ella se visti&oacute; y se fue con el cuerpo relajado pero con la mente y su vagina pidiendo sexo.<\/p>\n<p>Al contarle, Edgar se la imagin&oacute; desnuda sobre una camilla disfrutando como le hac&iacute;an el masaje. Y tuvo una erecci&oacute;n. Al estar sentado pens&oacute; su amiga no se daba cuenta. Sin embargo, Emilce, como no ten&iacute;a que fijar su mirada en el camino, pudo observar el bulto en el pantal&oacute;n que iba creciendo cada vez con cada detalle que daba del relato.<\/p>\n<p>Luego de ese relato las conversaciones entre ellos cambiaron a un punto m&aacute;s sexual, mas picante, primero con lo habitual de sus encuentros, luego con lo que le gusta y lo que no.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a Edgar decidi&oacute; no llevar auto al trabajo ya que ten&iacute;a que hacer unas visitas y el parking era una tortura. A media ma&ntilde;ana suspendieron las visitas por una reuni&oacute;n de trabajo. Al finalizar la jornada le dijo a su amiga que podr&iacute;an irse juntos caminando un buen tramo para evitar el congestionamiento del transporte p&uacute;blico, as&iacute; siguieron hablando. Una parte del trayecto pasaron por una zona conocida por tener m&aacute;s n&uacute;mero de moteles.<\/p>\n<p>&#8211; Oye Edgar &#8211; dice Emilce &#8211; deber&iacute;amos aprovechar y pasar por uno de esos moteles y poner a prueba todo lo que hemos hablado.<\/p>\n<p>&#8211; Deja de decir tonter&iacute;as &#8211; dijo Edgar &#8211; Recuerda que soy casado y conoces bien a mi esposa. No tientes mira que ganas no me faltan de probarte.<\/p>\n<p>&#8211; Tu esposa no se va a enterar &#8211; respondi&oacute; con una sonrisa p&iacute;cara &#8211; o por lo menos no de mi. &iquest;Qu&eacute; pasa, te gusto?<\/p>\n<p>&#8211; si quieres entramos y te demuestro las ganas que te tengo desde el cuento del masaje.<\/p>\n<p>Ambos rieron, ella lo tom&oacute; de la mano y entraron a un motel. Sin pensarlo mucho, pagaron la mitad cada uno. Luego siguieron a la habitaci&oacute;n que le asignaron. Al entrar se miraron nerviosos.<\/p>\n<p>&#8211; Primero quiero que sepas que lo que ac&aacute; pasa ac&aacute; se queda &#8211; Dijo Emilce.- As&iacute; que qu&eacute;date tranquilo que tu esposa no se va a enterar.<\/p>\n<p>&#8211; Vale, quiero que sepas que quiero que esto no joda la buena amistad &#8211; Dijo por otro lado Edgar &#8211; sabes que eres mi amiga y confidente para muchas cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo, si quieres hacemos un pacto, nos damos la mano y decimos nada de romper la amistad y nada de ponerse celosos.<\/p>\n<p>&#8211; Hecho &#8211; Dijeron ambos d&aacute;ndose la mano.<\/p>\n<p>Ambos quer&iacute;an darse una ducha por separado, el entro primero luego ella. Al salir se sentaron en la cama con las sabanas hasta la cintura, esperando quien empezaba.<\/p>\n<p>Fue Edgar quien dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Voy a romper el hielo de una vez.<\/p>\n<p>Y se lanz&oacute; a sus piernas, quit&oacute; las sabanas y meti&oacute; su cabeza entre sus piernas. Lo que encontr&oacute; le sorprendi&oacute; bastante. Ten&iacute;a la vagina completamente depilada. &Eacute;l la tom&oacute; por los muslos le dio un seco beso en los labios de la vagina. Ella se qued&oacute; mirando a Edgar, no pod&iacute;a creer que le iban a hacer sexo oral, nunca le ha gustado como los hombres hacen eso. Pero se dej&oacute; llevar.<\/p>\n<p>Edgar lami&oacute; sus labios, un par de veces hasta que Emilce fue abriendo las piernas poco a poco para darle cabida, ya al haber lamido repetidas veces los labios ten&iacute;a ese manjar expuesto ante &eacute;l. As&iacute; que la tom&oacute; de sus muslos y meti&oacute; sus cabeza de lleno por en la vagina, taladrando el cl&iacute;toris con su lengua, de vez en cuando bajaba a la entrada de su vagina y met&iacute;a la lengua hasta donde pudo. Pudo sentir como su boca se llenaba de jugos con un sabor exquisito. Con las manos tocaba piernas, torso, esos senos operados, lleg&oacute; a pellizcar un pez&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Ey, no &#8211; Dec&iacute;a Emilce entre suspiros y gemidos &#8211; Me duelen despu&eacute;s que me puse implantes. Apri&eacute;tame fuerte los senos me gusta m&aacute;s.<\/p>\n<p>Edgar no respondi&oacute;, sigui&oacute; en lo suyo. Hasta que Emilce en un suspiro dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Mi turno<\/p>\n<p>Empujo el rostro de Edgar. Hizo que se parara y sentada en el borde de la cama tomo su pene le bajo el prepucio y lo engull&oacute;. Edgar Gimi&oacute; de placer. Con una mano bajaba y sub&iacute;a desde la base del glande hasta el rozar el pubis, con la otra masajeaba lentamente los test&iacute;culos. Edgar con ojos abiertos como platos solo lograba gemir por lo bajo y seguir viendo como le hac&iacute;an el mejor oral que le hayan hecho. La lengua de Emilce daba vueltas por su glande. Hubo un momento en que ella puso las manos sobre su torso, &eacute;l tom&oacute; su pene con una mano y con la otra marcaba el ritmo. Ella apret&oacute; sus nalgas y luego roz&oacute; su ano. Edgar apret&oacute; las nalgas por la sorpresa.<\/p>\n<p>&#8211; D&eacute;jate llevar &#8211; dijo Emilce &#8211; te va a gustar.<\/p>\n<p>Pero Edgar aprovecho que la hab&iacute;a soltado para acostarla en la cama y penetrarla diciendo.<\/p>\n<p>&#8211; Si sigues con el oral me vas a hacer acabar y quiero sentir que tan caliente tienes la vagina.<\/p>\n<p>Ella abajo, subi&oacute; sus tobillos a los hombros de &eacute;l y disfrut&oacute; el bombeo por un rato. Luego ella dijo que quer&iacute;a estar arriba, lo cabalg&oacute; mientras magreaba sus senos. Ella se qued&oacute; arriba y le dio la espalda. El disfrutaba jalando el cabello.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un buen rato cambiando de posiciones entre perrito, ella arriba de lado y ya bien sudados ella dijo que la penetrara de misionero y que le avisara cuando iba a eyacular. El subi&oacute; la revoluci&oacute;n del bombeo y le aviso entre gru&ntilde;idos<\/p>\n<p>&#8211; Me vengo<\/p>\n<p>&#8211; Vente papi &#8211; respondi&oacute; Emilce<\/p>\n<p>Se vaci&oacute; dentro con todo lo que ten&iacute;a acumulado con un gru&ntilde;ido<\/p>\n<p>&#8211; no te pares sigue papi.<\/p>\n<p>El dio unos r&aacute;pidos bombeos que lo llevaron al &eacute;xtasis que no hab&iacute;a sentido cuando escucho un gran gemido y sinti&oacute; que lo apretaban fuertemente.<\/p>\n<p>Con una respiraci&oacute;n entrecortada se dieron un tierno beso corto en la boca y se separaron para respirar mejor.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Este va a ser mi primer relato de esta &iacute;ndole, espero les guste. 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