{"id":22301,"date":"2019-12-27T01:17:36","date_gmt":"2019-12-27T01:17:36","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-12-27T01:17:36","modified_gmt":"2019-12-27T01:17:36","slug":"te-vi-en-un-blog-y-tu-recuerdo-me-volvio-loco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/te-vi-en-un-blog-y-tu-recuerdo-me-volvio-loco\/","title":{"rendered":"Te vi en un blog y tu recuerdo me volvi\u00f3 loco"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22301\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola Iraia<\/p>\n<p>Hoy no he podido resistir la tentaci&oacute;n de ponerme en contacto contigo y es que aunque t&uacute; no lo sabes, tu eres la inspiraci&oacute;n de mis fantas&iacute;as sexuales, desde hace mucho, mucho, tiempo y el ver ayer tu blog y reconocerte hizo que casi explotara de la emoci&oacute;n y que mis fantas&iacute;as subieran 100 enteros ya que adem&aacute;s de lo que pensaba, eras realmente apasionada, liberal, lanzada y en fin incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Pero voy a explicarme para que sepas de qu&eacute; estoy hablando.<\/p>\n<p>Anoche tras la cena y sobremesa con mi mujer, como de costumbre, nos acostamos, yo tambi&eacute;n como es costumbre en m&iacute;, estaba caliente y excitado, pero ella no ten&iacute;a ganas en ese momento y tras un poco de insistencia, insinuaciones y caricias, tuve que desistir.<\/p>\n<p>Al poco rato not&eacute; que se hab&iacute;a quedado profundamente dormida y como yo, a cuenta de mi calent&oacute;n, no pod&iacute;a dormir, me levant&eacute;, sin decidir aun, que hacer, si masturbarme o entrar en Internet a ver que pillaba. Me decid&iacute; por esto &uacute;ltimo, ya que para pajearme siempre ten&iacute;a tiempo y quiz&aacute;s pillara a alguien que quisiera tener sexo virtual conmigo. Pero casualidades de la vida, no estaban conectadas ninguna de mis amigas, por lo que me decid&iacute; a fisgonear p&aacute;ginas y blogs, para excitarme a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Estaba en ello, cunado por en&eacute;sima vez me lleg&oacute; la publicidad de una p&aacute;gina y aunque nunca me hab&iacute;a interesado, prob&eacute; a entrar y afiliarme, para matar el rato. Y he ah&iacute; mi sorpresa, cuando al ir a los blogs de mi zona, veo el tuyo. Nada m&aacute;s ver tu fotograf&iacute;a, te reconoc&iacute; sin ninguna duda.<\/p>\n<p>Aquel precioso cuerpo, sus tetitas peque&ntilde;itas pero redondas y firmes, su barriguita plana y bien definida, su postura sexy y desafiante, no pod&iacute;an ser de otra que de la culpable de mis tribulaciones. Mi alegr&iacute;a fue indescriptible. y es que t&uacute; seguro que no lo recuerdas, y que no sabr&aacute;s quien soy (y tampoco te lo dir&eacute;), pero hace ya muchos a&ntilde;os que nos conocemos y unos pocos que te convertiste en mi obsesi&oacute;n frustrada.<\/p>\n<p>Fue, har&aacute; este verano tres o cuatro a&ntilde;os, concretamente a finales del mes de junio o principios de julio, cuando como era costumbre, fuimos, tanto mi mujer como yo invitados a cenar por vuestros padres.<\/p>\n<p>Al entrar en vuestra casa de verano, y tambi&eacute;n como de costumbre, saliste a recibirnos, y tras besar a mi mujer, te echaste en mis brazos y me plantaste dos sonoros besotes en mis mejillas, apret&aacute;ndome en un fuerte y caliente abrazo. Hasta aqu&iacute;, todo era normal, lo hab&iacute;as hecho muchas veces, pero esta vez, al menos para m&iacute;, era diferente, aquella chiquilla traviesa que yo conoc&iacute;a, se hab&iacute;a convertido en una preciosa mujer, tus pechos se hab&iacute;an desarrollado y se adivinaban incre&iacute;blemente tiesos y turgentes bajo la escasa camiseta que llevabas (por cierto ibas sin sujetador) haciendo que tus pezones, erectos como casi siempre, se notaran en mi pecho al abrazarme, lo que hizo que notara un fuerte escalofr&iacute;o, y una incipiente comez&oacute;n en mi entrepierna. Incluso, probablemente producto de mi imaginaci&oacute;n, note el vello de tu pubis, contra mi pierna, a trav&eacute;s de tu escasa falda de licra.<\/p>\n<p>Quise quitarle importancia, dici&eacute;ndome que eras la hija de mis mejores amigos, que te quer&iacute;a como si fueras mi propia sobrina y mil pensamientos similares que pasaron por mi mente, pero no pod&iacute;a quitarme la sensaci&oacute;n del calor de tu cuerpo, el olor de tu piel, de mi cabeza.<\/p>\n<p>En fin, que despu&eacute;s de ir al ba&ntilde;o y refrescarme la cara y cabeza, logre poner en orden mis ideas y dejar por un momento de sentirme tan excitado y tan indefenso, ante aquella mu&ntilde;eca.<\/p>\n<p>Pero la noche no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que empezar, tras los saludos y un aperitivo pasamos a la mesa.<\/p>\n<p>Te sentaste justo frente a m&iacute;, con lo que no te pod&iacute;a quitar la mirada, creo que te diste cuenta por que no paraste quieta en toda la cena. Te pon&iacute;as de pie y te inclinabas hacia mi cada dos por tres, con la disculpa de ofrecerme ahora pan, ahora vino, despu&eacute;s una fuente&hellip;<\/p>\n<p>Y cada vez que lo hac&iacute;as, dejabas, como por descuido, al descubierto tus maravillosos pechos, ense&ntilde;&aacute;ndome unas veces hasta la aureola, rosada y fresca, otras incluso tus duros pezones, siempre sin parar de re&iacute;rte.<\/p>\n<p>Yo cada vez estaba m&aacute;s caliente y ya no sab&iacute;a qu&eacute; hacer para que no se me notase la hinchaz&oacute;n de mis pantalones, que tuve que cubrir con la servilleta. Me sent&iacute; enormemente violento, porque pens&eacute; que mi mujer se daba cuenta, pues me pregunt&oacute; varias veces porque estaba tan callado.<\/p>\n<p>Tuve que recurrir a la tan gastada excusa de que me dol&iacute;a la cabeza y ante su insistencia, tomarme una aspirina, aunque no era la cabeza la que realmente me dol&iacute;a. Pero lo peor, (o lo mejor) no llego hasta los postres.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; muy raro que estabas muy callada y seria de repente y que no parabas de mover tus piernas y hacer gestos raros, y que te sub&iacute;a un rubor que no ven&iacute;a a cuento, pens&eacute; por un momento que, te hab&iacute;as dado cuenta de mi calent&oacute;n, que a pesar de que hab&iacute;a hecho todo lo posible por disimularlo, y que en varias ocasiones incluso estuve a punto de ir al WC a pajearme para intentar bajar el tono, pero no me hab&iacute;a atrevido, debido a que con la tremenda erecci&oacute;n que ten&iacute;a, se me iba a notar.<\/p>\n<p>As&iacute; las cosas, deje caer disimuladamente mi tenedor al suelo, y con la disculpa de cogerlo, aproveche para echar una miradita a tus piernas, y cual ser&iacute;a mi sorpresa al ver, que te dedicabas a lo que ahora, gracias a las historias que he le&iacute;do en tu blog, s&eacute; que es tu deporte favorito, que te estabas masturbando, abriendo y cerrando las piernas r&iacute;tmicamente.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, para colmar mi estupor, no llevabas bragas, y la visi&oacute;n de tu incre&iacute;ble co&ntilde;ito, casi chorreante, casi hace que me corriera violentamente, pero afortunadamente lo pude impedir y me di un fuerte golpe en la cabeza al levantarme, que casi hace que tirara la mesa.<\/p>\n<p>Todos re&iacute;steis de mi torpeza que yo achaqu&eacute; al dolor de cabeza. A partir de aquel momento no pararon de ca&eacute;rseme los cubiertos, sal&iacute;rseme los zapatos, etc.<\/p>\n<p>En fin, cualquier disculpa que me permitiera repetir la incre&iacute;ble visi&oacute;n que hab&iacute;a bajo la mesa. Al llegar el caf&eacute;, ya ten&iacute;a los test&iacute;culos a punto de reventar, con lo que aprovechando un momento de confusi&oacute;n, fui al servicio, y me masturb&eacute; como nunca lo hab&iacute;a hecho, regode&aacute;ndome en las fant&aacute;sticas visiones que me hab&iacute;as brindado.<\/p>\n<p>La corrida fue monumental, y ya m&aacute;s relajado volv&iacute; al comedor y terminamos la cena, momento en el que te retiraste a tu habitaci&oacute;n, no sin darme otro abrazo a&uacute;n m&aacute;s intenso y caliente que el del recibimiento y de que nuestros labios casi se rozaran al besarme en las mejillas.<\/p>\n<p>Luego tras una larga y animada conversaci&oacute;n con tus padres, marchamos nuestra casa, pero al ir a la cama con mi mujer, volvi&oacute; tu impresionante recuerdo y volv&iacute; a empalmarme como hac&iacute;a tiempo que no lo hac&iacute;a, foll&eacute; con el cuerpo de mi mujer como un loco, sin quitarme de mi mente tus tentadoras tetitas, tu firme culito, ese co&ntilde;ito que me dejo KAO solo con su visi&oacute;n, y aunque estaba con ella realmente, con quien follaba era contigo, Iraira,<\/p>\n<p>Ella consigui&oacute; tres orgasmos estrepitosos, cosa que hac&iacute;a a&ntilde;os que no le pasaba, por lo que despu&eacute;s de aquel maravilloso polvo, me pregunt&oacute; que me hab&iacute;a pasado, que no parec&iacute;a el mismo, a lo que le contest&eacute; que tu madre deb&iacute;a haber puesto alg&uacute;n afrodis&iacute;aco en la cena y re&iacute;mos a gusto hasta quedarnos dormidos.<\/p>\n<p>Desde entonces, casi a diario pienso en ti, y en aquella cena (ya no se repiti&oacute;, puesto que ya empezaste a salir con tus amigos y aunque sigo cenando a menudo con tus padres, tu nunca asistes a las cenas), y te has convertido, como he dicho al principio en el objeto de mis fantas&iacute;as, y en la inspiraci&oacute;n de mis mejores orgasmos, tanto solitarios como en compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>De ah&iacute; mi alegr&iacute;a de esta noche al descubrir tu blog, ya que con tus escritos, has incrementado mi inter&eacute;s y me has dado nuevas fantas&iacute;as en las que so&ntilde;ar, (estoy seguro de que te ver&eacute; en el cine, meti&eacute;ndote pu&ntilde;ados de granizo bajo tus bragas, masturb&aacute;ndote en el balc&oacute;n de tu casa, jugando con un pl&aacute;tano en el agua&hellip;).<\/p>\n<p>Por todo ello no puedo dejar de darte las gracias, y quiz&aacute;s otro d&iacute;a pueda escribirte de nuevo, para contarte los sue&ntilde;os que me has provocado.<\/p>\n<p>Y ahora quiero pedirte un favor, ya que te gusta hacerle caso a tu ciber amo, haz al menos una vez por m&iacute;, realidad la fantas&iacute;a, de invitar a cenar a alg&uacute;n amigo y vestida al completo, con ropa interior, pedirle que te masturbe bajo la mesa, mientras cen&aacute;is con tus padres, mast&uacute;rbale tambi&eacute;n tu a &eacute;l, y piensa que soy yo, aunque no sabr&aacute;s quien soy.<\/p>\n<p>Un besazo muy fuerte en la parte de tu cuerpo que m&aacute;s te apetezca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hola Iraia Hoy no he podido resistir la tentaci&oacute;n de ponerme en contacto contigo y es que aunque t&uacute; no lo sabes, tu eres la inspiraci&oacute;n de mis fantas&iacute;as sexuales, desde hace mucho, mucho, tiempo y el ver ayer tu blog y reconocerte hizo que casi explotara de la emoci&oacute;n y que mis fantas&iacute;as subieran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14079,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22301","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14079"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22301"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22301\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}