{"id":22314,"date":"2019-12-30T23:00:00","date_gmt":"2019-12-30T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2019-12-30T23:00:00","modified_gmt":"2019-12-30T23:00:00","slug":"mi-despertar-en-el-metro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-despertar-en-el-metro\/","title":{"rendered":"Mi despertar en el metro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22314\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace unos d&iacute;as estaba muy cansada porque llevaba varios d&iacute;as sin poder dormir y terminando unos trabajos retrasados muy importantes para mi ascenso. Fueron d&iacute;as fren&eacute;ticos, pero cuando acab&eacute; me qued&eacute; muy relajada y tranquila. Me llamo Ruth, por cierto, tengo 39 a&ntilde;os y he conseguido el ascenso. Pero lo que voy a contar fue lo que me sucedi&oacute; el d&iacute;a que entregu&eacute; el material. Iba a regresar a casa, satisfecha por el trabajo cumplido, para celebrarlo con mi marido y mis dos hijos. No me atrev&iacute; a coger el coche porque estaba muy cansada, as&iacute; que cog&iacute; el metro.<\/p>\n<p>Iba con mis zapatos de tac&oacute;n, mis medias oscuras, mi falda un poco por debajo de las rodillas, mi blusa y mi chaqueta de ejecutiva, muy discreta, como siempre suelo ir. No llamo mucho la atenci&oacute;n, soy bastante normalita (1&rsquo;65, no demasiado agraciada en cuanto a cara, peso normal, pecho un poco desmesurado, que me da verg&uuml;enza ense&ntilde;ar si no estoy en la intimidad y que cuando salgo me preocupo de disimular, tipo normal, aunque demasiado culo y demasiadas cachas). Hay una estaci&oacute;n de metro que me pilla muy cerca de mi casa y est&aacute; en la l&iacute;nea 6, la circular. Era bastante tarde, pero es una l&iacute;nea bastante segura y era jueves, por lo que mucha gente. Me sent&eacute; al lado de unas se&ntilde;oras mayores que iban charlando sin parar. Sus voces me adormilaron y cuando me quise dar cuenta estaba profundamente dormida.<\/p>\n<p>So&ntilde;&eacute; (luego descubr&iacute; que no era tanto sue&ntilde;o) que estaba con mi marido cenando y que &eacute;l me met&iacute;a la mano debajo de la mesa por mis muslos. Me excit&eacute; mucho. Mi marido estaba desconocido y me met&iacute;a mano por todo el cuerpo, sobre todo en mi pecho. Me empez&oacute; a besar y a desabrochar la blusa. Mi co&ntilde;o estaba empapado y deseosa de hacer el amor con &eacute;l. Pero entonces algo fall&oacute;. O&iacute; una voz que no era la suya decir &quot;me la tengo que follar, t&iacute;os&quot;.<\/p>\n<p>Entonces me despert&eacute; y me descubr&iacute; con la blusa desabrochada, el sujetador en mi est&oacute;mago, mis grandes (talla 115) pechos en las manos de un muchacho, disfrutando de mi palidez, mis pezones sonrosados, lo blandito de su tacto. Me asust&eacute; y le apart&eacute; con el brazo y me intent&eacute; tapar. Est&aacute;bamos solos en el vag&oacute;n y a mi alrededor estaban 3 chicos de no m&aacute;s de 18 a&ntilde;os. Dos estaban sentados a mi lado, uno magre&aacute;ndome los pechos con ganas y otro que me hab&iacute;a bajado las medias y subido la falda hasta la tripa, que me estaba explorando mi cueva, no demasiado bien afeitada, pero mojada del todo.<\/p>\n<p>Me agarraron los brazos y me dijeron que estuviera quieta. El otro estaba con los pantalones en el suelo con su polla a punto de acercarse a mi boca. Una polla que estaba repleta de jugos y que ol&iacute;a a semen fresco, a sexo salvaje y que me volv&iacute;a loca; no era demasiado grande, pero ten&iacute;a una forma muy bonita y su glande estaba al m&aacute;ximo. Se hab&iacute;an puesto muy calientes haci&eacute;ndome de todo y me hab&iacute;an puesto a m&iacute; igual de caliente. No le hizo falta repetirme que se la chupara.<\/p>\n<p>Le agarr&eacute; al mango y le chup&eacute; su verga desde la base hasta por fin llegar a su capullo. Absorb&iacute; todos sus jugos pre seminales y los dej&eacute; resbalarse por mi barbilla. Le empec&eacute; a masturbar como una loca y &eacute;l empez&oacute; a decir &quot;puta, qu&eacute; bien me la est&aacute;s mamando, sigue as&iacute;, puta, puta, qu&eacute; bien, me voy a correr encima de ti&quot;. El de las tetas tambi&eacute;n se hab&iacute;a sacado la polla y con la otra mano se la empec&eacute; a masturbar. La suya era m&aacute;s grande; por algo el chaval era un mulato que estaba de vicio.<\/p>\n<p>No me pod&iacute;a creer que una se&ntilde;ora como yo les hubiera excitado tanto. El que ten&iacute;a de pie mam&aacute;ndosela se corri&oacute; encima de m&iacute;, pill&aacute;ndome por sorpresa, por lo que su leche me lleg&oacute; por todas partes y haci&eacute;ndome pensar que estaba comport&aacute;ndome como una puta. Al acabar, el tercero tom&oacute; su puesto, pero como vio que no reaccionaba a la descarga de hace poco, me puso su polla en los labios y me la mene&oacute; ah&iacute; hasta que saqu&eacute; mi lengua y recorr&iacute; su glande y luego me la met&iacute; hasta el fondo. El mulato, al que no hab&iacute;a parado de masturbar (y llevaba un buen rato pose&iacute;da con ese pedazo de rabo que a duras penas pod&iacute;a coger con mi mano), se puso de rodillas en el asiento y apunt&oacute; a mis pechos y descarg&oacute; sobre ellos, acarici&aacute;ndome con su enorme polla en las tetas, en los pezones.<\/p>\n<p>Luego cogi&oacute; su semen y me lo restreg&oacute; por mi cuerpo. Yo gem&iacute;a como una perra en celo. &Eacute;l era de los tres chicos el que m&aacute;s me gustaba. No me di cuenta con sus masajes de que al que se la estaba mamando estaba llegando al orgasmo. Un chorro potente me inund&oacute; la garganta y tuve que tragar su semen, cosa que me repugna bastante. El segundo chorro me qued&oacute; en el paladar y el tercero y cuarto y quinto se me qued&oacute; entre los labios. El chico no paraba de eyacular&#8230;<\/p>\n<p>El primero se hab&iacute;a vuelto a excitar y me agarr&oacute; de las piernas con intenci&oacute;n de follarme. Le dije que ni hablar. Me insult&oacute; y me dijo que les excitaba y luego quer&iacute;a dejarles con las ganas. Ni hablar. El mulato me empez&oacute; a besar y sus besos se los devolv&iacute; con la boca abierta, meti&eacute;ndole la lengua y acarici&aacute;ndole el pelo. El otro aprovech&oacute; y me la meti&oacute; de un golpe. Jade&eacute;, pero el mulato me meti&oacute; la mano en las nalgas y un dedo lo meti&oacute; en mi ano. El chico, sin cond&oacute;n y sin preocuparse, estaba con un mete saca fren&eacute;tico y sin compasi&oacute;n. Se corri&oacute; encima de m&iacute; sin contemplaciones, pero yo segu&iacute;a enfrascada con mi negrito, masturb&aacute;ndole. El tercero me levant&oacute; y me separ&oacute; de mi hombre y me aplast&oacute; contra la puerta. Me levant&oacute; una pierna y me la meti&oacute;.<\/p>\n<p>Notaba el semen del otro chorreando por las piernas. Su polvo fue m&aacute;s intenso que el anterior. Quiz&aacute; mi vagina ya estaba muy irritada, as&iacute; como mis nalgas y mis pechos, que ya no se conformaba con chupar, sino que quer&iacute;a morder. Acab&oacute; y mir&eacute; a mi negrito y le dije que le quer&iacute;a tener dentro. Me orden&oacute; que pusiese el culo en pompa y le obedec&iacute;, poni&eacute;ndome de rodillas y con las manos en el suelo. Me la meti&oacute; por detr&aacute;s y me agarr&oacute; los pechos, dici&eacute;ndome que era la puta que m&aacute;s le hab&iacute;a gustado nunca, que me quer&iacute;a partir el culo pero que prefer&iacute;a que me diese el consentimiento. Me estaba follando el co&ntilde;o por detr&aacute;s de tal forma que estaba teniendo m&uacute;ltiples orgasmos, as&iacute; que sin pensar le dije que me diera por culo, que mi culo era s&oacute;lo suyo. La sac&oacute;, escupi&oacute; en mi ano y meti&oacute; tres dedos de golpe. Mi recto se contrajo y grit&eacute;, pero &eacute;l entonces me la meti&oacute; en el co&ntilde;o y volv&iacute; a sentir gran placer, olvid&aacute;ndome de sus tres dedos, que se mov&iacute;an en c&iacute;rculos. La volvi&oacute; a sacar y me meti&oacute; su glande, que era bastante m&aacute;s gordo que sus tres dedos. Mi culo estaba al m&aacute;ximo, pero resist&iacute;.<\/p>\n<p>El mulato se ech&oacute; para atr&aacute;s y me dio otro arre&oacute;n m&aacute;s fuerte, metiendo m&aacute;s cacho de pene en m&iacute;. Esta vez grit&eacute; m&aacute;s. La sac&oacute; y la volvi&oacute; a meter. Cada vez que me lo hac&iacute;a gritaba, pero empezaba a cogerle gusto al dolor, me sent&iacute;a totalmente ocupada y me sub&iacute;a un calor por todo el cuerpo. No me di cuenta cuando consigui&oacute; meterme casi toda su verga y cuando hab&iacute;a empezado a bombearme. Sus manos nunca dejaban de masajearme las tetas y me dec&iacute;a lo buena que estaba, el pedazo de culo que ten&iacute;a, lo mucho que estaba disfrutando en mi culo.<\/p>\n<p>Fue mi mejor polvo, no de la noche, sino de toda mi vida. Ah&iacute; estaba yo, una mujer casada, responsable y trabajadora como una perra en celo, con las bragas en una pierna, con el sost&eacute;n en el suelo, la blusa desabrochada y tirada en el suelo de un vag&oacute;n entregada a un chiquillo desconocido.<\/p>\n<p>Cuando me inund&oacute; de semen, le di mi n&uacute;mero de tel&eacute;fono m&oacute;vil. Me lo cogi&oacute; d&aacute;ndome un beso en la boca y oblig&oacute; a sus compa&ntilde;eros que se fueran. Me vest&iacute;, me limpi&eacute; como pude y volv&iacute; a casa. Mi marido estaba muy preocupado, pero le dije que me hab&iacute;a dormido en el vag&oacute;n. Eran casi las tres y hab&iacute;a llamado a la polic&iacute;a. &quot;&iquest;Pero seguro que est&aacute;s bien? Est&aacute;s muy roja&quot;. Es que cuando me he visto sola y a las horas que eran me he asustado, le dije. &quot;Te pod&iacute;a haber pasado cualquier cosa&quot;. Anda, te preocupas demasiado, cari&ntilde;o. Le di un beso en la mejilla y me duch&eacute;, sin dejar de pensar en el negrito. Me llam&oacute; a la ma&ntilde;ana siguiente. Se llamaba Le&oacute;n. Me cit&oacute; para ir a su casa, quer&iacute;a que conociera a sus hermanos mayores.<\/p>\n<p>Viv&iacute;a en un apartamento con ellos y fui cuando sal&iacute; de trabajar. Dos hermanitos igual de bien dotados que mi hombre. No dej&eacute; de verle en mucho tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>11 Hace unos d&iacute;as estaba muy cansada porque llevaba varios d&iacute;as sin poder dormir y terminando unos trabajos retrasados muy importantes para mi ascenso. Fueron d&iacute;as fren&eacute;ticos, pero cuando acab&eacute; me qued&eacute; muy relajada y tranquila. Me llamo Ruth, por cierto, tengo 39 a&ntilde;os y he conseguido el ascenso. 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