{"id":22414,"date":"2020-01-10T23:00:00","date_gmt":"2020-01-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-01-10T23:00:00","modified_gmt":"2020-01-10T23:00:00","slug":"manchada-por-placer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/manchada-por-placer\/","title":{"rendered":"Manchada por placer"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22414\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Relato creado de manera as&iacute;ncrona entre El Vecino del &aacute;tico y Noelia Medina.<\/p>\n<p>Le hab&iacute;an dado plant&oacute;n. A ella.<\/p>\n<p>Gastarse medio sueldo en aquella lencer&iacute;a sofisticada solo le hab&iacute;a servido para sentirse doblemente rid&iacute;cula.<\/p>\n<p>Valeria se encontraba tumbada en la cama, aburrida, medio desnuda y con el m&oacute;vil en la mano, de tweet en tweet. Entonces lo vio. Un perfil que, de entre todos, se quedar&iacute;a grabado en su retina como escultura a la piedra.<\/p>\n<p>Era Pablox82, y acababa de publicar una fotograf&iacute;a tumbado en la cama, acompa&ntilde;ado de un texto que la hizo sentirse identificada. &laquo;S&aacute;bado noche y plantado con mis mejores galas&raquo;. El muchacho se mostraba de torso hacia abajo, dejando ver sus oblicuos perfectamente marcados, justo por encima de unos b&oacute;xers de color rojo que hab&iacute;a comprado para despedir el a&ntilde;o. Valeria sonri&oacute;. Al parecer no era la &uacute;nica que tendr&iacute;a que quitarse la ropa interior sola si quer&iacute;a terminar el a&ntilde;o desnuda.<\/p>\n<p>Fisgone&oacute; el perfil y lo que vio le gust&oacute;. Provocador sin ser expl&iacute;cito; sensual sin rozar lo vulgar. Torso firme y culo prieto. Imagin&oacute; lo que habr&iacute;a oculto y, atrevida, mucho m&aacute;s de lo que era normalmente, lo sigui&oacute;. Mir&oacute; el reloj y se mordi&oacute; el labio inferior. Las diez de la noche. No era suficiente atrevimiento, as&iacute; que decidi&oacute; hacerse una foto y subirla. Si &eacute;l la segu&iacute;a, ser&iacute;a lo primero que ver&iacute;a.<\/p>\n<p>Perdido en sus pensamientos, rozando la tristeza por tener que pasar solo esa noche que socialmente se auguraba tan especial, algo lo hizo volver a la realidad: una cuenta hab&iacute;a empezado a seguirle justo despu&eacute;s de haber compartido su estado. Se trataba de una mujer y eso le llam&oacute; la atenci&oacute;n&hellip; Valeria, seg&uacute;n su perfil. Sin pensarlo la sigui&oacute; tambi&eacute;n. A ver qu&eacute; se escond&iacute;a detr&aacute;s de esa misteriosa chica que una Noche Vieja se hab&iacute;a interesado en &eacute;l.<\/p>\n<p>La primera imagen no era lo que &eacute;l esperaba. Para su sorpresa, era mucho mejor.<\/p>\n<p>Una luz tenue le daba a la fotograf&iacute;a un ambiente c&aacute;lido y misterioso. En el centro y con claridad se reflejaba un espejo y, en &eacute;l, la silueta de una mujer tumbada de lado con un body de color negro y de encaje.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a verle la cara, solo los gruesos y apetitosos labios rojos.<\/p>\n<p>Trag&oacute; saliva y se recoloc&oacute; la polla dentro los b&oacute;xers.<\/p>\n<p>Sorprendentemente excitado, pues no lo habr&iacute;a imaginado minutos antes cuando su noche se predec&iacute;a depresiva, Pablo, con la mano que sujetaba el m&oacute;vil, presion&oacute; sobre el icono en forma de coraz&oacute;n que se mostraba debajo de la imagen que lo hab&iacute;a cautivado.<\/p>\n<p>Ya estaba hecho. Sin levantar la mano que reposaba sobre su ropa interior experiment&oacute; un cosquilleo imaginando que, quiz&aacute; ella, estar&iacute;a igual mientras miraba su foto.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; frot&aacute;ndose con suavidad, notando c&oacute;mo se pon&iacute;a duro. Nada directo ni brusco; algo en aquella chica le ped&iacute;a calma. Era extra&ntilde;o pero cierto. Necesitaba saborear. Palpar. As&iacute; que continu&oacute; palpando por encima de la tela. Como si no conociera su propio miembro y lo excitara explorarlo. Arriba, abajo. Arriba, abajo. Arriba. Abajo. Lento. Suave.<\/p>\n<p>Y se pon&iacute;a m&aacute;s duro.<\/p>\n<p>M&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>M&aacute;s euf&oacute;rico.<\/p>\n<p>Gimi&oacute; bajito.<\/p>\n<p>Entonces, sin pensar en nada m&aacute;s, detuvo su mano de repente y lo hizo.<\/p>\n<p>Le habl&oacute;.<\/p>\n<p>Apart&oacute; la mano de la polla que no hab&iacute;a dejado de acariciar desde que hab&iacute;a quedado maravillado con la imagen de su amiga ciberespacial, con esa lencer&iacute;a que parec&iacute;a tan cara, pero que, lo fuese o no, lo que s&iacute; era enormemente er&oacute;tica y provocativa. Decidi&oacute; dar el paso v&iacute;a mensaje directo.<\/p>\n<p>&mdash;Hola. &iquest;No me digas que tambi&eacute;n est&aacute;s sola una Nochevieja?<\/p>\n<p>En cuanto le dio a enviar, no pudo evitar resoplar por los nervios y la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Su mano volvi&oacute; al lugar que su mente le ordenaba mientras esperaba si la aplicaci&oacute;n le avisaba de alguna buena nueva.<\/p>\n<p>Valeria sonri&oacute; al ver su mensaje. Hab&iacute;a conseguido exactamente lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;No deber&iacute;a. Pero s&iacute;, lo estoy &mdash;le respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Si te sirve de consuelo, yo tampoco deber&iacute;a estarlo y lo estoy.<\/p>\n<p>Ella le envi&oacute; una sonrisa. Nada atrevido, nada que el chico pudiera malinterpretar, no obstante, sus siguientes palabras no acompa&ntilde;aron aquel gesto inocente:<\/p>\n<p>&mdash;Ahora no lo est&aacute;s. Nos tenemos el uno al otro. Lejos, seguramente, pero no estamos solos.<\/p>\n<p>Pablo se qued&oacute; asombrado por la declaraci&oacute;n de intenciones.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De d&oacute;nde eres?<\/p>\n<p>Algo se le removi&oacute; dentro cuando ella le confirm&oacute; que pertenec&iacute;an a la misma ciudad.<\/p>\n<p>A una hora y media del cambio de a&ntilde;o, de volver a la casilla de salida del calendario, esa respuesta hizo que se le parara el tiempo.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a que responder y no sab&iacute;a bien c&oacute;mo hacerlo.<\/p>\n<p>Era la oportunidad de, no &uacute;nicamente pasar la Nochevieja acompa&ntilde;ado, sino de hacerlo con quien hab&iacute;a conseguido despertar sus deseos m&aacute;s salvajes e &iacute;ntimos cuando todo parec&iacute;a perdido, y sin ni siquiera conocerla.<\/p>\n<p>Se sinti&oacute; muy excitado. No paraba de imaginarse recorriendo cada cent&iacute;metro de las piernas de Valeria hasta dar con lo que escond&iacute;a esa magn&iacute;fica y sexual lencer&iacute;a que hab&iacute;a mostrado en la red social.<\/p>\n<p>&mdash;No vas a cre&eacute;rtelo. Yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Ansioso, esper&oacute; la respuesta.<\/p>\n<p>Ella advirti&oacute; la casualidad.<\/p>\n<p>O era el destino, se dijo, que lo hab&iacute;a enredado todo para no verse aquella noche con Rober, su follamigo, o era un sic&oacute;pata y se la estaba jugando.<\/p>\n<p>Pero Valeria era mucho de jugar con fuego para no morirse de fr&iacute;o.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s conversaci&oacute;n, si m&aacute;s fotos, sin m&aacute;s nada, le env&iacute;o la ubicaci&oacute;n de su peque&ntilde;a casa con un texto que dec&iacute;a &laquo;La puerta estar&aacute; abierta. Entra. Solo una condici&oacute;n: no hables&raquo;.<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Estar&aacute; ri&eacute;ndose de m&iacute;?&raquo;, pens&oacute;. No pod&iacute;a creerse que aquella mujer misteriosa de labios carnosos le hubiera mandado su ubicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a quedado con nadie de esa manera, pero las ganas y la emoci&oacute;n ante la posibilidad de follar con tal bella mujer, cuando minutos antes solo estaba en sus pensamientos mientras se acariciaba la polla por encima de la suave prenda que la cubr&iacute;a, lo hicieron aceptar el juego.<\/p>\n<p>Una proposici&oacute;n que pod&iacute;a ser peligrosa, pero tambi&eacute;n convertirse en la mejor noche de su vida.<\/p>\n<p>Guard&oacute; las indicaciones y se visti&oacute; con el traje oscuro que le hac&iacute;a tan elegante y hab&iacute;a comprado justo para esa noche especial.<\/p>\n<p>Se roci&oacute; con su agua de colonia que solo usaba para follar y, sin que desapareciera del todo la erecci&oacute;n acompa&ntilde;ada de cierta humedad por los paseos que hab&iacute;a estado d&aacute;ndose en la zona, se dispuso a salir en busca de su sensual y provocadora amiga.<\/p>\n<p>Valeria lo sinti&oacute; llegar.<\/p>\n<p>&iquest;Cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;a pasado? Poco.<\/p>\n<p>Guard&oacute; aire en sus pulmones para prepararse y le dio otro sorbo a la copa. Sin pensarlo, se acab&oacute; todo el vino que conten&iacute;a. Era la cuarta que se tomaba, o la quinta, no lo sab&iacute;a, pero la necesitaba para afrontar lo que ven&iacute;a.<\/p>\n<p>No lo vio, pero escuch&oacute; la puerta cerrarse y el caminar seguro hasta que se detuvo tras ella, que continuaba sentada en la cama, mirando hacia la ventana y temblando. De miedo, de excitaci&oacute;n, de expectaci&oacute;n.<\/p>\n<p>No lo vio, pero lo oli&oacute;. Dulce, potente y arriesgado.<\/p>\n<p>No lo vio, pero lo sinti&oacute; cuando el aliento masculino cay&oacute; sobre su cuello desnudo como una cascada y le descompas&oacute; la respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, Valeria &mdash;le susurr&oacute; tras haber disfrutado unos segundos del aroma de su cuello.<\/p>\n<p>&mdash;Acabas de romper el trato &mdash;advirti&oacute; ella en un tono p&iacute;caro sin darse la vuelta, por lo que su rostro segu&iacute;a siendo un misterio.<\/p>\n<p>No dijo nada m&aacute;s y ese silencio fue la aceptaci&oacute;n de lo previamente acordado.<\/p>\n<p>Pos&oacute; las manos sobre sus hombros, le acarici&oacute; la espalda y, de manera sutil, se acerc&oacute; por el lateral hasta dar con la suavidad de sus pechos cubiertos por el body que hab&iacute;a comprado, no con poco esfuerzo, para disfrutar de una noche de sexo sin l&iacute;mites.<\/p>\n<p>Top&oacute; con los pezones. Duros, avisando de las ganas que ten&iacute;an que fueran el objeto de deseo de su afortunado.<\/p>\n<p>Entonces, ella fue en busca de sus manos para acompa&ntilde;arlo, guiarlo, y se dio la vuelta.<\/p>\n<p>Era bonita en conjunto, pero fueron sus ojos oscuros los que atraparon a Pablo.<\/p>\n<p>Supo, gracias a ellos, que ser&iacute;a correspondido con plenitud.<\/p>\n<p>Valeria lo observ&oacute; con detenimiento, mientras &eacute;l, quieto, manten&iacute;a las manos sobre sus excitados pechos. Era guapo, alto y, como hab&iacute;a sospechado, elegante.<\/p>\n<p>Ella tambi&eacute;n analiz&oacute; su mirada severa y caliente.<\/p>\n<p>Sin dejar de contemplarlo, lo inst&oacute; a mover las manos y acariciarla.<\/p>\n<p>&mdash;Eres muy bonita &mdash;la halag&oacute; el hombre con voz ronca.<\/p>\n<p>&mdash;Te he pedido que no hablaras.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces, c&aacute;llame.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; lo has querido &mdash;fue lo que obtuvo como &uacute;nica respuesta el apuesto bienvenido.<\/p>\n<p>Valeria, que todav&iacute;a estaba sentada sobre la cama, quedando la cintura de &eacute;l a la altura de la cara, le desabroch&oacute; el cintur&oacute;n mientras lo masajeaba para hacer esa tarea m&aacute;s placentera. Para los dos.<\/p>\n<p>Not&oacute; un miembro m&aacute;s que considerable y eso la puso todav&iacute;a m&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>Dej&oacute; caer el pantal&oacute;n hasta la altura de los tobillos cuando &eacute;l ilusamente le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;As&iacute; piensas evitar que hable?<\/p>\n<p>Ella apret&oacute; con fuerza su dureza, mir&aacute;ndolo a los ojos, provoc&aacute;ndole un peque&ntilde;o dolor que le hizo cerrar la boca de golpe.<\/p>\n<p>&mdash;La pr&oacute;xima vez, te muerdo la polla. Ahora me la voy a poner en la boca y pienso relamerla hasta tener impregnado su sabor por toda ella.<\/p>\n<p>Por un momento pens&oacute; que lo besar&iacute;a para callarlo, sin embargo, ah&iacute; estaba, con su miembro entre las manos. Atrevida, sin tapujos.<\/p>\n<p>Se dijo que con aquella ex&oacute;tica mujer lo mejor ser&iacute;a no pensar, solo actuar. Pero tampoco pudo hacer mucho, porque la fresa roja que ten&iacute;a por boca se acerc&oacute; muy despacio y roz&oacute; su glande humedecido e hinchado. Pablo cerr&oacute; los ojos y suspir&oacute; al notar la calidez de los labios entreabiertos y la experta lengua que lo exploraba.<\/p>\n<p>Cuando pens&oacute; &mdash;suplic&oacute;&mdash; que se la meter&iacute;a completa en la boca, Valeria alz&oacute; las pesta&ntilde;as para mirarlo directamente a los ojos y recorri&oacute; su longitud de arriba abajo y de manera superficial, empap&aacute;ndole el tronco conforme descend&iacute;a hasta llegar a sus test&iacute;culos. Los lami&oacute; y masaje&oacute; con maestr&iacute;a, consiguiendo que el hombre gru&ntilde;era y sujetara su pelo oscuro, desbocado.<\/p>\n<p>Sin utilizar violencia alguna, intent&oacute; controlar la cabeza de Valeria, pero no tuvo &eacute;xito. Ella le cogi&oacute; la mano y la recoloc&oacute; en su pecho izquierdo, sin dejar de mirarlo a los ojos para avisarle de que ese era su momento.<\/p>\n<p>&Eacute;l le baj&oacute; el body como pudo, dej&aacute;ndolo a la vista, y cre&oacute; as&iacute; una imagen tan er&oacute;tica, que hizo que soltara un peque&ntilde;o jadeo mientras era devorado por esa m&aacute;gica boca.<\/p>\n<p>Con un pecho t&iacute;midamente cubierto por la lencer&iacute;a fina y sexi que cubr&iacute;a su piel, y el otro libre por el gesto de Pablo, se hab&iacute;a generado la imagen perfecta como s&iacute;mbolo del erotismo.<\/p>\n<p>Mientras admiraba tal escena, sent&iacute;a c&oacute;mo los flujos de la boca de Valeria y los que &eacute;l emanaba se fund&iacute;an en uno propio, provocando un sonido ciertamente excitante.<\/p>\n<p>Aquello de tom&aacute;rselo con calma comenzaba a evaporarse de su mente. No pod&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>La asi&oacute; con ganas y la tumb&oacute; hacia atr&aacute;s en el colch&oacute;n, deleit&aacute;ndose con su escandaloso cuerpo mientras descend&iacute;a y se expon&iacute;a ante &eacute;l, con las piernas levemente abiertas.<\/p>\n<p>Le habr&iacute;a desabrochado el body oscuro con una sola mano y, antes de acabar de hacerlo, habr&iacute;a tenido la lengua enterrada en aquel co&ntilde;o. Pero detuvo esos pensamientos. Sab&iacute;a que el sufrimiento de su propia espera se convertir&iacute;a en placer. Mucho placer. As&iacute; que se afloj&oacute; la corbata sin dejar de mirarla.<\/p>\n<p>Se limit&oacute; a eso, a observarla directamente a los ojos y a morderse el labio mientras tanto. Una vez se hubo aflojado la corbata, se percat&oacute; de que, aun as&iacute;, le costaba respirar con naturalidad.<\/p>\n<p>La desliz&oacute; por el cuello de la camisa hasta quedarse con ella en la mano y, como por providencia del destino, se le ocurri&oacute; atarle las manos por encima de la cabeza.<\/p>\n<p>Ella sonri&oacute; y se dej&oacute; hacer.<\/p>\n<p>&mdash;Haz lo que creas, pero recuerda el pacto.<\/p>\n<p>Sin mencionar palabra, empez&oacute; a desabrocharse lentamente la camisa, dejando su torso atl&eacute;tico a la luz de la l&aacute;mpara de la mesita de noche.<\/p>\n<p>La lencer&iacute;a le seduc&iacute;a, su mirada lo atrapaba, pero su cuerpo&hellip; su cuerpo lo manten&iacute;a en un estado constante de excitaci&oacute;n donde su polla estaba deseosa de penetrar su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Y empez&oacute; a besar sus pechos. Primero el que estaba libre y, tras desnudar el otro, tambi&eacute;n. Mientras lam&iacute;a uno, acariciaba al gemelo.<\/p>\n<p>La lengua era una fuente de placer para ella y se lo hac&iacute;a saber respondiendo con peque&ntilde;os gemidos.<\/p>\n<p>El contacto de la lengua con la zona del pez&oacute;n, grande y rosado, le proporcionaba un tacto agradable que lo hac&iacute;a querer m&aacute;s. Se explay&oacute; en tal menester mientras rozaba de manera no casual su polla con el sexo de Valeria.<\/p>\n<p>La muchacha alz&oacute; la cadera, buscando la penetraci&oacute;n. Pablo abandon&oacute; sus pechos, desampar&aacute;ndola, y subi&oacute; hasta su boca. Era el momento de besarla. Mordi&oacute; sus labios y sumergi&oacute; la lengua. Busc&oacute; la de Valeria que, juguetona, lo lami&oacute; con intenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Joder, c&oacute;mo la deseaba.<\/p>\n<p>C&oacute;mo le pon&iacute;a.<\/p>\n<p>Qu&eacute; caliente estaba.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; le pasaba con aquella desconocida? No lo sab&iacute;a, pero lo descubrir&iacute;a pronto.<\/p>\n<p>Se agach&oacute; para hacerse con el plastiquito guardado en el bolsillo del pantal&oacute;n y con rapidez lo abri&oacute; y se coloc&oacute; el preservativo.<\/p>\n<p>Sus ojos se encontraron y Pablo se enterr&oacute; poco a poco, notando la humedad y trag&aacute;ndose los deliciosos gemidos femeninos que mor&iacute;an en su boca.<\/p>\n<p>Ella lo busc&oacute; con desespero, enroscando las piernas en su cintura, y &eacute;l se apart&oacute; para dejarla con las ganas.<\/p>\n<p>Valeria arrug&oacute; el entrecejo e hizo un puchero. Despu&eacute;s endureci&oacute; la mirada.<\/p>\n<p>&mdash;F&oacute;llame &mdash;le exigi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Eso quer&iacute;a &mdash;dijo Pablo, y la penetr&oacute; de una sola estocada que la atraves&oacute; de manera deliciosa&mdash;, que me lo pidieras.<\/p>\n<p>Valeria estaba tan mojada, que esa primera embestida fluy&oacute; con total delicadeza; eso y la fuerza que Pablo hab&iacute;a ejercido sobre su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, la cogi&oacute; por sorpresa y la hizo inspirar m&aacute;s fuerte de lo normal mientras apretaba los dientes, generando as&iacute; un sonido altamente sexual, provocado por el momento de coger aire para respirar, sumado a la inesperada pero deseada penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>La mantuvo dentro y la mir&oacute;. A los ojos. Ella hizo lo mismo y ambas miradas se fundieron.<\/p>\n<p>&mdash;Acabas de hacerme el mejor regalo que pod&iacute;a tener esta Nochevieja &mdash;dijo mientras apretaba las nalgas de &eacute;l para presionar todav&iacute;a m&aacute;s. Los dos sexos juntos en perfecta armon&iacute;a&mdash;. Cre&iacute;a que por culpa del cabr&oacute;n que me ha plantado esta noche, iba a quedarme sola. Toda mi gente se ha ido de vacaciones y yo desech&eacute; la idea por vivir una fantas&iacute;a que finalmente t&uacute; me has regalado.<\/p>\n<p>&mdash;Pues&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No hables, ya lo sabes &mdash;le cort&oacute;, sonriendo, y seguidamente le mordi&oacute; el labio.<\/p>\n<p>Le caus&oacute; dolor ese mordisco, un dolor placentero que consigui&oacute;, si cab&iacute;a, ponerlo m&aacute;s cachondo, y al pasar su mano por la zona enrojecida a cusa de los dientes de Valeria para averiguar si le hab&iacute;a causado alguna herida, y relamerse el labio, volvi&oacute; a mirarla con fijeza.<\/p>\n<p>Levant&oacute; las nalgas lo suficiente para lograr su objetivo y desliz&oacute; con suavidad su polla h&uacute;meda y venosa hacia la salida de ese lugar que tanto rato llevaba deseando traspasar.<\/p>\n<p>Lo mir&oacute; extra&ntilde;ada por el abandono, pero antes de que pudiera siquiera razonar por qu&eacute; hab&iacute;a hecho tal cosa, su cintura estaba completamente alzada y la cabeza de Pablo ya se hab&iacute;a perdido entre sus piernas.<\/p>\n<p>Valeria se sujet&oacute; al colch&oacute;n con fuerza al notar la &aacute;vida lengua recorriendo sus pliegues. Primero se deleit&oacute; con los labios mayores, sabore&aacute;ndolos como un manjar, despu&eacute;s se intern&oacute; un poco m&aacute;s en busca de profundidad.<\/p>\n<p>Ella notaba los dedos hincados en sus muslos, la lengua en su interior, y ve&iacute;a el revuelto pelo oscuro del due&ntilde;o de su placer.<\/p>\n<p>Se desat&oacute; al notar que llegaba a la cima con facilidad. Aquel extra&ntilde;o estaba consiguiendo que se corriera en pocos minutos. Por un momento sinti&oacute; verg&uuml;enza al notar c&oacute;mo se deshac&iacute;a. Gir&oacute; el rostro y se mordi&oacute; el labio, reprimiendo el gemido. Pablo, que pareci&oacute; intuir su lucha interna, endureci&oacute; la lengua y se apret&oacute; m&aacute;s a ella, queriendo fundirse. Valeria grit&oacute;, claro que grit&oacute;. Y se retorci&oacute; sobre las s&aacute;banas y bajo su boca, sinti&eacute;ndose vulnerable por primera vez. Sintiendo que no ten&iacute;a el control de su cuerpo, que lo hab&iacute;a entregado.<\/p>\n<p>El chico se incorpor&oacute;. Sus ojos estaban m&aacute;s oscuros y parec&iacute;an m&aacute;s fieros. &Eacute;l, en s&iacute;, era m&aacute;s fiero. Su cara estaba empapada de los flujos que acababa de provocar y su polla a punto de reventar si no descargaba.<\/p>\n<p>Sujet&oacute; a Valeria por la cintura y de un solo movimiento se tumb&oacute; en el colch&oacute;n, coloc&aacute;ndola encima. Quer&iacute;a verla, disfrutarla sobre &eacute;l. Ten&iacute;a las mejillas enrojecidas y los labios hinchados. La ropa interior mal colocada y ambos pechos fuera. Ten&iacute;a ante &eacute;l la imagen de la mujer que hab&iacute;a dejado de ser salvaje para dejarse hacer, para entregarse completamente.<\/p>\n<p>Era suya. Por una noche, quiz&aacute;, pero suya.<\/p>\n<p>La ensart&oacute; en su dureza y crey&oacute; morir al sentir c&oacute;mo el interior lo atrapaba, c&aacute;lido y estrecho. No hizo falta marcarle el ritmo, Valeria comenz&oacute; a moverse con agilidad, volvi&eacute;ndolo loco.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a hablar. No pod&iacute;a decirle que estaba a punto de correrse, que no aguantaba m&aacute;s si ella, mientras se meneaba de aquella manera, no dejaba de mirarlo a los ojos, con la boca entreabierta y los peque&ntilde;os gemidos escapando. Tampoco hizo falta; Valeria lo sab&iacute;a. Aquella dureza extrema que sent&iacute;a dentro indicaba el final. Y el final siempre era el comienzo de algo nuevo.<\/p>\n<p>El destino, como queriendo parafrasear su pensamiento, hizo que Pablo saliera de su interior, se desprendiera del cond&oacute;n y con un varonil gemido se derramara sobre aquella lencer&iacute;a cara que tanto juego hab&iacute;a dado. La cubri&oacute; de &eacute;l. Y mientras intentaban acompasar sus respiraciones, uno clavado en los ojos del otro, las campanadas sonaron y el A&ntilde;o Nuevo lleg&oacute;.<\/p>\n<p>El Vecino del &Aacute;tico es el personaje de un aburrido asesor, escalador, bater&iacute;a, t&eacute;cnico de sonido de estudio, estudiante de derecho, escritor, padre, pareja&#8230; autor de la obra &iquest;Jugamos?, que ver&aacute; la luz bajo el sello Editorial Lxl. Bueno, quiz&aacute;s no es tan aburrido&#8230; Tuitea relatos en forma de hilo, para mantener despiert@s a l@s lectores y remover sus deseos m&aacute;s escondidos.<\/p>\n<p>Twitter: @VdelAtico<\/p>\n<p>Instagram: @vdelatico_autor<\/p>\n<p>Facebook: El Vecino del &Aacute;tico<\/p>\n<p>Noelia Medina se considera los dos extremos de una cuerda. En uno se encuentra la escritora de novelas er&oacute;ticas sin ning&uacute;n tipo de tab&uacute;es, en el otro, la creadora de relatos juveniles que se centra en las relaciones sanas, la empat&iacute;a y la convivencia plena de los seres humanos. Para caminar de un extremo a otro de la cuerda de la vida, los cree necesariamente compatibles.<\/p>\n<p>Tras siete diversas obras publicadas con Editorial LxL, se lanza al mundo de la autopublicaci&oacute;n con la bilog&iacute;a Tab&uacute;: Mi maldita droga dura y Mi maldita adicci&oacute;n.<\/p>\n<p>Twitter: @noeliamedina94<\/p>\n<p>Instagram: @noeliamedinaescritora<\/p>\n<p>Facebook: Noelia Medina Escritora<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Relato creado de manera as&iacute;ncrona entre El Vecino del &aacute;tico y Noelia Medina. Le hab&iacute;an dado plant&oacute;n. A ella. Gastarse medio sueldo en aquella lencer&iacute;a sofisticada solo le hab&iacute;a servido para sentirse doblemente rid&iacute;cula. Valeria se encontraba tumbada en la cama, aburrida, medio desnuda y con el m&oacute;vil en la mano, de tweet en tweet. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3714,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22414","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3714"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}