{"id":22467,"date":"2020-01-18T01:22:29","date_gmt":"2020-01-18T01:22:29","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-01-18T01:22:29","modified_gmt":"2020-01-18T01:22:29","slug":"el-arquitecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-arquitecto\/","title":{"rendered":"El arquitecto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22467\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es una narraci&oacute;n que trat&oacute; de ser real, pero, sin duda, est&aacute; mezclada con algunas fantas&iacute;as ya que durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de lo ocurrido nunca anot&eacute; algo al respecto y s&oacute;lo recordaba para masturbarme, pero como a veces era muy reiterativa, al concluir mis ratos de lujuria dedicados al autoplacer, me preguntaba seriamente si as&iacute; hab&iacute;a ocurrido o yo los hab&iacute;a ido modificando, no pudiendo definir qu&eacute; fue lo imaginado y qu&eacute; fue real. Respecto a c&oacute;mo ha sido mi vida en los asuntos del sexo, pueden verlo en la saga &ldquo;Ninfoman&iacute;a e infidelidad&rdquo;.<\/p>\n<p>Como ya expliqu&eacute; en el relato &ldquo;Mi &uacute;nica vez en un sitio swinger&rdquo; esto ocurri&oacute; cuando ten&iacute;a 29 a&ntilde;os. Repito aqu&iacute; lo esencial al respecto de lo que sucedi&oacute; ese d&iacute;a por atenci&oacute;n a quienes no lo leyeron. En &eacute;l, mencion&eacute; que mi esposo se hab&iacute;a ido a Tapachula por un par de semanas y mi hermana cuidar&iacute;a algunas tardes a los cr&iacute;os, los aprovech&eacute; para estar con mi amante Eduardo (yo les digo parejas) y fuimos a una reuni&oacute;n en la cual Joel, de quien trata este relato, me pidi&oacute; que fornic&aacute;ramos despu&eacute;s de haber visto c&oacute;mo lo hac&iacute;a una pareja que atrajo la atenci&oacute;n de todos. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tal si t&uacute; y yo intentamos hacer algo mejor?&rdquo;, me pregunt&oacute; mostr&aacute;ndome un cond&oacute;n nuevo en su mano. Yo qued&eacute; impresionada por su porte y juventud, un verdadero adonis, &iexcl;el miembro m&aacute;s largo que yo hab&iacute;a visto antes!, pero con unas bolitas normales, aunque peque&ntilde;as para el resto de su herramienta. Eduardo, notoriamente celoso, contest&oacute; de inmediato por m&iacute;: &ldquo;No, gracias, s&oacute;lo vinimos a ver&rdquo; y Joel se retir&oacute; haci&eacute;ndole una caravana de agradecimiento por la respuesta. Sin embargo, al salir volv&iacute; a toparme con &eacute;l los sanitarios de los vestidores, y debido a un comentario de su acompa&ntilde;ante con Eduardo, supe que se llamaba Joel y, antes de que Eduardo se diera cuenta, me dirig&iacute; al adonis sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos: &ldquo;Hola, Joel, te juro que yo s&iacute; quiero. &iquest;Me das tu tel&eacute;fono?&rdquo; &Eacute;l capt&oacute; de inmediato mi situaci&oacute;n y me extendi&oacute; r&aacute;pidamente, y de manera muy discreta, una tarjeta, me acarici&oacute; el pecho y me dio un beso en la mejilla. Yo le acarici&eacute; el bulto que creci&oacute; instant&aacute;neamente bajo la ropa y me susurr&oacute; a mi o&iacute;do &ldquo;Yo tambi&eacute;n. Por favor, h&aacute;blame&rdquo;, retir&aacute;ndose enseguida. Le&iacute; la tarjeta que ostentaba el t&iacute;tulo de arquitecto y una direcci&oacute;n de un prestigioso despacho con el mismo apellido de Joel, seguido de la frase &ldquo;e hijos&rdquo;. Met&iacute; la tarjeta en mi bolso como si guardara un tesoro. Es decir, se dio &ldquo;un flechazo&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando Sa&uacute;l, mi esposo, regres&oacute;, todo volvi&oacute; a la normalidad, sent&iacute;a lejano el ataque de celos de Eduardo, pero no pod&iacute;a olvidar el bigote recortado, la cabellera corta, lacia y negra de Joel, su mirada alegre de ni&ntilde;o y marqu&eacute; su tel&eacute;fono, ped&iacute; su extensi&oacute;n y la operadora me pregunt&oacute; con quien quer&iacute;a yo hablar, al parecer no a cualquiera lo comunican con los due&ntilde;os del negocio. Di su nombre y a&ntilde;ad&iacute; &ldquo;&eacute;l me pidi&oacute; que me comunicara a este n&uacute;mero&rdquo;, &ldquo;un momento, por favor&rdquo; fue todo antes de escuchar su voz que de inmediato me aceler&oacute; las palpitaciones y sent&iacute; que las hormonas me circulaban por todo el cuerpo.<\/p>\n<p>&ndash;Hola, soy Tita, nos conocimos la semana pasada, pero no pudo ser como t&uacute; y yo quer&iacute;amos, &iquest;me recuerdas? &ndash;dije y esper&eacute; la respuesta, que no fue inmediata.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Claro que te recuerdo! Pasaron muchos d&iacute;as para que te comunicaras, cre&iacute; que ya no lo har&iacute;as. &iexcl;Estoy gratamente sorprendido! Antes de que ocurra algo, dime cu&aacute;ndo y a qu&eacute; hora podemos vernos.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;As&iacute;, sin m&aacute;s? &ndash;pregunt&eacute; pasmada.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, quiero tener la seguridad de que nos veremos: comemos, cenamos, platicamos o lo que quieras, pero dime cuando &ndash;insisti&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Por m&iacute;, te dir&iacute;a &ldquo;ahora mismo&rdquo;, pero tengo una casa que atender que incluye hijos y marido, por eso debo pensar bien el d&iacute;a, la hora y el tiempo del que dispondr&iacute;amos. &iquest;T&uacute; no tienes cosas que atender? &ndash;pregunt&eacute; socarronamente.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, claro, pero puedo suspenderlas o delegarlas, m&aacute;s trat&aacute;ndose de ti &ndash;contest&oacute; con firmeza.<\/p>\n<p>&ndash;Bien, en principio puede ser el jueves, despu&eacute;s de la hora de comer que es cuando mi hermana me puede ayudar a atender a los cr&iacute;os. Me gustar&iacute;a en la entrada a los viveros de Coyoac&aacute;n a las tres y media. Si surge alg&uacute;n inconveniente, te hablo. Por ahora te dejo trabajar.<\/p>\n<p>&ndash;De acuerdo, pero acl&aacute;rame una cosa: &iquest;por qu&eacute;, si tu marido es tan celoso, te llev&oacute; a esa reuni&oacute;n swinger?<\/p>\n<p>&ndash;Eso requiere platicarlo con calma, el jueves te lo cuento, por lo pronto te dir&eacute; que Eduardo, con quien fui, no es mi marido, s&iacute; es muy &iacute;ntimo, pero no es mi marido &ndash;le contest&eacute; alegremente.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Y tu marido sabe que fuiste all&iacute;, con esa persona? &ndash; interrog&oacute; con modo de doble reproche.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Ja, ja, ja! El jueves te cuento. Adi&oacute;s, que tengo que atender algo aqu&iacute;. Te mando un beso.<\/p>\n<p>&ndash;Adi&oacute;s, Tita, hasta el jueves&hellip; &ndash;contest&oacute; con ternura&ndash; Gracias por el beso, recibe uno de m&iacute; &ndash;a&ntilde;adi&oacute; y colgamos.<\/p>\n<p>Todo march&oacute; bien, pues esa noche Sa&uacute;l daba clase en la universidad, mi hermana estaba disponible pues ya sabe que los jueves yo suelo salir &ldquo;de compras o a visitar a alguna amiga&rdquo;. En realidad, la tarde de ese d&iacute;a se la dedico a Eduardo, pero no siempre puedo y le lo avis&eacute; con anticipaci&oacute;n, as&iacute; que le dije que por razones familiares no lo ver&iacute;a. &iexcl;Asunto arreglado! A las tres, despu&eacute;s de dar de comer a Sa&uacute;l y a los ni&ntilde;os me sal&iacute; de casa &ldquo;a ver unas tiendas&rdquo;. Tom&eacute; un taxi y le ped&iacute; que me dejara cerca del vivero de Coyoac&aacute;n. Camin&eacute; un par de cuadras y llegu&eacute; exactamente a la hora convenida con Joel.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Qu&eacute; puntual! &ndash;me dijo Joel al verme cuando llegu&eacute;. Me dio un beso en la comisura de los labios y me extendi&oacute; una orqu&iacute;dea que tra&iacute;a escondida de mi vista.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Gracias! &ndash;Le respond&iacute; cuando me dio la flor y me percat&eacute; que estaba preparada para ponerse como prendedor&ndash;. Ay&uacute;dame a pon&eacute;rmela, le ped&iacute; se&ntilde;alando la solapa derecha de mi saco.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Con mucho gusto! &ndash;respondi&oacute; y la coloc&oacute; con delicadeza deteniendo con su mano derecha la solapa por el interior, descans&aacute;ndola sobre mi teta<\/p>\n<p>&ndash;Que quede bien firme &ndash;le dije cuando &eacute;l estaba a punto de retirar sus manos, pues su trabajo estaba concluido, y las presion&eacute; hacia mi pecho. &Eacute;l desliz&oacute; su mano derecha hacia abajo recorriendo con el dorso la sinuosidad hasta llegar al cinto de mi falda.<\/p>\n<p>Lo tom&eacute; del brazo y nos metimos a caminar en el parque platicando con naturalidad de lo que eran nuestras vidas, espont&aacute;neamente como dos viejos conocidos que se tienen mucha confianza. Tambi&eacute;n le cont&eacute; sin tapujos mis problemas sexuales y las razones por las que hab&iacute;a tenido dos amantes y otra relaci&oacute;n casual. Lo celosa que yo era, sobre todo con las muchachitas y las colegas que asediaban continuamente a Sa&uacute;l, y lo que me molestaba que mis parejas lo fueran ya que yo no me consideraba propiedad exclusiva de nadie, todo lo escuch&oacute; sorprendido pues le parec&iacute;a contradictoria y me lo se&ntilde;al&oacute;. &ldquo;S&iacute;, s&eacute; que tengo muchas fallas, pero as&iacute; soy yo&rdquo;, le contest&eacute;. Joel me cont&oacute; que ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y llevaba dos trabajando como socio de su padre, quien le puso como condici&oacute;n poseer una maestr&iacute;a, al igual que a su hermana, dos a&ntilde;os mayor que &eacute;l para incluirlos como socios. Su madre se neg&oacute; a que a Joel le hicieran la circuncisi&oacute;n como era la costumbre entre ellos. Cuando muri&oacute; su madre Joel y su hermana eran adolescentes y juntos descubrieron los juegos sexuales, los cuales continuaron cuando alguno de los dos ten&iacute;a ganas, que uno a otro se contaban sus correr&iacute;as amorosas y eran c&oacute;mplices en algunas, como la de asistir a las reuniones swingers, pero su relaci&oacute;n era sexo y nada m&aacute;s all&aacute; de su fuerte relaci&oacute;n filial. Sin embargo, &eacute;l &ldquo;no hab&iacute;a encontrado a alguien que lo excitara tanto&rdquo; como cuando me vio a m&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Tambi&eacute;n t&uacute; me moviste el piso cuando te vi, m&aacute;s a&uacute;n al contemplarte desnudo! &ndash;le confes&eacute; deteni&eacute;ndome para besarlo y me correspondi&oacute; igual de enamorado que yo.<\/p>\n<p>&ndash;Me atrajeron tus tetas y al acercarme a ti percib&iacute; tu aroma, &iexcl;sent&iacute; el golpe de tus hormonas en mi cuerpo! &ndash;dijo volvi&eacute;ndome a besar y metiendo sus manos bajo el saco para abarcar mi cintura cari&ntilde;osamente. Nuestras lenguas jugaron y el abrazo fue m&aacute;s cercano &ndash;No es el perfume que te pones, es el que emana de ti lo que me gusta &ndash;susurr&oacute; recorriendo mi cuello con su nariz. Seguramente yo segu&iacute;a destilando feromonas por lo que estaba sintiendo&hellip;<\/p>\n<p>Nos avisaron que ya cerrar&iacute;an el parque y salimos justo en el momento en que comenz&oacute; a llover, para refugiarnos en un restaurante de comida alemana, creo que ya no existe, donde ordenamos alg&uacute;n entrem&eacute;s y que nos sirvieran vino blanco. As&iacute;, sin hacer nada m&aacute;s que platicar y acariciarnos las manos y la cara, fue nuestra primera cita. &iexcl;Con eso est&aacute;bamos satisfechos!, por lo pronto&hellip;<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a so&ntilde;&eacute; con frecuencia que Joel me pose&iacute;a y me corr&iacute;a sin medida &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; rico me haces el amor!&rdquo; grit&eacute; despert&aacute;ndome encima de Sa&uacute;l, totalmente venida y chorreando los jugos con el esperma de mi marido. &ldquo;T&uacute; lo haces mejor, Nena, no s&eacute; con qui&eacute;n so&ntilde;ar&iacute;as, seguramente no era Eduardo, pero me encant&oacute;&rdquo;, me contest&oacute;, suponiendo acertadamente lo que me ocurr&iacute;a.<\/p>\n<p>Joel y yo nos habl&aacute;bamos por tel&eacute;fono diariamente, &eacute;l en su privado y yo encerrada en mi rec&aacute;mara o en el estudio de Sa&uacute;l, y mutuamente record&aacute;bamos que ten&iacute;amos un pendiente entre nosotros, &ldquo;t&uacute; tienes dos que me fascinan&rdquo;, me dec&iacute;a y yo le contestaba que el suyo tambi&eacute;n me atrajo desde el principio, que quer&iacute;a recorrerlo con la lengua antes de met&eacute;rmelo para vaciar todo el amor que dec&iacute;a sentir por m&iacute;. Los comentarios continuaban subiendo de tono y varias veces nos masturbamos juntos hablando de nuestros deseos, de las maldades que le hac&iacute;a a Sa&uacute;l al obligarlo a hacer el 69, despu&eacute;s de que me penetraba y, seg&uacute;n yo, sin que &eacute;l lo supiera, hab&iacute;a mezclado su semen con el de Eduardo o Roberto despu&eacute;s de que regresaba de una sesi&oacute;n de amor con alguno de ellos. &ldquo;Espero tener oportunidad de hacer algo as&iacute; contigo, tanto la de cooperar con mi leche para que tu marido o alguna otra pareja la pruebe, como para saborear el atole que haces con ellos y lamer tu mata que, estoy seguro, es de donde surge el perfume que me enloquece&rdquo;, me dijo una vez. A veces le dec&iacute;a que estaba completamente desnuda y con mis dedos acarici&aacute;ndome el cl&iacute;toris aprovechando el flujo que me sal&iacute;a tan solo de escuchar su voz; Joel contestaba que no pod&iacute;a desnudarse, pero que ten&iacute;a su pene en la mano y detallaba c&oacute;mo le sal&iacute;a el presemen con sus jalones; as&iacute;, riendo o gritando, jade&aacute;bamos al alcanzar el orgasmo y nos lo comunic&aacute;bamos a&ntilde;adiendo un &ldquo;te amo&rdquo;.<\/p>\n<p>Para la siguiente reuni&oacute;n se dio una feliz oportunidad al segundo fin de semana. Mi amiga Silvia se casar&iacute;a pronto y dije que le organizar&iacute;amos una despedida de soltera en Cuernavaca. Yo tendr&iacute;a que irme con otra amiga desde la ma&ntilde;ana para preparar y adornar el lugar donde ser&iacute;a la fiesta y regresar&iacute;a hasta la tarde del domingo siguiente. Obvio que esa fue una de mis invenciones, la cual se me ocurri&oacute; cuando supimos del pr&oacute;ximo matrimonio de Silvia. Tuve as&iacute; la v&iacute;a libre sin la sospecha de mis parejas, adem&aacute;s de alg&uacute;n tiempo para preparar la realizaci&oacute;n de nuestro sue&ntilde;o postergado casi un mes.<\/p>\n<p>En la ma&ntilde;ana del s&aacute;bado hice una peque&ntilde;a maleta donde inclu&iacute; un colorido traje de ba&ntilde;o que me a la perfecci&oacute;n, un camis&oacute;n muy sexy y un coordinado de encaje, todo blanco, &iexcl;son muy hermosos!, aunque nuevos, ya los hab&iacute;a lavado desde el d&iacute;a en que los recib&iacute; de un propio de Joel, quien los envi&oacute; para la ocasi&oacute;n, Me avis&oacute; preguntando a qu&eacute; hora conven&iacute;a hacer la entrega, advirtiendo el porqu&eacute;: &ldquo;Ser&aacute; nuestra Luna de Miel, los eligi&oacute; mi hermana, tiene buen gusto, ella te calcul&oacute; las medidas a ojo desde que te conocimos. El sost&eacute;n es de la talla de ella, y la tanga es obviamente m&aacute;s chica.&rdquo; &ldquo;S&iacute;, no tengo las nalgas tan bonitas como ella&rdquo; le dije con tristeza. &ldquo;S&iacute; las tienes hermos&iacute;simas, y al igual que tus piernas con sus curvas delicadas me enloquecen. Tu pecho es de un tama&ntilde;o muy parecido al de mi hermana, pero la ca&iacute;da natural, seguramente formada por la lactancia, y los pezones guindas las hacen m&aacute;s antojables, amor&rdquo;, finaliz&oacute; elevando mi autoestima y sus palabras me resonaron cuando me prob&eacute; el conjunto, &ldquo;S&iacute;, soy hermosa&rdquo; dije para mis adentros al verme en el espejo, &ldquo;pero s&oacute;lo ser&aacute; por un rato que traiga esto, porque encuerada soy m&aacute;s linda para todos&rdquo;, remat&eacute; con soberbia y llena de lujuria.<\/p>\n<p>A mediod&iacute;a le dije a Sa&uacute;l que ya hab&iacute;a pedido un taxi para que me llevara a la casa de mi amiga. &ldquo;Si usas al stripper, ponle cond&oacute;n, Nena&rdquo;, me dijo mi marido entre broma y vera cuando me sub&iacute; al taxi, &ldquo;&iquest;Me conoces algo?&rdquo;, le contest&eacute;.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; al parque de los venados donde me esperaba Joel. Nos saludamos con un beso muy h&uacute;medo, no era para menos. Caminamos a la acera y nos detuvimos, cre&iacute; que Joel ve&iacute;a si ven&iacute;a un taxi, lo cual me extra&ntilde;&oacute; pues pens&eacute; que nos ir&iacute;amos en su auto, un deportivo, pero en menos de un minuto lleg&oacute; un auto grande muy lujoso y se detuvo frente a nosotros. Me asust&eacute; cuando un tipo que estaba cerca de nosotros se acerc&oacute; a abrirnos la puerta, no me hab&iacute;a percatado de su discreta presencia. Joel y yo nos subimos atr&aacute;s y el tipo fornido se subi&oacute; al lado del chofer. Seguramente mi cara mostraba m&aacute;s susto que sorpresa y Joel sonri&oacute; dici&eacute;ndome &ldquo;Son medidas obligatorias impuestas por mi padre. No lo notaste cuando estuvimos en Los Viveros de Coyoac&aacute;n, ni que el auto nos segu&iacute;a cuando te dej&eacute; en el m&iacute;o cerca de tu casa esa noche, yo tard&eacute; en acostumbrarme.&rdquo;<\/p>\n<p>&iexcl;Uf, nunca pens&eacute; que Joel tuviese escolta! No supe si molestarme con &eacute;l o de mi ingenuidad. Pronto se me pas&oacute; pues en el trayecto hubo muchos besos y caricias, como cualquier par de enamorados. Llegamos a un peque&ntilde;o hotel en Taxco, donde nos bajamos. El copiloto se baj&oacute; r&aacute;pidamente para abrir la puerta y sacar una peque&ntilde;a maleta de Joel, la cual carg&oacute; junto con la m&iacute;a y se dirigi&oacute; a la recepci&oacute;n para recoger las llaves de dos cuartos contiguos y comunicados internamente. Me sent&iacute; inc&oacute;moda al ver que el escolta examin&oacute; las habitaciones, incluidas las ventanas y entradas del aire acondicionado. &ldquo;No te preocupes, ahorita desaparecen de nuestra vista&rdquo;, me tranquiliz&oacute; abraz&aacute;ndome, luego me pidi&oacute; que esperara un poco y entr&oacute; a la suite donde cerr&oacute; la puerta que daba a la otra habitaci&oacute;n, encendi&oacute; el sonido ambiental, verific&oacute; que la llave que le dejaron correspond&iacute;a a la nuestra, regresando por m&iacute;. y, en efecto, no los volvimos a ver en todo el d&iacute;a. Y es que ya no volvimos a salir&hellip; Me carg&oacute; como a una reci&eacute;n casada y me deposit&oacute; sobre la cama d&aacute;ndome un beso. &ldquo;Te dejaron esto&rdquo;, me dijo tomando un hermoso arreglo de flores blancas que ten&iacute;a una tarjeta de su hermana con la leyenda &ldquo;Que todo sea felicidad&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Quieres bajar a comer o pedimos algo para comerlo aqu&iacute;? &ndash;me pregunt&oacute; viendo la carta del restaurante, la cual me pas&oacute; cuando le contest&eacute; &ldquo;aqu&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; se te antoj&oacute;? &ndash;pregunt&eacute; viendo la carta con un amplio men&uacute;, cosa que me sorprendi&oacute; por el tama&ntilde;o del hotel, pero no deb&iacute;a hacerlo, dados los lujos del interior.<\/p>\n<p>&ndash;Un coctel &ldquo;vuelve a la vida&rdquo; chico, una langosta y vino blanco del Rhin &ndash;contest&oacute; y vi los precios que rebasaban con mucho mis expectativas.<\/p>\n<p>&ndash;Lo mismo, pero el coctel de camarones, suena rico, aunque yo no necesitar&eacute; los mariscos&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;No s&eacute; si yo s&iacute;, pero me quedar&eacute; seco con la mujer de mis sue&ntilde;os&hellip; &ndash;contest&oacute; Joel y levant&oacute; el auricular para hacer el pedido, &ldquo;incluyendo unas entradas de canap&eacute;s de caviar, foie gras y salm&oacute;n ahumado&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;&ndash;. &iquest;Estrenas tu ropa ahorita? &ndash;me pidi&oacute; con dulzura y me fui al vestidor despu&eacute;s de asentir.<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute;, ya con mis ropas de estreno, incluidas unas pantuflas muy suaves que tambi&eacute;n su hermana tuvo el tino de acompa&ntilde;ar junto con unos peque&ntilde;os aretes con un brillante y una pulsera de oro de distintos tonos con tres brillantes en la &ldquo;muda de noche nupcial&rdquo;, como ella dijo. La cara de Joel se ilumin&oacute; y bajo su &uacute;nica prenda, un pantal&oacute;n blanco acampanado de tela vaporosa de algod&oacute;n, creci&oacute; su enorme miembro.<\/p>\n<p>Sobre el sof&aacute; estaba la pieza superior, tambi&eacute;n de la misma tela que el pantal&oacute;n, pero distinta a la de mi camis&oacute;n, aunque con ribetes id&eacute;nticos a los de &eacute;ste en aplicaciones discretas. &iexcl;Su hermana pensaba en todos los detalles!<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Quiero decirte que te amo como nunca hab&iacute;a querido a alguien! &ndash;dijo hinc&aacute;ndose y mostr&aacute;ndome una argolla con un diamante no tan peque&ntilde;o como el de los aretes, pero de tallado hermoso, la cual puso en mi dedo anular izquierdo.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y me dio un beso abraz&aacute;ndome con mucha ternura, yo me sent&iacute;a en el para&iacute;so.<\/p>\n<p>&ndash;Sabes que no puede ser m&aacute;s que esto o algunas salidas espor&aacute;dicas &ndash;le dije y me quit&eacute; el anillo devolvi&eacute;ndoselo. En ese momento ca&iacute; en cuenta que aretes anillo y pulsera eran parte del mismo juego trabajado con gran delicadeza.<\/p>\n<p>&ndash;Es tuyo, mi amor, por favor cons&eacute;rvalo y &uacute;salo esta noche&hellip; &ndash;pidi&oacute; con fervor y cierta desilusi&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;No lo tomes a mal. S&iacute; los conservar&eacute; y se los dar&eacute; a mi hija cuando crezca, dese&aacute;ndole que encuentre un amor tan sincero como el tuyo, le dije con l&aacute;grimas &ndash;Era incre&iacute;ble que apenas en la tercera vez que coincid&iacute;amos sinti&eacute;ramos un amor as&iacute;.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; tomarme unas fotos as&iacute;, con mi ramo de flores blancas, s&oacute;lo me faltaba un velo para parecer novia lista para consumar su Luna de miel. &ldquo;Pero s&oacute;lo para tus ojos, mi amor, si acaso tambi&eacute;n para tu hermana&rdquo; le dije y empec&eacute; a posar. Me las mostr&oacute; a la siguiente semana y me dijo &ldquo;Con &eacute;sta quiero que me hagan un cuadro para mi oficina, les pedir&eacute; que le a&ntilde;adan un velo, &iquest;est&aacute;s de acuerdo?&rdquo;, dijo mostrando una donde se ve&iacute;a del ramo hacia arriba. &ldquo;Loco&rdquo;, le dije sonriendo y asent&iacute;.<\/p>\n<p>A la hora nos trajeron la comida, yo me fui al vestidor mientras colocaban el servicio y regres&eacute; cuando me llam&oacute;. Comimos charlando sobre nuestras vidas, nunca hab&iacute;a platicado tantas cosas de m&iacute; a alguien, ni a Sa&uacute;l, aunque &eacute;ste sab&iacute;a m&aacute;s de m&iacute; que yo misma. Joel me cont&oacute; de s&iacute; mismo, de su estancia de posgrado y de un proyecto muy importante que le hab&iacute;a confiado su padre y &eacute;l ya estaba concluyendo con &eacute;xito, &ldquo;todo con tecnolog&iacute;a mexicana&rdquo; dijo orgulloso. Fue una prueba de fuego de dos a&ntilde;os para m&iacute; y la parte m&aacute;s dif&iacute;cil, el programa para el c&aacute;lculo de estructuras, de iluminaci&oacute;n y ac&uacute;stica fue hecho en la universidad, con ayuda externa de un sujeto brillante, carero, pero muy extra&ntilde;o, que nos recomendaron en el Instituto de Ingenier&iacute;a, si es que deseaba que estuviese a tiempo el trabajo. En pocas semanas concluir&eacute; la obra y otra m&aacute;s que fue el pago pedido por el tipo extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Poco antes de concluir la comida descorch&oacute; la segunda botella de vino. Me pregunt&oacute; si quer&iacute;a caf&eacute; o t&eacute; y lo pidi&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Salud, por nosotros, por esta noche tan esperada! &ndash;dijo al brindar.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Salud! &ndash;Contest&eacute; tomando su pene sobre el pantal&oacute;n&ndash;, aunque parece que el encanto ya se desvaneci&oacute;&hellip; &ndash;le dije d&aacute;ndole unos apretones que lo tomaron por sorpresa y, junto con el inicio de una carcajada, escupi&oacute; el vino moj&aacute;ndome el camis&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;No le muevas, amor, porque no llegamos al fin de la comida&hellip; &ndash;en mi mano sent&iacute; c&oacute;mo creci&oacute; su falo y de inmediato se desinfl&oacute; como un globo cuando se dio cuenta que me hab&iacute;a rociado&ndash;. &iexcl;Perd&oacute;name! &ndash;dijo tomando una servilleta limpi&aacute;ndome como pudo.<\/p>\n<p>&ndash;Ahora eres t&uacute; quien le mueve y no terminaremos la comida&hellip; &ndash;le dije porque me estaba magreando ricamente las chiches. En eso tocaron con el caf&eacute; y me volv&iacute; a meter al vestidor donde me arregl&eacute; un poco el camis&oacute;n antes de volver.<\/p>\n<p>Concluimos la comida y tomamos el caf&eacute; en el sof&aacute; donde le cont&eacute; de mis hijos, mis hermanos y dem&aacute;s familiares. Joel, a su vez me platic&oacute; sobre sus restantes familiares y lo que sinti&oacute; con la muerte de su madre y la manera en que pudieron concluir el duelo.<\/p>\n<p>Al concluir el caf&eacute;, le abr&iacute; el pantal&oacute;n y el pene y creci&oacute; de inmediato. Me extasi&eacute; mirando su largura, pero de un ancho casi normal, le baj&eacute; el prepucio y sali&oacute; una peque&ntilde;a gota de presemen la cual tom&eacute; con la lengua pase&aacute;ndosela por el orificio del glande, las gotas de rico sabor salado segu&iacute;an saliendo conforme le agitaba el tronco, &eacute;l estaba completamente rasurado y, sin dejar de hacer los jalones, le lam&iacute; los huevos, me los met&iacute; uno a uno en la boca y, aunque con trabajo y por muy poco tiempo, logr&eacute; tener los dos adentro de la boca. &iexcl;No estaban tan peque&ntilde;os como parec&iacute;a por el tama&ntilde;o de su falo! &iexcl;Era la primera vez que lograba tener dos bolas dentro de la boca! No lo he vuelto a intentar con nadie, me doli&oacute; mucho la mand&iacute;bula. Mientras me repon&iacute;a, le ped&iacute; que nos fu&eacute;ramos a la cama.<\/p>\n<p>Me volvi&oacute; a cargar y me llev&oacute; a la cama. Desnudo se regres&oacute; al sill&oacute;n y me dijo &ldquo;Me gustar&iacute;a quitarte la ropa, pero preferir&iacute;a ver c&oacute;mo te la quitas al ritmo de la m&uacute;sica&rdquo;, suplic&oacute; sentado con las piernas estiradas y abiertas, resaltando su miembro erecto. &iexcl;C&oacute;mo podr&iacute;a negarme! Afortunadamente, la pieza musical que sonaba en ese momento se prestaba para ello y comenc&eacute; a moverme con la sensualidad que el momento y la m&uacute;sica suger&iacute;an. Me despoj&eacute; una a una las prendas, empezando por las pantuflas ya que permit&iacute;an hacer que me colgaran las chiches oscilando r&iacute;tmicamente. Cuando por fin sali&oacute; la tanga, despu&eacute;s de unos pases provocativos, la bes&eacute; y se la lanc&eacute; al rostro. Ri&eacute;ndose se puso de pie y me tom&oacute; un par de fotos m&aacute;s antes de venir hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute; y se puso a mamarme el pecho haciendo que mis pezones se arrugaran &lsquo;como ciruelas pasa&rsquo;. Restreg&oacute; su rostro en ellos y fue bajando la cara, beso mi vientre y lami&oacute; la cicatriz que me dej&oacute; la ces&aacute;rea de mi primer hijo. Volvi&oacute; a restregar su rostro, ahora en mi mata, luego me volte&oacute; hacia atr&aacute;s para besarme y lamerme la espalda, una vez m&aacute;s me acarici&oacute; con el rostro, esta vez en mis nalgas y luego me las abri&oacute; para meter su lengua en mi ano, &iexcl;sent&iacute; que se me doblaban las piernas, fue riqu&iacute;simo! Por &uacute;ltimo, me carg&oacute; y coloc&oacute; bocarriba, abri&oacute; mis piernas y lami&oacute; mi vulva, sorbi&oacute; mis labios interiores y mi cl&iacute;toris &iexcl;qu&eacute; bueno que yo estaba ahora acostada y no pod&iacute;a caer pues los orgasmos vinieron uno tras otro! &ldquo;&iexcl;Yo tambi&eacute;n quiero!&rdquo;, grit&eacute; estirando mi mano hacia su falo No s&eacute; cu&aacute;ntos minutos abrev&oacute; los jugos que yo soltaba, pero &iexcl;me sent&iacute;a en la Gloria! Ya no pod&iacute;a m&aacute;s y le ped&iacute; que me penetrara. Se coloc&oacute; sobre m&iacute; y, despu&eacute;s que con mi mano mov&iacute; su glande en los pliegues de mi vagina para mezclar su presemen con la viscosa humedad de mi pepa, lo dirig&iacute; al interior &iexcl;todo me cupo de un delicioso y raudo golpe! Se movi&oacute; como nadie lo hab&iacute;a hecho antes sobre de m&iacute; y mis jadeos se convirtieron en gritos al que se uni&oacute; uno de &eacute;l cuando vaci&oacute; su amor que seguramente inund&oacute; mi &uacute;tero. Descansamos un poco y nos metimos bajo las cobijas donde, entre besos y caricias quedamos dormidos.<\/p>\n<p>Casi a la media noche, me despert&oacute; con besos e hizo a un lado la cobija &ldquo;para que la luna se entere de nuestro amor&rdquo;, me dijo y se&ntilde;al&oacute; hacia la ventana. Puso unos cojines sobre la alfombra justo donde iluminaba el astro con su luz y nos fuimos a sentar &iexcl;viendo juntos una luna que antes no hab&iacute;amos visto tan bella! Me volvi&oacute; a besar y me acomod&oacute; en cuatro de tal manera que la luz de la luna me daba en pleno rostro y me mont&oacute; de perrito, poniendo su cara junto a la m&iacute;a y una mano en cada teta. Me bes&oacute; el cuello al ritmo que su pene y sus manos me mec&iacute;an, yo sub&iacute; mi grupa para que entrara toda la largura de su amor y pronto, junto a mis orgasmos vino el suyo. Ya repuesto, me carg&oacute; a la cama y me oblig&oacute; a un 69 donde tom&oacute; la mezcla de nuestras satisfacciones y yo logr&eacute; extraerle unas gotas m&aacute;s de amor&hellip;<\/p>\n<p>Al amanecer, entre trinos de p&aacute;jaros, volv&iacute; a mamarle el glande y recorrer su tronco y bolas con mi lengua, de tal manera que al despertar ya estaba listo para darme unos buenos d&iacute;as. Nos ba&ntilde;amos y enjabonamos uno al otro, nos secamos para ponernos el traje de ba&ntilde;o y nadar un rato en la alberca. Desayunamos y salimos a pasear mezcl&aacute;ndonos con los dem&aacute;s turistas. Despu&eacute;s de comer regresamos llenos de felicidad por haber consumado nuestro deseo. Cuando me dej&oacute;, a una cuadra de mi casa, me quit&eacute; la sortija y la pulsera, las ech&eacute; a la maleta y camin&eacute; a&uacute;n borracha del amor que abrev&eacute; de ese hombre. Hubo otras pocas veces m&aacute;s, pero ninguna tan bella como la Luna de miel a la luz de la luna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Esta es una narraci&oacute;n que trat&oacute; de ser real, pero, sin duda, est&aacute; mezclada con algunas fantas&iacute;as ya que durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de lo ocurrido nunca anot&eacute; algo al respecto y s&oacute;lo recordaba para masturbarme, pero como a veces era muy reiterativa, al concluir mis ratos de lujuria dedicados al autoplacer, me preguntaba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2603,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22467","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2603"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22467\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}