{"id":22471,"date":"2020-01-19T23:00:00","date_gmt":"2020-01-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2025-02-28T09:49:27","modified_gmt":"2025-02-28T08:49:27","slug":"madura-pierde-la-verguenza-entre-otras-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/madura-pierde-la-verguenza-entre-otras-cosas\/","title":{"rendered":"Madura pierde la verg\u00fcenza entre otras cosas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22471\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ese verano Jorge, mi marido, y yo pasamos una semana en un precioso hotel en los Monta\u00f1as. A Jorge le encanta la monta\u00f1a. A m\u00ed me gusta el paisaje pero sin su entusiasmo. Yo estoy encantada de dejarle a \u00e9l trepar por las rocas y competir con las cabras montesas en su territorio. Adem\u00e1s, aunque no gorda, estoy un poquito entrada en carnes y con el bien desarrollado trasero no estoy para saltar de pe\u00f1a en pe\u00f1a. Antes de salir de vacaciones, ya nos hab\u00edamos puesto de acuerdo que \u00e9l pod\u00eda ir a escalar cuanto quisiera, yo me quedar\u00eda en el hotel, tomando el sol en la piscina y leyendo algunas novelas. Jorge se iba alrededor de las once de la ma\u00f1ana y sol\u00eda llegar a de seis a siete de la tarde. Tomaba una ducha, nos cambi\u00e1bamos, bajamos a cenar y luego nos qued\u00e1bamos un rato en la terraza tomando caf\u00e9 y una copa. La primera noche hicimos el amor, pero la segunda y tercera noche Jorge dec\u00eda que estaba reventado de tanto trepar como hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>El cuarto d\u00eda continuamos con nuestra rutina. Despu\u00e9s de desayunar juntos, Jorge se fue a escalar, a eso de las once y media yo baj\u00e9 a la piscina que estaba pr\u00e1cticamente vac\u00eda. Coloqu\u00e9 una tumbona, me tend\u00ed con la cabeza a la sombra y empec\u00e9 a leer mi novela que no era ninguna gran cosa: Una historia de una periodista alemana viajando por Marruecos a principios de siglo. La alemana encuentra una tribu de Tuaregs y se enamora del Jeque; el Jeque no solo es guap\u00edsimo, si no que en vez de oler a esti\u00e9rcol de camello y sudor de tres semanas, va siempre limp\u00edsimo, con sedosas t\u00fanicas y huele a frescas hierbas humedecidas por el roc\u00edo del alba. El jeque es un moro dominante que nada m\u00e1s ve a las mujeres como objeto sexuales. Al ver a la germana se prenda de ella y la convierte en su esclava. La novela no proporcionaba detalles de las actividades sexuales. Describ\u00eda cabalgadas por el desierto, rom\u00e1nticos ocasos en oasis paradisiacos, hashish, fru-frus de sedas, abundantes cojines sobre el suelo de la tienda, abrazos de \u00e9xtasis&#8230; pero por a pesar de la falta de \u00e9nfasis sexual, yo la estaba encontrando tremendamente er\u00f3tica y excitante; sin darme cuenta estaba restregando mis muslos.<\/p>\n<p>Al notarlo, inmediatamente baje el libro para ver si alguien me hab\u00eda visto. La piscina segu\u00eda pr\u00e1cticamente vac\u00eda excepto por un adonis que estaba haciendo gimnasia. No me estaba mirando y no parec\u00eda que hubiese notado nada. Era un chico joven (yo tengo treinta y ocho a\u00f1os, as\u00ed que veo m\u00e1s &#8220;j\u00f3venes&#8221; de los que ve\u00eda antes), deb\u00eda estar por los veintid\u00f3s, veintitr\u00e9s a\u00f1os. Era alto, rubio, tostado por el sol, obviamente hacia pesas, pues cada m\u00fasculo de su cuerpo estaba bien marcado y desarrollado; los brazos y muslos particularmente grandes y fuertes. Llevaba un min\u00fasculo biquini, azul oscuro, bien distendido y estirado por el &#8220;paquete&#8221; entre las piernas. Mientras yo hacia este examen, me puse colorada. La verdad es que no soy particularmente pacata, pero soy un ama de casa, respetable miembro de la sociedad, entrada en a\u00f1os y carnes y normalmente no eval\u00fao a cada chico que veo como si fuera un semental listo para hacer copular. Decididamente la novela me estaba poniendo tonta. Volv\u00ed a mis desiertos, oasis, y puestas de sol.<\/p>\n<p>Al poco tiempo baj\u00e9 el libro para mirar al chico. \u00c9l segu\u00eda haciendo sus ejercicios pero ahora estaba solo a tres o cuatro metros de m\u00ed. Hacia flexiones \u00a1Dios que trasero! Abdominales \u00a1caray ten\u00eda la tripa como una tabla! Los b\u00edceps \u00a1Jes\u00fas, que brazos! La verdad es que cada parte y m\u00fasculo de su cuerpo estaban pero que muy bien, adem\u00e1s con los ejercicios se hab\u00eda puesto sudoroso y con el sol reflej\u00e1ndose en las gotitas de sudor, resplandec\u00eda como un dios griego. Quiz\u00e1s no era la novela, quiz\u00e1s mi calentura se deb\u00eda a la altura, las monta\u00f1as&#8230; \u00a1Carmen! \u00a1A tus ocasos, dunas, d\u00e1tiles y hur\u00edes!<\/p>\n<p>O\u00ed un chapoteo, el chico se deb\u00eda de haber cansado despu\u00e9s de tanta gimnasia y se hab\u00eda tirado a la piscina. Parec\u00eda nadar muy bien, claro que con esos musculazos cualquiera&#8230; Hizo unos largos, sali\u00f3 y se tumb\u00f3 sobre una toalla a dos metros de m\u00ed. As\u00ed tumbado boca arriba, vi\u00e9ndole desde sus pies, admiraba aquellos muslos s\u00f3lidos como columnas con m\u00fasculos esculpidos a cincel. Puestos a admirar, el bulto en el biquini tambi\u00e9n era digno de admiraci\u00f3n y si estaba as\u00ed despu\u00e9s del agua fr\u00eda de la piscina&#8230; Yo ya no sab\u00eda que hacer estaba totalmente excitada. Lo \u00fanico que se me ocurri\u00f3 fue quitarme el sujetador del biquini coger aceite bronceador y restregarme los pechos como una tonta. De repente el Adonis muscular se levant\u00f3 se acerc\u00f3 a m\u00ed, extendi\u00f3 sus manos hacia mi botella de bronceador y, sin perder el tiempo con introducciones, dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe ayudo?<\/p>\n<p>Yo, en un ataque de dignidad, estuve a punto de mandar a aquel ni\u00f1ato, que se permit\u00eda el lujo de tutearme, a tomar viento. \u00bfQue se hab\u00eda cre\u00eddo? Jorge es ingeniero, ocupa un alto cargo en el ministerio, conocemos a personas importantes, yo soy la distinguida esposa de un alto funcionario y \u00a1el ni\u00f1ato me tuteaba! Actuando en consecuencia, sin decir palabra, con superioridad, le tend\u00ed la botella del bronceador. \u00c9l la cogi\u00f3, derram\u00f3 algo de aceite en sus manos, se puso detr\u00e1s de m\u00ed y empez\u00f3 a darme un masaje en la espalda. Yo me qued\u00e9 un poco decepcionada, cuando \u00e9l me ofreci\u00f3 su ayuda yo esta toc\u00e1ndome los pezones, pens\u00e9 que \u00e9l iba a continuar, sin embargo estaba trabajando mi espalda. A pesar de mi decepci\u00f3n inicial, el ni\u00f1o sab\u00eda lo que hac\u00eda, magistralmente mov\u00eda sus manos, ora acariciando ora estrujando; de vez en cuando, las yemas de sus dedos se insinuaban por mi cuello. La mezcla de caricias y masaje no ayud\u00f3 a calmar mi calentura; por fin el Adonis, con mucho cuidado, rozo mis pezones, al mismo tiempo se inclin\u00f3 y junto a mi o\u00eddo, dulcemente dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSubes a mi habitaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00a1Caray! Una cosa es tener fantas\u00edas con jeques de papel durante sobrecogedores ocasos, y otra cosa es saber qu\u00e9 hacer si algo incre\u00edble te sucede a ti misma. A mis treinta y ocho a\u00f1os ya no estoy en edad de merecer, y a parte de alg\u00fan bastorro por la calle alabando a grandes gritos el bamboleo de mis pechos o el contoneo de mi trasero, hace tiempo que no he tenido que sufrir un avance sexual. El chaval estaba muy bien; por la forma en que hablaba y se comportaba, claramente era educado, se me hacia la boca agua de lim\u00f3n mirando aquellos musculazos. Pero, por otro lado, yo era la respetable esposa de un alto funcionario, una mujer mayor, de respetable y respetada condici\u00f3n social, casada, cat\u00f3lica y responsable, as\u00ed que inmediatamente establec\u00ed las diferencias y le puse en su sitio; con voz firme dije:<\/p>\n<p>\u2014No, ven t\u00fa a la m\u00eda.<\/p>\n<p>Al o\u00edrme decir aquello con tanta desfachatez me quede de piedra. \u00a1Que golfa! \u00a1Que perdida! \u00a1Que guarra! Bueno de piedra, de piedra, tampoco me qued\u00e9, porque nada m\u00e1s decirlo me puse el sujetador del biquini, met\u00ed deprisa todas las cosas en mi bolsa y fuimos a la habitaci\u00f3n. Entramos, cerr\u00e9 con llave y le dije:<\/p>\n<p>\u2014Estamos aqu\u00ed con una condici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCual?<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa haces todo lo que diga yo y nada m\u00e1s que lo que yo te diga.<\/p>\n<p>Es una buena cosa que yo nunca he cre\u00eddo en marcianos, telepat\u00edas u otras majader\u00edas por el estilo, porque si no&#8230; tendr\u00eda que pensar que alguien estaba controlando mi mente. \u00a1Yo que siempre he sido tan recatada y discreta! De alguna forma, o las puestas de sol, o los d\u00e1tiles, o los jeques dominantes se me hab\u00edan subido a la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto tiempo vais a estar aqu\u00ed? -Pregunto el Adonis<\/p>\n<p>\u2014Y a ti, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s te da?<\/p>\n<p>\u2014Porque acepto tu condici\u00f3n \u00fanicamente si ma\u00f1ana t\u00fa haces todo lo que yo te diga y nada m\u00e1s que lo que te diga yo.<\/p>\n<p>\u2014Vale, estamos de acuerdo.<\/p>\n<p>\u00a1Incre\u00edble! Si hace dos d\u00edas alguien me hubiera dicho que mirara una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica, probablemente le habr\u00eda abofeteado y ahora le estaba diciendo al ni\u00f1ato-adonis del que no sab\u00eda ni su nombre, que ma\u00f1ana seria su esclava sexual y har\u00eda todo lo que \u00e9l me pidiera.<\/p>\n<p>\u2014Coge lo que quieras del minibar. Me voy a dar una ducha r\u00e1pida para quitar el bronceador.<\/p>\n<p>Como una loca entr\u00e9 en el cuarto de ba\u00f1o, me quite el biquini, me duche en treinta segundos me seque en un tiempo r\u00e9cord y sal\u00ed, completamente desnuda, a ver al ni\u00f1ato aquel.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gusto?<\/p>\n<p>\u2014Me encantas, sobre todo tus pechazos y tus nalgas.<\/p>\n<p>\u2014Vale chato, haz posturitas y ens\u00e9\u00f1ame esos musculazos que tienes.<\/p>\n<p>Mientras dec\u00eda esto me sent\u00e9 en la cama, me acariciaba el sexo y me dispuse a hacer de espectadora. \u00c9l se pon\u00eda de perfil, contra\u00eda ora los b\u00edceps, ora los abdominales, me mostraba un trapecio y&#8230; \u00a1que gl\u00fateos! La verdad es que el ni\u00f1o estaba para com\u00e9rselo.<\/p>\n<p>\u2014Anda ven aqu\u00ed y dame besos en la entrepierna.<\/p>\n<p>El vino a la cama, me separo las piernas y con gran suavidad y ternura me besaba los muslos, la ingle, con sus labios acariciaba mi vulva mientras met\u00eda sus poderosas manos por debajo de mis nalgas y, suavemente, las levantaba para mejor exponer mi sexo. Con gran paciencia su lengua iba y ven\u00eda: los muslos, los labios, poco a poco empez\u00f3 a insinuar su lengua entre los labios, yo empezaba a anticipar cuando tocar\u00eda mi cl\u00edtoris. \u00c9l sigui\u00f3 pacientemente, yo estaba a punto de chillar \u00a1ch\u00fapame el cl\u00edtoris! Cuando \u00e9l abri\u00f3 mi vulva, y como animal sediento empez\u00f3 a chup\u00e1rmelo. Cambio de juego, alternaba lametazos y chupadas del cl\u00edtoris con hondas metidas de lengua en la vagina mientras con sus manos amasaba mis nalgas y de vez en cuando pon\u00eda un dedo haciendo presi\u00f3n en mi culo. Yo estaba como loca, me frotaba los pechos, me relam\u00eda los labios, la cabeza me daba vueltas.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, sigue, sigue, chupa, chupa. \u00a1Aahhh!<\/p>\n<p>Yo que raramente tengo orgasmos acababa de tener uno impresionante en tiempo r\u00e9cord. Cuando me recupere, dije:<\/p>\n<p>\u2014Gracias guapo, ahora quiero ver que es lo que tienes que ofrecer.<\/p>\n<p>Sin m\u00e1s ceremonia le quite su biquini.<\/p>\n<p>\u00a1Madre del amor hermoso! \u00a1Que instrumento! No es que yo sea una experta, pero aquel nabo era varios cent\u00edmetros m\u00e1s largo que el de Jorge y, sobre todo, era casi el doble de grueso. No s\u00e9 si se pueden hacer pesas con ese \u00f3rgano, pero algunos ejercicios especiales ya deb\u00edan hacer para tenerlo as\u00ed. Adem\u00e1s, el ni\u00f1o se afeitaba o depilaba todo el pubis y aquella verga imperial estaba tan carente de vello como la de un bebe. Afortunadamente, por su tama\u00f1o nadie la confundir\u00eda con la de un bebe. Cog\u00ed el verg\u00f3n con ambas manos y con temblorosa admiraci\u00f3n lo desencapulle. \u00a1Qu\u00e9 maravilla! No pude contenerme y empec\u00e9 a chuparlo. Poco a poco me lo met\u00ed en la boca. Por muchos esfuerzos que hice no consegu\u00ed poner dentro m\u00e1s de media polla. Antes de que se me dislocara la mand\u00edbula saque la picha.<\/p>\n<p>\u2014Anda capullo, ponte a cuatro patas y da vueltas a la habitaci\u00f3n como un perrito.<\/p>\n<p>\u00c9l se baj\u00f3 de la cama, y empez\u00f3 a andar a gatas por la habitaci\u00f3n. No s\u00e9 qu\u00e9 me excitaba m\u00e1s, mi comportamiento irresponsable y alocado, la idea de que aquel magnifico ejemplar de belleza humana estaba all\u00ed obedeci\u00e9ndome a m\u00ed, poni\u00e9ndose a mi completa disposici\u00f3n o el ver, seg\u00fan se mov\u00eda, por debajo de sus tersos gl\u00fateos, como los colgantes huevos se bamboleaban mientras su enhiesta y amenazante picha imperial le tocaba el ombligo. Si poderme contener me baje de la cama y me sent\u00e9 a caballito sobre \u00e9l. Mientras \u00e9l andaba yo le daba azotes en las nalgas.<\/p>\n<p>\u2014Demu\u00e9strame lo fuerte que eres, \u00a1f\u00f3llame de pie!<\/p>\n<p>Sin decir palabra, se puso en pie, me cogi\u00f3 por los sobacos y me levanto como una pluma (como ya he dicho, hace a\u00f1os que dejaron de compararme con una pluma), coloco mis piernas alrededor de su cintura y sin comentarios ni proleg\u00f3menos, de una embestida, me ensart\u00f3 con su poll\u00f3n. \u00a1Bendito ni\u00f1o! Menos mal que de mi orgasmo anterior estaba bien lubricada; si no all\u00ed me despelleja la vagina de por vida. Me qued\u00e9 sin aliento, pero antes de que pudiera recobrar la respiraci\u00f3n \u00e9l ya estaba diestramente moviendo mis nalgas con sus potentes brazos ensart\u00e1ndome y desensart\u00e1ndome de su divino instrumento. Me mov\u00eda en el aire, sin ning\u00fan esfuerzo, como si fuera una mu\u00f1equita. Yo notaba sus test\u00edculos golpe\u00e1ndome el culo, mis pechos aplastados contra sus poderosos pectorales, mis manos agarradas a su cuello y mi boca fundida con la suya. Empez\u00f3 con un ritmo lento, pero sobre ese ritmo, como un nuevo Beethoven compuso una sinfon\u00eda. \u00a1Que virtuoso! Con un crescendo lento pero sostenido, sin cambios bruscos, aceleraba y aceleraba hasta que yo note algo creciendo en mi vagina, hinch\u00e1ndose y, por fin, como ese algo estallando en mi vagina y se extendi\u00e9ndose por todo mi cuerpo. En ese preciso momento \u00e9l me meti\u00f3 un dedo en el culo y me dio a\u00fan m\u00e1s placer. No s\u00e9 cu\u00e1nto dur\u00e9 as\u00ed, yo estaba traspuesta, ensimismada en mi placer.<\/p>\n<p>Cuando recobre el uso de la palabra lo \u00fanico que pode decir fue:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Gracias! Nunca en mi vida se me hab\u00edan follado as\u00ed, ni nunca hab\u00eda tenido dos orgasmos seguidos tan intensos.<\/p>\n<p>Por primera vez desde que est\u00e1bamos en la habitaci\u00f3n \u00e9l habl\u00f3 para expresar un pensamiento profundo:<\/p>\n<p>\u2014Te quiero encular.<\/p>\n<p>\u2014Ni hablar, a m\u00ed nunca me han dado por el culo. Primero la idea me da mucho asco, y segundo una amiga m\u00eda, a la que el cabr\u00f3n de su marido la fuerza a tomar da por el culo de vez en cuando, dice que duele mucho. Pero me puedes follar como a una perra.<\/p>\n<p>\u00c9l ni protesto ni insisti\u00f3. Yo me puse a cuatro patas en el suelo y \u00e9l me ensart\u00f3 desde atr\u00e1s. \u00a1Qu\u00e9 maravilla! Aquella verga m\u00e1gica parec\u00eda poderse mantener empalmada para siempre. \u00c9l empez\u00f3 otra vez con su mete y saca r\u00edtmico. Se inclin\u00f3 sobre mi espalda y mientras me besuqueaba el cuello y las orejas con sus manos ora acariciaba mis pechos, ora los estrujaba con fuerza. Aquellas pruebas de destreza manual no le imped\u00edan seguir con su magn\u00edfico crescendo. Yo cre\u00eda que me iba a desfondar la vagina, \u00e9l baj\u00f3 una mano y empez\u00f3 a frotar mi cl\u00edtoris&#8230; Qu\u00e9 b\u00e1rbaro, como conoc\u00eda el cuerpo de la mujer. \u00a1C\u00f3mo me manejaba! Me tocaba como el virtuoso toca su viol\u00edn, con la presi\u00f3n justa, en el sitio preciso y en el momento adecuado. Una tercera y a\u00fan m\u00e1s poderosa explosi\u00f3n recorri\u00f3 mi cuerpo, al mismo tiempo \u00e9l grito \u00a1Siiii! y exploto dentro de m\u00ed y los dos ca\u00edmos al suelo al un\u00edsono.<\/p>\n<p>Cuando recobre algunas fuerzas, como pude me sub\u00ed a la cama completamente exhausta. Mientras me aupaba a la cama \u00e9l sob\u00f3 mis nalgas y dijo.<\/p>\n<p>\u2014Tienes un culazo precioso. Me vuelve loco, te quiero encular.<\/p>\n<p>Con mis \u00faltimas energ\u00edas grite:<\/p>\n<p>\u2014Ya te he dicho que no, que me da mucho asco y adem\u00e1s duele.<\/p>\n<p>El no protesto, ni insisti\u00f3. Se limit\u00f3 a decir bajito:<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana&#8230;<\/p>\n<p>Sin decir m\u00e1s, se puso su min\u00fasculo biquini azul, me dio un beso en la frente un cari\u00f1oso azote en las nalgas y con un \u00a1hasta ma\u00f1ana! se fue. Yo, exhausta, saciada, feliz, relajada como no lo hab\u00eda estado nunca me quede dormida.<\/p>\n<p>Cuando despert\u00e9, eran m\u00e1s de las cinco. Llame a recepci\u00f3n y ped\u00ed que mandaran a alguien a hacer la habitaci\u00f3n otra vez. Corr\u00ed a ducharme, sal\u00ed de la ducha a tiempo de abrir a la camarera&#8230; Mientras ella hacia la habitaci\u00f3n yo me arregle y maquille, me sent\u00eda guapa, atractiva, deseable y deseada, as\u00ed que me puse un vestido que me estaba un poco ajustado y resaltaba mis curvas, con amplio escote y corta falda. Remate con unos zapatos de tac\u00f3n alto. Me mire en el espejo y pens\u00e9:<\/p>\n<p>Un poco jamona, pero&#8230; \u00a1que buenas carnes para quien las sepa aprovechar!<\/p>\n<p>Le di una propina a la camarera y baje a la terraza a tomar el fresco (\u00a1para fresca yo!) y un aperitivo mientras esperaba a Jorge como hab\u00eda hecho otras tardes. En mi estado de \u00e1nimo, casi me hubiera parecido natural que todos los machos que pasaban por la terraza vinieran a decirme que me deseaban y me encontraban irresistible. Mire el reloj, las seis y media, \u00a1magnifico! Hab\u00eda llegado a tiempo para no levantar sospechas en Jorge. Mientras esperaba, segu\u00eda sin poder explicarme que es lo que hab\u00eda pasado por mi cabeza, como pod\u00eda yo haber hecho una cosa as\u00ed. Al mismo tiempo sent\u00eda una sensaci\u00f3n de plenitud y satisfacci\u00f3n que me vacunaba contra excesos anal\u00edticos.<\/p>\n<p>Jorge lleg\u00f3, contento y sudoroso.<\/p>\n<p>\u2014Hola cari\u00f1o, no te beso que vengo pringoso. Voy arriba a ducharme y bajo enseguida.<\/p>\n<p>Al cabo de media hora, bajo Jorge.<\/p>\n<p>\u2014Carmen, me lo he pasado de maravilla, he encontrado unas cascadas y unas grutas preciosas, pero vengo muerto. Que te parece si hacemos una merienda cena, y mientras comemos te cuento lo que he visto.<\/p>\n<p>Pedimos unas cervezas, aperitivos y un par de bocadillos. \u00c9l me contaba con todo lujo de detalles y obvio entusiasmo las cornisas, cascadas, restos de hielo, musgos, helechos, grutas y otros descubrimientos. Tengo que confesar, que no prestaba mucha atenci\u00f3n. Hacia esfuerzos para, mientras pensaba en aquellos m\u00fasculos exquisitos y aquella polla gloriosa, poner cara de atender a lo que dec\u00eda Jorge. De repente, mientras pensaba en el \u00f3rgano maravilloso record\u00e9 las frases del adonis: &#8220;Te quiero encular&#8221;. &#8220;Ma\u00f1ana\u2026&#8221;<\/p>\n<p>\u00a1Y yo hab\u00eda prometido que ma\u00f1ana har\u00eda todo lo que \u00e9l quisiera! Sin darme cuenta, al pensar en aquel gigantesco instrumento entrando por mi virginal trasero se me escapo un grito. Jorge, solicito, pregunto:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te pasa Carmen?<\/p>\n<p>\u2014Nada, nada, ha sido un pinchazo de repente, pero ya ha pasado.<\/p>\n<p>Acabamos nuestra merienda-cena y subimos a nuestra habitaci\u00f3n. El &#8220;te quiero encular&#8221; no se apartaba de mi mente y notaba como un cosquilleo en el trasero. En nuestra habitaci\u00f3n mientras me desnudaba segu\u00eda pensando en aquel instrumento glorioso y en el &#8220;te quiero encular&#8221;. Un picor extra\u00f1o se apodero de mis nalgas. Jorge se ech\u00f3 en la cama y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Carmen, lo siento si parece que no te hago caso. Si quieres hacemos el amor, pero la verdad es que yo estoy muy reventado y ma\u00f1ana me gustar\u00eda salir temprano para tener m\u00e1s tiempo el ultimo d\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras \u00e9l hablaba, mi picor aumentaba y con disimulo segu\u00eda rasc\u00e1ndome el trasero. Con mi voz m\u00e1s dulce y amorosa conteste.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes cari\u00f1o. Tambi\u00e9n podemos hacer el amor en casa y&#8230; tampoco venimos a las monta\u00f1as todos los d\u00edas. Lo importante es que t\u00fa descanses bien para que ma\u00f1ana est\u00e9s mucho tiempo en la monta\u00f1a y disfrutemos mucho los dos.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1, espero les haya gustado, no doy cam, ni mi n\u00famero de celular, cualquier comentario a Carmenmaduraj@homail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Ese verano Jorge, mi marido, y yo pasamos una semana en un precioso hotel en los Monta\u00f1as. A Jorge le encanta la monta\u00f1a. A m\u00ed me gusta el paisaje pero sin su entusiasmo. Yo estoy encantada de dejarle a \u00e9l trepar por las rocas y competir con las cabras montesas en su territorio. 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