{"id":22492,"date":"2020-01-23T23:00:00","date_gmt":"2020-01-23T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-01-23T23:00:00","modified_gmt":"2020-01-23T23:00:00","slug":"a-la-proxima-me-la-metes-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/a-la-proxima-me-la-metes-4\/","title":{"rendered":"A la pr\u00f3xima \u00a1me la metes! (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"22492\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Diego ya hab&iacute;a alabado suficientemente mi casa, aunque segu&iacute;a impresionado con la cantidad de mariconadas que yo ten&iacute;a, incluida la moto, una consola nintendo, literalmente centenas de juegos, computador, videos, etc&#8230; No hab&iacute;a riesgo de que de las casas vecinas se percataran que hab&iacute;a alguien ac&aacute; (haciendo adem&aacute;s lo que hac&iacute;amos); primero, a nadie le importaba un puto bledo en este lugar, y adem&aacute;s, los alrededores de la casa eran un campo libre de 10.000 metros cuadrados, es decir desde la reja de acero 2,5 metros de alto hasta la entrada de mi casa hab&iacute;an 300 metros.<\/p>\n<p>Diego me hab&iacute;a dicho que sus pap&aacute;s eran empleados y por tanto de esa situaci&oacute;n econ&oacute;mica nuestras familias estaban a mucha distancia una de la otra. Poco me importaba esa mierda, siempre pens&eacute; que mis pap&aacute;s eran millonarios, no uno sino los dos, pero yo no era millonario.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, ya que estamos con el porro, &iquest;quieres una cerveza? &mdash;ofrec&iacute;.<\/p>\n<p>Me sonri&oacute; con su sonrisa preciosa gracias a la cual le brillaban sus blanqu&iacute;simos dientes.<\/p>\n<p>Ten&iacute;amos las toallas puestas como togas romanas, le pas&eacute; unas zapatillas y partimos a la cocina, tom&eacute; la precauci&oacute;n de abrir las ventanas para que el olor del porro se fuera. Yo sab&iacute;a que mis papas, ambos, eran de porro frecuente, pero eran muy precavidos en que mi hermana y yo no nos percat&aacute;semos, pero el olor y las briznitas dejadas descuidadamente en el cenicero, eran claros indicios de lo que ocurr&iacute;a y por lo que mi hermana y yo nos hac&iacute;amos los tontos. Estoy seguro que adem&aacute;s hab&iacute;a tambi&eacute;n en ellos algo de coca&iacute;na.<\/p>\n<p>Prendimos el cigarrillo de marihuana, destapamos las cervezas, y empezamos a beber la cerveza y aspirar el picante humo del canuto. Para m&iacute; bastaron s&oacute;lo tres chupadas para quedar tremendamente colocado, tos&iacute; como si me estuviera &laquo;dando la p&aacute;lida&raquo; (2), logr&eacute; recuperarme y no di para una cuarta aspirada. Diego lleg&oacute; s&oacute;lo a cinco, las que aspiraba profundamente, se le llenaban los ojos de l&aacute;grimas. Tosi&oacute; intensamente.<\/p>\n<p>El silencio se fue apoderando de nosotros, en tanto las sensaciones de todo el entorno se hac&iacute;an m&aacute;s intensas. El ruido del refrigerador se hizo m&uacute;sica, las luces de la cocina se hac&iacute;an m&aacute;s brillantes, y los olores del ambiente, incluidas las frutas, nos invad&iacute;an a torrentes. Tuve a&uacute;n el &aacute;nimo de proponerle que fu&eacute;ramos a ver televisi&oacute;n a mi dormitorio. Nos dirigimos all&aacute; y apreci&eacute; su cuerpo delgado y bien formado, poniendo especial atenci&oacute;n a su trasero. Nos recostamos en la cama, prendimos la tele, hicimos zapping entre varios canales y nos quedamos con MTV que estaba tocando un especial de rock pesado (no me gustaba, pero a Diego s&iacute;); las luces bailaban al ritmo de la banda de heavy metal. Yo me qued&eacute; pegado a la tele, las im&aacute;genes eran alucinantes y me empec&eacute; a hacer parte de ellas, estir&eacute; mi mano y alcanc&eacute; la de Diego, que la acept&oacute; sin reparos y, al contrario, me la apret&oacute; y se aferr&oacute; a m&iacute;. Me volte&eacute; y lo mir&eacute; a la cara. Estaba yo pasmado con este muchacho a mi lado que se me apeg&oacute;, me brindaba su calor, y respond&iacute;a a mi mirada con el mismo encantamiento que el que yo sent&iacute;a por &eacute;l. Apoy&oacute; su cabeza en mi hombro, pude oler su cuerpo, y el entrelazado de sus cabellos ordenados de manera tan armoniosa me ten&iacute;a hipnotizado. Levant&eacute; mi brazo y lo tom&eacute; del ment&oacute;n, levant&aacute;ndole la cara hacia m&iacute; para perderme en sus ojos verdes, hermosamente alargados. Su boca fue mi centro de atracci&oacute;n, me fui acercando lentamente hasta que nuestros labios se quedaron tocando como si fuera el primer beso, estir&oacute; su mano, aferr&aacute;ndome de la nuca me atrajo hacia &eacute;l y presion&oacute; sus labios contra los m&iacute;os con mucha fuerza e intensidad, abr&iacute; mi boca y &eacute;l la suya, nuestras lenguas se extendieron como buscando agua con miel, nos empezamos a besar, un beso sensual, apasionante, sobrecogedor. Lo abrac&eacute; apret&aacute;ndolo contra m&iacute;, deseaba sentir el m&aacute;ximo de su cuerpo contra el m&iacute;o y &eacute;l tambi&eacute;n lo deseaba, nos apegamos y lo empuj&eacute; con mis caderas, mi pene ya estaba erecto, igual el suyo, dos palos r&iacute;gidos que luchaba un apasionante combate a trav&eacute;s de las toallas que cubr&iacute;an nuestros cuerpos. Me arrebat&oacute; la m&iacute;a dej&aacute;ndome completamente desnudo, igual hice yo y nos volvimos a atacar deseosamente. Nuestras lenguas luchaban su propio combate y nuestras manos exploraban todos los territorios que nos dej&aacute;bamos conquistar. Diego fue directo a mi trasero, meti&oacute; el canto de su mano entre los cachetes y yo conquist&eacute; sin represalia alguna al guerrero que ten&iacute;a entre sus piernas. Con mi mano libre, fui hasta su culo e imit&eacute; lo que &eacute;l me hac&iacute;a, se desembaraz&oacute; de su brazo que ten&iacute;a sujeta mi cabeza y se fue directamente a mi pene, la masturbaci&oacute;n lenta y mutua as&iacute; como la sensaci&oacute;n de nuestros traseros era estremecedora. Met&iacute; una de mis piernas entre las de &eacute;l y levant&eacute; una de ellas con la m&iacute;a, esto hizo m&aacute;s espacio para que las intrusas manos que merodeaban nuestros culos avanzaran a terrenos m&aacute;s secretos, pero igualmente dispuestos a ser conquistados.<\/p>\n<p>&mdash; Diego, ehh&#8230; humm&hellip; &iquest;te puedo tocar tu hoyo?<\/p>\n<p>Me sonri&oacute; con una amplia sonrisa:<\/p>\n<p>&mdash; Marcelo, &iquest;te puedo tocar tu hoyo?<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; a mi vez, al tiempo que lo volv&iacute;a a besar.<\/p>\n<p>Diego explor&oacute; todo mi culo, y me toc&oacute; all&iacute; en medio, pude sentir que uno de sus dedos me acariciaba el ano con una suavidad infinita, la misma que yo estaba aplicando a su juvenil agujero. El calor que emanaba de all&iacute; era sobrecogedor, pude sentir el gemido de Diego al mismo tiempo que el m&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash; Mmmmm!&#8230;<\/p>\n<p>Su pene entre mis manos me ten&iacute;a enloquecido. Todas aquellas fantasiosas im&aacute;genes de mi obsesiva mente volvieron como una arrolladora necesidad.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Chupar una buena polla!<\/p>\n<p>Dej&eacute; el beso que nos ten&iacute;a tan unidos, y fui hasta su cuello, lo bes&eacute;. Su pecho, lam&iacute; sus tetillas. Diego pareci&oacute; entender, se puso de espaldas, abri&oacute; sus piernas al m&aacute;ximo y solo se hizo v&iacute;ctima de mis movimientos. En sus tetillas me detuve un buen rato, hasta dej&aacute;rselas r&iacute;gidas, segu&iacute; hasta su ombligo y hund&iacute; mi lengua all&iacute;, Diego s&oacute;lo respond&iacute;a con quedos gemidos.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Aah, aah, aah, awh!<\/p>\n<p>Le agarr&eacute; el pene lo que hizo que saltara como electrizado, se lo mir&eacute; a gusto y se lo acarici&eacute; como si fuera un peluche nuevo y muy querido, la piel que le recubr&iacute;a el glande estaba muy estirada sobre el casco que era su cabeza y se la retraje hacia abajo para hacerlo aparecer. Rubicunda y h&uacute;meda. Me acerqu&eacute; y le di un ligero leng&uuml;etazo que hizo que Diego se estremeciera. Con mi lengua le lam&iacute; todo su glande ya h&uacute;medo, se lo limpi&eacute; de jugos y dej&eacute; mi saliva all&iacute;. Llegu&eacute; a sus huevos que ten&iacute;a una suave pelusa y extend&iacute; por ellos mi lengua, las arrugas de su bolsa se las sent&iacute; una por una. Volv&iacute; a su verga pasando mi lengua por toda ella, hasta que alcanc&eacute; la cabeza, Diego tiritaba y gem&iacute;a, apretando sus manos contra las toallas h&uacute;medas a cada leng&uuml;etazo y est&iacute;mulo que le propinaba. Abr&iacute; mi boca y tomando su glande desnudo con mis labios se lo sujet&eacute;, el sabor de sus jugos invadi&oacute; mi boca, no iba a renunciar a mis tempranas obsesiones. Le pas&eacute; mi lengua por todo el cipote que esta vez estaba dentro de mi boca. Y lo deslic&eacute; dentro de mi lujuriosa y c&aacute;lida caverna hasta casi tocar mi garganta, una arcada me recorri&oacute; el cuerpo, deb&iacute; retroceder un poco, mi total falta de experiencia me hab&iacute;a traicionado, s&oacute;lo me detuve para recuperarme de la desagradable sensaci&oacute;n, y segu&iacute; en mi empe&ntilde;o, empec&eacute; a meterlo y sacarlo de mi boca lentamente primero y luego alcanc&eacute; un febril ritmo. Diego s&oacute;lo era capaz de emitir sonidos guturales mientras lo masturbaba con mi boca, cada vez iba m&aacute;s adentro y aunque las arcadas se repet&iacute;an eran cada vez menos intensas, hasta que ya no las sent&iacute; y pod&iacute;a hacerlo llegar hasta m&aacute;s all&aacute; de mi glotis y a&uacute;n hacer llegar mis labios hasta la base de su miembro, en que sent&iacute;a la pelusilla de su pubis que me cosquilleaba la nariz. Llegu&eacute; a forzar hasta meterlo todo dentro de mi boca, y hasta casi la mitad de sus escroto pude meter en mi boca en tanto sent&iacute;a que su palo me entraba entero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Oye!, &iexcl;para, para!&#8230; aaaghh&#8230; yo&hellip; yo&hellip; yoo&#8230; yooooo voy a acabar, aghhh!!, hoa&#8230; fffhj!<\/p>\n<p>Sent&iacute; que nada me detendr&iacute;a, cuatro o cinco entradas y salidas m&aacute;s de mi boca y Diego levant&oacute; sus caderas y estall&oacute; con un chorro que me invadi&oacute; la boca, bajando directamente por mi garganta hasta mi est&oacute;mago, segu&iacute; tragando el l&iacute;quido viscoso que sab&iacute;a a fruta no madura, los &uacute;ltimos chorros no eran tan potentes, y se quedaron sobre mi lengua, el &uacute;ltimo se escurri&oacute; de entre mis labios y qued&oacute; all&iacute;; el pene de Diego saltaba a cada bombeo de su coraz&oacute;n, mientras una gota ca&iacute;a de la punta de su ya l&aacute;nguido pene hasta su vientre, la que tambi&eacute;n lam&iacute;. Con mi boca a&uacute;n con el semen de mi amigo, me acerqu&eacute; a &eacute;l y lo bes&eacute; viciosamente, quer&iacute;a que supiera qu&eacute; era eso.<\/p>\n<p>Diego y yo &eacute;ramos claramente inexpertos, pero no ignorantes de los vericuetos en los que est&aacute;bamos adentr&aacute;ndonos. Acept&oacute; mi beso y parte de su semen pas&oacute; a su boca que no rechaz&oacute; y, al contrario, me pareci&oacute; que lo aceptaba con un deleite que yo casi envidi&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Mmmh, qu&eacute; rico, &mdash;fue lo que me dijo Diego.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;T&uacute; ya hab&iacute;as hecho esta mariconada antes?, &mdash;me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Nop!, &mdash;le respond&iacute;&mdash;, esta es mi primera vez y me ha gustado de puta madre.<\/p>\n<p>Diego hizo unas respiraciones profundas para recuperar su resuello.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y t&uacute;? &mdash;le pregunt&eacute; a mi vez.<\/p>\n<p>&mdash; No, en verdad que no, pero he hecho otras cosas, &mdash; agreg&oacute; con algo de misterio en su voz.<\/p>\n<p>No le dije nada, s&oacute;lo le hice un gesto con la cara que era claramente una demanda de mayores detalles.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Te result&oacute; muy extra&ntilde;o que te viera como cagabas?, &mdash; volv&iacute; a hacer un gesto que le daba a entender que s&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Una vez &mdash;continu&oacute;&mdash; estuve con una amiga despu&eacute;s de una fiesta, estaba s&uacute;per borracha la putona, se hab&iacute;a pasado de copas; est&aacute;bamos los dos en pelotas, y nos hab&iacute;amos pegado unas chupadas a nuestros sexos s&uacute;per ricas, estaba muy cachonda la nena y dijo que quer&iacute;a cagar, pero que le daba reparo ir al ba&ntilde;o, y la putangona, loca ella a m&aacute;s no poder, ah&iacute; mismo abri&oacute; sus patas y me dijo que le abriera la raja, &iquest;lo captas?, &mdash;asent&iacute;&mdash;, ya pues, yo, cachondo tambi&eacute;n, lo hice&hellip;, se le abri&oacute; el hoyo un poco y le qued&oacute; abierto, y le empez&oacute; a salir el moj&oacute;n, una mierda larga, as&iacute; como la tuya de antes; puta huevona, me calent&oacute; enorme, verle el hoyo que se le abr&iacute;a y se le cerraba y despu&eacute;s que apareciera esa puta mierda, me puso s&uacute;per caliente&hellip;, le mir&eacute; el hoyo, y le hab&iacute;a quedado limpiecito, puta, y no aguant&eacute;, le di un leng&uuml;etazo.<\/p>\n<p>La historia me pareci&oacute; super cochina, asquerosa en verdad, siempre la caca me ha resultado repulsiva y mucho menos excitante.<\/p>\n<p>&mdash; Y despu&eacute;s de eso, bueno&hellip; me qued&eacute; con la man&iacute;a de querer lamer un hoyo &mdash;agreg&oacute;&mdash;. Las mejores pajas me las he hecho imaginando que le estoy lamiendo el hoyo a una chavala,&#8230; o a un chico guapo &mdash;agreg&oacute; esto &uacute;ltimo insinuantemente perverso.<\/p>\n<p>Sus &uacute;ltimas palabras fueron de un magnetismo m&aacute;gico, hizo que mi pene que estaba medio lacio, se me enderezara r&aacute;pidamente, hecho que no pas&oacute; inadvertido para mi amigo, que se puso serio y me mir&oacute; fijo. Sostuve su mirada y luego percib&iacute; que algo de paralelo en las historias m&iacute;as y de &eacute;l hac&iacute;a que nuestra relaci&oacute;n se hiciera tan f&aacute;cil como era lo que estaba ocurriendo entre nosotros.<\/p>\n<p>Yo me hab&iacute;a imaginado que me met&iacute;a un pene en la boca mientras me trabajaba manualmente el m&iacute;o, el hombre acababa en mi boca, cuando &eacute;l acababa, lo hac&iacute;a yo&hellip; y esas acabadas eran de desmayo seguro. Mi amigo hab&iacute;a visto y vivido algo muy bizarro con una amiguita y eso le hab&iacute;a marcado sus fantas&iacute;as sexuales m&aacute;s secretas. Si a eso se le agregaba que mi culo era muy rico seg&uacute;n me hab&iacute;a dicho, entonces yo hab&iacute;a tenido mi sue&ntilde;o hecho realidad, &iexcl;chupar una polla!, ya era tiempo que &eacute;l tuviera su oportunidad. Iba yo ahora por caminos de solidaridad.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; con algo de perversi&oacute;n, me retraje y me puse boca abajo en la cama y abr&iacute; las piernas tanto como pude, levantando el culo, envi&aacute;ndole un mensaje que s&oacute;lo quien no estuviera all&iacute; pod&iacute;a quedar ausente de mis invitaciones,<\/p>\n<p>Diego se acerc&oacute; a m&iacute;, me bes&oacute; en los labios suavemente agregando un leng&uuml;etazo, y poni&eacute;ndose boca abajo, apoyado en sus codos me mir&oacute;, se estir&oacute; y abri&oacute; sus piernas tanto como pudo, desde la misma posici&oacute;n, adivin&eacute; que Diego quer&iacute;a ser retribuido en la sensaci&oacute;n que hab&iacute;a otorgado al dar ese leng&uuml;etazo que le dio al hoyo de su amiga. Entend&iacute;.<\/p>\n<p>Poco me cost&oacute; recogerme para llegar directamente a su culo. Si hab&iacute;a chupado un pene, por qu&eacute; no lamer un hoyo,&hellip; Siempre hay una primera vez&hellip; Adem&aacute;s era Diego&hellip; Adem&aacute;s yo quer&iacute;a hacerlo&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; Me ubiqu&eacute; entre sus piernas y se las abr&iacute; a&uacute;n m&aacute;s. La visi&oacute;n de su trasero ya abierto, entre medio se adivinaba su peque&ntilde;o agujero, fue fascinante, estir&eacute; mis manos y las pos&eacute; directamente en cada nalga. Las acarici&eacute; como se acaricia a un ni&ntilde;o, tiernamente. Estas caricias arrancaban de Diego gemidos guturales que proced&iacute;an directamente de sus pulmones. Me atrev&iacute; a abrirlo, buscando el tesoro, &iexcl;all&iacute; estaba!&#8230;<\/p>\n<p>Una peque&ntilde;a boquita, ligeramente alargada, rodeado de arrugas que converg&iacute;an directamente en una cavidad estrecha, sin un solo pelo, ligeramente m&aacute;s oscuro que el resto de su magn&iacute;fico culo. Diego hizo una asombrosa maniobra: apret&oacute; y solt&oacute; su piel; la abertura palpit&oacute; insinuante, cautivadora, enloquecedora en verdad. Le abr&iacute; un poco m&aacute;s los cachetes y se abri&oacute; como una florecita. Pude apreciar las rosadas paredes de su recto. Diego exclam&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ooohhhh&#8230; ohh, ooh!!<\/p>\n<p>Le solt&eacute; los cachetes y desapareci&oacute; la manchita rosada de sus entra&ntilde;as de en medio de su fascinante orificio; lo volv&iacute; a abrir y apareci&oacute; de nuevo. Jugu&eacute; un rato con esta aparici&oacute;n. Al fin, me acerqu&eacute; al incre&iacute;blemente atractivo agujero, y deposit&eacute; un beso all&iacute; con mis labios estirados, un besito; Diego se recogi&oacute; exclamando y apretando sus cachetes al inesperado contacto que hice de mis labios con su ano. Sent&iacute; que me estaba excitando como nunca, la visi&oacute;n y la sensaci&oacute;n de este agujerito arrugado eran cautivantes; saqu&eacute; mi lengua y la estir&eacute;, alcanc&eacute; la peque&ntilde;a hendidura y la leng&uuml;ete&eacute;; dos o tres t&iacute;midas pasadas de mi lengua, Diego ya no dec&iacute;a nada, s&oacute;lo soltaba y apretaba all&iacute; a cada uno de los toques que le proporcionaba con mi lengua, decid&iacute; lamerlo sin timidez, se la pase&eacute; toda su raja, desde lo m&aacute;s alto hasta sus cocos, deteni&eacute;ndome en ese fascinante agujero para presionar incluso un poco y sentir que se hund&iacute;a levemente. Le tom&eacute; los cachetes del culo y se los abr&iacute; cuanto pude, el agujero se abri&oacute; y plant&eacute; mi vers&aacute;til lengua all&iacute;, pude sentir el terciopelo de su recto, trat&eacute; de hundirme m&aacute;s en su ano. El mismo Diego se agarr&oacute; los cachetes del culo y se abri&oacute; en lo que me pareci&oacute; casi doloroso, pero as&iacute; pude incursionar a&uacute;n m&aacute;s adentro, la hac&iacute;a serpentear desde arriba hacia abajo, directamente en el agujero. La forc&eacute; hacia dentro tratando de ponerla lo m&aacute;s r&iacute;gida posible y me hund&iacute; con todas mis fuerzas, aplastando incluso mi nariz contra su raja.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que era exquisito, pero necesitaba llegar m&aacute;s adentro tal como se necesita respirar; met&iacute; mis manos entre sus piernas, le alcanc&eacute; las caderas y con mis antebrazos lo levant&eacute; separ&aacute;ndole, si m&aacute;s cabe, sus piernas para dejarlo con su culo levantado, muy abierto de patas y con el pecho pegado a la cama. Me puse de rodillas detr&aacute;s de &eacute;l, pude apreciar todo su agujero h&uacute;medo y esta vez abierto mostrando el peque&ntilde;o spot rosado que era el inicio del recto.<\/p>\n<p>Me curv&eacute; hundi&eacute;ndome all&iacute; con desesperaci&oacute;n, ataqu&eacute; su ano con mi lengua nuevamente como si no hubiera ma&ntilde;ana, Diego s&oacute;lo gem&iacute;a y algo le entend&iacute;a:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Qu&eacute; rico!, &iexcl;ahhhh!..&iexcl;Que rico!&#8230; &iexcl;waw!<\/p>\n<p>El agujero de Diego se fue abriendo paulatinamente a los impulsos de mi ya dolorida lengua, pero no me rend&iacute;a, hasta que entr&oacute;, entr&oacute; no s&oacute;lo la punta de mi intrusa lengua, a lo menos dos cent&iacute;metros m&aacute;s invadieron el recto de Diego. Si pensaba que iba a ser repulsivo me equivocaba, era sencillamente delicioso. Diego enloquec&iacute;a y con cada arremetida de mi carnosa y babeante lengua hac&iacute;a que se estremeciera, chillara, suspirara y a&uacute;n me parec&iacute;a que se ahogaba, para recuperarse y apreciar el tratamiento que le estaba propinando.<\/p>\n<p>Diego se agarr&oacute; la polla y empez&oacute; a pajearse, en tanto yo le repasaba mi arenosa lengua por la raja, se la ensartaba en el hoyo lo que m&aacute;s pod&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; Aaaaggh&hellip;, ggnnn, aaaooooouu! &mdash;Fue el grito enorme que sali&oacute; de Diego.<\/p>\n<p>Le hund&iacute; mi lengua todo lo que pude dentro de su ano, sent&iacute; que cada trallazo de semen era ratificado por una fuerte pulsaci&oacute;n de su recto que me transmit&iacute;a a mi lengua y que le invad&iacute;a en oleadas incontenibles todos los sentidos para dejarlo casi desmayado de delirante placer y&#8230; yo se lo estaba proporcionando.<\/p>\n<p>Mi pene saltaba como si estuviera epil&eacute;ptico. Un largo y denso hilillo l&iacute;quido se desprend&iacute;a desde mi meato urinario hasta alcanzar la s&aacute;bana&#8230; estaba tan caliente&hellip;<\/p>\n<p>Diez o quince minutos m&aacute;s, ya recuperado mi amigo, luego de muchos besos y leng&uuml;etazos m&iacute;os a su a&ntilde;o, Diego estaba con cara de ausente totalmente absorto y pudo abrazarme.<\/p>\n<p>&mdash;Gr&#8230; Gracias, &mdash;articul&oacute;.<\/p>\n<p>Yo lo miraba algo divertido, y le respond&iacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;De nada!, &iexcl;cuando se te ofrezca!<\/p>\n<p>Diego se incorpor&oacute;, se apoy&oacute; en su codo y me bes&oacute; tiernamente, yo cerr&eacute; mis ojos para percibir s&oacute;lo esa lengua que me invad&iacute;a en mi boca, abraz&aacute;ndome conforme el beso se hac&iacute;a m&aacute;s apasionado, su lengua me exploraba todo y a&uacute;n se adentr&oacute; en ella para que yo se la chupara, lo mismo hice yo y recib&iacute; la misma recompensa, me la succion&oacute; hasta casi hacerme doler. Mi pene nunca dej&oacute; de estar duro como un palo.<\/p>\n<p>Diego no hizo teatro, se baj&oacute; directamente a mi pene y lo puso en su boca sin titubeo alguno, la sorpresa hizo que abriera mis ojos y gimiera.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;&iexcl;&iexcl;Oooohhhhaa!!!, &iexcl;&iexcl;&iexcl;&iexcl;que rico&hellip; ouuu!!!!!<\/p>\n<p>Sent&iacute; que chupaba la cabeza del pene y all&iacute; se deten&iacute;a sabore&aacute;ndola, lo sent&iacute; que tragaba, me succion&oacute; salvajemente, y se lo fue metiendo entero, abri&oacute; su boca y sin pausa sent&iacute; que mi verga le entraba en su garganta, y all&iacute; se le quedaba, &iexcl;el maldito lo aguantaba sin arcada alguna!, sent&iacute; que lo disfrutaba pues escuchaba<\/p>\n<p>&mdash; Mmmmhh, mmmh&hellip;. &mdash;y empez&oacute; la sensacional paja con su boca&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ohhh!<\/p>\n<p>Eso era m&aacute;s de lo que yo pod&iacute;a imaginar, sent&iacute; que se escurr&iacute;an mis l&iacute;quidos haciendo que oleadas de placer me recorrieran el cuerpo, me sent&iacute;a tiritando y sacudi&eacute;ndome de los espasmos por los toques m&aacute;gicos que me daba su boca en mi pene.<\/p>\n<p>Diego se arregl&oacute; de manera que se puso frente a m&iacute;, estirado boca abajo, me abri&oacute; las piernas y continu&oacute; d&aacute;ndome la gloriosa mamada. Su cabeza sub&iacute;a y bajaba con mi pene en su boca, incre&iacute;blemente apretada en sus labios para darme el m&aacute;ximo de placer posible. Se fue a mis bolas y se las puso ambas en su cavidad h&uacute;meda y c&aacute;lida. Inclinado directamente en mis huevos, se recogi&oacute; y qued&oacute; curvado frente a m&iacute;. Volvi&oacute; a mi pene y lo engull&oacute; nuevamente hasta su garganta y a&uacute;n m&aacute;s all&aacute;. Meti&oacute; sus manos entre mis piernas haci&eacute;ndome abrirlas, me agarr&oacute; firmemente los cachetes del culo levant&aacute;ndome la pelvis, y puso mi espalda baja en sus muslos, de modo que yo estaba levantado, con mis piernas muy abiertas, me las levant&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, qued&eacute; en la m&aacute;s cl&aacute;sica posici&oacute;n de pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica, patas alhombro, para quedar finalmente con mis rodillas a la altura de mi pecho casi doblado en dos. Qued&eacute; expuesto entero a la ansiosa boca de Diego. Aplic&oacute; su boca a mi hoyo, el salto que yo di fue tanto de sorpresa como de placer, un encantamiento m&aacute;gico se apoder&oacute; de m&iacute; al ser lamido en mi ano. Su lengua empujaba haci&eacute;ndome gemir desesperadamente, entendiendo ahora los ahogos que hab&iacute;a experimentado Diego no hac&iacute;a m&aacute;s de media hora atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Me abr&iacute; yo mismo con mis manos agarr&aacute;ndome cada cachete, la sensaci&oacute;n de placer de ser tocado con su lengua justo en medio de mi culo, era fascinante; en mi encogida posici&oacute;n, la facilidad con que se adentraba su lengua en mi agujero era mucho mayor y, prontamente, ten&iacute;a metida entera la lengua de Diego en mi recto d&aacute;ndome oleadas de placer conforme me la met&iacute;a y me sacaba de all&iacute;, y a&uacute;n pod&iacute;a moverla dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a deliciosamente abierto, me entregaba al placer infinito que el maldito me estaba propiciando.<\/p>\n<p>Detuvo su deliciosa tortura:<\/p>\n<p>&mdash; Marcelo, &iquest;puedo&hellip;?, &iquest;puedo meterte un dedo?, &mdash;s&oacute;lo lo mir&eacute; con mi boca estirada como un pescado y fui capaz solamente de hacer un signo afirmativo.<\/p>\n<p>Diego se llev&oacute; su dedo me&ntilde;ique a la boca y lo moj&oacute;, sent&iacute; que aplicaba su boca a mi agujero y dejaba saliva all&iacute;.<\/p>\n<p>Lo vi hacer, llev&oacute; la punta de su dedo m&aacute;s peque&ntilde;o a mi ano, lo explor&oacute; arranc&aacute;ndome gemidos de placer. Cerr&eacute; mis ojos y dediqu&eacute; todos mis sentidos a percibir la sensaci&oacute;n que vendr&iacute;a. Sent&iacute; que empujaba un poco y exploraba la entrada hasta que logr&oacute; insertarlo en el &aacute;ngulo correcto. Empuj&oacute; otro poco y sent&iacute; que el anillo de mi ano se expand&iacute;a haciendo que me sacudiera.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ups,&hellip;!, &mdash;exclam&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Te duele? &mdash;Me pregunt&oacute;, aunque sin sac&aacute;rmelo.<\/p>\n<p>&mdash; No &mdash;le respond&iacute;&mdash;, hazlo despacito.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; nuevamente mis ojos, buscando las sensaciones en el centro del placer que era ahora mi ano. Sent&iacute; que el peque&ntilde;o intruso se adentraba un poco m&aacute;s, la sensaci&oacute;n de irse resbalando lentamente por mi recto fue emocionante, era impresionantemente placentero, delicioso, sent&iacute;a que me iba abriendo lentamente, acogiendo el instrumento que se apoderaba de m&iacute; y mis sensaciones m&aacute;s insospechadas. De pronto, sent&iacute; que su dedo lat&iacute;a, en verdad no era su dedo, hab&iacute;a llegado al extremo de mi esf&iacute;nter anal que pulsaba a medida que me iba abriendo trabajosamente para dejarlo entrar aunque ofreciendo las &uacute;ltimas resistencias al invasor. Un ligero latido de dolor me hizo gritar suave pero audiblemente dando la se&ntilde;al de alarma. Diego se detuvo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Te duele?, &iquest;te lo saco?<\/p>\n<p>&mdash; No, d&eacute;jalo, &mdash;dije entre suspiros y gemidos&mdash; d&eacute;jalo ah&iacute; un ratito.<\/p>\n<p>Apret&eacute; involuntariamente un poco mi culo, dos o tres espasmos, que llevaron oleadas de placer a todo mi cuerpo; pod&iacute;a sentir con mayor intensidad el dedo de Diego encajado en mi ano. De modo que esta vez lo hice a prop&oacute;sito, lentamente el dedo de Diego empez&oacute; a avanzar inexorablemente, esta vez sin dolor y, por el contrario, con mayor placer si cabe. Traspasada la valerosa barrera inicial impuesta por mi esf&iacute;nter, el dedo se hundi&oacute; gloriosamente entero dentro de m&iacute;, haciendo que alcanzara mis entra&ntilde;as, donde lo recib&iacute; con el m&aacute;s delicioso de los goces:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Aaaaahhh&hellip; que rrrrrrr&#8230;rrico!, &iexcl;&iexcl;&iexcl;ah!!!&iexcl;&iexcl; &iexcl;Aaa!!!&hellip; &iexcl;&iexcl;&iexcl;&iexcl;Aaaah!!!! &iexcl;&iexcl;&iexcl;que rr&hellip;rricoooooo&hellip;.!!!, Diego, Diego, haz eso de nuevo&#8230; &iexcl;&iexcl;&iexcl;porr favoorrr!!!&#8230;<\/p>\n<p>Mi amigo, retir&oacute; su dedo y mi esf&iacute;nter lo expuls&oacute; r&aacute;pidamente, para que el porfiado Diego rehiciera el camino de vuelta, llev&aacute;ndome a convulsiones incontrolables al sentirme invadido por ese intruso que me elevaba hasta la nubes sin yo poder controlarlo. Con su dedo insertado profundamente en mi ano, Diego se curv&oacute; hacia delante, retir&oacute; un poco su dedo, y lo volvi&oacute; a meter, esta vez ya sin rechazo de mi esf&iacute;nter que estaba ya totalmente rendido a las embestidas de mi Diego. Me atrap&oacute; la punta de mi r&iacute;gido pene con su boca y se lo meti&oacute; conforme me culeaba con su dedo.<\/p>\n<p>Fue m&aacute;s all&aacute; de lo que pude aguantar&#8230;, mi cuerpo se sacudi&oacute; violentamente, empec&eacute; a moverme para que se me ensartara a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;&iexcl;&iexcl;Aaaah!!!&hellip; &iexcl;&iexcl;Aaaah!!&hellip;&iexcl; &iexcl;Aah!!&hellip; &iexcl;Aaah! &mdash;cada trallazo en la boca de Diego me sacaba de m&iacute; para llevarme a extremos de delectaci&oacute;n nunca antes percibidas ni en la m&aacute;s febril de mis masturbaciones.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que me desmayaba en tanto mi cuerpo expulsaba el dedo de Diego como rechaz&aacute;ndolo, la salida definitiva fue tan placentera como las entradas, colaps&eacute;, cay&eacute;ndome de las piernas de Diego, mientras me abandonaba la respiraci&oacute;n y s&oacute;lo gem&iacute;a como pose&iacute;do, incluso lagrimas se hab&iacute;an arrancado de mis ojos. Diego me abraz&oacute; diciendo:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Qu&eacute; lindo, que lindo, mi precioso Marcelo!, debo dec&iacute;rtelo, Marcelo, mi Marcelo, te amo, &mdash;me declar&oacute; en tanto tragaba mis &uacute;ltimas gotas de jugo expulsado por mi cuerpo.<\/p>\n<p>Fuimos a cenar despu&eacute;s de toda la tarde de sexo y ten&iacute;amos hambre. Al parecer Virgilio hab&iacute;a estado en la casa y trajo viandas cocinadas que estaban en el horno y una nota &laquo;Reci&eacute;n cocinada por mi madre. Ma&ntilde;ana vendr&eacute; con mi padre a realizar unos trabajos, &iquest;podr&eacute; usar la piscina?&raquo;. Escrib&iacute; debajo y lo puse sobre la mesa: &laquo;Por supuesto que s&iacute;, aunque estemos nosotros, puedes venir, quiero saludarte&raquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de comernos lo que nos hab&iacute;a tra&iacute;do el hijo de Virgilio, nos fuimos a dormir para descansar. Nos acostamos en mi cama, habiendo cambiado antes las s&aacute;banas mojadas. Dormimos desnudos. Ya estaba yo que me ca&iacute;a de sue&ntilde;o y dije:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Qu&eacute; bueno debe ser que en lugar de un dedo, entre un pene!<\/p>\n<p>No escuch&eacute; respuesta, solo sent&iacute; que su polla se excit&oacute; al contacto con mi pierna. Ya no supe nada hasta que escuch&eacute; voces en el jard&iacute;n.<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>Nota:<\/p>\n<p>(2) La p&aacute;lida es aquella circunstancia o situaci&oacute;n por la que tras fumar un porro hace que nos sintamos profundamente mareados, con muchas n&aacute;useas, debilidad corporal, sudamos fr&iacute;o y tambi&eacute;n sentimos algo parecido a una &quot;p&eacute;rdida de la conciencia&quot; que nos hace a veces cuestionarnos el lugar en donde estamos sin saber c&oacute;mo ni por qu&eacute; llegamos ah&iacute;. Como lo dice su nombre, nos tornamos &quot;p&aacute;lidos&quot; y nuestros labios a veces se ponen morados. Hay casos extremos en los que uno se pone a llorar desesperadamente durante cuatro o cinco horas seguidas, o hace da&ntilde;os corporales golpe&aacute;ndose contra una pared u otro lugar como si estuviera desesperado; a veces es muy grave y conviene llevar al sujeto a un hospital, un s&iacute;ntoma puede ser v&oacute;mitos y comportamientos de desesperaci&oacute;n. Recomiendo no sobrepasar las cuatro o cinco caladas y la quinta ya me parece mucho. La pena es que en estos casos se pierde tambi&eacute;n la prudencia. Tambi&eacute;n recomiendo no fumarse un porro solo, con tres o cuatro amigos para colocarse agradablemente es m&aacute;s que suficiente y no perder ni la compostura ni la prudencia.<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Diego ya hab&iacute;a alabado suficientemente mi casa, aunque segu&iacute;a impresionado con la cantidad de mariconadas que yo ten&iacute;a, incluida la moto, una consola nintendo, literalmente centenas de juegos, computador, videos, etc&#8230; No hab&iacute;a riesgo de que de las casas vecinas se percataran que hab&iacute;a alguien ac&aacute; (haciendo adem&aacute;s lo que hac&iacute;amos); primero, a nadie le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22492","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22492"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22492\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}